BOKURA NO GASH BELL!
Especial de Halloween 1: "Un Beso Rojo Entre las Sombras"
Capítulo XIV: "¿Contaminación?"
-¿Cómo está Tio? – Preguntó Nicole llegando a la sala de espera.
-No han dicho nada todavía. – Respondió Zeon por Kurumi.
La pelinegra estaba recargada en el hombro de Zeon sollozando, el peligris la tenía abrazada del hombro mientras le acariciaba el cabello para calmarla. Nicole se sentó al lado del vampiro en silencio para esperar noticias de la pelirroja.
Finalmente el doctor vino dos horas después a dar información sobre la chica herida, su mirada era seria, por lo que los tres se preocuparon más de lo que ya estaban.
-¿Cómo se encuentra, doctor? – Preguntó Nicole poniéndose de pie.
-Está mucho mejor, hemos detenido la hemorragia y ningún órgano vital fue dañado. – Respondió. – Pero perdió mucha sangre y se encuentra en coma. –
-¿En coma…? – Murmuró Kurumi espantada. – No puede ser… ¡No puede ser cierto! – Exclamó levantándose de golpe. - ¡Tiene que ser una broma! ¡Tio no…Tio no puede…! – Comenzó a alterarse gravemente, sus jadeos le evitaron hablar y sentía como su corazón latía con gran velocidad.
-¡Cálmate, Kurumi! – Exclamó Zeon levantándose y tomándola de los hombros. - ¡No te pongas así o vas a recaer también! –
-Es que…ella…Tio está… - Dijo entrecortadamente por culpa de sus jadeos tratando de tomar aire. – Es mi culpa…yo…ella… -
-¡Cálmate, maldita sea! – Exclamó mientras la abrazaba con fuerza. – Cálmate, ella está fuera de peligro y nadie te ha culpado, así que tranquilízate. –
-Zeon… Zeon… - Murmuró mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. - ¡ZEON! – Exclamó abrazándolo con fuerza mientras lloraba desconsolada. - ¿Qué voy a hacer…? No quiero…que alguien más…muera por mi culpa… -
-Kurumi… - Murmuró Nicole viéndolos.
-Eso es todo, me retiro. – Dijo el doctor alejándose de ellos.
[...]
-¿Por qué demonios no funcionó? – Preguntó Zeon molesto, mirando fijamente a Cheeta y a Tsubasa, los tres estaban afuera del hospital bajo la sombra de un árbol.
-Solo hablaré cuando estemos con Kuru-chan. – Respondió Tsubasa cruzado de brazos.
-No hables de ella de esa manera, enfermas. – Murmuró Zeon.
-Yo puedo hablarle como quiera, es mi hermanita después de todo. – Respondió el pelirrojo sonriente.
-Y yo ya te dije que ella no es Elisa, así que dejen de ponerla en esa clasificación. – Dijo molesto.
-Vamos querido, ya no puedes negarlo. – Dijo Cheeta mirándolo fijamente. – Tú mismo acabas de perfeccionarla, ¿lo olvidas? –
-¡Eso fue para salvar a esa humana! ¡Si por mí fuera jamás la hubiera mordido! – Exclamó furioso.
-Eres el "Príncipe" de los vampiros, vienes de linaje puro…y tu deber siempre será perfeccionar el recipiente de Elisa, la tentación te llama cuando despierta, debes saberlo muy bien. – Dijo Cheeta mirándolo a los ojos.
-¿Eh…? – Murmuró mientras vagos recuerdos pasaban por su mente.
-¿Entiendes ahora, Zeon? – Dijo Cheeta interrumpiendo sus memorias. – Es algo que siempre ha estado contigo, no importa lo mucho que lo desees, jamás podrás librarte de tu destino. –
Zeon apretó los puños. – Maldita sea… -
-Zeon… - Murmuró Kurumi detrás de ellos, asustándolo un poco. - ¿Cheeta? ¿Tsubasa? –
-¿Kurumi? – Zeon volteó a verla, abrió su sombrilla y caminó hacia ella. - ¿Cómo te sientes? ¿Estás mejor? –
Kurumi asintió. – Estoy bien, gracias. – Dijo con una sonrisa, después dirigió su mirada hacia Cheeta y Tsubasa. – Quiero que me expliquen todo, si se suponía que mi sangre era una cura para los humanos, ¿por qué no funcionó en Tio? – Preguntó un tanto alterada.
-No es que la cura en ti no funcione, linda. – Explicó Tsubasa.
-¡No le digas "linda", desgraciado! – Interrumpió Zeon.
-Controla tus celos, querido. – Dijo Cheeta con una risa burlona.
-Tsk… - Murmuró cruzando los brazos.
-Como decía, no es que la cura no funcione. – Continuó el pelirrojo. – Sino que no has podido perfeccionarte totalmente.
-¿Por qué? – Preguntó confundida.
-Porque tu sangre está contaminada. – Respondió Tsubasa.
-¿Contaminada? – Murmuró confundida.
-¿A qué se refieren con "contaminada"? – Preguntó Zeon.
-En otras palabras, tu sangre ya no es pura. – Respondió Cheeta mirando a Kurumi. – ¿Alguna vez mordiste o fuiste mordida por un vampiro? –
-Solo una vez mordí a Rodeaux en defensa… - Respondió en un murmuro. – Pero Sherry me dio un antídoto para ayudarme. –
-¿Un antídoto? – Murmuró Cheeta, la pelirosa se miró fijamente con Tsubasa y ambos asintieron.
-Las partículas de la infección vampírica no son fáciles de eliminar, y la sustancia que te administraron continúa en tu sangre para reducir sus propiedades. – Explicó el pelirrojo. – En otras palabras: tu sangre ya no es pura, por lo que no podrás curarla hasta que limpies la contaminación que tienes. –
-¿Y cómo puedo hacerlo? – Preguntó interesada.
-Con el Elixir de la Vida. – Respondió Cheeta con una sonrisa.
-Esto tiene que ser una idiotez. – Murmuró Zeon irritado.
-¿Si tomo el Elixir de la Vida mi sangre se purificará? – Preguntó Kurumi, Cheeta solo asintió. - ¿Y así podré curar a Tio? –
-Así es. – Dijo Tsubasa.
-Ahora es más necesario conseguir el Elixir, querida. – Dijo Cheeta poniendo su mano en el hombro de la pelinegra. – Tendrás que obtenerlo aun si las Hermanas del Rosal se niegan… -
-Pero…obligar a Milla y a las demás… - Murmuró dudosa. – No quiero…que ellas… -
-No les pasará nada si tomas algo de su sangre. – Interrumpió Tsubasa. – Pero, en cambio, si no lo tomas, nunca podrás salvar a esa niña del coma. –
-¡Es tu culpa que ella esté en ese estado! – Exclamó Zeon furioso. - ¡¿Y ahora quieren obligarla a reparar el daño que ustedes causaron?! –
-Ciertamente yo la herí, pero la vida de un humano no es tan preciada para un vampiro… - Contesto Tsubasa con calma. – A fin de cuentas, ¿a quién le importa que sobreviva esa niña? –
-Maldito… ¡No me jodas! – Exclamó apuntando hacia él.
-¡Zeon, detente! – Exclamó Kurumi protegiendo a Tsubasa. - ¡No lo hagas! –
-¡¿Por qué lo defiendes?! ¡Él fue quien hirió a tu amiga! – Exclamó furioso.
-¡ZEON! – Exclamó mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y comenzaba a sollozar. – No quiero que alguien más salga herido…no importa quien sea, no quiero que tú dañes a alguien más…no quiero eso… - Murmuró dejándose caer en el suelo y cubriendo su rostro con las manos. – Por favor…Zeon, por favor…no lo hagas…no quiero ver que alguien más sufra… -
-Kurumi… - Suspiró para relajarse y la cargó en sus brazos para llevarla de regreso al hospital. – Tienes suerte de que ella sea alguien de corazón puro, te ha salvado de una muerte segura. – Dijo mirando a Tsubasa, después les dio la espalda y regresó al interior del edificio para que descansara.
-Por supuesto que tenemos suerte. – Dijo Tsubasa con una sonrisa maliciosa. – Esa pequeña tiene un corazón muy puro que fácilmente es controlado…no podría ser más torpe. –
-Es una suerte que el recipiente de Elisa actual es toda una ingenua. – Dijo Cheeta soltando una risa divertida. – Podemos lograr nuestro objetivo sin problemas, y todo gracias a la inocencia de esa niña. –
-Realmente ha sido una suerte que el Príncipe, quien es el único capaz de perfeccionar el recipiente, esté enamorado de esa chica. – Dijo Tsubasa riendo. – Obedece cada una de las órdenes qu ella le da, a la vez que ella obedece las nuestras. –
[...]
-¿Cómo te sientes? – Preguntó Zeon mientras tenía a Kurumi recostada en sus piernas.
-Ya estoy mejor, gracias… - Respondió un poco decaída.
-¿Qué te sucede? – Preguntó notando su expresión. – No sueles ser tan…depresiva. –
-¿Enserio? Lo siento. – Murmuró sin prestarle mucha atención.
-Oye, enserio, ¿qué tienes? – Volvió a preguntar un poco más serio. – Si no me dices me voy a enojar. –
-¿Más de lo que ya estás? – Murmuró.
-¡No estoy enojado! Simplemente me molesta que ellos actúen de esa manera. – Dijo irritado.
-¿Ves? Si estás enojado. – Dijo haciendo un puchero.
-¡No lo estoy! Maldita sea. – Soltó un suspiro resignado y trató de calmarse. – Escucha, me preocupo por ti y verte de esa manera no me agrada nada, quiero ser bueno contigo y sabes que esto de ser "amable" no va conmigo, así que me cuentas ahora o te atienes a las consecuencias. –
-Está bien, está bien, ya entendí. – Dijo dándose la vuelta para verlo a los ojos sin levantarse. – Quiero ir por el Elixir de la Vida para purificar mi sangre y salvar a Tio, pero no quiero obligar a Milla o a las demás para que me lo den… -
-En otras palabras, ¿estás indecisa de a quién apoyar? – Preguntó, Kurumi solo asintió y él soltó un suspiro. – Realmente las niñas se complican mucho la vida. –
-No te burles, bruto. – Murmuró fastidiada. – Pero…si puedo ayudarla…entonces lo intentaré. –
-¿Hm? – Murmuró mirándola.
-Iré al Inframundo una vez más, quiero traer el Elixir de la Vida para poder salvar a Tio. – Afirmó.
-¿Estás segura de eso? – Preguntó con seriedad.
-Sí, por favor, déjame hacerlo Zeon. – Dijo sentándose para verlo a los ojos.
-Esa miradita me enferma… - Murmuró desviando la mirada un poco sonrojado. – Está bien…solo no cometas una idiotez. –
-¡Gracias, Zeon! – Exclamó abrazándolo. – Te prometo que todo saldrá bien. –
Zeon la abrazó con fuerza un tanto preocupado. – Eso espero, idiota… -
Ambos se quedaron así por un largo rato, Zeon tenía miedo de dejarla ir y que algo le pasara allá abajo y no poder ir a ayudarla…pero sabía que no podría retenerla, Kurumi era así y él mejor que nadie lo sabía...
Catherine también era así de obstinada.
¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~
Capítulo 13 de Beso Rojo Entre las Sombras uwu espero que les haya gustado c:
Dudas, comentarios, quejas, sugerencias, traumas, opiniones y demás son bien recibidas en los reviews C:
¡NOS LEEMOS!
