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Capítulo 14:

Naruto hablaba junto a Tsunade sobre el caso, Sasuke solo los escuchaba a medias, a la mujer le habían dejado una advertencia en su escritorio firmada por Akatsuki. Al agente le estaba llamando mucho la atención el porqué estaban siendo tan directos ahora, parecía que lo que buscaban era crear pánico en la ciudad. Ya Gai y Kakashi estaban seguros que los actos delictivos que estaban azotando a la ciudad eran provocados por el mismo grupo criminal. Buscaban desestabilizar pero la gran pregunta ¿Por qué? Parecía algo muy bien planificado y aunque era a gran escala parecía personal, no eran terroristas, su lema no lo demostraba, más bien se mostraban como vengadores, esto podía ser algo muy complicado si las personas empezaban a sentir empatía por ellos, él sabía que podría suceder porque varios de los que habían muerto estaban hasta el cuello de agua turbia.

—Seju, Hyuga, Sarutobi y Uchiha —susurró Tsunade llamando la atención del pelinegro —. ¿Por qué esos cuatros apellidos? —preguntó pensativa, los dos agente se vieron.

Tsunade era muy buena deduciendo, y a veces era consultada para algunos casos, era como un pequeño hobby que tenía. Era conocida de Jiraya, al parecer habían estudiado juntos pero ella al final decidió dedicarse a salvar vidas, envés de examinar muertos.

—¿Cómo estás segura que los Uchiha siguen? —preguntó Sasuke.

—Pequeño Uchiha, han atacado a tres de las familias reconocidas a gran escala en esta ciudad, las mas nombradas y solo falta una, ¿Que ha pasado con tu famosa perspicacia? —respondió de forma burlona.

—Este caso nos tiene de aquí para allá, a veces lo evidente lo dejamos de lado, gracias por hacernos darnos cuenta, vieja Tsunade —intervino Naruto al ver que Sasuke estaba por soltar un comentario mordaz.

—¿Debería retractarme? —suspiró la rubia al escuchar como la llamaba, aun así sonrió, lo apreciaba después de todo literalmente fue la que lo vio nacer.

—Pero eso no explica las demás muertes, ¿Por qué matar a dos prostitutas, un contador, el hijo de un ministro y ahora el dueño de un hotel? —soltó el pelinegro volviendo al tema principal.

—Eso si no lo puedo responder, pero tal vez hay que buscar un poco más profundo en sus vidas. De algo estén seguros, este grupo es radical y tiene sed de sangre y venganza, el gobierno anterior a este impulsó mucho a la corrupción y a pesar de que el de Sarutobi ha sido más estable, no lograron encarcelar a muchos de los vinculados a estos casos y siguieron en el poder por falta de pruebas. Han elegido el mejor momento para sacar esto a la luz, cuando se acercan las elecciones presidenciales

—Naruto debemos irnos, tenemos que hablar con Gaara de esto, gracias por tu cooperación, directora Tsunade —Sasuke dio un asentimiento de despedida y se dispuso a salir de esa oficina, su compañero lo siguió.

—Un placer…Ah Uchiha —llamó al pelinegro cuando estaba a punto de salir—. Tú también puedes estar en su mira, después de todos eres el ultimo heredero de sangre que le queda a tu apellido.

—Lo sé —fue su única respuesta, salió sin decir más con un preocupado Naruto siguiéndolo.

*.*.*

Neji Hyuga tocó la puerta sin saber que iba a encontrar adentro, algo le decía que no debía dejar a su compañera con ese hombre sola. La abrió sin esperar el permiso, se sorprendió al ver a Tenten sentada frente a él, su rostro estaba algo turbo, parecía confundida y por un momento vio la ansiedad en su rostro. Fugaku estaba en el otro sofá tomando lo que parecía un Whisky con hielo, lo observaba con neutralidad, aunque notó que no era bienvenido.

—Neji Hyuga, no esperaba verte aquí —El castaño no hizo ningún gesto en modo de respuesta solo volvió a ver a el rostro de su compañera, con la mirada le hizo la pregunta de qué diablos hacia ahí, ella solo pareció más nerviosa—. La señorita Tenten me contaba sobre su investigación, Aoi no era el mejor ciudadano pero me sorprende que lo hubieran asesinado en su propia zona.

—Su interés me extraña, señor Uchiha —expresó esta vez dedicándole una mirada, aquel hombre era de cuidado.

—Sí, digamos que era un conocido y me gusta frecuentar este hotel

—Ya veo, Tenten debemos irnos, Gaara espera por nosotros…Hasta luego, señor Uchiha

—Hasta pronto, Hyuga y señorita Amma —respondió, su tono de voz tenía un trasfondo pero Neji no detectaba que era.

La puerta se cerró detrás de ellos, ambos caminaron en silencio por el corredor, al llegar al siguiente pasillo, la castaña soltó un suspiro de alivio. Trató de soltar un poco la tensión que sentía en su cuerpo, aquella conversación la había dejado nerviosa.

—Te juro que sentí que no podía respirar, ese hombre me produce una sensación de advertencia —comentó luego de unos minutos.

—Y deberías seguir tus intuiciones… ¿Qué querías saber de él? —El tono de voz de su compañero le sorprendió no era neutro como acostumbraba, sino que parecía molesto.

—¿Hice algo mal?

—Debes evitar estar en contacto con Fugaku Uchiha, información valiosa se puede filtrar, ese hombre es de armas tomar, si se ve amenazado no se queda de brazos cruzados, muchos agentes han sido despedidos por graves delitos, curiosamente investigados por su bufete —Tenten se sintió ahora más nerviosa, había cometido un error al demostrarle que sospechaba de él.

—¡Joder! —se detuvo un momento en el pasillo, Neji al verla nerviosa también detuvo sus pasos—. Fui impulsiva, le pregunte directamente que tipo de negocios mantenía con Aoi, la respuesta fue común pero su mirada me dio escalofrió —alzó la vista para ver a Neji.

—Debes ser más cuidadosa o esto podría ser el fin de este caso

—O de mi carrera —soltó la castaña al ver la gravedad de la situación.

—Son solo suposiciones —La voz de su compañero se suavizó solo un poco.

—¿Estas tratando de consolarme? Porque no está funcionando

—Vamos —siguió avanzando y ella suspiró, tenía que controlar sus nervios.

—Algo si fue productivo este día —Neji la volvió a ver y ella sonrió—. Le importo a mi compañero —él solo bufó, Tenten parecía buscarle todo lo positivo a la situación, a pesar de estar en una situación mala.

Neji tenía la sensación de que la castaña iba a estar en constante pelinegro por ser tan impulsiva y se sorprendió al darse cuenta que le preocupaba. Observó a la castaña cuando ambos subieron al auto, ya había aclarado que le gustaba tenerla de compañera pero sabía que entre ellos había algo mas, como una atracción, lo había sentido desde el caso de el reciente miembro de la banda del submundo, algo en ella le atraía y aunque no era el momento de analizar que era, lo tenía presente.

*.*.*

—Maldito Kakazu —susurró Suiguetsu luego de organizar a su equipo, no había podido regresar al submundo y lo mantenía en constante movimiento, literalmente le había dejado todo el peso de la operación, no había tenido ni un momento de descanso y no había podido escaparse ni unos segundos.

Lo que más lo tenía ansioso es que no sabía nada de Karin, lo poco que soltaba Kakazu de cómo estaba la organización era estupideces de Hidan y Deidara. Sabía que estaba bien, uno de sus hombres en el bar la había visto y no parecía tener ningún tipo de daño ni nada, parecía actuar como siempre, aunque ella nunca demostraba estar mal.

Volvió a ver su teléfono del momento, Karin tenía un teléfono escondido, le era prohibido dejarle tener uno, debido que desde que empezó esta nueva organización ella está en contra de su voluntad y amenazada, por lo que dudaban mucho de ella. Él le había logrado dar ese teléfono en uno de sus disimulados encuentros, él era el único que tenía su número. No estaba seguro de llamarla, si lo hacía y luego la descubren la metería en un gran problema.

La puerta de la habitación se abrió de forma violenta, Kakazu entró derrochando arrogancia, junto a él iba Zetsu, un hombre extraño que era informante de Akatsuki, casi no se veía en las reuniones a pesar de formar parte de ellos.

—Has hecho un excelente trabajo, Suiguetsu…los de la ADPK están corriendo en círculos —se dejo caer en uno de los muebles, con esa sonrisa nefasta de siempre.

—Pero no por mucho —interrumpió el extraño hombre—, la DICK ya sabe quiénes somos y pronto se darán cuenta que esos crímenes al azar son obra de Akatsuki.

—Si es que ya no lo saben —bufó Suiguetsu.

—Tú mismo lo has dicho…por lo que ahora tendrás que ser más cuidadoso con los ataques, dejare eso en sus manos —el moreno se volvió a levantar mientras sacudía polvo inexistente en su camisa, Suiguetsu no entendía qué hacían ellos allí si le estaban diciendo algo que él ya sabía—. Sé que tienes muchas ansias de volver a el submundo pero vas a tener que permanecer aquí un tiempo…yo debo volver, me necesitan allá —Su sonrisa volvió a aparecer.

Zetsu solo se encogió de hombros y volvió a salir, al parecer el hombre tampoco entendía que hacían allí, Suiguetsu lo observó irse, luego vio a Kakazu, sus ojos oscuros y pequeños lo veían con diversión, algo estúpido iba a salir de su boca.

—Espero que Karin este desocupada hoy, me hace falta un buen polvo con ella, ¿No te parece que es maravillosa para eso? —Salió riéndose de la habitación.

La expresión neutra de Suiguetsu se vino abajo cuando el hombre cerró la puerta, cada vez que lo veía sentía unas ganas de matarlo pero debía controlarse. Él parecía tener un placer enfermo al molestarlo, a eso había venido. No podía poner en peligro la vida de Karin y la suya, tenía que seguir actuando estoico y no dejarse ver con ella, no necesitaba ojos sobre ellos para lo que estaban por hacer.

—Un polvo con Karin, Ja, lo que necesita es cogerse a Hidan —se burló dejándose caer en el sofá.

Para él no era un secreto que Kakazu le tenía unas ganas a el rubio, solo que él pensaba que lo camuflajeaba bien, después de todo tenía un muy largo historial de ser hetero, demasiadas mujeres habían pasado por él, demostraba ser una persona que disfrutaba el sexo podría hasta catalogarlo como ninfómana. Cuando Suiguetsu descubrió esa mirada llena de lujuria dirigía al rubio, no pudo evitar reírse de lo irónico, el rubio podía ser un psicópata muy sádico pero no parecía inclinarse mucho a ese lado, se mordía la lengua para no soltar esos tipos de comentarios, sabía que no podía decir nada para que Karin no pagara las consecuencias, después de todo ella era quien saciaba la insatisfacción que tenía Kakazu.

Maldijo al recordar que aquel cerdo le volvería a poner las manos encima, le hervía la sangre saber eso. Observó de nuevo el teléfono, igual ya era momento de desecharlo, escribió solo un texto, no podía correr el riesgo de llamarla.

"¿Estás bien?"

Esperó unos minutos y no obtuvo respuesta, asumió que no estaba en su habitación, no quería pensar en ninguna otra posibilidad. Decidió llamar mientras esperaba una respuesta a el número que le dio Sai la última vez que logro contactarlo.

—¿Si? —habló una voz gruesa masculina, Sai le había dicho que era el capitán de la DICK, Kakashi Hatake.

—Mañana atacarán, Tsunade es la próxima…recuerda lo prometido, quiero una fecha para el fin de semana, espere mi llamada —cortó sin decir más.

Suspiró, ya estaba hecho, oficialmente había traicionado a Akatsuki pero sabía que el capitán cumpliría. Era bien sabido que aquel hombre había logrado entrar a las filas del submundo en el tiempo de Orochimaru, y había hecho la redada más grande hecha en el submundo. Sabía que había obtenido la ayuda de alguien interno, una chica que el poco recordaba a pesar de no haber sido hace muchos años, era una amiga de Karin. Una chica que murió en aquel enfrentamiento, temía que Kakashi solo los usara pero era su única opción por el momento.

Su teléfono vibró alejando sus pensamientos, él deslizó su dedo en la pantalla al reconocer el número, su alma volvió al cuerpo.

"Estoy bien ¿Y tú lo estás? Debo decirte algo, por favor llama"

No tardó ni un segundo en marcar, sonó el primer tono pero rápidamente contestaron, escuchó la voz susurrada de la pelirroja. Un alivio lo invadió, se escuchaba bien.

—¿Sucede algo?

—¿Recuerdas a la chica que era amiga mía? ¿La que murió en la cacería*? —A Suiguetsu le sorprendió la pregunta.

—Si

Está viva y quiere sacarnos, logré hablar con ella esta mañana, Hatake nos ayudará —habló tan rápido que por un momento no la entendió ¿Hatake?.

—Karin ¿Como se llama tu amiga?

Ella ya no posee el nombre que tenía aquí, no tiene ni la misma apariencia —su voz sonó confundida por su pregunta, pero él solo sonrió, al parecer las cartas se estaban poniendo a su favor y el camino que escogió era el correcto.

—¿Quién es? No estés nerviosa, solo que creo que nuestro destino por fin está a nuestro favor, si es quien creo que es

Su nombre actual es Ino Yamanaka

Suiguetsu sonrió, cuando estuvo investigando sobre Sai notó que frecuentaba un departamento que luego descubrió que era el de su novia. Una modelo y actriz famosa. Ahora podía confiar en Kakashi, había logrado sacar a esa chica sin que nadie sospechara, y hasta vivía en la misma ciudad, burlándose del submundo. Ja, seria gracioso ver la cara de Deidara si lo supiera, que su más grande obsesión estaba en avisos publicitarios y ni él se había dado cuenta.

—Karin, saldremos por fin de este infierno, solo no te arriesgue deja todo en mis manos

Pero…

—Mantente viva, se como contactarme con ella….cuídate, Kakazu va para allá, por favor…

Lo sé, ya estoy acostumbrada…tratare de no meterme en problemas…por favor, no me falles y no te expongas

—No lo hare…Resiste un poco mas

Terminó la llamada, sabía que la pelirroja lloraba, aquella mujer era muy fuerte en el exterior pero su interior estaba completamente roto y Suiguetsu se sentía impotente, no podía arreglarlo, no ahora. Pero la sacaría de ese infierno aunque fuera lo último que hiciera, porque sin quererlo ni darse cuenta hasta unos meses atrás, él se había enamorado, ella se había vuelto todo para él.

Gaara se encontraba con todo su grupo en la sala de conferencia, junto a varios agentes de la ADPK y su líder Maito Gai. Empezarían a trabajar en equipo a partir de ese momento, se dividirán sus hombres para combatir la ola de violencia y buscar a los miembros del Akatsuki.

—Bien, quiero a Naruto, Sasuke y Tenten en la área de campo, serán acompañados de los agente Kiba Inuzuka, Anko Mitarashi y Rock Lee, tendrán más agentes policiales que les asignará Maito Gai, él será el líder de esta división.

—Neji y Shikamaru ustedes junto a Yamato, Iruka, estarán conmigo, nuestra división estará a cargo de la investigación sobre la organización criminal que se hace llamar Akatsuki, prepárense la lista es larga

Todos asintieron, acatando sus órdenes. A la sala entró Kakashi, por su rostro todos permanecieron en silencio y tensión, observó a todos en la habitación. Suspiró y se dejó caer en una de las sillas.

—Atacarán mañana, la mitad del equipo de Maito debe estar con Tsunade a partir de este momento, no quiero correr riesgo, ella es el blanco del próximo ataque, la otra mitad estará en las calles —informó frotándose la frente —. Gaara necesito los nombres para ayer

—Ya escucharon

Todos salieron de la sala con diversos pensamientos, no querían trabajar toda la noche pero por la importancia del asunto trabajarán extra tiempo. El equipo de Maito fue dividido, Tenten y Naruto les tocaría estar en el grupo que estaría con Tsunade.

La castaña asintió acatando las órdenes, todos fueron a alistarse, solo tenían media hora para salir, ella se dejó caer en uno de los muebles de la sala de estar de su división, colocó un café sobre la mesa, ya era el tercero del día, suspiró y dejó caer su cabeza hacia atrás, ya estaba anocheciendo y ella no sabía cómo se mantendría despierta aquella noche.

Se sentía cansada, bufó por aquella maldita pesadilla que le había robado el sueño la noche anterior, ahora tenía mucho más trabajo y cero posibilidades de dormir. Aunque estaba segura que si estuviera en su casa no podría dormir, las constantes pesadillas la tenían en alerta e insomnio.

Empezaba a creer que la brutalidad de los últimos casos que habían tenido había removido su pasado, inconscientemente en sus sueños volvía a aquella fatídica noche donde encontró a sus padres en un charco de sangre, donde nadie la ayudó a salvarlos, donde todos la veían con lástima pero no se atrevían a desafiar las órdenes de La Serpiente. Suspiró, no quería recordar más, no quería volver a sentir el desespero cuando tuvo que dejar los cuerpos de sus padres allí porque irían por ella. La Serpiente cobraría las deudas con ella, no le bastaba acabar con las vidas de sus deudores, la quería para su negocio.

Corrió como pudo de esos matones, recordaba aquella noche lluviosa, todas las puertas cerradas para ella, se sentía como un pequeño cordero tratando de escapar de los lobos, solo alguien tuvo compasión de ella, alguien que la ocultó por unos días hasta que se cansaron de buscarla y la dieron por muerta, después de todo era muy común en esa área que los niños que se perdían y nunca eran encontrados, morían de desnutrición o alguien los asesinaba, no era extraño las desapariciones.

Cuando por fin dejaron de buscarla con ayuda de aquella persona logró llegar a los límites del submundo, donde fue rescatada de las calles por un hombre al que también le debía la vida. Ese hombre no era más que el actual líder de la ADPK, Maito Gai.

Una lágrima se deslizó por su mejilla, últimamente estaba muy nostálgica, las pesadillas la mantenían así, constantemente recordándole su vida, lo que debía y a quien odiaba. Parecía querer que recordara su meta, el por qué estaba en la DICK. La Serpiente estaba muerta por lo que ella no podría tener su venganza pero sabía que él solo era el que había ordenado pero quienes habían asesinado a sus padres estaba todavía en el submundo, paseándose por sus oscuros callejones. Matando sanguinariamente.

La puerta se abrió y ella disimuladamente limpió aquella lágrima que se deslizaba por su mejilla, permaneció en la misma posición, no quería alzar el rostro porque sabía que se notaría su cansancio y sus ojos rojos.

—¿Estás bien? —se sorprendió de oír la voz de Neji, parecía más cercana.

Ella cerró los ojos con fuerza, ¿Por qué de todos tenía que ser él? A quien quería demostrarle que era fuerte y eficiente, no quería que la viera así, en ese momento tenía sus defensas bajas y no quería que vieran sus heridas.

—Estoy bien —No supo con fue capaz de responder sin la voz quebrada.

—¿Segura? —se escuchó aún más cerca y ella supo que estaba frente a ella, buscó su fuerza.

—Estoy bien, tranquilo —se enderezó encontrándose con sus ojos grises, su mirada era examinadora y ella sonrió para tratar de actuar normal—. Solo necesitaba unos minutos para recargar, estaba algo cansada pero ya estoy bien —Él no pareció creerle mucho pero solo asintió.

—Creo que necesitarás más que esto —Dijo Neji alzado el vaso de café—, y más fuerte de lo que este parece

—Y no seré la única, tu estas peor, por lo menos yo tengo al idiota de Naruto para que me divierta con sus tonterías pero a ti te tocara revisar expedientes toda la noche, nada entretenido

—Eso es cierto…

Permanecieron en un silencio incomodo, Tenten tomó café para tratar de aligerar su tensión pero se puso peor al sentir que él la estaba observando, parecía buscar pruebas de su cansancio. Agradeció su preocupación pero no quería que le dijera palabras de desánimo, ella era buena agente y lo comprobaría.

—Tienes ojeras —aquel comentario la tomó desprevenida, se giró par verlo—. No es recomendable que estés en el campo si no has descansado lo suficiente, eras más propensa a cometer errores…

—Estoy bien, Neji —Le interrumpió la castaña, no quería escucharlo decir aquello—, es cierto que no he dormido bien pero puedo hacer perfectamente mi trabajo.

—No te estoy diciendo esto para despreciarte —Su tono fue sincero y ella se avergonzó un poco pero no retrocedió, tenía que demostrar su fuerza.

—Pareciera…

—Tenten hoy has tenido un día difícil, hoy nos toco ir a investigar la muerte de Aoi, tuviste un enfrentamiento con Fugaku Uchiha, estuviste en tensión toda la tarde sumándole las horas de sueños perdidas, y ahora un turno de más de veinticuatro horas, no es recomendable que te sobre esfuerces tanto, no lograras nada haciéndolo —comentó observándola.

—¿Por qué te preocupa?

—Eres mi compañera —La castaña no supo por qué se sintió mal por aquella simple respuesta, decidió creer que era por lo impersonal que sonaba—, además no podemos tener errores en esta operación y no podemos tampoco perder algún agente por exceso de trabajo o cansancio.

—Estaré bien —suspiró, él parecía querer añadir más pero se vio interrumpido.

—¡Tenten, es hora! —gritó un rubio entrando a la habitación con fuerza, ambos dirigieron la vista a él.

—Nos vemos, Neji. Tranquilo, no fallare —sonrió y luego le guiñó un ojo para salir. Naruto vio el intercambio luego observó al castaño.

—¿Interrumpí algo? —dijo en tono burlón, el castaño bufó.

—¿No tienes que irte ya?

—¡Cierto! —salió con rapidez, Neji se quedo viendo la salida unos minutos.

—Espero que sea cierto….¿Debería decirle a Gaara? —preguntó en voz alta, luego negó, no era su problema, ya le había advertido.

Tomó el café y salió de la sala, después de todo él también tendría mucho trabajo que hacer y una noche en vela revisando reportes lo esperaba, debía escribirle a Hinata que no lo esperara despierta. Suspiró, dejaba a sus primas mucho tiempo solas eso estaba preocupándolo, luego de que entrara aquel sospechoso a su casa, había reforzado la seguridad pero eso aun no se sentía tranquilo.


¡Gracias por leer!

Eli: Muchas gracias por comentar, tranquila que seguiré este fic, no lo voy a dejar asi tarde en actualizar.

Por favor no duden en dejar sus opiniones, quiero saber si realmente les gusta o que les disgusta, les puedo asegurar que hasta un corto comentario me bastaría, anima a el escritor...creanme que me anima e inspira más.

¡Hasta la próxima!