EL PEQUEÑO HARUKA

Era muy de mañana. El viento entraba atreves del balcón, meciendo a su paso las cortinas de seda. En el fondo, sobre la suave cama, Haruka y Michiru dormían. La rubia con un brazo bajo la cabeza, mientras que con el otro envolvía a la aguamarina en un abrazo. Michiru, de espaldas a su amada, sostenía el brazo que la acurrucaba suavemente.

Haruka, al sentir la suave ventisca sobre su rostro, despertó. Sonriendo al sentir la espalda de su amada pegada a su pecho. Levantando un poco la cabeza, se dio cuenta de que ella aun dormía. Comprendía que despertar semejante belleza sería un crimen. Así que prefería contemplarla mientras soñaba. Suavemente volvió a cocar la cabeza en la almohada. Quería seguir aspirando el aroma de su precioso cabello, y sentir el suave movimiento de su espalda al respirar.

Michiru sonrió, y girándose para encontrarse con aquellos ojos verdes, hablo; "Esperaba que me besaras"

"Cuando duermes, te ves increíblemente hermosa. Despertarte hubiera sido un crimen"

Michiru se giró para volver a quedar de espalda, "¡Vaya!, no sabía que cuando despierto mi fealdad es un crimen y una ofensa para ti"

Haruka la envolvió en sus brazos, levantando un poco la cabeza, "No pienses eso por favor. Me refería a que me gusta verte dormir a mi lado", se inclinó un poco para besarle los labios.

La aguamarina la tomo de las mejillas, "Ese cumplido si me gusta", devolvió el tierno beso.

"¿Qué planes tenemos para hoy?", la rubia pregunto acariciándole las mejillas.

"Aparte de buscar los talismanes, ninguno. Podrías invitarme a pasear en el auto, o podríamos ir al festival que se organizó en la ciudad"

"Me agrada esa idea"

"Es una excelente oportunidad para lucir esos hermoso kimonos que hemos mandado confeccionar, ¿no lo crees?"

"Te verás muy hermosa"

"Y tú te verás increíblemente guapo", volvió a besarle la mejilla.

"Sabes que solo me pongo guapo para ti"

"Por supuesto que lo sé. Y eso me gusta demasiado"

Haruka la envolvió nuevamente en sus brazos, "¿Tienes hambre?"

"No, pero me apetece probar algo dulce", la aguamarina, suavemente se mordió el labio inferior.

"¿Qué te parecen mis besos?", unió sus labios con los de la princesa marina.

Michiru le abrazo por el cuello, hundiendo sus dedos entre los rubios cabellos de su amada, y separando sus labios un poco, sonrió; "No hay nada más dulce que tus besos por la mañana"

"Me halagas", cuando estaba por volver a besarla, el teléfono al lado de la cama comenzó a sonar, interrumpiendo aquel momento, "¡Rayos!"

"Contesta, quizás es algo importante", Michiru ordeno, y cuando ella ordenaba, Haruka debía obedecer.

"Está bien, pero solo lo hago porque tú me lo pides", respondió extendiendo su brazo para tomar el teléfono. Una vez que lo descolgó y lo puso cerca de su oído, saludo, "Hola, ¿Quién habla?… cabeza de bombón que sorpresa", dijo viendo hacia su amada.

Michiru se sentó, cruzando los brazos sobre su pecho, "Que molestia", murmuro un poco irritada.

"Si… ella está conmigo… por supuesto, eso mismo discutíamos", la rubia decía, "Muy bien, te vemos luego", colgó el teléfono.

"¿Qué quería?", molesta, Michiru pregunto.

Haruka se sentó a su lado, "No te pongas así. Ella llamo para invitarnos al festival. Rei es la organizadora"

"Buen momento para interrumpimos, ¿no crees?", sarcásticamente reprocho.

"Eso es cierto. No te molestes, no era su intención"

"Está bien, iremos", deposito un corto beso en aquellos labios. Y haciendo a un lado las cobijas, se levantó de la cama.

"No te vayas", la rubia la detuvo de la mano.

Michiru se giró, volviendo a sentarse, "Entonces me quedo a tu lado"

"¿Estas molesta porque interrumpió nuestro hermoso momento?"

"Quizás", sonriendo respondió.

"Entonces deja que te alegre la mañana", volvió a aprisionarla entre sus brazos.

(Esa noche, en el parque)

La noche era hermosa, a pesar de haberse enfrentado a un nuevo enemigo, y a una nueva bruja, la música de los tambores, las actividades a realizar y la comida, hicieron que ambas mujeres disfrutaran el festival.

Michiru caminaba del bazo de la rubia, mientras que en su otra mano llevaba el pez de colores que hacia un rato Haruka había ganado para ella.

"¿Te gusta?", pregunto con esa hermosa y profunda voz que hacía temblar a cualquiera.

"Es muy lindo", la hermosa mujer respondió con una sonrisa en sus labios.

"Es obvio, gane el más lindo para ti"

"Harás que nuevamente me ponga celosa", Michiru soltó una pequeña risa.

"Él es lindo, tú eres hermosa. ¡Vamos Michiru!, no debes estar celosa de un pececito"

"Por supuesto que no lo estoy… sin embargo, ¿quién podrá ser esa nueva guerrera que ha aparecido ante nosotros?"

"Lo mismo comenzaba a preguntarme. Sin lugar a dudas, se convertirá en un nuevo estorbo para nosotros"

"Ella al igual que las otras Sailors, parecen luchar por el mismo objetivo", Michiru respondió.

"Así parece"

"Insisto en que quizás nosotros deberíamos hablarles sobre la misión"

"Está claro que ellas no saben nada al respecto. Solo estorbaran… más de lo que ya lo hacen"

Michiru observo de cercas el obsequio que Haruka le había dado, "Dejemos de lado ese asunto, mejor concentrémonos en nosotros tres"

"¿Nosotros tres?", pregunto viéndola por encima del hombro.

"Así es, tú, yo, y este lindo pececito"

"Ya veo, ¿ya no estas celosa de él?"

"Por supuesto que no, ahora creo que debería comprar una hermosa pecera para el… hola pequeñito"

"Tendrá que ser hasta el lunes, es de noche y no encontraremos donde comprarla", la rubia respondió abrazándola.

"Cierto, es una suerte que esas jovencitas hayan tenido el alimento para nuestro pequeño. Ahora necesita un nombre, ¿Qué te parece Haruka?", soltó una pequeña risa.

"¿Mi nombre a un pececito?"

"Así es, ¿no te agrada la idea?, hasta pienso que se parece a ti. Tu cabello es rubio, y él es dorado, no hay mucha diferencia"

"Si así quieres llamarlo, está bien. Yo no me opondré", la alta rubia respondió desanimada, "Solo espero que este Haruka no termine por robarme tu amor"

"Ahora tú eres la celosa", rió un poco, "No deberías estar celoso de un pececito tan inocente. Tuyo es mi amor", observando a la rubia de reojo, beso la bolsa donde su pequeño Haruka nadaba.

La rubia la veía de reojo, "Por supuesto que no lo estoy"

"Me alegran esas palabras. Además este pequeño será como nuestro bebé"

"¿Nuestro bebé?", Tenou pregunto extrañada.

"Por supuesto mi amor. Tú me lo has dado y juntas lo cuidaremos, ¿no?, o ¿quieres que yo lo crié sola?"

"Pero que cosas dices", la rubia soltó una pequeña risa.

"Mi pequeño Haruka, papá no te ama como mamá lo hace. Deberías sentirte mal por eso Haruka, ¿Cómo puedes no querer a nuestro pequeño?... no te preocupes mi vida, mamá cuidara de que papá no te eche por el escusado"

"No soy tan cruel como para hacer eso"

"Pero si eres muy cruel como para no quererlo"

Haruka respiro profundo, "Está bien, te ayudare a criarlo. Deja que cargue al pequeño… Haruka"

"Así me gusta mi amor. Serás un buen papá para este pequeñín", lo entrego en manos de su amada.

Tenou lo tomo en su mano, observando como este hacia burbujas. Dibujando una sonrisa en sus labios, respondió; "Al menos no tendré que levantarme cada dos horas a cambiarle el pañal, ni cada cuatro para alimentarlo. Además de que no me despertara llorando"

Michiru la tomo del brazo, "Creo que mejor hubiera sido ganar un pequeño loro. Lo hubiera enseñado a hablar para que te despertara en medio de la noche"

"Ni se te ocurra hacer eso"

"Seria lindo que te llamara papá, ¿no lo crees?", la aguamarina dijo, pero justo en ese momento su atención se desvió, "Haruka… mira allá"

"Si, ¿Qué cosa?", pregunto deteniéndose para observar hacia donde su amada señalo.

"Mira bien", respondió señalando el local.

Haruka sonrió, llevándose un brazo a la cabeza, "¡Rayos!"

"¡¿Rayos?!, ¿Qué significa esa expresión?", "molesta" Michiru pregunto.

"Está bien vamos", se encogió de hombros con una sonrisa.

"Por supuesto que no. No quiero que luego digas que yo te obligue a hacerlo", Michiru continuo la marcha, "Pequeño Haruka, papá no quiere a mamá"

Haruka la alcanzo, tomándola por la manga del kimono, "¿Te quieres casar conmigo?"

"Pídemelo como debe ser", la aguamarina respondió, extendiendo su mano para que la rubia la tomara.

"Está bien. Señorita Michiru Kaioh, ¿quiere casarse conmigo?", pregunto hincándose y tomándola de la mano.

"Por supuesto que sí quiero. Me lo debes por ser tan coqueto, ademas no olvides que ahora tenemos un hijo"

"Entonces vamos al registro civil"

Haruka la tomo del brazo, caminando hacia donde el registro civil se encontraba.

El lugar estaba lleno de parejas de adolescentes que acudían para casarse, aunque aquello solo fuera un juego, era algo que parecía ilusionarlos.

En aquella fila, Haruka espero paciente por más de media hora, pero era algo que haría para complacer a su amada.

Cuando finalmente llegó la hora de que ambas lo hicieran. Haruka metió la mano a su bolsillo, pagando por la boda. Michiru tomo el ramo de flores blancas que le entregaron, mientras dejaba al pequeño Haruka sobre la mesa. Luego dejo que Haruka tomara su mano libre.

"¿Cuál es su nombre?", una jovencita pregunto. Al ver a Haruka a los ojos, no pudo evitar sonrojarse.

"Haruka Tenou"

"Y yo soy su prometida, Michiru Kaioh", interrumpió a la joven que permanecía ruborizada.

"Bien, ¿señor Haruka Tenou, acepta tomar por esposa a la señorita Michiru Kaioh, para serle fiel por siempre?", la joven cuestiono. Aunque en esos momentos, ella bien hubiera querido ser la aguamarina.

"Por supuesto, en esta vida y la otra", tomo el anillo de plástico, colocándolo en el dedo de su amada.

"Señorita, Kaioh, ¿acepta a este hombre como su esposo, para serle fiel por siempre?", la joven se dirigió a la aguamarina.

"Por supuesto. En esta vida y en las venideras", coloco el anillo de plástico en el dedo de la rubia.

Haruka la abrazo, besándole los labios.

"Aun no llegábamos a esa parte, pero bueno. Firmen su acta de matrimonio"

Haruka firmo primero, Michiru lo hizo después. Y luego de tomarse una foto instantánea, continuaron la marcha.

"Gracias mi amor", Michiru dijo viendo su anillo, "Pondré esta foto en el recibidor del departamento"

"No tienes que agradecerlo. Yo también quería hacerlo"

"Aunque esa haya sido una ceremonia falsa, para mi ha sido verdadera, ahora soy tu esposa"

"Lo mismo opino. Espero tener noche de bodas", la rubia le dirigió una mirada coqueta.

"Déjame ver… ceremonia falsa, anillo falso… será una noche de bodas falsa", rió un poco.

"Sabía que dirías algo como eso. Vine al festival para divertirme, y termine con una esposa y un pececito por hijo… pero me agrada esta vida", la rodeo con su brazo, besándole la mejilla.

"Mejor vayámonos a casa, quizás tenga algo para ti", la aguamarina replico, haciendo que la rubia se sonrojara…


Notas de autor:

Hola a todos y todas, ¿Cómo están? Hoy decidí presentarles capitulo doble en este fic. Espero y los disfruten, ¿por qué lo hice?, quería darles una sorpresa.

Respecto al capítulo anterior. Yo también creo que Haruka siente algo más por Serena, lo cual es más obvio en Stars. Pero lo deje así porque si no Michiru hubiera terminado haciendo sus maletas y abandonándola. Obvio no queremos eso.

En cristal es donde si ni cómo ayudarle a Haruka, es un hecho de que la ama. Lo mismo siento de Usagi, se enamoró de ella y todo a consecuencia de sus inseguridades.

Vicky, me parece perfecto que relaciones las cosas de ese modo. No es mala idea que Michiru compre un gran acuario, y termine llenándolo de muchos pequeños Harukas.

Yo pienso que muchos no entendíamos que eran novias. Yo recuerdo que pensaba que Haruka y Urano eran personas diferentes. Tiempo después me di cuenta y me quede así :O :O Quizás por eso todo era indirecto, para dejarnos con la duda de su relación. En Stars de plano ya no pueden ocultarlo.

VaMkHt, la parte más graciosa, es cuando Mina les estropea el papelito para que no logren capturar los peces.

Osaka, ya llegaremos a esa parte.

Maryels, gracias por el cumplido. Jamás había escrito fics, así que sin experiencia me lance a la aventura. Los capítulos siempre nos dejaron con ganas de querer saber más sobre su relación. Además de que ellas siempre se comportaban de manera fría hacia los demás, incluso hacia ellas mismas, por ejemplo cuando ambas niegan su relación, o cuando no quieren hablar de sus sentimientos en el concurso del amor. Quizás eran así porque todos esos sentimientos lo reservaban solo para ellas, y no querían hacer partícipes a los demás. Por eso decidí darles esa cara melosa y romántica que hubiéramos querido ver. Me alegra saber que no solo yo me quede con la duda del "¿Qué paso después?"

Hotaru Tomoe, lo mismo opino. El rostro de molestia y resignación de Michiru es indescriptible, ese "Siempre eres así", da la impresión de que ya está cansada de esa actitud coqueta hacia Serene/Usagi. Piensa que puede quitarle a su Haruka.