UN TE AMO
Por Haima Yagami
Capítulo 14: "Mamá…"
El reloj de la sala de espera marcaba las cinco de la tarde…Rukawa había dejado a Hanamichi descansar, mientras él buscaba un café amargo que le mantuviese despierto. Por eso no vio a la señora Hikaru entrar al cuarto de Hana…
Cuando el ex- pelirrojo abrió los ojos… no se sorprendió de encontrar a su tía sentada cerca de su cabecera, en una incómoda silla. Cuando despertaba, las personas que acostumbraban a estar junto a él, eran Kaede, Kogure o la señora Hikaru.
Y Hanamichi se sorprendió deseando que al contrario de como eran las cosas, esa mujer, fuera en realidad su madre. Pero imaginaba que aquello a la señora Hikaru no le haría gracia, porque era una mujer de familia, con un buen esposo, con una agradable vida, que no tenía nada que ver con alguien como él, un muchacho siempre problemático que ahora aparecía en sus vidas causando solo más problemas.
Le sonrió dulce, sorprendiéndose por la cristalina mirada de su tía…
- no llore, todo saldrá bien, el abuelo Ota no tendrá ningún problema y yo mejoraré… le habló optimista el pelirrojo, intentando su voz sonara firme.
La mujer negó suavemente con la cabeza, y tomó entre sus manos, la mano derecha de Hanamichi, que se encontraba libre de cualquier aparato.
- he sido muy injusta contigo… habló despacio… y tuvo que soltar la mano del ex – pelirrojo para secar las lágrimas que ahora brotaban sin control, bañando su rostro…
Hana intentó incorporarse, pero la mujer logró controlarse y le obligó mantenerse recostado, no debía agitarse….
- Lo siento…
- No entiendo por qué dice eso, su familia ha sido muy amable con migo y
- Hanamichi
Hanamichi calló ante el tono grave de su tía y la quedó observando silencioso, sintiendo que algo muy importante ella tenía que decirle.
- mi hermana no fue realmente tu madre… cerró los ojos y volvió a tomar la mano de Hana, apretándola con fuerza entre las suyas….
Y Hana respiró hondo… ya sabía con una sorprendente y abrumadora certeza que era lo que venía, y aunque hace solo unos minutos había deseado ser hijo de aquella mujer… los recuerdos de su padre.. de la noches heladas en que le escuchó llorar por la mujer que les abandonó a ambos… acabaron por destruir ese efímero deseo….
Y a penas escuchó las siguientes palabras…
- soy yo tu madre…
La puerta del cuarto se abrió.. Rukawa entró a largos pasos… y miró sorprendido, como la señora Hikaru sostenía la mano de su Hana, quien tenía los ojos cerrados… un gesto de dolor en su rostro…
- ¿que sucede?
La mujer ante la presencia de Rukawa, soltó la mano de su hijo, y salió veloz de la habitación…
Hana aun mantenía los ojos cerrados y Rukawa pudo ver con preocupación, como de estos brotaban innumerables lágrimas…
Y aunque le insistió por más de media hora le dijera que había pasado, el pelirrojo se mantuvo silencioso, hasta la hora en que una nueva sesión de quimioterapia, le alejó de su lado…
La buscó por todo el hospital, pero no le encontró. Así que decidió hacerle una visita al señor Ota, necesitaba una explicación de lo que aquella mujer pudo decirle o hacerle a su Hanamichi para dejarlo en ese estado tan silencioso y triste.
Y el señor Ota solo suspiró.. le había internado para comenzar con los preparativos de la operación….el estado de Hana era de suma urgencia y al estar ya estable, dentro de unos días se llevaría a cabo la intervención.
Escuchó como a quien consideraba menos talentoso que su nieto, le relataba con frías y cortantes palabras lo que había presenciado entre Hanamichi y la señora Hikaru.
Y el viejo hombre solo contestó con un suspiro, para luego mirar a un molesto Rukawa y decidir, contarle la verdad siempre y cuando este hiciera lo mismo con él.
- te diré de que hablaron si tu me dices cual es tu relación verdadera con mi nieto
Rukawa se desconcertó, pero sintió una especie de alivio ante la pregunta de aquel hombre, era su oportunidad de dejar en claro que él y Hana eran mas que amigos, era la oportunidad de decirle a esa familia que el pelirrojo no los necesitaría una vez finalizada la intervención, porque eran pareja y vivirían juntos, sin necesitar de ellos.
- soy su pareja, su novio.
El señor Ota ni siquiera pestañeó, simplemente formó una pequeña sonrisa
- en realidad le hemos hecho falta a mi querido nieto
Rukawa no se dejó intimidar, con la molesta mirada que ahora el maduro hombre le dirigía.
- todo hombre desea una familia, hijos, esposa
- eso no es verdad… Y Rukawa se sorprendió rebatiendo, negando pensamientos que a él por años le habían atormentado
- yo soy la familia de Hanamichi, así como él es la mía, si deseamos hijos podemos adoptar… toda persona desea encontrar a quien amar, señor Ota, y ambos ya hemos acabado con nuestra búsqueda. Y Rukawa se sorprendió al sentir como su corazón se agitaba con cada una de sus propias palabras… porque cada una de ellas era su verdad.
- Le ama?
Y la pregunta del hombre mayor le hizo sonreír
- Por supuesto
- Espero mi nieto no sienta igual
- espera en vano
- en fin, agradezco tu sinceridad, pero no te daré mi bendición solo hasta que con mis propios ojos vea a mi nieto feliz a tu lado.
- como quiera
- bueno, cumpliré con mi parte: Hikaru es la madre de Hanamichi, su verdadera madre.
Hana había seguido silencioso… y había hablado con Kogure para que solo Kaede pudiese entrar a su cuarto.
Kogure lo excusó ante el pequeño Ota y su hermana diciendo que no se encontraba bien, como para verles. Y le dio la misma excusa a la señora Hikaru, que solo bajó la mirada y dejó de insistir.
Kaede sentado junto a la cabecera de Hanamichi, le observaba.
Hana seguía sin contarle nada y él, comenzaba a sentirse dolido por aquella falta de confianza, pero no podía presionarlo y es más temía que todo aquello solo empeorara la situación. Por eso había hecho lo posible por no encontrarse con la señora Hikaru, o estaba seguro, terminaría gritándole unas cuantas cosas a esa tonta mujer, que no pensó que sus palabras, su estúpida confesión, podrían terminar por dañar la ya de por si lastimada salud de su Hanamichi.
Una semana y llegó el momento de la operación….
El trasplante fue un éxito, el señor Ota no tuvo ningún tipo de complicación…
Pero Hanamichi, no mostró ninguna mejora, ante los ojos de Rukawa, quien le veía experimentar náuseas, vómitos, llagas en la boca y debilidad extrema.
Dos días después de la intervención entró en coma…
Y aunque los síntomas posteriores, estaban dentro de lo esperado, la extrema debilidad, fue el factor detonante, en que sus ojos se negaran a volver a abrirse.
Le rogó al cielo… a cualquier ser superior que fuera capaz de escucharle… no sólo Hana era joven, no solo había encontrada a la familia que por tantos años se le negó… sino, había perdido años de su vida junto a él, al lado de un hombre que con su estúpido orgullo, con sus fríos sentimientos, solo le había lastimado… solo le había hecho daño… porque así se sentía Rukawa… como el único responsable de arruinara la vitalidad, la alegría que la persona de Hana siempre había irradiado…
Arrodillado en un pequeño templo cercano al hospital… le rogó al cielo le permitieran seguir viviendo, ofreció su propia vida, incluso el amor que sabía el pelirrojo aun le profesaba, no le importaba perder ese amor… solo deseaba, que su Hana pudiese seguir aquí, junto a las personas que él amara… junto a las personas que él escogiera… quizás el señor Ota tenía razón, y su Hana merecía a una bella mujer, capaz de darle hijos, amor… una verdadera familia…. Pero eso a él no le importaba, lo único que pedía, era que siguiera aquí, que siguiera vivo…
A la semana Hanamichi ya presentaba las primeras mejoras… aunque tuvo que recibir una transfusión de sangre y pequeñas pero continuas dosis de medicamento…el tensai, volvía a recuperar parte de su vitalidad….
La enfermedad de Hana llegó a los oídos de la prensa, a pesar de los esfuerzos de Rukawa y el hospital por mantenerlos alejados de toda la situación… era más que noticia la renuncia de Rukawa a su equipo, y su presencia en el país, junto al pelirrojo, solo confirmó los eternos chismes de su estrecha relación.
A las dos semanas de la intervención de Hana, el hospital se llenó de viejos conocidos, los cuales fueron atendidos por Kogure, porque Hana aun estaba delicado y con las defensas en extremo bajas. Rukawa no habló con nadie, como tampoco entraba a hablar con Hanamichi, quien había decidido estar sin visitas durante las primeras semanas de recuperación, lo cual sus bajas defensas y los doctores agradecieron enormemente.
Rukawa había hecho de su rutina diaria, levantarse antes de las 4 de la mañana, tomar una ducha, comer algo ligero y pasar al templo cercano al hospital, rogando por la salud del ex numero 10 de Shogoku.
Los ex – compañeros de preparatoria, y algunos de universidad de Hanamichi, habían dado su ronda por el hospital, y a Hana escuchar cada uno de los nombres de boca de Kogure, le hacían sonreír… La misma Haruko le había visitado, Ayako, su antiguo capitán: el Gorila y hasta compañeros de equipos rivales, como Kyota y el mismo Sendoh.
Y Hana sabía, Ru cada día, se sentaba en la sala de espera, comía una que otra cosa y volvía a su casa, porque Ru vivía en la casa del pelirrojo… y cuando algún síntoma le hacía debilitarse, cuando alguna complicación surgía, Rukawa no dejaba el hospital…
Rukawa se sorprendió, cuando Kogure entró a la sala de espera y dijo que esa tarde una persona podría entrar a ver al pelirrojo y que este ya había escogido a aquella persona….
No dijo nada… solo volvió a sentarse en la sala de espera, viendo como la señora Hikaru seguía a Kogure.
Se colocó el blanco delantal, los guantes y aquella mascarilla en la boca.. Hana continuaba con sus defensas bajas, no debían arriesgarlo.
Ella se sentó temblando sobre una silla, cerca de la cabecera del pelirrojo, y bajó la mirada… pero Hanamichi le sonrió, extendió su mano y tomó una de las de ella… cuando caía inconciente… podía recordar todos los momentos felices y amargos que en su vida había experimentado… cuando la inconciencia lo absorbía, recordaba con nitidez el enorme deseo que desde niño hasta adulto había tenido, el enorme deseo de conocerla a ella… su padre le había dicho que no la culpara, como también que aun la amaba… y si su padre había sido capaz de amarla por tanto tiempo, él… él no se sentía capaz de rechazarla… sabía aun se estaba mejorando, como aun habían posibilidades que alguna complicación le quitara la vida… no podía permitirse marchar de este mundo sin… como tanto lo deseo en un pasado… pronunciar aquella palabra que siempre tuvo tanto valor y tanto dolor para él…. No podía marcharse sin decírselo a ella… no podía marchar sin decirle…
mamá….
Na: snif snif me dio penita… bueno espero pronto terminar esta historia
Miguel , muchas gracias por tu comentario, me alegra te gustara como describí la historia de Hikaru, espero te capítulo también haya sido de tu agrado. Niam, gracias por leer, jajaja te gusta cuando escribo comedia? O sea, incoherencias jajajaja tengo un nuevo fics loco, quizás lo suba acá, se llama: "Historias yaoínicas de terror" de SD, mm intentaré poner algunas escenas más livianitas en lo que queda de Un Te Amo. Kinyoubi , muchas gracias por leer, terminar este fics es en gran parte a ti, por tus continuos comentarios, en serio, muchas gracias. Bunny1986, gracias por tu comentario y tenías toda la razón estaba olvidando a los amigos de Hana, así que en este capítulo me enmendé algo, y lo tomaré muy en cuenta en lo que viene, gracias por hacerme notar eso, y gracias por tus palabras, hiciste que me sonrojara jiji besos…
Tengo casi listo el siguiente capítulo y seré buena y tomaré en cuenta lo que me digan para escoger el final… besos…en un par de días lo subo… Haima Y.
