Dedicado con mucho cariño a mí estimado Lunático0030.
Aun estoy contando los días para tu cumpleaños… faltan solo cuatro días…
GIRATIEMPOS
CAPITULO 14
AUN PASO DE LA VERDAD
El suave viento movía con suavidad las cortinas de seda color marfil de aquel amplio ventanal de cristales transparentes por donde escurridizos rayos de sol se adentraban hasta llegar aquella amplia cama de dorcel dorados donde dos cuerpos reposaban abrazados bajos las blancas sabanas de seda. En el rostro de la pareja se podría apreciar paz y un aura de felicidad envolviéndolos.
Los rayos de sol se posaron sobre el rostro del hombre quien abrió sus ojos con pesar. Se encontraba en un profundo y tranquilo sueño. Miro a su esposa durmiendo sobre su pecho profundamente. El sol le daba justamente en la espalda y por ello aun no despertaba. Acaricio el rostro frio de su amada, ella parecía una ilusión, y aunque podía sentir su frialdad contra su cuerpo no le perturbaba, porque la calidez de los besos de ella aun mantenía el calor en su cuerpo. Ella estaba pálida, y su nivel de magia era agonizante. Suspiro con tristeza, su cuerpo era una jaula de emociones. La aprisiono aun mas entre sus brazos como si ese abrazo pudiera mantenerla para siempre protegida de aquella maldición. Del aquel maleficio que amenazaba con llevársela. Su corazón se partía cada vez que la sensación de perderla se apoderaba de él.
-Hermione…-susurro con ternura poso un beso sobre su frente y observo su sonrisa al sentir su caricia.
Y el sonrió al verla. Poso su mano sobre su cabello y los acaricio con lentitud sintiendo su suavidad, su textura. Y sin ser concierte cada vez que sus manos acariciaban su cabello este crecía con lentitud.
Ella era la dueña de su ser. Ella era la perfecta mujer que lo ataba y lo volvía esclavo de aquellos sentimientos. Tenerla entre sus brazos era lo más maravilloso que había vivido y que viviría eso podía jurarlo.
Aun recordaba la noche que vivieron juntos. Los besos y caricias, la entrega total de sus cuerpos y almas.
Aun podía sentir los suaves besos de su amada y el aun podía saborear su rico sabor de sus labios pecaminosos. Sonrió al recordar lo tímida que había sido, sus sonrojos y nerviosismo que le rebelaban que él era y sería el único hombre que la había acariciado, que le había hecho el amor con ternura, cariño y sobre todo devoción. Porque para que negar que él la amaba como un condenado. Recordó las palabras de ella susurrándole sus sentimientos y lo feliz que era de estar por fin junto a él. Ella lo había llevado al paraíso y aun lo mantenía en él. Porque lo que sintió en aquella entrega fue algo tan sublime, tan maravilloso que aun podía sentir como su cuerpo se estremece antes los recuerdos que le hacían arder en deseo y desear volverla hacer suya… suya... que maravillosa era esa palabra y su significado. Hermione era suya por siempre y para siempre aun después de la muerte ella seguiría siendo suya.
Paso su mano sobre la suave espalda desnuda de su esposa y sonrió cuando la hoyo suspirar sobre su pecho.
El pasado estaba quedando en el olvido. El dolor que se habían causado estaba siendo perdonado y su amor ahora renacía de las cenizas y ese fuego que había barrido con todo volvía a ser una cálida llama que ardía entre sus corazones. Pero el nunca olvidaría, jamás lo haría. No se lo podía permitir ya que no podía permitirse dañarla de nuevo. Su dulce Hermione.
Sin embargo ella era amenazada, si no hacia algo pronto ella desaparecía. Sus investigaciones y contactos en todo el mundo estaban buscando cualquier indicio que pudiera detener aquel maleficio. Y había obtenido resultados de esas investigaciones. Resultados que no estaba dispuesto a ejecutar porque todo esos métodos para mantener a Hermione con vida era mediante la magia oscura. Una magia tan poderosa que corrompería el alma pura y cálida de su amada y eso era algo que él no estaba dispuesto hacer. Hermione no debía ser ensuciada más por esa magia. La miro de nuevo, él la amaba con tanto fervor que dolía profundamente. La aprisiono entre sus brazos y cerró sus ojos tratando de no gritar de frustración de no derrumbarse. El tiempo se agotaba y por más que corría no podía encontrar aquello que tanto buscaba. Y Hermione no colaboraba en nada en su búsqueda. Pero no podía rendirse porque él no podría vivir sin ella.
Un sonido atrajo su atención y miro aquella águila encargada de traerle información de uno de sus investigadores. Estaba gastando verdaderas fortunas y ofrecía sustanciosas sumas de galones de oro aquel que diera con un antídoto.
Con algo de renuencia izo a un lado el cuerpo frágil de Hermione quien susurro entre sueño su nombre. Sonrió al escucharla. Le dio un corto beso en los labios y se alejo haciendo uso de toda su fuerza de voluntad.
Y la escucho pedirle que no se fuera con algo de dolor, su corazón se paralizo y dudo… dudo en ponerse de pie y poner distancia entre sus cuerpos.
Y se le partió el alma escucharla, pero él debía irse. Era por su bien. Cerró los ojos recordando una vez más la noche pasada. El dulce de sus labios era guardado en su memoria. Miro su princesa y se puso de pie. Y con pasos lentos se alejo de la cama esperanzado de encontrar por fin aquello que con desespero buscaba.
Tomo el mensaje que traía el agila. Un pequeño pergamino amarillento desgatado enrollado y atado con un tira de cuero de algún animal.
Draco le dio su recompensa al águila quien no dudo en partir sin esperar respuesta alguna.
Con dedos temblorosos, sin dejar de mirarla sobre la cama logro desatar la tira de cuero, desenrollo el pergamino y leyó las escasas líneas con rapidez sin poder contener la ansiedad y las esperanzas que volvían a surgir dentro de él.
Quemo el pergamino aun en sus manos y miro el amanecer. Se dirigió al baño y se asió rápidamente. Tomo uno de sus trajes y se visto.
Luego de unos minutos estaba listo. Camino de nuevo hasta la cama donde aun dormía Hermione abrazada a una almohada con su corto cabello disperso por su rostro, las sabanas cubrían sus partes intimas dejando al descubierto su espalda, piernas y brazos. Ella era hermosa. De tan solo verla así su excitación volvía con imponencia. Quería volver a la cama y despertarla con besos y caricias. Pero no lo hiso se dirigió a su escritorio tomo un pergamino y una pluma.
No sabía que escribir. Cerró sus ojos y dejo que sus sentimientos se manifestaran en ese momento, que ellos fueran los que expresaran lo que sentía, lo que había sentido y seguía sintiendo. Suspiro y dejo fluir aquel torrente de emociones. Su mano comenzó a moverse sobre el pergamino con movimientos suaves pero firmes rasgando cada palabra de su alma.
Los latidos de mi corazón laten de ilusión por volver estar preso de tus caricias y de tus besos bajo la suavidad de tus labios carmín que queman mi piel de lujuria.
Deseo perderme en tus ojos de ese color que aun no puedo definir... Esos ojos soñadores, llenos de ilusiones y luz que me trasmiten miles de sensaciones que no puedo describir en un simple pergamino, ya que no sería suficiente para describir cada una de ellas.
Me has robado la liberta Hermione. Me has atado más que nunca a ti.
Ahora no puedo romper el encanto de tu mirada y de esas cadenas que me someten mi voluntad.
En este momento solo deseo volver a la cama junto a ti y esperar a que abras los ojos y me veas junto a ti mi amor.
Perdóname… Perdóname por no estar allí cuando los abras... Perdóname por dejarte sola este día. No podrías imaginarte el agujero que se abre dentro de mí al verte allí recostada como una diosa sobre las nubes sin poder acariciarte y volver hacerte mía.
Deseo que en este momento el tiempo se detenga y mirarte eternamente… sin en mi estuviera esa magia la emplearía sin dudarlo… mirarte eternamente es un deseo que puedo hacer realidad…
Lo he comprendió Hermione, no puedo vivir sin ti. No podría vivir en el infierno después de haber visitado el paraíso al que me has llevado tus caricias y tus susurros.
Los recuerdos de anoche hacen que mi corazón salte de emoción. La timidez de tus caricias y de tus besos despierta de nuevo en mí aquellas sensaciones que creía perdidas.
¿Qué me has hecho mi bruja? ¿Qué maleficio o embrujo han pronunciado tus hermosos labios que me someter de esta forma..?. No soporto la idea de perderte. Sé que si te marchas no sabría cómo seguir viviendo, porque me robarías todo de lo que más dado... Me robarías la vida, las ilusiones, los sueños, la voluntad y mis esperanzas.
Mi amor por ti es lo que mantiene con vida, es algo que no tiene un inicio o un fin. Algo que solo podría comparar con las maldiciones imperdonables.
Porque tu amor es como un imperio que me somonte, que me roba la voluntad con tus caricias y esos besos que me roban la cordura, que me condena a tu lado. Un imperio del que no me quiero deshacer, una maldición de la que deseo ser presa. Porque es lo único que me mantiene con vida, porque es lo único que me hace sentir con vida. No sé lo que escribo pero eso es lo que siento. Estoy bajo del imperio que representan nuestros sentimientos. Ese delicioso imperio que hace de mis días lluviosos, un hermoso día soleado que nacen de tus ojos llenos de luz. El imperio que volvió mis días fríos y oscuros en días primaverales.
Tu amor tambien es como un Crucio sabes... Desde siempre ha sido doloroso. Nos hemos lastimado de tantas formas que aun me siento sorprendido que podamos estar juntos, de que nos perdonemos el daño que nos hemos causado. Aun así, ese dolor no desaparece, porque al mírate así, en la agonía de esa muerte que te asecha me causa dolor. Me duele Hermione, me duele saber que te pierdo con cada segundo, con cada minuto y hora. Es una agonía… siento mi corazón estrujarse de dolor… mi alma grita llena de angustia y mi cuerpo tiembla de miedo de no poder soportar todo este sufrimiento que cayó en silencio y que ahora dejo ver en estas líneas... Es peor que un crucio, porque este dolor se que no parara hasta que estés a salvo. Y aunque parezca increíble sé que parare este dolor porque no te causara más dolor y no tejare morir. Te abrazare y me aferrare a ti de tal forma que la muerte no podrá arrebatarte de mis brazos… porque tú eres mía... y ni si quiera la muerte misma podrá alejarte de mi lado.
Tu amor es un avada kadavra. Es como una maldición de muerte porque sé que si desapareces me condenaras a la muerte inmediata, porque yo no existiré en lugar donde tú no existas, porque no sabría vivir sin el imperio en que mantienes preso, no sabría vivir sin poder sentir el dolor de los recuerdos y el dolor de nuestra agonía. La maldición más letal es quien me roba tu presencia, tus sonrisas, tu mirada y tu calor y yo soy preso de esa maldición tambien. Muero a causa del mal que te consume…
Años disfrace todos estos sentimientos que sientes por el odio. Trate de convencerme que no te amaba. Trate de engañarme de una forma mediocre que te había olvidado. Pero ese rechazo que trate de sentir hacia a ti nos condeno aun más a este dolor. Si tan solo pudiera regresar el tiempo y evitar cometer tantos errores. Pero eso solo es un sueño, una locura que no se puede hacer realidad. Porque no existe tal método. Por ello dejare mis lamento y no volveré a ver al pasado, ahora solo mirare ese futuro que nos espera. No me volveré a ir… se que algún día este momento por el que atravesamos será un recuerdo enterrado en nuestra memoria.
No te rindas… sigamos luchando, ahora lo haremos juntos…
Volveré para estar de nuevo a tu lado. Volveré para verte hermosa mía. Y esta vez no volverás a despertar sola.
Espérame Hermione…
Draco Malfoy
…
Draco tomo el pergamino y lo coloco sobre la mesita junto a la cama, le dio un último beso a su amada prometiéndole regresar a ella y se marcho con pasos rápidos. Lleno de esperanzas.
Tras unos minutos llego a una vieja casa polvorienta y la fachada destrozada donde lo único que se mantenía en pie sin muchos daños era una chimenea de ladrillos rojos algo ennegrecidos con leños llenos de telaraña y hollín los cuales daban clara señal de tener mucho tiempo allí sin cumplir su función.
Extrajo de su túnica una pequeña bolsa con polvo flú, tomo un puñado con su mano derecha y entro en la chimenea, con voz clara, firme y sin alzarla pronuncio la dirección donde pretendía ir.
Sintiéndose algo mareado, desconcertado tras una llamarada de llamas verde apareció en otra casa en el mismo estado que la anterior.
Apretó la mandíbula y arrugó la nariz ante el mal olor de aquella madera podrida, y las cortinas sucias y las ratas muertas en una esquina donde las hormigas rojas carnívoras se comían las ratas y los gusanos generados por la descomposición de aquellos roedores.
Tomo un pañuelo blanco que siempre llevaba en un bolsillo de su pantalón y cubrió su nariz. Cuando llegara a la mansión tendría que darse un largo baño, no pretendía ver a Hermione sin hacerse rigurosamente después de haber estado en un lugar asqueroso como ese.
Sobre una pequeña mesa maltrata algo descolorida y con termitas estaba un amarillento pergamino con un nombre que Draco pronuncio y el cual resulto ser un trasladar. Después de la conocida sensación de ser tirado por el ombligo y el mareo que causaba dicho medio de traslado apareció frente a un imponente árbol de más de treinta metro de alturas de frondosas ramas de muchos tonos verdes de donde caían pequeñas gotas de agua.
Draco estudio la zona con ojo crítico, tratando de averiguar en donde estaba. Estaba seguro que estaba en otro continente, ahora la pregunta que se hacía era en cual.
No le tomo importancia y se fijo mucho en aquel árbol. Su tronco era realmente grueso y en él había una especie de cueva. El bosque olía a humedad y los pájaros cantaban como si estuvieran en primavera. Suspiro y volvió a fijarse en aquel árbol. Todo a su alrededor estaba despejado y podía divisar un camino muy transitado que salía de la cueva y en el cual estaba parado. Estaba rodeado de una alfombra de flores silvestres y de hongos a causa de la humedad que presentaba el bosque.
Tomo su varita con firmeza y avanzo hacia la cueva. Solo esperaba que la información de aquel anciano valiera su peso en oro.
Tubo que agacharse un poco para pasar por aquel agujero que solo fue la puerta a otro mudo. El mundo de los duendes. Era una aldea completa de aquellas criaturas en ocasiones codiciosas y de carácter detestable. Draco se pudo percatar rápidamente que con tan solo su presencia detuvo todos los trabajos y conversaciones de aquellas criaturas que le miraron curiosos.
Cientos de ojos se figaron en el mago quien era un gigante entre ellos.
Draco miro a su alrededor. La arquitectura de las casas de los duendes era muy trabajadas, los edificios eran grandes al igual que las casas residenciales de los muggles y a lo lejos pudo ver una especie de palacio con una enorme cúpula y torres de color verde musgo y con techo de un rojo fuego, con ventanales coloridos.
Las calles eran largas de piedras negras como lo zapatos pulidos de todos los duendes.
Todas las casas estaban pintadas de diferentes tonos verdes y sus techos eran del mismo color rojo. Draco estaba parado en lo que parecía ser una de las avenidas comerciales de aquel pueblo mágico. Podía ver puestos que vendían diferentes producto como en el callejón Diagon pero más organizados y pulcros. Frente a él un valiente duende con una espada de un hoja reluciente y un margo de oro le miraba desafiante. El pequeño que no le llegaba ni a las rodillas a Malfoy vestía de verde y sobre su ropa llevaba una capa roja con un extraño símbolo.
-¡¿Como nos has encontrado mago? – pregunto con voz aguda sin dejar de apuntar con su espada. El duende de parecía joven y rigoroso.
-¡Los humanos no pueden entrar a nuestro mundo!. – grito en un chinchíllido otro duende desenvainando su espada sosteniéndola con firmeza en dirección a Draco.
Y sin dudarlo Draco saco su varita dispuesto a enfrentar a quien osara atacarlo. Sin embargo un duende anciano con larga cabellera gris y orejas caídas, de nariz ganchuda y bigotes y valva larga que rosaba la calle negra de piedras del mismo tono que su cabello, de espalda jorobada y brazos temblorosos, de ojos grandes amarillos y rostro muy arrugado, vistiendo una túnica de color marrón con un cinturón verde y una hebilla plateada de gran tamaño. Avanzaba lentamente abriéndose paso entre la muchedumbre que rodeaba a Draco amenazándole con lincharlo en ese momento con sus pequeñas espadas que ante los ojos de Draco no eran más que adornos, sin embargo no se iba a detener a preguntar si en realidad podrían herir.
El duende anciano apoyado en su bastón retorcido y pulido. Se detuvo frente a Draco, tras toser unas tres beses como si estuviera gravemente enfermo miro a Draco.
Draco tuvo que aguantar la tentación de cubrir su nariz y boca con el pañuelo que se encontraba en el bolsillo de su pantalón, no quería ni imaginarse de que enfermedades podría contagiarle aquel viejo duende o las bacterias que dejaría en su piel y ropa. No había duda quemaría su rapa y aumentaría las horas en el baño.
El moribundo duende se aclaro la garganta con un carraspeo lamentable.
-Usted debe ser el señor Malfoy. El mago desesperado por encontrar la cura al maleficio que consume a la vida de su esposa… -aseguro el anciano después de darle una rápida ojeada al mago que asintió sin poder ocultar la sorpresa en su rostro. –Bien... clock… clock… sígame muchacho… -el anciano le dio la espalda a Draco quien lo siguió sin bajar su barita, no se confiaba de aquellas criaturas, el sabia que ellos podrían engañosos y traicioneros. Aunque nunca había escuchado hablar de aquel pueblo en medio de un bosque.
Tras hora y media llegaron al castillo que había visto Draco desde la plaza. Y la verdad que el calculaba que si hubiera caminado con pasos presurosos no se fuera tardado más de 15 minutos para llegar a las grandes rejas de bronce donde ahora se encontraba parado esperando que los guardias abrieran la reja.
Pero que podía esperar de la tortuga en forma de duende que le guiaba.
Tras media hora por fin se encontraron dentro del templo de altos murales, de fina arquitectura de colores claros y riquezas inigualables.
Tras media hora entraron en un recinto. Draco estaba impaciente. Aquel duende ponía a prueba su paciencia la cual no era mucha en ese día. Pero no se atrevía a protestar. Todo era por Hermione. Solo por ella debía aguantar aquel suplicio.
La gran puerta de imponente altura de una madera pulida de color caoba y de grandes bisagras de oro brillantes se abrió ante ellos.
El recinto estaba desolado, era de amplios ventanales, de hermosos y trabajados vitrales por donde la luz del sol se filtraba dibujando miles de colores. El piso completamente de madera pulida de un marrón profundo y las escaleras en forma de espirar frente a ellos del mismo material relucían ante la rigurosa limpieza que eran sometidas.
Tras media hora más cruzaron el gran salón hasta llegar a un arco dibujado en una de amplias paredes con cientos de runas en forma de espirar. El duende levanto lentamente su mano temblorosa llena de verrugas y dedos largos y huesudos con uñas largas que fácilmente podrían pasar por garras de alguna bestia.
Cuando su mano se poso sobre el murar todas las runas alrededor del arco se comenzaron a mover en dirección a los dedos del duende quien tomo las runas con su mano y las guardo en el bolsillo de su túnica.
En el muro rápidamente una amplia puerta de maderada blanca se dibujo y abrió lentamente.
Draco contuvo la respiración algo sorprendido por aquella magia tan avanzada de la que hacían uso los duendes. Claro que el estaba consciente de los siglos que estos podían vivir. Y del conocimiento que podían recopilar durante sus años de existencia. Y prueba de ello estaba allí frente a él, donde una gigantesca biblioteca de más de 20 pisos se alzaba con orgullo. Con pasos lentos y con la sorpresa claramente pintada en su rostro se detuvo justo en el medio de aquel majestuoso lugar donde sin duda Hermione se volvería loca. Miro hasta donde podían llegar los cientos de estantes y no tardo en dar con aquella hermosa cúpula de cristal que dejaba ver el cielo azul y sus nubes flotantes en su eterno viaje.
El duende lo miro con ojo crítico. Aquel muchacho le recordaba a ella.
-Aunque contaras los estantes tardarías meses o quizás años en contarlos todos. – susurro el anciano, cuyo susurro sonó como un moribundo eco que se perdió entre los millones de libros al igual que su repentina tos.
Muchos duendes que ocupaban barios pasillos de aquel labirinto de estantes comenzaron abandonar sus lecturas o investigaciones al escuchar la voz del sabio con pasos presurosos comenzaron abandonar la biblioteca.
Draco recibió muchas miradas recelosas de aquellas criaturas que abandonaron el recinto en silencio y con pasos acelerados algo molesto por la repentina interrupción.
-Se ha lo que has venido… y que es lo que buscas. – volvió hablar con voz ronca el anciano caminando lentamente entre unos estantes seguido de Draco quien sentía cada vez mas curiosidad creciente en su interior. Aunque aun no olvidaba el motivo por el cual estaba allí siguiendo a la tortuga por duende que le guiaba.
-Esta es una de las siete bibliotecas de las de nueve… -le informo sin detenerse un segundo. – hace unos minutos otra de las bibliotecas fue abierta. La biblioteca detrás de la cascada que desciende del cielo encantado. Sin embargo una de sus áreas más importante aún no ha sido invadida… aun así, el mago que la abierto es muy inteligente ya que a derribado las barreras de protección. Sin duda no abra problema si descubre la cámara secreta de la biblioteca. – el anciano se detuvo frente a un escritorio de madera pulida de un color negro profundo de patas retorcidas y de igual tamaño donde una amplia silla de espaldar alto de cuero negro y pieles de lobo blanco cubrían gran parte del espaldar, sin duda mantendría caliente y cómodo aquel que tomaba asiento en el.
Draco pudo notar que la silla no era muy grande. Así que dedujo que era de uno de los duendes que habitaba en aquel castillo. Detrás de la silla un cuadro reflejaba como un espejo la silla, el escritorio los estantes de libros detrás de él y la chimenea de piedras pulidas con barniz, del lado izquierdo donde unos cuatro leños ardían con una hermosa llama de colores anaranjados, azules, rojo y amarillo le daban un toque de calidez aquella pintura fría y oscura. El cuadro decoraba gran parte de la pared de un color vinotinto donde de ambos lados dos largos ventanales algo angostos mostraban las montañas detrás del castillo.
-¿Como ha sabido usted que vendría a visitarles hoy? – pregunto Draco despegando la vista de los ventanales para mirar al viejo duende.
-La pregunta es ¿cómo has encontrado tú nuestro hogar protegido por siglos de los magos? – le respondió el anciano tomando asiento con algo de dificulta en una de las tres sillas frente al escritorio donde un candelabro de oro con cinco velas se encendió en menos de lo que dura un parpadeo ante el chasquido de los dedos huesudos del duende quien tosió ruidosamente.
-Siguiendo explicitas instrucciones de uno de mis investigadores. – le respondió frunciendo el seño conteniendo la ansiedad de sacar de su bolsillo su pañuelo.
-Ya veo… y dígame joven Malfoy ¿qué es lo que quiere de nosotros? – le pregunto de nuevo mirando el cuadro fijamente donde una figura desapareció dentro de los estantes sin prestarle atención al invitado.
-Creí que eso lo sabía señor…
-Fausto… -contesto el anciano mirando a Draco que se mantenía de pie. –que espera muchacho toma asiento. ¡Por las dulces moras de los arroyos de sur! Estoy perdiendo mis modales… - exclamo con aprensión el viejo jorobado.
Draco asintió con la cabeza y se sentó lo más retirado del duende, no quería contagiarse de aquella peste que carcomía los pulmones del desdichado.
-Bueno señor Malfoy, he de informarle que su informante trabaja para mí. Y en efecto sabía que vendría hoy. Y como yo he sido el que manipulado este encuentro estoy enterado de su búsqueda… he de decirle que no estoy interesado en el oro. Aunque es tentadora la cifra que ofrece. Pero mis principios y sobre todo el juramento que hecho me impide tal acto de codicia. – el anciano volvió a toser con fuerza hasta que su rostro arrugado tomo una tonalidad roja debido a la fuerza que hacía.
-¿Se encuentra bien?. –pregunto Draco preocupado que el viejo estirara la pata antes de brindarle la información que tan desesperadamente buscaba.
- Oh joven muchacho la maldita vejes no perdona… como deseo detener el tiempo… pero ese es el poder de las Her… Evangeline… ellas son las que controlan el tiempo o hacen de él su voluntad… y le alargan la vida a las criaturas que son de su agrado… así como en un tiempo yo lo fui… -susurro con pesar el anciano mirando el cuadro donde una criatura había tomado asiento y leía un libro con su rostro oculto entre sus páginas.
Draco tardo unos minutos en procesar aquella información… y unos segundos en relacionar ese nombre que en varias ocasiones había sido objeto de sus conversaciones y discusiones…
-Evangeline… -susurro ese nombre sin que su rostro abandonara la sorpresa en sus expresiones.
-Es para ella la cura que buscas no es así. – el viejo volvió a chasquear los dedos haciendo aparecer una botellita pequeña y una copa de oro sobre el amplio escritorio.
-No… la cura es para mi esposa… - se apresuro aclarar mirando con atención aquella botellita que contenía aquel liquido escarlata, esperanzado de que fuera la cura que tanto buscaba.
-Su esposa… la de muchos nombres y un solo rostro… - aclaro pensativo el anciano quitándole el corcho a la botellita y vertiendo el liquido escarlata dentro de la copa que dejo salir un leve capa de vapor.
-No entiendo aque se refiere… - Draco estaba confundido por las palabras de aquel duende que le miro fijamente por unos segundos para volver su mirada a la copa que sostenía con sus dos manos temblorosos a la vez que movía lentamente la poción en círculos firmes.
-La ignorancia en algunos temas importantes no debe ser nuestra amiga… si no nuestra enemiga señor Malfoy. Y veo que usted la ha tomado como su amante durante muchos años… - el anciano cerró sus ojos y suspiro sobre la poción y la coloco sobre el escritorio.
Draco cada vez estaba más intrigado por las palabras del viejo que parecía retomar su rigidez lentamente… su cabello, bigote y valva comenzaba a tomar un color rojizo y su espalda abandonaba su forma encorvada para mostrarse derecha, el temblor de cuerpo y rostro enfermizo desaparecieron.
-¿Sorprendido muchacho? –pregunto el ya no tan anciano duende. – soy uno de los guardianes de las nueves bibliotecas… esta es la séptima… la letra N… no envejecemos aunque en ocasiones parezca un anciano y no morimos… somos tan antiguos como la escritura misma… aunque no poseemos todo el conocimiento que protegemos… son muchos milenios de conocimiento y los seres mágicos y humanos siguen generando mas y mas… nunca sería capaz de poder aprender tanto… pero eso es algo irrelevante en este momento y sobre todo no es de su interés…
-Minutos atrás nombre a Evangeline… ¿acaso se refiere a la niña que está en la mansión Malfoy…? – pregunto antes de que el duende ahora claramente más joven y rebosante de salud y energía se volviera a perder en sus sueños…
-Ya veo se ha presentado como una niña… -dijo pensativo el duende agregándole unas góticas de otra poción aquella copa de oro.
-¿Aque se refiere? – pregunto intrigado, había ido en busca de respuesta y lo que estaba encontrando era más misterios que le gustaría desentrañar de una vez por todas.
-Como bien sabe Evangeline no es de este tiempo…
-Así es. – afirmo.
-Y sabe a qué tiempo pertenece… no todas pueden viajar de la misma forma y todas deben pagar un precio por su viaje… - el duende miro a Draco en espera de una respuesta. Estaba interesado en el conocimiento que obtendría de esa conversación.
-Ella aun no, nos ha aclarado a que tiempo pertenece. Sin embargo nos ha asegurado que su presencia en este tiempo no afectara en ningún ámbito nuestro presente…
-Ha pero lo hará… de eso puede estar seguro señor Malfoy. Cada una de ellas tiene un propósito y aparecen en cada tiempo o dimensión donde es requerida una misión especial… no dudo que la misión de Evangeline está relacionada con su familia ya que esta cerca de de la señora Hermione. Algo muy grande está a punto de suceder… las estrellas lo han estado susurrando… las estrellas son hermanas de Evangeline… ¿sabía usted señor Malfoy que Evangeline es un ser mágico…? es hecha de magia pura… aunque su apariencia sea humana, aunque tenga sus mismas emociones no son humanas y su luz se apaga cuando su misión se ha llevado a cabo… sin embargo ellas nunca desaparecen. – susurro pensativo mirando el cuadro donde la criatura continuaba leyendo sin perturbarse por sus voces. –ellas vuelven al cielo que es lugar al que pertenecen.
-¿Que está tratando de decirme…?
-Le estoy diciendo que si la señorita Evangeline está en su mansión señor Malfoy es para evitar una tragedia en cadena… sin embargo eso no quiere decir que está obligada ayudar a la señora Hermione ya que ella tambien es una Evangeline y como lo mencione antes cuando una Evangeline cumple su misión su luz se apaga de alguna forma y lamento mucho que la forma en la que se está apagando la luz de la señora Hermione sea de una forma dolorosa. Sin embargo ese fue el camino que ella eligió. La aparición de la señorita Evangeline solo nos confirma que el tiempo de la señora Hermione llego a su fin. Aunque es duro para usted y todos aquellos que la rodean deben aceptar lo inevitable. La muerte de su esposa es un hecho. Ella conocía la consecuencia de sus actos cuando realizo aquel hechizo… en ocasiones el conocimiento es peligroso aunque sea usado para un bien mayor… todas las Hermione lo saben. Todas comenten el mismo error impulsadas por el amor… no hay duda que la calidez y la bondad de cada una de ellas es tan inmensa que apaña la maldad de todo los corazones… pero su bondad es su desgracia, su castigo. –sentencio volviendo sus ojos al cuadro.
-¡No aceptare que ella muera…! ¡No acepto que ella desaparezca! – Draco se levanto de su silla con ímpetu ocasionando un chirrido en el piso de madera a causa de la silla, seguido del eco de su voz que se perdió en los estrechos pasillos tupidos de estantes con cientos de libros en ellos.
-Yo no he dicho que desaparecerá… Evangeline es Hermione… Hermione es Evangeline… ambas son un destello de la estrella fugaz que surca los cielos de todos los tiempos, espacios y dimensiones escuchando los deseos de los corazones. Cuando Hermione muera Evangeline pasara a tomar su lugar… y de esa forma Hermione nunca desaparecerá… sin embargo existe una esperanza pero un alto costo ha de ser pagado. –hablo pensativo el anciano dispuesto a seguir hablando.
-¡Silencio…! revelar ese secreto no te corresponde Fausto… -el susurro de una voz infantil impidió cualquier revelación por parte del anciano quien callo súbitamente ante aquel susurro.
-Lamento mi imprudencia… -se apresuro a disculparse sin dirigirse a nadie en especifico lo cual izo dudar a Draco de la privacidad de su conversación.
Draco miro en todas las direcciones pero no encontró al ser que había pronunciado aquellas palabras con voz de mando. Imponente y sobre todo sumamente conocida para él.
-Si lo que me ha contado es verdad, Hermione tiene el poder de viajar en el tiempo. – Draco se concentro de nuevo en la conversación. Algo no cuadraba allí. Algo le inquietaba. El problema era que no sabía que era ese algo. ¿Qué era lo que estaba ignorando en ese momento?
-Así es, señor Malfoy. Pero su habilidad según mis conocimiento es limitada ya que ella tomo una decisión antes de aparecen en este tiempo. – le comunico según lo leído en sus runas años atrás antes de que Hermione naciera aquella noche estrellada sin luna.
-¿De qué decisión habla? –indago interesado preguntándose cuantos más secretos ocultaba Hermione… que misterios la rodeaban. Y la recordó de nuevo sentada frente al ventanal con uno de sus preciados libros entre sus manos mirando los suaves copos de nieve caer.
-Como le conté anteriormente. Las Evangeline son seres mágicos… son creaciones de una extraña magia proveniente de las estrellas y que tiene que ver con los deseos de los corazones desesperados… Ellas no tienen padres solo tiene sus otras hermanas por así decirles… y todas ellas están separadas por años y dimensiones… es difícil que se encuentren. Algunas de ellas puede que desaparezcan sin lograr encontrarse con otra de igual poder… sin embargo Hermione pago un precio por su deseo… el deseo de poseer una familia, de ser humada y poder procrear… un deseo que le costó la habilidad de viajar en el tiempo a su voluntad. Sin embargo una de sus hermanas en un tiempo diferente al de ella dejo correr un objeto mágico que posee Hermione en este momento el cual le permite moverse por el tiempo, sin embargo en periodos cortos… señor Malfoy Evangeline es uno de los nombres de su esposa eso puedo jurarlo… Evangeline es el nombre que le damos las criaturas mágicas a personas con el poder y la habilidad de su esposa. Aun así ella es y será siempre Hermione. El nombre dado por su madre.
Draco estaba sorprendido, su mente aun asimilaba toda esa información… ahora entendía porque el duende le había llamado ignorante… levanto su cabeza y miro hacia aquel extraño cuadro siéndose observado… pero solo pudo notar como una criatura leía pasivamente un libro de gran grosor y al parecer muy pesado… con algo de dificulta leyó en el lomo el nombre de aquel libro.
Con pasos cautelosos y lentos se acerco al retrato tratando de distinguir aquel que leía aquel libro.
-La respuesta a lo que buscas esta…- las palabras del duende atrajo la atención de Draco que detuvo su pasos y se giro para ver al duende… - la respuesta está en aquello que su esposa mas aprecia… ese objeto es un libro… y lo que debes buscar en el es un hechizo… ya que lo que la consume es un maldición y no un veneno. –el duende volvió a convertirse en un anciano… y la poción que contenía la copa fue devuelta al frasquito de vidrio en una nueva tonalidad. Un rojo escarlata ahora era el color turbio de aquella poción. Un rojo que representaba las muertes que se avecinaban con pasos presurosos pero sin ser audibles. Los pasos de la muerte eran silenciosos como ella misma.
-Es hora que se marche. El tiempo de su visita ha llegado a su fin. – el duende se puso de pie ante la atenta mirada de Draco. – no olvide que el libro que más aprecia su esposa esta la respuesta que tanto busca… entres sus antiguas paginas encontrara el contrahechizo de aquello que amenaza su vida… sin embargo he de decirle que no ponga su esperanza en el ya que la muerte de su amada es un hecho irrevocable. Su tiempo ha llegado a su fin. El descubrimiento ha llegado muy tarde. Aun así, si existe alguna esperanza he de decirle que solo aquel que posee la misma sangre de su esposa puede pronunciar el hechizo y debe depositarlo en esta esfera. – en las manos del anciano apareció una esfera de cristal pequeña de apariencia común y corriente. – aunque tenga esta apariencia frágil es el único objeto que puede contener el hechizo en su interior, la esfera está hecha con magia de nosotros los duendes. – le aclaro mirando como Draco tomaba la esfera con cuidado entre sus manos.
El duende le miro fijamente y continúo.
-La esfera debe ser depositada sobre el corazón de su esposa cuando el hechizo este en su interior. Solo debe ser colocado sobre su corazón si este aun late, no después porque de nada servirá. No debe ser colocada por aquel que pronuncio el hechizo. Debe ser por alguien distinto. Alguien con el mismo deseo firme de salvarla. Señor Malfoy solo uno puede portar la esfera. Si es tomada por alguien de sentimientos débiles la esfera se romperá ya que ella representa la fuerza de voluntad y el deseo de salvación del ser amado. Si ese deseo es débil, si es empañado por la desesperanza la esfera se romperá y hechizo que solo puede ser pronunciado una sola vez por aquel que comparte los más fuertes lazos con la victima escapara de su prisión robando la magia de aquel que lo sostenga y sobre todo robando los lazos que algunas vez existieron entre los involucrados en dicho hechizo y su esposa jamás sanara.
El duende tomo la poción roja y se la ofreció a Draco quien la tomo algo dudoso.
-Esto es algo que le abrirá los ojos cuando todo se empañado por la oscuridad. Quizás sea doloroso su uso pero es la única forma de que su mente sea despejada del desgarrador dolor que le embargara.
-No entiendo. –susurro tomando la poción entre sus manos reconociendo la sustancia turbia como un veneno.
-Ha pero entenderá cuando el momento indicado llegue. Ha sido un placer hablar con usted… Espero que el sol brille para usted en el siguiente amanecer...
Draco miro el anciano nuevamente sin comprender a donde querían llegar sus palabras… sintió como su cuerpo comenzaba a desaparecer y una vez más sus ojos vagaron hasta el cuadro.
-Evangeline puede saltar al pasado… solo deberás pagar el precio de tu deseo… ¿serás capas de pagar el precio Draco o será muy alto para ti que ni siquiera podrás considerar pedírselo?
Los ojos de Draco se abrieron desmesuradamente al contemplar aquella hermosa joven que le hablaba.
-Hermione. –susurro reconociendo a la joven del retrato con unos 15 años aproximadamente.
-Si soy Hermione Evangeline Han…- y las palabras se perdieron en vacio de aquella oscuridad de la que fue preso en ese momento Draco al ser teletransportado de nuevo aquella casucha vieja mal oliente.
Su aparición fue algo brusca. Cayó sobre la mesa de madera la cual se partió en varias estillas. Una nube de polvo se levanto a su alrededor dificultándole la respiración y la visión. Tras toser unas cuatro beses se puso de pie. Guardo la esfera en uno de los bolsillos de su capa al igual que la poción.
Eran más de las cuatro de la tarde cuando llego a la mansión. No saludo a nadie en ese momento lo único que quería era darse un baño desinfectante e ir a ver a Hermione y pedirle el libro de que ella mas adoraba leer. Y ese era Hogwarts una Historia. Sin embargo aun no comprendía porque tenía que ser el que ella poseía.
Era algo irónico…la respuesta estaba en aquel libro que no se habían detenido a leer o si quiera considera una opción de búsqueda. Suspiro dentro del baño donde se tallaba la piel algo obsesivo en el baño de la habitación de invitados que había estado ocupando durante unos días después de su regreso.
Tras una hora y su piel despercudida algo roja, salió de baño y invoco rápidamente su túnica de gala que utilizaría esa noche y aquel viejo perfume que había utilizado años atrás en el torneo de los tres magos en los años de Hogwarts. El perfume era un concentrado de cítricos y menta con un toque suave de lágrimas de veela. Ese perfume que había vuelto a utilizar en su matrimonio y ahora después de muchos años.
Se miro en espejo y prosiguió a peinar su largo cabello hacia atrás… el cabello aun seguía siendo de esa tonalidad rubio plateado y le llegaba justo en los hombros.
Tomo su reloj de oro y lo guardo en el bolsillo de su chaqueta.
Suspiro y salió de habitación. Ya eran las siete de la noche, el baño le había llevado más tiempo de lo esperado, pero debía estar seguro de que su cuerpo estuviera libre de alguna enfermedad al que él fuera inmune.
Horas atrás…
"Mansión Malfoy"
Theo terminaba de guardar su varita en su capa. Hermione estaba sentada en su cama recostada de varias almohadas agrupadas en su espalda para mejor comodidad.
El medimago suspiro y miro a su amada y testadura paciente.
-Ya no encuentro las palabras para decirte que debes cuidarte más Hermione. Esa excusión no te ha sentado nada bien. No debiste abusar de tu buen estado. –le reprendió con voz cansada. Se paso su mano pálida por su rostro el cual revelaba grandes ojeras moradas.
-Lo siento… pero no pude evitarlo quería ir allí. –susurro tras un suspiro. Cerro sus ojos y dejo ver una tierna sonrisa adornar sus labios… - lo único que lamento es que no sea primavera para ver los hermosos girasoles… -abrió sus ojos y miro de nuevo a Theo que se mostraba cansado. Las mangas de su camisa azul rey estaban dobladas hasta sus codos y se podía apreciar algo arrugadas.
-Los veras pronto, solo se paciente. – le dijo caminando hasta la cama tomando asiento junto a ella demostrando con ese gesto la confianza que se tenían.
Tras unos minutos de silencio Theo volvió hablar con voz suave tomando una de las manos de Hermione entre las suyas.
-Admiro mucho Abraxas... Es un muchacho muy valiente. El temple que ha puesto ante las situaciones difíciles. Y ese modo en que las enfrenta me hace pensar días tras días en mi pasado y en las malas decisiones que tome... Quizás si yo hubiera sido una parte de lo que él es, nuestra situación en este momento seria otra. – apretó un poco sus manos en torno la de Hermione. – no sé qué hacer Hermione… ya no sé dónde buscar. –susurro algo desesperado y completamente derrotado.
-Todo está bien… ya puedes dejar de buscar Theo… está bien… déjalo ya y vive… - le pidió sonriéndole con ternura.
-No me pidas eso. – le pidió en un susurro débil y lleno de amargura y suplica.
-No te aferres de esta forma a mí, si lo haces terminare de destruirte y eso es algo que no deseo Theo… yo sé que es difícil amar de esa forma en que tú me amas. Sé que tus sentimientos son fuertes y dolorosos. Que llenar de amargura tu alma y tu corazón… porque amar y no ser correspondido es un veneno que nos corroe el alma y nos lleva a la muerte lentamente. Sin embargo estoy segura que encontraras a alguien que te ame… se que encontraras ese alguien que te devuelva las ganas de vivir que yo tan egoístamente te he arrebatado… por no tener la fuerzas suficiente para alejarte de mí cuando aún estaba a tiempo… -lagrimas cristalinas se deslizaron por las pálidas mejillas de Hermione hasta caer sobre las manos unidas de ambos.
-No llores por favor… no lo hagas… porque no es tu culpa Hermione… tú no tienes la culpa de que te ame de esta forma… - le susurro afligido… siempre que se veían terminaban lastimándose.
Aunque era muy doloroso para Theo el estaba aceptando que su amor por Hermione seria siempre un imposible. Sin embargo no se arrepentía de sentirlo… nunca lo haría porque ese amor que él sentía por ella lo había rescatado de ese abismo donde se había estando sumergiendo. Si Hermione no le hubiera tendido la mano para tomar la suya, si ella no le hubiera visto a los ojos y sonreído con esa sonrisa dulce el hubiera perdido la cordura… hubiera padecido en la soledad, en el dolor de estar solo sin esperanza o un motivo por el cual vivir. Ella aun mal herida en aquel día lluvioso donde el olor de la muerte era el perfume que inundaba sus sentidos al igual aquel rio de sangre en el que flotaba. Si ella no hubiera inclinado su cabeza y puesto su mano sobre su rostro el quizás estuviera encerrado en una de las mortíferas cerdas de azkaban o en una celda en San Murgo debido a la locura que le hubiera poseído. Ella ese día tomo su mano y le dio un motivo por el cual vivir. El ese día la volvió su centro de universo y su foco de luz en la oscuridad.
-Hay algo que quiero que hagas por mi Theo… solo a ti te puedo pedir este favor. – tras unas horas de meditar aquel asunto Hermione había llegado a la conclusión que solo alguien podía llevar a cabo tal tare. Solo Theo podría hacerlo… aunque ello le causara más dolor. Aun seguía siendo una egoísta. Aun después de muerta seguiría lastimándolo.
-Sabes que hare lo me pidas Hermione tus deseos son mis deseos… -le susurro en respuesta mirándola a los ojos.
Hermione asintió ante su respuesta, siempre era la misma a cualquiera de sus peticiones.
-Quiero que cuides de Evangeline… ella es una niña sin hogar… ella es igual a mí en muchos aspecto… y aunque parezca imposible al principio de creer en su existencia cuando la mires quiero que sepas que ella no soy yo… que ella es alguien muy importante que debe aprender a sentir… aprender amar de la misma forma que lo has hecho tu… quiero que le enseñes a vivir y apreciar su vida. Theo solo tú puedes cuidar de ella. Harry no podrá hacerlo… el no soportara el dolor de verme reflejada en ella. Draco y Abraxas tampoco podrán hacerlo… se que de alguna forma inconsciente ellos le despreciaran por verme reflejada en ella. Por recordarles que me han perdido. Solo tú puedes ayudarla… solo en ti confió… ese es un nuevo motivo por el cual debes vivir… nunca olvides Theo…
-Vivir el día a día… -susurro el culminando sus palabras. – no entiendo Hermione tu petición pero lo hare… sabes que lo hare. Sin embargo no sé quien es ella.
-Ella viene en camino. –le comunico Hermione mirando la cuarta copa vacía sobre su mesita de noche… cuatros gotas había tenido que beber de aquella poción oscura que alargaba su vida. Cuatros gotas era sin dudar a dudas una cantidad muy peligrosa. – ¿cómo se encuentra Harry? – pregunto volviendo a mirar a Theo quien tambien miraba las copas vacías sobre la mesita. Copas que tendrían que ser destruida por el fuego ya que en ellas aquel liquido malévolo había sido contenido, estaba muy preocupado, esa cantidad nunca había sido ingerida por Hermione de manera consecutiva. Algo estaba mal y él lo sentía… algo estaba muy mal lo presentía.
-Está mejor, el causante de su desmallo fue por el cansancio y el uso de su magia tan inconsciente. Al parecer a descubierto algo, me pidió hablar contigo, sin embargo aun estabas dormida cuando solicito hacerlo… Hace media hora se tuvo que marchar debido a un problema que no podía eludir… aun así, me pidió que te comunicara que estará en la fiesta de esta noche y desea hablar contigo unos minutos a solas. –termino de hablar justo cuando la puerta de la habitación de Hermione se abría tras unos suaves toques dejando ver a una pequeña Evangeline junto Abraxas que mantenía el seño fruncido mostrando su enojo.
Hermione no tardo en deducir que había discutido con Evangeline. Sonrió al verle enojado.
-Adelante querida… te esperábamos, quiero que conozcas a un viejo y muy querido amigo… - Hermione levanto la mano en dirección a Evangeline quien camino en su dirección siendo seguida por la aguda mirada de Abraxas quien aun se mostraba molesto con la muchacha…
La expresión de sorpresa no abandonaba el rostro de Theo. Y no era para menos frente a él estaba una niña igual a Hermione en sus años de adolescencia.
Evangeline avanzaba con pasos firmes y mirada activa y sobre todo con su cabello castaño hecho un caos, se detuvo junto a la cama tomando la mano que Hermione le ofrecía entre las suyas pequeñas y pálidas.
-¿Ahora entiendes mi petición Theo? – le pregunto mirando al moreno que asentía lentamente sin dejar de mirar a Evangeline. –Theo ella es Hermione Evangeline Ely ahora Nott tu hija adoptiva. –hablo suavemente Hermione ignorando el jardeo de de Evangeline y el rostro de shock de Abraxas y tratando de no mirar los ojos de Theo. –Theo quiero que ayudes a Evangeline de la misma forma que te ayude en el pasado… quiero que la saques de ese lugar en el que te encontrabas en aquella ocasión. –le pidió en un susurro mirando ahora los ojos de Theo fijamente.
-Hermione creo que no es conveniente que pongas al señor Nott en tal aprieto. Después de todo yo no estaré mucho tiempo en este lugar… sabes que no está en nuestra naturaleza permanecer mucho tiempo en un mismo tiempo. Aunque al parecer no eres poseedora esa cualidad– hablo suavemente Evangeline mirando a Theo con ojos curiosos… ella sabia quien era aquel hombre, le había conocido una vez en otro tiempo y con mucha más edad.
-Si ese es tu deseo Hermione así será, cuidare la niña… no tienes por qué preocuparte. – hablo con firmeza Theo ignorando las palabras de Evangeline que recordó una vaga escena donde aquel hombre le había dicho lo mismo a ella en otro lugar y en otro tiempo.
Abraxas cerró la puerta de la habitación de su madre haciendo notar su presencia. Algo en aquellas palabras no le gustaba para nada. Además estaba ese extraño presentimiento que mantenía acelerado su corazón. Mas esa sensación de vacío en su estomago que le había mantenido embobado todo el día… con una sensación de sueño… sin embargo no quería dormir.
Hermione miro a su hijo y le sonrió ampliamente.
-Gracias por cuidar de mi hijo mío… -le agradeció regalándole una amplia sonrisa.
Abraxas se sonrojo un poco y desvió la mirada.
-No tiene que agradecer nada madre… es un gusto cuidar de usted y protegerla… -susurro algo apenado.
-Te has sonrojado. – se burlo Evangeline tomando asiento junto a su nuevo padre algo pálida y con labios temblorosos tratando de controlar los mareos.
Abraxas estaba por replicar cuando vio como Theo tomaba la mano de Evangeline para tomar su pulso. Para luego levantarse algo intranquilo y tomarla entre sus brazos.
-¡¿Que sucede? - pregunto alarmado ultimadamente Evangeline se mostraba muy enferma. Algo no andaba bien… y el sentía, lo presentía…
Theo la recostó junto a Hermione quien la abrigo con sus brazos. Theo se mostro algo intranquilo la debilidad de Hermione, Harry y Evangeline era casi la misma… los tres estaban agotando su energía tanto vital como mágico… existía una extraña conexión allí que él no lograba deslumbrar al igual que todos aquellos misterios que ocultaban los tres magos… tantos secretos debía de ser una pesada carga para ellos… una carga que no compartir.
-Tranquilo… no pasa nada solo estoy cansada… solo eso… -susurro quedándose dormida entre los brazos de Hermione que susurro un perdón cerca del oído de la pequeña comenzando a tomar parte de la energía de Evangeline que la dejo fluir por aquel hilo que las unía.
-Madre por favor… ¿quiero saber qué es lo que está ocurriendo…? por favor madre hábleme con la verdad. – le suplico afligido, agotado. Necesitaba una respuesta rápida si no estaba seguro que se desquiciaría en pocas horas.
Hermione miro la desesperación en los ojos de Abraxas y no tuvo más alternativa que revelar unos pocos secretos… se lo debía y tambien se lo debía a Theo.
-Que deseas saber Abraxas… solo responderé a tres preguntas…
Los ojos del menor de los Malfoy se mostraron algo incrédulos ante la respuesta de su madre. Jamás pensó que ella accedería tan fácilmente. Sin embargo allí estaba ella dispuesta a contestar a tres de sus preguntas… aun así, el no sabía que preguntar… habían tantas cosas que desea saber… tantas que no sabría elegir la pregunta adecuada que despejaría sus dudas y lo ayudaría a comprender muchas acciones de su madre y todo ese enigma que la rodeaba.
Hermione miraba en silencio las muchas muecas que hacia su hijo… sabía que estaba buscando la manera de fusionar muchas preguntas en una sola. Muy inteligente y astuto de su parte
-Madre quiero saber qué relación existe entre usted y el tío Harry para llevarla a cometer tal acto de sacrifico… un sacrificio que la alejaría de mi y de sus sueños…
Hermione miro a su hijo fijamente sorprendida, sinceramente ella no se esperaba esa pregunta de su hijo. Siendo sincera ella esperaba que él le preguntara por la cura que tan desesperadamente buscaba. Hermione suspiro… esa era una de las preguntas de las tres que le había prometido responder.
Theo termino de revisar a Evangeline y tomo asiento en uno de los muebles de la amplia habitación no muy lejos de la cama donde descansaban Hermione y su nueva hija.
"Lo que he de contar no puede ser repetido por aquel que lo ha oído, si lo revelado una terrible maldición caerá sobre aquel que rompa el silencio de aquello que debe ser ocultado y solo revelado por los dueños de dicho secreto"
Recito Hermione en un susurro audible para su hijo y su médico quienes la miraron fijamente.
Hermione palmeo un lado de su cama para que Abraxas tomara asiento en ella.
-Esas palabras fueron dichas hace muchos años atrás cuando yo solo tenía dos años de edad. Es una profecía muy contradictoria. Un secreto que debe ser oculto y que solo hoy me atrevo a revelar… pero el secreto tras mi sacrificio solo puede ser revelado por alguno de ustedes si es su deseo… solo después de mi muerte. Ya que solo así la maldición se verá destruida… -Hermione cayó y miro a sus receptores quienes la miraban atento a cada una de sus palabras.
Tras un suspiro continuo.
-Quiero que no me interrumpan durante el relato. No queda mucho tiempo y es una historia sumamente larga la cual les despejara a ambos muchas dudas respecto a mí y a Harry. –Hermione izo otra pausa y observo a su hijo y médico de cabecera quienes asintieron con sus cabezas en señal de haber entendido y acatado su petición.
-Como les mencione antes todo se desencadeno cuando yo tenía un año de edad y mi hermano solo unos pocos meses de nacido. Según las perspectivas de los recuerdos de mis padres y del profesor Dumbledore y la profesora Trelawney de adivinaciones quien pronuncio las dos profecías… la profecía que marcaria los hijos del matrimonio Potter. Los héroes caídos…
-¿Espera estas tratando de decirnos que eres una Potter? - Pregunto Theo claramente sorprendido sin poder evitar preguntar abruptamente.
-Quedamos que no habrían interrupciones Theo… - le reprendió Hermione ante una mirada de disculpa del médico que asintió con su cabeza.
-Bien así es, yo soy la hermana de Harry. La hija oculta de aquel matrimonio. Solo uno debía ser conocido por el mundo… solo Harry debía enfrentar antes los ojos de los magos el sin fin de pruebas y yo sería su arma y escudo… por ello nadie debía sospechar quien era en realidad… Fui criada por padres muggles en el mundo no mágico solo en el tercer año fue que la verdad se nos fue revelada a Harry y a mi… después de un mal entendido… el cual presento oportunamente el director Dumbledore- Hermione desvió la mirada recordando aquel hecho que le abrió las puerta del misterio de su origen. – yo debía guiar a Harry hacia la victoria y debía ser su escudo… eso decía la primera profecía. En la segunda decía que uno de los dos debía permanecer oculto de los ojos del mal que asechaba. Lo lógico era que debíamos ser separados. Yo por ser la mayor fui la elegida. Mejor elección no pudieron haber tomado nuestros padres… Sin embargo mi existencia debía ser un secreto y fue cuando aquel ermitaño conjuro la maldición del silencio. Aquel que conocía mi origen no debía revelarlo si lo hacía moriría en el acto o se volvería loco restándole credibilidad a sus palabras. Sin embargo hubo una excepción. Y esa excepción fue Dumbledore. Solo él podía revelar la verdad pero solo una vez en su vida. Y a las personas que se les revelaría seria a Harry y a mí. Nosotros tras discutirlo muchos meses llegamos a la conclusión que el secreto no debía ser revelado ya que en esa época un secreto como aquel era de vital importancia en los desenlaces del futuro y la guerra que asechaba a demás estaba el riesgo que si se lo contábamos a alguien cercano y este revelara el secreto se desencadenaría una ola de muertes ya que el secreto al ser dispersado consumirá a todo aquel que repitiera las palabras escuchada… por ello Harry y yo todos estos años hemos callado nuestro parentesco, nuestros lazos. Solo nosotros dos podemos revelar el secreto y ustedes dos deberán callar ya que la maldición se romperá… cuando alguno de los dos dejemos de existir. Hasta entonces no deben repetir que él y yo somos hermanos y compartimos fuertes lazos, unos lazos que nadie podrá romper y que generan desconfianza por nuestra unión… sin embargo ese no fue el único motivo por el cual pronuncie ese hechizo… lo pronuncie tambien por ti Abraxas… lo pronuncie por todo nosotros, por un mundo mejor. Un mundo en el cual no se amenazara de muerte a todos sus habitantes… quería proteger tu futuro. Quería que crecieras en este mundo lleno de paz y luz en que vives ahora… quería verte crecer feliz y sin miedo… quería que Harry fuera feliz por una vez en su vida, quería que él tuviera una familia… y estoy feliz de haberlo hecho… de dar mi vida a cambio del mundo mágico y todos sus habitantes… yo no cambiaria mi pasado por nada del mundo. Yo sabía las consecuencias al pronunciar el hechizo que pronuncio mi madre sobre Harry. Yo era su escudo ese siempre fue mi destino… proteger a la esperanza del mundo mágico… proteger la vida de mi hermanito. Este fue el camino que yo elegí, y no me arrepiento y no lo cambiara por ningún motivo. Algún día lo entenderás Abraxas… me entenderás… -Hermione le sonrió a su hijo y él le regreso la mirada orgulloso por la respuesta dada. Dichoso de ser hijo de esa maravillosa mujer de corazón noble y puro que entrego su vida por un bien mayor.
-Así que después de todo si soy su sobrino… vaya familia mamá… mis abuelos son legendarios al igual que mi tío y tu… temo no estar nunca a la altura de los Potter… será duro hacerme de una bibliografía tan impresionante como la de ustedes… -Susurro con pesar. Estaba emocionando por saber parte del pasado de su madre que nadie sabía. Se sentía sumamente feliz por la confianza que había puesto su madre al revelarle aquel secreto y de ser parte de los Potter.
-Tú siempre has estado a la altura Abraxas… tu madures e inteligencia es la herencia que dejo mi madre en mi y la que yo dejo en ti… tu poder y fuerza y esa voluntad que tienes para proteger aquellos que amas es la herencia de mis padres, mi hermano y mía que dejamos en ti amor mío… sin importar lo que toda la comunidad mágica piense… y tu apariencia y casa en Hogwarts… sin importar todo eso tu carácter… tu inteligencia y fuerza viene del lado de mi familia… eres un digno Potter… nunca lo dudes Abraxas… tú tienes fuerzas para levantarte cada vez que caigas por el coraje que ruge en ti. Eres valiente y leal como un orgulloso Gryffindor… aunque seas un Slytherins… un defecto tenías que tener hijo mío. – susurro con dramatismo ocasionando que Theo soltara una carcajada y el seño de Abraxas se frunciera. – sin embargo estoy orgullosa de ti hijo mío. Y nunca lo dejare de estar. –le sonrió ocasionando un nuevo sonrojo en Abraxas.
-¿Y bien cuál es la segunda pregunta? –fue el turno de preguntar de Hermione quien miro por la ventana preguntándose donde estaría Draco. Aun pensar en aquella carta hacia que su corazón palpitara dolorosamente lleno de emociones contenidas y que solo liberaría frente a él. Aun una sonrisa boba adornaba su rostro cuando recordaba como Draco había asociado su relación con las maldiciones imperdonables.
-Madre siempre he querido saber ¿que ha ocurrió entre mi padre y usted para que su relación se degradara de esa forma destructiva durante tantos años…? ¿Usted y él algún día se amaron…? – pregunto aquello que desde niño preguntaba y no obtenía respuesta. Esa pregunta que tanto su padre como su madre se negaban a contestar eludiendo siempre las respuestas con algún tema sin relevancia pero que le causaban curiosidad en aquel tiempo. Miro a sui madre que parecía pensativa. Al parecer buscaba las palabras adecuadas o el momento en que todo aquello dio comienzo.
Theo miro desde su asiento con atención a Hermione. Él sabía que aquella relación por la que Abraxas preguntaba nunca había existido. El muchacho había sido concebido debido a una noche de ebriedad de sus padres. El había sido producto de un error. Aquello debía ser un golpe duro para Abraxas. El silencio de Hermione se debía a eso. Ella buscaba las palabras adecuadas para decirle a su hijo como había dado origen el matrimonio de Draco y ella.
-¡Tu padre era un grandísimo idiota…! - Hermione cruzo sus brazos… -siempre me llamaba por sobrenombre estúpidos y molestaba a Harry, Ron y a mí por supuesto… siempre nos andaba persiguiendo y delatando. Izo de mi estadía en el colegio un infierno… y tambien una tortura por no poder tenerte a mi lado. El muy idiota no supo que tú existías hasta que todo termino. En fin siempre fue un idiota que mas podía esperar de él en ese momento. Nunca nos llevamos bien… bueno hasta ahora. En fin ¿ya te dije que era un idiota? – pregunto ante el asentimiento de Abraxas que parecía muy sorprendido y Theo que no aguantaba de nuevo reírse y sin poder contenerse soltó una estruendosa carcajada ante las palabras de Hermione. –Bueno a pesar de nunca hacer nada bien pudo y no sé cómo hacer de ti un chico muy guapo… - le pico un ojo… - pero sé que eso no es lo que realmente quieres saber no es así.
-Así es madre. – dijo algo avergonzado de nuevo dándole gracias a Merlín que Evangeline estuviera dormida no quería ni pensar en las burlas de la pequeña leona.
-Tu padre nunca fue una persona amable conmigo Abraxas y en aquel tiempo estábamos atravesando por una era oscura. No hay una historia hermosa de los dos…Tu padre estaba destinado a formar parte de los seguidores de Voldemort y yo estaba destinada a ser parte del bando enemigo… mi sangre era despreciada por el ya que él fue educado para ello. No lo culpo… eran tiempos diferentes. Además estaba el hecho que él era un Slytherins y yo una Gryffindor… y aun en estos tiempos de cambio siguen siendo casas rivales… -sonrió ante la afirmación de Abraxas que había tenido algunos problemas por su amista con Jema.
-Madre si usted y el eran enemigos como es que yo… bueno que ustedes… mmm… ya sabe… -dijo algo sonrojado e incomodo hablar con su madre sobre aquel tema.
-Bueno… - Hermione se movió tambien un poco incomoda… -ocurrió durante el baile del torneo de los tres magos… ya sabes el baile de navidad. –Hermione suspiro y miro Abraxas a los ojos. –yo tuve una discusión con tu tío Ron… el siempre ha sido muy sobreprotector y celosos. Ya sabes cómo es de temperamental. Aquella noche después de haber discutido con el… yo regrese al baile seguí bailando y bueno tome mucho whiskey de fuego… - Hermione estaba vez fue la que desvió la mirada avergonzada de sí misma. – se que no es la forma más digna y adecuada de comportarse de una señorita. Pero no me arrepiento ya que tú fuiste producto de esa noche alocada… - sonrió tímidamente. –esa noche ocurrieron muchas cosas. Esa noche toque para tu padre y él me confesó sus sentimientos… todo fue maravilloso… bueno hasta la mañana siguiente que yo había olvidado de todo lo ocurrido. Todo lo que ocurrió a continuación fue por mi culpa porque por primera vez me comporte como una cobarde al verme en una situación que escapaba a mi lógica y comprensión… hui de aquellos sentimientos y deseo olvidar todo lo ocurrido… tu padre con toda la dignidad y sobre todo herido por mi rechazo decidió tambien olvidar lo ocurrido. Olvida que una vez nos pertenecimos y que nos amamos. Fue algo duro para él y para mi después de dejar de escapar y enfrentarme a mis sentimientos… cuando pude abrir los ojos ya era muy tarde, el me odiaba y me despreciaba porque lo había rechazado no solo una vez si no dos… y deseo vengarse de mí de esa forma dolorosa. Se hizo de muchas amantes y asistió a todo tipo de fiesta para encargarse que todo el mundo supiera que yo no era suficiente mujer para estar a su lado. Y una prostitutas era mejor opción que yo… todo fue un golpe duro para mí y mi amor propio y yo tambien lo comencé a odiar… por el daño que me causa y por lastimarte a ti tambien Abraxas… y le castigue con la indiferencia. Fue una época muy dura y que gracias a Merlín pudimos superar. Ahora él ha regresado y me pedido perdón por todo el daño que me ha causado y yo he hecho lo mismo… sin embargo a un no puedo olvidar… fueron tantos años de dolor… de sufrimientos y lagrimas… es algo imposible de olvidar, de dejar en el pasado y enterrar pretendiendo que nunca sucedió. Sin embargo quiero confiar en él. Quiero creer en su arrepentimiento y en sus palabras llenas de cariño y amor. Después de todo nuestro amor es igual a las maldiciones imperdonables… - susurro al final mirando la mirada de dolor de Theo… Hermione sintió un profundo vacio en su estomago y una estocada en su corazón… sus palabras le hacían daño a Theo… pero era necesario que él y su hijo supiera la verdad ellos dos se lo merecían… era lo mínimo que podía hacer cuando sus horas estaban cortada y su reloj se estaba deteniendo… Ginny había sido muy astuta y ella se tardo en percatarse del daño que le había hecho… se confió y perdió… ahora el tictac del reloj contaba los segundos de vida. Aunque la poción le hacía parecer que no ocurría nada… ella estaba segura de los estragos que estaban ocurriendo en su organismo y estaba segura que Evangeline los estaba sintiéndolos… la niña le estaba dando todas sus reservas de energía. Temía ahora tambien por ella.
-Es un poco confuso pero entiendo un poco más la relación mi padre y usted. Sin embargo hay muchas cosas que deseo saber en este momento… muchas más cosas… que más adelante confió que usted me dirá. Mi tercera pregunta es… ¿Quién es Evangeline madre… qué relación tienen ustedes dos? ¿De dónde proviene? ¿Porque ella y usted son iguales? ¿Por qué ella está dándole parte de su magia? – pregunto sin dejar de mirar a Evangeline entre los brazos de su madre que paso su mano sobre el cabello de la pequeña. ¿Por qué las dos tienen el mismo nombre? Que significa todo esto madre? ¿Porque le ha pedido a Theo que la cuide?
-Son muchas preguntas Abraxas… creo que has olvidado que solo te responderé una. –suspiro Hermione mirando a su hijo que fruncía su seño pero no se atrevía a llevarle la contraria. –sin embargo tratare de responder a todos tus interrogantes después de todo Evangeline es una persona que se ha robado el corazón de mi hijo… Aun así, no puedo definir tus sentimientos y darles un nombre… ¿tu le has dado un nombre hijo mío – pregunto con suave voz…
-¿Que dice madre? – pregunto alarmado.
-Solo son divagaciones mías… no prestes atención… bueno esta pequeña señorita tiene una larga y compleja historia. Aunque no conozca sus pasados… en cuantas épocas diferente a esta ha estado… que ha visto y sobre todo que ha vivido. –Hermione suspiro pensativa sin saber cómo continuar… miro hacia la ventana y dejo que sus ojos vagaran por el cielo lejano. –cuando trajiste a Evangeline a la mansión tuve mucho miedo… creí que era yo del pasado. Lo recuerdas… temí porque su presencia aquí podría causar muchos estragos en nuestro presente y cambiar el pasado para siempre… pero ella nos dijo que no temiéramos porque se presencia aquí no cambiaría nada. En ese momento ella nos dejo claro que no pertenecía al pasado si no al futuro… sin embargo nunca ha aclarado cual es su época de origen… cual es su propósito en este tiempo… lo único que me ha dicho es que vislumbro mi luz entre las barreras del tiempo ya que su mundo estaba lleno de oscuridad y soledad. Me dijo que quería sentir mi calidez y poder sentir aquello que nosotros llamamos felicidad y amor. Solo eso se de ella… nuestro parecido es algo más complejo… todas las brujas que llevan por nombre Hermione Evangeline son iguales… tanto físicamente como intelectual… solo que cada una de nosotras evoca sentimientos aquellas personas que nos rodean… nosotras somos creaciones producto de los deseos humanos… cuando un mago, bruja, muggle o criatura mágica ve una estrella levanta una plegaria y pide un deseo… Evangeline es producto de un deseo… yo soy producto de un deseo. Yo nací para proteger la esperanza del mundo mágico… naci a causa de cientos de deseos que se unieron y me dieron forma. A igual que Evangeline y mis otras partes… nuestra madre siempre cuida de nosotras durante las noches y nos baña con luz y nos abriga con su calor…
-No entiendo madre… que trata de decirme… - la confusión era pintada en cada facción del rostro de Abraxas…
-Evangeline no es humana Abraxas… ella es una criatura mágica creada de magia… es producto de deseos… el tiempo de donde ella proviene puede estar devastado… puede haber sido destruido o reconstruido… solo ella lo sabe. Sin embargo hay oscuridad en sus ojos, el brillo de ellos no ha sido recuperado… aun su aura emana soledad y tristeza… no sabemos nada de ella y su mundo porque ella no puede revelarlo… porque si lo hace lo cambiaria irremediablemente. Jugar con el tiempo trae consecuencias nefatas… el tiempo no es ningún juego… y Evangeline lo sabe. Su paso por este tiempo es corto. Ella me lo ha confezado…
-Pero usted dijo…
-Sé lo que dije y lo que le pedí a Nott Abraxas. Pero la última palabra la tiene Evangeline es su decisión quedarse o marcharse… nosotras no podemos ser encerradas nuestra luz se extinguiría y no volveríamos polvo…
-No entiendo madre… le juro que trato de entender… pero es difícil de creer que Evangeline no se humana teniendo todos los rasgos y todas las necesidades que un humano… inclusive usted que dice ser igual a hecha pudo procrear y yo soy la prueba de ello… además nunca he escuchado hablar de otras mujeres igual a usted y desde luego Evangeline es la única que conozco que se le parezca… debe entender madre que…
-Te entiendo Abraxas… tu lógica no te permite creer en estas cosas igual me ocurre a mí con la adivinación… pero nuestra identidad no puede ser revelada… somos estrellas caídas hijo… y el hecho que yo pueda procrear es debido a un deseo… antes de venir a este tiempo desee poder crecer dentro de una mujer y nacer de ella… desee ser humana… por ello mi poder fue reducido a más de la mitad y mi habilidad de poder moverme en el tiempo fue el pago a dicho deseo aunque ya los magos aclamaban un rayo de esperanza que desde luego no sería yo… sino tu tío Harry…
-Entonces madre es verdad que Eva… puede viajar en el tiempo… vaya nunca creí que ella fuera capaz de realizar tal magia… aun así no comprendo porque no puede ser revelado su origen lo que ella es en realidad lo que son las dos… - expuso de nuevo sus dudas mirando fascinado a la pequeña Evangeline dormir sobre el regazo de Hermione quien suspiro ante la curiosidad de su hijo y algo sorprendida por diminutivo del nombre de Evangeline…
-Theo por que no le cuentas tú mejor el motivo Abraxas…
Theo se aclaro la garganta ante la mirada atenta de Abraxas tratando de dirigir un poco la información obtenida por Hermione.
-Hace miles de años cuando las estrellas fugaces caía en el mundo mágico brujas y magos las buscaban y las capturaban… hubieron tiempos de guerras por poseer aunque fuera una estrella caída…
-¿Son tan poderosas así…? ¿Tanto como para ocasionar guerras…? –pregunto mirando a su madre y Evangeline ambas con sus ojos cerrados y rostros llenos de armonía.
-La guerra era para obtener el corazón brillante de una estrella. El que lo obtuviera obtendría juventud, belleza, poder y eternidad… cuanto elementos que despertaría la locura de cualquier mago tenebroso… por ello las estrellas eran buscadas y acecinada… los magos extraían los corazones de sus pechos y los devoraron a un latiendo… cuando ellos lo tragaban podían obtener lo que tanto deseaban sin importar que estuvieran al borde de la muerte misma. –concluyo Theo en un susurro mirando a Hermione.
-Si eso es verdad si el corazón de mi madre y Evangeline tienen tal poder… porque mi madre esta… esta…
-Estoy muriendo Abraxas… y te recuerdo que mi misión a llegado a su fin… ha sido exitosa… y tambien e de resaltarte que he perdido parte de mi poder debido a mi deseo por ello mi corazón no tiene el poder que posee Evangeline… sin embargo yo jamás devoraría el corazón de una hermana. Porque de hacerlo estaría usando una magia tan oscura que incluso la muerte temería presentarse ante mí aunque la buscara con desesperación… porque yo perdería todo Abraxas, me estaría maldiciendo a mi misma por todo la eternidad… y al final moriría después de vivir cientos de años en agonía… porque el brillo del corazón de una estrella no es eterno y más cuando vive en la oscuridad. Por el ello el secreto permanece oculto de nuestra presencia… se sabe que vagamos por la tierra sin embargo se desconoce nuestra apariencia y habilidad mágica… ya es tarde y creo que debes ir a alistarte en unos minutos entrara tu abuela y se molestara si no encuentra por lo menos bañada… -Hermione le sonrió a su hijo y le alentó para que se parara de la cama.
-Pero madre usted aun no ha descansado lo suficiente… -protesto rápidamente Abraxas mirando como su madre hacia aún lado a Evangeline.
-Tonterías estoy en perfecto estado… además la fiesta fue mi idea… como crees que no estaré en ella. –Hermione frunció el seño pareciendo indignada…
Theo miro su reloj de bolsillo coincidiendo con Hermione en lo tarde que era.
-Bueno me retiro… -anuncio Theo tomando su maletín y acercándose a Hermione para despedirse con un beso suave sobre la mejilla.
Hermione sonrió aquel gesto y se despidió con un hasta luego de su medimago.
-Madre creo que no debería tener tanta confianza con Theo. –hablo Abraxas con el seño fruncido mostrando su molestia.
-Ahora soy ya la que no entiende…
-Me refiero aque usted y mi padre han vuelto hacer una pareja y la verdad es que me preocupa la amistad que tiene tan cercana con Theo… ya sabe padre es un hombre muy celoso… y bueno yo solo lo digo para ahorrarle un mal rato… -dijo derrotado al darse cuenta que su madre no tomaría su consejo.
-Mi actitud con Theo no cambiara Abraxas y tu padre tendrá que vivir con ello. Y ablando sobre él, no quiero que le digas lo que me ha ocurrido hoy… no quiero que se preocupe aun mas… ya es suficiente con tu preocupación… - sonrió poniéndose de pie.
Hermione camino hasta su hijo que ya estaba casi de su tamaño y poso un beso sobre su frente…
-Nunca cambies hijo mío… pase lo que pase sigue siendo mi hermoso hijo del que estoy inmensamente orgullosa. Te amo Abraxas… nunca lo olvides… y amo esa forma en la que me cuidas y te preocupas por mí a pesar de mi temperamento y mis faltas como madre… porque yo debí hacer más por ti hijo mío. Debí de haber hecho más… pero confió en tu buen juicio… se que será un honorable de ideales y leal a todo lo bueno que te he enseñado…
-No diga eso madre… yo nunca podre terminar de agradecerle a Merlín por permitirme ser su hijo… siempre he estado orgulloso de usted… nunca me ha decepcionado y siempre sobrepasa mis expectativas… usted siempre será mi héroe y mi ejemplo a seguir y sobre todo será mi ser más amado. – le susurro abrazándola. –yo la amo madre… siempre la voy a querer.
-Ahora ve a reglarte antes de que les cause un infarto a tu abuela cuando te vea con esas fachas… -suspiro detallando a su pequeño aunque para ella el estaba perfecto.
-Mamá ¿que pasara con Evangeline…? –pregunto mirando a la castaña aun durmiendo sobre las ricas sabanas de seda de la cama de su madre.
-No te preocupes por ella estoy segura que cuando despierte bajara a la fiesta…
-¿Tiene un vestido? – pregunto preocupado, Evangeline no había salido mucho durante su estadía en la mansión y hasta ahora no caía en el detalle que posiblemente no tuviera algo que vestir de acuerdo a la ocasión.
-Si no te preocupes tiene un vestido muy hermoso… ya verás que estará tan bella como un hada… ahora anda sal que yo tambien me quiero poner hermosa… - le pico un ojo manteniendo una hermosa sonrisa en los labios.
-Usted siempre esta hermosa madre… - le dijo sinceramente mirándola a los ojos.
-Eres un adulador… ahora ve… - sonrió ante el alago de su pequeño…
Abraxas salió de la habitación de su madre con una sonrisa. Esa que siempre quedaba pintada en su rostro después que ella le decía que estaba orgullosa de él y sus logros… y sobre todo estaba feliz porque le había dicho que le amaba…
Hermione se quedo sola en la habitación…
Su cuerpo comenzó a temblar… sus ojos se nublaron y lagrimas mancharon sus mejillas… su cuerpo se doblo a causa de dolor cayendo de rodilla. Sus manos temblorosas viajaron rápidamente hasta su boca cubriendo y tratando de evitar que la sangre emergiera de ella como un manantial difícil de contener.
La tos se apodero de ella y tubo que liberar la presa que eran sus manos sobre sus labios. La sangre fue escupida manchando la alfombra esportada de la india frente a ella.
Sintiendo una presencia cerca de ella levanto el rostro encontrándose con Evangeline que le ofrecía una capa con aquel elixir y veneno creado por ella.
-Le he puesto cinco gotas de la poción al agua. –le informo ante los ojos llenos de sorpresa de Hermione que le miro y negó con la cabeza.
-Son muchas…
-No, no lo son… ese veneno que ingeriste hoy nos ha costado muy caro. Al menos ha oscurecido y puedo tomar la magia que nos ofrece las estrellas si no mi situación sería muy similar a la tuya en este momento… ahora bebe que no tienes más opción que esta si quieres aparentar que todo está bien. –Hermione tomo la copa que le ofrecía Evangeline con sus manos temblorosas pero al verse incapaz de sostenerla Evangeline la llevo a sus labios para que ella bebiera lentamente.
-Debe felicitarte tuviste la fuerza necesaria para fingir que todo está bien… bueno tambien se debe que todo ese tiempo te estuve dando parte de mi energía… estoy exhausta y mi poder a descendido a tal punto que un bebé me derrotaría si se le diera un varita claro está… pero ese no es punto en este momento. Lo que te quiero decir es ¡¿qué demonio estabas pensando cuando aceptaste beber ese maldito té…? Tu cuerpo no resiste ni veneno o hechizo alguno por muy inofensivo que este sea y vas y lo sabes… sin embargo cometiste la estupidez de creer en la sonrisa falsa de tu linda y gentil cuñadita. Esa mujer está enferma y tu demente… ¿y dices ser una de las brujas más inteligentes del mundo mágico? – la ironía, el sarcasmo y la burla eran claras en las palabras de Evangeline.
-Yo no me he dado ese estúpido nombre. Sin embargo tienes razón… conocía las intensiones de Ginny aun así, quise creer en ella hasta el final… pero como siempre nuestro corazón es nuestro castigo… aunque la he castigado… su conciencia será el peor castigo y temo que se perderá la cordura. Ella en poco tiempo será presa de su conciencia. No necesito de maldiciones o venenos para dañar a alguien Evangeline con solo saber en donde atacar basta… desde pequeñas Ginny siempre ha sido presa de su envidia y celos… esos sentimientos la han orillado a lo que ha hecho. Ella está enferma y ese enfermedad es su castigo y es lo que he utilizado para dar mi último golpe… ahora bien tu júzgame si mi movimiento fue inteligente o solo fue una estupidez… pero de algo estoy segura el daño que le hecho hoy la marcara y la destruirá lentamente… lo que lamento es que no estaré presente para verla caer como ella me vera a mí. Sin embargo estoy segura que el desprecio de mi hermano cuando se entere de la verdad la terminara de hundir y yo seré la vencedora en este juego enfermo en el que me visto en la penosa necesidad de participar. –Hermione suspiro sintiendo como la poción surtía efecto lentamente en su cuerpo y pronto se vio con la fuerza necesaria para ponerse en pie. Con su mano derecha limpio el hilo de sangre que bajaba por su mentón. Y con cabeza erguida camino al baño sin embargo se detuvo cuando escucho el susurro de Evangeline que volvía a la cama a tratar de recuperar un poco de energía. Un susurro que estremeció a Hermione que solo asintió con su cabeza.
-En pocas horas dejaras de existir… y ellos acudirán a mi… ya conocer el secreto de mi existencia… querrán que cumpla su deseo… ¿sin embargo ellos serán capaz de pagar el precio de ese deseo…? ¿Serán capaces de ofrecerme aquello que más valoran…? –se pregunto en la soledad de aquella habitación.
Hermione bajo las miles de gotas de agua que caía como una cascada desde el grifo de plata dejo deslizar sus lagrimas llenas de amargura… había llegado la hora. La muerte la esperaba y sonreía al verse vencedora demostrando que su paciencia no fue embano y al final la que rehería seria ella…
El tictac resonaba en su cabeza como un constante eco… su corazón se estaba teniendo al fin… Ginny adelanto su muerte… y ella la condeno a la locura… un peor castigo que la muerte misma… porque para Hermione la muerte era una forma de descansar de todo aquel dolor del que era presa… sin embargo sentía más dolor al saber que en pocas horas abandonaría a sus seres amados, causándoles un dolor y una herida que quizás el tiempo no sería capaz de sanar. Pero de algo estaba segura nadie iría detrás de ella. Si Draco, Abraxas y Harry pensaban que la seguirían, estaban estrepitosamente equivocados, porque nadie… absolutamente nadie debía subestimar su inteligencia y prueba de ello sería Ginny Weasley…
Continuara…
N/A:
Antes que nada les pido una sincera disculpa a todos los seguidores y nuevos lectores de Giratiempos…
Bien estoy feliz de este nuevo cap… como ya sabrán el final se acerca… jajajaja… se que lo he estado diciendo desde el quinto capítulo, sin embargo esta historia me a fascinado como a todos ustedes… yo adora y amo esta historia y muestra de ello es la dedicación y el esmero que pongo en cada nuevo capítulo… aunque no sé que me ocurre con los horrores ortográficos… y sé que son muchos T_T… esta historia se va alargando poco a poco y entre más tiempo más pienso… tengo un millón de escenas de abraxas y Evangeline después del final para el prologo… que bueno son realmente enloquecedoras… jajajajajaja se que van a pedir ese cap a gritos… gracias a dios que estoy a millas de distancias…
Bueno chicos estoy agradecida por todos sus reviews, espero que esta vez sean el doble del capítulo anterior. Si soy muy ambiciosa… porque un ser sin ambición es un ser incompleto… jijiiji eso lo dice uno de mis mejores amigos. Y yo soy una persona muy ambiciosa. Aunque parezca sencilla y humilde…
Ahora bien quiero agradecerles a las siguientes personas por su apoyo a mis estimados;
PANSY-89
TempeAvril
Caroone
Maru
Dunaadharel
Ladycat
Crazzy76
Tokio2323
SALESIA
Greece06
Mari
Bliu Liz
Gio
jesica-haruzuchia
christabell
Aid4
Miss histery
Varonesa
Adyh
Serena Princesita Hale
As
Aranxa
Quiero disculparme por no contestar sus reviews pero prometo hacerlo en el siguiente cap… todas sus dudas seran contestada… no lo hago en este momento porque no tengo el tiempo suficiente… la verdad es que me muero por contestar a cada uno de ustedes porque disfruto haciéndolo… sin embargo ahorita estoy muy corta de tiempo. La tesis, el proyecto, las horas sociales que tengo que cumplir, los debates y evaluaciones de la universidad son una completa locura y el tiempo que tengo es escaso, incluso he tenido que reducir mis horas de sueño a un numero alarmante de cinco horas… solo por ustedes que están siguiendo la evolución de Giratiempos… comprenderán no tengo tiempo para actualizar las otras historias en estos momento… aun así no dejo de pensar en ellas en mis minutos libres y escribir escasas líneas…
Espero sinceramente que este cap sea bien recibido y que mi esfuerzo haiga balido la pena.
Les quiero a todos y deseos que sus días estén llenos de dicha y felicidad…
Un millón de besos…
Con cariño
Yuuki Kuchiki.
