Albert se encontraba en la mansión Andley de Chicago, hablando con George. Al parecer la tía abuela había se había ido vacaciones, consideró enviarle una carta para contarle que ya tenía su memoria de vuelta pero decidió dejarla disfrutar sus vacaciones. Decidió hacerse cargo mientras de materias financieras y empezar a organizar la fiesta donde mostraría su identidad por primera vez. La fiesta no le causaba ningún entusiasmo, más bien todo lo contrario. Siempre había despreciado los eventos de "alta sociedad", para el no existía tal cosa, solo personas que eran más afortunadas que otras en la hora de obtener dinero y atención. Siendo la cabeza de los Andley estaba condenado a pasar sus días tras un escritorio, aunque confiaba que sus sobrinos lo ayudarían en eso y el podría escaparse de vez en cuando. No podía dejar de pensar en Candy, su pequeña, qué estaría haciendo con Terry...no le sorprendería si regresara anunciando su compromiso, y el lo aceptaría gustoso, pero el pensamiento lo entristecía en una manera más que fraternal... Claro que si ella era feliz, entonces también el. Igual el sabía que Terry la protegería con su vida, y eso lo tenía satisfecho.
Mientras tanto en otra región de la casa 3 jóvenes se encontraban hablando de cosas sin importancia, teniendo un buen rato. Annie ya no iba a la mansión por Archie, sino por su apuesto amigo. Había descubierto que David y ella tenían mucho en común, incluso con algunas de sus inseguridades. Cuando Annie le había dicho que era adoptada, el no le dio ningún tipo de importancia al hecho. Annie se encontró a si misma enamorándose de David. ¿Y que tenía eso de malo? Archie de todas maneras ya no la quería. De hecho, cuando Archie, Annie y David estaban juntos, el primero se sentía como un extra, un intruso, entonces habitualmente los dejaba a solas. Había recibido carta de Stear, donde mencionaba vagamente su preocupación por las enfermeras que llegaban al campo, ya que había visto a muchas morir frente a sus ojos. Archie no había tenido oportunidad de decirle nada sobre Paola, y escuchar que enfermeras morían frente a los ojos de su hermano definitivamente no lo estaba ayudando a superar su estrés y preocupación. Seguía esperando ansiosamente carta de ella, y le frustraba no poderle responder a su hermano para preguntarle si la había visto. Cada día estaba más callado y reservado que el anterior, no teniendo otra manera de esconder su miedo. De repente se le ocurrió una idea. ¿En el hospital seguro tenían información extra sobre sus enfermeras verdad? ¡Tal vez tenían información extra sobre ella! En menos de cinco minutos estaba en la recepción del hospital.
-"Buenos días señorita, me preguntaba si tiene información sobre las enfermeras que se fueron a la guerra hace 3 días." la enfermera lo miró con ojos llenos de compasión.
-"¿Es usted el familiar de alguna de ellas?"
-"En realidad no puedo decir eso." Los ojos de la enfermera se llenaron de entendimiento y tristeza. Entendía perfectamente a lo que se refería.
-"Hoy recibimos un telegrama indicando que su barco había llegado sin hundirse o ser atacado por alemanes" afirmó la enfermera
-"Muchas gracias" Había ido a la enfermera en busca de consuelo y solo consiguió más angustia. Ahora ella estaba en peligro inminente, sin la seguridad del barco. Sentía que en cualquier momento iba a estallar de preocupación. Si por lo menos recibiera una carta...
-"No quiero que te vuelvas a acercar a él Candy" dijo la tía Elroy en un tono solemne. Candy no podía creerlo, apenas había pasado un día y medio con Terry y los problemas empezaban. Habían decidido llevar a Neal inconsciente a la casa de los Andley y salir calladamente, pero Elisa los vio y armó un bonito escándalo. Cuando lograron reanimar a Neal les dijo que Terry lo había golpeado, omitiendo por supuesto el hecho de que el había besado a Candy contra su voluntad. Candy y Terry se lo afirmaron, pero ella se negaba a creerles, y pensaba que Terry era un patán. Había ordenado que saliera de la casa y la dejara a solas con Candy. Luego le había dicho esa frase que hizo que Candy tuviera sentimientos encontrados. Primero sintió tristeza, y luego un enojo irracional. ¿Que derecho tenía ella de resolver su futuro? ¡Ella se iba a acercar a quien quisiera cuando quisiera! Antes de entrar en razón, respondió enojada,
-"¡Obviamente no lo voy a dejar de ver simplemente porque usted me lo ordena! Además, ¡el no es ningún patán! ¡El me estaba defendiendo de Neal, pero usted no quiere verlo!"
-"¡Cómo te atreves a hablarme así Candy!" respondió la tía abuela furiosa. ¡Esa chiquilla rebelde la iba a acabar matando! Nunca le iba a perdonar a William el haberla adoptado.
-"Usted se ha empeñado en controlarme, no lo permitiré más. Yo lo amo, y nunca lo abandonaré. Ni el a mi." respondió Candy con un tono resoluto.
-"¡No voy a permitir que una Andley se acerque a ese delincuente!"
-"¡Entonces renunciaré al apellido!"
-"¡Me gustaría que lo hicieras! Pero William no está en posición de hacerse cargo de tus problemas en este momento." Eso dejó a Candy muda. El tío abuelo William estaba enfermo...
-"¿Que tiene?" preguntó bajando la voz
-"¡¿Por qué te lo diría?! Pero como el no está... yo soy jefa de la familia. Candy, te ordeno que regreses a América ¡inmediatamente!"
-"¡No lo haré!" respondió ella, a la defensiva otra vez
-"¡Entonces le diré a la familia del joven que le prohíba verte!"
-"Eso no dará resultado. ¡Ellos ya aceptaron nuestro compromiso!" inmediatamente después Candy se mordió la lengua. Su plan no era decirle a la tía abuela hasta contactar al tío abuelo para que él lo aprobara, o no decirle nunca si el tío abuelo no aceptaba y ella dejaba a los Andley. Acababa de meter la pata considerablemente.
-"¡¿De qué compromiso estás hablando?!" parecía que la tía abuela iba a explotar, nunca la había visto tan enojada.
-"T-terry y yo...bueno..."
-"¡Deja de balbucear!"
-"El y yo...bueno el me propuso matrimonio...¡Y yo acepté!" La tía abuela pareció no reaccionar ante esto. Se quedo con la misma expresión de hace unos momentos y luego cayó inconsciente. Candy corrió a su lado y empezó a medir sus signos vitales. ¡Que tonta había sido! Debió haber recordado que la tía estaba mal del corazón...Candy empezó a aplicarle RCP* y a gritar por ayuda. Terry entró corriendo, había decidido no dejar sola a Candy con esa mujer grande, que en lugar de inspirarle respeto le causaba mucha risa. Candy le ordenó al borde del histerismo que trajera ayuda. Terry le explicó la situación a el cochero y le instruyó que lo llevara al hospital más cercano. Llegaron unos tres minutos después, Terry estaba preocupado de que fuera demasiado tarde, y pidió una ambulancia. Cuando llegó junto con la ambulancia Candy había logrado que la tía abuela volviera a respirar, aunque su pulso estaba anormalmente lento. Elisa y Neal solo observaban la caravana de doctores y enfermeras desde lejos, sin ningun sentimiento de tristeza o preocupación. Ambos habían escuchado los gritos de ayuda de Candy y ninguno había ido a su ayuda. Decidieron ir al hospital después, y empezaron a maquinar una excusa para su ausencia.
-"¿Señorita Candy White?" dijo un doctor después de media hora de tensa espera.
-"¿Si?" respondió Candy parándose de un salto.
-"Reabilitimos a la paciente. Si usted no hubiera intervenido probablemente ella no habría sobrevivido. Ella le debe la vida"
-"Oh no doctor. Yo fui la que le causó el ataque en primer lugar"
-"Pero usted también lo remedió. La paciente quiere verla. Pase por favor."
-"Si doctor" Candy le soltó la mano a Terry y entró a la habitación de la tía abuela.
-"¿Por qué la trajeron a ella?" preguntó la tía abuela "Les pedí que trajeran a mis familiares"
-"Ella es la única persona que estaba esperando por usted" respondió el doctor tranquilo. Ella se volteó a ver a Candy, tristeza en sus ojos.
-"¿Elisa y Neal no están aquí?"
-"N-no. Solo Terry y yo" la tía abuela se volteó hacia el doctor
-"¿Nos podría dejar a solas?" preguntó calladamente. El doctor asintió rápidamente y salió. La tía abuela volteó a Candy otra vez
-"Por tu culpa casi muero" Candy solo bajó la cabeza "Pero por tu culpa sobreviví también" ahora se volteó hacia la ventana. "Aún no puedo creer que el me haya ayudado." dijo refiríendose a Terry "Sobre el compromiso-"
-"No hay que discutir por eso ahora tía Elroy" interrumpió Candy
-"No me interrumpas." dijo ella calmada aún "Creo que si William lo acepta, y no me cabe duda de que lo hará, esta bien"
-"¿En-en serio?" Candy estaba muy confundida. ¡Un momento lo odia y al siguiente lo aprueba! La tía Elroy era enigmática en realidad.
-"Si Candy, creo que me equivoqué con el." siguió un incómodo silencio. Después de un rato Candy decidió que era hora de irse.
-"Bueno, tía creo que es hora de que me vaya, usted tiene que descansar"
-"Si Candy" ella empezó a caminar hacia la puerta "Y Candy..."
-"¿Si?"
-"Gracias"
Paola se encontraba en un carruaje que la llevaría al campamento militar donde sus servicios eran requeridos, junto con muchas otras enfermeras. Había ido a recojerlas la jefa de enfermeras, una chica que ella ya conocía de Chicago. Franie Hamilton. En el hospital siempre la había evitado, no era alguien con quien le gustaba colaborar, y ahora iba a tener que trabajar con ella para salvar heridos de muerte. Soltó un suspiro. Si la experiencecia de ir a la guerra ya iba a ser traumatizante, Franie solo lo iba a empeorar. Su discurso de bienvenida lo decía todo "Es probable que nunca vuelvan a ver a sus familias, pero fueron ustedes las que decidieron cumplir su deber de esta manera, entonces espero que se hayan despedido de su familia y amigos de manera apropiada." "Sus palabras fueron taaan inspiradoras..." pensaba la chica con amargura. Aunque ella no estaba dispuesta a morir, definitivamente no lo estaba. Su plan era sobrevivir a esta etapa de su vida y volver con su familia. Y con Archie...Se preguntaba si el ya había recibido su carta. Era muy probable que no, ya que la había mandado apenas hoy. Pero sacó el pensamiento de su cabeza, debía preocuparse por cosas más importantes ahora. De repente, sin ninguna razón en particular, su mente voló a la linda chica que había ido a buscar a Archie hace ya mucho tiempo. Una punzada de celos la atacó, por esa chica que era indiscutiblemente más hermosa que ella, y que ahora tendría a Archie para si sola. Paola apretó los dientes. Más le valía a esta guerra terminar pronto.
-"Así que" dijo Terry mordindo otro pedazo de su manzana "Ahora la abuelita graciosa me quiere mucho"
-"No te quiere" respondió Candy "Solo te tolera"
-"Eso es suficiente. Mi padre solo me toleraba hasta hace unos días."
-"Hablando de tu padre...¿crees que haya llegado bien a Londres?"
-"Si. Lo que me preocupa es como le va a ir una vez que llegue ahí"
-"¿Por qué dices eso?
-"Problemas familiares" Candy se quedó en silencio.
-"Nosotros no tendremos que preocuparnos por esos" dijo al fin
-"No. Y yo voy a querer tener un gato"
-"¡Un gato! ¡Jamás!"
-"¿Por qué? ¿Qué han hecho ellos para merecer tu odio?"
-"Hacerme la vida imposible junto con los Reagan. Preferiría un bonito perro"
-"Pero se pelearía con el gato"
-¡Yo no voy a tener ningún gato!" Terry se soltó a reír.
-"Y decías que no íbamos a tener problemas familiares..." la chica empezó a reír también. Al fin habían llegado a la famosa cita en el lago. Después de seguir perdiendo el tiempo un rato más, regresaron a la casa y se desearon buenas noches. El día siguiente sería uno nuevo.
NOTA DEL AUTOR
Hubiera subido este capítulo hace mucho tiempo atrás si el Internet no se hubiera caído por un siglo. ¡Gracias huracán Ernesto! Ahora ve y muere en el mar. Pues si, ya puse a la tía abuela del lado de Candy y contra los Reagan, ella siempre ha sido muy rencorosa y jamás les va a perdonar el hecho de que la dejaron sola cuando estaba a punto de morir :P RCP significa Resucitación Cardio Pulmonar, son primeros auxilios básicos, incluso yo los se hacer :D Si el internet se porta bien y no se va de vacaciones otra vez va a haber actualización pronto :D Gracias por su paciencia :3
Saludos,
PaolaCornwell
