Gracias por su espera y paciencia.


Advertencia: Los personajes pertenecen a la gran JKR y a Capcom un poco de la trama.


Capítulo 14

Las horas pasaban tan rápido en aquella ciudad, tanto que los pocos ocupantes con vida habían perdido la noción del tiempo. Desde que había amanecido no había parado de llover, una llovizna suave y constante que aunque no impedía la movilización, si le daba un aire de tristeza y melancolía a Raven city.

Pansy suspiró mientras miraba por los grandes ventanales de cristal de aquella iglesia, las gotas de lluvia los había empapado completamente y era bastante difícil mirar a través de ellos, pero la bella periodista había encontrado entretenido mirar por la ventana, quizá con la esperanza de ver a alguien más con vida allí afuera, alguien dispuesto a ayudarla y a protegerla, alguien que le dijera que todo iba a estar bien. Pero las cosas no pasaban simplemente porque ella las deseara, había aprendido duramente eso y aunque en el fondo guardaba la esperanza de que alguien llegara a salvarla, su lado sobreviviente le indicaba que su supervivencia iba depender estrictamente de ella misma y cada movimiento que realizara. Por eso aunque le había cogido cierto aprecio a la pequeña Donna, aun cuando no le gustaban los niños, ella se había negado a salir en su búsqueda, que la tacharan de egoísta era algo sin interés para ella, porque la vida misma le había enseñado que para sobrevivir había que ser bastante astuto y ella sí que lo era.

Un ruido proveniente de unas pisadas sigilosas la sacó de su tranquilidad, las pisadas parecían venir del piso superior del lugar. La morena tomó con fuerza su única arma de defensa, aquella varilla de hierro que Derek le había entregado hace solamente media hora. La periodista se planteó la posibilidad de que tal vez eran Luna y Derek quienes habían regresado de su infructuosa búsqueda de la pequeña, pero de ser así ellos habrían entrado por donde minutos antes habían salido del lugar. Con un miedo indescriptible pero armándose del poco valor que tenía, Pansy empezó a subir los escalones que le llevarían al piso superior. Una vez llegó arriba pudo darse cuenta que el piso estaba conformado por varias habitaciones que se extendían por un largo y oscuro pasillo iluminado simplemente por la poca luz que entraba por una pequeña ventana situada al final de este. Con algo de vacilación Pansy se adentró a aquel pasillo, caminando con sigilo y manteniendo en alto su improvisada arma, la morena recorrió el hall hasta el final de este y solo en ese momento al comprobar que no había nada, bajó la guardia, entonces una voz retumbó en sus oídos.

- Nunca deberías bajar la guardia, muñeca – le susurró lo que suponía ella por su tono de voz debía ser un hombre. Pansy podía sentir su respiración en la nuca, no lo podía ver debido a que ella estaba de espalda, pero sentía su atlético cuerpo pegado al de ella, debía ser bastante alto porque su pecho quedaba a la altura del hombro de Pansy. Después de algunos segundos Pansy por fin habló.

- No me hagas nada por favor… - suplicó la morena con voz entrecortada, después de tanto luchar por sobrevivir sería injusto que ese fuera su fin. Sin embargo esa era la vida, una completa injusticia.

- ¿Cuál es tu nombre y qué haces aquí? – susurró el desconocido con voz ronca

- Mi nombre es Pansy Parkinson, soy la periodista del canal Raven News – le dijo con nerviosismo y apenas lo hizo se arrepintió de inmediato, que estúpida había sido, sabía perfectamente por las noticias que ella misma presentaba que los terroristas se aprovechaban de momentos en donde reinaba el caos para sembrar terror y que mejor que tener de rehén a una periodista reconocida. Estúpida se dijo mil veces en su mente, pero ya no había vuelta atrás si ese era su fin iba a afrontarlo con determinación. Volteó su cuerpo hasta quedar frente a su supuesto captor y lo que vio la dejo perpleja, se trataba de un chico de unos 30 años aproximadamente, tez blanca, su cabello era rojizo y lo llevaba bastante largo, hasta el cuello, era bastante guapo en realidad y su rostro alegre le recordaba a alguien en especial. - ¿Vas a secuestrarme? – preguntó con voz chillona como si estuviese a punto de llorar. Otra vez se reprendió mentalmente, tal vez los nervios le estaban jugando una mala pasada y por eso decía tantas babosadas juntas. El joven sonrió y dos hermosos hoyuelos iluminaron su rostro, Pansy le devolvió la sonrisa y no pudo dejar de pensar que aquel jocoso joven se parecía a alguien cercano a ella. El apuesto chico le ofreció su mano con una sonrisa y dijo.

- Mi nombre es Fred Weasley, encantado de conocerte – Pansy quedó boquiabierta, ahora entendía porque se le hacía tan conocido, ese chico debía ser familia de Ronald Weasley, era su misma imagen pero un poco mayor y más agradable. Aun sorprendida Pansy recordó que Ginny era hermana de Ron y que ambos no se llevaban muy bien y eso le hizo preguntarse si el chico que tenía en frente también era hermano de él y si así era ¿Cuántos Weasley habían regados por el mundo?. La voz del apuesto Fred la hizo volver en sí y sin vacilar lanzó la pregunta que rondaba por su cabeza.

- ¿Eres pariente de Ronald Weasley? ¿Ginny Weasley tal vez? – Al ver la expresión seria en el rostro de Fred, Pansy supuso que quizá se había metido en un terreno peligroso y cuando menos lo esperaba Fred la tomó del brazo sin mucho cuidado y la condujo a una habitación que estaba casi a oscuras, una vez adentro carraspeó un poco y un par de luces se encendieron dejándola ver que en la habitación habían varias personas, una chica rubia que debía tener más o menos su edad, a su lado un señor de cabello oscuro como la noche, nariz respingada y una expresión poco amistosa en su rostro, otro chico idéntico a Fred que suponía debía ser su gemelo y un joven de expresión desafiante que jugueteaba con una navaja.

- ¿Quién es ella? – preguntó la rubia con evidente curiosidad. Fred aguardó silencio durante algunos segundos y después les dijo quién era Pansy y acto seguido empezó a presentarle a cada uno de los presentes. La rubia de expresión curiosa se trataba de Daphne Greengrass, el señor de cabello oscuro y que daba miedo se trataba del comisario Severus Snape, el chico idéntico a Fred efectivamente era su gemelo George Weasley y finalmente el chico de expresión desconfiada se trataba de Seamus Finnigan.

- ¡Vaya! – Exclamó Pansy asombrada – pensé que ya no quedaban sobrevivientes - ¿Ustedes porque se escondieron aquí? – quiso saber con curiosidad

- No estamos escondidos pequeña – respondió Seamus con fastidio – Estamos planeando una estrategia para salir con vida de aquí

- Verás Pansy, nosotros somos parte de los S.T.A.R.S (Equipo especial de tácticas y rescate) nuestra misión en esta ciudad era la de proteger a los ciudadanos de cualquier peligro que se pudiera presentar y para ello debíamos hacer diferentes investigaciones de lo que pudiéramos considerar peligroso… - decía Fred bastante serio

- Una de esas investigaciones nos costó el puesto y la reputación – concluyó George mirándola fijamente

- Chicos, no estoy entendiendo nada. Ustedes son los desaparecidos S.T.A.R.S, claro con excepción del comisario Snape – dijo Pansy confusa, ella había estado al tanto de esa noticia porque le había tocado cubrirla. Los talentosos y amados S.T.A.R.S miembros elites de la policía de Raven, sujetos especializados en rescates y combates, pero caídos en desgracia debido a un informe presentado hace unos meses atrás. Los miembros de dicha agrupación en su investigación por los ataques ocurridos en las montañas Arklay a varios turistas, habían decidido cubrir la zona para averiguar que estaba ocurriendo, el resultado había sido catastrófico, la mayoría de los miembros de los escuadrones habían muerto, solo unos pocos habían salido con vida y según contaban las personas cercanas habían enloquecido. Ellos alegaban que unas criaturas apestosas y caníbales les habían atacado cerca de la fábrica abandonada de las montañas, nadie les creyó, fueron destituidos de sus cargos y catalogados de incompetentes, aparte de ser perseguidos por la corporación Arklay para rendir declaraciones por haberlos involucrados en el problema, pues los sobrevivientes afirmaban que dicha compañía estaba realizando experimentos virales a escondidas en aquella fábrica supuestamente abandonada. Después de aquellos sucesos los sobrevivientes desaparecieron de golpe y nadie volvió a saber más de ellos… hasta ahora. – Era cierto… todo lo que ustedes decían acerca de la corporación Arklay – dijo Pansy boquiabierta, los presentes asintieron y Seamus tomó la palabra

- Después de todo lo que nos hicieron resulta que no estábamos locos ni estábamos tratando de llenarnos los bolsillos, solo tratábamos de prevenir a la comunidad, pero nadie nos creyó… ni siquiera este sujeto – dijo señalando al comisario Snape que rodó los ojos con exasperación

- Este desastre es culpa de todos los que dudaron de nosotros y confiaron más en esa maldita corporación – afirmó Daphne con enojo

- Claro que no debemos quitarle mérito al desgraciado de Longbottom y la codiciosa de Angelina Johnson – dijo George limpiando un cuchillo afilado que yacía en su mano

- ¿Neville Longbottom? – preguntó contrariada Pansy, Fred asintió confuso ¿acaso Pansy conocía al retorcido científico?

- ¿Lo conoces? – preguntó Fred frunciendo el ceño y a la espera de una respuesta

- Si, algunos sobrevivientes de la masacre que ha ocurrido nos hemos encontrado y entre esos estaba él, su esposa y su pequeña hija – respondió Pansy – Lo único que sé de él es que trabajaba para Arklay y que fue el creador del virus que convierte a las personas en zombies

- ¿Solo eso? – Quiso saber George ceñudo y lanzándose miradas con su hermano gemelo que no tardó en unirse a la conversación

- Si hay culpables por el desastre en esta ciudad se llaman Angelina Johnson y Neville Longbottom – expresó Fred quien soltó un sonoro suspiro, acto seguido se sentó frente a Pansy y la invitó a tomar asiento como indicándole que aquello que tenía que contarle era extenso. Fred prosiguió – Angelina era miembro de nuestro escuadrón, su misión era la de realizar las labores de reconocimiento del lugar, el día en que estábamos realizando las investigaciones ella estaba muy rara, algo tensa y distraída, no le dimos importancia a eso, somos policías, también tenemos sentimientos y supuse entonces que tal vez ella estaba asustada con todo lo que estaba ocurriendo. Una vez ingresamos a la fábrica, que resultó ser un laboratorio, fuimos atacados por el personal de seguridad de la corporación Arklay, mientras fuimos interrogados y torturados uno a uno por una información que desconocíamos, Angelina aprovecho nuestra distracción y se introdujo directamente en los laboratorios, con ayuda de Neville Longbottom robó el virus y no contentos con eso, esparcieron por las vías de ventilación el virus restante, generando el caos. – Fred tomó aire intentando seguir contando lo sucedido y luego de algunos segundos que para Pansy fueron eternos continuo – Angelina nos engañó a todos, tenía todo planeado, ella fue la culpable de nuestra caída.

- Pero… pero hay algo que no entiendo – dijo Pansy llamando la atención de todos - ¿Cómo hizo todo aquello? ¿Cómo hizo para librarse del personal de seguridad de Arklay? ¿Cómo lo hizo? Y si todo el personal de la fábrica murió ¿Cómo lograron salir ustedes con vida?

- Logramos salir debido a un descuido del personal de seguridad, nadie estaría pendiente de nosotros si se había generado el caos en el ala B de los laboratorios, logramos huir justo a tiempo de que todo se fuera a la mierda y fuimos testigos de los monstruos creados por el virus del científico Longbottom. En cuanto a Angelina, la perdimos de vista, pero luego de aquel fatídico episodio y lograr salir con vida, empezamos a investigar y descubrimos que la muy perra mantenía conversaciones con Longbottom y con un oficial de alto rango de la corporación del que desconocemos su nombre, lo único que logramos investigar es que esos tres malditos intentaban vender el virus en el mercado negro y hacerse de muchísimo dinero – dijo Seamus cabizbajo – perdimos todo lo que más queríamos por la codicia de un par de imbéciles y el deseo de libertad de un pobre diablo…

- Maldita perra – susurró Pansy con odio – Ella también estaba con nosotros, intentó matar a una chica porque pensaba que la estaban persiguiendo y hace poco nos quitó nuestras armas a todos y huyo con ellas…

- Así que está viva esa desgraciada… - dijo Daphne con malicia – Pues no voy a descansar hasta encontrarla y hacerla pedazos

- No puedo creer que Angelina y Neville hayan sido capaces de tanto – dijo Pansy cerrando sus brazos alrededor de su pecho como intentando abrazarse

- Esa zorra es capaz de venderle su alma al diablo, por dinero. En cuanto a Neville había sido obligado a algo que no quería, trabajar para Arklay, aliarse con Angelina y el oficial de Arklay de identidad desconocida era su carta de salvación. Él les proporcionaría el virus y ellos se encargaban de venderlo en el mercado negro, se repartían el dinero y luego desaparecerían, cambiarían sus identidades y nunca nadie los podía molestar más. – explicaba George – pero algo debió salir mal, algo debió escaparse de sus manos, porque no encuentro otra explicación a que Angelina haya que tenido que asesinar a tantas personas en los laboratorios al esparcir el virus…

- Tal vez fueron descubiertos y no se les ocurrió mejor cosa para mantenerlos callados que convertirlos en monstruos. Longbottom conocía perfectamente las propiedades del virus y lo que ocasionaba en los humanos, incluso en los animales. – La explicación de Fred parecía la más razonable y ante pruebas que demostraran lo contario o los testimonios de los involucrados ellos solo se aferraban a eso.

- Cualquiera que haya sido el motivo no es lo más relevante ahora, debemos concentrarnos en salir de aquí y contarles la verdad al mundo, para que esa maldita corporación no siga haciendo desastres como este. – exclamó el comisario Snape severamente

- ¿Quiénes más venían contigo niña? – preguntó Seamus intrigado, Pansy empezó a relatarles un poco por todo lo que habían pasado ella y el grupo de personas que le acompañaban, fue diciéndoles quienes eran cada uno de ellos, incluyendo a los que habían trabajado para la compañía y después puesto en contra debido a que los habían abandonado (Draco, Blaise, Theo y Oliver).

- ¿Así que ahora se dirigen a esa fábrica? – preguntó Fred, Pansy asintió y Fred soltó una maldición que para ninguno paso desapercibida

- ¿Qué ocurre muchachos? – Quiso saber Seamus al observar la preocupación de los gemelos, ambos se miraron y aunque tardaron en contestar terminaron por ceder.

- Ronald y Ginny Weasley… son nuestros hermanos – dijo George con pesar

- ¿Qué? – Dijo atónito Snape - Ronald, el policía inepto…

- Comisario por favor – pidió Fred con brusquedad, el aludido guardo silencio y Fred prosiguió – Nuestros padres eran pobres y nosotros éramos demasiadas bocas que alimentar, los mayores fueron obligados a trabajar para mantener a la familia y los menores como el caso de Ginny y Ron fueron dados en adopción a unas familias que sabíamos los atenderían mejor, crecimos juntos, pues sus familias les dejaban pasar tiempo con nosotros pero en ellos creció un profundo resentimiento hacia la familia, lo que acabó de matar a nuestros padres de dolor. Ginny y Ron no entendían por qué los habían alejado a ellos y se habían quedado con los demás. Cuando Ginny cumplió la mayoría de edad huyo de su casa y no supimos más de ella hasta ahora, en cuanto a Ronald sabíamos que se había convertido en policía y que trabajaba acá, pero él nunca nos permitió acercarnos. – Pansy bajó la cabeza apesadumbrada ante la triste historia de los hermanos Weasley y los demás parecía que habían sentido lo mismo que ella pues permanecían en silencio y cabizbajos

- Ahora debemos encontrar a nuestros hermanos e impedir que entren a ese lugar, porque les aseguro que ninguno saldrá con vida de allí – dijo George – Hemos visto los horrores que allí ocurren y no voy a permitir que mis hermanos mueran

- Pero… esa es la única salida que tenemos – exclamó Pansy asustada

- ¿Por qué dices eso? – preguntó Daphne confundida

- Para limpiar el desastre que ocasionaron y quedar como los héroes, la corporación Arklay ha ordenado lanzar un misil a esta ciudad y destruirla por completo, alegando que ha ocurrido un desastre nuclear. Contamos con pocas horas para salir con vida de aquí y eso depende del éxito que tengan los chicos en conseguir el virus que en los laboratorios se encuentra – Todos quedaron asombrados ante tal afirmación, Seamus arrojo con furia su cuchillo hacia la puerta y Daphne escondió su rostro entre sus manos. – Si ellos no consiguen eso… estamos perdidos – susurró la pelinegra generando un ambiente tenso en aquella habitación.

Luna y Derek habían caminado alrededor de 30 minutos por los alrededores de la iglesia de Raven, su búsqueda de Donna aún no daba resultado y aunque no deseaban perder la esperanza de encontrar a la pequeña con vida, un sentimiento de desazón se estaba apoderando cada vez más de ellos… hasta que lo vieron, pequeñas huellas en la tierra húmeda que bien podían ser de cualquier niño, pero que en aquel momento de desesperación y angustia cualquier pista era bien recibida.

- Pude haber sido cualquiera – dijo Derek con desilusión mientras miraba las pequeñas huellitas de zapatos que se dirigían al bosque

- No lo creo Derek. – Contestó Luna tratando de añadir algo de lógica a todo aquello - ¿Qué es lo primero que haría un niño al saberse perdido y solo?

- Buscar a sus padres tal vez… - sugirió Derek

- ¡Exacto! – Exclamó Luna exaltada – Donna debe estar muy asustada, desafortunadamente Cho ya no está con nosotros, pero ella sabe que su papá sí.

- ¿Crees que fue a la fábrica a buscarlo? – Luna arrugó la frente en señal de preocupación. Si la niña había ido a la fábrica en busca de su padre eso suponía un gran problema, tanto para ellos como para la pequeña.

- Vamos a seguir las huellas, tal vez solo se refugiara en el bosque – así Luna y Derek se adentraron en medio de aquella llovizna al espeso bosque que se alzaba ante ellos.

Fábrica abandonada – Raven city 2:00 pm

Lograr entrar en aquel laboratorio secreto había sido una ardua labor que por poco se fue a la basura con la desaparición del radar del agente Theodore Nott. Empapados debido a la llovizna incesante, llenos de lodo y sangre, los valientes con la misión más difícil habían logrado llegar a la oficina del científico Neville Longbottom, el cual con evidente afán buscaba entre sus papeles algo de lo que nadie tenía conocimiento: todo lo relacionado a un segundo virus aún más poderoso que el primero y cuyo antídoto no estaba finalizado.

Hermione observaba todo con recelo, la agente del FBI sabía que en algún lugar de aquel laboratorio estaban las pruebas que ella y su equipo necesitaban para incriminar al culpable de aquella catástrofe, ahora solo necesitaba algo de distracción para hallar su objetivo.

- ¿Escuchan eso? – dijo Hermione acercándose cuidadosamente a las ventanas de cristal de la oficina de Neville

- ¿Qué cosa? – dijo Neville bastante nervioso soltando una cantidad de papeles que sostenía en sus manos. Ginny se apresuró a ayudarlo a recogerlos pero el científico la apartó bruscamente alegando que los mojaría y enviaría al caño sus años de investigación. Pero Ginny había logrado leer algo que la alarmó de inmediato y que no dudo en cuestionarle a Neville.

- ¿Cuál es el virus T? – preguntó Ginny confusa, de acuerdo a los relatos y las averiguaciones el virus responsable de todo aquello era el virus E y ahora observaba un papel en donde se visualizaba el nombre de virus T del que nadie tenía conocimiento. Neville enmudeció mientras los demás lo observaban en busca de una respuesta.

- Acaso estas ciega, debiste haber leído mal – contestó Neville con fastidio. Blaise hizo mala cara ante la respuesta de Neville, el chico mostraba visible nerviosismo y estaba claro que algo estaba ocultando, así que con extrema rapidez le arrebato los papeles que Longbottom guardaba y llevándose una gran sorpresa al comprobar que lo que Ginny decía era cierto, existía otro virus y era mucho peor que el primero.

….

El grupo de S.T.A.R.S en compañía de Pansy y Snape habían decidido brindarle apoyo a los agentes que se encontraban en la fábrica por lo que iban camino a ella. Angelina caminaba en medio de los cadáveres putrefactos que habían sido eliminados minutos antes por los agentes de elite, su objetivo estaba casi cumplido, ahora solo faltaba reunirse con su cómplice y terminar de una vez por todas con aquella pesadilla. Luna y Derek seguían de cerca las huellas por el bosque, en su intento desesperado de hallar a la niña sana y salva.

Y mientras todos se enfocaban en concretar los planes que habían trazado, magullado y completamente amordazado se encontraba Theodore Nott, quien había sido capturado por los agentes enviados por Arklay vía terrestre. Encerrado en la completa oscuridad y en alguna oficina dentro de aquel laboratorio, el ex agente de Arklay luchaba con todas sus fuerzas para librarse de las cuerdas en sus manos y pies, y jurando solemnemente que una vez lograra escapar acabaría con todos los que le habían hecho aquello incluyendo a esa maldita corporación que tantas vidas había cobrado.