Capítulo 14.

Crisis y unión.

En Manehattan, Spike se encontraba sentado en un pedazo de escombro a la luz de la luna mirando su reflejo en la hoja de la espada negra que su madre le confió – ¿Cómo fue que terminamos así? – dijo el mientras recordaba un cálido verano junto a su familia poni.

Flashback.

-¡Vamos Spike! – grito un joven potro unicornio blanco que jugaba en los jardines de su casa con un bebe dragón.

-¡Oigan dúo de inmaduros, trato de leer! – dijo Twilight.

Shining miro al bebe y los dos sonrieron, tomaron el libro de Twilight y ella comenzó a perseguirlos, hasta que luego de un rato los alcanzo y los tres quedaron en el suelo riendo juntos.

Fin Flashback.

Spike levanto la vista hacia la dirección donde estaba Canterlot – una dulce hermana al principio….. y ahora una desgraciada –.

-Spike… - dijo Perséfone llegando - ¿estás bien? –.

-Si…. Estoy bien – dijo mintiendo – dime, ¿pusieron a Golden a salvo? –.

-Sí, ella y su hijo están en un barco camino a las tierras de las cebras –.

-Bien… -.

-Spike – dijo Perséfone sentándose a su lado - te conozco desde hace tiempo, sé que me mientes, ¿Qué te pasa? – Spike no respondió, solo suspiro – ¿es por tu…. Hermano? –.

Spike suspiro – por mi hermano y mi hermana, el en serio me quiere y aprecia y lo último que quiero es seguir con esta guerra contra él y mi hermana…. Ya no si ni que pensar de ella, antes era tan buena y ahora….. –.

-¿Es un monstruo? –.

-….. Si, totalmente – dijo el con tristeza – ya ni sé que hacer, quiero terminar con esta guerra y declarar la paz pero el pueblo de Equestria sigue viendo a Twilight y a las demás princesas como líderes capaces….. ¿Cómo paro esta guerra si el pueblo poni no quiere escucharnos? –.

-¿y tu hermano, Shining Armor? Por lo que se comparte tus mismos ideales y quiere paz, y según has dicho la guardia real odia a las princesas ¿Por qué no vamos a la ciudad en secreto, hablamos con él y las derrocamos? Tu hermano podria ser un mejor lider para los ponis –.

Spike suspiro – Lo pensé, pero….. El pueblo apoya a las princesas ciegamente, y para colmo hay gente en la guardia que también las sigue, no se puede atacar un gobierno cuando el pueblo lo respalda y Shining lo sabe. Golden me dijo que varios militares querían derrocarlas y firmar la paz…. Pero ¿Qué esperanzas hay de que todo esto rinda resultados con el pueblo a favor de las princesas? Podrían terminar desatando una revuelta de proporciones gigantescas la cual desembocaría con muchos muertos –.

-Es difícil, una rebelión por parte de los ponis con nuestra ayuda seria aplastantemente victoriosa, pero la cantidad de fanáticos de las princesas es mucha, según me dices – suspira – como lo estoy viendo, la rebelión es la mejor opción, terminaríamos rápido la guerra y si somos aún más rápidos podríamos dominarlos y hacerles ver la verdad –.

-¿crees que ellos crean a la primera que sus benevolentes princesas son unas zorras malditas? – dijo Spike seriamente.

-Bueno….. les llevara tiempo pero…. –.

-¿Y en ese tiempo cuan probable es que se revelen? Terminar una guerra y comenzar otra, no es forma de hacerlo, además no aceptaran a Shining Armor como lider, lo verán como un dictador por tomar el poder mediante un golpe y más aún durante una guerra donde el gobierno es más vulnerable –.

-Quiero terminar con esto rápido y con la menor cantidad de muertes posible…. Pero ¿Cómo? –.

De pronto, para suerte de Spike, una paloma se paró sobre su cabeza – ¿y eso? – dijo Perséfone confundida.

Spike pone una de sus garras y la paloma se coloca en ella – una paloma mensajera – dijo mirando los colores que llevaba – es de la compañía de Shining – dijo para luego tomar el mensaje.

Hermano…

Tenemos que hacer algo, las princesas se están volviendo locas, han puesto en marcha un proyecto por el cual planean destruir a tu rebelión. Si estás viendo la luna ten claro que no se moverá de ahí, los astros no rotaran más hasta que tu raza se rinda. Seguro eres consciente de que el fuego de los dragones proviene de los rayos que irradian ambos astros, ustedes requieren el equilibrio y las princesas se encargaron de romperlo dejando los astros estáticos y lo peor es que el pueblo se fumó todo el cuento de Celestia de que es por una buena causa y todos la apoyan.

Te aviso que cuando tus fuerzas estén debilitadas las princesas mandaran casi toda la flota de dirigibles a por ustedes, los bombardearan sin piedad.

No sé qué hacer, podríamos tratar de derrocar a las princesas pero me arriesgo a que el pueblo se nos eche enzima para protegerlas.

Hermano, ¿Qué hacemos?

Firma tu querido hermano Shining Armor.

Al terminar de leer la carta Spike dio un gemido de enojo y pateo una roca con ira – ¡Malditas yeguas del demonio! ¡¿Hasta esto llegan?! –.

-¿Qué paso? – dijo Perséfone alterada.

-Lee – dijo dándole la carta.

Perséfone la leyó y se quedó perpleja ¿tanto estaban dispuestos a hacer para vencerlos en lugar de aceptar la derrota y firmar la paz?

-Spike…. ¡¿Acaso esas yeguas están dementes?! –.

-Tenemos que avisar – dijo Spike levantando vuelo hacia el ayuntamiento de la destruida ciudad para alertar al resto de su consejo de guerra.

La noticia altero al consejo, algunos miembros dijeron que era mejor retirarse de Equestria pero otros dijeron que esa no era opción y que los astros seguirían sin moverse, otros dijeron que lo mejor era atacar con todo en este momento antes de que fuera tarde, la cual se trataba de la mejor opción pero otros miembros no querían hacerlo, tenían miedo de que esto de paralizar los astros fuera solo un truco para hacerlos atacar en ese momento y hacerlos caer en una trampa. Todo el consejo comenzó a hundirse en una pelea entre los que quieran atacar en ese momento y los que decían que era mala idea, ni siquiera Spike podía calmarlos.

2 "días" después.

La división del consejo de Spike trajo sus consecuencias, los dragones que querían atacar tomaron los dragones que pudieron y atacaron Canterlot, sin embargo, fueron muy pocos para hacer frente a las defensas de los ponis y todo termino en masacre y en la perdida de la mitad del ejercito de Spike, un golpe muy duro y como si fuera poco ya no tenían la fuerza para volver a atacar, los dragones estaban más débiles cada día, solo dos días y ya fisiqueara podían escupir fuego. Zaraki fue el más afectado de todos, no solo ya no podía lanzar fuego sino que su pesado cuerpo ya no podía elevarse en el aire, solo podía caminar, todo debido al rompimiento del equilibrio astral, los dragones eran la raza más adaptada y que mejor aprovechaba el movimiento de los astros y con ellos estáticos habian pasado de ser una de las razas más poderosas a unas lagartijas con garras, todavía tenía fortaleza física y la gran mayoría podía volar bien pero la moral estaba por los suelos.

Los demás reinos se vieron fuertemente afectados; los grifos, una raza que había los desiertos, sufría un calor enorme y los suministros de agua comenzaron a agotarse rápidamente; los minotauros tampoco la pasaban bien, con la eterna luna sobre ellos todas sus cosechas morían sin parar; la cebras con el sol sobre ellas tenían el mismo problema que los grifos, salgo que ellas vivían en praderas y bosques, con lo que se protegían mejor, pero el calor las estaba sofocando.

Los changelings eran los más afectados, ellos podían salir y soportar los rayos del sol en horas donde su luz no era tan fuerte pero ahora estaban en un medio día eterno y sus cuerpos más adaptados a la sombra que al calor comenzaron a menguar, eran un pueblo que ya estaba muy herido desde la derrota en la guerra contra Equestria y la muerte de su reina, ahora empeoraban a montones.

En Canterlot.

Toda la población se vio afectada, ahora era muy difícil conciliar de forma correcta el sueño, pues tener a la luna sobre ellos todo el tiempo les retorcía los horarios y lo peor, el frio era cada vez mayor, sin el sol que regule la temperatura todos estaban pasando un frio inmenso y prácticamente no había más mantas.

En el palacio, las princesas estaban cómodas y calientes tomando te – es increíble que sean apenas las 3 de la tarde – dijo Luna tomando un sorbo de té.

De pronto, un guardia entro en la habitación – mis señoras, reyes y reinas de 4 naciones vienen a hablar con ustedes sobre los astros –.

-¿En serio? – dijo Twilight – que pasen –.

A la estancia entro un minotauro azul de avanzada edad, una grifo joven, una cebra joven hembra y un changeling con crines y ojos azules.

-Nos dijeron 4 naciones, veo solo tres y una cucaracha – dijo Cadence riendo – Eomer, hijo de Chrysalis ¿a qué vienes aquí? –.

-Vengo a hablar por mi pueblo majestades – dijo el con un tono amable pero a la vez desesperado.

-Nosotros también venimos por lo mismo – dijo la cebra – nuestros pueblos sufren y todo porque ustedes se niegan a negociar con los dragones –.

-Con ellos no se negocian gran matriarca, son salvajes, usted todavía es joven y le falta experiencia en el liderazgo –.

-Experiencia me falta pero capacidad no, en mi pueblo se elige a hombre o mujer más indicado para gobernar, seré joven pero los ancianos me eligieron por una razón – dijo ella desafiante.

-No se crea – dijo el rey minotauro – nos tomamos la molesta de habar con ellos primero y nos contaron todo –.

-Es repugnante que su pueblo aun las admire – dijo la grifo.

-Tenga cuidado con lo que dice reina Tauriel, podrían ser sus últimas palabras como reina – dijo Celestia en tono desafiante hacia la grifo.

-Basta – dijo Eomer – comportémonos de forma civilizada, lleguemos a un acuerdo para que nuestros pueblos puedan seguir adelante –.

-Valla – dijo Twilight – que educado muchacho, casi no pareces hijo de la zorra de tu madre –.

Eomer apretó sus dientes con furia, la matriarca de las cebras pudo ver en sus ojos la rabia que sentía al escuchar como profanaban el nombre de su madre – vengo a hablar alteza, le suplico que no hable de esa forma de mi madre, que siempre velo por nuestro pueblo –.

-Palabras nobles de un insecto hijo de una zorra idiota que llevo a su pueblo a la ruina –.

-Ella solo quería alimentarnos, les suplico a ustedes que nos dieran el amor para poder vivir pero se negaron –.

-¿Cómo podríamos darle amor a algo tan horrendo? Ustedes no son criaturas hechas para tener amor – dijo Cadence.

-¡Basta! – dijo el rey minotauro – princesas dejémonos de insultos infantiles y concentrémonos en llegar a un acuerdo para parar esta locura –.

-Hay una forma – dijo Luna – nos tiene que prestar sus flotas de dirigibles para bombardear a los dragones hasta que se rindan –.

Los 4 líderes se miraron entre sí, los 4 sabían bien la situación dado a que cuando el rey minotauro vio que no era el único que quería recuperar el equilibrio de los astros compartió con gusto todo lo que sabía.

-¿Nos pide que contribuyamos a la esclavitud de un pueblo entero? – Dijo la cebra indignada – iría en contra de los principios que tengo que defender –.

-Yo tampoco me puedo permitir algo como eso – dijo la grifo.

-Ni yo – dijo el minotauro.

Celestia arqueo la ceja y miro a Eomer – eres un muchacho muy joven, Eomer, y te preocupas mucho por tu pueblo, si me ayudas a conquistar a los dragones y someterlos le daré ayuda a tu pueblo –.

Todos miraron al changeling el cual retrocedió con una mirada pensativa – un favor por un favor –.

-Tienes nuestra palabra –.

-Quieres que…. ¿Quieres que te ayude a hacer que otro pueblo sufra? Conozco bien el honor de las princesas alicornios, acudimos a ustedes una vez, hambrientos y cansados y nos forzaron a una guerra – en su rostro se mostraba enojo – no voy a hacer que mi pueblo se levante sobre el sufrimiento de inocentes, si he de apoyar a alguien apoyare a los dragones, les prestare a ellos mis espadas, no a ustedes –.

Las princesas se vieron y bufaron – que patético eres Eomer – dijo Luna.

-Te ofrecemos algo y lo rechazas ¿y te haces llamar un buen lider? – Dijo Cadence – solo arriesgas más a tu pueblo –.

-No – dijo la cebra – como yo lo veo es un lider joven pero sabio, tiene corazón para saber a quién apoyar. Y como el, daré mis sables a los dragones –.

-Y tendrán nuestros arcos – dijo la grifo.

-Y nuestras hachas – dijo el minotauro.

Las princesas se miraron sorprendidas, ¿Cómo pudieron ser tan torpes? Ellas tenían la seguridad de que ellos se les unirían para recuperar los astros pero terminaron apoyando a los dragones.

Fuera de la sala, estaba Shining Armor con un rostro de preocupación – ahora 4 naciones más se nos tiran enzima –.

Para sorpresa de los líderes las princesas no solo aceptaron su desafío en la guerra, sino que demostraron toda su estupidez amenazándolos con aplastar todas sus ciudades, sabiendo que con el estado del ejército era imposible.

Una vez fuera del palacio, los líderes se encontraron con sus caravanas de escolta, todos viajarían a sus reinos para informar sobre la guerra.

La matriarca de las cebras aprovecho y se acercó a Eomer – Eomer – dijo ella.

-Mi señora – dijo el respetuosamente haciendo una reverencia.

-Valla – dijo ella sorprendida – su madre le educo bien –.

-Gracias – contesto amablemente.

-Lo felicito por su comportamiento el día de hoy –.

-¿se refiere a declarar la guerra? –.

-No, me refiero a la forma en que dijo esa verdad sobre las princesas, mi nación siempre tuvo problemas con ellas –.

-No me sorprende, a ellas no les importa ni los desamparados – dijo con tristeza – no sé si hice bien, mi pueblo está mal y lo hago marchar a la guerra –.

-Para que tu pueblo tenga un buen futuro no basta con tener un pasado duro, tienen que ganárselo y hoy mi amigo acabas de hacer que tu pueblo tenga la oportunidad de prosperar – ella le pone el casco en el obro – Eomer hijo de Chrysalis, ten por seguro que tu reino a partir de ahora tendrá total respaldo de las cebras, envía a tu ejército y yo enviare médicos y suministros de mi reino a tus civiles –.

-¿Lo dice en serio? – Dijo el sorprendido – miles de gracias matriarca – dijo inclinándose ante ella y su guardia personal hizo lo mismo.

-No es necesario mi señor Eomer – dijo ella haciendo que se levante – espero verlo en el campo de batalla, por cierto mi nombre es Galadriel – dijo ella dándose la espalda y retirándose.

-Gracias – dijo el mientras se retiraba de la ciudad.

Fin cap 14