Primero que nada debo decirles que hice una gran tontería, borre la P.V de Bella así que este no será el original. Igual espero que les guste.
No entendía a mi madre, los dos días que estuve con ella se la pasó con antojos, los mareos y todo lo que tenía desaparecieron cuando llegue. Durante el día salíamos de compras o por comida en el caso de mi madre. Por mi parte el resto del día me la pasaba platicando con Edward por Messenger. El martes, ese día fue cuando descifre lo que Edward era.
Estaba en mi cama, mirando los rayos de sol que se colaban por las persianas. No sé porque pensé en Edward, el nunca salía cuando había sol. Ni él ni su familia, aparte yo nunca los había visto comer, siempre tenía charolas en su mesa con comida, pero jamás vi que tomaran alguna pieza. Y ese sueño que tuve de cómo realmente Edward me salvo de que la camioneta de Tyler me matara.
-hija ya está listo el desayuno.- la voz que anuncia mi inicio del día.
-ya voy.- me levante y fui a la cocina donde mi madre estaba tratando de hacer hotcake.
Mientras ella cocinaba yo lo recordaba. Aparte de su fuerza de detener una camioneta a pulso también lucho contra unos borrachos él solo.
-aquí están, no tengo mermelada pero tengo miel y lechera, sácalas del refri.- hice lo que me pidió mi madre y después me senté de nuevo. Vacié un poco de miel sobre los hotcake y unas gotas de lechera. Los partí y luego me los fui comiendo. El primer día que lo vi llego a mi memoria, ese día sus ojos eran negros, pero a la semana siguiente los tenia de un color muy distintos.
-sus ojos.- susurre por debajo.
-los ojos de quien.- pregunto mi madre
-de que hablas, yo ni eh hablado.-
-no. Entonces ya oigo cosas.-
-si, mejor come.- me sentí mal por mentirle, pero como recompensa lave los trastes.
Aproveche que mi madre saldría a pagar la luz o algo así y me puse a investigar sobre los fríos que era igual a vampiros, escribí esa palabra en el buscador, la primera página que vi fue la de wikipedia. Leí solo lo que me interesaba, pero no me aclaro nada. Regrese al buscador y seguí hasta que encontré una página muy peculiar donde describían a Edward a la perfección. Increíblemente guapo, fuerza inhumana y no puede estar en el sol por que se convertiría en cenizas. Pero en ningún lado hablaba del color cambiante de sus ojos. Acababa de descifrar su secreto, el… él era un vampiro. Y razonando mejor estaba irrevocablemente enamorada de un vampiro. Me levante de la silla y camine por mi cuarto, el no quería decirme, por eso me pidió que yo lo descubriera. Claro que siempre tendría la opción de que soy paranoica y alucino. Quizás el trata de decirme que es otra cosa. Aun no averiguaba que pero quizá no era un vampiro. Mi mama llego en la tarde y salimos a comprar unas cosas para la casa. Por la noche platique un rato con Edward y después me fui acostar, mi mama se sentía todavía un poco mal del estomago así que se había ido a acostar temprano. Como era costumbre prendí mi estéreo un rato hasta que me diera sueño. El ruido del timbre me sorprendió, quien podría venir a estas horas. Salí de mi cuarto y fui a abrir la puerta y no me sorprendí de ver de quien se trataba.
-Phil.- grite con emoción.
-monstruo que andas haciendo aquí.- me dijo cargándome
-tu esposa se sentía mal y mando a traerme.- se rio y me bajo al suelo. Tomo su mochila y entramos a la casa. Yo me fui a mi cuarto y Phil a su cuarto, a pesar de que estaba en mi cuarto pude escuchar el grito de mi madre por la emoción.
-te aseguro que te va a encantar nuestra nueva casa, tiene cuatro habitaciones, una para cuando nos visites y la otra para cuando te acompañe el que siempre anda evitando que te le avientes a los carros.-
-ja, que gracioso Phil, aunque dudo que a Edward le guste el sol, el es mas del tipo lluvia, por eso vive en Forks.- si el sol le hace daño como en las películas, jamás lo llevaría a Jacksonville.
-bueno y dime como vas con el hija.- pregunto mi madre sirviéndome un vaso de jugo comprado, si ella llegaba a hacerlo la cocina dejaría de existir por alguna razón.
-pues somos amigos, si a eso te a refieres, es muy gentil, el me llevo al aeropuerto.-
-cuanto quieres apostar cariño, que la próxima vez que venga el va a venir con ella y no como amigo.- Phil que estaba parado al lado de mi madre le di un beso en la mejilla y se rieron juntos de mi.
-se nos hace tarde para el vuelo.- dije cortando su momento.
-claro, mientras yo subo tu maleta, acabas de almorzar.- indico Phil
Termine de almorzar y salimos camino al aeropuerto, Phil seguía platicando de lo preciosa que era la nueva casa en Jacksonville, y lo mucho que me va a gustar ir a visitarlos. Aunque la noticia que se tenían que mudar de inmediato sorprendió a mi madre. Ya en el aeropuerto se puso algo sensible mi madre y lloro. Phil la abrazo y juntos se despidieron de mí. El vuelo a Seattle fue muy tardado, pero el de Seattle a Port Angels no lo fue tanto, quizá porque me fui dormida. Apenas anunciaron que ya podíamos desabrochar los cinturones prepare mis cosas para bajar lo más rápido. Y apenas las puertas de la entrada se abrieron vi el ser más hermoso que existe en este universo. Aunque había un montón de muchachas viéndolo a el, pero el solo me veía a mi. Me sonroje un poco, seguí caminando hasta llegar por fin con el.
-si te extrañe.- le dije apenas me encontré con él.
-yo también.- no sé si lo hizo porque de verdad me extrañaba o para que las chicas de atrás lo dejaran de mirar con cierta depravación, pero me abrazo muy tiernamente.
-me muero por ir a Seattle.-
-no deberías decir esa palabra en mí presencia, aun menos relacionada conmigo.-
-tranquilo, recuerda que soy sarcástica.- note un cambio en él cuando le respondí.
Cargo mi mochila hasta el auto, no se separo de mi en todo el transcurso, cortésmente me abrió la puerta y después el se subió al auto.
-tengo una duda.- pregunte, me mordí el labio por los nervios
-dime.-
-quiero que me digas la verdad acerca de lo que paso el día del accidente con el coche.- algo me decía que no iba a obtener mucha información de eso.
-como que la verdad. Bella ya te lo dije solo te moví un poco para que el carro no te golpeara.- pues ya sabía que le lo evadiría
-no es verdad, y si no me quieres decir la verdad, bien.- a pesar de que ya lo sabía no pude evitar sentir enojo. Sabía que él no me diría la verdad.
Pasaron cinco eternos minutos antes de que por fin hablara.
-tu celular está sonando.- enojada me levante y gire hacia el asiento trasero y saque mi celular, era una llamada de Charlie.
-hola, papa.-
-hija, ya fue Edward por ti.- mi padre sabia que le vendría por mi
-si, porque.-
-yo le pedí de favor que lo hiciera, es que me tuve que ir de improvisto a Seattle y no se me ocurrió nadie mejor que él para que te recogiera.- me preguntaba que había pasado para que mi padre prefiriera a Edward que alguno de sus amigos en la comisaria.
-que buena idea.- dije indiferente.
-entonces nos vemos mañana, te hablo en la noche apenas este desocupado. Te quiero.-
-y yo a ti, papa.-
-adiós.- y colgó.
-así que tu sabias en donde estaba y porque no había venido por mi.- le dije cortantemente
-si.-
-y porque no me lo dijiste.-
-no era mi derecho u obligación hacerlo.-
-no, claro que no, supongo que mi papa y tu ya son los mejores amigos.-
-Charlie es una persona muy agradable.- de ser el jefe Swan paso a ser Charlie, genial.
-bien por ti.- guarde mi celular en la bolsa de mi pantalón y fije de nuevo la mirada en la carretera.
-porque te enojas.- dijo en tono burlón
-no estoy enojada.-
-menos mal. Hiciste lo que te pedí.-
-te importa, digo, porque después vas a cambiar el tema cuando te pongas incomodo- su vista se clavo en mi.
-dime, que cambiaria si te supusiéramos que yo moví a pulso la camioneta.-
-mucho.-
-en que- pregunto con bastante interés
-en que no estás mirando la carretera y nos vamos a estrellar.- dije gritando.
-tranquila, eso es imposible, ahora si contesta.-
-la verdad es que no la cambiara mucho, pero como no quieres hablar del tema, mejor me callo.- mi comentario quizá lo irrito y piso mas el acelerador, quizá esperaba que yo le digiera algo por la velocidad pero no lo haría. Dure callada la media hora que siguió antes de ver a Alice sentada en las escaleras de mi casa esperándome.
-Bella, no sabes cuánto te extrañe.- grito abrazándome, en una de sus manos tenía una caja café con un lazo azul.
-yo también Alice, lamento no a ver hablado contigo.-
-está bien, ahora abre mi regalo de bienvenida.- dijo colocando la caja enfrente de mi con sus dos manos.
-no debiste Alice. No m gusta que me regalen cosas…
-ya lo compra y estoy segura que te quedara a la perfección. Vamos ábrelo, es el color favorito de Edward.- Edward tenia cargada mi mochila, pero no hablaba.
-dentro de la casa, quieres.- dije enseñándole la puerta, ella y Edward se miraron un momento y entraron a la casa.
Edward dejo mi mochila en el sillón, Alice y él se sentaron juntos en el sillón de tres, para no estorbar me senté en el reclinatorio de Charlie.
-vamos, ábrelo.-
-claro.- quite cuidadosamente el listón y abrí la caja, en ella había una blusa azul de manga larga muy bonita y un pantalón café de una tela muy sueva y caliente al mismo tiempo.- muchas gracias Alice, todo es hermoso.-
-de nada.- me contesto con una gran sonrisa.
-Bella, yo me tengo que ir, no le avise a Esme y de seguro va a estar enojada, te veo mañana en la escuela.- Edward se paro y camino a la puerta. Un sentimiento me de preocupación me invadió y lo seguí.
-no estás enojado, verdad.- le pregunte apenas lo alcance
-no.-
-entonces te veo mañana.-
-si, quisiera pedirte una cosa, si no te molesta.- quería evitar pensar en lo que me iba a decir, podía ser: me voy porque sabes lo que soy.
-lo que quieras.-
-mañana te sientas conmigo en el almuerzo.- totalmente diferente a lo que pensaba que me iba a decir, y agradecí por eso
-claro.-
-hasta mañana y que duermas bien.- me beso la frente y camino a su coche
-tú también, hasta mañana.- me quede ahí hasta que el desapareció de la calle y recordé que Alice estaba dentro de la casa.
-y bien, dime que interesantes cosas hiciste en Phoenix.- me dijo Alice apenas pise la sala
-no mucho, comprar unas cosas para la casa, mucha comida para mi madre y platicar con tu hermano.-
-si, hasta quise hacer una cuenta para platicar contigo, ya que Edward solo te quería para ti.- me sonroje ante semejante afirmación.
-te prometo que la próxima vez que me vaya te llamare.- Alice puso una cara graciosa después continúo hablando.
-y dime que más hiciste.-
-Phil compro una casa en Jacksonville, una muy grande, de cuatro habitaciones, no entiendo porque si solo somos nosotros tres.- Alice soltó una risa maliciosa.
-quizá después lo sepas.- sentí como si ella supiera algo que yo no.
Seguimos hablando de cosas tontas hasta que Charlie marco para ver que estuviera bien, Alice contesto y mi padre aprovecho para invitarla a dormir, no quería que estuviera sola. Después me lo paso y me indico que llegaría mañana temprano. Colgué y Alice me pidió permiso para llamar a su madre para informarle que se quedaría conmigo y que si Edward podía llevarle unas cosas que le pidió. Casi medio hora después llego Edward, solo le di la mochila a Alice y ya se iba, pero lo detuve.
-por que no te quedas a cenar.-
-Bella, el solo come la comida de mi madre.- intervino rápidamente, no recordaba que ellos no comían.
-tiene razón Alice, yo solo como en casa, pero gracias.-
-pero se puede quedar a ver una película, mientras yo me baño. Para que el te cuide.-
-te parece bien.- le pregunte
-en mi mochila ahí varias, escojan la que quieran.- desapareció en las escaleras Alice
Por la cara que tenia Edward adivine que ninguna era de su agrado.
-escoge la que quieras ver.- dijo después de ver todo el repertorio
-y si escojo una que no te gusta.-
-ninguna me gusta, pero la veré.-
-ok, veamos…creo que esta estará bien.- "te amare por siempre" sonaba prometedora.
-esa se ve interesante.-
Fui y me senté en el sillón mientras Edward ponía la película, disimuladamente me fui recargando en su hombro y el no se quejo. Toda la película estuve muy atenta, pero el cansancio del viaje me gano y cuando los créditos empezaron me quede profundamente dormida.
Soñé con él, estábamos solos en mi cuarto, acostados en la cama y él me tenía abrazada. Pero el ruido de una secadora me despertó de mi sueño. Abrí lentamente los ojos y vi a Alice peinando su corto cabello, se volteo hacia mí.
-perdón Bella, te desperté.-
-no, espera, que hora es.- note que estaba en mi cama, y era de día.
-falta una hora para que entremos al colegio.-
-genial, creo que me bañare rápido.- quite la cobija y me levante. Fui al baño y prepare la ducha.
El baño lo necesitaba desde ayer. Ayer, me quede dormida en el sillón y amanecí en mi cama, Alice no era tan fuerte como para llevarme a mi cama, así que debió de a ver sido Edward el que me cargo y me llevo hasta mi cama. Termine la ducha y me cambie, fui al cuarto por la secadora, pero antes Alice se presento en el pasillo con ella.
-supuse que la necesitarías.- me la dio y esbozo una gran sonrisa
-gracias.-
-que te parece si bajo y preparo el desayuno.-
-esto…si.-
-ok.- dio media vuelta y se fue.
Entre al baño y seque mi cabello, después fui al cuarto por mis calcetas y botas. Tome mi mochila y cheque las materias que tocaban. Baje y observe un plato lleno de quesadillas. Y un vaso de jugo y otro de leche. Alice tenia puesto el delantal, se veía tierna con la pala en la mano.
-ya está tu desayuno.-
-no querrás decir nuestro desayuno.-
-nop, yo ya desayune.- con su mano me mostro los platos que había en el fregadero. Listilla.
-creo que hiciste mucho, no como tanto Alice.-
-no te tienes que comer todas las quesadillas, pero si el vaso de jugo y de leche, nos hace bien para el estudio, es lo que siempre nos dice Esme.-
-está bien.- me senté y comí una quesadilla, me tuve que terminar los vasos con leche y jugo, no quería hacer enojar a Alice.
Salimos bastante temprano de la casa, Alice quería ver a Jasper antes de que entráramos. Maneja a una velocidad razonable, y aun así llegamos temprano. Alice y Jasper corrieron hacia el otro como si no se hubieran visto en mucho tiempo. Edward camino hacia mí moviendo la cabeza de un lado hacia otro en muestra de que lo que hacían sus hermanos era ridículo. Aproveche para sacar mi mochila, pero el ya me esperaba enfrente.
-recuerda que hoy te sientas conmigo.- me sonrió
-como olvidarlo.- debía de preguntarle si él fue el que me subió, aunque era obvio. Si, le preguntaría.
-ayer tú me subiste a mi habitación.-
-si.-
-gracias.-
-de nada, que tal si haces la tarea de literatura.- tenía una nueva sonrisa, una linda con interés.
-¿hay?
-si, ven yo te ayudo.-
Fuimos a la cafetería y me ayudo con la tarea, aunque prácticamente me paso la de química, no soy para nada buena en ello. Eso si, me explico cómo debería de hacerlo, era una buena forma para que estuviera a mi lado, creo que Edward va a ser mi tutor. Comenzaron a llegar todos y Ángela entre ellos, Edward enseguida adivino los pensamientos de Ángela, pues la vio y decidió que era tiempo de que se marchara.
-me tengo que ir, te veo en el salón.- asentí con la cabeza y se fue.
Vaya, me tarde bastante en actualizar esta historia, pero ya tengo listo el P.V. de Edward: P así que nos vemos pronto. Y pues les dejo la ambientación para el capi, the bravery- belive y paramore decode, si ustedes tienes una mejor canción para el capi es bienvenida
*tC*
