Disclaimer: Y Bakugan sige sin pertenecerme :D


"—¿Qué eres?"

Si tenía que ser sincero, preguntó con temor. A pesar de que siempre supo ser valiente y enfrentar sus miedos con la cabeza en alto, en esos momentos la incertidumbre, las dudas y la ignorancia de la que pasaba lo orillaban a esos sentimientos que había creído ajenos a él.

—¿Qué soy? —Repitió ella, mientras movía su mano y la contemplaba— Creí que era Fabia —contesto con simpleza.

—Ya no le des vueltas al asunto —espetó molesto, en un cambio total de ánimo.

Sólo que ella seguía entretenida viendo su propia mano. Se sintió impotente ante su actitud. Lo último que necesitaba era que la única respuesta que pudiera obtener se le fuera negada.

—¡Escúchame muy bien! —exigió en tono autoritario, logrando el sobresalto y atención de la chica— Ya estoy harto de quedarme en blanco y no poder solucionar nada. Así que dime de una jodida vez cuál es tu pinche juego —ella lo miro perpleja, muy probablemente porque no se esperaba ese arranque de reclamos a los cuales ni él estaba acostumbrado—. Porque desde el momento en que te conocí, no has hecho nada más que joderme el poco rato en que podía estar tranquilo, cuando en ningún momento te di pie a que si quiera me hablaras. Así que te exijo, que me digas: ¿Qué eres? ¿Cómo hiciste eso? —Refiriéndose a la desaparición del mariposa— ¡¿y cómo mierdas pudiste enterarte de lo que pensé?

Fabia, parpadeó, sorprendida con su actitud.

—¿Perdón? —pregunto como si no entendiera de que iba.

Shun, endureció la mirada y avanzó hasta estar frente a la chica.

—Me estas hartando —dijo con los dientes apretados, sintiendo como la furia lo invadía cada vez más—. Contéstame, porque no eres el único dolor de cabeza que tengo.

—¿A sí? —cuestionó sin inmutarse por el estado de ánimo en el que él estaba— Si tienes otros "dolores de cabeza", como los llamas ¿Por qué darme importancia a mí? Ve y atiéndelos ¿o no puedes?

—Ya te dije: contéstame.

—Es eso, ¿verdad? —Siguió ella, ignorando olímpicamente sus demandas— Lo que deberías hacer es preguntarte a ti mismo ¿Por qué no puedes contra esos "dolores de cabeza"?

—Mira, esos son problemas míos en los que ni tú ni nadie tiene porque andarse metiendo. Contéstame —No, no iba a quitar el dedo del renglón. La tenía justo frente a él, necesitaba las respuestas. Una, tan sólo una… y después podría dedicarse a buscar la solución del resto de los extraños sucesos en su vida que vinieron a cambiar todo su plan por completo.

La chica delante de él lo veía con una mueca de incredulidad.

—¡Contéstate tú! –exclamó ella, impacientándose de repente— ¿Por qué no puedes solucionar tus problemas?...

Pareció que iba a decir algo más, pero en lugar de eso entrelazo sus manos y miro a un lado, como si estuviera meditando algo. Cosa que él iba aprovechar para hablar pero apenas abrió la boca, Fabia puso la palma de su mano frente a él, dándole a entender que guardara silencio.

—Bien, veámoslo de otra manera —retomo un segundo después de aquello, al parecer había encontrado la solución a algo, que obviamente el desconocía—, entonces dime: si no tengo, nada, absolutamente nada que ver contigo, según tú ¿Por qué te importo tanto?

—¿Por qué? —La furia regresó a él muy pronto, su tono de voz más alto de lo normal— Mi vida era perfecta, absolutamente perfecta, hasta hace unos días que te apareciste para joder, y empecé a dudar de lo que estaba haciendo… —y se detuvo al verla sonreír ampliamente. Siendo ese momento en que al fin, sucesos y situaciones sin conexión aparente, tomaron un mismo camino.

Dicen que las cosas caen por su propio peso… la realidad de la situación de Shun una de ellas.

—Fuiste tú… —dijo en voz baja, mirándola con incredulidad—, todo esto empezó después de que te conocí. Mi falta de memoria y atención, mi indecisión… todo…

Empezó a acomodar cronológicamente cada uno de los sucesos hasta ese momento, dándose cuenta de que todo, en efecto comenzó a raíz del encuentro con esa chica, de ojos verdes y ropa estrafalaria. No había otra explicación, no podía. Ella era la causante de todo, de otra forma su plan no se hubiera venido abajo hasta ese momento; hubiera fallado antes. Su único error había sido conocerla. La pregunta ahora era:

—¿Por qué? —dijo en voz queda.

Porque por más que lo niegues, yo existo —la sonrisa en su cara imborrable.

Y de todo lo que le había dicho hasta ese momento esa era la más extraña de todas. Fabia lo miró por un rato más hasta que dio la media vuelta, dispuesta a irse. Shun no supo que hacer, ¿detenerla y dejar todo por la paz? ¿O seguirla y seguir con esa interminable discusión?

—Decidir es cosa tuya —escuchó que hablo, sin siquiera detenerse, contestando por segunda ocasión a las dudas en su mente—. Quedarte o seguirme, el silencio o las respuestas…

Bajo otras circunstancias, él la hubiera ignorado, tachado de loca y regresado a su casa… sin embargo, a esas alturas ya no podía dar marcha atrás, no desde el momento en que siguió a la mariposa. Así que tomo su decisión, como lo hizo hace un año, y la siguió a ella. La única que podría darle las respuestas que tanto necesitaba.

+.+.+.+.+

—¿Qué hacemos aquí? —preguntó Shun claramente ofendido por haber llegado a aquel lugar.

Delante de él se encontraba una reja negra de doble puerta. Del otro lado podía ver extensiones de jardines, con árboles acomodados en serie, lapidas con cruces, otras con estatuas y la mayoría con un adorno floral.

Fabia lo había llevado al cementerio.

—Querías respuestas, venimos por ellas —explico Fabia, mientras se acercaba a la reja negra, tomo dos barras del metal oscuro y la sacudió un poco—. Creo que puedes brincarla sin problema.

Shun la miro como si se hubiera vuelto loca… -lo cual era algo irónico viendo que el mismo estaba inmiscuido en todo aquello- pero ella simplemente se cruzó de brazos, esperando a que él se dignara a moverse.

Suspiró, dio unos cuantos pasos más hasta estar frente a la cerca, se tomó de dos de las barras, y apoyo sus pies en las mismas para así, subir y después brincar la cerca.

—Espero que lo valga —dijo girándose, esperando ver a Fabia del otro lado, pero ya no estaba.

—Lo hará —lo oyó decir a su izquierda, se volteó, sorprendida de verla ahí, de pie. Y justo cuando iba a abrir la boca para preguntar, se abstuvo de ello. A esas alturas, nada que ella hiciera debería sorprenderle tanto—. Además, si venimos aquí fue por culpa tuya.

Ambos empezaron a caminar, adentrándose en el abandonado lugar.

—¿De que estas hablando?

Ella suspiró cansada y después dijo:

—Ya lo entenderás todo. Sólo espera ¿Desde cuando eres tan impaciente?

—Desde que la situación se volvió más surrealista de lo que podía soportar.

Ella rio levemente, pero siguieron en silencio, y como única fuente de luz la de la luna que en aquel momento era llena. Y por el camino que estaban tomando, no le estaba dando un buen presentimiento a Shun. Unos minutos más y confirmó sus horribles sospechas. Fabia lo había guiado hasta el lugar donde yacía enterrada la persona que más amo en todo el mundo.

La tumba de su madre.

—¿Quieres una solución? Vayamos a la raíz del problema.


¡GRACIAS A Shizuru-Hime, Sayuri Yamada y summerlilies! Ame sus reviews chicas en serio. Cada vez nos acercamos a la verdad y el final de esta historia *3*

Cómo veran, Shun ya sabe que si hay una conexión entre lo que le pasa y a la aparición de Fabia. En el siguiente, si mal no estoy, ya sabrán todo... o casi todo ;D

No puedo creer que ya vaya a terminar este fic la verdad XD. Pensé que me tardaría más, pero creo que mi amigo y su "proyecto" fueron un gran estimulante. También espero que les guste como van agarrando forma las cosas. Aunque hay aspectos muy repetitivos, lo consideré necesario porque la verdad se los dí muy revueltos, entonces para este punto tenían que "unirse" y verse como un todo :D

En fin, nos vemos, y a todos los que leen: Sus reviews me hacen feliz ;)