Capítulo 14: Nuevas ilusiones

"No se sabe como es el amor hasta que te llega el momento. Tu mente pasa a un estado donde solo retiene la imagen de la persona que te roba el sueño. Estar cerca de él o ella, que te dirija unas palabras, que te mire a los ojos, detalles que confirman que eso no es solo una simple amistad, por lo menos no de tu parte."


–¿Red? – exclamé fingiendo que no había visto al chico.

Éste volteó. Se le notaba súper enojado. Ira e impotencia de no haber podido pelear a su manera con ese tipo que le arrebató a su amada. Debe ser una situación terrible, pero… de seguro él y Yellow no estaban destinados a estar juntos. Fue por eso que ayudé a Alex entreteniendo a Red en la fiesta.


~Flash Back~

–Bien, tú distraerás a Red mientras yo hablaré con Yellow – dijo Alex.

Nos encontrábamos volando ya cerca de Pueblo Paleta, yo sobre mi Staraptor y él sobre Charizard. Una sorpresa para la nueva pareja estaba a punto de aterrizar.

–¿Cómo cuánto tiempo tengo que entretenerlo? – pregunté, aunque la verdad no se me iba a hacer muy difícil hablarle por horas.

–Yo creo que algunos minutos bastarán – me respondió – Solo quiero aclarar algunas cosas.

–Listo, yo me encargo… Esto ya parece una misión secreta – dije mientras soltaba una pequeña risa.

–Pues, es una misión… y es secreta… así que tienes razón – él también rió al terminar de hablar.

Decidimos aterrizar por separado. Yo lo hice por la parte frontal de la casa y Alex, por la parte de atrás, al parecer quería llamar la atención de Yellow para que se encontraran allí, donde Red no los molestara. Bajé cautelosamente y regresé a mi pokémon. Thunder caminaba conmigo, logramos divisar a Red, que conversaba con una chica de cabellos rubios. Se veía atractiva, no puedo decir lo contrario. De un momento ambos se besaron. Cien por ciento segura que la chica era Yellow.

No podían verme, pero yo sí a ellos. Me encontraba junto a mi pikachu tras un árbol.

–¿A qué hora se separará ese par? – comenté a Thunder algo impaciente por empezar el plan.

–Pika…

Volví a mirar, Red se alejaba de ella con dirección a la mesa principal, creo que iba por un refresco. Vi a Ámbar más allá, Yellow se empeñaba en seguirla. Alex ya había empezado con su parte. Mi turno.

–Vamos, Thunder, tenemos que entretener un rato al campeón.

Él ya había regresado de traer un vaso de refresco y estaba buscando a la chica con la que estaba hablando, Yellow. Era el instante de empezar.

–¡Hola Red!

Él volteó algo confundido. Era de esperarse, no creo que haya pensado volverme a ver hasta que haya derrotado a los ocho líderes de gimnasio de la región y al Alto Mando.

–¿Stefany?

–Sí, la misma ¿Cómo te va?

–Pues… bien y ¿qué te trae por… por mi casa?

Excelente pregunta… a inventar algo.

–Ah, bueno. Me dijiste que tu madre te organizaría una fiesta por tu regreso y a mí me encantan las fiestas – mentí, pues no me gustan las reuniones de ese tipo.

–¿Y cómo sabías dónde quedaba Pueblo Paleta?

¡Demasiadas preguntas! Más mentiras…

–Sé que no soy de esta región, pero creo que le atiné. Claro que tuve que hablar con algunas personas camino hacia aquí… No fue tan difícil llegar.

–Bien, mi madre se encargó de reunir a algunos conocidos y a mis amigos, Green, Blue… Mira es la de allá – dijo señalando a una chica de cabello marrón – ¡Blue! – exclamó llamando a la chica.

Ella se acercó algo confundida.

–Blue, ella es Stefany, es una chica a la que conocí en el viaje de Teselia a aquí. Stefany, ella es Blue, mi amiga de casi toda la vida.

–Un gusto – dije estrechando mi mano.

–¡El gusto es mío! – dijo de una manera muy animada, o quizá no mucho.

–Ah, Blue. Tengo que pedirte un favor – Red miró a alrededor suyo – Hace un rato que no veo a Yellow ¿podrías ir a buscarla?

–¡Por supuesto que voy a buscarla! ¿Cómo es posible que se te pierda tu NOVIA? – dijo en tono burlesco.

No sé si la chica haya sospechado algo… pero ¿Qué es lo que supuestamente sospechaba? Ni yo estaba segura aún. Blue parecía que sabía lo que hacía al resaltar esa palabra. No pensará que…

La chica se alejó y de nuevo Red y yo estábamos solos.

–¿Yellow es tu novia?

No tengo idea lo que cruzó por mi mente al momento de preguntar eso. Alex ya me lo había afirmado, no tenía necesidad de incomodarlo con mis… mis…

–¿Suena algo extraño? – preguntó – Hace solo momentos éramos amigos… ¿recuerdas qué te dije que tenía que arreglar cosas con ella? Pues, todo está cómo debería estar.

–Qué bien por ustedes, espero que les vaya muy bien en su relación.

Estaba siendo cómplice de un asesinato al corazón de Red, se le veía tan ilusionado… sus ojos brillaban al hablar de ella. Pero, prometía ayudar a Alex.

–Yo también, nos llevamos genial desde que nos conocimos. Poco a poco nos hicimos mejores amigos y bueno… una cosa llevó a la otra…

–¿Te le declaraste?

–Jeje, no exactamente. Ella se me declaró hace dos años, cuando estaba a punto de viajar a Teselia y bueno, no le pude responder hasta hoy ¿quién iba a pensar eso de la tímida Yellow?

–Qué gran historia. Por cierto ¿con qué gimnasio crees que daba empezar mi recorrido aquí? – dije queriendo cambiar de tema, me afectaba en cierto sentido.

–Creo que sería mejor que empieces con el de Ciudad Plateada, liderado por Brock, que por cierto está por aquí también – miró alrededor suyo de nuevo, sabía que no solo lo hacía por buscarlo – Él utiliza pokémons tipo roca, te será fácil vencerlo con pokémons tipo agua o tipo planta.

–Sabio consejo, campeón.

–Gracias, pequeña saltamontes.

A la espalda de Red, aparecieron Yellow y Blue, un chico de cabello marrón se les acercó y les comentó algo que hizo que la chica rubia se acercara a nosotros.

–Hola –dijo ella.

–Yellow, qué bueno que ya estás aquí ¿Dónde te habías metido? – preguntó Red algo aliviado.

–Estaba en el baño – contestó no tan carismática.

–Oh, bueno. Te presento a una amiga que conocí en el barco que me trajo aquí, se llama Stefany – dijo Red.

–Un gusto –dijo Yellow extendiéndome la mano, no de la mejor manera posible.

–Igual – dije un poco más animada que ella – Bueno, Red… ya me tengo que ir, solo pasaba un rato a saludarte y a desearte lo mejor en tus vacaciones.

–Gracias Stefany, yo también te deseo lo mejor en tu entrenamiento. Ya nos estaremos viendo – me respondió.

–Hasta luego Yellow, un placer conocerte – dije y la miré a los ojos. Al parecer no le caí muy bien.

–Igual –dijo.

Llamé a Thunder que se había ido a observar a los otros pokémons de la fiesta. Liberé a Staraptor, nos montamos en él y alzamos vuelo.

Supuse que Alex regresaría a la casa, así que decidí ir para allá.

~Fin del Flash Back~


¿Quién está allí? – preguntó mirando a todos lados.

–¿Pika pika?

Yo estaba detrás de él, quizá por la oscuridad de la noche y su frustración no pudo ni siquiera distinguirme entre los árboles ni diferenciar mi voz.

–Así que sí eres tú ¿qué haces por aquí? – dije mintiendo nuevamente, pues ya sabía todo el problema que había tenido con Yellow.

Me acercaba poco a poco, hasta que él pudo verme.

–Stefany… pues, solo salí a caminar.

Debe estar muy mal para ocultar la gran discusión que acababa de tener o bueno, simplemente aun no me gano su confianza. Su respuesta fue algo cortante.

–Ah, ya veo.

–¿Y tú cómo acabaste por aquí? – preguntó como tratando de no ser maleducado.

¿Qué le respondía? No le iba a contestar que estoy aliada con el otro pretendiente de Yellow y que intervengo en un plan para separarlo de ella, por supuesto que no… pero no tenía buenas excusas en ese momento.

–Yo… me perdí.

–¿Te perdiste? ¿Cómo así?

–Pues, no sé si te comenté que me quedaba en casa de una conocida de mi madre, en Ciudad Plateada… entonces salí a explorar los alrededores y de un momento a otro, me encontré aquí. No había ninguna persona a la que le pudiera preguntar cómo volver.

–Si gustas, puedo llevarte hasta Ciudad Plateada.

–¡Pika! – creo que su pikachu reclamaba por el gesto tan amistoso.

–¿En serio?

–Claro, ando un poco desanimado, pero con gusto te ayudaré.

–¿Desanimado?

Red liberó a su aerodactyl y se montó en él. Su pikachu saltó encima, algo molesto, y se posó en la cabeza del pokémon volador. Con una mano me invitó a subir. Al hacerlo, me aferré de su torso.

–El día no termina muy bien para mí… Eso es todo.

Dio instrucciones al pokémon para que nos llevara a Ciudad Plateada.

–Pero me dijiste en la tarde que…

–A Yellow le gusta otra persona además que yo.

Volábamos sobre el frondoso bosque, que se veía enigmático de noche desde arriba.

–¿Cómo lo sabes? – pregunté.

–Ella me lo dijo, me comentó que no quería engañarme y que necesitaba tiempo…

–Oh, lo lamento.

–Eso no fue lo peor. Estábamos discutiendo cerca a su cabaña y el "otro" se metió y me hizo quedar como un idiota frente a ella. Solo me quedó irme del lugar.

–El tiempo dirá si tuviste la razón, no sabría que más decirte, Red.

–Es que no es justo, yo la…

–Pero quizá ella a ti no. No tenía derecho a hacer eso…

–¡Pikachu! – intervino el pokémon.

Red le hizo una señal cómo para que guardara silencio y continuó.

–Discúlpame por contarte estas cosas, no quiero que cargues con mis problemas.

–Vamos, está bien. Puedes contar conmigo para desahogarte un rato, considérame una amiga.

–Gracias, en serio.

Ya habíamos llegado a la Ciudad. La reconocí por las tiendas por las que habíamos pasado hacer un rato.

–Aquí está bien, Red – dije. Tampoco quería que Red supiera dónde vivo, pues allí también vivía Alex. En el caso que Red averiguará la dirección de él, no quiero quedar mal.

–Claro, ahora bajamos – dijo – Aero, desciende aquí.

El pokémon le obedeció. Bajé con cuidado de su aerodactyl, con la ayuda de Red.

–Gracias Red. Ya sabes que cuentas conmigo para cualquier cosa. Te iré a ver cuando pase el primer gimnasio, para que me des una buena estrategia.

–Cuando quieras. Gracias por escucharme.

Su aerodactyl se impulsó y empezó a volar, supongo que rumbo a su casa. Yo solo caminé un par de cuadras y ya estaba en casa de Alex. Estaba a punto de tocar la puerta, pero Alex abrió en seguida. De seguro escuchó mis pasos o me vio venir por la ventana.

–Pasa, le dije a mi madre que te demoraste porque te encontraste con un amigo – dijo Alex.

–No es del todo una mentira – dije.

Entramos.

–¿Y Thunder?

–Ah, creo que está durmiendo ya, al igual que Ámbar – me respondió.

–Pues, ¡AWAHHAW! – bostecé – Creo que yo también tengo algo de sueño.

–Acomódate para dormir. Mi madre ya está en los brazos de Morfeo también.

–Bien – dije mientras me dirigía a la habitación. Era obvio que Alex no me quería incomodar mientras me cambiaba el pijama.

Abrí una de mis maletas y saqué un polo algo ancho y un pantalón a rayas. No suelo usar pijamas de "princesas". Me cambié rápidamente y sin hacer ruido para no despertar a los pikachus, que se encontraban durmiendo ya sobre una pequeña "cama improvisada" como la que se hizo Alex. Por mi parte, me acomodé sobre la cama y apagué la luz, pero no me dormí al instante, había muchas cosas en qué pensar.

Un día de locos, esa era la definición exacta. Conozco a un chico en el barco de camino a la región a la que solamente vengo a entrenar. Ese chico resulta ser el enemigo amoroso de Alex, el chico que es el hijo de la amiga de mi madre… y justo en su casa me voy a quedar estos meses.

Extrañas coincidencias. Y lo peor de todo, extrañas emociones ¿Cómo se le llama cuando te da cierto gusto mirar y conversar con una persona? Nada del otro mundo, creo yo. Pero ¿cómo se le llama cuándo tienes la necesidad de verla a toda costa, de ganarte su confianza y de estar cerca de él siempre? Sientes cosas raras dentro de ti, te pierdes en sus ojos encendidos…

¿Amor? Una palabra que nunca había cruzado por mi mente en estos 16 años. Aunque, no hay otra manera de describirlo. No soy una chica romántica, para nada. Pero ¿qué se le puede hacer cuando te llega el momento? Apuesto que él nunca lo notaría, soy muy reservada en estas cosas.

Ayudar a Alex con Yellow es una gran oportunidad para acercarme a él, al chico del barco. El único problema es la chica rubia, que es dueña de su amor. Esperemos que Alex gane esta batalla, así aun me quedan esperanzas. Todo sea porque Red y yo...


~Sueño de Stefany~

–Acércate.

–Pero no puedo, tú estás enamorado de ella.

–Acércate, ella no es como tú… no te ganaría en nada.

–Entonces, quieres decir que…

–Solo ven.

Me encontraba en la parte de arriba de un desnivel de una pequeña loma. El chico de ojos rojos se encontraba en la parte de abajo. Decidí dar un salto desde donde estaba yo hasta el suelo. Calculé mal y me caí, me dolió fuertemente la espalda.

–¿Estás bien? – dijo y se acercó.

–Creo que sí – dije tratando de ponerme de pie.

–Ahora que estás conmigo, no habrá que pensar más.

–¿Y Yellow?

–Ya te dije que tú eres mejor que ella. No valía la pena pelear por alguien así – me acarició la mejilla.

Lo abracé, se sentía tan placentera esa situación. Él me correspondió el abrazo.

–Red, quiero que esto dure para siempre.

–Así será.

–Red… Red… ¡Red!

~Fin del sueño~


–¡Red!

Desperté sobresaltada, casi temblando. Casi nunca sueño cosas así. Pero, no estaba sobre la cama… estaba en la alfombra y estaba abrazando a….

–¿Stefany? – exclamó Alex adormilado aún - ¿Qué haces aquí y por qué gritaste Red?

Lo solté de manera falaz, una situación realmente vergonzosa. El chico se sentó en la alfombra y encendió la lamparita de noche, yo también me senté.

–Tuve un sueño extraño y al parecer me caí de la cama y terminé aquí.

–¿Y qué tenía que ver eso con Red?

Alex tenía derecho a saber la verdad, sobre todo ahora que somos cómplices en esto. Tiene que saber que mis sospechas eran ciertas. Que yo sentía cosas extrañas por el chico del aerodactyl.

–¿Recuerdas lo que te iba a decir cuando estábamos cerca al claro en el Bosque Verde?

–Algo sobre por qué me ayudabas con Yellow.

–Exacto… esto no es fácil, yo no quería, pero las cosas pasan y uno no puede evitarlo. No sabía diferenciar bien lo que sentía, la verdad es que… creo que estoy enamorada de Red.

Asombro por parte del chico, la charla tenía para más.