Todos los personajes y mundos que están en esta historia no me pertenecen, y los uso por diversión, sin fines de lucro, excepto KVN, su mamá, Christian, Saúl, y su madre, que son de parte mía, y el mundo real, que se explica por sí solo.

Bowser Koopa ©Super Mario, Nintendo, Shigeru Miyamoto y Yoichi Kotabe, 1985

Princesa Peach Toadstool ©Super Mario, Nintendo, Shigeru Miyamoto y Yoichi Kotabe, 1985

Mario Mario ©Super Mario, Nintendo, Shigeru Miyamoto y Yoichi Kotabe, 1981

Rey Champiñón © Super Mario, Nintendo, 1987

Hermano Martillo © Super Mario, Nintendo, Kazuaki Morita, 1985

Hermano de Fuego © Super Mario, Nintendo, 1988

Hermano Boomerang © Super Mario, Nintendo, 1988

Toadsworth © Super Mario, Nintendo, Shigeru Miyamoto, 2002

Toad © Super Mario, Nintendo, Shigeru Miyamoto, 1988

Luigi Mario © Super Mario, Nintendo, Shigeru Miyamoto, 1983

Toadette © Super Mario, Nintendo, 2003

Princesa Daisy © Super Mario, Nintendo, 1989

Rosalina © Super Mario, Nintendo, 2007

Larry Koopa © Super Mario, Nintendo, 1988

Morton Koopa Jr. © Super Mario, Nintendo, 1988

KVN se había encontrado con un Koopa llamado Morton; este amenazaba con llevarse a la princesa pero al fin y al cabo el protagonista lo logró vencer. Después de esto, la pareja se dirigió hasta el castillo de ella porque tenían que tomarse un descanso; cuando llegaron, como no tenían llaves, tocaron la puerta.

─ ¿Qué horas de llegar son estas? ¡Ya van a dar las cinco de la mañana! –Gritó un Toadsworth soñoliento al que le interrumpieron su descanso-

─Disculpe, padrastro, es que la cita estuvo bastante interesante. –Dijo su hijastra-

─ ¿Qué hicieron? –Preguntó el padrastro de mal humor porque ya estaba durmiendo-

─Te vamos a explicar. –Hablaron los dos enamorados al mismo tiempo-

─Para empezar yo llegué antes de mi amada… -Exclamó contento el personaje principal-

─…pues mi cabellera se atoró en varias ramas de robles… -Lloró la hijastra-

─…mientras tanto, yo la estaba esperando a ella, sentado, chateando con mis amigos… -Continuó el personaje titular-

─…en mi sintonía, mis tres amigas y el Toad guardaespaldas me lograron sacar de este apuro, aunque mi cabello quedó arruinado… -Contestó la Princesa Toadstool-

─…pero ahí acaba lo peor, pues yo me reuní con mi amada princesa… -Respondió felizmente el amigo de Saúl y Christian-

─…hablamos sobre los mundos que existen y sobre algunos otros temas… -Continuó la Princesa Peach-

─…en un momento, tuve que ir al baño, y al regresar, pedí para ella dos roscas de chocolate y para mí una… -Dijo el del Planeta Tierra-

─…pero el mesero tardó mucho, así que él se puso a acariciar mi cabellera… -Peach Toadstool habló-

─…este tardó, pues se puso a pelear con Larry Koopa y luego este último lo venció… -KVN habló-

─…en lo que nosotros dos estábamos esperando, los cocineros ayudaron al camarero vencido y él se curó con unos cuantos minutos de sueño… -La Princesa de los Toads exclamó orgullosa-

─…para traernos nuestra cena, luego nosotros nos fuimos del restaurante y ya eran las cuatro con quince minutos de la madrugada… -Respondió el mexicano-

─…para que a lo último mi novio se enfrentara con Morton Koopa y lo lograra vencer, así fue como llegamos aquí. –Terminó de contar felizmente la pareja del protagonista-

─Bueno, por lo menos fue una buena cita y no le pasó nada a mi hijastra. –Contestó agradecido Toadsworth de rodillas-

─Toadsworth, tu sí que me fuiste de mucha ayuda. –Dijo el caballero agradecido con la cabeza hacia abajo-

─ ¿Por qué lo dices? –Cuestionó la princesa-

─Luego te lo explico, querida. –Respondió su pareja-

─Sí, ahora ya váyanse a dormir. –Habló Toadsworth bostezando-

Como el padrastro de la Princesa Peach Toadstool tenía mucho sueño y estaba bostezando, de repente se desmayó profundamente dormido.

─Ahora si ya cayó. –Dijo el que no era del Mundo Champiñón-

─Hora de llevarlo hacia su cama. –Aconsejó la de cabello rubio-

─ ¿Lo llevamos entre los dos o mejor yo solo? –Preguntó el que venció a Morton-

─Los Toads, incluyéndolo a él, son de cuerpo pequeño y muy liviano, no hay problema si nada más te lo llevas tú. –Argumentó la que siempre ha vivido en el Castillo de Peach-

─Pues ya que. –Contestó el muchacho-

El subió al Toad ya viejo hacia su cuarto, mientras que la chica no iba cargando nada; después de eso, ellos dos se pusieron a dialogar.

─ ¿Qué le tuviste que agradecer a mi padrastro? –Cuestionó seriamente la que se le había atorado la cabellera en ramas de robles-

─Algo que me ayudó bastante para empezar mi nueva vida. –KVN habló calmadamente-

─ ¿Cómo? Dime la verdad. –Preguntó la princesa con sus brazos cruzados-

─Lo siento, pero las monedas de oro y los regalos en realidad no fueron míos. –Dijo el protagonista casi llorando-

─ ¿O sea que el líder de los Toads te prestó dinero para un regalo? –Exclamó la de ojos azules-

─Así es, adivinaste. –Respondió el que dejó de ir a la escuela para irse con Peach-

─No te preocupes, tú me rescataste y no puedo ser una malagradecida. –Murmuró la que normalmente lleva un vestido rosado-

─ ¡Gracias! –Gritó de emoción el que tenía una Wii U en su casa-

─De nada, ahora si nos vamos a acostar porque acaban de dar las cinco en punto de la mañana. –La de aretes azules dio una orden-

─ ¿A dónde nos vamos a acostar? –Preguntó KVN por curiosidad-

─Nos vamos a mi cuarto, a mí me gusta estar ahí. –Dijo la de piel blanca-

Ahora si ya era la hora de dormir; el cuarto de la princesa era casi el mismo que cuando ella tenía diez años, nada más que ahora también había artículos de belleza y una pantalla gigante, de por lo menos cien pulgadas. Ella se quitó su vestido rojo y se puso su pijama, que consistía en una blusa y en un short, ambos de color rosado; mientras que él se quitó el traje formal y durmió en ropa interior. Ambos se levantaron a las doce del mediodía, pues un Toad, del mismo nombre de su especie, los despertó.

─ ¿Qué hacen aquí en la cama? –El Toad les gritó en los oídos-

Ellos se despertaron de inmediato y gritaron como locos, pues se habían asustado.

─ ¿Por qué nos haces esto? –Se levantó el protagonista bien furioso-

─Ya son las doce del día, todos aquí nos levantamos temprano. –Toad argumentó-

─ ¡Pero ya no voy a la escuela, no hay necesidad! –KVN afirmó enojado-

─Si no quieres levantarte temprano, puedes irte a vivir a otro lugar. –Toad contestó en plan serio-

─Bueno, pues ya verán como nos va a mí y a mi princesa. –El joven habló felizmente-

─ ¿Qué pasa aquí? ¡Déjenme descansar! –Murmuró Toadstool, quien ya se le había quitado el sueño debido al grito del Toad-

─Creo que ya nos vamos a tener que levantar y vestir, pues ya es tarde. –Aconsejó el muchacho de la Tierra-

─ ¡Así se habla! –Toad estalló de alegría-

Los dos se vistieron con su ropa tradicional, el con su camisa, sus tenis y su pants, y ella con su vestido rosado. La pareja de jóvenes bajó pero Toadsworth quería hablar con ellos y los detuvo.

─ ¿A dónde van? –Cuestionó el Toad ya grande de edad en medio de la puerta-

─Pues vamos al portal, yo tengo que conocer a la progenitora de mi chico. –Dijo la Princesa Toadstool-

─ ¿Qué pasó con la hora de levantarse? ¿Acaso son perezosos o qué? –Exclamó preocupado el Toad con bastón-

─Es que la verdad es innecesario, ya ni siquiera voy a la escuela. –Argumentó el personaje que le da título a esta historia-

─ ¿Entonces qué? ¡Si quieren levantarse a la hora que se le pegue la gana váyanse a vivir a otro lado! –Toadsworth alzó su voz-

─Lo siento, padrastro… -Murmuró la Princesa Peach a punto de salírsele una lagrima-

─ ¿Qué? –Preguntó un Toad viejo y confundido-

─Me di cuenta de algo. –La de cabellera larga y rubia estaba muy pensativa-

─ ¿De qué? –Cuestionó el chico que logró pasar a un mundo que se creía ficticio-

─Todos los mundos ficticios en realidad existen, son dimensiones alternativas. –Hablaron la princesa y el muchacho en coro-

─ ¿Qué están diciendo? –Dijo Toadsworth sacado de onda-

─Lo que nosotros acabamos de decir se comprobó debido al portal por donde yo viajo de allá para acá y viceversa. –Afirmó el que tenía catorce años-

─ ¿Y qué con eso? –Exclamó el Toad viejo sorprendido-

─Queremos tener aventuras alrededor del espacio exterior. –Contestaron ambos al mismo tiempo-

─Pues para eso necesitan un barco volador. –Contestó Toadsworth-

─ ¿Y eso en donde se consigue? –Continuó el protagonista-

─Aquí mismo, en el Reino Champiñón. –Dijo el Toad de edad avanzada-

─ ¿Y es caro? –Preguntó la chica de piel blanca-

─Depende del modelo del barco, eso investíguenlo ustedes. –Afirmó el Toad con bastón-

─Bueno, eso era todo. Ahora nos tenemos que ir. –Exclamó contento KVN de pensar en sus aventuras y su reinventada forma de vivir-

─Adiós. –Habló Toadsworth con una sonrisa en la cara-

─Hasta luego. –La Princesa Peach Toadstool se despidió-

Véase el décimo quinto capítulo, que es el octavo del arco romántico, si quiere saber cómo Peach conoce a la madre de KVN.