- A caso les hemos aburrido ya?

Natsuki rió. Kenjiro estaba dándole un puchero digno de un niño. Shizuru reprimía su propia risa a su lado.

- No es así . Sin embargo, Kyoto es nuestra casa, al menos por el momento, además, aún tengo muchos asuntos en el cuartel que requieren de mi atención, no me gustaría dejar un desorden a quien tome el puesto después de mi.

Kenjiro asintió sonriendo dejando de lado su puchero.

- Siempre mi sobrino responsable - congratuló antes de dirigir su atención a la castaña- cuida bien de mi sobrino, no quiero que salga de aquí en pie y vuelva cojeando, le conozco y siempre ha sido de meterse en problemas-advirtió .

- No se preocupe Kenjiro-san, estará de vuelta de una sola pieza- afirmó.

Tras las despedidas los tres adultos y el pequeño iniciaron su viaje de vuelta a Kyoto.

- Cuando piensas quedar embarazada?

Shizuru y su madre se encontraban compartiendo el té frente a los árboles de sakura en flor. Natsuki aún no volvía del cuartel donde actualmente entrenaba a quien ocuparía su lugar y los preparativos para su próximo viaje a Tokyo estaban en progreso. Y aún no habían decidido que hacer con sus arreglos de vivienda.

- Madre, eso no es algo que esté en mi control.

Su madre frunció el ceño.

- Te equivocas, es la labor de una mujer el quedar embarazada, que no sean nuestra falta de intentos el factor que impida la creación de un heredero. - afirmó

Shizuru soltó un suspiro. Ella y Natsuki carecían de problemas para estar cerca íntimamente, más era su suerte que a pesar de ello la concepción de un hijo no había sido posible.

- Los intentos no son el problema, madre.- afirmó Shizuru.

Los ojos de su madre se ampliaron en el horror. Shizuru le miraba preocupada.- que sucede, madre. Te encuentras mal?

- He de ser yo quien haga esa pregunta. Será que eres de esas mujeres...defectuosas?-susurró lo último en el temor. Shizuru le miró sin comprender

- No se a que te refieres madre.

- Es que acaso no serás capaz de tener hijos? Y si es así, entonces no sirves como mujer... Kruger te cambiara por alguien más que pueda darle un heredero...

Shizuru le miró angustiada.

Más tarde esa noche, Natsuki había llegado a casa con una sonrisa radiante. En la cena no había parado de hablar de lo bien que su suplente estaba aprendiendo y lo rápido que podría dejarle el lugar a su cargo. A la vez que le notificaron sobre aquella casa que visitaron en Tokyo, los dueños habían aceptado su oferta y Natsuki junto a su administrador estarían cerrando la compra en su próximo viaje.

Por su parte, Shizuru hacia su mejor intento por mantener una expresión alegre , aunque por dentro las palabras de su madre le comiesen el alma.

- Qué es lo que está mal, Shizuru?- cuestionó mientras deshacía su uniforme- desde que he vuelto a casa he notado que pareces particularmente distante- continuó a poner su ropa de cama y anudar su fajín . Caminó hasta estar detrás de su esposa que ahora en sus propias ropas de dormir se deshacía del maquillaje en su rostro. Natsuki le tomó entre sus brazos.- cuéntame...-incitó

Shizuru encontró sus ojos en los de Natsuki. La preocupación evidente en su mirada.

- Creo que Natsuki debería de buscar otra esposa y disolver nuestro matrimonio.-dijo Shizuru, su voz trémula.

Natsuki se separó de ella al instante.

- De que estas hablando Shizuru!? Pensé que estábamos bien. Algo ha tenido que suceder para que digas esto a mi. Exijo que me digas la razón por la que deseas alejarte de mi!- Natsuki pasó del shock en la impresión a la ira.

Shizuru le miró con ojos cristalinos de lágrimas contenidas.

- Yo no creo poder dar a Natsuki un heredero...mi madre me ha dicho que es posible que yo no te sirva como una mujer...que yo este defectuosa...-su voz se rompió entre un mar de lágrimas .

Natsuki le observó llorar y podía sentir su propio corazón en el dolor. Su cuerpo inconscientemente se movió para envolver a la mujer. Shizuru intento salir del abrazo causando que Natsuki le retuviese con más fuerza entre sus brazos. Cuando Shizuru se calmó, Natsuki encontró el tiempo para hablar.

- Escucha bien, Shizuru. No importa cuanto tiempo nos lleve concebir o si podremos hacerlo o no, yo no voy a dejarte. Tu me has aceptado tal y como soy y yo haré lo mismo. No importa que piensen o digan los demás. No te dejare.

Ante la sinceridad y amor en las palabras de Natsuki,Shizuru rompió rompió a llorar una vez más.

- Comienzo a creer que no te merezco...-murmuro Shizuru en el cuello de Natsuki. Natsuki rió.- ara, Natsuki se ríe de mi ?

- No, es sólo que yo estaba pensando exactamente lo mismo de ti. Cualquier otra mujer en tu lugar habría hecho lo impensable para mantener sus pensamientos de mi y aquí estas tu siendo honesta, incluso en el dolor.

Se miraron a los ojos por un tiempo antes de intercambiar tiernos besos.

- Y sobre nuestros hijos...-Natsuki murmuro entre besos-..no te preocupes, confió en que llegarán ha su tiempo...

- Confiare en Natsuki...