Hetalia no es mío, tanto la idea como sus personajes pertenecen a Hidekaz Himaruya.

Personajes principales:

Nyo!España: Isabel.

Nyo!Cuba: Gloria.


Nyo!Cuba

El helado de chocolate era dulce y tenía una textura cremosa que enloquecía los paladares y Cuba lo sabía, igual que también sabía que España conocía su debilidad por ese dulce congelado y por eso lo había traido, ofreciéndoselo con una sonrisa. Y ella le había dejado pasar, ¿cómo iba a negarse? Eso implicaba negarse al helado y eso era algo que ella era incapaz de hacer, aunque la persona que se lo ofreciese fuera España, incluso aunque fuera Estados Unidos, bueno, no lo sabía porque tampoco se había presentado nunca a ofrecerle helado y prefería pensar que rechazaría la oferte.

Y aunque Cuba estaba disfrutando de su regalo, sabía que tenía un precio y no le gustaba nada la sonrisa tan ancha que aparecía en el rostro de España mientras la veía comer. Introdujo la cuchara por última vez en su boca y la dejó en el bote vacío del helado y miró a la otra nación.

- Bueno, ¿y qué quieres? – preguntó cortante al final.

- Nada – España no quitaba la sonrisa – ¿acaso no puedo venir a ver a mi hija favorita? – Cuba bufó.

- Eso es lo que siempre nos dices a todos, pero también sabemos que tu favorita es, y siempre será, Romana.

- Eso no es cierto – hizo un puchero – una madre quiere a todos sus hijos por igual, así que todos sois mis favoritos y no os engaño.

Cuba negó con la cabeza, estaba resignada, era de las mayores de sus hermanos, pero aún así había sido de las últimas en conseguir su independencia de España, por lo que había pasado con ella mucho más tiempo que el resto y había terminado por diagnosticarla como caso perdido. Volvió a tomar la cuchara y abrió otro bote de helado que le ofrecía la castaña.

- Si fueras una buena madre no me ofrecerías tanto helado de chocolate – saboreó lentamente el gusto del helado en su paladar.

- Es que sino te traigo helado no me dejas pasar – se justificó la otra – eres mala conmigo, Gloria – y volvió a quejarse.

- Lo que tú digas – Cuba decidió ignorarla y seguir comiendo helado, ya que la había dejado pasar al menos aprovecharía para disfrutar del helado.

Y volvió a repetirse la situación del principio, Cuba comía helado y España la miraba con una sonrisa boba en la cara. Y Cuba ya no pudo aguantarse más.

- En serio, ¿por qué has venido? – preguntó finalmente y España ensachó su sonrisa.

- Francia me lo ha contado todo – dijo con una sonrisa la mayor consiguiendo que Cuba se sonrojara.

- ¿Cómo todo? – preguntó avergonzada.

- Pues todo, en serio, me hubiera gustado enterarme por ti, pero ya sé como eres, así que no me extrañada – se encogió de hombros, España también conocía muy bien a Cuba - de todas formas quier que sepas que me alegro muchísimo por ti – añadió con una sonrisa – Canadá y tú hacéis muy buena pareja.

El tono carmín de las mejillas morenas de Cuba se incrementó y agachó la mirada sin atreverse a sacar la cuchara de la boca ¿por qué se tenía que haber enterado España tan pronto? Apenas llevaba unas semanas con el canadiense, pero claro, el chico se lo había contado a Francia y por la amistad que la unía con España, Francia se lo había contado a la "madre" de Cuba. ¡Qué vergüenza!

- Y si ya lo sabes todo ¿por qué has venido?

- Porque quiere que me cuentes los detalles – España la miró fijamente y puso una cara similar a la de un policía en un interrogatorio, también conocida como "cara de cotilla" – Francia me ha dado la versión de Canadá, pero yo quiero también la tuya, que eres mi "hija".

- ¿Qué te hace pensar que te voy a contar algo? – preguntó Cuba un poco altanera, le daba vergüenza contar esas cosas, sobre todo a España y no pensaba abrir la boca.

Sin embargo, España ya lo tenía todo previsto y sacó un nuevo bote de helado al que Cuba miró con ojos deseosos, maldita sea lo bien que la conocía.

- Entonces – dijo España ofreciendo el bote - ¿helado por información?

- ¡Maldita seas! – dijo Cuba cogiendo el bote.


Bueno, pues aqui está otro capítulo más de Tan sólo un clavel, con Nyo!Cuba :) Sobre su nombre, pues no sé, no se me ocurrió otro y me pareció que pegaba, así que allí se va.

En fin, estoy poco inspirada para escribir algo más, así que ahí dejo el capi y espero que os guste.

Próximo capítulo: no sé, depende de por donde me de la inspiración, que está caprinchosa.