Gracias a todas las que leen la historia, muchas gracias por sus comentarios. Disfruten el capítulo!
"Sex for Breakfast"
Sentí las cálidas caricias de los rayos del sol sobre mi rostro; el cantico sonido de las aves se filtraba por la ventana provocando que poco a poco mis ojos se abrieran despejando los resquicios del sueño y el cansancio de la noche anterior. Bajo mi brazo percibí la suave piel de Maura, observé que sus piernas se encontraban entrelazadas contra las mías así como sus manos las cuales se aferraban a la mía por temor a que en cualquier segundo me alejara de ella. Su rostro aún cubierto por el profundo sueño lucía tranquilo y feliz, una expresión que durante mucho tiempo no había visto en Boston. Recordé la noche anterior al sentir mis labios aún inflamados por los besos tan voraces que la forense me otorgó durante toda la noche; no hubo ningún segundo en que nuestros cuerpos descansaron era como si quisieran saciar todo el deseo que durante años fue reprimido, ante aquel pensamiento una sonrisa apareció en mi rostro pues el sabor de su piel, su textura pero sobre todo la pasión que ella me entregó sin medida me hizo sentir una alegría y un éxtasi que jamás pensé conocer. La observé durante minutos intentando grabar cada facción de su rostro no deseaba apartarme jamás de su lado, era como si siempre hubiésemos estado conectadas desde un principio. Escuché como de sus labios escapaba mi nombre quizás producto de un sueño, me acerqué y los rocé contra los míos, en el primer tacto su cuerpo permaneció en la misma posición, volví a recorrer sus labios pero ahora con mi lengua, la textura de estos avivaron con rapidez la pasión percibiendo la inconfundible sensación de deseo acumulándose en mi entrepierna. Penetré su boca con ternura, acaricié su lengua contra la mía moviéndola de un lado a otro, jugando y trazando un camino en el interior de su boca; no había ninguna zona que mi lengua no tocara, escuché a lo bajo como un gemido escapó de sus labios al mismo tiempo que sus manos atrapaban mi rostro e intensificaban el beso. No sabía quien tenía el control pero poco importaba. Nos separamos apenas milímetro y nos vimos reflejadas en los ojos de la otra, el deseo era notable, nuestras pupilas pedían a gritos liberar la pasión y dejar que el fuego quemase nuestros cuerpos. Sonreí de medio lado; me coloqué en un solo movimiento sobre Maura, besé su rostro hasta descender a su cuello pasando mi lengua por la zona en donde el pulso era más fuerte, lo mordí dejando apenas una pequeña marca y continúe mi camino hasta sus pechos los cuales recibieron gustosos mi boca, lamí y mordí sus pezones hasta endurecerlos. Maura arqueaba su espalada cada vez que mi boca se apartaba un poco de sus pechos, sabía que ella pedía por más. Seguí con mis movimientos mientras bajaba una mano hasta su entrepierna ella como respuesta abrió sus piernas recibiéndome calurosamente. Me separé de sus pechos y bajé hasta el punto central de sus emociones.
Deslicé mi mano desde la parte externa hasta la interna sintiendo su humedad lo cual me asombró de sobremanera pues jamás hubiera creído que alguien tan inexperta como yo fuese capaz de otorgarle tal placer a una mujer como Maura. Sus labios se abrieron como una rosa la cual muestra sus hermosos pétalos, en cada toque estos se hinchaban más; llevé mi lengua directo a su clítoris y lo estimulé hasta sentir como este vibraba contra mi lengua, lo lamí como si un caramelo se tratase, el sabor salado de su esencia inundaba mi paladar. Guíe mis manos a su sexo separando así sus labios para permitirme introducir mi lengua por su hendidura como respuesta un gemido ronco escapó de la forense; sentí como sus talones empujaban contra la cama en busca de un ancla que la ayudase a resistir más, Maura exhaló un fuerte suspiro al sentir de nuevo mi lengua penetrarla y moverla en su interior liberando más ondas de placer por cada parte de se cuerpo.
-Por favor.- Escuché que pedía con un hilo de voz apenas audible.- Jan… pero las palabras quedaron extinguidas en el segundo en que mis dedos reemplazaron mi lengua penetrándola con fuerza.
-¿Me decías algo?- Le cuestioné con mi ronca voz, pero no hubo respuesta de su parte salvo por aquellos fuertes gemidos los cuales aumentaban conforme el ritmo aceleraba.
-Jane… por favor.- Rogó esta vez haciendo acopio de todo su autocontrol.
Moví mis dedos en su interior hasta dar con su punto G, lo estimulé primero con dos dedos para después agregar uno más; Maura comenzó a removerse, levantarse y gemir inquieta, sentía como su vientre se contraía contra mis dedos para hacer la sensación más intensa. Volví lamer su clítoris mientras mis dedos giraban y tocaban sin cesar. Era embriagador sentir como su perla pulsaba en mi boca, sentir sus piernas presionar y buscar mayor contacto a tal punto de guiar sus manos a mi cabeza y obligarme a presionar más; devoré su vagina con toda mi boca, como respuesta escuché un gemido casi animal.
-¡Oh, si, si, por favor! – Gimió con toda sus fuerzas apretando sus manos contra mi cabello. A este punto ya no podía resistirme y negarle su propia liberación por lo que aceleré mis movimientos; mis dedos entraban y salían con rapidez presionando con mayor intensidad. Mi lengua se movió sobre su pierna con mayor intensidad, a cada segundo su espalda se arqueaba y buscaba más, se retorcía y sus caderas empujaban contra mi mano, los espasmos eran cada vez más fuertes al igual que sus gemidos, hasta que mis dedos se movieron con brusquedad en su interior sintiendo una intensa palpitación permitiéndome escuchar un grito que no tenía relación con el dolor sino la intensidad que su orgasmo había logrado. Me separé de su sexo y me dirigí a su rostro en donde sus manos me atraparon y me guiaron directo a sus labios de donde saborearon su propia esencia.
-Buenos días.- Dije sonriendo al sentir como su lengua lamía los últimos restos de su humedad.
-Muy buenos días.- Respondió cerrando sus ojos.- Jamás voy a salir de esta cama- Habló ocultando su rostro contra mi pecho.-
-Es bueno saberlo.- Respondí ocultando su cuerpo con las sábanas.- Descansa un poco iré a hacer algunas llamas, necesito saber si han tenido suerte con el archivo que Korsak encontró.- Expliqué tomando una blusa gris junto con un short de mezclilla.
-Jane.- Me habló al detenerme con su mano.- Yo…te… muchas gracias, en un momento te alcanzó para ayudarte con la investigación.- Habló dejándome un poco intrigada con las palabras antes pronunciadas. Quizás fuera mi imaginación pero estaba casi segura que Maura iba a decir otra cosa. Intenté restarle importancia y me dirigí al baño para tomar una ducha rápida.
Al bajar a la cocina fui directo a la cafetera para preparar un poco de café, observé mi celular para darme cuenta que aún era muy temprano algo raro pues en Boston siempre me costaba demasiado despertarme para salir a trabajar, era extraño estar levantada a las 8 de la mañana pero sobre todo sentirme de un excelente humor, sin duda tener sexo a primera hora del día ayudaba a mi estado de ánimo no obstante con Maura ocurría todo lo contrario, pues ella jamás tenía dificultades para despertar pero hoy ella no deseaba siquiera salir del dormitorio, actitud la cual la encontré enternecedor. Al servirme café tomé mi computadora y revise si había algo nuevo en mi bandeja pero únicamente aparecían ofertas y uno que otro anuncio para realizar cursos policiacos. Abrí los correos que anterior mente Frost envió y comencé por analizar las evidencias. Coloqué las fotografías de las 4 víctimas, comparando durante minutos alguna marca o señal que me indicaran si las mujeres habían sido elegidas por alguna razón o si solo se trataba de muertes al azar pero en ellas no distinguía ningún patrón. Tomé mi taza y serví otra porción de café para dirigirme al despacho de Maura y analizar con mayor tranquilidad las evidencias aunque aquello lo podía efectuar sin contratiempos en la cocina, pero la costumbre de estar en un lugar apartado lograba mayor concentración de mi parte.
Entre y vi que en una esquina estaba las muestras recaudadas resguardadas contra una bolsa gruesa de plástico, el tubo de ensaye que contenía la muestra de sangre estaba marcado con la estilizada letra de Maura indicando el nombre "Victima Venus"usando aquella referencia por la ubicación de donde la encontramos. Repasé por varias horas cada una de las fotos, hasta podía decir en que zona se encontraba cada moretón, corte y gota de sangre, pero menos la conexión entre las víctima. Suspiré frustrada por estar sin ninguna pista, parecía que cada paso que el homicida daba nosotros únicamente retrocedíamos sin ninguna dirección. Tomé mi celular y marqué al teléfono de Korsak quien me respondió enseguida. Coloqué su llamada en alta voz mientras escribía algunas notas en las fotos encontradas.
-¿Korsak han encontrado alguna pista?- Le cuestioné saltándome el saludo.
-Buenos días a ti Jane.- Respondió riendo ante la brusquedad de mi llamada.- Aún no encontramos ninguna pista y Frost sigue sin poder acceder a los archivos encriptados.
-Entonces seguimos igual que al principio, sin nada. ¿No te parece extraño que nuestro homicida deje los cuerpos en lugares poco estratégicos? Digo es como si quisiera que alguien los viera.- Expliqué observando fijamente las fotos.
-Tienes razón no obstante, he visto muchos casos en donde el homicida sigue cierto patrón ordenado el cual nosotros vemos en desorden.- Respondió
-Es como un código binario, si no estas familiarizado con él se te hará un desorden de elementos, sin embargo si conoces el porque de cada factor es sencillo interpretarlo.- Respondió Maura al sentarse frente al escritorio con una taza de café entre sus manos.
-¡Exacto!- Expresó Korsak al escuchar la explicación de Maura.- Buen día Dra. Isles.- Agregó alegre.
-Buen día sargento Korsak.- Respondió con una amplia sonrisa.- ¿Le comentó Jane que encontramos un cuerpo y por tanto obtuvimos algunas muestras frescas?
-Pero no sirvió de nada pues no encontramos algo que no supiéramos; las marcas que presentan al parecer lucen igual que nuestras tres víctimas o al menos su forma de muerte no obstante no nos dice nada.- Expresé molesta al levantarme de golpe de la silla y comenzar a caminar por todo estudio.
-Nosotros seguiremos buscando información, me tengo que ir Jane, un asunto se ha presentado y requieren de mi presencia pero en cuanto tengamos algo se los haremos saber, hasta luego Dra. Isles.- Finalizó la llamada.
-¿Te apetece salir a comer algo?-Cuestionó al ver la hora en su reloj.- No debí dormir mucho, jamás me había ocurrido.- Expresó horrorizada por aquel acontecimiento. Minutos antes me encontraba frustrada por no encontrar ningún avance pero al ver a Maura aquel malestar se disipo con rapidez.
-Creo que fue por mi culpa que hayas dormido más de lo normal.- Respondí acercándome a ella y depositar un beso casto en sus labios, pero aquello sólo duro segundo pues su boca demando un ritmo más intenso.
-Supongo que la idea de comer me esta pareciendo poco apetecible.- Habló al separase apenas milímetros de mis labios.
-Sin duda, pero debemos comer algo.- Dije riendo al ver como me fulminaba con la mirada.
