Alguien ha vuelto!


Las noticias no paraban de informas sobre grandes tormentas eléctricas en Egipto, nevadas inesperadas en gran parte de Asia y lluvias torrenciales en América; nadie se podía explicar estos fenómenos que aparecieron en unas pocas horas.

— Toma esto— dijo Jun a su amigas quien no paraba de ver las noticas.

— Jamás pensé que esto podría ser posible —dijo Jun —el fin del mundo, es una maldita pesadilla—


Conocía muy bien esa sensación, el dolor, la desesperación, el odio y sobre todo la culpa.

Volvió a ponerse de pie, se tambaleo un poco y podía sentir un líquido caliente bajar por su frente, estaba segura que su muñeca estaba rota, ignoro el dolor y nuevamente ilumino el lugar con una flama.

El resto al igual que ella se ponían de pie con dificultad, observo a Mugi creando un túnel para poder avanzar, había escombros por todas partes, sin duda el poder del vacío era impresionante.

—Sabía que sería complicado, pero esto es una locura— dijo Sawako guardando el marco de sus gafas que estaban rotas —Nodoka, es mejor que regreses—

— ¿no lo entiendes? Ya no existe un sitio seguro en el mundo, el vacío ha sido liberado, es cuestión de horas para que el caos reine en todo el mundo—

— Tiene razón, esto debe acabar ahora— dijo Ritsu —

El resto asintió, empezaron esto juntas y juntas lo terminarían.

—bien, lo mejor es dividirnos, debemos buscar a Azusa y… a Kazuo— dijo fríamente Sawako —Yui, Mugi y Nodoka buscaran a Azusa, el resto buscaremos al nuevo portador he intentaremos detenerlo, si recuperamos a Azusa tal vez podamos volver a sellarlo.

Todas comenzaron a caminar hacia la misma dirección, Yui volvió a encender las lámparas que se habían llevado, llegaron a un cruce con dos caminos diferentes, Yui, Nodoka y Mugi tomaron el de la izquierda y el resto el de la derecha, ambos grupos de desearon suerte y prometieron verse pronto.


Azusa estaba aún perpleja con la información del señor Manabe, había una forma de detener al vacio para siempre, no más sellos que pondrán en riesgo la vida de personas inocentes.

—las vasijas sagradas y dagas son solo juguetes, meros objetos para controlarlo, pero no tienen el poder de detenerlo; cuando los antiguos dioses vieron el poder del vacío y sabiendo que los humanos causarían estragos con ese poder, fue sellado, no lo destruyeron porque creyeron que jamás seria encontrado, aun así, unos pocos temían que un día fuera a ser encontrado, así que repartieron distintos dones por el mundo, dones a personas de corazón puro, solo combinando sus poderes podrían detenerlo, pero deben estar juntas, solo así podrán pararlo— se quitó las gafas y con calma comenzó a limpiarlas, Azusa presentía que había algo más.

—Y que pasara con las chicas—

—una vez que el vacío sea destruido ya no habrá necesidad de seguir prolongando más sus dones, si eso pondrá en riesgo sus vidas, no lo sé—


Yui caminaba esperando encontrar algo, no sabía si Azusa seguía con vida, tiene que estarlo, se repetía, en el fondo, desde que la conoció se imaginaba que tal vez, solo tal vez ella no era solo una huérfana con una maldición, que Azusa no era la persona a la que temían y sentían una mezcla de odio y preocupación; que solo eran dos chicas de preparatoria, solo eran dos amantes de la música y cosas dulces, que eran solo dos personas que tenían ese día mas en sus vidas; una sonrisa amarga se formó en sus labios, puede que ni siquiera volvieran a ver la luz del sol.

— ¿sientes eso? — Pregunto Mugi deteniéndose, Yui estaba tan concentrada en sus pensamientos que se había olvidado de la misión —algo se acerca—

Guardaron silencio por un momento, el fuego se apagó y Yui nuevamente lo encendió, leves sonidos se escuchaban, luego se incrementaban, era como un zumbido que se acercaba con fuerza, Nodoka tenía una ligera idea de que podía ser pero tardó en reaccionar.

—¡cúbranse!— grito al tiempo que miles de insectos volaron directo a ellas, Yui los atacaba pero eran tantos que apenas podía ver, Mugi creo una barrera pero estos llegaban de todas partes, sus manos y rostros pronto comenzaron a sufrir cortes no muy profundos pero si dolorosos, estos insectos tenían una especia de cuchillas en las patas.

— ¡Acérquense a mí!— grito Mugi, las demás obedecieron y creo un iglú de tierra que las protegió momentáneamente.

—Debemos acabar con esas cosas para poder avanzar—dijo Nodoka mientras revisaba sus heridas.

—¿Sabes algo de cómo acabarlos?— pregunto Yui.

Nodoka tomo su bolso y caso el diario que siempre cargaba —hace unos años mi padre encontró un fósil de un extraño insecto que vivieron hace miles de años y se supone que están extintos—

—Si bueno, no parecen muy extintos— dijo Mugi sacando una botella de agua y vertiendo un poco en un trapo para limpiar sus heridas —si estas cosas salen al exterior se reproducirán y podrán causar grandes daños, no solo a las personas, cultivos y animales podrían desaparecer—

—mi padre anoto algunos datos después de analizar el esqueleto del fósil, al parecer son prácticamente ciegos, la luz y el calor los atrae, por eso reaccionaron de manera violenta cuando Yui los ataco—

—pero sin la luz no lo podremos ver y nos será difícil derrotarlos, además nuestros cuerpos producen calor suficiente para atraerlos sin que lo podamos evitar— dijo Yui mientras tomaba un sorbo de agua — si Mio estuviera aquí podría congelarlos, pero nosotras no podemos hacerlo—

—Creo que tengo un plan— dijo Mugi quien había estado buscando opciones — si los encerramos juntos, tal y como estamos nosotras, tal vez funcione—

—Pero alguien debe ser la carnada— Nodoka aprobaba la idea pero también estaba consciente de que era peligrosa —yo lo hare, ustedes son más importantes en este momento—

—no seas tonta, sin ti no lograremos continuar, eres la que más sabe del vacío y las trampas que pueden existir—

—tal vez no será necesario una carnada, solo necesitamos algo de calor— dijo Mugi y las demás entendieron el plan.


Podían sentir la temperatura descender, cada vez así mas frio, aun con la poca luminosidad que les proporcionaban las antorchas podían ver su propio aliento.

— joder, que frio, ojala Yui estuviera aquí para poder calentarnos un poco— decía Ritsu temblando ligeramente.

—Deja de quejarte, hay que estar preparadas para pelear en cualquier momento— le dijo Sawako a pesar de que pensaba lo mismo que la castaña rebelde.

Una ventisca helada apago sus antorchas, se apresuraron a encender las lámparas de batería que llevaban y Ritsu comenzó a sacar chismas de las manos alerta a cualquier peligro, Sawako podía sentir un escalofrió recorre su espalda, Mio tembló ligeramente al escuchar una respiración muy fuerte acercándose.

—Ritsu— dijo Mio en voz baja —no ataques—

Una lluvia fría comenzó a caer, no tenía explicación por qué llovía si estaban dentro de unas ruinas.

—no puedo atacar así, nos electrocutaremos si lo hago—grito Ritsu con frustración.

La lluvia dejo de caer con fuerza y solo una ligera brisa las cubría, de pronto vieron como la escarcha y el agua que había caído comenzó a arremolinarse hasta formar lo que parecía ser un tornado, si, un tornado dentro del maldito lugar y les impedía el paso.

—Como se supone que avancemos—dijo Ritsu molesta y temblando aún más.

—debemos encontrar la manera de acabar con él, solo así podemos llegar al portador— dijo Sawako, lanzo una cuchilla de viento que corto el tornado por la mitad y parecía detenerse, pero solo consiguió que ahora se formaran dos.

— ¡demonios! Creo que es igual que *Hidra— dijo Sawako quien veía impotente la situación.

— entonces como los detenemos, no tenemos como contra atacar— dijo Mio.

El viento cada vez se hacía más fuerte y la temperatura bajaba peligrosamente, si no se les ocurría algo pronto acabarían congeladas.


— ¡Yui ahora!— grito Mugi al tiempo que deshacía el refugio, Yui creo un muro de fuego y los insectos detectaron su calor, fueron hacia ellas rápidamente, no podían fallar, cuando estaban por llegar a ellas Mugi abrió la tierra para formar un profundo túnel en el cual descendieron y los insectos las seguían, fue muy rápido, apenas estuvieron seguras que todos habían entrado cerro la entrada y creo un muro que los separara, abrió otra salida y por fin salieron victoriosas.

—Eso fue impresionante Mugi— dijo Nodoka — sin duda alguna tienes un gran control de tus habilidades—

Era verdad, sin duda era quien mejor dominaba sus habilidades, era quien más practicaba y se arriesgaba en busca de nuevas técnicas.

—Solo hice lo que debía hacer— dijo Mugi sonriendo pero una mueca de dolor no paso desapercibida por Yui.

—qué te pasa— Mugi dudo pero al final extendió las manos.

Las manos de Mugi estaban ensangrentadas, como si alguien las hubiera aplastado con mucha fuerza, podían ver al menos cinco dedos fracturados, dos de la mano derecha y tres de la mano izquierda.

— ¡Como paso!— Nodoka saco unos pañuelos y los ato con mucho cuidado en sus manos.

—no lo sé, con forme usaba más y más los poderes mis manos comenzaron a doler, creo que hay algo que hace que nuestros cuerpos los empiecen a rechazar— dijo evitando no mostrar mas señales de dolor — tal vez es algo que Kazuo Yamanaka esté haciendo con el vacío—

—No te preocupes Mugi-chan, venceremos al vacío y te llevaremos al hospital para que te cures— dijo Yui intentando no mostrar tristeza por su amiga, sabía que el sueño de Mugi era ser una gran pianista, ver sus dedos destrozados la lleno de tristeza y dolor, no quería ni pensar cómo se debe sentir, sabía que estaba actuando fuerte, el riesgo que corrían, que todas corrían parecía incrementar gravemente.


— ¡debemos hacer algo rápido— grito Ritsu mientras se intentaba resguardar detrás de un muro de hielo hecho por Mio, ambos tornado se acercaban peligrosamente, si Sawako los atacaba de nuevo se partirían y se crearían más.

— ¡sé que hacer!— grito de pronto Mio —hay que contrastar su fuerza, vencerlos al mismo tiempo—

— ¿pero cómo? — Sawako observaba como se les agotaba el tiempo —al mismo tiempo sería casi imposible, deberíamos crear algo más fuerte que…— de pronto también lo entendió — ¡Mio-chan eres genial!—

— ¡Yo aun no entiendo nada!— Ritsu estaba impaciente por escuchar el plan.

—Crearemos un tornado aún más fuerte— dijo Mio, Ritsu nunca la había visto tan decidida.

—Hay que trabajar juntas—dijo Sawako —solo tendremos una oportunidad—

Mio se acercó a Ritsu y como si sintiera que fuera la última vez que la viera tomo sus manos — si fallamos sé que encontraras la manera de reunirte con las demás y detener esta locura —

Ritsu se sonrojo ante el contacto y cercanía de Mio —no fallaran—

—Solo promételo—

—Lo prometo— dijo aturdida la castaña.

Mio soltó sus manos y miro a Sawako que al parecer esperaba un beso por parte de ambas, ambas salieron del resguardo del muro y se colocaron delante de ambos tornados.

—giran hacia la izquierda, debemos crear uno que gire hacia el lado opuesto, no lo olvides, solo tenemos una oportunidad—

Mio comenzó a reunir la escarcha y comenzó a girarla al tiempo que Sawako creaba un torbellino que poco a poco comenzaba a crecer, debían estar concentradas, cualquier fallo y estarían acabadas, los tornados se acercaban más y más, el tornado de ellas aún no estaba listo, incrementaron sus fuerzas y cuando parcia que ambos se lo tragarían este comenzó a impedirles el avance.

— ¡Es demasiado poder!— grito Mio

— ¡Resiste!— grito la mentora quien también sentía como se debilitaban sus fuerzas.

Ritsu las observaba mientras intentaba cubrirse de la escarcha y vientos que salían disparadas a causa de la fuerza de ambos choques —por favor, solo un poco más, resistan, yo sé que pueden— recito.

Mio pudo escuchar la suave voz de Ritsu, no quería morir, no aún, si tan solo pudiera resistir hasta probar sus labios, si, solo eso y podría morir en paz, que tonta había sido, tantos años y solo al estar a punto de morir se atrevía a reconocer sus sentimientos, no, ella no se dejaría vencer, no aquí.

El tornado que habían creado comenzó a crecer aún más, entonces por fin paso, los dos tornados comenzaron a debilitarse y en una violenta sacudida se desintegraron al igual que el suyo, varios pocos de hielo salieron disparados y por inercia se tiraron al suelo, Ritsu al ver uno de ellos dirigirse a Mio corrió a ella y la cubrió con su propio cuerpo.


Hola, lamento mucho mi ausencia, la verdad es que tuve un gran bloqueo con esta historia, estuve a punto de renunciar a ella, pero mi musa decidió hacerme una visita y espero no vuelva a dejarme.

Como ven las cosas se están complicando mucho para las chicas y el mundo en general.

Espero les guste y prometo actualizar lo antes posible.

*En la mitología griega, la Hidra de Lerna era un antiguo y despiadado monstruo con forma de serpiente. La Hidra poseía la virtud de regenerar dos cabezas por cada una que perdía o le era amputada.