Chapter 15

Durmieron en la cama de Rachel esa noche. Abrazadas, muy cerca la una de la otra, Quinn sintiendo la respiración de su novia en su cuello, y Rachel acurrucada en los brazos de Quinn, con una de sus manos sobre Little Star.

En la mañana se levantaron, Quinn despertó gracias a las patadas de su hija que se movía como loca ya que Rachel se encontraba cantándole, susurrándole, con su boca apoyada en la panza de Quinn; y bajaron a desayunar. Grandes noticias había por contarle a Adam y Charlie.

Como algo muy casual Rachel les dijo – "Papá, papi, tengo algo que decirles, bueno algo que queremos decirles (dijo mirando a la rubia que tenía a su lado y Quinn amó como su novia lo hacía sonar tan oficial) Quinn y yo… desde ayer, estamos de novias". La mirada de los Berry fue una sorpresa para las chicas, ambos se miraron sonrieron y comentaron – "Al fin ¿no?" dijo Adam – "Tenías razón, y ahora que lo veo es más que obvio" – decía Charlie cuando su hija los interrumpió – "Eh! ¿Qué es obvio?, ¿de qué hablan?" – "Hija, vos, bueno las dos, hace tiempo que… era obvio que iban a estar juntas, tarde o temprano. Lo vimos el día que Quinn bajó a hablar con nosotros cuando se pelearon (Rachel miraba sorprendida a su novia ya que no sabía sobre esa charla) y bueno vos… vos sos nuestra hija, algo… te conocemos" le dijo guiñándole un ojo Adam y Charlie asintiendo.

A pesar de estar ambos padres contentísimos por la noticia, pusieron un par de reglas sobre la convivencia de ahora en adelante. "Cuando están juntas, la puerta del cuarto entreabierta ¿si?... ¿qué mas?" Charlie miraba a su pareja por si olvidaba alguna regla más que agregar, y Rachel se apresuraba a contestar "Ey, desde cuando tengo que dejar la puerta abierta, es mi cuarto…" – "Rach no, esta bien" le dijo su novia con dulzura, sujetándola de la mano –"Adam, Charlie, les prometo que vamos a cumplir todas las reglas que nos impongan, y también que voy a cuidar a Rachel y mucho. Porque la amo con todo mi corazón, y no haría nada que pueda significar que la pierda", Rachel no le daba crédito a sus oídos, tenía la boca abierta tontamente -"te amo, Rach" dijo la rubia mirando a su Rachel a los ojos, inclinándose y besando tiernamente a su novia. La sonrisa de Rachel llegaba hasta los ojos. Ambos padres encontraron muy tierna la forma en que Quinn hablaba sobre su hija. Supieron que todo lo que les decía era verdad.