Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.
14/24
Bueno acá está el capítulo 14. Hoy estoy actualizando temprano y además no me parecía justo hacerlos esperar por el capítulo mucho. Después de todo yo misma odio cuando me dejan las historias en suspenso y no puedo seguir leyendo. No tengo la paciencia para esperar ). En fin con respecto a los que piden más SasuXSaku, sepan que el que sabe esperar es recompenzado y, después de todo, el fic es un SasuXSaku. Así que, sin más que decir que, disfruten el capítulo.
Mil gracias por los que me firman siempre y me dejan su opinion, ya lo dije que me hace muy feliz asíque no voy a repetirlo P y gracias a los que se molestan en leer mi humilde historia.
Matices del sentir
XIV
"Delgada línea entre atracción y rechazo"
¿Por qué le temblaban las piernas? La constante presión en su nuca a sabiendas de que sus ojos estaban posados en ella. Por momentos desaparecía para luego reaparecer cerca suyo, parecía estar rondando el sitio donde Sakura se encontraba ¿Acaso era la única que lo notaba?
Se sentía observada, indefensa, acorralada. Un juego más: El gato y el ratón, aunque no tan inocente. Y ella era la presa, una caza sin tregua.
Volvió la vista nerviosa a su vaso de sake, intentaba no prestar atención a los movimientos del moreno pero bien sabía que estaba allí, cerca, al acecho, mirándola con descaro. Haciéndola perder la razón. Suspiró. Quizá fueran imaginaciones suyas….
Tenten: Sakura ¿Qué sucede? –preguntó intrigada la castaña, sus mejillas levemente rosadas por el alcohol consumido-
Sakura: Nada –mintió, otra vez la invadía esa sensación de saberse observada-
Posó la mirada en Hinata, al parecer la chica estaba nerviosa, volvió a mirar y comprendió la razón de ello. Naruto se acercaba.
Con paso lento fue a la barra, decidido a averiguar que era lo que le pasaba con aquella chica. Qué lo mantenía tan intrigado como para quitarle el sueño.
Hinata: -Al sentir la proximidad del rubio se tensó- Na.. Naruto ¡Ho… Hola! –dijo con la voz suave y en un casi susurro. Él sonrió-
Naruto: ¡Hola Hinata! –estaba de más decir que se sentía extraño. Tenten y Sakura observaban de reojo-
Eventualmente desviaba su blanca mirada, no podía mirarlo demasiado a los ojos, temía que en ellos descubriera los sentimientos hacia él que había acumulados por tantos años. Juntando polvo y creando esperanza. Sus mejillas se tornaron un intenso escarlata, Hinata sonrió nerviosa ¿Qué más podría hacer?
Naruto: -Dudó, comenzó a preguntarse que hacía allí- Eh… -¿Por qué?- Hinata –la aludida lo miró fijo, intentando ocultar la vergüenza que la invadía- Quiero pedirte algo –explicó, las tres lo miraban extrañadas- ¿Qué tanto miran? –le espetó algo molesto a las otras dos kunoichi. Hinata simplemente rió- Ven, acompáñame un segundo –concluyó serio, la chica accedió y ambos desaparecieron entre la gente-
Tenten: Parece que quedamos nosotras dos –dijo con un dejo de tristeza en su voz-
Sakura: -Quien miraba de reojo a sus alrededores, Sasuke no se veía por ningún lado. Suspiró tranquila- Sí.
Un escalofrío recorrió todo su cuerpo llegando a cada rincón, a cada recóndito lugar de su ser. Un roce, había sentido el contacto de una piel al dorso de su mano y aquella sensación comenzaba a expandirse a velocidades vertiginosas. Miró temerosa a su lado, Sasuke se encontraba junto a ella apoyado sobre la barra ordenando que le sirvieran otro vaso, no la miraba. Es más, parecía ignorarla pero por alguna razón la pelirrosa dudaba de que aquel breve contacto hubiera sido totalmente inocente y accidental ¿Acaso pensaba provocarla?
Sasuke: … –Tomando entre sus dedos el pequeño vaso de sake que la muchacha detrás de la barra le entregaba y dirigiendo una fugaz mirada a los ojos de ella se fue-
Lo siguió con la mirada mientras se alejaba y comenzaba a perderse entre la muchedumbre, él no se volteó a verla. Sasuke actuaba de modo extraño.
Volvió a ubicarse de frente a la barra y de un trago bebió el sake. Volvió a suspirar, había algo en aquel ambiente que la hacía alterarse. De algo estaba segura, pasara lo que pasara, no volvería a cruzar la línea ni se lo permitiría a él.
Shikamaru: -Movió los labios dando inicio a la conversación, la chica contuvo el aliento, podía sentir su corazón intentar escapar de su pecho-Ino…
Lo observó nerviosa y luego volvió la vista a su alrededor. Estaban en penumbras, a su alrededor había varias parejas besándose, se sintió incómoda.
Volvió la vista al muchacho quien tenía su mirada cansina posada en ella, estrujaba con fuerza sus manos entre las suyas con intenciones de tranquilizarla. Aún así la rubia temblaba y movía nerviosa los pies.
Shikamaru: Tranquila –se acercó al oído de ella y le susurró, la música se encontraba lo suficientemente fuerte como para evitar una conversación fluida. Tendrían que acercarse si querían escuchar- Es sólo una charla –el aliento de él en su oído hizo que se estremeciera. Perdió el valor, quería irse de allí, huir y pretender como que nada había ocurrido-
Se puso de pié con rapidez y comenzó a alejarse del lugar pero apenas si pudo dar un par de pasos pues el chico aún sentado la sostenía de la muñeca. Evitando que se fuera.
Shikamaru: -Tironeó de ella, Ino con timidez se giró y posó sus celestes ojos en él. Tragó saliva y volvió a sentarse- ¿Por qué te vas? –le preguntó una vez más acortando la distancia entre ellos, había algo en la forma de hablar de él que la hipnotizaba- Tenemos que hablar –sentenció serio, volviendo a separarse de ella para contemplarla unos segundos. Suspiró- ¡Qué problemático! –dijo para sí. La paciencia de ella comenzaba a agotarse, la espera se le hacía una amarga agonía-
Ino: Shika… -comenzó aún sin saber que era lo que quería decirle, sólo quería desaparecer, o al menos alejar aquel silencio creciente que se atravesaba entre ellos-
Shikamaru: Ino yo… -susurró- Lo siento no puedo –se disculpó- Te quiero demasiado –comenzaba a entrecortársele la voz, aquello no le resultaba nada fácil- Somos amigos desde hace demasiado y…
Ino: Basta… -susurró. No quería seguir oyendo aquello, le lastimaba en lo más profundo de su ser saberse rechazada por él. Y ahora las lágrimas comenzaban a escapar corriendo libres por su rostro. No podía parar de llorar. Sollozó aún con más fuerzas-
La miró con tristeza, él no quería hacerla llorar. Jamás hubiera querido lastimarla. Ella se lo estaba tomando peor de lo que había pensado, a veces la lógica se equivoca. No todo se arregla con la razón.
Quería confortarla, hacerle saber que la quería. Que seguiría junto a ella pero nada le salía y ella estaba destruida.
Sintió sus fuertes brazos rodeando su tembloroso cuerpo, no podía contener la angustia que la invadía. Hubiera preferido quedarse con la duda a aquello, hubiera preferido no haberle dicho nada. Shikamaru la aferró con más fuerzas contra sí.
Ino: -Intentando tranquilizarse- Vete… no importa –susurró, la voz de ella parecía perderse en el vacío. De pronto la gente, la música, todo había desaparecido. Ella quería desaparecer con ellos, estar sola y poder llorar su derrota- Yo estaré bien –mintió. La presencia de él no la ayudaba-
Shikamaru: Ino lo siento –no quería soltarla-
Ino: Ya lo dijiste Shika –soltó un nuevo grito ahogado por el llanto- Está bien. No importa.
La rubia se puso de pié con cuidado de no chocarse con nada ni nadie, se limpió del rostro los rastros de sal y agua y comenzó a alejarse con paso lento. Shikamaru simplemente la vio alejarse, bajó la mirada unos segundos y volvió a sentarse junto a Chouji y Kiba. Ambos lo miraron negando con la cabeza, él se encogió de hombros. Aquello era lo mejor.
Sakura: -Notó que su amiga había terminado de hablar con el chico y con un gesto entusiasta de su mano la llamó- ¡Ino! –pero al verla acercarse reconoció aquellos ojos enrojecidos, producto del llanto. Algo no andaba bien. Tenten asintió al notarlo también- ¿Cómo te fue? –preguntó mientras la rubia se sentaba en el que antes había sido su lugar, completamente abatida y desganada-
Ino: No… -una pequeña y última lágrima escapó. Aún no lograba componerse y quizá llevara un tiempo hacerlo- No quiero hablar de ello. Perdonen –se disculpó con sus amigas-
Sakura: Está bien Ino. Entendemos –le dijo comprensiva, ojalá pudiera hacer algo para hacerla sentir mejor pero no estaba en su poder. Sino en el de Shikamaru quien obviamente la había rechazado-
Tenten: Si, no te preocupes –ahora menos que nunca tendría el valor de decirle a Neji lo que sentía por él. Con solo mirar lo que el rechazo había hecho con Ino le daban ganas de llorar-
La noche continuó en silencio. Ninguna se sentía con ánimos de hablar además temían que al hacerlo dijeran algo que a su amiga le recordara el sucedo de antes.
Aún podía sentir a Sasuke rondarla, observarla impasible. Acecharla. Maldijo el juego, el jugador. Odiaba sentirse presa de él, otra vez. Detestaba la sensación de saberse vulnerable y a expensas de los deseos de él, ella era la presa esperando a caer en la trampa. Temerosa, insegura y perdida. Él hábil cazador analizaba la situación. La observaba con disimulo sin revelar sus intenciones, simplemente rondando. Esperando un desliz, un error del cual poder aferrarse. Aunque no lo quisieran ambos estaban en el juego.
Naruto: -Quien se encontraba con la Hyuuga en una mesa lo suficientemente alejada de todos como para que no los vieran. Ella jugaba nerviosa con sus dedos índices. Sonrió aquella escena le provocaba una extraña ternura- Hinata.
Hinata: Di… Dime Naruto ¿Qué querías pedirme? –preguntó con timidez. Acababa de contagiar su nerviosismo a él-
Naruto: ¿Me dejaría abrazarte otra vez? –le preguntó sintiéndose un completo tonto. Pero aún así ya se había decidido y necesitaba saber si aquello que había sentido en su cumpleaños seguía presente entre ellos-
Hinata: -La invadió un abrasador calor apoderándose de sus mejillas- ¿A… Abrazarme? –tartamudeó. No podía creer lo que él le pedía- Si –gustosa aceptó-
La tomó de la mano y se acercó con cautela hasta rodearla con ambos brazos, estrechando sus cuerpos. Sus corazones se aceleraron hasta latir prácticamente al unísono. El contacto enviaba pequeñas descargas a sus cuerpos haciendo que desearan unirse aún más.
Naruto levantó la vista posando sus ojos azules en la mirada de ella. Sólo unos centímetros separaban sus bocas, solo unas pulgadas evitaban el beso, aquel tan anhelado por Hinata. El rubio cerró los ojos con suavidad acercando sus labios a los de ella, aquel pequeño tramo que los separaba le pareció interminable. Quería probarla, besarla, saborear sus dulces labios. Y lo hizo. Ella sólo se dejó llevar.
Con lentitud rozaba su boca provocándole estremecimiento ante el toque, respiraba pausado.
Ella no podía creerlo, ni en sus mejores sueños había logrado concebir la felicidad que aquel beso de Naruto le estaba provocando. Lo abrazó con más fuerza, cosa que él aprovechó para profundizar adentrándose en la húmeda cavidad de la chica. Hinata estaba extasiada, movía su lengua con torpeza en busca de la de él. Quería sentirlo de todas las formas que le fuera posible. Prolongando el momento lo que más pudiera, atesorando aquellos escasos minutos de dicha. La ternura y suavidad con la que la besaba Naruto era indescriptible. Sentía derretirse en sus brazos.
Al cabo de unos segundos se separaron, la necesidad de aire se hizo inminente.
Naruto: Hinata –susurró entrecortado- Me gusta abrazarte… -le recordó aquello que le había dicho en su cumpleaños- pero besarte me encanta.
Hinata: ¡Naruto! –sonrió feliz. Definitivamente había valido la pena esperar por él-
