Era muy temprano y todos se encontraban semidormidos en el patio esperando al bus, no había amanecido, había silencio y quizás los más despiertos eran los profesores que organizaban cada cosa sucedidas y pasaban algo de estrés despertando a los muchachos para que formaran cerca del portón. Se podía escuchar ronquidos en todo el colegio.
Jaspe se había recostado a una pared y Peridot traía esta vez su portátil, revisaba cada documento del drive, encontrándose que todo estaba en su lugar. Perla, Garnet y Amatista se sentían un poco cada vez más victoriosas, solo era cuestión de tiempo que Peridot tomase la información y la enviara a Diamante Azul.
Por otro lado Steven dormía, recostado a Perla y ella le peinaba con cariño, le revisó el bolso, verificando por quinta vez que todo estuviese en su lugar, ese día Steven tenía educación física así que le había empacado mucha, mucha agua.
—Formen, han llegado ya los buses.
Escucharon, de inmediato Jaspe cuestionó en voz baja y con mal animo:
—Si sabemos todo esto no entiendo por qué debemos seguir viniendo.
—Si nuestras familias se enteran de nuestra ausencia estemos en problemas—Dijo Peridot, cerrando la laptop y metiendola al bolso:—Además, a donde vamos estaremos lejos de Diamante Amarillo., creo que podremos conversar mejor de esto—Explicó.
—Steven—Perla levantó al chico:—Steven Universe, ya es hora de irnos.
—¿Ya se van?—Preguntó él, rascándose los ojos con sus manos:—Está bien ¡Hasta luego!
—Cuidate, rarito—Se despidió Amatista, yéndose a la formación.
—Portate bien—Dijo Garnet.
—Cualquier cosa me llamas—Se despidió Perla.
Steven las vio ubicarse en la fila de alumnos frente a la puerta y luego las vio salir a los buses que esperaban afuera, hizo silencio unos segundos y luego se volteó recibiendo un golpe con un balón en el rostro, se sobó la cara y observó al diablito que había hecho eso:
—¡Cebolla!—Exclamó, de inmediato el niño le arrebató el bolso y salió corriendo:—¡Ey! ¡Vuelve acá!—Lo persiguió.
Habían entrado al bus, Amatista se hubiese sentado atrás con los alborotadores del salón, pero esa única vez se sentó al frente con Garnet y Perla, estando detrás de ellas Peridot y Jaspe, que evitaba que otra persona se sentara en el tercer espacio del asiento. Los profesores empezaron a pasar lista y luego de varios minutos de verificación el bus arrancó en viaje, no había mucha bulla por el sueño, Peridot aprovechó el momento y sacó su laptop para continuar revisando y ordenando la información.
—Peridoto, deme la laptop.
—¿Qué?—Se quejó la muchacha:—¡¿Por qué?!
—No está permitido esos aparatos en esta salida, creí que usted había escuchado las normas ayer.
—...Pero... ¡Pero no me la puede quitar! ¡Es mía!—Se quejó.
—¿Quiere que llame a sus padres?—Amenazó la profesora, viendo a la alumna quedarse callada, le quitó la laptop:—Así está mejor—Dijo, yéndose.
—Reportaré esto—Se chilló Peridot con lágrimas en los ojos y voz baja.
—Oh, rayos—Balbuceó Perla:—¿Te la devolverán, no es así?
—Si lo devuelven—Contestó Amatista, abriendo una chupeta:—Si no lo hicieran deberían pagarlo. Per, relájate, ya ganamos.
—Yo no estaré tranquila hasta que envié la información a Diamante amarillo—Se quejó Perla, cruzándose de brazos.
Garnet no habló, se mantuvo callada todo el viaje, mirando por la ventana y algo distante de sus amigas que pronto comenzaron a discutir, pero ella pareció ignoralos gran parte del tiempo hasta que todos se durmieron, primero Amatista, luego Peridot y después Perla. Jaspe quedó despierta, siendo de las pocas personas, incluso los profesores se dormían. Fue entonces que ella se acercó a Garnet y preguntó:
—¿Qué te sucede? Has estado más distanciada de lo normal ¿Acaso no soportas el dolor de la herida? No deberías estar aquí si quiera.
—Debo proteger a las muchachas—Contestó Garnet:—¿No lo crees raro, Jaspe? Diamante Amarillo está muy tranquila aunque hubiésemos obtenido información. Me preocupa.
—Estaremos lejos de ella por ahora, no creo que debamos preocuparnos demasiado.
Concluyó Jaspe, recostándose al espaldar de su silla y cruzándose de brazos, desvió su mirada a Peridot mientras comenzaba a nacer en ella la preocupación, luego miró la ventana y el paisaje del cielo azul y las cada vez más rurales casas, exhaló preocupada ¿Qué había sido de Lapislázuli? Se encontraba preocupada, pero solo preocuparse no era suficiente. El día que la secuestraron juró encontrarla y ese juramento seguía de pie.
Fue a los diez minutos que reaccionó y en silencio se levantó y caminó a la profesora dormida, extendió su mano al bolso y con cuidado sacó la laptop de allí, regresándose rápido a su asiento y despertando a Peridot, no le dejó hablar, empujó el aparto en su abdomen mientras ella abría los ojos lentamente. Le hizo una seña para que guardara silencio y Peridot asintió medio dormida. Abrió la laptop y continuó su trabajo tranquilamente, conectado el drive de internet portátil y buscando la información.
Garnet despertó a Amatista y a Perla, ellas desviaron la mirada a Peridot trabajando y montaron guardia a la profesora, se quedaron en silencio vigilando que nada sucediese, cuando entonces escucharon detrás de ellas:
—¡Ajá! ¡Peridoto! ¡Regresalo!
Era increíble, otro profesor había llegado enfurecido y jaló la laptop, pero esta vez Peridot hizo fuerza para que no se la llevaran mientras el profesor lo jalaba, de un momento improvisto, Jaspe saltó con un puñetazo en la mandibula y el profesor cayó al suelo, golpeándose la cabeza y quedando inconsciente. Perla se levantó de un salto y lo sentó en un asiento simulando dormir, regresó a su puesto, todos bajaron la guardia cuando en un segundo, las manos de la profesora interfirieron y quitaron la protatil rápido.
—¡Que decepción, Peridoto!—Reclamó la profesora metiendo la portatil en su bolso:—Estarás castigada—Caminó a su asiento y allí miró a sus alumnos y alzó la voz:—¡Ya casi llegamos! ¡Prepárense!
—Esto no podría ser peor—Balbuceó Perla para si misma.
Estaba en educación física, Steven terminó de correr ese día en la cancha y se acercó a su bolso para agarrar su cantimplora con agua, saludó a unos amigos y revisó sus cosas, pero al tomar su cantimplora se dio cuenta que estaba vacía, sólo podía ser una cosa: Cebolla. Exhaló, miró a su profesor y avisó:
—¡Voy a los bebederos!
Se retiró corriendo por la cancha hacia la zona de bebederos, llegó algo cansado, tuvo que rodear las gradas pero ya estaba allí, así que oprimió el botón del filtro y colocó su cantimplora, que empezó a llenarse con agua fría, tarareó entonces una canción cuando la sombra de alguien le tapó el sol, volteó instintivamente, viendo el rostro de su profesor de deportes y casi de inmediato un fuerte golpe lo tumbó al suelo, no pudo gritar, el dolor no lo dejó y no había nadie que lo defendiera, Perla, Amatista, Garnet, ellas se habían ido. Fue golpeado de nuevo, esta vez en la cabeza, logró mirar hacia arriba, viéndolo con un bate.
—Lo llevaré ahora.
Escuchó, parecía que hablaba con alguien, intentó escapar cuando recibió un ultimo golpe que lo dejó en la inconsciencia, para él, todo fue negro después.
Como les había dicho, ya nos estamos acercando al final y las cosas se ponen cada vez un poco peor (?) Espero que disfrutasen el cap. ¡Hasta luego!
...Sí, no hay "gema del capitulo" hoy, pero pronto lo habrá.
