Sup guys~
Regreso para actualizar, rodar, y llorar por culpa de las materias de mi escuela :'c
Aun así, eh de admitir que desde que me dedico a ignorar las acciones de los demás, estoy mejor, así que continuare así para poder estar mejor y actualizar mas pronto :v.
Bueno, no habia podido actualizar debido a que últimamente me siento muy estresado y eso, :'v
Y usualmente cuando estoy asi evito escribir, por que luego mi narración se vuelve ambigua BT
Pero dejando eso de lado~
Aquí regresan sus adolescentes preferidos junto con sus shotas preferidos :corazón:
Y bien. Y sin mas que comentar hasta que ustedes acaben de leer~
¡El fic…!
-DIME QUE YA ACABO, PORFAVOR.- Chillo Spencer Wright, un chico de 14 años de edad, cubriéndose con las sabanas de su cama. La vergüenza es el sentimiento que lo gobierna en estos momentos, su cara, mas roja que los adornos de su camisa, y los quejidos que salían de su garganta por aguantar los gritos de "CALLATE" eran fuertes y claros.
Estaban ambos primos en la habitación del castaño, uno sentado en el suelo, esperando a que su primo recobrara la compostura para seguir con su relato.
Suspiro el azabache, cansado.
-Todavía no.
-¿PODRIAS TAN SOLO CONTARME LAS COSAS MALAS?- Grito Spencer, para después de casi 2 horas de estar cubierto por las sabanas de su cama, por fin ver a los ojos a Billy. Tenía el ceño fruncido, su mirada era fría y te penetraba. Esa era la mirada exacta que le dio cuando recién llego a casa, y la que poco a poco se fue ablandando, hasta que… simplemente, con verlo a los ojos te sentías casi igual de alegre que ese chico azabache. Ese chico azabache que es demasiado raro, incluso para el castaño.
-Supongo que es más rápido para ti. Eh.- Escupió Billy, apartando la mirada. –Claro, tu memoria te favorece, no recuerdas, y eso….- mascullo, cruzando los brazos. Spencer se tiro de los cabellos, avergonzado. No porque no recordara, recuerda a la perfección esas cosas.
El problema está, en que no recuerda cual es el punto débil de Billy.
Y se supone que este punto débil se mira en esta visita.
Y también se supone que quiere saber por qué Billy no le gusta recordar esta visita.
NADA TIENE SENTIDO, JESUS.
-Solo, cuéntame las cosas malas, las que haya hecho y te hicieron sentir mal.- frunció el ceño, bajándose de la cama y sentándose de frente hacia su primo. Ok, esta vez, Spencer Wright, iba a enfrentar a su primo, Baruch Cohen, alias Billy Joe Cobra. El azabache volvió a suspirar agobiado.
-Me hiciste sentir mal la mayoría de la visita.- informo, evitando la mirada de su primo de cabellera castaña.
-Tú me golpeabas.- respondió Spencer rápidamente.
-Y supongo que por eso me lo merezco, eh.- Billy hizo una mueca. Levanto los brazos y los estiro. –Aun así, incluso antes de empezar a golpearte, tú ya me hacías sentir mal.- dijo.
-¿Por qué?- Spencer ladeo el cabeza, confundido. Este tipo a veces lo sorprendía con lo "sensible" que puede llegar a ser. Pero esto es una exageración. Casi literal. Se quedaron callados, y no hubo respuesta del peli negro, quien solo miraba al suelo, con una mueca extraña. Como una revoltura de incomodidad y tristeza… tal vez. Spencer suspiro. Esta habitación ha estado llena de suspiros últimamente. – ¿No me vas a responder?- volvió a preguntar.
No entendía. Y extrañamente quería entender. Spencer levanto su mano, colocándola en la cabeza de Billy, y acaricio levemente su cabello, revolviéndolo y despeinándolo. Recibió una pequeña risa apagada del más bajo, quien solo se dignó a apartar la mano. Mostrándose con una leve sonrisa.
-Mi cabeza es complica incluso para mí, sabes…-murmuro, viendo hacia abajo. –Nunca me han interesado los comentarios, o lo que los demás piensen de mí. ¿Sabes?- dijo, para ver como Spencer trataba de retener una risa y asentía –Si, sé que es muy obvio.- contesto Billy con una sonrisa ladina. –Bien… Hay algo en ti…- trato de decir. –Ugh, no soy bueno para estas cosas.- se cortó de inmediato.
Spencer frunció el ceño. –Complétalo.- dijo. –Quiero saber por qué me odias…- soltó.-medianamente.- aclaro.
-Te odio un poco…- dijo, dudando de su propia respuesta. –Pero te odio por ese algo que tienes…- mascullo –que hace que… me importe lo que pienses de mi.- dijo. –Es decir, me puede importar un blendo el mundo entero, pero tú… - lo miro por unos momentos. Oh dios, necesitaba una foto de su cara, estaba rojo, con cara sorprendida y avergonzada, era gracioso. –Tú si me vas a importar, y prácticamente, cuando fui a esa visita, se hizo más fuerte ese pensamiento acerca de ti y…- trago duro. –Supongo que, cuando cumplí 12… -se trabo, pensando su siguiente línea.
-A-ha…- Spencer esperaba ansioso la respuesta.
-Supongo que fue cuando, me di cuenta que….-se acomodó el cabello.
-Hmmm…- ¿Se iba a confesar de manera formal? Oh dios, oh dios. Spencer mantén la calma, has esperado por esto. Bueno, no de esa forma. ¡Lo que él quiere decir es que…! Bueno, quería una confesión formal de este curioso y raro chico que tenía enfrente. Y, eso, solo eso. Aunque ahora que lo piensa. ¿Para qué demonios quería una confesión? Es decir, carece de sentido. Aun así, la vocecita de su sub consiente, le pedía a gritos, que pidiera una confesión formal, que directamente, este chico dijera lo que sentía. Ya que… para Spencer, es complicado. Ósea, aquella rara confesión en el parque, solo lo dejo más confundido de lo que ya estaba. Primero un beso, luego una confesión a medias, después un relato de varias cosas que pasaron, y ahora… un suspenso y una leve confesión de lo importante que es el para Billy… ¿leve? Más bien enorme.
Una enorme confesión acerca de que los únicos comentarios que le importan son los suyos…
Suyos….
….Así que eso era.
-De que…-suspiro Billy. –Te aprecio… mucho.- sonrió. Sin creerse que había reemplazado aquellas palabras por unas tan baratas y simples. Solo era cuestión de respirar y arreglar lo que dijiste, cobra, no es tan difícil…. ¿verdad? Díganle que no es tan difícil volver a formar lo que ha formado en los casi 4 meses que lleva aquí, por favor. No, es más… díganle que no es difícil salvar todo lo que hizo en estos meses. Trago duro, viendo una extraña desilusión en la cara de Spencer, solo… se le quedo viendo con cara de… "estas bromeando." Seguramente porque ya perdió su don para mentir.
-Vamos… ambos sabemos que no quisiste decir eso- murmuro Spencer.
-¿Y tú qué sabes?- Billy bajo la mirada.
El castaño suspiro. ¿Qué estaba esperando? ¿Qué dijera "me gustas" sin chistar? ¿Sin balbucear o cambiar de opinión? Ugh, él también tenía la culpa por preguntar aquella vez "Te gusto… ¿de qué manera?" solo él tenía la cabeza vacía para llegar a preguntar esto. Pero bueno, hay que tratar de ser un poco pacientes con Spencer, ya que… es…. Algo lento cuando se trata de su primo. Si, solo con su primo. ¿Por qué? Por el simple hecho de que es un tipo demasiado raro, demasiado difícil de descifrar, y… raro. Sobre todo eso.
Aunque…
-Hey, Continua con eso que me estabas contando.- Dijo Spencer rompiendo el silencio en el que se habían inundado por unos cuantos minutos. –Me dejaste con la duda.
Billy volteo a verlo, haciendo una mueca. –No te va a gustar lo que sigue…-
Oh mierda.
-No me digas que ya no soy virgen oh algo parecido.- Dijo Spencer rápidamente, asustado.
-…-El azabache se quedó callado, tratando de comprender lo que su primo dijo. Oh, bingo. –EUGH!- Frunció el ceño-¡NO, ESO NO!- Grito poniéndose de pie con la cara roja. -¡Solo te di un beso en la boca, dios, que mal pensado!-exclamo con sus mejillas al rojo vivo, casi se podía cocinar en ellos.
-¡ESO ES PEOR!- Spencer igual se puso de pie, quedando ambos de frente, frunciendo el ceño. Dios, parecía de esas épicas peleas de miradas, aunque… todos sabemos que si fuera una pelea de miradas, Spencer perdería por mucho. No puede ver a los ojos a Billy por el miedo que le infunde. Y si, lo narro por qué es lo que le está pasando ahora mismo.
Bien, Spencer, tienes solo tres cosas que hacer. Tres maneras de persuadirlo o incluso vencerlo.
Echarle en cara tantas de las cosas que hizo, avergonzarlo, oh… salir corriendo de tu cruel destino.
¿Qué harás?
-¡Oh, lo que me faltaba, te quedas ahí sin decir nada!- Grito Billy, apretando los puños, sin despegar la mirada de la de su primo.
-¡Oh, perdón!- contesto con sarcasmo. -¡No sabía que debíamos decir algo!- sonrió. -¡En todo caso completa de verdad lo que ibas a decir hace unos minutos!- reclamo, siendo comido por unas ansias que no son ni medias normales para alguien de su edad.
-Ah que…- Baruch se desconcertó.
-De que tu…- Espero. –"Me aprecias"- coloco las comillas con sus propios dedos.
-oh….- se pasó una de sus manos por la nuca. Nervioso. –Bueno… ¿Sigues con eso?- arqueo una ceja.
-Obviamente.- respondió el gesto de igual manera, cruzándose de brazos.
-…No entiendo por qué me lo preguntas…- murmuro Billy, mirando el suelo. -¿Qué harías si te digo lo que ya sabes?- pregunto. Spencer se quedó callado, pensando. Dios, este tipo tenia razón, el mundo se terminara. –Es decir, ya lo sabes, y no haces nada. ¿Cuál es tu intención si lo llegase a decir?- lanzo otra pregunta. Ugh, odiaba que tuviera razón.
Pero es cierto.
¿Qué planeaba que dijera lo que ya sabe él?
Valga la redundancia.
Spencer se pasó una mano por el cabello. Ya no tenía caso que tratara de descubrir el punto débil de Billy. Aunque ya lo sabe después de todo. Y esos son sus comentarios. ¿Ya podía dar por hecho de que ya acabo su mala suerte y su primo se ira? Pero… dios, eso no era lo que debía pensar. Si no, el por qué quiere que lo vuelva a decir.
Quiere una respuesta fija.
Quiere que se lo diga sin titubear.
Sabe el exactamente por qué quiere eso de él.
Lo cual lo hace TAN irónico.
-¿Y bien?-volvió a preguntar Billy.
-Nada, olvídalo.- suspiro Spencer.
~Hace 3 Años nuevamente~
-SPEEEEEEEEEEEEENCEEEEEEEEEEEEEEEEER- Grito Baruch a todo pulmón. A pesar de que su primo estaba adelante de él, aun así le grito. ¿Por qué? Por molestar. Baruch estaba sentado en posición india en la cama del castaño, con su guitarra nueva ya afinada en sus manos, hace rato estaba improvisando. Pero al parecer ya tenía una melodía corta, y obviamente se la quería enseñar a su primo.
¿Por qué?
Meh, no había motivo en especial, pero aun así, era la persona más cercana que tenía y… bueno.
Tenía que enseñarle sus grandes dotes de compositor y cantante a este niño.
Si, sabía que eso era.
Aunque en realidad, estaba sacando las notas de una canción que le gustaba mucho.
-¿Qué?- pregunto Spencer volteando a ver a su primo y dejar de lado sus tutoriales sobre como editar en cierto programa que descargo para sus películas. Dios, se miraba muy difícil, aunque con el tiempo lo más posible es que le tome el truco. Si, obviamente eso será.
Miro a su primo, con algo de fastidio. Vio como le mostro una sonrisa extensa.
-Saque las notas de una canción~…- dijo con orgullo.
-Felicidades.- murmuro. –A ver, tócala.- Dijo, casi en son de reto.
-Sí, sí, si.- Contesto, para empezar a colocar sus dedos en los platos de la guitarra, y tocar una nota, solo para colocarse dentro de la canción. –Hmmm…- murmuro. –Oh ya.- Susurro.
Empezó a tocar nota por nota, y ya cuando sabía que esas eran las notas correctas volvía a tocarlas todas de nuevo, dejando escuchar una pequeña melodía. Se aclaró la garganta. ¿Iba a cantar? Spencer sabía que ese tipo tenía, como muchos decía, voz de ángel. Así que… bueno, no tenía miedo porque le desagradara, si no, porque le gustara.
-Yo me miento esperando que eso logre apartarnos
De la oscura y fría realidad...
Desapareceré...
Ya no te mirare...
Con esta sonrisa falsa que siempre eh fingido amor...
¡Pero Eso me alegra!- Canto.
Y luego se detuvo.
Spencer se quedó lelo. -¿Y…?-Pregunto, esperando a que continuara la canción.
-Solo saque las notas de esa parte.- informo Baruch.
Spencer se dio una palmada en la frente. Dios. Y para colmo, él se emocionó cuando su primo tocaba. Que alguien lo asesinara.
-¡Hey, Spence!- grito. Okay, eso era nuevo para Spencer, jamás, en todo lo que llevaba en su casa lo había llamado así. Bien, eso puede significar, que, lo matara esta noche.
Dios, el todavía no quiere morir. –Te dedico esta canción~…- canturreo.
Spencer se puso rojo por ello. Dios, esto era más raro que lo anterior.
Empezó a tocar.
-Si fuera gay
Todo estaría "ok"
Hay no seas wey
Seguirías siendo mi rey~-
-CALLATE.
-Si fueras puñal,
No estaría Mal~
Que dijeras sin chistar
"¿Ey, que crees? ¡Soy Gay!"
Aunque yo no soy gay.-
-LALALALALALALALALA. ¡El gay eres tú!
-Y me ah de importar
¡QUE TE GUSTE POR DE-!
-¡QUE TE CALLES!
Bueno, aquí comprobamos que Spencer no es tan inocente como presume.
ORZ. Bien.
Ahí me dicen que les va pareciendo la historia y eso :'v
Practicamente, el próximo capitulo será la ultima vez que miren a los chicos de hace 3 años juntitos…
Ah no seeeer~
:CreepySmile:
Y bueno, eso :v. Pah la próxima prometo no ser tan pajero y hacerlo mas largo bb's
Oh, eso y que, no falta mucho para el hard :Smile:
Seria el primer hard que hago de ellos dos, y-y-y-y… y cant, me da pena :'v
Y eso que ya eh escrito hards :'v
Bueno, este muchachon se despide, y los mira en la próxima uwu.
Adios!
