Anne acudió inmediatamente al lado de Elizabeth al ver como se había marchado la señorita Bingley, para verificar el estado en que se encontraba su señora. Llamó

a su puerta para saber si le era permitido entrar, pero Elizabeth se limito a decirle que pasaría por alto la comida en forma, con una crema de verduras sería

suficiente, pero por el momento que la dejará sola, que regresará más tarde.

Las palabras de Caroline retumbaban en la cabeza de Elizabeth, como el eco de una campana en el campanario, "la pasamos muy bien anoche" , " todo el mundo

sabe que Darcy te ha dejado", "Darcy se avergüenza de ti" , " esta instalado en nuestra casa, se junto con los suyos" . Lloro hasta que se canso de hacerlo, pero se

vio forzada a calmarse y pensar con la cabeza fría, conociendo a Caroline no iba a dejar que la intriga que había ido a sembrar diera fruto. Todo parecía posible, pero

ella conocía a las personas involucradas, no podía permitirse revivir la experiencia que había vivido tiempo atrás, los prejuicios y el orgullo no serian los responsables

de su separación.

Tomando conciencia de lo ocurrido, Elizabeth solicito a Anne papel, tinta y una pluma para una carta, la persona indicada para informarle de la estancia de su

marido, era Jane, así que escribió una carta breve.

- Querida Jane:

¿ Cómo va todo? ¿ Qué novedades me tienes? , espero que verdaderamente me des buenas noticias. Por aquí todo muy tranquilo paso mis días leyendo y

cumpliendo con las recomendaciones del doctor. Debes estar enterada que Darcy salió de viaje, lleva tres días fuera. Te confieso que no sé el porqué de su viaje, así

como también desconozco su destino, creo que fue lejos por su demora. Me siento responsable del no saber de él, estuvo varios días tocando a mi puerta, pero no le

permití la entrada, quizá me quería decir a donde iba. Es por eso una de las razones de las que te escribo, ¿ sabes algo de Darcy?. Esta tarde vino Caroline a

informarme que Darcy se encontraba con ustedes, ¿ es eso cierto?. Tengo temor de perderlo, porque mis sentimientos hacia él son sinceros. Hazme el favor de

contestarme esta carta lo más pronto posible, me quitaras un peso de encima al revelarme lo que ocurre por allá. Fuera por mi propio pie, pero me es imposible,

saludame a tu marido.

Tuya,

Elizabeth Darcy.

Terminando de escribir Elizabeth fue clara con su mandato hacia Anne , quería que esa carte llegara a manos de su hermana , en la propiedad de los Bingley, y que

no pasará de ese mismo día para que fuese entregada.

Al día siguiente Elizabeth despertó más temprano de lo habitual, cuando Anne llego a la habitación, Elizabeth se encontraba sentada, leyendo.

- Buenos días señora, ¿ qué gusta para desayunar?

- Buenos días Anne, algo ligero estaría bien, algo de avena y una tostada.

- Entonces ahora subo con su desayuno.

- Cuando llegue la carta de mi hermana Jane, me la traen en seguida.

- Si señora, lo dejare dicho. ¿ Algo más que desee antes de que me marche?

- ¿ Alguna noticia del señor Darcy?

- Ninguna señora.

-Bueno, gracias Anne.

- Con su permiso señora.

Elizabeth tomo su desayuno como de costumbre, no se apresuro a terminar, tenía todo el día para ella sola. Así pasaron las horas mientras ella esperaba la

respuesta a la carta de su hermana. - "Quizá para la tarde" - se decía a si misma, pero la carta no llego, así que Elizabeth tuvo la determinación de escribir una

carta por día, incluso dos de ser necesario, conforme su necesidad de desahogarse con su hermana, pero la demora de las respuestas a sus cartas y de su señor

amado, fueron haciendo que su paciencia se fuera fracturando con los días, había pasado un mes ya desde su partida, como era de esperar su hermana como recién

casada compartiría su vida con su esposo, seguro tenia obligaciones con las cuales cumplir, no era correcto que viajase unas horas para verla dejando de lado a su

marido el señor Bingley.

Tomando en cuenta que Elizabeth se encontraba mejor de salud, podía ahora caminar por el jardín siempre y cuando no se fatigase, tenía aun sus restricciones por

parte del médico, las limitantes iban cesando conforme el tiempo, ella se reponía con lo que iba también ganando coraje, fortaleza y vigor.

Un día de despejado la inspiro para dar una caminata por los alrededores de su propiedad, pero claro acompañada por Annie, recogieron unos frutos para merendar.

Ese día se sentía con la fuerza de ir a la propiedad de los Bingley, subieron al coche después de su paseo andando a pie, tomando camino a su próximo destino. Iban

a medio camino en coche, cuando reconoció uno de los coches de los Bingley, el de uso personal para Caroline, junto a un maglioggio robusto, e hizo que el chofer

parara, se adentraron un poco al bosque sin perder de vista el coche de Caroline, nada paso a sí que siguieron de largo.

Al llegar a la propiedad de los Bingley, Elizabeth saludo a todos y solicito ver a su hermana, se sentaron junto la chimenea en uno de los salones para tomar el té.

- Querida hermana es un gusto poderte ver por vuestro pie.

- El gusto es mío al poder venir a visitarte.

- Perdona que no haya ido pero no tenido noticias que ameriten ir a verte. ¿ todo marcha bien? ¿ A que debo tu visita, es de placer acaso?

-Hermana debo decir que me encuentro muy bien de salud, pero mi corazón no anda de la misma manera, así que he venido primeramente a venir a verte a

vuestra casa y saludarte de ante mano.

- Querida Lizzie, todo bien, Bingley y yo esperábamos saber de ti para poder invitarte a un día de campo el próximo sábado y a la procesión de la virgen el domingo

por la mañana , los italianos son muy apegados a estas fiestas quisiéramos que nos acompañases, pero vaya que estas aquí, no tendré que mandártelo por escrito,

ya estas invitada, ¿ que dices?

- Será un placer hermana mía y así podre despejarme, no te quiero atormentar con mis asuntos, menos que veo que estas tan feliz, te ruego mi disculpes, pero

debo preguntarte si sabes algo de Darcy

¿ No ha regresado aun?

Pensé que estaría con ustedes

Pues por aquí estuvo los tres primeros días, hablo con Bingley y estuvo un rato con Caroline

¿ Así que es verdad?

¿ Qué cosa Lizzie, a qué te refieres con que sea verdad?

Caroline estuvo en nuestra propiedad hace un mes, me dijo que había estado con Darcy, que la pasaron muy bien…

- … Si la pasamos muy bien todos..

- .. Es decir, ¿ qué nunca estuvo a solas con Caroline cierto?

- Hermana no te atormentes, no se de que pudo haber hablado tu señor con el mío , pero ten en cuenta que jamás podría el señor Darcy serle infiel a su señora

esposa, por algo te escogío como compañera de vida.

- tienes razón hermana, pero dime ¿ no recibiste mis cartas, te he mandado? decenas de cartas.

- ¿ Cartas , dices? . No , para nada, no he recibido ni una sola, de hecho nadie ha recibido una sola en días desde que se marcho Darcy de aquí. Respecto a Caroline

hermana, es una mujer envidiosa, ya sabes tu muy bien que yo tampoco soy de su agrado, pero tiene que aceptar que soy una Bingley ahora y tu la señora de

Darcy.

Ambas rieron al unísono.

- Ay querida Jane me hace mucho bien tu compañía y tus palabras, cuéntame entonces que paso esos tres días que estuvo mi esposo por aquí .

- Lo mismo digo hermana , me da gusto que hayas venido a visitarme, la próxima vez me corresponde a mi. Pues veras, primero llego, hablo con Bingley, se quedo

y se instalo en una de las alcobas, cenamos y charlamos, hablamos de Georgiana, de tu accidente y de lo mucho que lo sentíamos todos, fue un descuido por parte

de todos, lo sé de mal gusto hablar de ti en tu ausencia, pero Caroline saco el tema a relucir queriéndote opacar, para lo que que Darcy brinco como tu defensor sin

dudarlo en menos de un segundo culpándose de lo sucedido. Bingley cambio el tema de inmediato, hablamos de las fiestas de este mes, ellos fueron de paseo al día

siguiente, y al tercer día por la tarde se marcho de aquí, pero no supe a donde iba, solo dijo que iría al norte, que su viaje era de importancia.

Ya veo, es un descanso escuchar tus palabras, lo que me parece extraño es la falta de correspondencia.

Ahora que recuerdo hermana, ¿ no te llego a ti la carta del Señor Darcy? , Bingley me ha dicho que dejo una carta sustanciosa para ti antes de marcharse.

¿ En verdad?

En verdad, es en serio , ¿ no la recibiste?

-No hermana, a mi no me ha llegado noticia de Darcy, noticias tuyas o de alguien conocido, estoy desconectada de toda razón social, lo único que me llega es el

boletín diario.

-Vaya, Lizzie entonces eso solo significa una cosa.

-Lo sé, puedo ver claramente que hay un carterista en medio de todo esto, un ladrón de correspondencia, que solo pretende fastidiarme. Entonces tenemos que

estar al pendiente hermana, de donde es el punto de saqueo.

-¿ hermana estas loca? Eso seria como libro de novela. Solo lo podría hacer un hombre

- Calmada querida Jean, le pediré a uno de mis más confiables mozos que siga al mozo con el que envío te mis cartas, le diré a que hora la entregue, antes de esa

hora saldré y me aposentaré en algún lugar en medio del camino sin que me descubran, tratare de ubicar el punto donde hacen el saqueo sin ser vista.

- No lo sé, para ti la vida siempre ha sido simple, eres muy valiente hermana, pero no creo que debas exponerte apenas te recuperas, espera, ten paciencia,

nosotros vamos a estarnos visitando, yo seguiré mandato cartas y veremos si esto continua al cabo de unos días.

- Pues esperare unos días más, pero si al llegar el tiempo esto no tiene fin, e vere obligada a realizar mi plan.

- Ay Lizzie, a ti nada te tiene.

- Bueno hermana, ha sido un placer poder charlado contigo, pero debo marcharme, los caminos de por aquí por la noche, no me hacen sentir cómoda. Ahí te

concedo la razón, no es aconsejable para una señora andar solas a deshoras.

-Bueno querieda Liz, nos veremos de nuevo en otra ocación, recuerda nos vemos el próximo sábado para el dia de campo, iremos solos los tres, caroline se rehusa a

acompañarnos.

- Mejor para nosotras evitarnos caras largas.

- Lo has dicho bien Lizzie, nos vemos y cuidado de regreso. Nos veremos entonces.

Adios hermana.

Elizabeth se fue a media tarde de la residencia de los Bingley, aclaradas ya varias de sus dudas, se sentía más tranquila, ahora tenia dos cuestiones que le causaban

intriga, el viaje de su señor, ¿ porqué era tan importante que viajara al norte dejándola sola después de lo sucedido? , y ¿ quién seria la persona interesada en

interferir con sus cartas? ¿ con qué propósito?.

De regreso a la casa de campo de los Darcy, Elizabeth noto que Caroline cubria su rostro con un abanico amplio mientras subía a toda prima a su coche, llevaba el

cabello alborotado, un brillo en los ojos y una manga de su vestido corrida del hombro. Lo que daba mucho que pensar. Se aseguro de que nadie la hubiera visto o

eso pensaba Caroline, pero se le desfiguro la mirada cuando vio que Elizabeth la había reconocido.