¡Aquí el siguiente capítulo! Hace tiempo que comencé a leer una historia de Jack/Angélica llamada 'Captain and Captainess Sparrow to Atlantis' de Valenelle y me encantó tanto la idea de que Jack tuviera a su madre en el barco y se peleara con Angélica que he decidido hacerlo yo también. Que conste que no me voy a copiar ni nada parecido, solo será igual en cuanto que la madre de Jack no soporta a Angélica. Leed la historia, está genial de verdad. Otra cosa, este capi es bastante largo debido a que van a volver a estar juntos al final del episodio, pero lógicamente no lo va a perdonar así como así. Además, quiero que estén juntos ya, no pueden estar enfadados siempre, ¿no?. Gracias por las reviews y empezamos. Capítulo 14 ;D


Teniendo un gran problema, él siempre tenía una solución. El ron. Pero luego pensó que eso era lo que le había causado aquel problema. Tenía una paradoja mental increíble, quería beber y olvidar pero si lo hacía, quizás recaería de nuevo. Quería que alguien recayera, pero no él, ella. Tenía que recuperarla, no sabía como, solo sabía que tenía que hacerlo. Ya le había demostrado que se preocupaba por ella en muchas ocasiones y no se daba cuenta. La salvó de las sirenas en la Bahía de Cabo Blanco. Saltó desde un acantilado por ella, eso no lo hubiese hecho ni siquiera por alguien de su familia. Volvió junto a la tripulación de Barbanegra en la Fuente de La Juventud porque él le había dicho que si no lo hacía, la mataría. Renunció a beber de la Fuente para salvarla a ella. ¿Era tan difícil darse cuenta de que le importaba? Moriría por ella, pero admitía que él no la merecía. Ella tenía toda la razón al enfadarse con él, no solo en esta ocasión. Siempre que conseguía que ella le diera, otra vez, un mínimo de confianza, él lo desaprovechaba. Quería estar con ella y sólo con ella, pero el resto del mundo no se lo estaba poniendo fácil. El padre de ella, Matthews, Sophia, Cole... Al menos a Teague ella si le caía bien. Algo es algo. Por fin alguien de las dos familias que apoyaba la relación. Teague siempre había querido que Jack encontrara una buena mujer, que lo 'mantuviera a raya' solía decir, y eso era lo que exactamente hacía Angélica. O al menos intentaba, él no era muy fácil de controlar que digamos. La que si hubiera matado a Jack por estar con ella era su madre. Según ella ninguna mujer era lo suficientemente buena para él. Todas eran unas 'fulanas de taberna'.

Su madre... Jack sólo se acuerda de la última vez que la vio. Él tenía 14 años cuando decidió irse de casa de una vez por todas y probar suerte en alguna parte, siempre y cuando pudiera estar en un barco. Ella sabía que su hijo haría eso algún día, desde niño siempre había adorado el mar y le encantaba subir en el barco de su padre. Ahora que era unos años más mayor, quería vivir esas experiencias por su cuenta, y desde luego su madre llorando en la puerta de su casa no le impediría hacerlo. Cuando su padre le enseñó en la Asamblea de Hermanos la cabeza de su madre, ese recuerdo reprimido de años atrás volvió a su mente.

"¿Jack?" dijo Elizabeth detrás de él.

"¿Sí?"

"¿Cómo la vas ha recuperar?"

"No lo sé... ¿Puedes hablar tú con ella?"

"¿Qué quieres que le diga?"

"Cualquier cosa, lo que se te ocurra"

"Está bien" dijo ella, alejándose y dejando a Jack en sus pensamientos nuevamente.


"Jack me ha dicho que venga ha hablar contigo" dijo Elizabeth con una sonrisa divertida.

"Qué pesado es... ¿para?"

"Quiere arreglarlo, Angélica"

"Yo también quiero arreglar el momento que lo conocí, para no hacerlo"

"Angélica, él no quería hacerlo. Tú le conoces mejor que nadie, sabes que ahora solo tiene ojos para ti"

"Sí, pero anoche los ojos se le fueron a otra. ¿Quién dice que la semana que viene no es otra diferente?"

"Escucha, Will y yo vamos a cenar esta noche en cubierta, y Jack y tú vais a venir"

"¿Qué? No"

"No que va"

"Elizabeth, no pienso cenar con él"

"Lo vas a hacer y nos lo vamos a pasar bien" terminó la discusión Elizabeth. A parte de Willie, hay veces que tenía que ejercer de madre con sus tíos también.


Era de noche, y la cubierta del Holandés tenía una mesa con un montón de comida en ella. Elizabeth, Will y Jack estaban esperando a Angélica. Harta de esperar y sabiendo que no vendría por su cuenta, ella la fue a buscar y finalmente la trajo refunfuñando. Definitivamente, eran como dos niños. Comenzaron a cenar. Will y Elizabeth tenían un plan, emborrachar un poco a Angélica ayudaría a Jack para que le perdone ¿verdad?. Él no sabía tampoco el plan del matrimonio, solo sabía que quería con todas sus fuerzas su perdón y el poder besar sus labios.

"Angélica, bebe" animó Will, echando más vino en su copa. Jack miraba asombrado, ¿qué estaban tramando?.

Unas cuantas copas después, habían conseguido su propósito. Decidieron irse a 'contemplar las estrellas' a la barandilla, una excusa para dejarlos solos en la mesa.

"Cariño, necesito hablar contigo sobre lo de esta mañana"

"¿Sophia?"

"Sí... Quiero que sepas que si no quieres volver a hablarme o verme, lo comprendo. Entiendo que me odies pero tienes que entender que, no era del todo yo" él hizo una pausa, intentando buscar las palabras adecuadas y dando un suspiro. "Sé que no es una excusa, pero es lo único por lo que te puedo explicar que lo hice, no necesito a más mujeres teniéndote a ti. Te juro que no pienso volver a hacerte daño. No quiero hacerte daño" dijo acariciándole la mejilla.

"Yo..." ella fue interrumpida por una voz familiar.

"Jackie, te estaba buscando" dijo Sophia, mientras Will y su mujer miraban la escena. Jack dio otro suspiro, todavía con la mano en la mejilla de Angélica y mirándola.

"¿Qué quieres?" dijo desviando su vista de ella para centrarse en Sophia.

"No te encontraba y me empecé a preocupar" contestó ella, acercándose para besarlo. Él, al percatarse de sus intenciones, se levantó de la mesa para evitarlo.

"Lo siento, pero nos tenemos que ir" dijo él ayudando a Angélica a levantarse, tambaleándose por su embriaguez. "Gracias por la cena, buenas noches" le gritó a Will y Elizabeth mientras se iban.


"¿Dónde voy a dormir?" dijo Angélica.

"¿No vamos a dormir juntos?" preguntó Jack.

"No pienso dormir contigo" respondió ella. Hasta borracha era dura de pelar, por lo menos con Jack.

"Bueno, pues duerme tú en mi camarote"

"¿No te importa?"

"No, tranquila. Buenas noches" dijo intentando sonreír y bajando a cubierta.

Pasaron las horas y Jack seguía sin poder dormir. Hacía tiempo que no dormía en una hamaca, en la Venganza no contaba porque no se enteró al estar drogado con aquel dardo. Al estar acostumbrado a su cama, la hamaca era un infierno. Era la una y media de la madrugada o así. Al no aguantar más, se levantó y se dirigió a cubierta. Allí miró hacía la puerta de su camarote. Estaba a unos metros de su mejor sueño, estar en la cama con la mujer que quería, pero debido a la situación en la que se encontraban, ese sueño parecía estar demasiado lejos. Decidió entrar y dar la excusa que se le ocurriera en el momento, solo con tal de verla. Puso la mano en el pomo de la puerta y antes de girarlo, dio un suspiro.


Al entrar, en vez de encontrarla durmiendo, la vio sentada en la cama llorando. Preocupado, se acercó hacía ella y se sentó en la cama.

"¿Cariño?" dijo él para que reaccionara a su presencia. "¿Estás bien?"

"Jack... si estoy bien. Vete" respondió ella mientras se ponía la mano en la cara para que no la viera.

"Si estuvieras bien, no estarías llorando" le quitó la mano de la cara para ponerle las suyas, secándole las lágrimas con los pulgares.

"¿Qué quieres?"

"Me preocupo por ti, solo intento ayudarte" habló suavemente.

"No tienes por qué, nunca nadie se preocupó por mi" dijo ella, intentando no volver a llorar de nuevo.

"Sabes que eso no es así"

"¿Y quién lo hace, Jack?"

"Yo lo hago"

"Tú solo te preocupas en hacerme daño"

"No, amor. Me preocupo por ti. Te salvé de aquella sirena, volví con los cálices por ti, renuncié a la fuente por ti... Ángel, salté de ese acantilado por ti. No creas que no le importas a nadie, a mí me vas a importar siempre. ¿Por qué crees que quería alejarte de tu padre?, sabía desde un principio que no era de fiar y te estaba utilizando, solo alguien a quién no le importas prefiere seguir viviendo con tus años antes que morir él... Lo de anoche fue un error y te prometo que por nada del mundo volverá a suceder, ni con ella ni con nadie"

"¿Me quieres?" preguntó con ojos esperanzados, igual que cuando él la dejó en la isla y le confesó que le quería.

"Muchísimo" susurró él, acercándose a sus labios. Al llegar a ellos, ambos cerraron los ojos para disfrutar más del momento. Comenzó con un beso suave durante unos instantes, y más adelante se fue profundizando. Jack la fue echando hacía atrás para acostarla sobre la cama y se puso encima de ella. La ropa escaseaba cada vez más entre ellos, y los gemidos comenzaron a aparecer. El ritmo fue suave, querían disfrutar todo el tiempo posible juntos. Entre el tiempo que ella había tenido 'el momento prohibido' de todos los meses y él la había engañado haciendo que se enfadara, hacía mucho tiempo que no se sentían el uno al otro. Cuando terminaron, él se quitó de encima para no aplastarla y se dejó caer en el otro lado de la cama, mientras ella se apoyó en su pecho. Pasaron unos minutos, lo único que sentía y oía ella era su respiración, los latidos de su corazón y su mano subiendo y bajando, acariciándole el brazo. Él notó que ella comenzó a temblar y le puso las mantas por encima, abrazándola con el brazo izquierdo mientras seguía acariciándole el suyo con el derecho. Sintió que su respiración se igualó y vio que se había dormido. "Buenas noches" susurró él, dándole un beso en la frente. Cerró los ojos y ahora, por primera vez en la noche, consiguió entablar el sueño. Su mejor sueño.


"¿Alguien ha visto a Jack?" preguntó Sophia en medio de la cubierta a toda la tripulación. Se empezaron a oír murmullos de todos los hombres contestando negativamente.

"Elizabeth, ¿dónde está Jack?" le preguntó a ella.

"Sophia, déjalo en paz" respondió ella.

"¿Por qué?"

"Él no es feliz contigo y nunca lo será"

"¿Qué te hace pensar eso? Soy mejor que ella"

"Búscate a otro que no sea ni a él ni a mi marido" advirtió ella antes de irse a ver a su hijo.

"Tu marido..." dijo ella con una sonrisa, caminando hacía el Holandés en busca de Will.


"¿Jack?" susurró Angélica sonriendo con los ojos entreabiertos al despertar. Cuando los abrió completamente, su vista se aclaró. Levantó la cabeza para ver el panorama. Estaba toda la ropa por el suelo y ella estaba desnuda, rodeada por los brazos de Jack. Sonrió ante la vista de él abrazándola y se volvió a acomodar en su pecho, cerrando los ojos. Sintió como se empezó a mover debajo de su cabeza y notó un beso en la frente, al igual que la noche anterior.

"Buenos días" susurró ella.

"Buenos días cielo" dijo él de la misma manera. Ella levantó la cabeza nuevamente para acercarse a sus labios y darle un beso. Se volvió a apoyar la cabeza en su cuerpo, pero esta vez el hueco entre su cuello y su hombro para poder estar más cerca de su cara.

"¿Cómo es que siempre me acabas convenciendo de todo?" susurró en su oído.

"No lo sé" dijo sonriendo cuando sintió sus labios en la línea de la mandíbula.

"¿Qué vamos a hacer con ella?" preguntó, volviendo su cabeza a su pecho.

"Tampoco lo sé... Pero no me voy a acercar a ella, te lo prometo"

"No me hagas más daño" pidió susurrando ella en su pecho mientras le acariciaba la cicatriz que le hizo su padre con el dedo.

"Ni yo, ni nadie, te va a hacer daño, ¿vale?"

"Vale" asintió ella, mientras él le dio otro beso.

"Es tarde, estarán preguntando por nosotros" dijo Jack sentándose.

"¿No pueden esperar?" dijo ella en tono infantil.

"Hay que ir, amor" dijo él sonriendo.

"No podemos, estamos... ocupados" insinuó ella, sentándose encima de sus caderas y comenzando a frotar su entrepierna con la suya.

"Bueno... quizás si pueden... esperar un rato" dijo él entre algunos gemidos mientras Angélica sonreía picaronamente. Si por la noche fue en un ritmo romántico, por la mañana sería en uno salvaje.


Veinticinco minutos después, por fin se vio a Jack salir del camarote.

"Hombre, ya era hora. ¿Dónde estabas?" preguntó Sophia al verlo.

"No es de tu incumbencia. ¿William y Lizzie?"

"En el Holandés, supongo"

"Genial" dijo yéndose hacía allí. Sophia volvió a mirar al camarote y vio a Angélica saliendo de él. Ahora entendía perfectamente lo que 'no era de su incumbencia'.


"William, te tengo que contar algo" anunció Jack.

"¿Qué tal todo anoche?" dijo sonriendo él.

"Eso es exactamente lo que tengo que decirte"

"¿Lo habéis arreglado?" preguntó emocionada Elizabeth. Él solo asintió en respuesta. "Eso es genial, me alegro por vosotros"

"Gracias, pero hay una cosa que no me cuadra... ¿Qué estabais intentando hacer anoche en la cena?"

"Esto... ayudarte un poco" informó Will, sonriendo tímidamente.

"Bueno, eso ahora no importa, lo importante es que estáis juntos de nuevo" cambió de tema Elizabeth.

"Capitán, tenemos que reponer provisiones" dijo un miembro de la tripulación de Will.

"De acuerdo, poned rumbo a Tortuga"


Cuando ya estaban en el puerto de Tortuga, la tripulación del Holandés repuso provisiones, la de la Perla aprovechó y cogió ron, del cual se estaban quedando escasos y cada pareja decidió irse a dar una vuelta por los alrededores. Will y Elizabeth fueron a dar un paseo mientras Jack decidió ir con Angélica, como no, a una taberna. Jack iba caminando por la calle con un brazo alrededor de sus hombros mientras ella tenía el suyo alrededor de su cintura, él estaba mirando de vez en cuando por si se presentaba alguna fulana de por allí.

"Ángel, solo una cosa... Si por casualidad alguna mujer me da una cachetada, no te extrañes" dijo él un poco nervioso.

"Está bien" dijo ella riendo y besándole en la mejilla.

"¿¡Jack!?" gritó Giselle desde la puerta de una de las tabernas.

"Cómo ella" susurró él en su oído antes de que Giselle llegara. "Giselle, cuanto tiempo. Estás genial" dijo Jack con una sonrisa.

"¿Quién es ella?" dijo haciendo un gesto con la cabeza hacía Angélica.

"Eh..." intentó inventarse una excusa antes de que pasara lo inevitable. Le cruzó la cara con fuerza y se marchó, echando una última mirada celosa a Angélica.

"¿Estás bien?"preguntó ella acariciándole la mejilla por él.

"Sí, me pasa mucho" dijo irónicamente mientras ella le dio otro beso en la mejilla.

"¿Mejor?" preguntó sonriendo.

"Muchísimo mejor" sonrió él de vuelta.

"Jackie, ¿quién es?" preguntó otra mujer detrás de ellos. Él solo esperó llevarse otra mofetada cuando se dio la vuelta, pero se encontró con algo diferente...

"¿Mamá?" preguntó él asombrado con los ojos abiertos como platos.


Y este ha sido el capítulo número 14. Quería que la noche de reconciliación fuera romántica y bonita, pero... ¿quién dice que no se puede tener diversión por las mañanas?. Espero que les haya gustado el capítulo y mi idea de la madre de Jack, así habrá más gente interfiriendo en su relación, para bien o para mal... Soy mala por dejar el capi aquí, lo sé. Pero así os engancháis más. Dejen reviews y, de verdad, lean la historia de Valenelle, es genial y las otras que ha hecho también ;D