Sólo sintió un fuerte impacto, un dolor en el pecho al golpearse y luego todo fue oscuridad…
Caminaba a paso rápido, tan rápido como podía permitirse sin tener que correr, con su mochila al hombro y las manos entrelazadas a la altura del pecho, como si quisiera protegerse. Debía llegar pronto, ya el timbre había sonado y por andar distraída se encontró al otro lado del patio. No quería correr, temía llamar la atención, sólo quería ser invisible, deseaba poder desaparecer y trasladarse a la seguridad de su salón, antes que todos como siempre. Iba con el tiempo justo, ya todos los alumnos se agrupaban a ambos costados de los pasillos como hacían antes de entrar a clases, debía llegar…
-Serena- sintió que una voz amable la llamaba, no quería responder, no quería perder tiempo, sin embargo una mano en su hombro la hizo detenerse, cerró los ojos y esperó un respiro para darse la vuelta
-Señorita Mónica- "ya no hay forma de llegar a tiempo", pensó- en qué puedo ayudarla?- sentía el cuerpo temblar y las lágrimas luchaban por salir con sólo imaginar lo que le iba a costar el retraso, la angustia la hacía sentirse débil. La mujer sonrió amable
-Sólo quería decirte que hiciste un excelente trabajo con el ensayo, y esa canción que compusiste en italiano es realmente hermosa, te felicito!
-Gra… gracias- no le gustaba que le dijeran esas cosas, ya que seguramente luego las diría en clase y no quería imaginar lo que vendría- me puedo retirar?- no quería perder más tiempo, "a lo mejor hoy no sucede", pensó esperanzada
-Claro pequeña, cuídate mucho- la mujer se fue rumbo a la dirección
Miró hacia el edificio, extrañamente hoy le parecía más grande e imponente que siempre, debía subir hasta el segundo piso y recorrer el pasillo hasta el fondo donde estaba su salón. Miró en todas direcciones para ver si encontraba a algún maestro en el que escudarse, pero ya no se veía personas en los patios
-Por favor, sólo por hoy, por favor que no suceda- sentía el gran impulso de darse la vuelta y salir huyendo, pero corría el riesgo de encontrarse con el inspector y conociéndolo la llevaría tomada de una oreja hasta el salón, para luego hacerle quedar dos horas extras como amonestación. Debía ser valiente, no podía permitirse el lujo de llegar tarde a casa, no con la delicada situación de su madre
Caminó lentamente por las escaleras, no se veía ni un alumno en ese tramo, dio la vuelta y con una fuerte opresión en el pecho se dio cuenta que sus compañeros de salón estaban fuera de este a ambos lados del pasillo. Ya nada podía hacer, no podía ser la última porque sabía que si eso ocurría, los demás la dejarían fuera cerrándole la puerta en la cara y recibiría un castigo del maestro. Respiró hondo y avanzó cuidadosamente por el pasillo
-Yo no sé qué hace una niña estúpida y horrible en esta escuela- dijo un chico al momento que reía escandalosamente junto a otro
-No es estúpida, es retrasada mental, nadie lo dice pero ella no tiene doce años, tiene quince y repitió varios grados- se jactaba otro al momento que chocaba la palma de su mano con el primero que habló
Serena siguió su camino, sabía que no sacaba ningún provecho en detenerse a hablar con ellos y explicarles que sólo era más desarrollada que las niñas de su edad y que su estatura era algo que todos los miembros de su familia compartían
-La niña tonta no quiere hablar- dijo una pelirroja la cual Serena sabía que sí había repetido varios grados y que era de su misma altura debido a que tenía más edad- ya sé, no habla porque tiene hambre, así que seremos generosos y le daremos una golosina
Serena no quería mirar, no quería hablar, sólo deseaba llegar pronto al salón, pero éste parecía estar a cientos de metros. De Pronto se vio con el paso obstaculizado por varios estudiantes, mientras sentía cómo la jalaban del cabello haciéndola caer sobre sus rodillas y manos en el duro suelo, sentía las risas de los demás y sólo rogaba que todo terminara pronto
-Qué les parece que le demos un trozo de este delicioso chocolate que tengo aquí- Serena se obligó a mirar debido a que alguien la tenía sujeta aun del cabello y le mantenía la cabeza alzada en dirección a la chica. Vio que ésta cortó un trozo de chocolate, lo metió en su boca, lo lamió y luego lo escupió al suelo justo delante de ella
-Que lo coma! Que lo coma!
Serena no podía creer lo que querían que hiciera, había soportado golpes, insultos y humillaciones, pero eso era demasiado. Quería llorar, pero su orgullo estaba tan maltrecho que guardarse sus lágrimas para la soledad de su dormitorio era lo único que le quedaba. Cerró los ojos y esperó a que todo pasara, sin embargo una mano apretada fuertemente en su mandíbula la hizo reaccionar, era tanto el dolor que no pudo evitar abrir la boca y sólo sintió que deslizaban el chocolate en su boca, no pudo evitar escupirlo sintiendo demasiado asco, nunca en sus diez años de vida se había sentido caer tan bajo
-Eres una tonta, cómelo te dije- la pelirroja estaba muy cerca de ella, sus ojos reflejaban burla pero a la vez algo que sólo pudo descifrar como rabia. Le dio una bofetada que hizo que cayera de bruces al suelo- chicos- se dirigió a los demás- háganle saber que a mí nadie me desobedece una orden- dijo riéndose y dándose media vuelta rumbo al salón
Sintió varios golpes en su espalda, piernas y sobretodo en su cabeza, escuchó risas burlonas e insultos, sintió su estómago contraerse debido al esfuerzo que hacía por soportar el dolor. Intentó levantarse, pero sus extremidades no respondían, por lo cual sólo puso los brazos cruzados a la altura de su cara y mentalmente rogó porque todo se detuviera
-Con esto no querrás hacer enojar nuevamente a Beryl…
Beryl Beryl… no podía ser, era ella!, comenzó a temblar compulsivamente por su descubrimiento…
-Serena- sentía una voz lejana, una voz que la hacía querer quedarse en el estado de oscuridad en el que estaba- Serena despierta por favor- seguía esa voz pidiéndole que despertara, qué acaso había estado soñando?
Abrió los ojos lentamente, aunque la luz era tenue sintió un pequeño escozor en un principio, sin embargo al enfocar su vista, se encontró con lo más hermoso que hubiese visto en mucho tiempo, dos hermosos ojos de un azul intenso que la miraban casi con adoración y con mucha ternura. Se dio cuenta que estaba acostada sobre algo blando, pero al mirar a su entorno no reconoció el lugar. Trató de incorporarse, pero sintió dolor en todo su cuerpo, sobretodo en la parte de su abdomen, así que con un suspiro se recostó nuevamente.
-Me alegro que hayas despertado, necesitas algo?- era Darien quien la miraba preocupado
Serena comenzó a recordar los últimos acontecimientos, recordó haberse imaginado que saldría corriendo y se lanzaría para abrazar a Darien como un gesto para evitar que lo vieran solo con Beryl, pero igual para demostrarle a la estúpida pelirroja que ese hombre iba a ser de ella. En realidad quería que la tipa esa se convenciera de que Darien era suyo, aunque eso sólo ocurría en sus fantasías… en sus sueños… ufff, mejor no pensaba en eso, ya que estos últimos pasaron de ser inocentes a no tener nada apto para menores de edad
Miró su mano izquierda que era sostenida con los dedos entrelazados con los de Darien. Era un gesto tan íntimo que le provocó una pellizco en el estómago. Sintió ansiedad, y por primera vez se dio cuenta que este hombre no sólo le gustaba por su forma de ser, por su mirada penetrante, por su aire de masculinidad; este hombre le gustaba porque la hacía sentir… tal vez con él si fuera posible que…
No quiso seguir pensando, se dio cuenta que sus pensamientos iban muy deprisa, ya estaba imaginando una intimidad completa con Darien, la unión de sus cuerpos, y eso además de despertar un ansia sexual también despertó grandes temores del pasado, sus inseguridades salieron a flote y deseó no sentirse tan inexperta ante el portento de hombre que tenía enfrente
Recordó entonces los consejos de Zoicite, con su tan singular sentido del humor le hizo saber que sólo era su culpa el fracaso en sus relaciones amorosas, debía aprender a tomar el control de ciertas situaciones, a reconocer las señales y a actuar en el momento oportuno; siempre decía que había sólo dos alternativas, una era que te dijeran que sí y otra que te dijeran que no y había que estar preparada para ambas. Lo malo de todo es que Serena odiaba que le dijeran que no, y por lo mismo no se arriesgaba en ese ámbito, ya que siempre esperaba un inminente rechazo
Miró entonces al pelinegro que tenía enfrente, observó sus rasgos toscos y varoniles, su nariz grande y recta, pestañas negras y cejas espesas, observó sus labios sólo un segundo ya que inmediatamente quiso saber qué se sentiría besarlos… "demasiado pronto" se dijo de pronto y siguió su escaneo por el rostro de ese hombre, vio su expresión preocupada y decidió que tenía que decir algo, alguna cosa que no demostrara lo confusa que aun se sentía entre lo que había recordado en su inconciencia y el reciente descubrimiento de la atracción sexual que sentía por él
-Dónde estoy?- Serena se quiso golpear mentalmente por semejante muestra de "originalidad"
-En mi cabaña, estas bien?- separó la mano que le tenía tomada, se levantó se su lado e introdujo las manos en sus bolsillos del pantalón, todo sin dejar de mirarla con intensidad
-Qué me ocurrió?- preguntó en un susurro a pesar de saber perfectamente lo que había pasado, había tropezado con una raíz de un árbol que sobresalía desde la tierra
-La verdad, vi que estabas corriendo y luego caíste, perdiste el conocimiento por varios minutos, te traje aquí para cuidarte
-Y Beryl?- al momento de terminar la pregunta se arrepintió de haberla hecho, al parecer hoy era el día de hablar "inteligentemente", pensó un poco tensa
-Le pedí que se fuera, me dijo que quería quedarse porque te conocía, mencionó que eran amigas- dijo Darien con extrañeza, no quería pensar que si la rubia era amiga de esa mujer era porque compartían ciertas "costumbres"
-Éramos!- exclamó Serena con rudeza- o eso creía yo- dijo con pesar
-Qué ocurrió?- el pelinegro pensó que tal vez estaba yendo muy lejos al preguntar eso, pero quería saber más de la mujer que le interesaba, quería saber si ese sentimiento era más profundo que una buena primera impresión
-Simplemente que fingió ser otra persona, hasta que supe la clase de víbora que es- hizo una pausa larga y cerró los ojos- me duele la cabeza- era sólo un excusa pero en el fondo no quería hablar mal de Beryl, ya que si Darien estaba encantado con la pelirroja de seguro que se iba en contra de ella
-Comprendo, a mí con sólo ver a Beryl me produce dolor de cabeza- sonrió
Serena abrió los ojos de par en par al escuchar lo que dijo el pelinegro, pero lo que más le gustó fue que con sólo hablar unas cuantas veces con él y verlo de lejos, ya había descubierto más de cinco tipos de sonrisas en él y todas le encantaban
-Será mejor que me vaya, Mina debe estar preocupada
-Te acompaño…
.
Caminaron en silencio el corto tramo desde una cabaña a otra, al llegar Serena supo que no habría nadie, sin embargo decidió que lo mejor sería despedirse de Darien por el momento, ya tendría otra oportunidad de pasar un tiempo con él
-Ya te sientes mejor?- preguntó recorriendo con la mirada el cuerpo de la rubia, ésta se ruborizó al recordar que sólo vestía un pequeño bikini y una faldita
-La verdad es que sí, el aire fresco hizo desaparecer mi dolor de cabeza- sentía una leve punzada en el pecho pero no quería preocupar al pelinegro que tantas molestias se había tomado con ella
-Me preguntaba- titubeó un momento- me preguntaba si querrías ir a dar un paseo conmigo- se notaba un poco nervioso, a Serena le pareció adorable- digo, es un día hermoso y no creo que valga la pena quedarse en la cabaña siendo que nos vamos en unas pocas horas- lo último lo dijo tan rápido que bajó la cabeza levemente
-Me encantaría en realidad, sería una buena distracción- no iba a perder esta oportunidad… "sé más osada!" se repitió mentalmente
-Vas a cambiarte de ropa o irás así?- al parecer se veía incómodo con el provocador atuendo de su acompañante
-Así estoy cómoda, mejor vamos y aprovechemos el tiempo- esto lo dijo con una coqueta sonrisa y tomando el brazo del moreno al momento que lo instaba a caminar. Él la miró un poco confuso sin embargo sonrió y ambos tomaron rumbo de manera inconciente hasta el sector más espeso del bosque
.
Mina jugueteaba con el agua del lago nadando de un lado a otro, desde lejos miraba cómo las chicas de otros departamentos tomaban el sol en sus mejores poses tratando en vano de llamar la atención de algún hombre. Se reía mentalmente al ver a esas mujeres aparentemente desesperadas coquetear de manera exagerada. Al igual que su rubia amiga, ella prefería pasar un buen rato a querer ser el centro de atención, y aunque había llamado la atención de varios hombres en el camino al lago, simplemente había seguido de largo. No quería pensar en una relación aun, estaba demasiado dolida con lo ocurrido con Yaten, si bien sabía que mantenía relaciones de pareja con otras mujeres, no pensó que llegaría a casarse y menos con una arpía como lo era Beryl
Salió del agua estrujándose el largo cabello y colocándolo a un lado sobre su hombro, iba un poco distraída, pero de todas formas pudo sentir el peso de una mirada en ella. Observó su entorno y no pudo evitar fijarse en el chico platinado que la observaba desde una corta distancia. Tenía el cabello parecido a Yaten pero en un tono más oscuro, con su pantalón corto de baño dejaba al descubierto un torso bien tonificado y unas piernas fuertes y gruesas
Tragó grueso, ese hombre era cautivador, y para hacer las cosas más complejas la miraba con una intensidad que la dejó sin aliento. Sin pretenderlo la recorrió un escalofríos de nervios y no quiso que él se acercara, quería salir corriendo, sin embargo ninguna de las dos cosas ocurrió, él simplemente le sonrió y se fue del lugar
Un poco aturdida por lo ocurrido y reprendiéndose por haberse quedado prendada tan fácilmente de ese desconocido, llegó a la cuenta de que ese hombre debía de ser alguien de la empresa, y aunque no lo hubiese visto antes, seguramente trabajaban en el mismo edificio
-Tengo que conocer a ese caramelo, y ya sé quién me va a ayudar- sonrió y se encaminó rumbo a la pequeña cabaña que compartía con su amiga
.
-Ahora sí estoy segura que nos perdimos!
-Yo creo que debemos seguir en esa dirección- señalando con un gesto de su cabeza hacia el sur- de seguro es por allá
-Darien!- dijo acercándose a un árbol del camino que pretendía seguir el pelinegro y señalando la base de este- esta es la misma marca que dejamos hace unos minutos- estaba comenzando a sentirse frustrada- estamos caminando en círculos!
-Tranquila, entonces seguiremos otra ruta, ni por donde veníamos ni hacia dónde indiqué, qué te parece seguir por la derecha?
La rubia lo miró con recelo, sentía un poco de inquietud porque estaban aparentemente perdidos en un espeso bosque, pero lo que más lamentaba es que la amena conversación que habían mantenido acerca de temas triviales, se había visto mermada por el hecho de que ahora su atención iba apuntada a descubrir el camino de regreso. Adiós al romanticismo y a ser más osada, pensó, había que regresar antes que los dejara el bus. Tomaron el camino de la derecha y anduvieron en línea recta para tratar de llegar a alguna parte
De pronto se sintió cansada, le dolía un poco el costado a la altura de las costillas. Comenzó a aminorar el paso, cosa que no pasó inadvertida para su acompañante
-Estás bien?, necesitas descansar?- sonaba preocupado
-La verdad es que me duele la cabeza y un poco el pecho, también ando mareada y mis músculos están medios doloridos, yo creo que son secuelas de la caída- puso su mejor cara de gato regañado.
-Entonces debería cargarte, no podemos demorar mucho- sonrió de forma tranquila
-Estás loco!- exclamó la rubia sorprendida- debo pesar mucho, vas a quedar con dolor de espaldas y olvida que yo pueda cargarte algún día, eres demasiado grande
De pronto él se acercó y ella se sintió extrañamente más pequeña y ligera. Pasando un brazo por su espalda y otro por debajo de sus rodillas la alzó suavemente, la rubia instintivamente le echó los brazos al cuello y recostó su cabeza en su hombro.
Se sentía tan segura y tranquila, a pesar de que le costó luchar por no quedarse rígida ante el íntimo contacto y confianza que se veía en ese gesto. Sus latidos iban cada vez aminorando su desbocado ritmo hasta quedar normales, cerró los ojos y respiró la fragancia del bosque, escuchó el suave murmullo de los pájaros y las pisadas tranquilas del pelinegro que hacían juego con su pausada respiración
Debía parecer hipocondríaca, pero quiso hacerse la víctima un ratito, la dama en apuros como le había dicho Zoi. Sonrió al recordar
Flash back
-Claro que no! Pensará que soy una chica débil y no creo que desee tener a su lado a alguien quien le cause más complicaciones que satisfacciones
-Pero tú no eres débil, sólo se lo harás creer algunas veces de manera sutil- Zoicite suspiró impaciente, su amiga no entendía nada- lo que quiero decir es que debes ser la dama en apuros para darle la oportunidad de convertirse en tu caballero galante
-Ahora sí te entiendo menos- no entendía dónde quería llegar su amiga, no le veía el beneficio a hacerse la delicada. No era ruda ni nada, pero le gustaba ser independiente y aunque en algunas oportunidades mostraba debilidad, diariamente trabajaba en lograr tener más carácter y mostrarse más segura de sí misma
-Hazme caso, no sólo porque soy tu amiga, sino porque soy veinte años mayor que tú y sé de estas cosas- Zoi se mostraba paciente- ahora escucha- se levantó de la mesa y se sentó en un sillón apostado en un rincón del lugar, Serena hizo lo mismo y se sentó frente a ella, cuando ya estuvo instalada Zoicite continuó
-A los hombres les gusta sentirse necesitados, eso les sube el ego. No digo que te hagas la débil siempre, porque eso aburre, pero puedes dejarle que tome el control a veces, me entiendes?
-Algo, pero no entiendo cómo podría hacer eso si hablamos un par de veces, tengo su número de teléfono pero él no lo sabe, entonces no sé en qué contexto podría aplicar todas tus técnicas- esto último lo dijo riendo
-Ya llegará el momento…
Fin flash back
La rubia alzó la vista y miró a su caballero galante, era sencillo ser la dama en apuros, se sentía bien estar entre los brazos del pelinegro, que le transmitiera su calor y protección, sentirse delicada y femenina como nunca se había sentido. Él se veía concentrado, su perfil reflejaba una dureza de pura masculinidad y ella de pronto de sintió excitada, algo que era un poco desconocido considerando su "problema" el cual le hacía sentirse insegura cada vez que se dejaba llevar y se acostaba con algún hombre. En realidad no era que se dejara llevar, sino que anhelaba conseguir algo que hasta ese día había sido imposible.
Se acurrucó más en el pecho de Darien y se preguntó si él sería quien finalmente lograra lo que ningún otro o sencillamente debía admitir que el problema estaba en ella, suspiró y su cuerpo se apretó más al de su acompañante, él se puso rígido cosa que Serena notó
-Creo que al fin tomamos el camino correcto- dijo Darien mirando hacia ambos lados- reconozco este sendero y más adelante se ve un claro, seguro estamos por salir del bosque
-Tienes razón- no quería dejar la seguridad de los brazos de ese hombre, pero ya tendría otra oportunidad, pensó- creo que debería seguir caminando sola desde aquí- dijo no muy segura
Darien se tensó y siguió caminando en silencio con ella en brazos, sin embargo al cabo de unos minutos se detuvo frente a un desnivel bordeado de rocas, decidió bajar a su preciada carga para descender, ya que debían apoyarse en sus manos para no resbalar, sin embargo al tratar de ponerla con los pies en el suelo, ésta pisó mal, cayendo y llevándolo con ella en vanos intentos de sostenerse
Al sentir su cuerpo firme sobre ella no lo pensó dos veces, suspiró para darse valor y mirándolo a los ojos que le parecieron más oscuros que lo normal, pasó una mano con la nuca de él atrayéndolo al mismo tiempo que se apretaba contra de su cuerpo abrazándolo con la mano posada en su espalda
Darien pensó que había mal interpretado la señal, pero cuando sintió el cuerpo de la rubia apretarse contra él, ansioso correspondió a su invitación y la besó
Al principio sólo posó sus labios contra los de ella, pero Serena dejó claro a través de las señales de su cuerpo de que quería ir más allá por lo que profundizó el beso. Los labios de ambos se movían a un ritmo acompasado, pero a medida que se reconocían iban queriendo más, sus lenguas jugueteaban sin tregua y el abrazo de ambos era más firme. Ya no era suficiente la cercanía, y respondiendo a un instinto que la rubia anhelaba sentir pero que desconocía comenzó a frotar su cuerpo con el del pelinegro
Estaban besándose apasionadamente, Serena no pensó por primera vez en si hacía las cosas bien, no pensó en hacer sentir bien al otro y olvidarse de su propio disfrute, sólo sintió y su mente quedó en blanco, entregándose a la creciente pasión del momento.
Darien no podía creer que esto estuviera pasando y por primera vez no pensó en su propio placer solamente, sino que se preocupó de sentir y hacer que la rubia sintiera ese beso profundamente, buscando inconcientemente que ella quedara marcada a fuego con su esencia y no quisiera irse de su lado, ambos estaban perdidos el uno en el otro, se separaban sólo unos centímetros para tomar aire y retomaban el apasionado encuentro…
-Serena!
Ambos se separaron bruscamente, Darien rodó a un lado y ella al otro mirando atónitos aun desde el suelo a quien se encontraba en el camino justo frente a ellos…
.
.
Ahora sí que mi inspiración volvió de sus extensas vacaciones, mientras la pobre de mí vivía de esclava con apenas unas horas de descanso entre informes y otras cosas (ese es el lado no divertido que obviamente no muestra la televisión)
Amo mi trabajo, pero juro que haría lo que fuera por tener el Cristal de Plata y utilizar la Curación Lunar con mi jefe que es un demonio… jeje XD (si leyera esto me tendría trabajando de corrido hasta el año 2020)
Agradezco a quienes se dieron el tiempo de leer, de verdad a mí no me gusta mucho esperar actualizaciones porque pierdo el hilo de la historia y debo releer el capi anterior casi siempre (es que leo tantas que pueden confundirse y olvido algunos detalles a veces), así que no puedo hacer más que pedir disculpas a quienes se han interesado en esta creación mía que es la primera y pedirles que no me abandonen L que prometo portarme bien y actualizar más seguido y terminarla lo más pronto que pueda
En el tintero tengo una historia que ansío poder desarrollar, la original se llama "Umbra y Penumbra" y fue escrita hace diez años por una amiga y por mí, así que tomaré la idea principal y le pondré más detalles y situaciones para adaptarla a nuestros personajes favoritos… en realidad es una historia bastante corta que tiene mucho potencial, y a la que quiero agregar romance y darle un final más concreto ya que te deja un poco marcando ocupado, y como a mí no me satisface mucho escribir segundas partes, prefiero hacerlo todo en una.
Espero que me sigan en lo que resta de esta historia, que es de una Serena con bastantes traumas e inseguridades y que me apoyen en la próxima
Nos leemos pronto, lo prometo, y gracias a aquellos que han dejado sus rw que me hacen saltar como las locas por todas partes cuando los recibo XD… Un abrazotote
