Capitulo doce

Tanya prov.

Realmente la semana había pasado insípida, no sentía como las otras veces la chispa que me deleitaba; ni el animo para visitar a los profesores para evitar lo que no deseaba; utilizaba a cada hueca que me adoraba para hacer el trabajo físico.

-Tanya- la voz inocente de Bree me saco de mis pensamientos ganando un gruñido por mi parte- Deberías atender el problema del profesor de matemáticas.

Esto era otro punto a parte que no quería hacer, necesitaba acción y tener la simple idea de que mi única opción era con un viejo de 53 años con problemas del objeto que servía en esto me aborrecía; necesitaba algo joven; un experto para hacerme sentir en el paraíso.

-Mándale a Lauren, ella sabe que hacer- dije cansada sin poder cambiar la rutina.

Salí de ahí, me estaba asfixiando con el aroma que nos caracterizaba; envolviéndome en recuerdos inútiles; en un pasado que me sigue como sombra al igual que Rosalie pero no directamente.

-Rose estas loca-le mire preocupada ante lo que me menciono

-Que pasa Tanya no estas dispuestas, no eras tu la que decía que se atrevía a todo; que paso con aquel valor- sus ojos azules me advertía de lo que me metía

-No se, Rosalie, ella es…

Sacudí mi cabeza evitando recordar, era estresante; había pasado exactamente un año desde que ella se fue y fui su sucesora como estaba planeado nunca se me proyecto en la mente lo que paso en aquella noche en donde todo cambio y se evaluó nuestra capacidad.

Mierda, en verdad me siento una mierda; pero que mas me da solo soportar este pasado y seguir el camino satisfaciendo mi sed sexual.

-Más rápido- repetí en jadeos al encontrarme con Alec el novio de Jane

-Esta tan estrecha mujer- dijo apretándome contra la pared del baño.

Solo fueron cuestión de minutos para saciarme, no era completa pero era un aperitivo antes que hiciera mi movida esta noche; en verdad estaba necesitada.

Alise el uniforme, como si nunca hubiera esto en el baño; ya no me importaba nada ni los sentimientos de ella; estaba claro que si pertenecías en aquella secta; la palabra amor valía menos que el mas insignificante ser de esta mundo; ni la fidelidad estaba siempre esperando el puñal contra la espalda brotando la venganza que era peor.

-…Alice no me gusta verte así- ahora me encontraba con la voz caballerosa de Jasper.

Decidí quedarme ahí, aquella niña siempre era la piedra en mi zapato; nunca dejaba que mi juego llegara a un alto nivel para manipularla como los otros; me dejaba fuera de alcance de Edward y Jasper; ella sabía todo.

-…¿que puedo yo hacer para quitarte este sufrimiento?- todavía podía notar su dolor en aquellas palabras.

Ahora entendía con amplitud; el caballero Jasper se enamoro, que tierno; nótese mi sarcasmo. Ahora se donde puedo herirla pero también era necesario en que nivel; no quería cometer la misma estupidez que Rose

-…Jasper no hay nada que puedes cambiar…- si era buena actriz para camuflar sus sentimientos-…lo único que me consuela es que Bella me perdono y ira a mi casa hoy.

Me quede atónita, ni yo conocía mas haya de aquellas paredes; realmente la mosquita muerta de Swan había complacido a la plástica de Alice.

Mejo salí de ahí, para evitar las cara de aquellos tortolos que me fastidiaban, ya sabia por donde comenzar para que la herida se abra en su amplitud; realmente los hombres podían servir mas que el sexo.

Seguí caminando en busca de mi objetivo, evitando las miradas de aquellos que querían ser los afortunados en mi cama, pero ya había escogido y sabia exactamente donde era que ir; no fue mala idea ponerme mi lencería esta día.

Recorrí cada espacio de su habitación, embriagándome por su esencia masculina que era la arma mortal para sus presas si caían en su efecto.

Me senté en la cama esperándole, aunque era egoísta en esto yo necesitaba que me de placer mas que nunca.

-…ya déjame en paz, en verdad ya estoy harto… solo déjame…-sonreí ante lo que se deleitaba mis tímpanos, hoy seria sexo salvaje como me gustaba.

La puerta se abrió mostrando al mismo diablo haciendo que mi sonrisa se ensanche al ver su rostro molesto; el negro verde que se formaba en sus ojos.

-como… olvídalo- dijo cortante deleitándome

-No es tu día ¿verdad?- dije en forma sensual mientras caminaba hacia el

-Como digas- bufo al ver que enrollaba mis brazos en su cuello

-No se que te hizo Swan pero la agradezco- repartí besos por su mandíbula evitando tocar sus labios.

-Mejor agradece a Alice- así que ella era, mas puntos para mi- además- me separo bruscamente de su cuerpo- necesito mas acción y menos palabras.

Me tiro a la cama haciendo que el aire que contenía en los pulmones salieran de golpe, realmente necesitaba librarse de aquel peso y este era el mejor momento.

Sus manos no se apiadaron de mi uniforme que lo rompió sin problema dejando retazos esparcidos por todo el lugar.

Se detuvo para admirar mi lencería; dejando ver la lujuria que podía desbordar sus ojos pero esto no me gustaba cuando se trataba de mi ropa favorita y si en especial era negra.

-Ni te atrevas si no…- no pude completar la frase me saco de un tirón antes que su boca se posicionara en mis pezones que ya estaban erectos por su contacto.

Hasta ahora me pregunto que le hacia tan especial entre las mujeres; de lo que sabia es que cada una que paso por su cama tenia este contacto salvaje, nada amable siempre buscando su satisfacción antes que ellas.

Mi cuerpo se lleno con el segundo clímax; llevándome a donde deseaba mientras el seguía con su labor para llegar a su cometido. Cansado se derrumbo a mi lado pero evitando tocarme ya que su trabajo estaba realizado como mi placer que fue otorgado.

El silencio reino mientras tratábamos de regular nuestras respiración; mire como tomaba su ropa y comenzaba a vestirse como siempre era; que mas podía esperar de el. Me miro esperando que hiciera lo mismo pero había un problema no tenia ropa.

-No esperaras que salga de tu habitación desnuda- dije molesta por su falta de cortesía

-Para ti no hay problema, todo el mundo ya conoce tu cuerpo más que tu- bufo

-Solo dame ropa si deseas que me vaya- estaba cansada por su actitud, no me merecía cargar por su mal humor.

Rebusco en su armario, tirándome algunas prendas que debían ser de sus amantes nocturnas; realmente sabia como hacerse odiar pero no me importaba no quería arruina el buen sexo que me otorgo.

-Realmente no se que te pasa pero no tienes que descargarte conmigo- dije mientras me colocaba una falda

-Sabes que mi humo es por tu hermanastra- esto era nuevo

-todavia no te llevas a Bella a tu cama- esto fue mas que una afirmación que pregunta- solo te queda pocos días- le recordé la respuesta

-lo se- dijo fastidiado al ver que iba a perder

-Por las moscas, que estrategia esta usando- no podía dejar de pasar esto

-Ninguna ya que con ella no funcionan- dijo frustrado lo que me hizo reírme ganándome una mirada envenenadora

-No me digas que estas siguiendo los consejos de Rosalie- si había caído muy bajo

-Que te importa- si, fue una afirmación.

-Te recomiendo que pienses bien cuando ella te orienta

-¿Por que lo dices?- realmente estaba flameando de ira

-Edward es Rosalie- dije lo obvio

-Tanya- rugió mientras apretaba mi brazo- no juegues conmigo

-Edward me estas lastimando- me queje, realmente no era el

-Solo escupe lo que quiero saber

-¿quien te crees que eres para ordenarme?- le enfrente haciendo que mis venas se llenaran de su ira

Nos enfrentamos con la mirada, fulminándonos por la ira que corría por todo el lugar haciendo que el tiempo pesara en nuestros hombros.

Furiosa como me encontraba me zafe de su agarre pateando todo lo que encontré en aquella habitación; ya no podía aguantar, si el quería que cargue con todo esto estaba muy equivocado si yo iba a cargar esto.

-Rosalie no es lo que tu crees si quieres pregúntale a tu hermana- cerré la puerta con toda la fuerza que tenia haciendo un espectáculo.

-Por dios que te pasa Tanya- dijo Victoria al ver que me subía en mi adorable descapotable

-Ella se fue a la casa- no quería perder tiempo, estaba harta de esta situación.

-Salió con Alice- dijo con vacilación al ver mi ira- no creo…

Acelere ante la mirada atónica de todos, solo necesitaba desaparecer por un día completo y este fin de semana me brindaba pero tenia que decirle unas cuantas palabritas a ella por hacerme que Edward se descargara conmigo.

Estacione el auto en forma discreta al percatarme que el Audi de aquella enana estaba en la entrada.

Entre por la cocina sin importarme las miradas de los sirvientes que les mande a volar tan solo les mire; realmente no sirven para mucho solo crear sus chismes.

Subí las escaleras guiada por la voz de aquella mosquita que no podía ser discreta, tenía que gritar a los cuatro vientos.

Despacio abrí la puerta para espiar como ella se enfrentaba a su propio padre atándole en la cama en solo ropa interior sin impórtale sus suplicas.

Debía admitir que me sorprendió su postura, nunca pensaba que aquella monjita podría hacer eso sin vacilar.

Le espere en la entrada ya no con la misma ira pero seguir con todo esto que me tenia presionando.

-así que te vas a la casa de los Cullen- dije al ver como bajaba la muy despistada

Solo fueron una fracción de segundo cuando su rostro mostro sorpresa pero la compuso con aquel rostro desafiante de adolecente malcriada.

-Que es lo que quieres- escupió las palabras- o sera que- mostro una sonrisa que no me gusto- esta celosa que ellos me prefieren

Esto fue lo ultimo que podía soportar este día pero tenia que contenerme antes de enviarte este juego a un cuerno, Isabella iba a pagarlo muy caro y en especial…

-Solo esperare, el tiempo lo hablara- dije maliciosa deleitándome con la confusión de sus rostro

-No se de lo que hablas y no me importa- salió de ahí

No fue mi objetivo pero pude descargar algo ahora solo faltaba componer lo que la muy estúpida.

Deslice mi cuerpo en el cuarto de mi madre en donde el muy maldito había sido capaz de traer aquella mujerzuela, tenia que respirar antes de armar la actuación.

Entre sin mostrar vacilación y el asco que tenia cargado el aire, solo mirando fijamente a Charlie que me miraba como su salvadora mostrándole las llaves de las esposas

-siempre serás mi hija adorada- me dio una sonrisa a la que le respondí como la mas hipócrita

-Acabaste- dije cuando trataba de seguir con sus estúpidos halagos- hagamos un trato Charlie- me miro vacilante aterrado que yo tenia el control- no diré nada a mi madre pero tu cumplirás todas mis condiciones.

Su saliva se escurrió por su garganta, tragando ruidosamente la saliva asintiendo débilmente mi condición ya que no tenia salida, le había atrapado, bueno su hija pero sabia que no se iba a meter.

-Llevaras a mi madre a cenar y le darás la mejor noche de sexo- fue mas una orden cuando le quite las esposas- y mañana espero un auto con mi nombre- le sonreí

Como el idiota que era me devolvió la sonrisa llenándose con la confianza que era fácil de derrumbar tan solo un suspiro.

Salió de la habitación mientras yo esperaba a la otra zorra, Bella no le había visto pero yo conocía esa torpeza inexperta, el aroma barato que aborrecía cada segundo.

-Sal- le ordene tomando el puente de la nariz- mierda te dije que salgas

La muy perra salió insegura del baño llorando por lo que le iba a pasar.

-Tanya por favor te imploro…-dijo entre sollozos

-Solo sal antes que me arrepienta

Salió dando tropezones con la ropa en mano mientras cubría su semidesnudo cuerpo; realmente este no era mi día, primero Edward arruina nuestro encuentro y ahora esta perra de Lauren metida en la cama de mi madre.

-Pequeña relajante- unos brazos me atrajeron a un torso bien formado – yo estoy aquí para date lo que necesitas…..