Diasclaimer: Sailor Moon no me pertenece, le pertenece a la genial Naoko Takeuchi, ella es mi ídola!!!! Aunque esta no sea una continuación de su historia los personajes son los mismos… este es mi Universo Alterno de Serena Tsukino y sus amigos!!!

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( ¨·.·Metamorfosis·.·¨)

By: Tanita Love

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(Capitulo 14)

FIESTA DE GALA

¡Bendito tajo!

Ahí estaba Rai, montada en el felizmente concluido "carruaje". Era de imaginar que finalizada la semana de alianzas este fuera el único y gran motivo que llevó a la reina de la alianza azul a convertirse en reina. Ella ya veía las luces multicolores, las miradas fijas en ella y por supuesto miles de flashes listos para capturarla en su mas glorioso esplendor y con ello publicarla en el diario de espectáculos de Juuban Gai como la nueva gran revelación.

Lo que no le gustó para nada, a parte de ser acompañada mano a mano por el "Bestia" de su rey, fue ver a otros utensilios domésticos mal disfrazados (según ella) montándose en SU carruaje opacando y casi ridiculizando su papel en el desfile.

"Es la Bella y la Bestia" – Le repitió por enésima vez la jefa de alianza. Se notaba que hacia un gran esfuerzo por responder a las quejas de su alteza sin demostrar su exasperación.

Las chicas desde más abajo solo se reían.

"Ray no debe estar nada contenta con estar mezclada entre cosas"

"Estoy segura que después de todo esta mas que decepcionada jajaja" – Se burlo Mina al ver la cara de molestia de Rai.

"Y… ¿de que se supone que nos disfrazaremos nosotros para acompañar al carro?" – Ciertamente era una tradición llevar a una turba de personas tras el carro como apoyo y para combinar generalmente se disfrazaban acorde al tema del carro.

A las chicas sin embargo no les llamaba la atención disfrazarse de tacitas, plumeros, o cualquier utensilio hogareño o castillesco.

"Mmm… buena pregunta"

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Residencia Mizuno

La señora Mizuno acababa de llegar a su hogar, agotada como muchas veces pero hoy algo más aburrida de ver siempre lo mismo en el hospital. Esta semana había sido un desastre, su hija había estado muy pocas veces en casa y mucho menos con ella, casi no había podido dormir en las noches y para colmo a esta se le olvidaba llamar. Rezaba para que no estuviera en malos pasos pero lo que mas deseaba es que no se hubiera encontrado con ese tal Taiki.

Dejó tirada las llaves en la mesita de entrada y la cartera en el sillón.

"Menos mal hoy todo termina y gracias al cielo que es solo una vez al año… quizás el otro la lleve fuera de la ciudad y me ahorro el mal rato" – Comentaba en voz alta mientras bebía un vaso con agua mineral, luego se dirigió a la sala principal, se dejó caer en el sillón, tomó el retrato de su pequeña hija y lo contempló detenidamente. Su rostro se enterneció embriagándose de recuerdos gratos, sin embargo un poco solitarios.

El timbre sonó. Un poco extraño ya que la gente generalmente se comunica por el citófono y su hija tiene llaves.

Con pereza se levantó y abrió la puerta de entrada un poco extrañada de la apariencia de la joven tras el ojo de vidrio. Una joven con una sonrisa tierna y mirada serena, una muñeca de porcelana. Llevaba un vestido ligero floreado en tonos verde bosque y naranja.

"¿Puedo hablar con usted, Sra. Ami Mizuno?"

La mujer se sorprendió por la actitud tan liberal de la joven quien la llamó por su nombre, pero su vestimenta, su forma de hablar, su manera de moverse tan armoniosamente. Aun un poco descolocada la hizo pasar.

La muchacha entró y obedeció a la señora cuando esta la invitó a sentarse en el cómodo sillón exactamente en el mismo lugar donde un minuto antes ella misma estaba sentada. Sin decir nada la Sra Mizuno se sentó en el del frente haciendo a un lado su cartera.

"¿Deseas algo de beber jovencita?" – Preguntó Ami tentada a tratarla con la misma libertad.

"No, muchas gracias" – Respondió con una sonrisa al tiempo que levantaba un retrato que estaba a su lado y lo contemplaba con mucha curiosidad.

"¿De que quieres hablar?" – Inquirió apresuradamente la mujer pues notó un brillo extraño en la mirada de la joven.

"Oh, discúlpeme" – Sonrió nuevamente – "Mi nombre es Michiru… Amy es muy bella, se parece mucho a usted" – Comentó la muchacha. - "Ella es una chica muy esforzada y me ha dicho que quiere ser como usted. Hemos pasado algunos momentos juntas, en realidad somos todos como un grupo, ella, las chicas… Haruka y yo"

Habló normalmente como si la señora Mizuno pudiera entender y estar al tanto de todo lo que hace su hija. Se dio cuenta que aun le faltaba mucho ya que no reconocía a esta joven como amiga de Amy.

"…Amy es muy inocente y pese a su inteligencia tiene aquel toque artístico que yo poseo, me da mucho gusto haberla conocido"

"Si, tienes razón, Amy es un sol, es mi razón de vivir y por supuesto mi orgullo, no se que haría sin ella" – Dijo Ami emocionada, si había algo que le encantaba era escuchar elogios hacia su pequeña, eso la recompensaban en su labor de madre.

"Ya lo creo, Amy es el sol de muchos y también se esta convirtiendo en el mío" – La cara de Michiru de pronto tuvo un ligero cambio de facciones, sus ojos miraron directamente a los de la señora. Cosa que intimido a Ami – "Me gustaría pasar mas tiempo con ella, usted sabe… que se quede a dormir alguna noche en mi casa" – Aquello lo dijo con una inocencia peculiar, rayando la locura.

"¿Qué?"

Aquello de pronto tuvo un cambio extraño de energías, el entorno de Ami se vio notoriamente afectado y tuvo la extraña sensación de estarse perdiendo de algo bastante importante. Aquella desesperación también fue notada por la joven quien sonrió extrañamente.

"Discúlpeme nuevamente, es que olvidé contarle el resto de la historia. Ha de creer que soy una demente" – habló pausadamente y con una normalidad de cuidado.

El corazón de la mujer volvió a relajarse mientras esperaba alguna explicación convincente. Estaba segura de que una vez terminada la conversación le recomendaría al mejor psicólogo de Tokio.

"Verá, yo soy la hermana de Amy, la hija de Kurodo Kaiou. No quiero hacerle daño, solo conocerla mejor" – Se apresuro a añadir. Pero Ami Mizuno no había oído nada de eso, solo le basto escuchar el nombre Kurodo Kaiou para emitir un chillido semiahogado.

Trato de hablar, de emitir algún sonido ¡algo! Pero una palabra completa salió de su boca.

Michiru, viendo la reacción que la mujer había tomado, se levantó y le trajo un vaso con agua desde su cocina. Ami lo aceptó y buscando en su cartera encontró los calmantes que tanto bien le hacen cuando sufre las consecuencias de enterarse de noticias como estas (casi nunca pero generalmente tiene malos ratos cuando se entera que Kurodo está rondando)

Luego de hacer exagerados movimientos de garganta enfocó la mirada en la joven quien lucía expectante.

"Michiru Kaiou…" – Pronunció como si se tratara de una maldición. – "…No sé que estas haciendo aquí, si es que te ha enviado tu padre o lo que sea pero no quiero que te vuelvas a aparecer por esta casa y te exijo que te alejes de mi hija. Ella es una persona sensible y no quiero que se le destruya su vida. Dile a tu padre que deje de molestarnos… y lárgate"

"Usted no entiende señora Ami. Mi padre no sabe que estoy aquí y menos que sé su verdad, si yo estoy aquí es por mi propia cuenta. Los problemas que ustedes tengan no me incluyen y yo como la hermana de Amy tengo derecho a verla y ella tiene derecho a verme a mi, ninguna de las dos tiene la culpa de lo que ha pasado y es por eso que me atreví a venir hasta acá y pedírselo"

"Por favor no me hagas esto, tu tienes tu vida y Amy tiene la suya… no arruines su vida por un capricho, tú lo tienes todo y este es solo un capricho mas, déjala en paz ¡déjanos en paz!"

"No lo haré" – Contestó firmemente – "A esto no se le puede llamar capricho porque se trata de personas. Escuche..." – Michiru se puso de pie y se sentó al lado de la mujer en el mismo sillón. Ahora su semblante había cambiado a uno de tristeza y la señora Mizuno percibió algo de indecisión. – "Escuche… Mis padres nunca se han tenido afecto así como una pareja normal y feliz… ellos… bueno estoy segura que solo están juntos para mantener las apariencias… quizás mi madre tiene algo que ver en esto. Lo único que sé es que desde que descubrí que tengo una hermana mi vida cambió"

De improviso examinó su cartera y de ella sacó un fajo de viejas cartas unidas por una cinta, cartas que la mujer reconoció como escritas por ella misma.

"Por qué las tienes tú" – Fue lo único cuerdo que se le ocurrido decir.

"Porque… me gusta lo que dicen" – Sonrió.

Ami vio en su rostro algo que no supo descifrar, quiso creer que la muchacha era buena, quiso pensar que tal vez lo que la llevó a estar sentada frente suyo fue la inmensa necesidad de sentir afecto genuino de su sangre y quiso pensar… solo por un instante… que Kurodo no la habría olvidado y tal vez enojado por su suerte se desquitó sin querer en una niña que, estaba segura, no tenia nada que ver, así como aquella niña ahora se lo refriega en la cara.

"Dices que quieres ver a Amy…" – Fueron las siguientes palabras de la madre de Amy Mizuno.

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Colegio Eagle Silver.

La hora del desfile llegó. Estaban los seis carros frente al colegio montados con diferentes motivos: los de la alianza azul "la bella y la Bestia", roja "La Sirenita", blanca "Aladino", verde con "Blanca Nieves", amarillo "Cenicienta" y negro "Bella Durmiente". Las Witch estaban ubicadas en sus respectivos lugares como reinas de sus alianzas. Eudial como la bella Cenicienta al lado de su gallardo príncipe, un muchacho bien fornido y de una impecable cabellera con reflejos rubios destellantes a la luz. La única que parecía deslumbrada con el chico fue Mina "¡Debo saber su nombre!" pero eso era de esperarse.

Villuy era una visión lamentable. Una versión desteñida de Jazmín, la princesa árabe, y lo peor es que su rey también era de tez clara… no hubo mucho que Serena quisiera comentar pero las chicas se la comieron a chismes (Mina también anotó averiguar el nombre de ese chico). La Sirenita en cambio era mucho mas llamativa, Tellu tenia una peluca roja y estaba sentada en un trono de forma de almeja acompañada por su amigo el pez Flownder y el cangrejo Sebastián. Mimette estaba también sobre el carro y como no quería desmerecerse (así lo pensó Serena) también se había disfrazado de una bella y exótica Sirena, desviando la atención de algunos de los observadores.

Las chicas entre tanto no pudieron subirse al carro pues no estaban vestidas acorde a lo convenido, solo de color azul (jeans, polera azul o chaqueta) con cintas, globos, pompones y pitos ¡La intención era animar a toda costa!

"Suerte Rai"

"Hmmp!" – Fue la respuesta de la muchacha acomodándose por enésima vez en su trono. Serena pudo captar frecuentes miradas entre ella y las Witch y estaba segura que eso hacia exasperar aun mas a Rai.

"¡Rai eres la mejor, no te dejes afectar!"

"¡Y sobre todo SONRIE!" – Le gritó Mina. De todas ellas Mina era la más experimentada en esos rumbos.

Rai pareció reaccionar ante eso e inmediatamente adquirió una sonrisa bastante convincente que con el paso del tiempo se volvió muy espontanea y hasta exagerada. Lo que mas les llamo la atención a las chicas fue ese creciente afecto que ella demostró por su compañero el rey.

A los pocos minutos el desfile empezó, la música aumentó de volumen, tambores, flautas… todos comenzaron a moverse alrededor del sector de Juuban con la intención de seguir el recorrido trazado durante varios años atrás. Las chicas rieron, danzaron al compás de las batucadas y sobretodo atrajeron muchas miradas.

De momento los chillidos femeninos se hicieron notorios por sobre el clamor de la multitud y casi de inmediato Seiya apareció frente a Serena casi haciendo que esta le caiga encima. Rápidamente pasó a su lado y camino junto a ella.

"Hola Bombón, hasta que las encontramos" – Sonrió para si mismo como satisfecho de su gran proeza.

"Que sorpresa tenerte aquí, sobretodo cuando deberías estar con Tellu y la Sirenita" – Se burló pero al mismo tiempo se mostro muy alegre de encontrárselo. – "Muéranse de envidia Wiiiiiitch"

En eso se dio cuenta que Taiki estaba en lo suyo saludando a Amy y alguien más que hace mucho tiempo no veía: Yaten.

"Estoy alucinando ¿verdad?" – Pronunció Mina quien no cabía en su asombro.

"Yaten, tanto tiempo" – Saludó Serena alegremente.

"Hola" – Contestó fríamente, no parecía estar a gusto en este lugar y Serena intuyó que sus hermanos tenían que ver eso.

Mina estaba constantemente pinchando a Lita y haciéndole comentarios que comenzaban despacio y terminaban en un chillido ahogado. Yaten iba todo el tiempo al lado de Taiki como si fuese propenso a contagiarse de alguna enfermedad si llegaba a tocar otros seres vestidos de azul. Taiki no le hacía mucho caso por cortejar a Amy y esta no parecía nada incómoda. Fue entonces cuando Serena tuvo la idea inteligente del día.

"¡Mina cuéntale a Yaten que cantaste ayer!"

"Si!!!" – Ella mas contenta no podía estar, enseguida se arrimó a él y se puso a contarle detalles de lo de ayer y como pateó el trasero a las witch. Lita entre tanto se apegó a Serena y Seiya bastante aliviada.

"Vaya, Yaten no querrá salir nunca mas de la casa" – Dijo Seiya divertido de ver la cara de su hermano contorsionarse de disgusto.

"No seas pesado, Mina lo adora"

El recorrido duró un poco mas, las chicas esperaron a Rai y volaron hacia sus casas, ahora entendían porque no es mucha la gente que se queda a animar ya después del desfile de carros les quedaba muy poco tiempo para prepararse para la fiesta de gala.

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Residencia Tsukino.

La residencia Tsukino estaba convertida en una casa de locos y todo giraba en torno a la primogénita que en un rato asistiría a su primer baile inmiscuida en el mundo adolescente del Colegio Eagle Silver. Ikuko ponía todo su entusiasmo y creatividad en diversos peinados y accesorios que Serena podía acompañar con su vestido: un traje de una pieza, largo y liso hasta los tobillos, simple y de tirantes finos, hecho de una tela exquisita y refrescante. Serena se veía delgada y el tono negro del traje acentuaba sus curvas, se veía mayor y con el cabello recogido en dos coletas con forma de corazón de los que salían unos cuantos mechones largos ondulados.

"No se qué tanto te arreglas si fea vas a quedar igual" – Decía Sammy a quien no le hacia gracia que su madre hubiese dejado de lado todos sus quehaceres hogareños (incluido atenderlo como el hombre de la casa en ausencia de su padre) por embellecer a la fresa chillona de su hermana.

Solo diez minutos antes que Serena se fuera llegó Kenji que al verla tuvo diferentes reacciones en un muy corto lapso de tiempo. La vio lucir el hermoso traje que le había guardado como secreto justo hasta esta fecha y se sentía orgulloso de la mujercita que había creado, "No saldrás a ningún lado y se acabó" al segundo después de la mirada de advertencia de Ikuko "De acuerdo pero se cambia de ropa pues así no sale de esta casa", y después de un par de amenazas visuales mas, Kenji termino por derramar unas cuantas lagrimas al tiempo que le tomaba sus mas recientes fotografías a su hija.

El teléfono de Serena timbró y supo que la estaba esperando Haruka afuera.

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La fiesta de gala era en un local arrendado por el colegio en cierto sector de la ciudad, un sector no residencial donde siempre se aseguraban de no molestar demasiado y que a la vez no fuera apartado de la locomoción colectiva para que los alumnos no tuvieran problemas en volver a sus casas. La fiesta no dudaría demasiado, solo hasta las tres de la madrugada y estaba bien sabido que muy pocos de los jóvenes llegaban a sus casas después de finalizado el evento. Muchos de ellos terminaban en sus fiestas privadas, en discotecas o hasta en las mismas plazas celebrando con alcohol, lo único que no se permite dentro de la fiesta por ser organizada por el mismo colegio Eagle Silver.

La música se escuchaba a varias calles antes de llegar y Serena inconteniblemente emocionada. Haruka y Michiru se veían normales e incluso Haruka estaba irritada, lo que desanimaba a Serena y la hacia pensar que quizás no era tan gran cosa como decían, pero también sabía que los gustos entre ellas eran muy diferentes así que si quería tener una opinión propia tendría que enterarse por si misma.

Cuando salieron del auto se encontró con Rai, Mina, Taiki y Seiya. Rai llevaba puesto un vestido rojo sangre, semiacampanado hasta las rodillas y con un listón grueso negro cruzándole a modo de cinturón bajo el busto. Mina llevaba un strapless ceñido al cuerpo hasta la cintura y repolludo hasta los muslos con diversas capas de tela, de color amarillo anaranjado. Taiki y Seiya se veían bastante bien, solo que Seiya llamaba mas la atención con una camisa negra y corbata roja brillante al estilo gánster.

Haruka también vestía de hombre pero como odiaba seguir las reglas se había tomado la libertad de no llevar corbata y usar la camisa con los dos últimos botones desabrochados. Michiru lucía un hermoso vestido muy fino en color verde agua el cual ondeaba al menor movimiento, tirantes en cada hombro uniéndose en el cuello y bajando entrecruzadamente por la espalda semidescubierta.

Amy vendría en un rato mas según lo que había comunicado Michiru y no había rastros de Lita pero por lo que se sospechaba estaría con Andrew hasta que él cerrara el Crown Game Center.

Pasada cerca de una hora Serena ya estaba completamente invadida nervios, Darien no daba rastros y pese a que Serena le dio su numero para que el la llamara en caso de cualquier cosa, el maldito teléfono no sonaba. También se lleno de incomodidad, había comprendido que la juventud de estos tiempos tienen un concepto bastante liberal por no decir distinto de lo que es una gala. Strapless de todas las formas posibles: en vestidos de paños de diversos largos y bien repolludos, en cortícimos petos con faldas de del mismo estilo de paños desiguales terminados en punta, o faldas acampanadas en cuyo interior aflora un falso hecho de gasa algunos centímetros mas abajo para hacer contraste, o simplemente acompañados de un simple pantalón de tela ceñido al cuerpo. Lo que sea, todo con strapless.

Serena en tanto con su tradicional atuendo de una pieza y liso hasta los tobillos, sintió como si se hubiese equivocado de fiesta, o de época. Se sentía sobrecargadamente ridícula, su único encanto, si se puede decir así, es un atrevido tajo que parte el muslo superior y ondea de vez en cuando ofreciendo una agradable vista, pero eso no era suficiente para ella en ese momento y solo rogaba para que el espíritu de la moda no se percatara de su presencia.

Por quinta vez miró entre la multitud esperanzada de encontrar una cabellera alta, negra y malhumorada. Pero resignada a su mala suerte se dispuso a acompañar a sus amigas, sin embargo para su sorpresa ellas estaban muy entretenidas bailando Amy con Taiki, Mina con Seiya (resignado pues Serena nunca le permitió bailar si quiera una canción con él), Rai (aunque no lo crean) con su rey de alianza, Lita con Andrew también se veían muy bien… ¡Lita con Andrew!

A toda velocidad pasó una ráfaga de viento por la pareja arrastrando a Andrew hasta los confines del salón de baile. Lita se vio furibunda por la intervención, echaba chispas.

"Drew ¿has visto a Darien?"

"¿Darien?" – Dijo este sin prestarle realmente atención – "Tendría que estar aquí" – Serena lo dejó ir al instante, estaba realmente ansiosa, impaciente, nerviosa, inestable.

Arrasó con la mirada el lugar pero no encontró a nadie si quiera que se le pareciera. Sin esperar nada mas se marchó cuan ráfaga de viento nuevamente, embistiendo a cuanta gente tuviera la mala suerte de cruzarse en su camino. Sólo se detuvo al momento antes de bajar las escaleras recordándose a si misma que no debe actuar atolondradamente y menos usando un vestido largo. Recobrando compostura y alisando el vestido bajó la escalera magníficamente como si todas las miradas estuvieran atentas a ella (lo que seria cierto ya que esa mirada valía por mil).

Para su mala suerte en la recepción no lo encontró. Es un luchar pequeño por lo que no tuvo mucho que buscar así que se dispuso a subir y buscar a Andrew para preguntarle bien sobre Darien, pero en una especie de iluminación se preguntó si el hombre la estaría esperando afuera, todo muerto de frio y mas encima enojado. Preparada para todo (estuviera ahí o no) salió a la intemperie tratando de ocultar toda su ansiedad pues también era posible que él no estuviese y se quedaría con un mal sabor.

"¿Odango Atama te dejó plantado?"

Una mujer vestida de negro y de voz madura hablaba con alguien que al principio ella no pudo reconocer debido a que la cabellera de la mujer le tapaba la visual hacia la cabeza del hombre arrinconado. No escuchó ninguna respuesta masculina, pero al instante divisó a las witch a unos metros de distancia en una ubicación muy conveniente, cuchicheando y riendo de ver a la escena. Estaban tan concentradas que no notaron a Serena ahí presente.

Una corazonada invadió su pecho y como un relámpago la imagen de la mujer se le hiso conocida, al igual que la posible victima del asedio.

"Darien" – Pronunció adoptando una seguridad de la que no se creía portadora, sin embargo, todo se valía en este momento para no salir mal parada.

Las Witch saltaron y emitieron gritos ahogados o chillidos ó ambos. La mujer volteó y Serena pudo comprobar que se trataba de Kana, la mujer alta y de extraña belleza, de mirada misteriosa y personalidad dominante. Ella la miró con desprecio poco disimulado y Serena no tuvo que adivinar que no era bienvenida a intervenir, pero lamentablemente para ellas, a la rubia le importaba un rábano. Al ver a Darien tan desprotegido (su rostro y pose jamás lo demostraron) se dejó poseer por un repentino valor o quizás un repentino sentimiento de propiedad, pertenencia, no iba a dejar que esas mujeres creyeran que Darien andaba solo, indefenso y mucho menos disponible.

Darien dejo de apoyarse en la pared y dio un paso adelante para corresponder el beso en la mejilla que Serena le obsequió cuando llegó hasta él. Kana quedó de piedra y no se escuchó nada proveniente de las witch. Serena sonrió abiertamente pero supo disimular la razón, no iba a reconocer que estaba feliz de haberles dado otra patada en el trasero y menos cantar victoria antes de tiempo.

"Ja! Tomen perras desgraciadas, Kana esto es por las fotos…" – Pronunció en su eufórica mente una vez que entraron a la recepción - "Discúlpame por hacerte esperar, Drew no me dijo que habían llegado hasta recién ¿me perdonas?" – La petición fue con doble intención, estaba apenada por llegar tarde pero lo estaba aun más por someterlo a un encuentro con su ex.

Darien solo asintió, una respuesta que dentro de todo era positiva.

Dentro de la fiesta todo estaba candente, las ventanas estaban empañadas y el olor a cigarro se había intensificado (o tal vez esa era la sensación después de respirar aire puro). Solo en ese momento cando se sentaron en la barra fue que disimuladamente Serena dedicó tiempo en admirarlo. Darien estaba vestido con un smoking negro como la noche, camisa blanca con textura, corbata de un rojo oscuro y zapatos lustrosos. Se notaba que había puesto gran esmero en vestirse bien y de entre todos los olores bohemios el perfume de su colonia llegaba hasta ella deleitándola y jugueteando con su imaginación. La imagen de una escapada romántica era cada vez mas recurrentes mientras esperaban sus bebidas.

"¡No! No debes pensar en estas cosas Serena Tsukino" – Aunque por otro lado recordó la fama libidinosa de su madre. – "Estoy frita… esta en mis genes"

"Qué esta en tus genes"

"¡Nada!"

El silencio era incomodo pero a la vez necesario según Serena pues no sabría que decirle a su acompañante y menos iniciar tema de conversación que no tuviera que ver con lo embobada que estaba con la apariencia magnifica del príncipe.

Menos mal no tuvo que esperar mucho ya Andrew y Lita se habían acercado a la barra también y mientras los chicos conversaban Lita interrogaba a Serena mental y verbalmente.

"¿Como lo lograste?" – Preguntó en vos baja. Serena solo sonrió nerviosamente y se encogió de hombros. – "Eres increíble mujer y hacen tan bonita pareja" – Le dijo con un notorio brillo en los ojos.

"¿Tu crees?"

"Pff, no creo, estoy segura. No podrías haber elegido mejor vestido para hacer juego con él"

A Serena se le encendió la mirada al mismo tiempo que algo como electricidad afloraba en su pecho.

A eso llego Mina.

"¿Ya vieron? Ahí están las witch, dicen que esa es la líder" – Señalando a una mujer pelirroja de apariencia mucho mayor que las demás. – "Ellas forman una especie de hermandad fashion y diabólica" – Las palabras no fueron exactamente entendibles pero Lita y Serena supieron entender a lo que se refería. Las witch de seguro eran una poderosa entidad que abarcaba a muchas jovencitas que harían lo que fuese para destacar y ser las más bellas. – "Dicen que las entrenan para ser geishas o algo así"

"¿Y Seiya?" – Preguntó Lita al notar que este no se veía por ningún lado.

"No se, de pronto me dijo que tenia que salir a tomar aire… pero yo creo que lo hizo por tu sabes quien" – Señaló a Darien.

Serena solo asintió y una vez mas de reojo divisó a las witch. Sentía un peso sobre ella y podía apostar que esas miradas estaban clavadas en ella.

En ese momento llego Rai pálida y con una mancha de refresco en su vestido, inmediatamente tras ella llego Amy y se juntaron las cinco. Ahí Rai contó que había escuchado rumores que las witch estaban tratando de sabotearla y que harían cualquier cosa para arruinarles la ultima presentación a sus rivales. También contó que la reina de la alianza negra se había retirado.

"Vaya esas mujeres si que son de armas tomar"

"Si pero hay que hacer algo para proteger a Rai"

"No es a la única persona que hay que proteger esta noche" – Se acercó una de las compañeras de Serena. – "Lo siento pero hay una amenaza para ti, hoy prometieron golpearte"

Serena comenzó a ponerse pálida y unas nauseas la invadieron, justo como la otra vez en casa de Darien donde había recibido una amenaza similar y este termino yéndola a dejar a su casa.

"Tranquila amiga nada te va a pasar esta noche, hay demasiada gente para que se atrevan a hacer algo y aun mas estas con Darien, él jamás permitiría que te hicieran algo y mas encima estamos nosotras y Haruka y Michiru…"

"No, Haru y Michi salieron, Haruka no se sentía cómoda" – Informó Amy.

"Aun así estamos todas para cuidarlas"

"Chicas… lo siento mucho… no se que vamos a hacer, siento que en esta noche estamos todas en peligro, todas son mis amigas y a todas ya las habían amenazado antes"

"Si pero ya te digo que en este lugar no nos harán nada" – Insistió Lita.

Claro, ella no tenia que preocuparse, unos golpes de karate y quien la molestara estaría mordiendo polvo. Pero y que hay de Mina, toda indefensa y ahora sin compañía. Amy por lo menos tenia a Taiki, pero Rai, ella también estaba sola. Lo que mas la atormentaba es que ella estaba con Darien y aunque todos estuvieran en peligro no quería alejarse de él y arruinar la oportunidad se su vida. Por otro lado ellas tampoco se veían muy de acuerdo en abandonar sus parejas para armar un acorazado humano alrededor de sus amigas o por lo menos eso era lo que le decían las expresiones de Amy y Lita.

En ese momento llego Seiya junto con Taiki. Serena se levantó de su asiento y lo invitó a seguirla un metro mas allá donde con la mirada mas suplicante que pudo le susurró "necesito que e hagas un favor"

"Claro Bombón" – Le sonrió lo mas genuinamente que sus celos le dejaron, eso fue lo que Serena pensó y se sintió realmente baja por pedirle un favor a alguien que haría lo que fuera por ella en nombre del amor.

Serena le resumió la historia en pocas palabras omitiendo detalles como la amenaza de las witch hacia las chicas y más aun contra ella misma. Solo le comento el sabotaje hacia Rai.

"Necesito que cuides a Mina y Rai"

"¡Que!"

"Se que suena terrible lo que te estoy diciendo pero si no fuese necesario no te lo pediría. Ellas están muy emocionadas con esta fiesta y mas aun Rai que es la reina… y Mina…no tengo a nadie mas de confianza para encargarle a Mina"

Seiya no respondió de inmediato, parecía tener una batalla interna donde los segundos parecían horas.

"De acuerdo" – Pronunció con aire resignado. A Serena le hubiese gustado colgársele del cuello y agradecerle expresivamente por hacerle ese favor, pero no podía, no quería quedar mal ante Darien quien ya la había localizado.

"Muchas gracias, no sabes lo mucho que te agradezco… me has salvado la vida" – No supo porque sus ojos se le llenaron de lagrimas, quizás era el sentimiento de alivio, como si hubiese ganado la lotería. – "Gracias"

Y con esas ultimas palabras volvió donde las chicas, les dijo rápidamente que todo estaba solucionado y se fue con Darien pues este había quedado solo ya que Andrew y Lita se les había ocurrido bailar la canción que les recordaba cierto suceso especial.

"El día de su primer beso" – Corrigió Mina antes de irse con Seiya y Rai.

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"¿Bailamos?" – Preguntó Serena toda animada luego de escuchar una canción que le gustaba mucho. Ciertamente tenia envidia de la gente que se desarmaba bailando y ella con el alma encendida sentía que no podía acompañarlos.

"No bailo" – Sabia que esa seria la respuesta.

"¿Es por tu pierna?" – Se bufó con maldad.

"No me gusta esa música"

"Si sigo de idiota me arrepentiré toda la vida ¡Vamos, toma la iniciativa!" "¿Cómo no te va a gustar? Está buena. Vamos no seas anticuado jejeje" – Lo tomó de una mano y lo comenzó a jalar. Darien desde luego opuso resistencia pero no demasiada ya que Serena, firme en su decisión, no lo dejó escapar y de un momento a otro estaban en la pista de baile.

Serena sonreía y trataba de contagiar a su pareja pero él no captaba. Ella suponía que trataba de hacerla desistir a toda costa, pero ella no le iba a dar el gusto.

"Darien por favor no te hagas de rogar, aceptaste venir conmigo así que nos divertiremos a mi modo esta vez ¿ok?"

El pareció escuchar algo muy gracioso pues se le asomo un aire de gracia en su mirada y arqueó una ceja. Al parecer le habían tocado la fibra de su orgullo.

Bailaron. No como a Serena le hubiese gustado pero si hicieron el intento y ella comprobó que cuando él está motivado no hay nada que no pueda hacer. Aunque también tenía la corazonada que esta osadía le iba a costa caro.

Serena estaba más animada que nunca, al fin ellos iban tomando confianza en la pista de baile rozándose mas a menudo, tomándose las manos y en muchas ocasiones él pasó uno de sus brazos por su cintura llevándola a la gloria. Si bien Darien no estaba acostumbrado a la forma adolescente de baile, se defendía bien cuando se trataba de quedar bien parado y sobretodo de sorprender (Serena estaba mas que sorprendida y apostaba que muchos en la fiesta también lo estaban). Ella, entretanto, cada vez que su valor la dejaba hacia movimientos osados y sugerentes para intentar causarle la misma impresión a él, pero a la vez siempre escondida tras una radiante sonrisa para que no se le notara el nerviosismos, las ansias, ahora mas que nunca deseaba ser besada por él.

Tuvo ciertas sensaciones cuando ambos chocaban miradas ¿Seria que Darien estaba tratado de decirle algo con sus movimientos y roces? ¿Seria posible que entre ambos exista algo más que una amistad desde hoy en adelante? Serena se sentía eufórica, deseada, pero aun no tenia la fuerza necesaria para tomar la iniciativa de rodearle el cuello con sus brazos y besarlo, no quería que todo se arruinara si solo se trataba de un malentendido. Quizás el solo trataba de probarla o quizás aun peor, sacarle pica a Kana.

Esa angustia la hizo volver a la realidad y no le costo mucho encontrar a algunas de las witch con su mirada así como tampoco le costo encontrar a Kana bailando animadamente por no decir destilando seducción en cada movimiento. El joven que la acompañaba solo se dedicaba a disfrutar de ella pero Kana de vez en cuando lanzaba furtivas miradas hacia ella ye n espacial a Darien.

No hizo falta ver mas, tenía un mal sabor en la boca y nada le sacaba de la cabeza la sensación de ser utilizada. Darien al parecer notó el cambio en ella y casi al final de una canción la hizo girar y la presionó contra su cuerpo, entonces acercó su rostro hacia el cuello de la rubia. Serena por un momento olvido todo y se concentró en sentir esa caricia. Sintió se desmayaría en cualquier momento, percibía su respiración calida chocar contra su piel y se estremeció levemente.

"¿Que tal si ya nos vamos?"

Cayó de golpe a la realidad nuevamente. Asintió sin pensarlo suficiente y aun desorientada se adelantó a tomar su bolso y se dirigió al baño. Una vez dentro se dirigió al lavamanos y se apoyó en él con la cabeza baja. Aun no creía que todo lo que paso hubiera sido tan solo un juego y que ella hubiera sido utilizada por la persona que mas admira, solo un atajo para salir del paso. Quizás el aceptó ir a la fiesta solo para encontrarse con ella y sacarle celos.

"Odango Atama… que conveniente encontrarte aquí"

Los dedos de Serena se crisparon al mismo tiempo que una mueca de rabia se formó en su rostro. Levantó el rostro y simuló tranquilidad para voltear a verlas a la cara.

"Mimette, Viluy, Eudial… ¿Odango Atama?" – Las miró simulando extrañeza.

"Tu nuevo nombre, se le ocurrió a Kana ¿no es ingeniosa?" – Saltó Mimette emocionada.

"Oh si, muy ingenioso" – Asintió Serena.

De momento la mano de Eudial estaba en su cuello y ella contra la pared, su cabeza había dado un tumbo y estaba un poco aturdida ¿La iban a golpear? A penas oía lo que ellas se decían pero pudo percatarse que Tellu estaba vigilando la puerta del baño desde fuera así que no podría escapar, al menos nadie vendría a ayudarla. Ahora iba a recibir la golpiza que a principio de año le habían prometido y de la cual Haruka la había salvado.

Entonces recordó algo que Haruka le había enseñado en una de las lecciones de defensa, lecciones que le habían costado mucho y sin contar lo molida que quedaba y las pocas esperanzas que le habían quedado.

.::Flash Back::.

Serena cayó por enésima vez duramente contra la colchoneta en la sala de entrenamientos.

"No puedo, no puedo" – Se sentó arqueada. Estaba toda sudada y roja. Cansada. – "No tengo fuerza, me cuesta mucho aprender las técnicas… simplemente no puedo contra alguien como tú"

Haruka negó con la cabeza, entonces se sentó su lado y le ofreció una botella con agua. Serena la aceptó pero aun así no quiso levantar la mirada.

"No aparentes algo que no eres, no tienes la fuerza de Lita ni la mía, tampoco nuestras técnicas, pero tienes la contextura, la agilidad y sobretodo una técnica que nadie mas tiene y la que te da merito en todas las jugadas"

"¿Eh?" – Serena levantó la mirada y vio que Haruka le extendía un balón de fútbol.

.::Fin Flash Back::.

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"¿Y Serena?" – Saltó Rai al no verla por ningún lado.

"Debe haberse ido con Darien"

"¿Sin despedirse?"

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"Es verdad, yo no tengo mucha fuerza, soy flaquita, chiquitita e insignificante, no he golpeado nunca a nadie y le tengo horror a ser golpeada… pero tengo amigas que me enseñaron el valor de la verdadera fuerza y me mostraron lo que yo sí puedo hacer y para lo que soy buena"

Una fracción de segundos, supo con certeza que Eudial la iba a golpear el rostro, vio su mano venir y recordó el tajo de su vestido, con sorprendente velocidad subió su rodilla por él hasta que su pié quedó a la altura del vientre de la otra. Entonces acumuló toda su fuerza y centímetros antes de que el puño de la pelirroja tocara su rostro, se alejó definitivamente, al igual que la pelirroja, disparada hacia el cubículo.

"¡¡¡Maldita!!!" – Viluy iba a embestirla, pero antes que si quiera la tocara, Serena se agachó y aprovechó el tajo de su vestido para sacar toda una pierna y desbaratarla con una zancadilla. La rubia blanquecina cayó de culo al suelo y chilló de dolor.

Eudial volvió a la carga maltrecha y encolerizada. Serena atinó a huir pero recordó que Tellu estaba en la puerta. Esquivó a Eudial todo lo que pudo mientras que con la mirada le advertía a Mimette que si la llegaba a tocar lo lamentaría.

Llegó hasta las duchas y viendo que estaba completamente acorralada tuvo que pensar rápido, así como cuando está jugando en cancha y tiene que tener buenos reflejos.

Vio a la pelirroja sonreír y acercársele con determinación y de la misma manera que antes, en una fracción de segundos tuvo una idea. Se colgó del tuvo de metal de la ducha, se balanceó hacia atrás y con la fuerza acumulada le dio un certero golpe a Eudial que la empujó de vuelta como la primera vez, pero esta vez ella cayó mal y terminó golpeándose la cabeza. Se desmayó.

Mimette quedó tan horrorizada que no lo soportó más y se desvaneció en el suelo gimiendo e implorando piedad.

En ese momento se abrió la puerta con fuerza, pero la que entró no fue Tellu sino la maestra Setsuna Meiou. Tellu iba a adelantarse para buscar a Eudial pero la maestra la detuvo del brazo.

"Tu te quedaras vigilando la puerta como te tenían. No quiero que nadie entre hasta que yo solucione esto" – No hizo falta que fuera mas especifica, su rostro reflejaba real molestia y Serena sentía que esto la iba a perjudicar mucho mas que favorecerla.

"Me duele mi trasero… ¡No puedo levantarmeeeeee!" - Viluy estaba en el suelo quejándose.

Setsuna la miró a los ojos, Serena no supo que decir, estaba congelada y no podía pronunciar palabra. La mujer desvió la mirada hasta Mimette y de un jalón la levantó y la llevó hasta fuera del cuarto de baño.

"Ahhh me duelee ayy!!" – Gritaba Viluy.

Serena se quedó con Viluy y Eudial en el baño. La pelirroja abrió los ojos un tanto confundida al verla pero Viluy desde el otro lado la informó de lo que había pasado.

"Esta me las pagaras estúpida, te juro que te arrepentirás por el resto de tu vida… lo que te queda de vida" – Dijo con un tono de voz tan letal que si las palabras mataran Serena ya estaría aniquilada. Luego de eso llevo su mano a la cien y luego la observó percatándose de una mancha de sangre que desde ahí brotaba. Su rostro adquirió temor – "Juro que me las pagaras mosca muerta ¡ME LAS PAGARAS!"

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Eudial y Viluy constataron lesiones en un servicio de urgencia. Una lesión menor en el final de la espina dorsal para Viluy la cual la tendrá excluida del equipote cheerleaders por al menos dos semanas. Diversas contusiones leves en todo el cuerpo y una herida abierta en la cien para Eudial. Nada en extremo grave salvo para su dignidad, las witch esa noche fueron el hazmerreír de toda la fiesta y se puede decir que desde ese mismo instante la mayoría dejó de tenerles miedo, además de bajar algunas posiciones en la escala de popularidad.

Se podría decir que hice un bien a la humanidad… pero mi propia humanidad quedó sumamente lastimada. Estoy castigada por el resto que queda del año (auspicio de mi madre y suerte que solo quedan tres meses), y tengo una semana de detención a cargo de la maestra Setsuna Meiou, algo que no me molestaría en lo mas mínimo si no es por la profunda decepción que le produje esa noche. Pese a todas las explicaciones que le dimos mis amigas y yo, ella siempre llegaba a la conclusión que hubiese sido mejor informar a los maestros sobre la intimidación antes de tomar medidas con mis propias manos, lo que en cierta forma es un poco complicado pues antes que yo pudiera si quiera reaccionar ya me tenían acorralada y nunca imaginé que realmente cumplieran una amenaza de ese tipo teniendo a tantos testigos ¿una manera de demostrar poder? Quien sabe…

Al salir del baño esa noche Darien se había ido. Algo normal si tomamos en cuenta que me tuvieron cerca de media hora en la escena del crimen y fui la ultima en salir junto con la señorita Meiou y otros maestros. Mis amigas como era de suponerse me esperaron hasta el final y se quedaron conmigo a aclarar el problema. Ahí supe por Mina que mientras me tenían secuestrada Kana se había acercado a Darien, conversaron aunque Mina siempre me aclaró que Darien se comportó hoscamente con ella, y al final al correr el rumor de lo que había pasado Darien terminó por irse. No tengo que fingir, me dolió en el alma saber que él no se preocupó por mí y en vez de eso huyó. Esta es una razón más para olvidarme por mi propia salud mental de este hombre ¿Un reto? No mamá, no quiero un reto como este, no a mis quince años.

Desviándome un poco del tema (necesito olvidar este desaire) Rai quedó en segundo lugar en la competencia de las reinas siendo superada por ni mas ni menos que Eudial… lastima que ella no estuvo ahí para disfrutarlo. Se puede decir que las chicas también lo pasaron de maravilla esa noche (alguien que realmente se haya divertido, snif!) Rai tuvo romance toda la noche con su rey, quien sí tenia nombre jeje: Takashi. Mina solo se dedicó a pasarlo bien con Seiya y se puede decir que los dos se llevaron muy bien ya que ambos tienen esa cosa común del estrellato, mientras que Amy y Taiki, Lita y Andrew, estuvieron envueltos en una nube de amor durante toda la noche.

Me alegra pensar que al menos algo se consolidó aunque no hubiese sido mi relación con Darien (¡Yaaaaa para de pensar en el!) y con eso no tengo nada mas que escribir… tratare de no pensar mas por el resto de mi vida…

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Notas de Tani Love

Al fin, muy contenta de haber actualizado antes de fin de año ¡Lo siento muchoooo! Ojala que este capitulo lo encuentren mas interesante que el anterior, le escribí todas las cosas que tenia guardadas hace tiempo, lastima que para muchas esto no terminó como querían…. Pero tienen que ser pacientes pues los cambios ocurren de a poco… si es que los ocurren. Lo cierto es que estoy emocionada de haberlo terminado y estoy ansiosa de seguir escribiendo, sobretodo porque lo escribí en la tranquilidad de mi camita desde KURO-TAN! Mi portátil, mi compañía… ufff estoy orgullosa de este logro en mi vida que me deja escribir cada vez que se me viene algo a la cabeza jajaja esperemos que siga así.

Muchas gracias a todos los que me apoyaron y me tiraron las orejas para que escribiera pronto, sin ellos no habría actualizado tan rápido… gracias Alex!! (por tus palabras tan hirientes para que actualizara, eres la única a quien voy a dejar k me trate así porque eres mi amiga jajajaj) Gracias Freya ¡Actualiza Metamorfosis! Jajaja aunque solo me escribías eso igual me alentabas jejeje. Y bueno a todas las personas que me han dejado reviews o nos hemos encontrado en el Chat que si me pongo a buscarlos ahora no actualizo jamás.

Un beso para todos y no dejen de apoyarme en esta obra!!

(''·.·Tanita Love·.·'')

15 – Nov – 2007