Capítulo 14
Intriga
La voz angustiada de Endimión se sintió por aquella habitación, tras reunir un poco más de fuerza, trato de quitarse el suero y los cables que todavía lo rodeaban, necesitaba levantarse buscarla, saber que ella se encontraba bien estrecharla en sus brazos y protegerla solo en sus brazos estaría segura, sus ojos estaban desenfocados, en cierto momento se quedo quieto, una ráfaga de imágenes comenzaron a invadir su mente, cuando salió de aquel apartamento despidiéndose se Serena, su viaje de pronto se estremeció recordando su encuentro con Jedaite, y si había encontrado a Serena, si su princesa había caído en sus garras no se lo perdonaría, él estaba para protegerla y si hubiera fallado… solo hasta tenerla en frente no estaría tranquilo…
-Necesito salir de aquí_ trato nuevamente de incorporarse_ Necesito Buscarla
-Señor por favor tranquilícese _ el médico coloco sus manos sobre los hombros del pelinegro para recostarlo lo cual no requirió mucho esfuerzo
-No puedo, no hasta que encuentre a mi Princesa_ poco a poco las fuerzas lo abandonaban, pero poco le importaba_ Usted no entiende ella está en peligro
-Si no se calma tendré que ponerle un sedante_ el médico hablo en tono firme, mientras dirigía la mirada hacia a la enfermera, esta salió en busca del medicamento
-¿Qué diablos no entiende?_ dijo furioso_ Debo buscarla…
Trato de forcejar con él médico pero era inútil en ese momento no contaba con las suficientes fuerzas, pero no se rendiría. La enfermera entro con una jeringa en la mano el médico la, tomo y la puso en suero de Endimión…
-No_ murmuro débilmente _ No puede, debo, debo…., encontrarla
Sus parpados se cerraron lentamente, el doctor se giro hacia la enfermera
-Pónganse en contacto con sus familiares_ ordeno mientras acomodaba, al paciente
-No tiene familiares, el director lo traslado hace apenas unos días y nadie ha venido a visitarlo_ explico la mujer
-Entiendo_ se acomodo su bata_ Entonces hágale saber al director que su paciente despertó, supongo que querrá hacerse cargo_ sin más los dos salieron
En la oscuridad de aquella habitación, el pelinegro descansaba pero en su pecho sentía una angustia indescriptible…
-Te encontrare…_ murmuro entre sueños
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Tras salir del lugar donde se encontraban sus hijos se dirigió a la habitación de su coneja, el verla ahí tendida conectada a tantas malditas máquinas su corazón se encogió, se veía tan indefensa, tan frágil, vulnerable y todo era su culpa, se aproximo hasta ella tomando su mano libre entre las suyas mientras besaba su fría e inerte mano.
-Serena vamos cariño despierta_ hablo con voz ronca cargada de emoción_ Sabes acabo de ver a los bebés, son tan hermosos, muchas gracias amor, pero por favor vuelve conmigo…
El silencio clamoroso que recibía a cambio solo lograba que el estomago del pelinegro se encogiera, le costaba respirar no sabía si podría seguir sin ella…
-Te necesito tanto, los niños también te necesitan hazlo por nosotros, lucha para volver con nosotros, vamos yo sé que eres fuerte, siempre lo has sido, por favor, por favor despierta…
Vencido por el cansancio se quedo dormido, con la cabeza apoyada en la cama de Serena y sosteniendo su frágil y delicada mano entre la suya.
Varias horas después despertó sintiendo un molesto sonido junto con leve movimiento el bolsillo de su pantalón, bostezo perezosamente antes de sacar el móvil, parpadeo un par de veces una vez que enfoco su mirada en la pantalla del móvil, frunció el ceño
-Diga_ contesto de manera brusca, levantándose de la silla y dando un par de pasos para alejarse de la cama de de rubia
-Señor Chiba, buenos días_ del otro lado de la línea se escucho la voz tranquila del director del hospital_ Tengo noticias importantes sobre el paciente que dejo a mi cargo
Darién se puso lívido, girándose bruscamente para ver el rostro sosegado de Serena, su corazón latió velozmente
-¿Qué paso?_ su voz era dura pero trato de de sonar calmado
-Ah sido un verdadero milagro, pero ayer por la noche el paciente Shields despertó_ informo complacido, seguramente era una noticia que quería escuchar para que él hubiera corrido con los gastos de aquel hombre era por lo que estimaba ¿no?.
-Des… des… despertó_ tartamudeo, sin dejar de mirar a Serena_ ¿Cómo está?_ pregunto recuperando el tono firme de su voz
-Como le dije es un milagro, aparentemente no sufrió ningún daño_ suspiro_ Como es lógico se encuentra débil y un poco aturdido
-Ah preguntado por alguien_ sentía como sus manos empezaban a sudar
-También lo llamo por eso, el paciente despertó anoche el equipo a cargo me informo como se dieron los hechos, el parecía bastante calmado hasta que pregunto por…_ busco ente sus papeles
-Por quién diablos pregunto_ sentía como su boca se secaba
-Bien lo encontré_ murmuro para sí mismo_ Por una tal Serena…
Darién apretó una de sus manos hasta convertirla en puño, la apretó tan fuerte que sus nudillos estaban casi blancos
-Quería preguntarle donde podría encontrar a esta señorita_ siguió el médico_ Vera el paciente tuvo una crisis al preguntar por ella, seguramente es alguien muy importante para él, porque se altero demasiado al no verla…, tuvieron que suministrarle un calmante…
Hubo un largo silencio.
-Y porque diablos iba ya a saber algo _ soltó ofuscado, pero en el fondo quería ocultar su nerviosismo
-Discúlpeme, pero yo pensé que… bueno_ se notaba la incomodidad en la voz del médico_ Solo le llamaba para avisarle…
-Bien_ tenía que pensar rápido, que era lo que haría ahora_ ¿Qué fue exactamente lo que dijo sobre Serena?
El médico dudo un instante, en responder él le acaba de decir que no conocía a la mujer, y ahora le preguntaba por ella.
-Pues lo que me informo la enfermera de guardia fue que, el paciente se altero al no encontrarla en su habitación, dijo que la muchacha estaba en peligro….
-¿En peligro?_ repitió con incredulidad, después recordó lo que la rubia le informo sobre Jedaite por un momento creyó que podía estar relacionado con él…
-Pues eso es lo que me han informado, se agito demasiado y por ello tuvieron que suministrarle un calmante_ hizo una pausa_ Seguramente la joven a la quien busca es la que lo estuvo cuidando en el otro hospital…
Creyó que era lo más lógico, y recordando un poco llego a escuchar a un par de enfermeras que la chica estaba en cinta…
-Seguramente, el paciente está preocupado por ella dado que está embarazada y supongo que él es el padre_ prosiguió como si fuera lo obvio
Darién gruño, que clase de idiota contrato que a caso no sabía que Endimión llevaba mucho tiempo en coma y como se atrevía siquiera a sugerir que otro era el padre de sus hijos, aunque claro el no tendría que conocer esa información.
-¿Y cuando lo dará de alta?_ necesitaba saber de cuánto tiempo disponía para planear lo que haría, porque de algo estaba seguro, si Endimión amaba a Serena no descansaría hasta encontrarla, y no estaba dispuesto a que eso ocurriera, así le costara la vida no se separaría de Serena.
-Aún es pronto, necesito hacerle otro par de análisis y ver como evoluciona….
-Bien_ lo corto_ No creo que sea necesario repetirle, que no diga una sola palabra sobre mí, y también no le comente nada de la joven que lo cuidaba me eh expresado claramente_ su tono de voz sonó amenazante.
-Si, por supuesto_ balbuceo nervioso
-Manténgame informado_ estaba por cortar la comunicación
-Y respecto a la joven a la tal Serena que le digo_ estaba incomodo al cuestionar aquello pero sería peor si cometía alguna indiscreción…
El pelinegro guardo silencio, estaba a punto de mandarlo al diablo, pero lo medito un momento tenía que pensarlo un poco más
-Sigue anestesiado_ el médico afirmo y le dijo que tardaría algunas horas en volver en sí_ Bien le llamare más tarde y le indicare lo que tiene que hacer.
Corto la comunicación y se aproximo hasta la rubia, rozándole con la yema de su dedo el contorno de su mejilla
-Nada nos separa_ suspiro_ Te lo juro
Durante varios minutos la observo, beso su frente, su mejilla y sus labios con un delicado roce y salió de la habitación, necesitaba cambiarse de ropa y tratar de tranquilizarse para poder pensar en lo que haría.
Se dirigió a los cuneros a través del cristal contemplo a sus bebés, coloco su mano sobre el cristal seguía conectados a montón de máquinas al igual que su madre, ellos también luchaban por sobrevivir, y si alguno de ellos no lo lograba no quería ni pensarlo jamás se lo perdonaría los necesitaba a los tres, tanto Serena como sus hijos tenían que recuperarse.
Momentos después llegaba a su casa, después de mandar al diablo a un par de empleadas que lo bombardearon con preguntas sobre la salud de la rubia, al llegar al inicio de la escalera se estremeció, ahora estaba todo limpio como si nada hubiese pasado ya no se encontraba la mancha de sangre y por un momento su mirada se clavo en el lugar donde Serena yacía, con un largo suspiro se dirigió hasta su habitación de nuevo ese sentimiento de culpa lo azoto tras observar la cama que ocupaba con Serena se apresuro a tomar una ducha rápida quería regresar lo antes posible a lado de su coneja y de sus hijos.
Mientras el agua corría por su cuerpo dejo caer un par de lagrimas, como era posible que su vida hubiera cambiado en solo unos meses, de ser el amo y señor a llegar a estado tan deplorable, era cierto que siempre conseguía lo que deseaba con solo con mover un dedo, pero Serena había sido la excepción a la regla siempre rechazándolo, siempre ignorándolo y cuando por fin la tuvo entre sus brazos él había estado borracho, y ella fue raptada por Malachaite para complacerlo, de su garganta salió un grito ahogado, mientras golpeaba con fuerza la pared, siempre fue un bruto con ella la obligo a permanecer a su lado después de aquella noche, como diablos pretendía que ella llegara amarlo, claro le grito su mente "siempre fuiste tan arrogante, que creías que ninguna mujer podría rechazarte"
-Soy un idiota_ murmuro con pesar
Pero de algo estaba seguro, a pesar de todo lo idiota que era, ya no podía vivir sin Serena o sin sus hijos, era egoísta pero no podía siquiera pensar en la idea de estar separados de ellos cuando Serena se recupera y dieran de alta a sus hijos cambiaría esta vez sí, pondría todo de su parte para que por lo menos ella, llegara a quererlo tan solo un poco de lo mucho que él la quería a ella.
De pronto su mente de nuevo le recordó el nombre Endimión…
-Maldición_ refunfuño_ Ese imbécil no se dará por vencido
Por un instante maldijo no haber acabado con él, pero no valía lamentarse por eso ahora, de pronto recordó algo, Serena iba diariamente a visitar su tumba hasta que lo encontró, Eso era la solución perfecta de esa manera el joven permanecería alejado de su vida y de la Serena para siempre, sonrió tomo una de las toallas y se la enredo en la cadera.
Después de rasurarse y cambiarse se sentía un poco más relajado solo esperaba que su plan diera resultados y que sobre todo que Serena reaccionara.
De pronto su móvil comenzó a sonar, inmediatamente lo cogió al ver que llamaban del hospital donde estaban sus tres amores.
-Si_ contesto con el corazón en la boca
-Señor Chiba, necesitamos su autorización para poder intervenir a la niña…
-¿Qué?_ casi se ahoga de la impresión no podía ser posible, apenas contaba con unas horas de vida, él sabía que su estado era delicado pero una cirugía era demasiado, ella no la soportaría, es que acaso se volvieron locos o que…_ Pero lo que está diciendo debe ser un error ella, ella…
-Lo sabemos señor, pero su situación ah empeorado en la última hora_ explico
-Pero, pero, _ su voz se iba apagando poco a poco_ Voy para allá
Corto y se dirigió velozmente a su auto, donde acelero lo más que podía poco le importo los otros automovilistas y las señales de tránsito, que iba a ser, esto no podía estar pasando simplemente no podía instantes después llego al hospital y a grandes zancadas llegó hasta los cuneros enfoco su vista en los incubadoras que se encontraban al fondo en una de ellas se encontraba su hijo pero, al detallar la otra estaba vacía su corazón se encogió, acaso ya era tarde sus manos se convirtieron en puños y sentía que le faltaba el aire.
Una mano sobre su hombro lo sobresalto
-Señor Chiba necesitamos que firme la autorización para la cirugía _ la postura del pelinegro se relajo visiblemente, la bebé seguía con vida, con la mano temblorosa tomo el bolígrafo que le tendía el médico.
-¿Qué fue lo paso?_ murmuro quedo
-Como le informamos, el estado de los mellizos es delicado al ser prematuros_ le tendió los papeles que tenía que leer_ Sus posibilidades son menores, y en el caso de la niña sus pulmones no se encuentran lo suficientemente desarrollados y su estado en estos momentos es critico
-Se salvara_ dijo esperanzado_ Por Dios tiene que salvarla, ella no puede morirse
Su voz se quebró, mientras firmaba la autorización para la cirugía
-Haremos, cuanto esté en nuestras manos
Si más el médico desapareció por el pasillo, dejando desolado al pelinegro, las posibilidades de que la pequeña sobreviviera eran escazas. Se dirigió a la habitación de Serena, tomo su mano entre las suyas mientras la besaba una y otra vez
-Coneja, por favor despierta_ suplicaba, necesitaba el calor y el apoyo de esta solo ella entendería el dolor que estaba sintiendo en esos momentos_ Nuestra bebé, nuestra pequeña está luchando por su vida
Su voz se apago, que diablos estaba haciendo quería que despertara para que sufriera más, al saber que su bebé estaba debatiéndose entre la vida y la muerte y que el otro pequeño también estaba delicado, acaso era idiota. Quizás en esos momentos lo mejor para Serena era no enterarse de lo que estaba sucediendo, sin duda alguna lo culparía y lo odiaría con justa razón.
Sus ojos se llenaron de lagrimas al recordar como aquella pequeña le tomo el dedo entre su manita, como enfoco su vista en él dejándole ver aquel azul celeste lleno de paz e inocencia, su bebé, acaso sería el único recuerdo que tendría de ella aquel único contacto, y llevar grabado en su memoria su hermosa mirada.
Quería gritar, maldecir por su estupidez pero eso no resolvería nada lo único que le quedaba era rezar implorar y suplicar que su pequeña saliera victoriosa de aquella operación.
Pasaron los segundos, los minutos y las horas en una completa agonía, nadie le informaba nada, paseo como león enjaulado en la habitación de la rubia, después salió y camino de un lado a otro en los pasillos de hospital, camino hasta los cuneros donde convenció a una de las enfermeras de permitirle estar unos instantes con su hijo.
-Hola campeón_ uniformado nuevamente para poder ingresar, toco otra vez por medio del látex su pequeña manita, el pequeño se removió inquieto, frunciendo ligeramente su boca y su nariz_ La extrañas cierto
De alguna manera sentía que su bebé, resentía la ausencia de su hermana
-Ella se va poner bien, al igual que tú_ el pequeño comenzó a llorar, y Darién se tenso, se sentía frustrado por no poder consolar a su hijo, por no poder tomarlo en brazos hasta tranquilizarlo no podía hacerse a la idea de que las personas que más quería estaban pendiendo de un hilo, y él no podía hacer absolutamente nada…
-Tranquilo, tranquilo_ acariciaba delicadamente la mano y el bracito, enfoco su vista en la enfermera, pidiéndole con la mirada que lo dejara sostener a su hijo se le partía el alma verlo llorar de esa manera y no poder hacer nada, esta negó con un movimiento_ Ya campeón, shh, shh.
Algún tiempo después el pequeño se tranquilizó y Darién respiro aliviado en ese momento hubo un movimiento de varios médicos seguidos de un par de enfermeras llevando una incubadora con varias maquinas alrededor que comenzaron a conectar, inmediatamente se levanto y se acerco hasta ellos. Sintió un inmenso alivio al ver dentro de esta su pequeña estaba viva, viva sonrió pero su sonrisa murió casi de inmediato al verla con un color azul en su boquita sus manitas y pies.
Uno de los médicos lo alejo un poco
-Señor la cirugía fue exitosa, ahora solo nos queda esperar a ver cómo evoluciona_ el pelinegro seguía teniendo su vista enfocada en su hija, la preocupación se reflejaba en su rostro
-¿Por qué tiene ese color?_ consulto sin apartar la vista de ella, observo cómo le era colocada una mascarilla de oxigeno junto con otros cables que colocaron sobre su pequeño pecho
-Sus pulmones no mandaban suficiente oxigeno a su cuerpo, por eso le han puesto la mascarilla_ explico con calma_ En unos momentos volverá su color, ahora todo depende de ella y de la fuerza que demuestre.
Darién asintió y se dirigió cautelosamente hasta su retoño, en esta ocasión no pudo tocarla, por instrucciones médicas, coloco su mano sobre la tapa de la incubadora, mientras le susurraba palabras cariñosas y la alentaba a luchar por su vida.
-Tú vas salir de esto preciosa, eras una guerrera_ la animo antes de salir…
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-Doctor el paciente Shields está despertando
Había ordenado que se le informara inmediatamente sobre cualquier acontecimiento acerca de Endimión, se encamino hasta la habitación del pelinegro, una vez ahí verifico su signos vitales mientras observaba como lentamente el joven volvía en sí.
Pero que le diría si preguntaba otra vez por la joven, Darién había quedado de llamarlo para indicarle que era lo que tenía que hacer, no estaba seguro pero lo mejor que podía hacer era volver a llamarlo para no cometer ningún error no quería enfrentar la furia de Darién Chiba.
Tomo su móvil y le indico a la enfermera que se retira, marco nervioso el número del pelinegro, tras varios timbrazos el joven contesto de mala gana
-Disculpe mi llamada, pero el paciente Shields no tarda en despertar, y pues no sabía que decirle ya sabe sobre lo relacionado con la joven por la que pregunta_ hablaba nervioso, por escuchaba las maldiciones que soltaba Darién…
En esos momentos en lo que menos quería pensar era en Endimión Shields, pero también tenía que ser consciente, de cualquier error lo llevaría a pender todo por lo que lucho, respiro profundamente antes de indicarle al doctor cuales serían los pasos a seguir.
-Hará lo siguiente…._ comenzó a explicar
Lo que escucho a través de la línea lo paralizo por un momento, una voz que poco a poco se hacía más fuerte.
-Serena_ se oyó primero un leve susurro_ Serena Princesa_ esta vez la voz sonó más clara
-¿Está despierto?_ cuestiono Darién tenso
-Se le está pasando la anestesia _ el médico se acerco hasta al joven, todavía no habría los ojos pero no tardaría en hacerlo_ ¿Qué es lo que debo decirle?
-Por el momento nada. Evada todo lo que sea posible, mañana a primera hora una mujer irá hablar con él, dígale solamente que su traslado fue hace un par de meses, eso es todo la mujer que enviare se encargara de de demás_ hablaba apresuradamente mientras observaba a su pequeña hija a través del cristal.
El médico aseguro que haría todo lo que Darién había dispuesto al pie de la letra, y tras cortar la comunicación centro su atención en el joven que reaccionaba fijando su vista en el doctor
-¿Cómo te encuentras muchacho?_ le hablo calmadamente, mientras Endimión volvía completamente en sí
-Mejor estoy mejor_ contesto aun adormilado por el medicamento, poco a poco se fue incorporando hasta quedar sentado sobre la cama_ Por favor ya no me sede…
-Eso fue porque te alteraste demasiado y eso no es bueno para tu salud_ le sonrió_ Si tu prometes no alterarte no habrá necesidad…
-Ok, pero necesito salir de aquí lo antes posible, necesito buscar a mi novia
-Y saldrás ya le informamos a la persona que te cuida que has despertado, estará aquí hoy en la noche o mañana a primera hora
Al escuchar eso Endimión sintió que una inmensa calma junto con una curiosa sensación de alegría, seguramente Serena, su Serena era la persona que había estado al pendiente de su salud, y la vería muy pronto, sonrió y respiro aliviado al saber que pronto su princesa estaría a su lado, también deseaba ver a su amigo Yaten, y claro darle un gran abrazo a la loca de Mina, jamás se separaría de ellos.
Tras la revisión de rutina y verificar que todo se encontraba en orden, se le fueron proporcionados sus alimentos, después con ayuda de unos de los enfermeros se levanto de la cama para poder así evaluar su coordinación motriz, a pesar de tiempo que estuvo en cama no hubo algún daño esto gracias a los masajes que le proporcionaba la rubia cuando cuido de él, claro que necesitaba ejercitarse más aun estaba débil pero logro dar varios pasos antes de volver su cama.
-Debes tener paciencia, es cuestión de tiempo para que retomes tu vida normal_ le informo el enfermero _ Gracias a Dios no sufriste algún daño irreversible.
-Si gracias_ suspiro lo único que en esos momentos le importaba era que su princesa apareciera por esa puerta.
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Darién se encontraba con el médico responsable de la cirugía de su hija, este le explicaba detalladamente lo que se llevo a cabo en la cirugía y lo que pretendían lograr los riesgos y todo lo que ello con llevaba
-Cuando sabremos que esta fuera de peligro.
-Debemos esperar un lapso de cuarenta y dos horas para considerarla fuera de peligro
Estaba inquieto pero al menos la pequeña había resistido la cirugía, que hasta el momento era la parte más difícil, ahora todo estaba en manos de Dios, y en la fortaleza que demostrara la nena.
Después el médico le informo la situación del niño, si bien su estado era delicado los pronósticos decían que saldría adelante el había demostrado una maravillosa fortaleza, al igual que su hermana era cuestión de tiempo para que se recuperara
-Y mi mujer, Serena cuando despertara _ indago tras haber escuchado la situación de sus hijos
-No lo sabemos_ respondió a penado ya que la situación era incierta, podía despertar en un par de horas como bien no podía hacerlo nunca.
-Tal vez si le llevamos a los niños ella reaccionaría_ sugirió esperanzado, tal vez ellos lograran traerla de vuelta
-Intentaremos eso cuando los mellizos estén más estables para poder visitar a su mamá_ accedió a hacerlo._ Ahora le sugiero que vaya a descansar, le mantendremos informado de cualquier cambio que suceda.
-No quiero despegare de ellos me quedare aquí_ digo convencido de que no podría descansar estando lejos de las personas que más amaba en este mundo
-Usted también debe cuidarse y descansar sino el siguiente enfermo será usted…
-Eso no sucederá…
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Los primeros rayos de sol entraban por la ventana donde se encontraba Endimión el aun dormía plácidamente estaba relajado desde que sabía que irían a visitarlo durante la noche se sintió decepcionado al no ver a su princesa pero ella vendía verlo estaba seguro, de su amor y también sabía que ella no lo dejaría por estar en una situación así…
Comenzó a abrir los ojos lentamente y escucho un pequeño sonido de alguien llamando a la puerta, sintió que su corazón se salía de su pecho, tanto las enfermeras como algún médico no llamarían a la puerta eso solo quería decir que Serena estaba tras el otro lado de la puerta…
Se incorporo inmediatamente sentía que las fuerzas le volvían enfoco su ojos esmeralda en la puerta ansioso de que por ella entrara la razón de su vida.
La puerta se abrió, para Endimión era como verla a cámara lenta tenía una gran sonrisa pintada en su rostro la cual se desvaneció al ver a una mujer que nunca había visto en su vida.
Su cabello era oscuro y corto sus facciones eran delicadas para una mujer de aproximadamente cuarenta y tantos años se acerco hasta el joven que la observaba intrigado, dado que no llevaba algún uniforme que le indicara que era parte del personal del hospital.
-Hola, me da mucho gusto que por fin me dejes ver ese hermoso color de ojos que tienes_ le sonrió amablemente
-Discúlpeme pero quien es usted_ la miro confuso
-Perdona _ rio _ Mi nombre es Hotaru
El gesto de Endimión era el mismo jamás la había visto, pero parecía que ella si lo conocía pero no entendía
-Se que te extraña que sea yo la que este aquí en lugar de Serena ¿Cierto?
Al escuchar el nombre de Serena sus ojos se iluminaron
-¿Dónde está?, ¿Está bien?, _ pregunto aturdido por que se presentaba esa mujer en lugar de Serena…
-Cálmate sino, no podre hablar contigo, el médico fue muy específico al respecto
-De acuerdo_ respiro hondamente y miro a la mujer para que comenzara a explicarse
-Para empezar sabes qué fecha es…_ el alzo una ceja de forma interrogante y negó lentamente con un movimiento
Endimión queda sorprendido cuando la mujer le dijo que ya habían transcurrido poco más de dos años, no podía creer que hubiese estado en coma tanto tiempo, como era posible que eso hubiera ocurrido.
-Serena ¿Dónde está?_ pregunto bruscamente estaba seguro que ella no lo hubiera abandonado a pesar el tiempo_ ¿Dónde está ella Mina y Yaten?
-Hay muchacho debes ser fuerte_ la mujer lo miro compasivamente y tomo una de sus manos _ Verás ellos murieron hace poco más de un año
La noticia dejo pasmado al pelinegro, escucho atentamente lo que la mujer le contaba, Mina y Yaten murieron en su luna de miel en un accidente no podía ser cierto, ellos murieron y el no estuvo junto a la Serena en ese momento tan difícil, pero por que ella no estaba a su lado acaso se había dado por vencida al perder a sus amigos y creyó que él no se recuperaría, hizo aún lado esos pensamientos.
-¿Cómo conoce a Serena?_ tenía que empezar a aclararse para poder creer en lo que esa mujer decía.
-La conocí poco después de tu accidente_ mintió_ Estaba tan destrozada la pobre al ver que no te recuperabas, se la pasaba día y noche cuidándote, no había poder humano que la separa de ti
-¿Qué paso después?
-Después de la muerte de esos muchachos ella se desmorono todo lo que tenía lo fue perdiendo, dejo de alimentarse adecuadamente
-Está enferma_ se preocupo, por qué sentía una extraña sensación es su pecho, si la rubia se encontrara en peligro…
- A pesar de eso ella no perdía la esperanza de que tú te recuperaras, era admirable como se preocupaba por ti, pero luego….
Endimión sintió como si gran vacío lo arrastrara, lo que la mujer decía no podía ser cierto, estaba mintiéndole no encontraba otra explicación sus ojos se empañaron de lagrimas pero si estaba mintiendo donde estaba Serena, no, no, no podía aceptar esa posibilidad, todo lo que siempre soñó no se cumpliría esa posibilidad lo hizo sentir como si su alma le fuese arrancada, el no merecía eso paso una infancia difícil y lo único que deseaba de verdad lo único que pedía le era arrebatado de esa manera, no era justo, maldijo en silencio por qué diablos despertó si sus amigos ya no estaban y la mujer su razón de existir ya no…
-Miente_ grito a todo pulmón_ Miente maldita sea… Ella no puede….
Su voz se corto mientras miraba con furia a la mujer que tenía enfrente, sus gritos alertaron a un par de enfermeras que se encontraban rondando por aquel pasillo, una de ellas ingreso rápidamente a ver qué era lo que estaba ocurriendo mientras la otra llamaba a un médico
-Tiene calmarse_ indico la enfermera al ver que le joven trataba de levantarse, forcejeo con él para impedir que se levantara, pero tal parecía que la furia del joven le daba nuevas fuerzas necesitaba verificar que lo que esa mujer le había dicho…
-Señora por favor salga_ ordeno la enfermera en tono molesto, ya que era obvio que era responsable del comportamiento del pelinegro
-Si, si_ fingió consternación_ Aquí le dejo todo lo necesario para que vea que lo que dije no fue mentira_ se dirigió al joven que la miraba con rabia_ Espero que te recuperes pronto
-Salgo por favor_ grito molesta la enfermera al ver que como dejaba un par de sobres al lado de cama del paciente
Tras salir la mujer, casi inmediatamente entro una enfermera junto con un médico quien trato de tranquilizar al pelinegro, le tendió una pastilla junto con un vaso de agua, el joven seguía ofuscado, y en un principio se negó a tomarse el medicamento no quería evadir la realidad por muy dolorosa que esta fuese, pero después que el médico le asegurara que solo era para calmar su nervios y que no se quedaría dormido acepto tomársela.
Minutos después dejaban nuevamente al joven solo en su habitación. Endimión miro fijamente aquellos sobres, aun no tenía el valor de abrirlos no quería enfrentarse a esa horrible verdad…
Tras un largo tiempo tomo los sobres entre sus manos, con dedos temblorosos abrió cada uno de ellos en uno detallaba como había ocurrido la muerte de Mina y Yaten, se encontraba el certificado de su matrimonio y también se encontraba sus actas de defunción, tras un largo suspiro abrió el siguiente sobre, ahí constataba lo que mujer la había dicho
Con un grito ahogado arrugo aquel papel mientras las lágrimas fluían por sus mejillas…
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Al llegar a la habitación que alquilaba la pelinegra se dispuso a llamar a su jefe
-Buenas noche_ saludo al otro lado de la línea_ Señor Chiba soy Hotaru…
-Hiciste lo que te encargue
-Por supuesto señor seguí todas sus indicaciones_ aseguro
-¿Cómo lo tomo?
-Pues bastante mal, pobre me dio mucha lástima_ suspiro_ Como era de esperarse al principio no me creyó, pero le deje los documentos que me hizo llegar
-Perfecto, y respecto a lo otro quedo ya arreglado
-Si me aseguraron que mañana a primera hora estaría listo…
-Necesito que te asegures que todo quedo perfecto y después desaparezcas _ ordeno en un tono frío
-Así lo haré
-Bien mándame un mensaje en cuanto todo este hecho y después destruye tú móvil….
A la mañana siguiente recibió el mensaje asegurándole que todo se había hecho como pidió
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Tras un par de días angustiosos donde no sabía si su pequeña sobreviviría el médico le informo que la etapa crítica ya había, pero aun existían riesgos, respiro aliviado y se dirigió al cuarto de Serena, lamentablemente su estado era el mismo no mostraba ningún signo de mejora
-Hola cariño_ beso su frente mientras tomaba asiento a su lado_ Sabes nuestra pequeña paso la etapa más crítica, ahora solo falta que tu reacciones
Estuvo un largo rato platicándole como evolucionaban sus bebés, diciéndole lo hermosos que eran y que la necesitaban que ahora solo faltaba, que ella demostrara lo fuerte que era.
Minutos después la puerta la puerta se abría, giro su cabeza y observo cómo un par de enfermeras ingresaban con la incubadora donde se encontraba su hijo, inmediatamente se puso de pie
-Veamos si este pequeño logra reaccionar a su madre_ le sonrió el médico
Una de las enfermeras tomo con sumo cuidado al niño, al ver el gesto de sorpresa de Darién se lo tendió para que lo tomara entre sus brazos, no lo dudo ni por un segundo, al momento de tenerlo entre sus brazos sintió una enorme sensación de plenitud era la primera vez que podía sostenerlo, beso su frente con sumo cuidado.
-Eres perfecto _le susurro tras unos minutos decidió colocarlo en el regazo de Serena
En ese momento ingresaban al cuarto la otra incubadora donde estaba la niña, Darién se acerco hasta ella, pero ella aun no podía salir de ese lugar
El pequeño aferro sus manitas a la bata que cubría a la rubia y se removió un poco hasta acomodarse. La máquina el ritmo cardiaco de la rubia tuvo un ligero cambio, Darién la observaba con la esperanza de que ella despertara.
Tras varios minutos en un completo silencio la pequeña comenzó a llorar, en ese momento el ritmo cardiaco de la rubia se acelero, y todos vieron como se movía los dedos de la joven como si quisiera reunir las fuerzas necesarias para levantar su mano.
Darién se acerco velozmente hasta ella y le sostuvo la mano, necesitaba sentir que ella se movía sentir cómo reaccionaba, en esos momentos requería además de verla sentir el contacto de su piel
-Vamos cariño_ la alentaba _ Abre tus hermosos ojos
La máquina que marcaba los latidos de su corazón volvía a la normalidad y sus dedos dejaron de moverse. Una de las enfermeras tomaba la pequeño para colocarlo nuevamente en la incubadora, pero el pequeño aferro su pequeña manita a la bata de su madre, la mujer sostuvo su mano separándolo de esta una vez puesto en la incubadora el pequeño comenzó a llorar al sentirse despejado de aquel lugar tan cálido y protector que sentía.
Una vez que Darién se encontró nuevamente solo en el cuarto de Serena se sintió desesperado, porque no despertaba…
Días después de manera milagrosa los mellizos evolucionaban favorablemente, tras llevarlos diariamente a la habitación de su madre esto parecía que era el mejor medicamento para su recuperación el contacto con su madre era milagroso. Pero Serena no mostraba algún signo de mejora.
Darién no se despejaba de su lado, solo se cambiaba y comía lo necesario y regresaba al lado de los tres se sentía aliviado de que sus hijos evolucionaran tan favorablemente, tras unos días angustiosos en lo que no le daban muchas esperanzas sobre la recuperación de estos, ellos vencieron todo pronóstico medico, y se recuperaban demostrando su temple y la fuerza que poseían.
En esos días el pelinegro había bajado varios kilos, y en sus ojos surcaban unas ojeras que ensombrecían su rostro, en aquellos momentos no había punto de comparación entre el hombre arrogante y soberbio que era a esa sombra que era en esos momentos, su rostro reflejaba la angustia y la preocupación que era su vida en esos momentos.
Ese día trascurrió igual a los anteriores, la visita de sus pequeños al cuarto de su madre. Al llegar el anochecer como siempre decidió quedarse al lado de la rubia, vencido por el sueño el pelinegro se rindió al sueño que lo reclamaba su cabeza como siempre descansaba sobre la cama de Serena, y su mano sostenía de la ella.
Al principio creyó que era un sueño, al abrir los ojos sintió claramente el movimiento de la mano de Serena, esta vez no era el simple roce que sintió, cuando llevaron por primera vez a sus hijos, esta vez sintió como ella trataba de alejar su mano de la suya, cuando escucho en leve gruñido de Serena enfoco su vista en ella
Lentamente la rubia abrió los ojos, cuando los tuvo abiertos no pudo si maravillarse de lo hermosos que eran aun más de lo que recordaba
-¿Serena?, Amor estás bien_ en su voz se percibía la incredulidad y la alegría de verla reaccionar
-Mmmm_ fue lo único que broto de sus labios
-Gracias Dios, hermosa despertaste _ beso su frente y dado que era demasiado su alegría beso sus labios
Ella enfoco su vista en él, mientras fruncía el ceño con un gran esfuerzo aparto al pelinegro
-Que te pasa_ murmuro molesta_ No vuelvas hacerlo…
Su voz era ronca pero se notaba su molestia. El pelinegro la observo y sintió como su estomago se encogía a caso recordaba lo que sucedió como explicarle su actitud…
Ella estaba aturdida, confundida y sobre adolorida
-Serena, cariño déjame explícate…_ rogo desesperado
-¿Serena?...
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Bien aquí les dejo otro capítulo espero les guste y les pido una disculpa por el atraso pero eh estado muy ocupada una disculpa enorme, y pues agradezco sus cometarios y aquellos que se toman el tiempo de leer mis locuras. ;)
Yesqui2000: Los niños por lo menos ya están fuera de peligro solo falta, ver como reaccionara Serena.
NixSophie: Pues si Endy despertó y estaba dispuesto a buscar a Serena, pero que fue lo que lo contaron quizás desista y Serena también despertó pero no parece querer estar cerca de Darién
Eli Chiva: Darién pago con creces lo que hizo la preocupación y la angustia que vivió era lo menos que se merecía.
Princessqueen: Bueno por todo depende lo que le dijo a Endimión, y al parecer ahora sí parece que va recapacitar acerca de su actitud
Christydechiba: Pues al parecer a Darién le llovió sobre mojado en esos días en el hospital, pero a ver si así recapacita, y respecto a lo otro no estoy pensando en consolarlo quizás te lo preste un ratito no soy tan celosa, jajaja
Usagi13chiba:Si ese Darién es un celoso pero ya está pagando por sus actos ahora solo falta ver que si Endimión va a buscar a Serena
mayilu: Pues Endy no murió, esa seguramente era el presentimiento de Serena y en cuanto a los bebés su pronóstico aun es reservado
Faby Usako-Chiba-T: Quién sabe qué fue lo que contaron a Endimión de Serena, de eso dependerá si el la busca o ya se dio por vencido
Serenity06
Gracias por seguir leyendo un beso
