Aclaraciones: Naruto® no me pertenece, es de única propiedad de Masashi Kishimoto. Te odio o te amo® le pertenece a su respectivo autor: Kazuyo Junjou.

Notas: ItaSaku - Semi-OoC - Lemon - Romance - Drama - Hurt/Comfort - Tragedy


Summary: Cuando Sakura se encuentran nuevamente con Sasuke, por un intento para hacerlo volver, cosa que fracasó, Sakura queda destrozada. En una oscura y tenebrosa noche, Sakura regresa a su casa, y lo que ve la destrozó más, sólo veía unos ojos color sangre.

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Te odιo o te αmo

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By: Kαzuyo Junjou

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Cαpítulo XIV: Mι propósιto

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—¿Entender qué, Itachi? —preguntó más tranquila, mirando los ojos de Itachi que miraban el vacío del suelo.

No quería hablar, ella no tenía que saberlo.

—Voy a salir —dijo Sakura resignada, mientras agarraba un suéter que estaba en la cama, Itachi levantó la mirada, pero cuando ya se había dado cuenta, la puerta se acababa de cerrar.

Sakura salió, sólo quería despejar su mente, esos recuerdos de sus padres le llegaban a la cabeza cada vez que se acordaba y las imágenes aumentaban más cuando miraba a Itachi. Ahora lo que necesitaba era algo tranquilo… pero, además de tener esa imagen de sus padres destrozados de una forma cruel, tenía la imagen de toda su aldea: Naruto, Kakashi, Tsunade, Lee, todos, a todos los extrañaba, ahora más que nunca necesitaba a una madre, necesitaba a Tsunade que era como su madre, a Kakashi como su padre y a Naruto… como su más preciado hermano, necesitaba cada uno de ellos.

Ahora Sakura se encontraba en la playa, mirando como el enorme sol se escondía en la infinidad del mar, la brisa húmeda acariciaba su piel, cerraba los ojos para concentrarse en sólo la pequeña y confortante música que hacían las olas. Sólo quería relajarse y hacer como si no existiera en este mundo de terror, de tristeza, donde la gente sólo está sufriendo, por un mundo lleno de maldad…

—Te amo —Sakura se sobresaltó por una voz grave que hizo que se estremeciera todo su cuerpo. Esa fría voz sólo la poseía él. Aún se quedó mirando el bello paisaje. Sentía la mirada de Itachi en su nuca, siempre tan penetrante.

Éste momento fue muy lento, pesado e incómodo, pero como ya sabía Sakura, Itachi debería estar normal aún ahí parado, esperando a que ella voltease y se lanzara a él. El mundo lleno de maldad… ¡tenía sus milagros! Pocas cosas llenas de felicidad y hasta algunas con ambas, en este caso… Uchiha Itachi. La voz que usó Itachi aún resonaba en su cabeza, lo necesitaba.

—Dilo otra vez —ordenó Sakura, sin voltearse a verlo. Necesitaba esa voz penetrante y corta en su cabeza. Tratando de mirar una luz en la completa oscuridad de la tristeza.

—Te amo —repitió sin ningún cambio en su voz.

Sakura volteó a verlo, su mirada era tan penetrante que sentía que podía verla desnuda, a la vez la enloquecía esa mirada. Se volteó para poder observarlo y encontrarse a Itachi. Se acercó a él y empezó a levantar los brazos, encontró el cuello de él, lo rodeó y en un instante… sus labios ya estaban pegados, deleitándose con sus labios. Sakura sentía como los brazos de Itachi rodeaban su cintura, aumentando ese placer del beso suave y tierno. Por falta de aire se separaron, se miraron a los ojos.

—Itachi —lo llamó, y su cara estaba escondida en el cuello de él—, extraño a mis amigos —susurró, pero Itachi sí logró escuchar y le molestó un poco esa pequeña oración.

—¿Y qué quieres que haga? —preguntó frío y cortante, como de costumbre.

—Que vayamos a visitar a Konoha.

—No —negó cortante.

—Te escondes en mi casa, sólo hay que quedarnos por pocos días, por favor, Itachi —su voz ya estaba quebrada y sus ojos humedecidos.

Itachi suspira resignado, esas gotas saladas que amenazaban en salir era la mejor arma de Sakura para convencerlo. Bufó molesto por lo débil que a veces resultaba ser.

—Está bien —dijo con pesadez.

—¡Gracias! —habló con alegría y abrazaba a Itachi con fuerzas. Itachi con una sonrisa casi forzada, corresponde al abrazo. Y así era como Sakura ganaba las mayorías de veces. Sonrió feliz, a él le encanta verla saltar de alegría y agradecerle. Era una forma de no sentirse culpable.

Varios día tardaron, pero cuando Sakura al fin logró ver la gran puerta de entrada de Konoha, sintió que la felicidad la inundaba. Logró lo que quería.

—Ya llegamos —informó la chica de pelo rosado mientras miraba enfrente a su aldea.

—¿Estás segura de entrar? —preguntó un tanto nervioso el moreno, Sakura lo miró incrédula.

—Claro que estoy segura —respondía con un poco de ironía, que molestó un poco a Itachi.

Ambos se adentraron a la aldea, tenían suerte que a estas horas de la noche nadie de la aldea salía. Estaba todo a oscuras, sólo se podían oír el canto de los grillos y las leves pisadas de ellos. Itachi se sentía sofocado, sabía que en esta aldea ya todos lo odiaban, pero aún así, sabiendo que toda Konoha lo reconoce como un maldito bastardo, estar a lado de Sakura le puede dar una indudable seguridad.

Sakura caminaba sin un lugar específico a donde ir, sólo la leve brisa del viento la guiaba, seguida de Itachi. Sakura miró al frente, analizó una puerta, una conocida puerta, abrió más los ojos y observó hacia arriba y reconoció su casa. Oscura, sin vida en ese lugar, como una casa fantasma, donde cuentan leyendas… que ahora, eran completamente ciertas. Sakura son de las personas que no pueden olvidar, no importa lo tanto que trate, ella tenía las llaves de su casa en el bolsillo. Las sacó como si fuera un día cualquiera en el que ella llega tarde por el entrenamiento. Ambos entraron a la casa, Itachi la seguía.

Sakura le hecho una vaga mirada a la casa, sonríe con melancolía.

—Como si nada hubiera pasado —dijo con ironía y siguió su camino.

Ese comentario a Itachi le hizo sentir incómodo y nervioso. Aunque ella no lo notara, él se sentía muy culpable, pero sólo lo hizo por ella o… ¿por él? Ambos entran, que al parecer era la habitación de la chica de ojos verdes esmeralda, Itachi a algo le llamó la atención y a Sakura igual, era un cuadro que estaba tirado en el suelo, e Itachi, por pensar que tenía "mala suerte" pensó que era un cuadro muy preciado… y que ahora traía malos recuerdos. Qué oportuno, pensó incómodo.

Sakura levanta ese cuadro, y mira que era el cuadro donde estaban sus padres y ella, esa feliz familia. Los tres sonreían a todo su esplendor, la vida no tenía problemas en esos momentos, los ojos de sus padres eran tan tiernos y cálidos. Sakura nota una grande grieta del vidrio ahora roto, que partía en dos esa foto. Qué oportuno, pensó con ironía. Las lágrimas no tardaron en salir, las cuales caían como gotas de lluvia sobre la foto, recorriendo como un río la grieta.

Sakura pensó en algo y esbozo una pequeña pero significativa sonrisa en su rostro

—Qué irónico, ¿no? —dijo en un hilo de voz, casi inaudible. Pero Itachi sí logró escuchar y le presta atención— Tu me haz dado la tristeza… pero —mira a la ventana que estaba enfrente de ella, las estrellas y la luna, sólo ellas iluminaban la oscura y terrorífica habitación—, me diste una extraña felicidad —dijo sonriendo abiertamente.

Seguía Concentrada en sólo las cuerpos celestes que brillaban en la noche. Suspiró y recordó una vez más lotanto que ha pasado con Itachi. Y llevó su vista al pequeño cuadro y observaba las caras de sus padres. Todo lo que una vez fueron ellos.

—Te odio —dijo de la nada cortante y alteró un poco a Itachi—, pero no puedo negar ni evitar —se da media vuelta y se acerca con lentitud a Itachi mirándolo a los ojos negros que miraban al suelo incómodo. Los ojos jade de Sakura estaban bañados en lágrimas— amarte —susurró y se acercaba más a Itachi lentamente, hasta llegar enfrente de él, observando sus ojos negros y acercándose a los labios delgados de él y le depositó un beso calmado y con un dolor. Él se quedó como piedra, sin movimiento, ni vida, sentía esos labios carnosos sobre los suyos, pero él no respondía.

—Vayamos a dormir —dijo Sakura cortando el beso.

Sakura empieza a preparar la cama con tranquilidad, pero algo Itachi notaba en esos enormes ojos verdes, aun parecía triste y esos ojos no le ocultan nada.

"Sólo quiero estar con ella…

—Listo —sonríe— Ya puedes dormirte, Itachi —ella se acuesta e Itachi a lado de ella acercándose con cuidado—. Buenas noches —le da un beso en la mejilla y se da la vuelta para tratar de dormir.

—Buenas noches —susurró.

y haría lo que sea."

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¡¿Dónde estará?!

Un joven chico de cabello azabache caminaba con prisa por las oscuras y desoladas calles de Konoha, mientras lo hacía, sólo pensaba en esa persona, esa persona que destaca en sus acciones, y por la razón que está aquí.

"Itachi… ahora, no perderé"

Por un momento, su cabeza se desvió del recuerdo de Itachi. Sonrió de lado y bufó un tanto molesto por lo que había ocurrido este día. No podía creer que ahora esté aquí y mucho menos podía creer la bienvenida algo no tan coherente de parte de su antiguo amigo.

«—¡¿Sasuke?! —gritó exaltado el rubio.

¿Dónde está Sakura? —preguntó cortante para ya no dar rodeos al asunto de suma importancia.

Naruto se quedó callado por la directa pregunta. Aún no comprendía, aún no creía que su amigo estuviera enfrente de él.

¡Dime! —gritó desesperado.

Los demás miraban la escena atónitos, no tenían idea de qué hacer, aunque la primera acción más razonable era atacar para defender a Konoha de un traidor, pero este no venía con planes de guerra, buscaba a ¿Sakura?

Sasuke —apenas pudo decir Naruto, sonriendo en un susurro.

Naruto, ahora no vengo a pelear, sólo vengo por…

¡Sasuke! –sonreía con cierta pequeña felicidad asombrada—. Te digo la verdad —agacha la cabeza aún sin dejar de sonreír—, no sé qué hacer en este momento, no tengo ni la menor idea de cómo reaccionar, de veras.

Que me digas ¿dónde está ella? —aunque Sasuke no lo admita, por una pequeña parte de él se sentía igual a Naruto. En una parte asombrado por las reacciones pacificadas de sus antiguos amigos. Naruto calmado y sin motivación de pelear, y a la vez nostalgia un poco abrumadora que alteraba su rostro para que sonrisas se escaparan. Qué recuerdos, pensó.

Ella se fue con Itachi —escuchó a Naruto hablar y reaccionó para ponerle atención, enseguida miró a Naruto que tenía la cabeza agachada y un poco nervioso por la reacción que podría tener Sasuke.

Pero él sólo sacó un gruñido.

¿Dónde están?

Naruto subió la mirada porque no previó esa reacción. Pero Sasuke estaba más concentrado en Itachi que cualquier otra cosa o persona.

No sé… ¡pero, Sasuke-teme! —gritó sonriente acercándose a su amigo— Quédate esta noche —agacha la cabeza un poco apenado—, y juntos iremos por ella —levanta el pulgar, mostrando esa seguridad que todos le encantan del rubio hiperactivo.

Sasuke abrió un poco los ojos. Naruto seguía siendo el mismo de siempre, nunca faltaba esa motivación contagiosa que irradiaba Naruto. Y se concentró en la sonrisa de Naruto. Sí que extrañaba a veces estos momentos.

Está bien —aceptó un poco desanimado como solía ser enfrente de ellos.

Sasuke y los demás fueron con la Hokage a informarles sobre el regreso de Sasuke, Tsunade estaba sumamente sorprendida, pero el afirmó completa confianza, no estaba planeando ninguna cosa, sólo quería acabar con lo que empezó.

Naruto le dijo que se quedara dormir en su casa, el aceptó un poco molesto, pero era su amigo, su muy antiguo y querido amigo.
Pero en la noche, Sasuke estaba acostado, mirando el techo de la habitación de Naruto, y sí, todo era exactamente igual, desordenado. Apenas Naruto pudo limpiar para que Sasuke pudiera dormir en el suelo. Pero ahora que estaba mirando el techo, tenía unas ansias y esa excitación, recordaba la razón eal por la que vino aquí. Se imaginaba la sangre en su mano de su propio hermano. Quería venganza, la necesitaba ahora.

Por afuera, Sasuke pudo escuchar unos pasos y susurros, ahora que estaba más atento que nunca, se levanta y mira por la ventana. Sólo pudo ver una cabellera muy conocida, ese color rosa resaltaba en la oscuridad, igual que sus ojos esmeraldas.»

Sasuke bajó lo más rápido que pudo hasta donde la había visto, estaba ahí, pero sólo escuchaba el canto de los grillos.

La rabia, el odio, la ira se mezclaban, ansiaba como la sangre que quiere un vampiro, ansiaba verlo muerto y vengarse, tener esa satisfacción de ver como cierra sus ojos con lentitud y dormir… para siempre.

Lo primero que pensó fue en la casa de Sakura, quizás estarán ahí, corrió con una agilidad impresionante hasta llegar a la entrada de la casa de ella. La abrió con una kunai y entró con sigilo. Recorría la oscura casa para encontrarlo a él, los nervios de pelear, el miedo de perder, y la emoción de vengarse, se mesclaban, estaba ansioso. Ahora faltaba la habitación de Sakura, la cual estaba abierta, entra y sólo miraba que Sakura estaba ahí… acostada, relajada y su pacificada cara completamente dormida. Pero al sentir esa mirada sobre él, sonríe con arrogancia, aún sin apartar la mirada hacia Sakura.

—Ya estoy aquí —dijo en un susurro—, hermano.


Notas de Kazu:

Uy, otra vez lo dejé en la mejor parte. Si se dan cuenta, le puse un poquito más de atención a la parte en donde Sasuke y Naruto se encuentran, es que siempre me ha fascinado su amistad y tenía que colocar un atrivuto a ello.

Espero que les haya gustado éste capítulo y espero actualizar pronto. Y recuerden poner Reviews. Se cuidan mucho. Sayo.

— Kαzuyo Junjou —