La historia no me pertenece al igual que los personajes, yo solo estoy haciendo la traducción.
¡Holaa! Sé qué hace muchos meses que no subo ningún capítulo, pero no os preocupéis, voy a seguir con la traducción hasta el final.
CAPÍTULO 13
-¿Qué quieres decir con que depende de Caroline? –preguntó Kol.
-Que de ella depende la manera en la que va a morir Tatia –repitió Klaus-. Puede que quiera hacerlo rápido. O puede que quiera que su muerte sea lenta y dolorosa. Depende ella de cualquier manera.
-Bien, Caroline probablemente hará que sea una muerte misericordiosa y solo le clavará una estaca sin divertirse antes –dijo Kol con el ceño fruncido.
-No la subestimes Kol –dijo Klaus con una sonrisa.
K&C
-Soltadme –dijo Tatia con los dientes apretados.
-Eso no va a pasar –le dijo Rebekah-. Cometiste un error y ahora vas a pagar por eso. Desafortunadamente lo más probable es que mueras rápidamente. Caroline no querrá que sufras.
-No soy Tatia, soy Katerina –dijo, y Rebekah rodó los ojos.
-Buen intento, Tatia –dijo Rebekah sin creerle ni por un segundo-. Y quizás podrías haberte salido con la tuya, pero Elijah conoce a las tres Petrovas muy bien. Puede diferenciaros.
-Es ella –dijo Elijah entrando en el lugar-. Nunca me tomarás el pelo otra vez Tatia.
-Me amaste una vez –dijo Tatia-. Por favor no me mates.
-Eso fue hace mucho tiempo –dijo Elijah tranquilamente-. Sin embargo amo mucho a mi sobrino, y tu intentaste alejarlo de su madre.
-¡Ella lo arruinó todo! –gritó Tatia y Klaus entró-. ¡Tú!
-Hola Tatia –dijo Klaus-. No dejes que te interrumpa. Continua.
-Ella lo arruinó todo –repitió Tatia-. Tú me amabas, los dos me amabais. ¡Entonces esa perra rubia apareció de la nada y os alejó de mí!
-Nunca fuimos tuyos Tatia –dijo Elijah-. Nunca pudiste escoger entre los dos, ¿recuerdas? Niklaus en cambio se enamoró de alguien más.
-¿Qué hay de ti? –se burló Tatia-. Tú te has enamorado una y otra vez de mí. Te he visto con Katerina y ahora con Elena. ¿Nunca pudiste olvidarte de mí, verdad?
-Tienes razón, nunca pude olvidarte –dijo Elijah-. No fue como Niklaus. No encontré a otra chica a la que amar. Sé que ya no te amo, y tú hiciste daño a la chica a la que he llegado a considerar como una hermana. Disfrutaré con tu muerte Tatia –de repente oyeron unos disparos y Tatia gritó. Los tres hermanos se giraron y vieron a Caroline de pie sosteniendo una pistola. Apuntando a Tatia.
-También lo haré yo –dijo Caroline sin bajar el arma.
K&C
-¿Así que dónde dijo Caroline que iba a estar? –le preguntó Elena a Bonnie que estaba alimentando a Henry con un biberón.
-Solamente dijo que tenía que ocuparse de algo –dijo Bonnie encogiéndose de hombros.
-Huh –dijo Elena y volvió a jugar con los pequeños pies de Henry.
K&C
-¿Desde cuándo sabes cómo disparar una pistola? –preguntó Klaus mientras Caroline se adentraba en el lugar.
-Mi madre es la sheriff, ¿recuerdas? –respondió Caroline-. Me llevó para aprender a disparar un par de veces.
-¿Empezaste sin mí? –dijo Kol entrando con un bate de béisbol en la mano.
-Estamos lejos de haber acabado –dijo Caroline caminando para quedar delante de Tatia-. Ha pasado mucho tiempo Tatia.
Tatia se puso rígida al verla, y no solo porque tenía una pistola en la mano. Caroline se veía, bueno, hermosa. Tatia recordó que después de dar a luz a su hija su cuerpo nunca volvió a ser el mismo, pero Caroline parecía como si nunca hubiera tenido un bebé. Su ropa parecía cara y había un brazalete de diamantes en su muñeca. Estaba despampanante, lo que hizo que Tatia la odiara aún más.
-Caroline –dijo Tatia graznando-. Si vas a matarme, solo hazlo.
-Oh, lo haré –dijo Caroline-. Pero le dije a Klaus que te destruyera. Ahora si te matamos entonces no te habremos destruido realmente, ¿no? Creo que primero deberíamos destruir tu alma. Átala, y quita esa mirada de tu rostro Klaus –estaba sonriendo como un lobo. Obviamente le gusta este lado de ella.
-Muy bien –dijo Klaus mientras él y Elijah la ataban igual que Rebekah había hecho con Damon.
-¿Por qué no le das un par de swings, Kol? –dijo Caroline y Kol hizo lo que le había dicho.
-¿Es así como vas a comportarte Caroline? –dijo Tatia intentando respirar a pesar de tener las costillas rotas-. ¿Convirtiéndote en un monstruo?
-Soy una madre –corrigió-. Voy a proteger a mi hijo.
-Solo quería a mi hija –dijo Tatia-. Pero ellos se la llevaron y me mataron.
-Sí, lo sé –dijo Caroline-. Y tú esperaste 1000 años para tener tu venganza, y la tuviste. Pero tú me quitaste cosas también. Tú me quitaste la oportunidad de elegir. ¡No se suponía que tenía que pensar en convertirme en un vampiro por lo menos hasta dentro de diez años o así! ¡Yo no quería esto! –los ojos de Caroline se pusieron vidriosos-. Intentaste alejar a mi hijo de mí y después me quitaste la oportunidad de elegir. Voy a hacerte sufrir –Caroline le disparó en el estómago. Tatia gritó.
-He mojado las balas de madera en verbena –les dijo Caroline-. Le añade un efecto extra.
-Bien hecho, amor –dijo Klaus con el orgullo evidente en su voz. Rebekah sacó una daga y la arrastró por todo el pecho de Tatia. La chica gritó otra vez. Mientras Kol y Rebekah la apuñalaban y hacían swings contra el cuerpo de Tatia, Klaus, Elijah y Caroline hablaban sobre lo que de verdad la mataría.
-Podemos intentar clavarle una estaca, pero ella fue convertida al mismo tiempo que nosotros, ¿qué pasa si solo podemos matarla con el roble blanco? –preguntó Elijah-. ¿Aun tienes la que queda?
-Si –respondió Klaus-. Está guardada pero puedo conseguirla si se necesita.
-¿Tienes una? –dijo Caroline en shock de que pudieran mantener guardado el arma que podía matarlo.
-Pensamos que era mejor guardar una en caso de que Esther decidiera aparecer con otro plan para matarnos –le dijo Klaus.
Esther había intentado hacer de Ric un soldado vampiro, y lo hizo. Afortunadamente Ric había vuelto a ser el mismo y había abandonado su "lado oscuro", pero aún era un vampiro e iba a morir cuando Elena muriera. ¿Después de todo, quien sabe que otros trucos podría tener Esther bajo su manga? Caroline escuchó gritar a Tatia pero no pudo sentir compasión por la chica. Este era un lado de ella misma que Caroline nunca había visto. Su lado vampiro, el lado de ella misma que no tenía emociones ni remordimientos.
-No tienes que hacer esto –dijo Elijah sintiendo su batalla interna.
-No, tiene que morir, Tatia es una amenaza para Henry –dijo Caroline-. Y no quiero ser indulgente, no después de lo que me hizo.
-Ésta no eres tú, amor, este soy yo –dijo Klaus sabiendo que estaba teniendo dificultades-. Soy responsable de su muerte no tú. No te sientas culpable. Yo soy el culpable –Caroline le sonrió suavemente.
-Gracias –dijo Caroline esperando que alejara todo la culpa por la muerte de Tatia cuando todo fue idea de Caroline de que muriera despacio. Él quería tomar la culpa cuando era de ella. Caroline puso una mano en su mejilla-. Pero quiero hacer esto.
-¿Vamos a matarla ahora o qué? –preguntó Rebekah interrumpió la conversación.
-Aun no –respondió Caroline-. Quiero prolongar su muerte. Días.
-Y tú pensaste que serías un mal vampiro –dijo Kol acercándose con su bate descansando en su hombro-. Vamos hermana, vamos a divertirnos. ¿Por qué no abrimos una ventana? Estaría bien tener algo de luz natural aquí –Rebekah abrió las cortinas y Tatia gritó cuando la luz la golpeó. Ya le habían quitado su anillo de día. Caroline sintió la mirada de Klaus en ella, pero Caroline tomó otra vez su pistola y le disparó.
K&C
-Y yo que pensé que Caroline tendría el placer de ocuparse de mí –dijo Tatia cuando Klaus y Elijah la ataron con una correa-. ¿O está cansada después de estar disparándome todo el día?
-Fue a ver a nuestro hijo –le informó Klaus.
-¿Recuerdas como querías ser el padre de mis hijos Niklaus? –dijo Tatia-. ¿Recuerdas cuando me dijiste que me amabas? ¿De que nunca amarías a otra?
-Ahí está la cosa Tatia, te mentí –dijo Klaus con una sonrisa que no mostraba nada de humor.
-¿Elijah? –dijo Tatia volteando su atención hacia él-. ¿Alguna vez amaras a otra? ¿Cuándo ves a Katerina o a Elena, a quien ves? ¿A mí o a ellas?
-Se acabó la charla –dijo Klaus-. Guarda tus burlas y prepárate mañana para otro día como éste. No sé cuánto tiempo querrá Caroline mantenerla así, pero es bastante dramática. Vámonos hermano. Dejemos a Tatia sola –Klaus cerró la puerta de hierro con un portazo dejando sola a Tatia en el cuarto oscuro, atada sin ninguna escapatoria.
K&C
-No tiene ni idea de lo que hicimos hoy –dijo Caroline mientras preparaba a Henry para llevarlo a la cama-. No tiene ni idea de que he torturado a una persona durante horas solo para dejarla encerrada y empezar mañana otra vez.
-¿Cuánto tiempo quieres continuar con esto? –preguntó Klaus.
-No demasiado –dijo Caroline acunando a Henry-. Quiero acabar con esto y seguir adelante.
-Henry tendrá más amenazas, ¿lo sabes? –le dijo Klaus-. Tatia no será la última –él había hecho muchos enemigos a lo largo de los años. Muchos.
-Lo sé –dijo Caroline suavemente mirando a su hijo-. Y mataré a cualquiera que lo intenté. Bueno, tú los matarás. Las manchas de sangre son muy difíciles de quitar de la ropa.
-Si mi amor, déjame a mí el trabajo sucio –dijo Klaus sonriendo-. Lo que le estás haciendo a Tatia es bastante suave. No se ha separado ningún miembro ni se ha quitado ningún órgano. Esa es la manera de causar dolor a alguien –Caroline se rio.
-Aun creo que está mal hablar de estas cosas delante de él –dijo Caroline mientras Henry la miraba. Él tenía sus ojos, pero el resto era de su papá. Henry sería una copia al carbón de Klaus cuando creciera.
-Él…-empezó a decir Klaus.
-No importa, lo sé –dijo Caroline y besó la mejilla de Henry-. Te amo mucho lobito –Caroline no quería que se convirtiera en un hombre lobo, pero al mismo tiempo no quiera que Henry se sintiera avergonzado de que tuviera el gen o que se sintiera un bicho raro. Klaus tuvo que crecer así y Caroline se aseguraría de que Henry no le pasara lo mismo.
Klaus vio el intercambio entre ellos y sonrió. Caroline era más fuerte de lo que parecía y lo estaba haciendo bastante bien sosteniendo a Henry. Él escuchó sus palabras para asegurarse. Le estaba diciendo a Henry que no era un bicho raro, solo especial. Henry era muy afortunado de tener una madre como ella. Él era afortunado de tenerla. Caroline puso a Henry en su cuna y se acercó a él.
-Gracias por hacer esto por mí –dijo Caroline colocando sus brazos alrededor de la cintura de él, sé que una vez ella te importó.
-Eso fue hace mucho tiempo –dijo Klaus-. Entonces una chica rubia apareció de la nada y me hizo olvidarla.
-¿De la nada, huh? –dijo Caroline-. ¿Era bonita?
-Mucho –dijo Klaus y Caroline sonrió y lo besó.
K&C
Al final fue Klaus el que le clavó la última estaca de roble blanco. Miró directamente a los ojos de la chica que una vez pensó que amó y acabó con su vida. Tatia se puso de color gris y cayó al suelo. Los cinco miraron hacia el suelo y no dijeron nada.
-¿Cómo te sientes? –le preguntó Klaus a Caroline rompiendo el silencio.
-Bien –respondió Caroline-. Al final gané, ¿no? Ella perdió. No me ganó –Caroline a veces sentía que la vida era una competencia con cada chica bonita que se encontraba a su alrededor. Concretamente Elena en el pasado, pero ahora no.
-Nadie podría ganarte hermana –dijo Kol interrumpiendo sus pensamientos-. No cuando nos tienes a nosotros.
K&C
Se sentía bien estar en casa. Ahora que Tatia estaba muerta ya no tenían que quedarse en la casa de la madre de Caroline. Por primera vez Henry durmió en su cuarto con el cuadro del huerto de manzanas.
-Es difícil de creer que hemos estado fuera menos de un mes –dijo Caroline entrando su dormitorio después de poner a Henry a dormir-. Han pasado muchas cosas en poco tiempo.
-Bueno, diste a luz a Henry, te mataron, te convertiste en vampiro, y después torturaste durante días a tu asesina. Así que si, has tenido un mes bastante ocupado –dijo Klaus sonriendo.
-Hay una cosa que aún no he hecho –dijo Caroline estirándose en la cama.
-¿Qué es amor? –preguntó Klaus.
-Tú –respondió Caroline-. Ven aquí.
Klaus no necesito que se lo dijera dos veces.
K&C
Henry tenía seis meses cuando ocurrió. Estaba jugando en el suelo y Caroline estaba estirada en el sofá leyendo un libro con las piernas estiradas en el regazo de Klaus. Klaus tenía su cuaderno de dibujo y todos se encontraban en un silencio cómodo. Una cosa rara en su casa. De repente el caballo de peluche de Henry empezó a volar por todo el cuarto. Caroline se sentó con los ojos muy abiertos y Klaus dejó caer su cuaderno de dibujo. Henry se rio cuando el caballo se colocó junto a él.
¿Qué…é fue eso? -preguntó Caroline en shock.
-Creo que Henry es más especial de lo que pensábamos –respondió Klaus tan asombrado como ella. ¿Un lobo y un brujo? Eso no era posible, ¿sí?
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