hola! aki va 1 nuevo kapi echo cn muxo cariño.
dedicado a mi gatito k sta n l cielo y k oi kmpliria 6 años
t kiero! ojala pudiera verte denuevo... te extraño
los personajes le pertenecen a stephanie meyer
Capitulo 14
confesion
-si no quieres que Cullen salga herido- trate de gritar pero me fue imposible, un paño tapaba mi boca y mis extremidades estaban amarradas- sabes que… no tengo ganas de herirte, tienes un muy lindo rostro como para arruinarlo, ¿quieres saber como terminaron las ultimas chicas que estuvieron aquí?- levanto el respaldo de la camilla en la que me encontraba, que por cierto era como la de los dentistas y me mostro unas fotos, no las pude distinguir muy bien, por suerte, la luz seguía segándome pero creo que eran chicas mas o menos de mi edad, muertas…- así es bella- pronuncio mi nombre lentamente -quiero que me consigas unos papeles, pero no cualquier clase de papeles, unos muy importantes para mi- pude distinguir su risa sarcástica al completar la frase- ¿sabes quien tiene esos papeles?- negué, el cuello me dolió bastante por lo que hice una mueca- ¡ah! Me olvide decirte, te sugiero no te muevas, estas sedada. Mmm… ¡ah! Si, los papeles se encuentran en dos carpetas, una la tiene james, y la otra la tiene aro- me sorprendí bastante, ¿Qué tenia que ver aro con este tipo?, de james me esperaba cualquier cosa, pero del capitán… empecé a sospechar que el tipo estaba mas que loco- mira bella, voy a ser claro, quiero esos documentos en mi manos, tienes al menos un mes para conseguirlos, no se donde los esconden, por esos tienes tanto plazo- desato mi boca, no grite, después de todo me había salvado de una bomba como para que un loco me matara- muy bien dulzura- ¡Puaj! Aun no le veía la cara pero este tipo debía ser bastante horrible, como para nublarme la vista a propósito- te advierto que si no haces lo que yo digo tu amado Edward amanecerá cualquier día en esta misma habitación pero a diferencia tuya, un cuchillo atravesará su cuerpo.
Me senté rápidamente ignorando sus advertencias.
-¡no te atrevas a tocar a Edward!-mi voz sonó rasposa, se rió y me empujo despacio a mi lugar.
-me impresionas Isabella, se supone que no podrías moverte ni un solo centímetro con ese sedante.-
- por Edward soy capaz de cualquier cosa- apreté los puños y mi respiración se fue agitando.
-es por eso que lo ocupo de incentivo, además creo que es bueno que sepas yo sé mucho de ti, se que perteneces la CIA y que eres una infiltrada en el equipo de james- me hizo una señal para que me callara- debes considerar lo que digo y guardar silencio, te conviene- cerré mis ojos, pero los abrí inmediatamente al sentir el fuerte olor nuevamente en mi nariz.
-.-
Pestañé múltiples veces hasta que lo pude ver todo claramente, me encontraba en una bodega, habían cajas por todos lados, supuse que el lugar había sido abandonado ya que las tuberías estaban a la vista, rotas y bastante oxidadas, me dolía mucho el cuerpo como si me hubieran apaleado y luego atropellado, ya estaba desatada así que me dispuse a ponerme de pie.
Todo esto parecía una película de terror si decimos que se escuchaba el sonido de las ratas y cucarachas rodeando el lugar, además de que todos los vidrios estaban quebrados y la luz parpadeaba amenazando con apagarse en cualquier momento, lo que no me ayudaba en lo absoluto ya que parecía que afuera estaba bastante oscuro, ya debía ser de noche supuse.
Me volteé rápidamente al escuchar un golpe, me preocupe, un florero había caído, pero estaba preocupada por otra cosa, una figura de una persona estaba tirada en el piso, quebré la pata de una silla que estaba a mi alcance y camine con mi nueva arma en la mano, llegue rápidamente y me dispuse a voltearlo cuando vi una cara conocida.
-¡Jacke!- su rostro estaba manchado con sangre seca y sus labios completamente blancos, su cabello permanecía húmedo, una fina capa de sudor frio cubría su frente y tenía el entrecejo fruncido, al parecer lucho bastante. Lo removí suavemente pero el no respondía en lo absoluto, asustada revise sus signos vitales que para mi alivio estaban bien- Jacob, vamos despierta, soy yo bella- siguió de igual manera y me dispuse a buscar algo con que despertarlo cuando de pronto vi que al lado de una puerta algo estaba pegado.
Querida Isabella:
Espero que no pienses que lo que ha pasado ha sido un sueño, todo lo contrario, para tu desgracia es bastante real, se que en este momento estarás algo adolorida pero ya pasará, si me preguntas como despertar a tu amigo simplemente dale el remedio que hay en su bolsillo, no pienses que lo envenenaré por que no me sirve tenerte en mi contra, solo te advierto que si te comportas mal veras mi furia, aunque por el momento debo admitir que te has portado a las mil maravillas. Las carpetas contienen certificados de nacimientos y la información de una mujer. Cuando tengas los documentos a mano, no me llames, yo te encontraré.
Pd: eres la mejor en esto, por eso te he escogido.
Con cariño
Tu admirador secreto
Veo que mi admirador es suficientemente listo, escribió su carta a computador y no a mano para que yo no analizara su loca personalidad.
Camine rápidamente hacia Jacke y revise su bolsillo, efectivamente en el habían unas pastillas, tome el frasco y lo leí "buena elección, eres inteligente."
Siempre pensé que los admiradores secretos eran románticos, pero en este momento estaría completamente agradecida de no tener ninguno.
Tome una pastilla y me la trague, no era muy cómodo sin agua, y debo de haber estado muy distraída como para no notar antes el sabor a sangre que tenia en la boca.
Algo cambio en mí de pronto me sentí como si estuviera en la montaña rusa, todos mis sentidos se activaron y me dieron unas ganas enormes de correr y nunca parar.
Adrenalina.
Ese era el nombre verdadero de las pastillas, bastante dañino para el hígado pero beneficioso en este preciso momento.
Saque otra del frasquito y la puse en la boca de Jacke levante su mentón para que la pudiera ingerir correctamente, poco a poco empezó a moverse, sonreí al ver que había funcionado, después de todo era un alivio.
-¿estas bien?- le pregunte ayudándolo a incorporarse.
-si, ¿Dónde estamos?- su voz sonó bastante cansada, no había pensado en eso, no tenia reloj como para saber que horas eran, y mucho menos podía saber donde nos encontrábamos.
-no te preocupes, hallaremos una manera de salir de este lugar.
Asintió suavemente y se comenzó a desvanecer de nuevo.
-Jacob, mírame, no puedes desmayarte ahora, se que no te sientes bien pero no es conveniente quedarnos aquí por mucho tiempo- levanto su rostro e hizo un intento de sonrisa.
Camine recorriendo la habitación, sin saltarme ningún detalle, me asome por la ventanas y creo que estábamos en el quinto piso de algún edificio, no creo que el cemento ayudara mucho como base para caer, hasta que vislumbré un cable tirado, lo desarme y luego ocupe el alambre, examine la chapa de la puerta y la forma de la llave que la abriría, la copie formando una llave con el alambre y la introduje.
¡Bingo!
Isabella swan ha roto un nuevo record, en menos de cinco minutos he abierto una puerta utilizando nada mas que mis manos y mis ojos. Lo anotaría en mi cuaderno de records personales.
Pase la el brazo de Jacob por mi hombro y apoye la mayoría de su peso en mi mientras bajábamos la escalera, no me atreví a mirar a mi alrededor, en este preciso momento adrenalina estaba dejando de hacer efecto y pensé que me encontraba en unas de esas escenas de películas como Saw o Freddy kruger. Me apresure a seguir la flecha que decía salida, me pare en seco al notar el auto con que hace poco tiempo habíamos chocado, aunque después de todo parece que no fue muy poco tiempo.
Después de acomodarnos conduje durante dos horas para poder llegar a forks, no habría sido así si por lo menos hubiese sabido donde me encontraba parada y no necesitara parar cada cinco minutos. En ese lapso de tiempo trate de no pensar en lo que me había ocurrido, y efectivamente lo logre, reemplazando ese pensamiento molesto por otro mucho más agradable… Edward.
Luego de dejar a Jacob en buenas manos, en las mejores manos, Carlise. Si, lo lleve de inmediato al hospital para que lo examinaran, agradecí el hecho de no ser interrogada por Carlise ya que mi cara seguramente ya demostraba lo afligida que estaba en ese momento, lo dejaron en observación y me obligaron a irme a casa, no me opuse demasiado ya que no me complacía la idea de permanecer en un hospital por mucho mas tiempo, la verdad era que los aborrecía cada vez mas.
Y como un rayo maneje mi camioneta hasta llegar a la casa de Edward, me demore unos cinco minutos en bajarme ya que al mirarme al espejo sufrí un espanto. ¡Ni siquiera había tenido tiempo de lavarme el rostro con sangre! Quizá por eso la gente me miraba demasiado.
Toque el timbre y salió a abrirme rosalie, eh… ¿Qué hace rosalie aquí?
No me importo demasiado y me dirigí al dormitorio de Edward corriendo pero con las manos en la cara.
Tropecé con algo grande, pero ¡nada! Permitiría que me sacará las manos del rostro en ese estado de… suciedad.
-¡bella! Pero que demonios…- hice el signo de la paz con los dedos y entre al cuarto de baño.
Me mire nuevamente.
Cara embarrada, rímel y pintalabios corridos, sombra de ojos en la mejilla, sangre seca en la frente y nada en el cabello. Parece que lo que Alice le hacia a mi cabello resultaba después de todo, ya que era lo único que se mantuvo intacto, sonreí. ¡Puaj! Tenía tierra en los dientes con tierra.
Me lave el rostro, me limpie los dientes y Salí sin una gota de maquillaje, pero me veía bien, por lo menos era así si no contábamos con el hecho de que mi ropa estaba destrozada.
Al abrir la puerta, Edward, emmett, Alice, rosalie y Jasper me miraban con la boca abierta.
-¿Qué?- pregunte naturalmente.
Evop
-bellaaaaaaaaaa- dijeron todos menos yo, la abrace con urgencia y aspire su dulce aroma, sonreí, esto debía ser un sueño, hace cinco minutos casi me arranco la cabeza a golpes si no fuera por que los chicos me detuvieron. Los demás se apresuraron a abrazarla pero yo no los deje besando con urgencia a bella.
El recuerdo que tenia de que sus labios eran dulces, no le hacían justicia en este momento, ella tomo mis cabellos en sus manos y sonreí mientras yo seguía jugando con esos deliciosos labios. El corazón me iba a estallar de felicidad, ya había perdido la esperanza, pero no valía la pena pensar en eso ahora, tenía a mi princesa en mis brazos
Un carraspeo
Dos carraspeos.
Tres carraspeos.
Me separe de bella con el seño bastante fruncido por el enojo. La abrazaron y me reclamaban que la compartiera cuando la alejaba de ellos, pero no iba a ser así, ella es mía, y siempre lo va a ser, mas me valía que no se me saliera delante de ella por que era capaz de pegarme… si, con bella nunca se sabe, pensé mientras sonreía como bobo.
Esa noche la disfrutamos mucho, compartimos un muy buen momento con los chicos, entre bromas nos contó lo que había sucedido y nos dejo a todos realmente sorprendidos por su agilidad, a pesar de que según ella eso era lo que exactamente había sucedido, podía asegurar que ella me estaba escondiendo algo.
El momento más triste fue cuando ella anuncio que debía volver a casa, la bese múltiples veces, mas de las que puedo recordar antes de dejarla ir.
-¡EDWARDDDDDD!- me sobresalte y me asuste al ver la cara de enfado de Alice- te he estado hablando por media hora y tu no me prestas atención- me recriminó mientras utilizaba un tono bastante amenazador.
-lo sien…-
- si Isabella es una torpe, seguramente se a hecho una cirugía plástica para cambiar tan rápidamente, es obvio que no es natural, pero debo contactar al cirujano plástico para darle mis felicitaciones, ¡si ya tiene la mascara para halloween!- unas risas tontas interrumpieron mis palabras, me pare con rapidez y Tanya se asusto al darse cuenta de que yo lo había oído todo.
-no te atrevas a decir alguna mala palabra sobre bella de nuevo- le amenacé y vi como una sonrisa traviesa aparecía en su rostro.
-vamos Edward es obvio que te ha embrujado, yo se que tu me amas a mi y no a ella- dijo esperanzada.
-puede que tengas razón- una chispa de felicidad cruzo por sus ojos- puede que bella me haya embrujado, pero no me importa, ¿sabes por que? Porque yo estaba enamorado de ella desde que la vi, desde que ella se presento el primer día como Marie Dwyer, en ese momento amé su rostro, su boca, sus ojos, su piel, y todo lo que se refería a bella, la amo mas que ha nada, y no permitiré que una mujer que no tiene amor propio y que se cree el centro de atención dañe a mi amada, eres envidiosa Tanya, eres un ser miserable que busca ser feliz a costa de la desgracia de otros, nunca te compararas con ella, eres todo lo contrario a bella, eres envidiosa, cruel, egoísta y superficial. Amo a bella swan por que es el ser mas perfecto de esta tierra, es una ángel y nadie la va a arrancar de mi lado, la mantendré conmigo cueste lo que me cueste. Amo a Isabella Marie swan- me desahogué y saqué a la luz todos mis sentimientos.
Todos los estudiantes me miraban gracias a la confesión que había dado.
Pero solo una persona capto mi atención.
Bella estaba detrás de Tanya mirándome con ojos vidriosos, sonriendo y mordiendo su labio inferior mientras corría hacia mi.
awwww
a k s lindo edward!
spero ls guste!
m he retrasado un pko ia k m sentia algo contrariada...
pero aki sta...
muxas gracia por agregarme a sus istoria favoritas y x dejarme reviews.
las kiero :3
