Harry Potter y sus personajes son propiedad de JK Rowling


Decepción, cuando en la vida hay algo que causa dolor,
Y que penetra en tu mente.
Frustración, cuando crees que estás solo frente al mundo y no,
Ella está contigo siempre. Sentimientos que atormentan tu interior,
Te desgarran por dentro menguando tu fuerza.

Decisiones que acabaron en error
Te hacen ver que esta vida no va a ser perfecta.

Tu obsesión, dejó encerrado en muros a tu corazón,
Y lo mató lentamente.

Ángeles de una sola ala /Dragonfly

Navidad, Lágrimas y un Beso.

Remus suspiro su reunión con Dumbledore no había resultado como a él le hubiese gustado, Dumbledore le pregunto insistentemente donde había estado los últimos meses y también lo atosigo de preguntas respecto al motivo por el cual había dejado de recoger los suministros de poción matalobos que Snape le preparaba cada mes Remus evito contestar pero cuando sus ojos caramelos se conectaron con los del anciano, el lobo gruño molesto pues claramente noto como intentaban entrar en su mente. Después de eso él se había despedido apresuradamente y salió de la oficina sin darle al hombre mayor oportunidad para seguir preguntando. Remus volvió a suspirar molesto los intentos del viejo por ver sus recuerdos le habían provocado una creciente migraña que empezaba a desesperarlo

Si vuelve a intentar ese truco conmigo juro que le rebanare la garganta - dijo su lobo interno con un gruñido

— Empiezo a estar de acuerdo - susurro el castaño

La puerta del número 12 al fin aprecio y el laycan sonrió alegre ¡al fin algo de paz! después de una siesta hablaría con Sirius y Elizabeth

pronto veremos a los cachorros - canturreo su lobo más tranquilo.

Remus estiro la mano e inserto la llave mágica dio dos pasos dentro de la mansión Black cuando de repente algo grande, negro y pesado le cayó encima y lo tiro al suelo, una áspera lengua le paso por la cara antes de que dos chicos pasaran por enésima suyo tras el can

— Sirius, chicos ¿a dónde van? – pregunto cuando los vio desaparecer por la puerta

— ¡maldito chucho como te agarre te vas a enterar! – y allí estaba la razón por la cual su amigo huía con el rabo entre las patas literalmente, Narcisa y Andrómeda las temidas hermanas Black

— ¡no huyas cobarde! - grito Andrómeda y salió varita en mano hacia el lumbral de la puerta pero Sirius y los dos niños ya habían desaparecido

— ¿alguien me puede explicar que está pasando? - preguntó el castaño poniéndose de pie

— Hola Remus - saludo Elizabeth acercándose al castaño coquetamente, fuera de la casa oyeron un gruñido y la cantarina risa de la condesa

— ¿Sirius estará bien? - pregunto Cassy asomándose para comprobar si aún tenía tío

—Oh querida que ese perro pulgoso no te importe - dijo Narcisa acercándose a su hermosa sobrina, Andrómeda fue tras su hermana y ambas se llevaron a la niña asía el salón

Remus suspiro, él quería paz y tranquilidad, pero en la casa de los Black eso parecía imposible Elizabeth le sonrió y lo invito a desayunar

— ¿pero y Sirius y los chicos? – pregunto algo preocupado

— tranquilo, Sirius cuidara bien de ellos -

— pero … -

— Remus, parece que no me conoces, ¿crees que yo dejaría que mi compañero y mis dos hijos pasearan por la ciudad sin protección? – preguntó escéptica la condesa y una sonrisa afilada se extendió por su rostro

— los tienes vigilados – dijo el lobo sorprendido

— debo proteger a mi familia - sonrió la rubia

Remus se juró nunca subestimar a los vampiros y mejor aún, nunca volverse su enemigo, ya más tranquilo se dirigió al comedor y Elizabeth ordeno a l viejo elfo que le traiga el desayuno a su invitado.

Harry y Luna acompañados por Sirius caminaban tranquilamente en el callejón Diagon el animago deseaba haber llevado a Cassy con ellos pero sus muy queridas primas lo habían sacado de su casa a punta de varita

— ¿a dónde iremos Sirius? – pregunto Harry

— vamos a buscar un regalo para Lizy, con todo el ajetreo se me olvido comprarle algo - comento el animago sonriendo nervioso

— Me gustaría poder comprarles algo a mis amigos pero no tengo ni un solo galeón - comento Harry suspirando abatido Sirius entonces fijo sus ojos en el pelinegro

— ¿pero y la cámara juvenil que les dio James? – pregunto el animago

— ese fue un regalo solo para Chris – susurro el pelinegro menor

— ¡hey chicos vamos a Gringotts a sacar galeones y hacer compras navideñas! — dijo Sirius intentado alegrar a su ahijado Luna asintió y Harry le sonrió en respuesta

Llegar al banco mágico fue toda una proeza, pues a esa hora el callejón Diagon se llenó repentinamente de compradores navideños que iban y venían en un rio de magos que arrasaba todo a su paso.

Luna estaba distraída y se dejó jalar por los dos morenos que luchaban con la marea de magos, finalmente cuando llegaron a las puertas del banco mágico Sirius quiso morir al ver las largas y gigantescas colas en todas las ventanillas , los duendes parecían más molestos y gruñones que de costumbre y Harry les dio la razón, los magos eran arrogantes y miraban a todas la criaturas por encima del hombro además en navidad siempre dejaban todo al final y aquel era el resultado; tumultos de malhumorados magos y ariscos y gruñones duendes que no andaban de humor para atender a sus molestos clientes Sirius cogió a los niños de las manos y los llevo con el asía la oficina del director del banco dos duendes los detuvieron.

— tengo una cita con el señor Ragnok - dijo Sirius y de su chaqueta saco un rubí rosado ambos duendes lo escudriñaron con la mirada

— por aquí - dijo uno de los duendes y los guiaron hacia el final de un largo pasillo ricamente ornamentado – esperen aquí - ordeno el duende y toco la puerta se oyó una malhumorada voz responder en un idioma extraño, el duende que los había guiado ingreso a la oficina y salió rápidamente para hacerlos pasar

— Lord Black, tome asiento – dijo un duende de aspecto osco pero por su atuendo Harry dedujo que era el jefe del lugar. Luna le sonrió al hosco duende y Harry lo miro fijamente - que interesantes acompañantes trae comento el duende sin apartar la vista de los dos niños

— señor Ragnok vengo por a recoger el encargo que les hice hace un mes - dijo el pelinegro atrayendo la atención del duende

— Sí, su pedido nos sorprendió mucho pero si tiene el pago su pedido le será entregado inmediatamente - Indico el duende y un brillo codicioso ilumino su mirada

— el pago está listo - dijo el mago y saco un estuche de terciopelo negro que agrando con un toque de su varita luego se lo tendió al duende; Harry y Luna veían todo intrigados los ojos del duende se iluminaron y una sonrisa complacida apareció en su rosto cerro el cofre y chasqueo los dedos, el duende que los había conducido hasta allí entro ambos seres intercambiaron unas palabras en su idioma y este salió apresurado regreso minutos después con un caja finamente ornamentada con plata y joyas preciosas entrego la caja a su jefe y este se la paso a Sirius, el pelinegro embozo una sonrisa complacida al abrirla caja y después la guardo – señor Ragnok un placer hacer negocios con usted - dijo el mago

— claro – respondió el duende

— Ahora, hay otros asuntos más que me gustaría tratar, quiero abrir tres cuentas nuevas - dijo, y el duende volcó toda su atención en el mago

— ¿a nombre de quién? - pregunto

— Harry Potter, Cassiopeia Black y Luna Lovegod -

— La cantidad que se depositara en esas cuentas - pidió el duende mientras una vuelapluma anotaba todo en un pergamino

— mil galeones y mensualmente se irán añadiendo quinientos a cada una - dijo

— Bien - respondió el duende y volvió a llamar al otro duende al que le entrego un pergamino con las indicaciones de lo debía hacer y luego volvió su mirada sus clientes - mientras esperan aprovechemos para regularizar la situación del señor Potter, si nos permite lord Black - dijo el duende Sirius quería preguntar de que hablaba pero decidido esperar ya Harry le contaría, se puso de pie y salió de la oficina con Luna

— ¿Señor Racnok a que se refiere con mi situación? - pregunto el pelinegro cuando su padrino y su amiga se marcharon

— Su raza, ha tenido muy buenas relaciones con los duendes durante largos años, desde que el faraón despertó nos hemos encargado de custodiar los tesoros de los nosferatun y a pesar de que usted aún no ha despertado su sangre inmortal ya es consciente de su legado y por tanto la magia de su cámara lo ha reconocido — Harry lo miro sin comprender muy bien de que hablaba el duende, Racnok suspiro y decidió explicarle mejor — vera señor Potter, desde los mismos inicios de las civilizaciones humanas y la llegada de los suyos al mundo mortal las primeras cámaras que los duendes custodiamos fueron creadas para albergar las pertenencias de los nosferatun y de otras criaturas mágicas, con forme el tiempo ha pasado más cámaras aparecieron y cuando el propietario está listo la cámara se desbloquea y le da acceso a su oro y algunos objetos que podría necesitar, claro que hay cosas que solo le serán entregadas cuando despierte, pero ahora solo debe firma aquí, comprobar que es un nosfertun y la llave de su cámara juvenil le será otorgada - dijo el duende y sobre el escritorio coloco un pergamino de color gris. Harry se sorprendió pues el pergamino estaba en blanco – una gota de su sangre es lo que necesita - dijo el duende tendiéndole una fina daga de plata Harry dudó unos momentos pero finalmente se hiso un corte en el dedo y lo coloco sobre el pergamino que se ilumino levemente un segundo después el contrato mágico aprecio, el pergamino se dividió en dos, uno de los documentos lo cogió Racnok, el otro se enrollo y Harry lo cogió, pero al momento el pergamino cambio y sobre la mano del chico aprecio una llave negra

— ¿Esta es mi llave? - pregunto dudoso

— Así es, una llave única, no hay copias ni duplicados así que no la pierda – el pelinegro se quedó contemplando la llave; Racnok ordeno hacer pasar a Sirius y después de firmar todo el animago y los dos chicos fueron por su oro. Luna le sonrió a Harry cuando este les conto sobre su cámara y les mostro la llave

— Bueno ahora Harry eres oficialmente un nosfertun en práctica – comento la rubia

— Lizy tiene una igual, su cámara es la número seis – comento Sirius mientras descendían en el carrito

— Me gustaría echarle un vistazo - comento Harry

El duende los llevo hasta lo más profundo del banco, la cámara de Harry era la diez, el niño entrego su llave y el duende la introdujo en la gran puerta, la llave se fundió en la puerta y esta se abrió; al instante varias antorchas se encendieron dentro de la cámara había una especie de salón, varios libreros apilados a ambos lados hasta el tope de libros de toda clase, también habían cofres y otras cosas todo estaba en un extraño orden Harry se preguntó ¿para que eran tantos cofres y arcones? pero le restó importancia cuando sus ojos se fijaron en los libros

— Que extraño, creí que nos caería una montaña de oro – comento en broma Sirius

— Creo que los nosfertun no son tan pretenciosos como los magos - comento la rubia señalando los Cofres que estaban apilados

— ¿Crees que …? - pregunto Sirius

— Ya sabes eso que dicen "la realeza no debe tintinear al caminar" — respondió la rubia con simpleza y Sirius la miro sorprendido

A Harry también le pico la curiosidad y abrió el cofre más cercano al abrirlo el brillo dorado de los galeones lo sorprendió - Luna tiene razón - dijo el chico sorprendido, el duende lo miro con aburrimiento pero estaba de acuerdo con la chica rubia los nosferatun eran muy diferentes a los magos.

Sirius, Harry y Luna le dieron un rápido recorrido a la cámara, el pelinegro abrió un cofre pequeño que había llamado su atención desde que ingresaron dentro del cofre había un extraño medallón la cadena era de plata muy fina seguramente hecha por duendes y el medallón tenía una curiosa forma un dragón sobre una espada con las alas desplegadas los ojos del dragón eran de un atrayente verde pero Harry estaba seguro que las pequeñas esmeraldas tenían algo más ,con cuidado lo cogió y en sus manos el medallón se hizo más pequeño se lo guardó en el bolsillo y se acercó a Sirius que veía con curiosidad un libro.

Estuvieron en la cámara un buen rato y Harry encontró varios cofres e incluso libros que no pudo abrir supuso que para abrirlos se necesitaría que el fuera un nosfertun completo pero no le dio importancia los tres salieron del banco mágico con los bolsillos llenos; Sirius había insistido en que mientras fueran menores y estuvieran bajo su techo él se encargaría de pagar así que les dio una bolsa llena de galeones a cada uno y se internaron en el callejón Diagon, Harry encontró algunos libros interesantes que sabía les gustarían a Athina y Constantin, después encontró el regalo perfecto para Daniela en la tienda de mascotas la tarde se les paso veloz y cuando la primera estrella se asomó en el horizonte Sirius, Luna y Harry con sus compras de última hora volvieron al número 12, para esa hora Andrómeda y Narcisa ya se habían marchado con la promesa de volver al día siguiente, Lizy se rio de la cara de abatimiento de Sirius y Cassy lo consoló diciéndole que sus tías habían prometido no dejarla huérfana por segunda vez Las chicas se rieron del comentario aunque a Sirius no le pareció divertido, pero al final le restó importancia.

— Cassy, esto es para ti - dijo y colocó frente a la niña una llave dorada

— ¿De qué es? – pregunto ella

— De tu cámara de Gringotts, me habría gustado darte la de Bella pero después que la capturaran esa cámara ha estado congelada y solo se descongelara cuando cumplas la mayoría de edad - comento pero Cassy le restó importancia y agradeció el regalo a Sirius dándole una abrazo.


La luz del sol entrando por su ventana lo hizo despertar malhumorado pero viendo la fecha salto de la cama era veinticuatro de diciembre, al fin después de tanto podría ver a su hermano corrió hacia el baño a prepararse y cuando finalmente estuvo listo bajo al comedor su madre estaba preparando el desayuno pero a él no le interesaba el desayuno.

— ¡Hoy iremos a ver a Harry! – dijo emocionado el castaño

— Primero debemos desayunar— contesto Lily

— No entiendo porque no le dijeron a Harry que venga pasar la navidad con nosotros - dijo el castaño algo molesto

— Chris, por favor no vamos a discutir de nuevo – pidió la pelirroja

— Vale, lo que digas pero y donde esta papá, se nos ara tarde y…

— Tranquilo Chris aún es temprano - dijo James entrando a la cocina y tomándose un vaso de jugo

— Aun no entiendo porque no insistieron para que Harry pasara la navidad con nosotros - dijo el castaño molesto

— Pero vamos a ir a visitarlo y le daremos una sorpresa - Lily trato de calmar al chico.

Una hora después. Los Potter estaban frente a Grimmauld place Chris ansioso al fin podría ver a su hermano frente a frente, al fin podría abrazarlo la puerta les fue abierta por un ansioso e impaciente Harry, los ojos del niño brillaron emocionados al ver a su familia Lily sonrió emocionada y abrazo a su hijo.

— ¡Te he echado de menos Harry! - exclamo la pelirroja

— Yo también los he extrañado - dijo el pelinegro correspondiendo el abrazo

— ¡Harry! – Chris se lanzó a abrazar a su gemelo en cuanto su madre lo soltó, Harry abrazo a su hermano realmente lo extrañaba entonces levanto la cabeza y vio a James ambos se miraron unos segundos antes de que el mayor desviara la mirada

— ¿Cómo has estado Harry? - dijo James cuándo sus hijos se separaron

— Bien, gracias - respondió el pelinegro menor y los hizo pasar

Los adultos entraron detrás de los dos niños Harry los llevo hasta el salón recién decorado James le dio una mirada al lugar ya no se veía tan tétrico y poco atractivo hasta se atrevería a decir que lucía muy acogedor.

— ¡Prongs, Lily! - Sirius se asomó, lleva el cabello largo sujeto en una coleta baja y su sonrisa juvenil lo hacía parecer un adolescente

— ¡Padfoot, cada que te veo creo que luces más joven! - cometo alegre James

— Lo que pasa es que tu estas envejeciendo muy rápido — rio el animago

— ¿Darás una fiesta? — pregunto Lily al ver la decoración; el gran árbol que se alzaba hasta tocar el techo y las paredes encantadas que daban la sensación de estar en un bosque nevado

—Oh, Lizy insistió en dar una fiesta para presentar a mi hija y Andrómeda y Cissy la apoyaron - dijo el pelinegro sonriente

— ¿Tu hija? – pregunto James

— Amigo, tengo tanto que contarte pero no aquí dentro de poco las chicas vendrán y mejor vamos a la biblioteca

— Harry, porque tú y Chris no van a dar un recorrido – dijo el mayor dándole un ligero empujón a su ahijado

— ¡Ven Chris te presentare a Cassy y Luna y!… - lo demás los adultos no lo llegaron a escuchar pues ambos niños se habían marchado por la escalera al segundo piso

— Bien, vamos - dijo Sirius y guio a sus amigos asía la biblioteca

James y Lily entraron en la gran biblioteca de los Black un escritorio de madera ornamentado estaba ubicado en medio de dos grandes libreros Sirius tomo asiento e invito a sus amigos hacer lo mismo

— Estoy molesto con ustedes - dijo de pronto Sirius

— ¿Porque? — pregunto James confundido por el cambio de actitud de su amigo

— Lily, James ¿porque motivo no han contestado las cartas de Harry? – pregunto

— Sé que no hay excusa Sirius, pero la orden y Hogwarts me ha tenido demasiado ocupada – se excusó Lily

— Yo tengo mi trabajo como auror y con los ataques a los pueblos muggel y por eso realmente no he tenido tiempo - dijo desviando la mirada el mago

— No me parecen excusas creíbles pero, dejémoslo estar porque Harry ha tenido mucho apoyo y comprensión de todos en la escuela pero hay algo importante que debemos hablar -

— Si, lo mencionaste en tu última carta – comento la pelirroja preocupada

— James, Lily están equivocados al pensar que Harry es squib – dijo

— Sirius no bromes, Harry es un squib no hay duda – respondió James

— No recibió una carta de Hogwarts porque Hogwarts no tiene el nivel ni la capacidad para instruir a alguien con el potencial de Harry – respondió Sirius atrayendo por completo la atención de sus amigos

— Habla claro Sirius porque si es una broma no tiene gracia - dijo James; el animago tomo aire y se preparó para decirles lo que ocurría no sabía que reacción tendrían sus amigos sobretodo James que había sido criado desde su nacimiento bajo la idea de que la magia negra era mala y la nigromancia era la peor de las ramas de la magia negra.

— Harry, recibió una carta una semana después de que Chris recibiera la suya, en esta carta le informaron que había sido aceptado en una academia mágica y la persona que vino nos dijo que…-

— ¡Habla de una vez Sirius! — pidió Lily ansiosa

— Harry, es un nigromante natural — el silencio que precedió aquella frase fue total

— ¿Qué?, eso no es posible — dijo James al fin

— Es la verdad James Harry es un hechicero con gran talento para…—

— La magia negra — completo el auror con asco — ¡No lo acepto ningún hijo mío va ser un mago oscuro! —

— ¡James cálmate! – pidió Lily igual de horrorizada

— ¡QUE ME CALME, QUE ME CALME ME ESTA DICIENDO QUE HARRY ES UN ASQUEROSO NIGROMANTE, QUE EN UN FUTURO SERA UN MAGO OSCURO ¡QUE MEJOR ESTARÍA …—

— ¡NO TE ATREVAS! – grito Sirius poniéndose de pie al igual que James, los ojos del animago adquirieron un toque rojizo que sorprendió a Lily e hiso dar un paso atrás al auror

— ¡DEBÍ SABERLO, TÚ Y TU FAMILIA LOS BLACK, MAGOS OSCUROS POR EXCELENCIA HAS LLEVADO A HARRY POR ESE CAMINO, NO QUISE CREERLO CUANDO VOLVISTE Y TU MADRE TE RECIBIÓ CON LOS BRAZOS ABIERTOS, PERO ESTABA MUY CLARO ¿QUE OTRO MOTIVO TENDÍA ESA BRUJA PARA RECIBIRTE SI NO FUERA QUE TÚ TAMBIÉN ABRAZASTE LAS MAGIA NAGRA?, TODOS LO DIJERON PERO YO TE DEFENDÍ, Y AHORA HAS LLEVADO A MI HIJO A QUIEN SABE DÓNDE PARA QUE LO INSTRUYAN EN MAGIA NEGRA, PERO ESTO SE ACABA AHORA ME LO LLEVARE Y SI REALMENTE ES UN MAGO IRA A HOGWARTS -

— ¡NO PONDRÁS UN DEDO SOBRE HARRY, EL NO SALDRÁ DE ESTA CASA! - respondió Sirius molesto al extremo

— ¡NO TIENES EL DERECHO! – vocifero James

— Claro que si amigo, dejaste a Harry abandonado por cuatro meses y planeas obligarlo a abandonar la escuela, el ministro me debe una grande y con todas las pruebas no será difícil convencerlos de cuál es el mejor lugar para Harry - dijo el animago

— ¡TÚ, TU MALDITO TRAIDOR, SEGURAMENTE ES CIERTO ESO QUE DICEN LA HIJA QUE TANTO PRESUMES EN LA BASTARDA DE BELLATRIX Y …- Sirius se había cansado en un parpadeo le lanzó un puñetazo a James y lo lanzó contra el suelo Lily corrió hacia su marido y vio el hilo de sangre que corría por su labio

James se puso de pie y tiro de Lily saliendo por la puerta Sirius los siguió pisándole los talones James llego al pie de la escaleras y llamo a Chris a gritos

— ¡No te llevaras a Harry! - dijo Sirius

— ¡QUÉDATE CON ESE NIÑO, LO REPUDIO DESDE AHORA YO SOLO TENGO UN HIJO, DESCONOZCO A ESE NIÑO COMO MI HIJO, UN POTTER JAMÁS TENDRÁ DE DESCENDIENTE A UN MAGO OSCURO, LO ABORREZCO! – dijo con odio.

Sirius levanto la vista y se encontró con dos pares de ojos unos marrones que lo veían horrorizados y unos verdes que pronto se oscurecieron y cristalizaron, Harry regreso corriendo al segundo piso, Chris quiso ir tras el pero James lo cogió del brazo antes que pudiera marcharse, Lily ahogo un sollozo y las lágrimas no dejaban de caer

— No puedes estar hablando en serio - dijo el animago mirando impotente como el niño pelinegro había huido

— ¡Haz lo quieras con el! - respondió James y arrastro a su mujer e hijo

— Espero que no te arrepientas de tus palabras – dijo Sirius

— Jamás – respondió el auror

— Lily ¡¿tú no vas a decir nada?! – pregunto incrédulo Sirius

— Yo… – la pelirroja rompió a llorar incapaz de hablar

— En ese caso no los quiero cerca de mis hijos, en lo que les resta de vida — dijo una voz delicada pero firme James vio a una mujer de cabello rubio hermosa y pálida casi precia flotar cuando avanzo asía ellos.

— ¿Quién eres tú? - pregunto James

— Elizabeth Black, la esposa de Sirius y madre de Cassy, Luna y Harry y usted señor Potter no es bienvenido en mi casa - declaro la rubia, entonces una fuerza superior arrastro a James y Lily asía fuera, Chris se hubiera quedado pero su padre no lo soltaba los tres vieron como la puerta se cerraba y la rubia subía las escaleras junto a Sirius

James se apreció en su casa y soltó bruscamente Lily y Chris estaba muy molesto y la rabia lo llevo a ir hacia la chimenea

— ¿James que vas hacer? – pregunto Lily

— A cumplir mi palabra - respondió el

— ¿¡De que rayos hablas!? - grito el más joven de los Potter

— Chris a partir de este momento tienes prohibido comunicarte con Harry o con Sirius ¡me has oído! -

— ¡Son mi hermano y mi padrino, ¡no me puedes prohibirme hablar con ellos! - respondió el castaño estaba furioso, no le podían hacer eso, la magia se descontrolo y todos los vidrios de la casa estallaron al igual que todo lo de cristal

— ¡BASTA CHRISTOPHER! - grito James alzando la mano los ojos de Chris lo miraron con temor primero, pero luego se llenaron de odio.

— Te odio – dijo y salió de la sala dejando a Lily hecha un mar de lágrimas y a su padre descargando su furia en una mesa


En la casa de los Balck. Cassy y Luna estaban apoyadas fuera de la habitación de su hermano hacia un rato Sirius y Elizabeth habían entrado, pero no salían y la pelinegra empezaba a impacientarse todo ocurrió después que los padres de Harry llegaran había sido muy rápido y abrumador, suspiro algo triste pensando en lo bien que se estaban llevando Luna y Chris que parecían haber congeniado muy bien pero entonces aquel grito y luego todo el caos que se armo…

— James Potter se arrepentirá de sus palabras y vendrá suplicar el perdón de nuestro hermano – dijo Luna, sus ojos grises brillaban de forma inusual y Cassy se sorprendió por lo general Luna era la más calmada pero cuando vieron lágrimas en los ojos de Harry ambas tuvieron una pequeña explosión mágica y los cuadros de la casa habían salido volando más ahora estaban esperando a que Sirius y Elizabeth les permitieran hablar con Harry darle su apoyo.

En el salón donde sería la fiesta Narcisa y Andrómeda miraban con desprecio a Dumbledore, es que ese anciano no podía haber escogido peor momento para aparecer, el elfo domestico les había dicho que los amos estaban ocupados con uno de los jóvenes y la rubia Malfoy suspiro, ella y Andrómeda habían escuchado perfectamente a James Potter cuando dijo repudiar a uno de sus hijos. Draco tenía la mirada en la puerta, él y su madre estaban junto a Nymphadora y a su tía Andrómeda en la sala de estar cuando los gritos de Potter rompieron la amena charla que las dos brujas sostenían con la esposa de Sirius él había visto las lágrimas queriendo salir de los ojos verdes y sintió una terrible ira quería herir de la misma forma James Potter y cuando pensó en escabullirse llego el pesado e inoportuno viejo loco, volvió a mirar hacia la puerta y suspiro, Tonks lo llevaba observando un rato y la verdad es que se había cansado de oír las tontas preguntas que el director del Hogwarts les hacía a las dos mujeres mayores

— Vuelvo en unos minutos – dijo la chica poniéndose se pie y tumbando las vajillas sobre los adultos en la confusión Draco sintió un ligero empujón y vio a su prima giñarle un ojo entonces sin esperar más se escabullo por la puerta mientras su madre reprendía a la joven metamorfaga que sonría culpable por el desatre.

Subió las escaleras rápidamente no tenía idea de donde estaba la habitación de Harry, pero sentía algo que lo guiaba llego al pasillo del tercer piso y vio a Luna y Cassy apoyadas en la pared, recordó a amabas pues el día anterior los habían presentado; Luna era algo rara, pero Cassy, ella le daba algo de miedo tenía esa mirada fiera de su tía Bellatrix y le provocaba escalofríos además de que la lagartija que siempre lleva en el hombro era muy repulsiva a opinión del joven rubio.

— ¿Qué haces aquí? - pregunto la pelinegra a la defensiva mientras su mascota se aferraba con fuerza y clavaba sus ojos en él.

— Yo…yo venía a… -

— Esta aquí por Harry, Cassy - dijo Luna con calma atrayendo la atención de la morena

— ¿Qué quieres con él? – pregunto suspicaz

— Yo soy amigo de Harry y …-

La puerta se abrió, Sirius estaba abatido, pero rápidamente se recompuso cuando vio a las niñas aunque arqueo una ceja cuando noto a Draco

— ¿Cómo esta Harry? – pregunto Cassy preocupada

— Está bien solo que por el momento quiere estar solo – dijo

— Pero… – protesto la pelinegra

— Es mejor déjalo descansar, además aún tenemos una fiesta que termina de organizar y debe ser una muy buena para poder subirle el ánimo a Harry – dijo Elizabeth saliendo detrás del animago y se llevó a Cassy y Luna junto a Sirius.

Draco vio la puerta semi-abierta del cuarto de Harry, Elizabeth le había giñado un ojo cuando se fue, ¿eso significaba que le daba permiso de entrar? Se preguntó, aun dudando dio un par de pasos y abrió la puerta en la ventana sentado en un gran sillón negro estaba Harry de espalda, tenía la mirada perdida en la calle, con sigilo camino hacia el joven pelinegro se detuvo a su espalda, Harry tenia las rodillas apoyadas en el pecho y suspiraba tristemente Draco estiro su mano con miedo y toco el hombro del chico este se giró rápidamente asustado no había sentido a nadie acercase los ojos verdes algo rojos debido al llanto se posaron en Draco, el rubio vio a peligro tan vulnerable le parecía tan frágil que el chico que enfrentó al troll y los protegió había desaparecido por completo Harry intento girarse y ocultar su rosto no quería que Draco lo viera así, tan débil pero el rubio fue más rápido y antes que Harry pudiera huir lo abrazo, Draco no sabía cómo consolar a una persona cuando lloraba él nunca había tenido a nadie a quien consolar así que darle un abrazo era lo único que se le ocurrió y al principio Harry se tensó algo asustado y abrumando pero, finalmente también rodeo con sus brazos la espalda de Draco y sin poder evitarlo las lágrimas cayeron por sus meguillas.

— Estoy aquí, contigo - dijo el rubio en el oído del peligro sin siquiera pensarlo

— ¿Siempre? – pregunto en un susurro el de ojos verdes

— Siempre - respondió Draco y permanecieron así, abrazados largo rato hasta que el rubio sintió el cuerpo algo más pesado del pelinegro y con cuidado lo recostó en el sillón, Harry estaba profundamente dormido.

Draco lo observo, pálido, hermoso a la vista de cualquiera los labios rosados le llamaban la atención y sin darse cuenta siquiera se fue agachando quería saber que se sentía besar esos labios se acercó más y roso los labios del pelinegro suaves como terciopelo o la seda más fina, un rose apenas pero cuando el rubio se apartó se sentía diferente llevo su mano a sus labios era una extraña sensación pero muy placentera sus mejillas enrojecieron al darse cuenta de lo que había hecho ¡había besado a su mejor amigo! y lo peor es que le había gustado enrojeció más aun pero se vio imposibilitado de apartarse cuando el pelinegro murmuro su nombre en sueños entonces lo entendió estaba perdido le gustaba Harry, ¡le gustaba su mejor amigo! .


La fiesta organizada por la condesa fue un éxito y la llegada inesperada de todos los amigos de Harry incluyendo a Serena, Seiya y los otros dos nosferatun lograron que el joven olvidara lo que había ocurrido durante la tarde por el momento, aunque Harry intento acercarse a Draco el este lo veía y se sonrojaba para luego salir huyendo, pero cuando el rubio vio a Aurel y Ald rodear a Harry sintió unos terribles celos que disimulo muy bien lanzándoles miradas asesinas a todos los que se acercaban al pelinegro. A media noche Harry se acercó a Draco y lo alejo de los demás, Seiya lo noto y decidió ayudarlo distrayendo a los demás

— Feliz navidad Draco - dijo Harry y de ropa extrajo un estuche de terciopelo negro y se los alargo al rubio. Draco lo miro y se sonrojo aún más, pero al final cogió el estuche con cuidado lo abrió y sus ojos se abrieron sorprendidos, dentro había un hermoso medallón tenía la forma de un Dragón con las alas desplegadas y bajo sus garras sostenía un espejo de obsidiana reducido

— Así podremos seguir en contacto solo necesitas tocar el espejo con la varita y este se agrandara - le explico Harry

— Yo no te traje nada – comento el rubio avergonzado

— Con tu presencia y amistad es más que suficiente - respondió el pelinegro sonriéndole dulcemente y Draco recodo e beso una vez más y enrojeció hasta las orejas, aunque la oscuridad de la noche le ayudo a ocultarlo; ¡rayos! eso lo atormentaría cada que viera esos ojos tan verdes.

Dentro del salón Sirius observo a su pequeña pelinegra acompañada de sus amigos luego observo a Luna señalando el muérdago, busco a Harry, pero no lo vio.

— Esta fuera con Draco - dijo Lizy rodeando su brazo

— No voy a dejar que nadie los aleje de mi - comento el pelinegro y apretó la copa

— ¿Qué fue lo que te dijo el anciano Sirius?, has estado muy molesto después de que él se fue - comento preocupada la condesa

— Te lo contare después hermosa, ahora disfrutemos de la fiesta y no les arruinemos las cosas a los niños -

— A nuestros hijos - corrigió ella para después besarlo

— Si, nuestra familia - afirmo el animago, Elizabeth asintió así era, ellos eran su familia y no dejarían que nadie los separar, si los magos se entrometían entonces se echarían encima aun enemigo aún más temible que el mismo lord oscuro porque ellos no tenían idea de lo temibles que podían ser los nosferatun; si alguien se atrevía a lastimar a uno de sus hijo o a Sirius, "la condesa sangrienta" no dudaría en volver y con ella marcharían las tres más grandes leyendas del mundo oscuro, aquel mundo oculto incluso para los magos …

Continuara….