Capítulo 14
Percy P.O.V.
Una vez se acabó la ceremonia de selección, toda la estancia se quedó callada, menos los de primer año y yo, pareciendo que estuvieran esperando algo. La respuesta fue obvia cuando el profesor Dumbledore se levantó de su asiento para dar unas palabras.
—¡Bienvenidos! —dijo Dumbledore, con la luz de la vela reflejándose en su barba—. ¡Bienvenidos a un nuevo curso en Hogwarts! Tengo algunas cosas que deciros a todos, y como una es muy seria, la explicaré antes de que nuestro excelente banquete os deje aturdidos. —Dumbledore se aclaró la garganta y continuó—: Como todos sabéis después del registro que ha tenido lugar en el expreso de Hogwarts, tenemos actualmente en nuestro colegio a algunos dementores de Azkaban, que están aquí por asuntos relacionados con el Ministerio de Magia. —Se hizo una pausa y recordé la entrada de los dementores al compartimiento, lo que me provocó un escalofrío—. Están apostados en las entradas a los terrenos del colegio —continuó Dumbledore—, y tengo que dejar muy claro que mientras estén aquí nadie saldrá del colegio sin permiso. A los dementores no se les puede engañar con trucos o disfraces, ni siquiera con capas invisibles — añadió como quien no quiere la cosa, y me di cuenta de un pequeño intercambi de miradas entre Harry y Ron, a lo cual ambos se rieron—. No está en la naturaleza de un dementor comprender ruegos o excusas. Por lo tanto, os advierto a todos y cada uno de vosotros que no debéis darles ningún motivo para que os hagan daño. Confío en los prefectos y en los últimos ganadores de los Premios Anuales para que se aseguren de que ningún alumno intenta burlarse de los dementores—me di cuenta de que Percy Weasley se acomodaba en el asiento—. Por hablar de algo más alegre —continuó—, este año estoy encantado de dar la bienvenida a nuestro colegio a dos nuevos profesores. En primer lugar, el profesor Lupin, que amablemente ha accedido a enseñar Defensa Contra las Artes Oscuras.*
Ante esto me sentí mal por Remus, pues la recepción de la noticia no fue muy acogedora por la mayoría, pues pocos fuimos quienes lo vieron defenderse del dementor en el tren. Volteé a ver a Remus para ver como se tomaba eso, pero me di cuenta de que estaba sonriendo, como si no le importara. No pude evitar el desviar mi mirada al profesor Snape, quien tenía una cara de odio comparada con la de Ares cuando le derroté en Santa Mónica.
—En cuanto al otro último nombramiento —prosiguió Dumbledore cuando se apagó el tibio aplauso para el profesor Lupin—, siento deciros que el profesor Kettleburn, nuestro profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, se retiró al final del pasado curso para poder aprovechar en la intimidad los miembros que le quedan. Sin embargo, estoy encantado de anunciar que su lugar lo ocupará nada menos que Rubeus Hagrid, que ha accedido a compaginar estas clases con sus obligaciones de guardabosques.**
En este caso los aplausos fueron más calurosos, especialmente en la mesa de Gryffindoor. Aparentemente los alumnos querían bastante a Hagrid, menos en la mesa de Slytherin, donde les daba igual lo que decía el viejo director. Una vez se acabaron los aplausos el profesor Dumbledore dio comienzo al banquete, peró estaba extrañado, pues nadie trajo la comida, como esperaba con todas las comidas en el campamento. Pero me llevé una gran sorpresa cuando al voltear a la mesa, los platos de esta estaban llenos de comida que se veía deliciosa, por lo que decidí servirme un poco de todo, no sin antes hacer mi usual ofrenda a los dioses lo más discretamente posible, no quería llamar la atención.
Una vez hubo acabado el banquete, el director y los profesores ordenaron a los prefectos y premios anuales llevarnos a los dormitorios. En nuestro caso, Percy nos guiaba a la sala común de Gryffindoor, la cual se encontraba en una de las torres. El camino fue un poco largo y confuso, pues las escaleras estaban cambiando de lugares, lo que me dificultó aprenderme el recorrido para la mañana. Estaba tan agotado, por el dementor y el banquete, que no me di cuenta de que todos los cuadros se movían hasta que llegamos a la sala común, la cual se abría con la contraseña ´fortuna maior´, lo que ocasionó el quejido de otro alumno de tercer año.
La estancia era redonda, con una gran presencia del color rojo, pero se veía acogedora,y me dieron ganas de sentarme junto a la chimenea que estaba prendida cerca a uno de los muros. cuando nos dirigieron a nuestros dormitorios, me encontré con una habitación redonda, que tenía seis camas, cada una con un baúl al frente, y un calentador en el centro, por lo que me pregunté si no podrían poner algún encantamiento que controle la temperatura de la estancia. Una vez encontré mi baúl, decidí ponerme mi pijama, para darle buenas noches a mis compañeros y caer rendido en mi cama.
Harry P.O.V
A la mañana siguiente me levanté a las seis y media, para darme cuenta de que Percy ya no estaba en su cama, por lo que asumí que ya se había levantado. Mi teoría se confirmó cuando encontré a Percy sentado en la sala común.
-Hola-me dijo- estaba esperando a que alguien bajara, que no me acuerdo muy bien del camino hacia el comedor.
-No te preocupes, si quieres iré hoy contigo. Además le puedes preguntar a cualquier otro miembro de Gryffindoor, estoy seguro de que te ayudarán con gusto, o a Sir Nicholas, el fantasma de Gryffindoor.
-Claro, muchas gracias. Pero, ¿podríamos ir rápido por el desayuno? Llevo despierto desde hace un par de horas y me muero del hambre.
-Seguro.
El camino hacia el comedor fue más rápido que la noche anterior, pues solo éramos dos personas en lugar una casa completa. Una vez llegamos al comedor, vi a Malfoy rodeado de algunos Slytherin, como contando una historia y al final fingió un desmayo, lo que ocasionó que el resto de los Slytherin se partieran de la risa. Percy pareció notar mi cara de enfado, por lo que miró en dirección a ellos.
-No les hagas caso-me aconsejó-si ven que te afecta, lo harán más y peor.
-Lo sé, es solo que llevo dos años aguantándome esas burlas.
-No te preocupes por eso. Mejor piensa en alguna forma de devolverles el favor, estoy seguro de que Fred y George estarían dispuestos a ayudarte, y a mí no me molestaría echarte una mano.
-Claro, pero tendremos que tener cuidado de que no nos atrapen, en especial Snape.
Percy P.O.V.
Después de eso Harry pareció animarse un poco, pero seguía un poco molesto. Decidí no presionarlo más, pues el ya tendría su venganza más tarde y yo tenía hambre, así que decidí comenzar con mi desayuno. Unos quince minutos después, aparecieron Fred y George.
-Oigan-dijo uno de los gemelos.
-Aquí tenemos sus horarios-continuó el otro.
-La profesora McGonagall nos dijo que se los entregaramos-después de eso los gemelos se voltearon para marcharse, pero los detuve.
-Antes de que se vayan, ¿podrían ayudarnos a Harry y a mí con una pequeña cosa?-les pregunté para contarles el plan que tenía en mente.
-Suena genial.
-Les ayudaremos.
-Pero primero tendremos que darle los horarios a unos estudiantes de primer año.
-Nos vemos.
Una vez se marcharon, decidí comparar mi horario con el de Harry, para llevarme la sorpresa de que eran prácticamente iguales, la única diferencia es que yo tengo Runas Antiguas.
-Así que adivinación es la primera clase, ¿sabes en donde queda el aula?
-No lo sé, nunca he estado en esa parte del castillo. Pero siempre podremos preguntarle a los retratos y fantasmas.
-Si. A propósito, ¿sabes si Ron y Hermione también están en esas materias?
-Ron tiene el mismo horario que yo y Hermione se inscribió a todas, así que seguramente también tengan adivinación. A todo esto, ¿en donde estarán esos dos? Me acabo de dar cuenta de que no los veo desde la noche.
-No te preocupes, ellos vienen por ahí-le dije, apuntando a la entrada- pero no se ven muy contentos.
-Seguro estuvieron discutiendo o algo así. No te preocupes, pues no es nada nuevo.
Una vez saludamos a los recién llegados, estos comenzaron a desayunar, sentándose, dejándome a mí y a Harry de por medio. Una vez todos nos llenamos, nos dirigimos a la sala común a recoger nuestros libros de las clases del día, Adivinación, Transformaciones y Cuidado de Criaturas Mágicas. El camino de la sala común hasta el salón de adivinación fue largo, y tuvimos que pedirle ayuda al retrato de un caballero para poder llegar, quien afortunadamente aceptó a ayudarnos.
Una vez llegamos con el resto de los estudiantes, nos dimos cuenta de que no había más puertas, solo una trampilla en el techo, la cual se abrió inesperadamente, por lo que decidimos entrar al aula. el aula de adivinación no era muy grande y tenía unas cuantas mesas de té apretujadas y una repisa repleta de tazas y platos de teal lado opuesto de la estancia. Una vez todos los alumnos estuvimos sentados, apareció la profesora de adivinación, a quien casi confundo con un insecto por sus enormes lentes que amplificaban sus ojos unas diez veces.
-Bienvenidos hijos míos-dijo- es un placer verlos en el plano físico. Bienvenidos a la clase de adivinación, la más difícil de todas las artes mágicas. Noto que para muchos de ustedes es la primera vez que nos vemos, pues procuro no bajar mucho al colegio principalmente el bullicio afecta mi ojo interior.
Tras presentarse y explicarnos de que solo nos podía enseñar si poseíamos el ojo interior, la profesora se alternó explicando lo que haríamos durante el año y con algunas predicciones a alumnos, las cuales no me parecían muy convincentes. Luego de eso, nos dijo que nos hiciéramos por parejas para interpretar las hojas de té, yo me hice con Hermione. Una vez acabamos nuestro té, decidimos intentar analizar las hojas.
-Aquí veo algo parecido a un escudo- dije, mirando la taza de Hermione- lo que es un símbolo de protector. Es decir que... protegerás a tus seres queridos en los momentos de necesidad, y también hay algo parecido a un corazón... por lo que encontraras el amor a su debido tiempo-dije, leyendo las explicaciones del libro.
-Vaya-dijo la profesora, quien estaba caminando cerca de nuestra mesa- es posible que tú seas de los pocos afortunados que tienen el don. Déjame ver tu taza un momento.
-Claro-le dije mientras se la daba.
Una vez vio el contenido, sucedieron muchas cosas. La taza cayó de sus manos, despedazándose por el aula, llamando así la atención de toda la clase. La profesora lanzó un grito horripilante que me dejó los pelos de punta. Finalmente sus ojos pasaron de ser de color verde oscuro a ser de un verde que preferiría olvidar, el mismo tono que el de la niebla que sacó el oráculo. Tras esto, y con una voz ronca, dijo una serie de palabras que me detuvieron el corazón con cada sílaba.
Serás traicionado por quien dice ser tu amigo...
Acabarás hallando lo que buscas y lo harás tuyo...
A la maldición del titán uno resistirá...
Destruye un héroe con su último aliento...
Llegará a los dieciséis contra todo lo predicho...
Cinco versos. Cinco versos bastaron para dejarme todo helado y completamente blanco. El primero lo reconocí inmediatamente, es parte de la profecía que me dio el oráculo en junio. EL segundo era similar a otro de esa misma profecía, pero tenía sus diferencias. Los otros tres versos eran ya otra historia, no me sonaban de nada pero si el primero es parte de la profecía de junio, ¿los otros cuatro podrían ser de profecías futuras? Decidí dejarlo estar por el momento, por ahora tenía que decirle a Quirón sobre esto.
Holaa,
Primero, como creo que es costumbre a estas alturas, quiero disculparme. Sé que no he sido el más cumplido de los autores, pero por falta de tiempo no he podido escribir mucho, además de varios bloqueos y estar pensando en ideas para nuevas historias.
Segundo, quiero agradecerles por todos esos reviews positivos que ha estado recibiendo esta historia, es por esos que sigo escribiendo.
Tercero, quiero decir que tengo algunas ideas para historias que prácticamente ya estás listas para ser escritas, por lo que es PROBABLE que vean una o dos historias nuevas a lo largo de la semana.
Cuarto, quiero decir que obviamente seguiré con esta historia hasta el final, pero probablemente me tome un descanso antes de publicar "el cáliz de fuego", principalmente por varias ideas que he tenido con respecto a esa segunda parte, pero luego podré someterlo a votación a su debido tiempo.
Finalmente quiero decir que en cuanto a la otra historia que tengo, la de Harry Potter, está en fase de espera, principalmente por la demora en traducirla, pero eventualmente seguiré con ella, pero no es probable que sea pronto.
Me despido,
arepa28-2
