Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece. La historia, sí. Jaja.
_The Transferred_
Chapter 14 _SORPRESA_
Tanya POV
-Tanya, querida, ¿puedes venir un momento? –Llamó mi tía Renée.
Gruñí.
En las últimas semanas, mis tíos, Charlie y Renée, me habían tratado como su sirvienta; y es que su preciosa princesa, Isabella –conocida como Bella- se había ido al otro lado del mundo, a un pueblecillo. No teníamos una relación estrecha, pero siempre fingíamos ser como hermanas, pues eso hacía feliz a nuestros padres.
Baje las escaleras de dos en dos.
Supuse que se encontrarían en la sala de estar. Asome mi cabeza por la ventanilla de la cocina que conducía al comedor, y después a la sala.
Ahí estaban, frente al televisor, gozando de las vacaciones de mi tío.
Fingí una sonrisa y con paso veloz camine hacia ellos.
-¿SÍ, tía Renée? –Pregunte con uno tono cortés, aún sin yo quererlos, ellos nunca me habían tratado mal.
Ambos me miraron con una sonrisa y me indicaron que me sentara frente a ellos.
``Sonríen como estúpidos´´ Pensé para mí misma con una sonrisa burlona.
-Tany… -Arg, como odiaba ese sobrenombre. ¿No podían decir Tanya sin ningún diminutivo? Yo no era como Isabella, la cual no le gustaba su larguísimo nombre y por eso había decidido que le llamasen Bella-. ¿Qué te parecería ir de vacaciones a Forks?
Cuando mi tía hizo aquella pregunta, mi boca se abrió ligeramente. ¿Era enserio? ¿Ellos me proponían ir al otro lado del mundo?
Según algunas investigaciones que había hecho en la web, Forks, no era precisamente el lugar más feliz del mundo. Gemí, mentalmente, al imaginarme rodeada del verde; que, para colmo, era el color que más odiaba.
-Eh, creo que primero deberían… Deberíamos consultarlo con mis padre, tíos –Musité, mirando furiosamente la mesita del centro. Con suerte, interpretarían mi sonrojo de enojo, por uno de vergüenza.
Ellos rieron. Los miré confundida y luego regrese mi vista a la mesita.
No era secreto que Isabella y yo teníamos los mismos gustos –para nuestra desgracia-, pero hasta donde yo recordaba, la habían enviado ahí contra su voluntad.
-No te preocupes, Tany… -Rió, Renée-. Tus padres piensan que estaría muy bien que fueras ahí, para empezar a independizarte –Suspiró-. No les importa que seas menor que Bella…
Bufé, indignada.
Isabella había tenido la suerte de nacer tres meses antes que yo, pero aún así, nuestros padres creían que ella era mucho más mayor y que ella era la que tenía que tomar las decisiones que nos concernían a ambas. Creo que cuando la mandaron a el fin del mundo, habían decidido, automáticamente, mandarme con ella.
-Ella se la está pasando en grande con sus nuevos amigos… Y su novio –Mi tío gruño la última parte-. Además, queremos que la cuides de este chico… -Se sonrojo al decir esta última parte.
¿Me proponían que fuera la niñera de su hijita de oro?
Esperen… ¿un novio?
-¿Isabella tiene novio? –Medio gruñí. Todos los chicos de la escuela no querían salir conmigo porque querían andar con ella, y sin embarga, va al otro lado del mundo y encuentra a su chico perfecto. ¡Patrañas!
Algo había oculto detrás de aquel repentino amor adolescente.
-Sí, nos ha mandado un e-mail, donde dice que tiene unos amigos geniales. Y este chico… Edwin…
-Edward, amor, es Edward –Corrigió, Renée con una sonrisita.
¿Edward? ¿De dónde me sonaba el nombre?
Ah, ya recordaba. Isabella estaba obsesionada con un modelo francés; tenía su habitación llena de recortes de revistas, periódicos y muchísimos pósters de él en su habitación.
Solté unas risitas. Mis tíos me vieron como si tuviera tres ojos, intente componer mi expresión, pero fallé y estallé en carcajadas.
-Creo… Qué se tomó bien la noticia, ¿tú qué opinas, Charlie? –Murmuro, para después tomar un sorbo del té que tenía entre manos. Charlie asintió.
Me limpié las lagrimitas que se habían escapado de mis ojos azules.
Físicamente, Isabella y yo, diferíamos bastante. Yo era alta, de un cuerpo escultural; rubia con tonos rojizos y unos ojos azules. Ella era bajita, de un mediocre cuerpo; ojos marrones y aburridos, junto con sus cabellos castaños con algunos destellos rojos.
Y aún así, no entendía como llamaba la atención de todos los chicos.
-Tíos –Hablé por fin-. Creo que Isa… Bells les ha tomado el pelo –Reí-. Edward Cullen es su amor platónico desde hace años, ¿cómo no pudieron notar que mentía?
Me miraron perplejos. Seguramente no se esperaban esa contestación de mi parte.
-¿A…? ¿A qué te refieres, Tanya? –Sonreí, cuando Renée dijo, por fin, mi nombre completo, sin sus estúpidos diminutivos de mierda.
-¿A qué me refiero? –Pregunté con sorna-. A que Isabella probablemente no tiene un novio y tampoco esos `grandiosos´ amigos que dice tener, tíos…
Mi discurso tenía mucha razón. ¿Cuándo te ibas a imaginar a Isabella Swan con el famoso modelo Edward Cullen? Nunca. Son polos opuestos.
Tan sencillo como eso: Isabella les mintió.
-Con mayor razón debes ir, Tany –Volví a gruñir cuando pronunció el diminutivo más idiota de mi nombre-. Es preciso que nos informes lo que pasa con Bella.
Asentí.
Iba a ser divertido ver la expresión de Isabella cuando me viera y más, cuando la castigaran por mentirles vilmente. Sonreí malignamente.
-De inmediato iré a preparar mis cosas. Gracias –Asintieron en silencio, mirándose preocupados-. Con permiso.
Me retiré a una velocidad sorprendente. Sólo hice dos maletas, porque pensaba que posiblemente no necesitaría mucha ropa. Era ir, desenmascarar a Isabella y regresar.
Tan simple como respirar.
Al día siguiente aborde el avión con destino a Seattle. Iba rebotando de emoción. Le iba a meter una buena patada por el culo a Isabella. Apenas llegué, corrí a la avioneta, donde viaje unas tres horas y luego pagué un maldito taxi de mierda, donde el conductor no dejaba de mirarme. Ugh, que asco.
Según la dirección que me había dado mi tío Charlie, vivía en una casita en una playa llamada La Push.
Toqué la puerta con energía, y es que, estaba tan feliz de que por fin iba a desenmascarar a Isabella. Reí, sombríamente, imaginando la cara de mi prima cuando me viera. Pensaba que se estaría drogando –siempre pensé que terminaría en la cárcel- o bebiendo.
Una chica de piel morena me abrió la puerta. La sorpresa hizo relucir en mis facciones.
-¿Qué quieres? –Contestó de manera grosera. Fruncí el ceño, hasta casi juntar mis cejas.
-Estoy buscando a Isabella –Gruñí en respuesta. Sus ojos se abrieron a la par, y note como se oscurecían de forma maliciosa. Era la misma mirada que yo le dirigía a Isabella.
-¿Quién carajos eres? –Preguntó bruscamente, cruzándose de brazos.
Yo sonreí. De alguna manera, esta chica me caí bien.
-Su prima… Tanya Swan –Musité extendiendo mi mano. Ella la tomo como si estuviera infectada y luego se limpio las basuritas imaginarias en su playera.
Me fulminó con la mirada y me guió a un pequeño pasillo. En cada puerta estaba escrito el nombre de cada uno de los habitantes de la casa.
Había una puerta en especial, era blanca y no tenía un nombre escrito. Supuse sería la de Isabella.
Di un giro para preguntarle a la chica –cuyo nombre desconozco- si era la habitación de mi prima, pero la muy perra ya no estaba presente.
No me quedaba más remedio que tocar la puerta.
Al primer toque nadie me respondió, pero escuche algunos murmullos y algunas telas. Volví a tocar. Una acalorada chica me abrió la puerta. No había pasado mucho tiempo desde la última vez que la había visto, y la reconocía a la perfección. Isabella.
Su cabello estaba enmarañado y sus ojos cafés –siempre tan expresivos- se mostraban sorprendidos.
-¿Ta-Tanya? –Su voz era agitada.
Me carcajeé en su cara. Ella puso una cara de desagrado.
BPOV
Mí querida primita había interrumpido mí… Bueno mi momento cariñoso con Edward. No tenía idea de que hacía aquí, pero su presencia no era grata.
Solté un gruñido. Su risita era tan nasal.
Edward debió percibir mi cara de fastidio porque llegó por detrás –que pervertido sonó eso- y me rodeó con sus fuertes brazos. Suspiré. Cerré mis ojos.
-Gracias –Dije entre dientes-. ¿Qué haces aquí, Tanya?
Ella no respondió. Abrí lentamente los ojos para encontrarme con la perfecta cara de Tanya en shock.
Y entonces lo supe… Era mi turno de reírme sin piedad de ella.
Lo sé. Tarde un buen, pero ¡hey! Se los advertí en mi Profile. Haha xD
Y en el OS de Querida alma gemela... Que no recibí muchos reviews ¬¬
Así que ya que traigo el capí nuevo espero sus REVIEWS!!!
Y también, como siempre, pasense a mis otras historias, sii?!
Ok, bye. Se cuiidan!
¿¡REVIEWS!?
