Lo sé, lo sé... ha pasado mucho desde el capitulo anterior, no me odies... por favor.


Han pasado ya dos meses desde mi vuelta a la escuela y parece que todo vuelve a la normalidad de apoco. Rachel sigue siendo mi chica y hemos dejado detrás todos los problemas y desatenciones que tuve para con ella durante las vacaciones.

Todos están felices de tenerme de vuelta, bueno todos menos Finn y es que si creyó tener posibilidades con mi chica ahora se da cuenta de que no será así.

Por lo poco que he entendido, Santana y Sam se han liado, Tina y Mike son pareja ya que en las vacaciones de verano compartieron mucho. Artie y Brittany también están juntos, es raro, lo sé.

Y ahora estamos de vuelta en los ensayos del Glee Club con el profesor Schue al frente de nosotros. He de admitir que echo de menos a Kurt ahora que se ha marchado por culpa de Karofsky, imagino que debe haber un motivo detrás de ello pero en algún momento he de saberlo.

—De acuerdo, chicos — comienza a decir mientras se acomoda en el banco — faltan solo unas semanas para las Nacionales y es hora de ponerse manos a la obra — nos mira uno por uno mientras habla — En las Regionales cantasteis de forma impresionante, pero bailar…

Se bajó del banco y se acercó a nosotros.

—Es hora de bailar — dijo sonriendo.

—¡Baile! — grito feliz Brittany.

—Vamos allá — dijo Mercedes sonriendo.

—5, 6, 7, 8 — dice el Sr. Schue mientras comenzamos a bailar.

Estamos todos entretenidos en la coreografía que nos ha impuesto mientras nos sigue dando indicaciones.

—Esforzaos, chicos — dice ordenando — Vocal Adrenaline no hace prisioneros — objeta.

De pronto el imbécil de Finn hace un movimiento de manera brusca y termina dándole a mi chica, por lo que me acerco rápidamente a ella

—Rachel, ¿estás bien? — le pregunto arrodillándome a su lado.

—Lo siento, ¿te encuentras bien? — pregunta Finn acercándose y me vuelvo hacia él para enfrentarlo.

—Estoy sangrando — la voz de Rachel me devuelve a lo que realmente importa, ella.

—Vamos a ver al doctor — dice el Sr. Schue mientras ambos ayudamos a Rachel para que se ponga en pie.

.

.

.

He llamado a los padres de Rachel y no tardarán en llegar por lo que me siento con ella a esperar. Finn está parado frente de nosotros mientras nos observa.

—Tus padres estarán aquí en 15 minutos — le digo a Rachel quien se cubre la nariz con una bolsa de hielo para contener un poco la inflamación por lo que solo asiente.

—No te tienes que quedar, Finn — le dice después de un rato al ver que él no se mueve.

—No, quiero esperar a ver que dice el médico — le habla como si no estuviese aquí y eso hace que me tense — me siento terrible.

—Me alegra que lo sientas — digo por lo bajo con los dientes apretados mientras Rachel me mira con algo de enfado — Por favor, Finn — suspiro — ya has hecho suficiente, márchate — le digo cortésmente.

Me mira con mala cara pero sale del consultorio con la cabeza baja, dejándonos solos por fin.

—No me mires así — le digo a Rachel, quien me mira tristemente — no me pidas que le considere después de todo lo que ha ocasionado — digo molesto mientras me pongo en pie — al menos no está rota — digo señalando su nariz.

—Está rota — dice el medico al momento en que entra con las radiografías en la mano.

—¡Hijo de puta! — digo por lo bajo y sé que ni Rachel ni el medico han escuchado ya que ninguno de los dos me mira.

—Es una rotura limpia — dice mirando atento — no tengo que colocarla. Considerando tu tabique desviado, valoraría esto como una fantástica oportunidad para un pequeño ajuste por vanidad.

—Por supuesto que no, Rachel no necesita ese tipo de mierda — digo molesto.

—Noah, por favor contrólate — dice algo triste — ¿Por qué está sugiriendo que me opere la nariz?

—¿Tienes 16 años, verdad? — Rachel asiente — a esa edad es cuando les di a mis hijas las suyas — el medico se acerca a Rachel — es como un derecho para las chicas judías.

Eso era totalmente una mierda, ella no necesitaba nada de eso.

—Primero, me gusta como soy — le responde Rachel con voz pausada.

—¿Es tu novia? — pregunta el medico dirigiéndose ahora a mí.

—Si — le respondo acercándome a Rachel colocando mi mano sobre su hombro en señal de apoyo — y la amo así como es — dejo un pequeño beso en su frente —. Con todo respeto, no creo que ella necesite una cirugía.

—Vale — dice sonriéndome — y en segundo lugar, no quiero hacer nada que vaya a afectar mi voz — Rachel sonríe —. Mi carrera en Broadway depende de ello.

—Sí, tenemos una gran competición de coros acercándose y mi chica es nuestra mejor cantante — sonrío y ella también lo hace.

—No va a afectar a la voz, solo es un mito — dice restándole importancia — el hecho es que abrir un poco ese tabique te permitirá tomar más aire al respirar — hace una pausa antes de seguir explicando — lo cual significa que podrás alcanzar notas más altas.

—Pero, Barbra — supongo que en algún momento debía nombrar a su ídolo.

—Es genial. Pero es una entre un millón — dice el médico — el tema es que si realmente quiere ser una actriz, querrás considerar una apariencia y una voz que sean lo mejor posible.

Rachel me mira por un momento antes de volver a ver al médico.

—Tengo un hueco libre la semana que viene — ambos me miran y yo niego — ¿te apunto?

.

.

.

Después de salir del consultorio médico y donde Rachel acordó su cita para la maldita cirugía.

¿Molesto? Por supuesto que lo estaba, no podía soportar esa idea.

Me senté en mi lugar de costumbre mientras Rachel estaba frente a todo el grupo con una vendoleta en la nariz.

—¡Oh Dios mío!, vas a operarte la nariz — la voz de Quinn retumbo en mis oídos elevando más mi molestia.

—Estoy considerando hacerme una cirugía menor — explico Rachel — para arreglar mi tabique desviado.

—Así que una operación de nariz — la voz de Santana me sobresalto.

—Mira, soy… soy feliz con mi apariencia — dijo apenada — y he aceptado mi nariz. Pero digamos que quisiera tener una nariz más discreta — mira a todos — como la de Quinn, por ejemplo.

De eso iba todo, creía que Quinn era mejor que ella. ¡Maldita sea!

—Nunca cambiaria mi apariencia por vanidad — dijo — pero, el medico dijo que probablemente mejoraría mi talento, — note una ligera alegría en su voz — lo que nos podría ayudar a todos en las Nacionales.

—¿Probablemente? ¿Y qué pasa con los riesgos? — La voz del Sr. Schue se hizo presente y yo quería dejar de escuchar todas esas idioteces — Tu voz es increíble tal como es, Rachel.

—Esperad — dijo Santana haciendo que todos nos girásemos para verle — ¿Podríamos ser realistas un segundo? — Sonrió — He oído que Rachel tiene la nariz un poco grande. Quiero decir, que no lo sé porque, como Medusa, intento evitar el contacto visual con ella.

Quise levantarme y golpearla, pero tuve que contenerme.

—¿Podemos dejar de mentir sobre las cosas que no cambiaríamos de nosotros mismos?

Santana nos miraba a todos con algo de arrogancia, común en ella.

—Quiero decir, estoy segura de que Sam ha ido al médico y le ha pedido panfletos sobre reducción de boca — dijo mirando al aludido — probablemente Artie haya pensado en amputare las piernas ya que de todos modos no las usa — hizo una pausa — y estoy definitivamente segura de que Tina ha considerado someterse a una "desinclinación" de ojos.

—Eso es extremadamente racista — contraataco Tina quien se giró para enfrentar a Santana.

—Estoy siendo realista — dijo Santana guiñándole el ojo.

—Disculpa Santana, soy una bella persona — hablo Tina — estoy a gusto conmigo misma, no cambiaría nada de mí.

—¿Es por eso que llevas puestas lentillas azules hoy, Tina? — Preguntó Mike, quien estaba sentado a su lado — Asiática que se odia a si misma — dijo por lo bajo.

—No hay muchos sex symbols asiáticos, Mike — le encaró — solo trato de ir a la moda y parecerme a lo que veo en las revistas.

—Mi forma de baile me molesta — habló Finn — ¡Oh! Por poco mata a Rachel, pero me gusta cómo me veo.

—¡Oh, por favor! — Volvió a intervenir Santana — Tienes pezones raros, hinchados y piramidales — le miró con cara de asco — parece que estén rellenos de natillas o que podrías espolvorearlos con azúcar glaseado y podrían pasar por algún tipo de postre.

Sam intento comprobar lo que decía Santana, aunque no sé si lo hacía en broma o porque quería saberlo.

—Mira, quizá a Rachel no le importe tener un pico enorme — sonrío divertida Santana, realmente le quería matar — quizá lo necesita para romper semillas duras, lo que quiero decir es que si te miras en el espejo y no te gusta lo que ves, deberías cambiarlo.

—¡Hey, chicos! — Intervino el Sr. Schue — estoy consternado por lo que oigo. Va en contra de todo lo que el Glee Club representa. Os aseguro, la cosa que más os gustaría cambiar de nosotros mismos es nuestra parte más importante.

—Bueno, quizá, pero en este colegio lo que te hace diferente es aquello que usa la gente para aplastar tu espíritu — concluyó Mercedes poniendo fin al día de clases.

Después de eso Rachel caminó con la cabeza baja y se sentó a mi lado, con cuidado la abrace para que supiese que no estaba sola.

.

.

.

He decidido apoyar a mi chica, aun cuando no apruebo todo ese asunto de la cirugía, debo estar con ella, aun cuando intentare disuadir su decisión. Y ahora, 24 horas después, estamos de vuelta en el Glee Club, lo curioso es que la Sra. Pillsbury este aquí.

—¿Por qué esta la Sra. Pillsbury aquí? — pregunta de pronto Finn.

—Nos está ayudando con la tarea de la semana — dice el Sr. Schue después de terminar de escribir la palabra "aceptación" en la pizarra — este es el único club en el colegio que está representado por todas las razas, religiones, orientaciones sociales y pandillas pero muchos de vosotros seguís teniendo problemas con la aceptación.

—Es una locura Sr. Schue. Nos queremos los unos a los otros — le responde Mercedes.

—No, no negaré que os aceptáis los unos a los otros — continuó el profesor — pero no os aceptáis a vosotros mismos.

Mire a Rachel por un momento y apreté su mano un poco para darle confianza.

—La tarea de la semana tiene dos partes. Quiero que todos cantéis canciones sobre aceptaros a vosotros mismos por quienes sois. Las mejores y peores partes.

—¿Cuál es la segunda parte? — preguntó Rachel mirándome por un momento antes de volver si vista hacia el Sr. Schue.

—Bien, vamos a hacer un número grupal por la reina del amor propio: Gaga — dijo sonriendo — vamos a representar su himno a la aceptación "Born This Way".

—¡Sí! — gritaron varios al unísono felices por esa parte de la tarea.

—Esperad, esperad, aun no entiendo porque la Sra. Pillsbury está aquí — volvió a intervenir Finn.

—Estoy aquí para ayudaros con los trajes para el gran número — habló por primera vez desde que estaba aquí — cada uno de vosotros diseñara una bonita camiseta blanca. Usaremos esta prensa de letras — dice dejando descubierta la máquina — para escribir una palabra o frase que describa aquello de vosotros mismos que más os avergüenza o lo que os gustaría cambiar pero no podéis.

Nos miramos unos a otros consternados y solo atine a sonreírle a Rachel.

—Porque nacisteis así, que es súper estupendo…

—Quiero que améis esas partes de vosotros — interrumpió el Sr. Schue — ya sabéis, que las aceptéis, que las llevéis en vuestro pecho con orgullo.

—¿Puede darnos un ejemplo? — preguntó Mike sin entender aun, y la verdad es que tampoco yo comprendía.

—Si — dijo sonriendo — es el gran momento.

La Sra. Pillsbury se puso en pie, desabrocho su chaqueta dejando ver la camisa grabada con la palabra "Pelirroja".

—Vaya, Emma — dijo sorprendido el Sr. Schue — creía que el propósito de que hiciéramos esto era escribir…

—Ser pelirroja me ha afectado toda la vida — se apresuró a decir — la gente dice que huelo a cobre, que puedo quemarme por el sol dentro de casa por la noche y según una leyenda reciente, no tengo alma, pero estoy aquí para decir que esta maldición es lo que me hace única.

Al parecer el Sr. Schue estaba totalmente descolocado por lo que la Sra. Pillsbury estaba diciendo.

—Niños, hoy reclamo mi pelirrojez ante vosotros. Nací de este modo. ¡Hurra! ¡Hurra! — se alentó ella misma.

Al menos el sonido del final de clase sonó de manera oportuna, realmente quería salir ya de allí.

.

.

.

Mitad de semana y Rachel ha ido con Quinn al médico, realmente toda esta situación me está preocupando de sobremanera y sé a quién debo recurrir.

—¡Hey! — Digo mientras camino hacia donde ambos chicos están — en verdad agradezco que hayas aceptado verme.

—¿Qué pasa, Puck? — me pregunta mientras los saludo a ambos con un apretón de manos antes de sentarme.

—Rachel quiere operarse la nariz, quiere una igual a la de Quinn — suelto de una vez.

—¿Qué has dicho? — pregunta Kurt abriendo los ojos como platos.

—No quiere escuchar razones y yo no sé qué hacer — digo desesperado — le amo tal cual es.

—Te ayudaré — dice sonriendo — he perdido a Rachel desde que la deje en tus manos.

—Pero si he tratado de hacer lo mejor que puedo, pero no me escucha — digo molesto.

—Tranquilo, te ayudaremos — interviene el amigo de Kurt.

—Por cierto, él es Blaine — dice Kurt apenado ante su falta de concentración.

—Puck — él me mira raro — bien, me llamo Noah pero todos me dicen Puck, ¿entendido?

—Por supuesto — dice serio, como si tuviese miedo para después reírse.

—Bien, te mandaré un texto para acordar el lugar donde nos veremos — dice Kurt y yo asiento poniéndome en pie.

—Gracias, si esto funciona realmente seguiré en deuda con vosotros — digo poniéndome en pie para llegar a la clase del Glee Club.

.

.

.

Y ahora Quinn y Rachel están frente a nosotros, porque encontraron la canción que mejor les va, un dueto con ellas no lo esperaba.

—I wish I could tie you up in my shoes — comenzó a cantar Quinn — Make you feel unpretty too… I was told I was beautiful — sonrió tímidamente — But what does that mean to you.

Sonreí al verlas a ambas juntas, quizá ahora se pudiesen llevar mejor.

—Look into the mirror who's inside there… The one with the long hair — desvió la mirada hacia otro punto en el aula — Same old me again today.

—My outsides look cool — ahora era el turno de Rachel — My insides are blue… Everytime I think I'm through.

Era evidente que ambas pasaban por un mal momento.

—It's because of you… I've tried different ways — miró a Quinn — But it's all the same… At the end of the day — ahora me mira a mí — I have myself to blame… I'm just trippin'.

Ambas nos miraron y nosotros solo escuchábamos atentos.

—You can buy your hair if it won't grow — cantaron al unísono.

—You can fix your nose if he says so — cantó Quinn mientras miraba de reojo a Rachel.

—You can buy all the make up — Finn miraba como idiota — That M.A.C. can make… But if you can't look inside you — Mike besó en la mejilla a Tina y ella sonrió.

Tal parece que esos dos ya son pareja oficial al igual que Artie y Brittany.

—Find out who am I to — cantó Quinn.

—Be in the position to make me feel so — volvieron a cantar juntas.

—Damn unpretty — cantó mi chica, quizá algo avergonzada.

—I feel pretty — susurró Quinn.

—¡Oh so pretty! — la voz de Rachel me hacía soñar.

—I feel pretty and witty and bright — cantaron ambas.

Mercedes entendía la canción y no solo ella, sino todos aquí.

— And I pity — cantó Quinn, aunque pareció un débil susurro.

—Any girl who isn't me tonight — Rachel, ahora deseaba de sobremanera que el plan de Kurt funcionase.

—Ohohoho — cantaba Quinn.

—Tonight — Rachel le acompañaba.

En varias ocasiones más repitieron el mismo soneto, mi corazón se encogía con cada palabra pronunciada por ambas, me dolía.

—I feel pretty — cantó Rachel.

—You can buy your hair if it won't grow — le siguió Quinn.

—Oh, so pretty — continuó mi chica.

—You can fix your nose if he says so — ahora me daba la impresión de que ambas estaban a punto de llorar.

—I feel pretty and witty and bright — sus ojos, ambas miraban con la vista cristalizada.

—You can buy all the make up… That M.A.C. can make — cantó Quinn — But if

—You can't look inside you — sus voces, parecían estar a punto de quebrarse.

—Find out who am I to — quizá Quinn resistiría un poco más.

—Be in the position to make me feel so — cantaron al unísono.

—Damn unpretty — Rachel, ella era todo para mí y no podía verla sufrir.

—I feel pretty — canto Quinn.

—But unpretty — cantaron para terminar la canción.

Después de eso todos les aplaudimos, ellas se lo merecían.

—Buen trabajo, chicas — concluyo el Sr. Schue poniendo fin a la clase de hoy.

Me puse en pie y me acerque a Rachel, me sonrió levemente y después le abrace.

—Te amo, recuerda eso — le dije mientras besaba su frente.

Después de eso salimos del aula para encontrarnos con una sorpresa: nueva candidata para el baile se había postulado, Lauren.

.

.

.

Otro día más y de vuelta al Glee Club mientras miramos la actuación de Finn y Mike quienes cantan I've Gotta Be Me.

—¡Esta bien, Finn! — Dice el Sr. Schue al terminar la presentación — ¡Perfecto! Veis, chicos, alguien que no está asustado debe señalar algo en lo que es realmente malo.

—Pero ¿estoy mejorando, no? — pregunta Finn y sin embargo nadie le responde.

—¿Sr. Schuester? — La voz de Rachel atrae mi atención — ¿Puedo tomar la palabra, por favor?

—Es tuya — le responde el profesor.

—Como todos sabéis he tenido unas cuantas consultas con un doctor especializado en rinoplastia — dice mientras sujeta contra su pecho una carpeta.

—Sí, lo sabemos — responde Tina — Todos hemos estado hablando de eso y creemos que es una idea horripilante.

—Vale. Ojos azules, eres una hipócrita — le suelta Rachel de repente.

—Lo admito, sí, no me gustan mis ojos algunas veces — se defiende Tina — la forma, el color. Pero tu odio a ti misma, Rachel, me ha ayudado a ver la luz.

—Me gusta como soy — dice Rachel por lo bajo.

—No es suficiente, claro — suspira Tina — cuando te arreglas la nariz, cuando cambias tus ojos, cuando te blanqueas tus pecas, simplemente le estas diciendo al mundo: "No me gusta como soy". Los dramas de esta semana me hicieron darme cuenta de que si no tengo muchos sex symbols asiático que admirar, tengo la obligación de convertirme en uno. Mi nuevo mantra es: "Ser el cambio que quieres ver en el mundo".

—Te quiero tanto ahora — le dice Mike, impresionado por las palabras de Tina.

Ambos se acercan y comienzan a besarse, algo ligero al principio pero que de apoco comienza a elevar el ritmo.

—Vale, vale, vale, de acuerdo — dice el Sr. Schue separándolos, ya que justo está sentado del otro lado de Mike.

—Aparte de la abrupta transformación personal de Tina, — continuó Rachel — han llegado los montajes del doctor — comenzó a sacar unas fotos de la carpeta — mostrando como sería mi nariz ligeramente alterada — nos mostró las fotos y me sorprendió — y tengo que decir que estoy muy contenta con los resultados.

Comenzó a dar una copia de la foto a cada uno de los presentes.

—Son menos hebreos y más Fabreyos — dijo sonriendo dulcemente.

—No pareces tu — hable por primera vez — cada año, chicas aparecen en el templo después de su 16 cumpleaños, estando ligeramente diferentes — me puse en pie y me acerque a ella — ¿Y sabes qué? Aunque es más fácil liarse con ellas sin que te apuñalen constantemente en el ojo, no son tan sexys.

—Bueno, esto no se trata de ser sexy — contraatacó — es sobre conquistar tu destino, y encontrar algo de ti que quieras cambiar y cambiarlo. Además, dicen que podría mejorar mi voz, así que…

Le mire con tristeza, aun cuando pensé que podría apoyarle, esto me estaba superando totalmente.

—Mirad, si no estáis dispuestos a apoyar mi decisión, estoy más que acostumbrada a valerme por mí misma — concluyó.

—¡Maldita sea, Rachel por favor! — Dije casi gritando — eres preciosa así como eres, te amo así — le espete.

—No es una discusión — dijo indignada — la decisión está tomada. Rachel Berry va a operarse la nariz.

Después de eso salió del aula dejándonos a todos noqueados, cuando pude reaccionar salí de allí.

.

.

.

Las cosas con Rachel estaban totalmente distorsionadas y todo por culpa de esa maldita cirugía, incluso Dani estaba preocupada por ella. Y ahora estábamos de nuevo en el Glee Club con el director Figgins y Karofsky al frente.

—De acuerdo, escuchad, estoy…— comenzó el director — es todo lo que pido. Dejadme acabar.

Tantas veces a la vez hacían que la cabeza me comenzara a doler y la presencia del matón de la escuela, después de mí, en el aula no me ayudara.

—Silencio, ¿De acuerdo? — elevó la voz el director.

—No nos interesa lo que tenga que decir — objetó Finn refiriéndose a Karofsky.

—Sé que David tuvo algunos problemas en el pasado, pero le tengo mucho respeto por lo que está haciendo ahora y os pido que le escuchéis.

—¿Qué pasa si le golpeamos la cara? — preguntó Sam.

—¡Sí! — respondieron varios, incluyéndome.

—Vale, es suficiente chicos — intervino el Sr. Schue — perdonad.

Cedió la palabra a Karofsky.

—Escuchad todos — comenzó — primero, quiero decir que lo siento mucho, lo que le hice a Kurt y lo que os he hecho a muchos de vosotros.

Los granizados, como olvidarlos.

—Creo que os he tirado un granizado a todos y a Kurt lo he tratado pero estoy avergonzado de quien soy y de lo que he hecho.

—¿Por qué deberíamos creerte? — pregunte con voz fuerte para intimidarlo.

—No tenéis que hacerlo. Sé que necesito ganarme vuestra confianza — se encogió de hombros — todo lo que puedo decir es que Santana me ha ayudado a ver la luz.

Todos miramos en dirección a ella, que sonreía orgullosamente.

—Me ha enseñado todas esas historias en internet sobre chicos saltando de puentes y colgándose porque estaban siendo acosados.

Algo en sus palabras me hacía dudar, quizá era la mención de Santana.

—No puedo creer que alguien pudiera hacer sentir tan mal a otra, pero ella me enseñó a aceptar que yo era una de esas malas personas y no quiero serlo más.

—Esperad. ¿Santana? — preguntó Quinn, yo tampoco lo podía creer.

—Este Glee Club no está completo — dijo la aludida poniéndose en pie — no sin Kurt.

Camino hacia donde Karofsky estaba en pie.

—Así que me he encargado de rehabilitar a Dave para ver si quizá Kurt pueda considerar volver y ayudarnos a ganar las Nacionales.

Santana sonrío y esto cada vez me costaba entenderlo, aunque por la cara de los demás ellos también estaban consternados.

—He hecho esto por nosotros y entonces algo gracioso ocurrió — dicho esto se tomaron de la mano, entrelazando sus dedos — algo… Llamado amor.

—Voy a vomitar — dijo Tina. Pero el que lo haría de verdad era yo, toda esta situación hacia que mi estómago se revolviera.

—Quiero que Kurt se sienta seguro para volver, por eso — pasó un brazo sobre los hombros de la chica a su lado — Santana y yo hemos empezado un club nuevo: "Los domadores de los matones".

—El nombre ha sido mi idea — dijo orgullosa y sonriendo — vamos a ser como ángeles guardianes.

—He encomendado a David y Santana — habló de nuevo el director — y al resto del club patrullar los pasillos, identificando a los matones y parándoles los pies.

Y así, todo parecía estar aún más fuera de lugar, pero mi prioridad era Rachel.

—Estoy planeando llegar a Kurt personalmente, a través del director Figgins — dijo mirando al aludido — para tratar de compensarle.

Mentía y algo verdaderamente estúpido estaba tras de esto.

—Esto es una oportunidad para al fin cambiar este lugar. Espero que nos apoyéis — termino Karofsky.

Y bueno, al menos por su cara, sabía que Finn tampoco lo creía.

.

.

.

Tome una decisión antes de que Kurt me llamase para confirmar su plan, hablar con Rachel o al menos intentarlo.

Por eso camino a donde sé que se encuentra, el baño de chicas.

Apenas entro el resto de las chicas salen dejándome a solas con ella.

—No puedes estar aquí, Noah — dice Rachel mirándome fijamente después de desviar su mirada del espejo.

—Está bien. He comprobado a través del agujero que hice el año pasado para asegurarme que podía entrar — le solté antes de suspirar y en ese momento sonó mi móvil, bufé sonoramente — perdonadme — dije mientras atendía el texto que acababa de recibir, Kurt había enviado su confirmación — vale.

—¿Con qué te puedo ayudar hoy? — a la defensiva, así se puso desde su anuncio de la cirugía.

—Esta es la última vez que lo intento — dije triste — solo quiero hablar contigo.

—¡Oh, Dios! Mira, es mi nariz, ¿vale? — Dice defendiéndose — estoy cansada de charlas.

—Escúchame — en este momento deje de ser su Noah para volver a ser Puck — ¿Por qué te vas a poner la nariz de Quinn?

Me miró al darse cuenta que Noah había ya salido por la puerta.

—Si quieres respirar mejor, ¿Por qué no dejas que te pongan la nariz de Karl Mandel?

Supongo que ella medita mis palabras ya que no me responde nada.

—Tu nariz ha pasado de generación en generación como un derecho de nacimiento. Es un signo de supervivencia de nuestro pueblo — digo sin siquiera ser consciente de las palabras.

—Esto no tiene nada que ver con nuestra religión — me riñe, se defiende.

—Necesito una hora de tu tiempo mañana — volví a ser Noah nuevamente — solo una hora. Dame eso y nunca te molestare otra vez — sonreí tímidamente — al menos no con respecto a la cirugía, aceptare tu decisión.

.

.

.

Deje a Rachel para que meditase todo ese asunto y me dirigí al patio donde Mercedes, por alguna extraña razón, nos había citado.

—¿Qué demonios está pasando? — pregunte mientras me acercaba a ellos.

—Bien, mis colegas del Glee Club — dijo Mercedes en tono solemne — es medio día, lo que significa… Es oficial.

—¿Qué es oficial? — preguntó Sam.

—Mi traspaso — grito Kurt desde la parte alta de la escalera — ¡Kurt Hummel ha vuelto al Mckinley!

Genial. Al menos tener cerca de nuevo a Kurt me ayudaría con lo de Rachel. Todos estábamos emocionados con su reincorporación, al igual que ellos estuvieron con la mía.

Después de eso aparecieron los chicos de Dalton, la antigua escuela de Kurt, donde Blaine aun asiste.

Realmente fue emotiva la presentación de los chicos, a modo de despedida hacía Kurt, quien sorpresivamente no lloro. Bueno, unas cuantas lágrimas, nada dramático.

.

.

.

Kurt volvió a cantar después de algunos meses de no hacerlo frente al resto del Glee Club, me atrevo a decir que extrañaba su melodiosa voz, y no lo digo con sarcasmo.

.

.

.

A la pobre de Quinn le iba cada vez peor, el descubrimiento de su pasado le ha ocasionado grandes conflictos, un pasado llamado Lucy.

Lauren se había pasado, publicar un nuevo panfleto para reina del baile con una foto de Quinn luciendo 20 libras de más era jugar sucio, ni siquiera yo en mis peores años lo hice y aun cuando sabía que Quinn necesitaba de un amigo, la que ahora me preocupaba era Rachel, solo ella.

.

.

.

Después de la escuela lleve a Rachel al centro comercial donde antes cantaba, Kurt eligió el lugar y no pude hacer nada más que aceptar.

—¿Por qué me has traído aquí? — pregunta Rachel sonriendo, algo divertida — ¿Hay rebajas en Claire's? — incluso hizo una broma, considerando los últimos días esto realmente era un gran avance.

—Te he traído aquí para meter algo de sentido dentro de ti — dije mientras caminábamos tomados de la mano — no quisiste escuchar a Tina, no quieres escucharme a mí.

—Pero escucharas a Barbra Streisand — dijo Kurt una vez que estuvimos lo suficientemente cerca de él — Gracias, Puck. Yo me encargo desde aquí.

Esa era mi señal, por lo que asentí. Antes de seguir mi camino le di un casto beso a mi chica.

—Buen esfuerzo — dijo Kurt mientras me dirijo a las escaleras eléctricas — pero solo yo puedo guiar a esta Barbravención.

No sé de qué hablaron ese par, pero fue el tiempo suficiente para que encontrara el equipo de sonido y eligiera la canción que Kurt me había encomendado.

—Vamos — dijo Kurt y entonces encendí la música, ni siquiera yo sabía lo que pasaría.

De pronto todo el centro comercial comenzó a corear "Barbra Streisand" y Kurt tenía lista una gran coreografía.

Después de un rato el Glee Club y yo nos unimos a la "celebración", realmente no sé definir lo que era.

Aunque claro, faltaba Quinn.

Kurt y Rachel bailaban juntos, realmente me encantaba ver a mi chica reír. Ahora solo quedaba esperar que esto hiciera que ella desistiese de la cirugía.

.

.

.

Pensé encargarme del asunto de Quinn pero al parecer Finn está reivindicando su camino, quizá ahora puedan ser una familia feliz, como la que Beth necesita.

Sé que Quinn aún cree que Finn puede cambiar, por algo lo besó aun cuando estaba liada con Sam, realmente el tío ese me cae bien, pero no puedo hacer nada por cambiarlo, ellos son dueños de sus propias vidas.

Y sé de buena fuente que después de todo lo ocurrido, Lauren le pidió perdón y eso habla bien de ella, aun cuando le tengo miedo a esa chica, debe golpear fuerte.

.

.

.

La semana llegaba a su fin y con ello es momento de presentar la tarea final del Glee Club, y lo mejor es que Kurt se podrá lucir.

Cada uno con su camisa puesta, pero con una chamarra que cubriera la insignia que portábamos.

Estaba algo preocupado por Rachel, se había ausentado toda la mañana y realmente no me sorprendería si faltaba a esta última clase.

—De acuerdo, chicos — dice el Sr. Schue apareciendo por un lado del escenario con una chamarra puesta — escuchad, todos lo hicieron muy bien esta semana — camina hasta el centro del escenario.

Aunque a mí me faltaba ella, Rachel.

—Fue duro, pero creo que nos acercamos más como equipo y estoy orgulloso de vosotros.

Nosotros asentimos firmemente.

—Y ahora, me gustaría ser el primero en mostrar mi camisa personalizada, revelando algo que me preocupaba en el pasado, algo con lo que nací — sonrío — algo que he aceptado esta semana en mí — nos mira — así que, redoble, Finn — dice y este comienza a tocar.

Entonces el Sr. Schue desabrocha su chaqueta mostrando su camisa con la palabra "Mentón" escrita en ella.

—Me gusta su barbilla, Sr. Schue — dice Mercedes mientras el resto aplaudimos.

—Sí, yo hubiese puesto "De lágrima fácil" — se burla Tina.

—Uh, ¿Están todos aquí? — pregunta el Sr. Schue.

—No todos — dice una voz conocida que sale de la oscuridad dejándose mostrar y haciéndome sonreír — quisiera daros las gracias por mi Barbravención.

Camina hacia nosotros y yo me acerco a la orilla del escenario para ayudarle a subir.

—Y tengo un comunicado que hacer — sonríe — fui al médico y… cancele mi cita — dice mirándonos a todos.

Le tiendo la mano y le ayudo a subir.

—Y después fui a casa e hice esto — descubre su camisa donde se puede leer la palabra "Nariz". Sonríe ampliamente —. Desafortunadamente no puedo unirme al baile de hoy.

Su voz se torna triste tras esta revelación, por lo que la abrazo con cuidado.

—Mi doctor dijo que tengo que estar alejada de las coreografías vigorosas mientras sana mi nariz — dice señalándola y yo hago un pequeño puchero.

Ella imita mi acción haciéndome reír.

—Así que, gracias por ser pacientes — dice apenada — y, Finn, la próxima vez fíjate en las narizonas.

Finn hizo un redoble de tambores en señal de afirmación.

—Te amo — digo mirándola, aprovechando que la atención se ha centrado en la ausencia de Santana — gracias por seguir siendo tu — sonrío antes de besarla.

.

.

.

Después de cantar "Born This Way", donde todos dejamos al descubierto nuestras camisas.

La mía decía: "Estoy con un estúpido" y aunque quizá no lo entendéis, hace referencia a que antes de estar con Rachel solía pensar con la entrepierna, aunque quizá aún lo sigo haciendo, algunas veces.

.

.

.

Y luego de esto, las cosas con Rachel han vuelto a ser lo que eran.

—Te amo, Noah — dice besándome — perdona por la mala semana que te he hecho pasar, por ser tan testaruda.

—Te amo así — sonríe — siendo necia, terca y testaruda, sobre todo mandona — le digo y ella me golpea el brazo — y ahora me golpeas — digo indignado.

Pero ella comienza a reír y yo hago lo mismo antes de besarla.


Aquí tenéis esto, espero que compense un poco el tiempo perdido. Por favor dejadme vuestros reviews para saber si os ha gustado. Nos seguimos leyendo, saludos.