Juntos por Supervivencia

Capítulo 13: Problemas

—Tardaría 5 minutos en hacerle efecto, y para poder huir debería conducir yo, y dispararle tú, sumando a que para poder salir hay que cruzarse en su camino y se dará cuenta fácilmente que fuimos nosotros y no sabemos cuán veloz es para correr…

—Dios mío…

Kate solo miraba como el animal se movía lentamente observando todo y posó su vista sobre el militar que se encontraba bajo la grúa, eso la invadió aun más de pánico.

Solo les aguardaba esperar a ver qué sucedía.

Owen estaba tratando de calmarse, pero el miedo que tenia no podía controlarlo, si bien había trabajado con esos animales pero este no se comparaba con nada, era sumamente enorme y estaba muy cerca de él. El dinosaurio se movía lentamente olfateando y reconociendo todo a su alrededor, Owen se movía conforme el animal lo hacía, hasta que observó cómo se posicionaba al lado de una de las camionetas de mantenimiento y al frente de esta se encontraba Parker "escondiéndose" de la bestia. Parker miró a Owen a los ojos como pidiendo auxilio pero estaba tan preso del miedo que no podía moverse.

La Indominus estaba olfateando a Parker.

Parker se giró para poder ver si el animal estaba detrás del auto y apenas pudo ver como la cola pasaba por detrás de la camioneta, lloriqueando y tomando el crucifico que su esposa Lucy le había obsequiado lo besó y espero que las cosas pasaran rápidamente.

El golpe vino de un lado, el animal apartó del camino la camioneta haciéndola volar por los aires dejando a su vista al hombre rechoncho sentado en el suelo temblando del miedo. El vehículo cayó estridentemente sobre el suelo haciéndose añicos y Owen se cubrió el rostro por que había caído a su lado desprendiendo vidrio y metal. El militar se acomodó rápidamente y preocupado para seguir viendo donde estaba Parker, quería correr y atraer la atención del animal pero estaba paralizado.

Quería ayudarlo.

Una vez más Parker miró a Owen a la cara y su final llegó rápido cuando el animal lo atrapó entre sus fauces elevándolo en el aire con la mitad de su cuerpo dentro de la boca del animal.

No dio tiempo de pensar dos veces.

—Owen… el perfume —susurró Kate sentada en el Jeep.

Muldoon la miró confundido.

— ¿Qué dices? —preguntó el rubio.

—El dinosaurio lo está olfateando, dios… Le dije que no se pusiera perfume… —ella tomó la manija de la puerta para salir y ayudar a Owen, pero Muldoon la detuvo tomándola de su brazo.

Ella miro la mano de Muldoon y luego lo miró a él.

—Si sales del Jeep van a morir los dos —decía serio y preocupado.

Y ella sabía que era así, no había nada que pudiera hacer por su prometido. Ambos se quedaron viendo como el animal ahora se aproximaba hasta Owen.

Sabía que ese animal había olido a Parker hasta que lo devoró y quien decía que él no sería el siguiente en ser encontrado; debió haberle hecho caso a la científica cuando le dijo que no usara perfume, se sacó el cuchillo del la funda en la espalda y buscó rápidamente las mangueras del aceite y la gasolina de la grúa. Jaló una de ellas y la cortó rápidamente y dejo el líquido amarillento y fluido lo cubriera, arrugando la cara por el olor esparció la gasolina con su mano por su cara y su torso, permaneció estático boca arriba.

Y vio que el hibrido caminaba hacia él.

Con gracia la bestia caminó hacia la grúa, quizás reconoció el olor en esta, porque a través de ella recibía su comida, pero el olor de Owen no pasaba desapercibido. Como si gorgoreara el animal bajó su cabeza por un lado de la maquina, Owen podía ver la hilera de dientes afilados, las comisuras bañadas en sangre y ese olor a putrefacción y carne descompuesta que salía de sus fauces. El hibrido acercó más su hocico para olfatear y Owen giró la cabeza hacia el otro lado cerrando con fuerza los ojos y tratando de permanecer quieto.

Gruñó con fuerza y con molestia, como si supiera que Owen estaba allí pero no podía olerlo ni encontrarlo. De un momento a otro el animal se movió y camino más allá de él y la enorme pata resonó en sus oídos al impactar con el suelo. Owen respiró profundo cuando vio el final de la cola del animal que ya se alejaba.

Pero eso no terminaba allí.

Por un momento Kate sintió alivio de ver como el hibrido se alejaba de Owen, pero el pánico siguió cuando aquella bestia se acercaba al Jeep. Ella y Muldoon no sabían qué hacer, no había tiempo el animal venia directo hacia ellos lentamente olfateando todo.

La Indominus era enorme, quizás del mismo tamaño que la Tiranosaurio, su escamosa y protuberante piel era de un color grisáceo casi blanco, erguido en dos patas, y tenía dos extremidades superiores largas como si fueran brazos en estos en el pliegue de su codo tenia escamas y puntas, tenía cuatro dedos con 3 garras filosas capaces de cortar cualquier cosa, su cabeza iba acorde con el tamaño de su cuerpo llena de cuencas y protuberancias con dos pequeños triángulos prominentes por encima de los ojos y el su lomo una serie de escamas y púas se extendían de su cabeza hasta la cola.

Era como si estuviera blindada.

Las manos de Kate temblaban y no podía controlarlo y de esa misma manera se encontraba Muldoon, ambos transpiraban y el sudor en sus frentes corría por sus sienes.

—Muldoon, viene hacia aquí ¿Qué hacemos? —susurró Kate.

La mente del hombre maquinaba rápidamente y debían tener un plan.

Entonces recordó.

Kate siempre llevaba su equipo allí, su maletín con opiáceos, narcóticos y… La científica llevaba en sus cosas un repelente para animales; usualmente ella solía usarlo en su trabajo diario cuando quería trabajar en un animal en su hábitat usaba ese repelente para alejar a los demás animales y trabajar tranquilamente. Era un compuesto de extracto de raíces de Senegalia Polycantha. Muchos lo usan como repelente para reptiles y roedores, y en este caso ella siempre lo usaba en el parque y había funcionado.

¿Pero funcionaria con esta nueva especie?

No lo sabían, y estaban a punto de averiguarlo.

—Rápido ¿Dónde está el aerosol con Senegalia? —preguntó Muldoon.

—Está en la maleta en el cojín de atrás, si estiras tu mano podrás alcanzarlo…

Y así lo hizo, podía sentir el temblor del suelo en el auto, el dinosaurio estaba a escasos metros del Jeep. Muldoon extendió su brazo hacia el cojín de pasajeros y tomo el pequeño maletín de metal, sin quitar la vista del frente. Abrió con cuidado y sacó el aerosol. Kate estaba inmóvil.

Owen observaba aun escondido debajo de la grúa, como el animal iba en dirección al Jeep de Kate, ella estaba allí con Muldoon.

Temía por la seguridad de su mujer.

Muldoon con cuidado roció con la espray de Senegalia a Kate, luego lo hizo consigo mismo y a la camioneta. El producto no emitía ningún olor pero si era perceptible por los animales.

—Permanece quieto y trata de no respirar con pesadez, si no nos movemos y permanecemos callados no sabrá que estamos aquí —ordenó Kate, ella estaña aterrada y tenía un nudo en la garganta.

—Si se da cuenta de que estamos aquí enciendes el Jeep y arrancas.

Muldoon estaba quieto, sudando por el calor que había allí y por el miedo, sus ojos se movían siguiendo al animal que ahora se aproximaba a ellos, pues ya había olfateado las cosas a su alrededor, podían sentir los leves gruñidos del animal mientras olisqueaba todo el auto, pasaba del techo al motor, los vidrios del Jeep eran algo opacos quizás no podría verlos tan fácilmente. Movía ligeramente su cabeza de un lado a otro como si tratara de ver algo…

Su radio empezó a emitir estática, atrayendo la atención del animal que golpeo el auto con su hocico haciéndolo moverse ligeramente, Kate rápidamente apagó el radio que estaba sujeto a su cintura.

Caminó alrededor de ellos por unos segundos y se quedo quieta al lado del Jeep, justo del lado donde estaba Kate… Y pausadamente bajo su cabeza para ver a través de los vidrios.

Y la mujer pudo ver sus ojos detalladamente.

Eran de un color rojo carmesí, y la membrana nictitante se movía una y otra vez, emitían aquel pavor que hacían estremecer a Kate, hasta hacerla sollozar; las ligeras lagrimas corrían por las mejillas de Kate sentía su corazón en el cuello, nunca en su vida había sentido tanto miedo de un ser vivo…

Jamás.

Muldoon respiraba entrecortadamente al ver la cercanía.

Una vez más el animal olisqueó y se apartó bruscamente bufando, rugió levemente con desazón y siguió su camino escabulléndose entre la maleza.

Y pudieron respirar con calma.

Esperaron unos cuantos minutos dentro del auto, Owen debajo de la grúa y los trabajadores en las casetas y el observatorio para poder salir.

Kate encendió la radio, la sacó de su funda y llamó a control.

—Control aquí Grant —llamó la mujer.

—Eso estuvo cerca —decía casi sin voz Muldoon.

La mujer lo miró y continúo llamando a sala de control.

—Control aquí Grant, respondan —repitió.

—Grant aquí Control, pueden salir de su escondite el animal esta camino al este —ella reconoció la voz de la joven Vivian, Kate dejo caer su mano con la radio aun en ella y suspiro cerrando sus ojos.

El primero el salir fue Muldoon, quien corrió a buscar a los trabajadores e indicarles que se subieran a los vehículos y fueran a la zona segura del parque.

Owen salió por fin debajo de la grúa, se sacudió la ropa y corrió hacia el Jeep de su mujer quien aun no había bajado de allí. Ella estaba impresionada, asustada y molesta al mismo tiempo, era algo que no podía describir en aquel momento. Owen abrió la puerta del auto y Kate se sobresalto de golpe. Ella miró al militar quien estaba con un rostro preocupado y asustado también.

Salió del auto y abrazó al hombre con fuerza y él a ella, al instante se separó de él.

— ¿No te pasó nada? ¿Estás bien? —preguntaba perturbada y preocupada.

—Estoy bien preciosa, cálmate —el hombre trataba de calmarla.

— ¿Ves? ¿Lo ves? —decía susurrando —. ¡Se los dije! Y no me hicieron caso.

—Lo sé Kate, pero cálmate por favor… —Owen estaba aun sorprendido.

—Ahora Firas y Parker están muertos… —decía conmocionada —. Ellos están… muertos Owen, muertos.

—Ya, calma ¿Si? Estoy tan enojado como tú, pero debemos hacer algo ¿Si? —El hombre se acercó a ella y tomó su rostro con cuidado y acaricio sus mejillas, por las cuales rodaban lágrimas sin parar —. Ahora es cuando más te necesitan, te necesitamos Kate…

Ella asintió ligeramente y se aferró a los brazos del hombre y este le correspondió. Sollozó por un momento y luego cobro su compostura, se secó los ojos con la manga de su blusa y miró a Owen quien estaba de pie frente a ella esperando a que ella se preparara.

—Debemos idear un plan… Estoy bastante segura de que enviaran a U.C.P para solventar esto, y estoy aun más segura de que no usaran armas convencionales —decía aspirando por la nariz.

Muldoon se acercaba a ellos dos, se detuvo y colocó su mano en el hombro de Owen.

— ¿Estás bien amigo? —preguntó Muldoon y Owen solo asintió.

— ¿Se fueron todos? —Kate miró a Muldoon esperando la respuesta.

—Sí, la ultima camioneta salió a la zona segura, tomaron la ruta de visitantes el animal va por el otro lado, solo faltamos nosotros.

—Está bien, eh… Yo los llevaré a la sala de control y solventen este problema y hagan algún plan; yo posiblemente deba ocuparme de los animales y de los visitantes en las atracciones, con ese animal suelto todo es posible —dijo Kate —, confío en ustedes.

—Pero igual tú deberías estar ahí —dijo Owen.

—No —la mujer negó con la cabeza.

—Owen tiene razón —apoyó Muldoon.

—Escuchen, ese animal es demasiado inteligente… Nos engañó —dijo Kate.

—Ese animal está elaborado con genes que desconocemos —se quejó Muldoon.

—Pues si es tan inteligente debe conservar genes de Raptor —soltó Owen y Muldoon se lo quedó viendo.

Kate solo asintió.

—Me temo que podrías estar en lo cierto Owen y si es así ellos jamás van a decirlo… Su bendita política de confidencialidad no lo permitirá, y mucho menos Henry Wu develara esa información —explicó la castaña.

— ¿Y qué haremos entonces? —preguntó Muldoon.

—Vayan a la sala, hablen con Masrani… No lo sé —decía la mujer caminando de un lado a otro pensando.

—Kate… —ella giró a ver a Owen —. Si de verdad quieren detener a ese animal deberán matarlo.

— ¿Qué? —Muldoon estaba atónito —. ¿Matarlo? Esa gente enloquecería.

—Pues si piensan atraparlo con trampas, se va a llevar a unos cuantos a la tumba para poder lograrlo… —explicó Owen —. Este animal está explorando su cadena alimenticia y me temo que empezara con la U.C.P.

—Kate por eso tú debes ir, Masrani va a escucharte —dijo Muldoon.

—No, la central me llamó, yo voy a hacer mi trabajo resguardare a los animales y a los visitantes, ya la orden se dio por radio —aclaró —, Muldoon tu estas a cargo del animal por lo tanto sabes más de él, Owen te ayudara con ello y como atraparlo; tiene una habilidad nata para ello —dijo dándole media sonrisa a su prometido, hablen con Hamada quizás los escuche.

—Hamada no es muy abierto a opiniones Kate, lo sabes —dijo Muldoon.

—Para eso te llevas a Owen… —dijo ella sonriendo —. Simplemente presionen para que no lleven a U.C.P e intenten atrapar a esa bestia con armas no letales…

—Eso sería una masacre —mencionó Owen.

—Pues están en sus manos evitar que eso pase…

ooo

Sala de control

Las puertas del elevador emitieron un pitido, y se abrieron de repente, la figura de Claire se mostró, con la peor cara de preocupación entro a la sala, todo estaba en silencio y todo el personal se percató de que ella había llegado y giraron a verla esperando que dijera algo y como si vieran al culpable del incidente.

No sabía que decir, pero debía hacerlo.

—Les pido a todos que conserven la calma —pidió tranquilamente y aun estaba preocupada, ella exhaló por fin.

Se propuso a caminar hacia donde sus dos subordinados estaban sentados, mientras las pantallas mostraban la ubicación de la Indominus Rex que se desplazaba.

—El implante le dará una descarga si se acerca a un muro del perímetro —aseguró Claire.

—Se está moviendo muy rápido —dijo Lowery.

—Aquí control con una alerta a todo el parque —pronunció Vivian al personal.

— ¡Cuelga ese teléfono por favor! —ordenó Masrani de repente.

—Perdón nueva información, estamos bien —dijo Vivian.

—Que confinamiento de productos lo capture —dijo Masrani —. La existencia de este parque depende de nuestra habilidad para controlar incidentes como este, en algún momento iba a pasar…

Y sí que lo sabía, recordó con exactitud las palabras que la Dra. Kate Grant le había dicho hace un tiempo atrás cuando surgió la idea de crear este animal, ella se lo advirtió, pero en aquel tiempo para el aquella alerta que le dio Kate no pareció tan alarmante y pensó que con el personal adecuado y la tecnología avanzada podría mantener aquel animal en perfecto confinamiento, pero eso por lo visto no fue suficiente.

—Deberías ponerlo en el volante "Y para ser franco, una de estas cosas se va a comer a alguien" —se burló Lowery tecleando su computador.

—Esa jaula esta a 6 kilómetros de la atracción más cercana, U.C.P puede controlarlo, nadie más será… —decía Claire.

— ¿Devorado? —la interrumpió el hombre de lentes con una expresión burlona.

La sala de control estaba conmocionada, fueron testigos de lo que había sucedido, incluso el mismo Masrani estaba desconcertado y bastante preocupado; habían perdido a dos trabajadores y casi pierden a 3 más, pero era momento de verse con este problema, se lo habían advertido e hizo caso omiso.

Y ahora pagaban las consecuencias.

Ordenaron que U.C.P se hiciera cargo tal cual como Kate había predicho.

ooo

Hoskins aun permanecía en el recinto del acantilado, pues le gustaba pasearse por allí y averiguar todo lo posible sobre aquel proyecto, estaba ansioso por ver de lo que eran capaces de hacer aquellas criaturas y si eran buenas, el dinero llovería en sus pies. Ingen de la alguna forma había logrado permanecer infiltrada dentro de las compañías del señor Masrani.

Barry era una persona con bastante paciencia y tolerancia; pero simplemente ver a Hoskins a final de cada mes acosándolos día y noche pidiendo su bendita prueba de campo lo estaba cansando ya. Habían acomodado a las raptores en sus áreas de cuidado, era un espacio de trabajo donde los animales eran inmovilizados por un bozal de metal con dos cubiertas que funcionaban con sistema hidráulico, diseñada para que no escaparan fácilmente y sostener su mandíbula. Barry había dejado inmovilizada a Blue pues quería examinarla a ver si tenía alguna herida después de haberse golpeado contra la reja, hace un momento cuando el joven había caído dentro del recinto.

El solía hablarles con mucho cariño a las raptores, puesto que era su entrenador y desde que eran bebés que caminaban y tropezaban con las cosas él cuidó de ellas. Barry les hablaba en su idioma natal en Tanzania había notado que transmitirle palabras en Suajili tenían un efecto tranquilizador sobre los animales.

Ese era su secreto personal.

Sentado a su lado, con cariño y tacto acariciaba la cabeza de Blue, ella se puso tensa cuando vio que Hoskins se acercaba a ellos. Gruñó con fuerza.

— ¿Qué tan rápido corren? —pregunto el rechoncho de Hoskins.

Barry miró al hombre y trago grueso.

—60 km por ahora, 80 cuando tienen hambre —dijo Barry.

—Uf…—Hoskins caminaba con sus manos en la cintura y se acercó más al animal y a Barry —. ¿Los han dejado salir para ver que hacen?

—No —respondió serio.

Blue se sentía incomoda con la presencia de Hoskins y no le agradaba en lo absoluto, molesta gruño e hizo sacudir la plataforma haciendo que Vic Hoskins saltara del susto y se carcajeara, por lo cual Barry sonrió internamente aunque sonrió al ver la reacción del hombre.

— ¡Que susto! —exclamó Hoskins.

—Si —decía Barry riendo.

El gran hombre moreno se levantó de si asiento.

— ¿Qué dices? ¿Quieres adoptar? —preguntó Barry.

—No bromees, cuando yo tenía tu edad rescate un cachorro de lobo...

Blue le gruñía con furia, no le gustaba para nada Hoskins.

—Tenía como tres meses, apenas caminaba… —contaba Hoskins.

Barry se había ido con su protegida, Delta… Acariciaba su cabeza y trataba de calmarla…

—Se dormía en mi cama y me cuidada —continuo Hoskins, inclinó su cabeza —, mi esposa fue hacia mí con… Un cuchillo y le hizo una gran herida —hacia el gesto con su mano.

Barry lo miró con detenimiento.

—¿Lo sacrificaste? —preguntó Barry.

—Claro que no… —Hoskins giró rápidamente su cabeza, Blue había chirriado y lo asustó.

Blue chirriaba por que había escuchado la voz de Kate…

Mamá Raptor había llegado.

Kate había dejado a Muldoon y Owen en la sala de control para que pudieran solventar lo del animal de la mejor forma, antes de que aquellas personas cometieran otra locura. Ella continuo su camino al recinto de las Velociraptores, quería buscar algunas provisiones allí que quizás le harían falta y para poner en alerta a aquel personal, también había puesto en marcha a sus subordinados pues la seguridad de los visitantes y los demás animales del parque debían ser priorizados. Condujo lo más rápido posible hasta el acantilado, estaciono el Jeep a un lado del recinto y se bajó en busca de Barry.

Ugh… ¿Aun sigue aquí Hoskins? —preguntó la mujer del otro lado de la cerca.

Ella simplemente miró a Barry y este le hizo la seña de que se fuera, todo estaba bajo control.

Ella solo se fue, pero regresaría a dar las noticias.

—Estoy en medio de una historia ¿Podría continuar? —Dijo gracioso, como no hubo una respuesta continuo —, No lo sacrifique, teníamos un lazo irrompible igual que tu y él —volteó para señalar a Blue —. ¿Cómo se llama?

Hoskins señalaba a Delta.

—Delta y es niña —dijo un Barry serio.

— ¿Quisiera… —dijo el hombre haciendo el gesto de tocar al animal.

Barry solo sonrió y cedió a que tocara a delta. El animal empezó a respirar con rapidez y bufando al mismo tiempo. Cuando Hoskins acercó su mano para tocarla esta gruño fuertemente y el hombre temblaba, Barry se acerco y toco su cabeza, tratando de calmarla.

—Shh… Delta utulivu —decía Barry amansándola.

—Oh wau… —pronunció Hoskins sonriendo.

Kate golpeo la reja y llamó la atención de Barry, ella entró y se acerco a Blue…

—Hola Blue —decía con dulzura, acariciando su cabeza, como si fuera una respuesta la Raptor soltó un gorgoreo y exhalaba con suavidad.

Le agradaba la presencia de Kate.

En ese mismo instante el comunicador de Barry sonó y vio el mensaje, este giró su vista a Kate quien estaba entretenida con Blue.

—Diablos —susurró preocupado Barry —. Kate… ¿Amekosa kitu?

La mujer lo miró seria.

Wanyama mpya alitoroka—respondió Kate en un lenguaje que confundió a Hoskins pero que Barry comprendió rápidamente.

¿Nini? —preguntó Barry.

Ndiyo —dijo seria —, tuna majeruhi wawili.

Mapepo —dijo molesto.

—Vine por algunas provisiones que quizás me hagan falta, iré a darles apoyo a los guardabosques y a resguardar a los animales… Por favor ten cuidado y que todos vayan al bunquer de seguridad en caso de que sea necesario —ordenó Kate.

Hoskins miraba como idiota a los dos pues no entendía de qué estaban hablando. La mujer rió al ver lo confundido que hombre gordo estaba y habló a Barry de nuevo.

Tafadhali, si mbinu hii haina maana ya watekaji ¿Ndiyo? —dijo la mujer seria.

Ndiyo—Barry asintió.

—Mucho cuidado…

La mujer salió rápidamente de la jaula y dejó a los hombres allí.

— ¡Código 19! —gritó Barry a sus compañeros.

— ¿Es el nuevo? — preguntó Cyrus desde lejos.

—Dicen que perdimos a dos —respondió Barry.

Los hombres en la plataforma salieron corriendo a prepararse.

— ¿Qué es código 19? —pregunto Hoskins.

—Producto fuera de contención —respondió severo —, estas personas nunca aprenden —decía negando con la cabeza.

Hoskins se lo quedó viendo mientras salía de la jaula y sacó su teléfono.

—Pues van a aprender mucho de su nuevo producto… —marcó algunos números y contestaron rápidamente —. Hola soy yo… creo que encontramos una oportunidad…

ooo

El monorriel se desplazaba con rapidez entre las montañas del parque, muchas personas viajaban en él para poder acercarse a las distintas atracciones del parque, que se encontraban aledañas al centro de visitantes y los hoteles, entre tanta gente que abordaba y desabordaba se encontraban Zach y Gray sentados en los asientos del vagón.

El niño permanecía muy callado, bueno había quedado bastante lleno después de haber comido toda esa carne a la parilla, sentía que su panza iba a explotar; sin embargo no por eso dejaba de pensar en su madre que se había quedado allá en Wisconsin, hace poco había descubierto entre las cartas del correo, un sobre con papeles y formas, que por curioso se le ocurrió buscar por internet y se dio cuenta de que eran papeles de divorcio, ahora si bien sabia a su corta edad su madre es abogada por lo cual debería manejar ese tipo de documentos sin embargo la pregunta era…

¿Por qué estaban a su nombre?

Y eso le dio a entender que las cosas entre sus padres estaban algo torcidas, aparte de las constantes peleas que tenían diariamente.

Por otro lado estaba su hermano Zach coqueteando con unas chicas que estaban en el asiento de atrás de ellos, estaba girado en su asiento con el brazo atravesando el espaldar del la silla.

— ¿Ya habían venido aquí? —preguntó picaron, y las chicas solo negaron con la cabeza y este solo sonrió.

Gray solo miraba la llanura que tenia a la vista desde allí.

— ¿Oye y si se divorcian uno se irá mamá y otro con papá? —preguntó Gray de pronto, no aguantaba más aquella pregunta rondando en su cabeza.

— ¿Qué? —Zach lo miro al rostro y luego giro la cabeza hacia las chicas de nuevo —. ¿Por qué dices eso?

—Porque es cierto —dijo serio.

—No claro que no, no se van a divorciar —decía mirándolo de nuevo, Gray pasó sus dedos por sus ojos tratando de contener el llanto y aspiro por su nariz —, tu no los conoces tanto como yo, siempre han sido así.

El niño negó con la cabeza bastante decaída.

—Hay correspondencia de los abogados —dijo Gray.

—Eso no significa nada —dijo Zach algo molesto.

—Yo los vi en Google son del divorcio —decía con voz quebrada.

Zach se quedó congelado por un instante, no lograba entender como Gray había averiguado todo eso él solo…

—Como sea… ¿Sabes? No importa ¿Si? De cualquier modo me voy en dos años —Gray empezaba a derramar lagrimas, sus hermosos ojos azules se vieron inundados por aquel liquido transparente, simplemente no podía evitarlo —, además todos los padres de mis amigos están divorciados y… ¿Oye que te pasa? —preguntó serio.

El niño solo negaba con la cabeza y no paraba de hipar del llanto, las lágrimas corrían por sus mejillas, y Zach ya no sabía qué hacer.

— ¿Estas llorando? —preguntó severo.

Gray lloraba sin parar y no podía evitarlo, si en algún momento se había sentido triste pues con las palabras de su hermana lo estaba aun más.

—A ver, vas a tener dos de todo ¿Si? Vas a tener dos cumpleaños, dos días de acción de gracias, dos…

—No quiero tener dos de todo —respondió sollozando, los hermanos se miraron a los ojos.

—Eso no depende de ti —recalcó su hermano mayor —, en algún momento ya tienes que madurar…

Gray se sintió enojado y decepcionado de su hermano en aquel momento, no podía creer lo cruel que llegaba a ser a veces. Zach solo respiró profundo tratando de contenerse, pero portarse así era la única manera en la cual él podía soportar todo el problema y proteger a Gray de ese problema; no quería ver a su hermanito sufrir de esa manera, pero era la única forma de mantenerlo a salvo de los problemas de sus padres.

El niño rubio giró su cabeza para no ver más a su hermano y miro por la ventana del monorriel y algo allá abajo llamó su atención.

Más abajo del camino del monorriel había una extensa vegetación lisa, con un camino que surcaba la línea media entre dos parajes, por allí iban dos autos a toda velocidad. En su mente supuso que eran autos del servicio del parque y ese era un camino de mantenimiento.

Pero no era así.

ooo

Muldoon y Owen iban decididos a confrontar a los jefes del parque, si ya había sido una locura crear a ese animal sería una locura más grande enviar a U.C.P a capturarlo. Ambos hombres se detuvieron ya que las radios de ambos habían sonado…

—U.C.P en camino a capturar el producto —anuncio una voz.

Los hombres se miraron mutuamente y decidieron acelerar el paso a la sala de control.

—Hay que detenerlos —dijo Owen bastante serio.

—Ve a la sala de control, yo iré a la base de U.C.P quizás pueda alcanzarlos y detenerlos —opinó Muldoon.

—Muy bien… Ve, yo me encargare de idear algo con los de control, deben estar locos si envían a esas personas allí.

Owen tomó el elevador que lo llevaría hacia el último piso donde estaba la sala principal. El ascensor se detuvo y sus puertas se abrieron mostrando su figura erguida y bastante iracunda.

Estaba bastante enojado.

Owen entro de primero y venia bastante molesto, le costaba procesar aquello que había sucedido, el guardia de seguridad intento detenerlo.

—Señor su identificación —pidió el guardia, Owen lo ignoró y continúo caminando hacia donde estaba Claire —. Señor, señor…

— ¿Qué fue lo que pasó allá? —preguntó iracundo.

—Señor —el guardia caminaba tras él.

Claire volteo a verlo y respiró profundo.

— ¡Tienen cámaras térmicas en toda esa jaula! —el guardia tomó a Owen por los brazos y lo aparto de su camino —. ¡No pudo desaparecer!

Claire solo mantenía su mirada al frente y neutra.

—Debió ser una especie de falla técnica del equipo —justificó la mujer.

— ¿No estabas viendo? ¿O estabas tan distraída discutiendo con Kate? Marcó esa pared como un distractor, quería que creyéramos que escapó —reclamó bastante molesto el hombre.

—Estamos hablando de un animal —decía la mujer encarándolo.

—De un animal muy inteligente —aclaró Owen.

—Se acerca a la baliza —dijo Vivian Cole.

En ese momento todos dirigieron su atención a las pantallas de control, mostraba todos los movimientos de U.C.P de cada integrante del equipo…

No estaban preparados para lo que estaba a punto de pasar.

ooo

U.C.P era un equipo que se había desarrollado con el fin de solventar problemas en el parque, eran hombres y mujeres preparados para controlar cualquier situación que tuviera que ver con el escape de algún animal o si había algún altercado con estos. La idea de este equipo surgió desde el inicio del parque y por ende su función había sido siempre exitosa, no había obstáculos para este equipo, todo problema que se presento desde la apertura del parque hasta ahora había sido solventado satisfactoriamente. Además, no solo se encargaban de controlar situaciones sino también de prevenirlas, tenían un personal capacitado para evaluar y desarrollar sistemas de seguridad amplios y de alta tecnología para evitar que incidentes de cualquier tipo sucedieran.

Y a cargo de todo el circo estaba, el comandante Katashi Hamada.

Les llegó la información sobre el escape del nuevo producto que tenían en contención; en varias ocasiones este les había causado algunos problemas hasta el punto donde alguien casi pierde la vida, pero eso no detuvo a Hamada y su equipo, a cada momento estaban pidiendo mejoras de la seguridad de la jaula y aun así eso había fallado.

En ese momento dos vehículos de U.C.P se encontraban en camino a la localización que control les había dado sobre el animal, Hamada estaba algo enojado si bien había estado en algunas reuniones donde se hablaba de la poca funcionalidad y los riesgos que se tenían al tener un animal como este en el parque, confió en que la Doctora Grant pudiera convencer a los líderes de que eso no se diera, pero vio el fracaso en los intentos de la mujer por evitar que ellos hicieran ese proyecto y decidió apoyarle a ella, con el equipo a cargo brindándole medidas de seguridad optimas para que incidentes como el que acaban ocurrir no pasaran.

Pero tanto esfuerzo al parecer no valió de nada.

Los vehículos se tambalearon por lo escabroso y fangoso que estaba el camino, pero llegaron a su objetivo.

U.C.P usaba uniformes especiales con chalecos protectores y tela del mismo material que usaban en los uniformes de guerra de color azul marino, llevaban gorras.

Algo que hacía más fácil el trabajo era hacerlo en silencio, el sigilo ayudaba a acelerar la captura y pasar desapercibido. Los hombres y mujeres del escuadrón se bajaron con sus armas en manos, la mayor parte de ellas eran armas de inmovilización por electricidad y algunas bombas opiáceas y cañones con redes. Hamada iba al frente del equipo, mientras los demás caminaban formando un círculo de seguridad con las armas en alto. Se movían entre la maleza y los arboles esperando que la acción comenzara.

ooo

La sala de control estaba alterada, podía sentirse la tensión correr por todo el lugar, Owen estaba enojado lo bastante como para destrozar aquel lugar, obviamente entendió que Muldoon no llegó a tiempo para evitar que los de U.C.P fueran por el animal. Ahora aquellas personas estaban en peligro letal y no había nada que él pudiera hacer.

En ese momento comprendía porque su prometida rechazo todo cosa relacionada con ello, lo que les esperaba era grave. Su enojo aumento aun más cuando vio que los de equipo de contención de productos no portaban armas letales.

¿Qué clase de cosas tenían esas personas en la cabeza?

Apretó los puños con fuerza.

—Fueron por ella con armas no letales —murmuró con enojo el militar.

—Invertimos 26 millones de dólares a ese producto —decía Masrani señalando las pantallas —, no podemos matarlo.

—Van a morir todos —dijo preocupado.

El peligro era inminente.

—Está a 300 metros —indicó Vivian.

—Hay que cancelar esta misión ahora —dijo Owen.

—Están sobre ella —afirmó Lowery.

Habían llegado al objetivo.

— ¿Qué espera? ¡Cancélela! —exclamó Owen.

— ¡Tú no tienes el control aquí! —exclamó la pelirroja.

—Y por eso es que toda esta gente va a morir —intervino Muldoon caminando hacia la pelirroja.

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La selva estaba sumamente en tranquilidad e imperturbable, los sonidos comunes que se emitían en ella como el chirriar de las aves y los murmullos de los insectos.

U.C.P se movía con agilidad, Hamada tomó la delantera ya que en su reloj localizador tenía en su pantalla las coordenadas del rastreador que le habían puesto al animal. Todo le indicaba que el animal se encontraba justo donde él estaba… Alzó su mano y cerró el puño indicándole a su equipo que se detuviera mientras él valoraba la situación. Estaban caminando sobre la poca corriente de agua que fluía en ese rio.

Hamada dirigió toda su atención a la señal que le indicaba el mapa, caminó un poco más y se inclinó sobre las piedras del pequeño rio. Un pedazo de piel escamosa se reposaba sobre ellas, y sin temor alguno tomó la piel que se mostró como un trozo de carne arrancada, donde una pequeña luz de color azul titilaba mostraba el dispositivo localizador que le colocaban a los animales del parque titilaba y emitía un armonioso "Bip-Bip" sin parar, detalló con cuidado el trozo de carne y habló al intercomunicador.

—La sangre no está coagulada —declaró Hamada al micrófono —, está cerca.

El asiático estudiaba con cuidado todo el escenario desde su puesto, hasta que en su antebrazo empezó a teñirse de ligeras gotas de color rojo brillante, una y dos y cayeron varias gotas. Alzó su cabeza y observó como las hojas de un enorme árbol estaban llenas de sangre y eso era lo que ocasionaba el goteo. El hombre se levantó y empezó a observar a su alrededor.

Un ligero sonido como si las ramas se rompieran sonó llamando a atención de todos alzando sus cabezas buscando de donde provenía tal sonido, Hamada giró su cabeza hacia atrás e inesperadamente todo sucedió con rapidez.

Los arboles permanecían moviéndose ligeramente y el sonido de las ramas quebrarse sonaba, la maleza era espesa y de un verde bastante oscuro y como si se tratara de magia el animal se reveló con lentitud entre los árboles, mostrándose como si su piel cambiara de ese color verde al blanco revelando primero su enorme cabeza y parte de su cuerpo.

Se había camuflado.

Abrió ligeramente sus fauces y emitió un gruñido haciendo estremecer a todos.

—¡Se puede camuflar! —gritó Hamada.

Este intento correr pero fue tarde, la I-Rex gruñó y lo tomo entre sus poderosas garras elevándolo por el aire; el hombre gritó y sus compañeros de equipo empezaron a disparar sus armas.

Hamada pidió auxilio y el animal lo lanzó al agua con fuerza y al mismo tiempo su enorme pata lo aplastó terminando así con su vida.

Con rapidez los de U.C.P corrían a golpear al animal, dándole descargas eléctricas con los bastones pero solo hacía que la esa detestable criatura se enojara más y descargara su ira con ellos. Golpeo a uno de ellos con su enorme cola haciéndolo volar y chocar contra un árbol. Tomó a otro de ellos con sus garras y lo lanzó por el aire y su cuello se rompió al impactar con una de las ramas de un árbol.

Pero el tiempo no estaba perdido… ¿O sí?

El integrante que llevaba el cañón con las redes disparó hacia el hocico del animal atrapándolo y envolviéndolo sin que pudiera abrirlo, sin embargo el desespero por quitárselo hizo caer un árbol y le cayó encima a otro del equipo matándolo. Agitando su enorme cabeza de un lado a otro y ahogando sus gruñidos por fin con sus garras se quitó la red, dejando a la merced de sus fauces a quien sea.

Gruñó con las fuerza abriendo su hocico, y con un rápido movimiento en su pesada cola golpeo a otros dos miembros del equipo y al mismo tiempo atrapó a uno entre sus dientes despedazándolo y chorreando sangre por todas partes.

Algunos intentaron escapar, tenían heridas enormes y profundas; pero el animal acababa con todo y todos a su paso.

Uno de los últimos miembros que quedaba se atrevió a dispararle con un cañón de bombas tranquilizantes, y el animal se lanzó a la carga contra él, abriendo su mandíbula de par en par, gruñó fuertemente y lo atrapó cortándole la cabeza y matándolo inmediatamente…

ooo

El sonido tenue de la asistolia y los rápidos ritmos cardiacos de los que aun quedaban con vida resonaba en los oídos de los presentes en la sala de control. Todos estaban en total silencio y en shock no cabían en su impresión y tristeza, pues aquel plan había fallado. Masrani estaba atónito y bastante preocupado, respiró hondo y unió sus palmas y las acerco a su boca, bastante pensativo y confundido.

—Evacuen la isla —pronunció Owen después de tan prolongado silencio.

—De inmediato —apoyó Muldoon.

Claire negó con levemente con su cabeza.

—No volveríamos a abrir… —respondió.

—Pues es bueno que empiecen a medir las consecuencias —esta vez intervino Kate Grant.

La mujer estaba de pie en la puerta del elevador y apretaba sus puños con fuerza. Pero aun era más la tristeza y enojo que la científica traía corriendo por sus venas al ver aquel terrible incidente pasar frente a sus ojos en las pantallas de la sala de control.

Todo el equipo de U.C.P estaba muerto.

Todos voltearon a verla, iracunda y con ganas de vomitar su enojo con quien se le cruzara en su camino, todos se sorprendieron al verla allí en la sala, se suponía que estaba haciendo la labor con los guardabosques. Se interpuso entre Masrani y Claire.

— ¿Esto era lo que querían? —miró a Masrani y luego a su hermana Claire —. ¿Esta es la relevancia que querían?

Y no hubo una respuesta.

—Lo supuse…

Kate asintió varias veces con su cabeza y respiró profundo, ella se fue al lado del militar y dejo que él hablara. No menos importante se encontraba Owen bastante molesto, estaba muy enojado con aquellas personas que parecían disfrutar cometer un erros detrás de otro y todo pasó ante sus ojos y dirigió sus palabras a los líderes.

—Fabricaron un hibrido genético, la tuvieron en cautiverio —decía señalando las pantallas y caminando de un lado a otro —. Está viendo todo esto por primera vez, ella ni siquiera sabe lo que es.

Y como si el mismo Muldoon leyera la mente de Owen alcanzó a responder.

—Y matara todo lo que se mueva —declaró el rubio con su rostro serio.

— ¿Creen que el animal está contemplando su propia existencia? —preguntó Masrani.

—Aprende su lugar en la cadena alimenticia… Y no creo que quiera que lo descubra —dijo el militar bastante frío.

—Ahora, contención de productos puede usar municiones letales en una emergencia tienen una M-134 en la armería pónganla en un helicóptero y ¡maten esa cosa! —respondió Kate encarando a su hermana y a Masrani.

—Hay familias aquí, no convertiré este parque en una especie de zona de guerra —dijo la pelirroja enojada.

—Pues ya lo hiciste —esta vez habló Muldoon.

Kate, Muldoon y Owen se encontraban de pie frente a la mujer.

—Ustedes —habló Claire a los 3 —, si no van a ayudar no hay razón para que ustedes permanezcan aquí.

Kate bufó con molestia y miró con enojo a su hermana, pateó el suelo y se dispuso a salir rápidamente de la sala, Muldoon y Owen la siguieron, este último se acercó a Masrani para hablarle…

—Quisiera hablar con la gente del laboratorio —susurró Owen, la pelirroja se percató de ello —, esa cosa afuera… No es un dinosaurio.

El hombre dijo aquellas palabras y se colocó junto a Kate y Muldoon dentro del elevador, los tres llevaban un rostro bastante rígido y molesto.

Estaban enojados y no había nada que pudieran hacer para cambiar lo que lamentablemente había sucedido.

Claire se quedó observando por donde los tres expertos se habían ido, y tenía su cabeza hecha un lio, debía idear un plan conciso y que diera algún resultado positivo, sería bastante difícil evacuar a todas las personas del parque pero no era imposible.

Miro las imágenes que daban las cámaras de seguridad donde se proyectaban a las personas caminando por el parque, hombres, mujeres y niños… El marcador y reconteo de los visitantes indicaba que había más de 20.000 mil personas que movilizar y era el momento de comenzar.

—Voy a cerrar todo al norte del resort… —pronuncio Claire.

Masrani dejo los movimientos en manos de Claire y salió de la sala bastante rápido.

—Esta es una fase uno del mundo real, que todos vuelvan ya…

Ese era el primer paso.

ooo

— ¿Y tu sabias que el tejido suave es porque el hierro en la sangre de los dinosaurios genera radicales libres, son reactivos que las proteínas y membranas de las células se mesclan y ah… actúan como conservador natural —dijo Gray mientras quitaba una mosca que molestaba en su pie y le explicaba a su hermano Zach—, el ADN puede sobrevivir milenios así.

Zach, no le prestaba mucha atención a su hermano; pues hace unos minutos había congeniado con algunas chicas que esperaban en la fila para poder pasar la atracción, si algo llamaba su atención eran las mujeres pues se había convertido en su pasatiempo preferido, convertirse en un Don Juan.

El joven Zach miraba fijamente a una linda morena entre la multitud, fijando sus ojos en los de ella, tratando de hacer que ella se sonrojara…

—Entonces aunque las minas de ámbar se agotaran tienen muchos…

—Cierra la boca —ordenó Zach interrumpiendo a Gray.

El niño miró a las chicas y regresó su vista a su hermano.

— ¿Y qué crees que va a pasar si te la quedas mirando nada mas? —pregunto el pequeño rubio.

Las chicas a las que miraba Zach, se empezaron a reír ante el comentario de su pequeño hermano y pues Zach no pudo lograr su objetivo.

—Gracias hermano —dijo serio mirando al suelo.

—De nada —respondió este como si nada.

La gente habla y reía en aquel momento, tenían mucho tiempo haciendo fila esperando su turno para subir al paseo en las Giroesferas, Gray había pasado todo el trayecto hablando sobre dinosaurios y ciencias y eso a Zach no fastidiaba un poco o quizás mucho. Después de que las chicas pasaran antes que ellos y se subieran en la esfera.

Llego su turno por fin.

Como si fueran los rieles de una montaña rusa, entre la reja que los separaba de ella, rápidamente llego una enorme bola de vidrio templado brillante y reluciente, donde un lado de ella se abrió dejando subir un trozo del vidrio de la esfera como si fuera una puerta, por donde primero pasó Gray ocupando uno de los dos puestos y luego su hermano subió junto a él.

La estructura era fascinante y moderna, constaba de dos asientos forrados en cuero azul, con cinturones y sujetos a una estructura de metal que los hacía mantenerse firmes en el suelo de la esfera, con una palanca de control que al moverla los hacía andar hacia delante y hacia atrás o a los ambos lados. Los hermanos se abrocharon los cinturones y la esfera empezó a moverse sola.

Emprendiendo camino a la reserva de los herbívoros.

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—¡Maldición! —exclamó Kate pateando un cesto de basura.

Muldoon, Owen y Kate se habían ido al garaje de la sala de control, la mujer estaba bastante enfurecida, se suponía que debía estar trabajando con los guardabosques pero al escuchar que U.C.P estaba con el animal corrió rápidamente a ver si podía detenerlos pero fue inútil. Owen colocó sus manos sobre los hombros de la mujer tratando de calmarla.

—Kate cálmate estas fuera de control —pidió el hombre.

—No puedo Owen ¿Cuántos mas tienen que morir para que esas personas entiendan que ese animal es un total peligro? —decía con el rostro rojo del enojo.

—La única forma es matarlo —agregó Muldoon mirando a Owen.

—No quieren hacerlo porque invirtieron millones en ese producto —dijo Kate.

—Pero nada parece detener a ese animal, es demasiado inteligente, podría jurar que esa cosa tiene genes de… Olvídenlo —el militar desistió de continuar.

— ¿Raptor? —preguntó Kate —. Existe la posibilidad y es bastante evidente por su complexión.

—Podría ser posible, es un animal bastante inteligente… ¿Vieron lo del implante localizador? —preguntó Muldoon.

— ¿Cómo lo hizo? Es muy sencillo…

—Recordó donde se lo colocaron —respondió Owen.

—Y con todas esas capacidades, camuflarse, percibir la radiación térmica… Es peor de lo que pensábamos —dijo casi horrorizada la mujer.

— ¿Qué se supone que haremos? —preguntó Muldoon.

—Dividirnos el trabajo… Debo volver a mi faena, poner en marcha el reubicar a los visitantes y a los animales, movilicemos a tu equipo Owen ellos podrán colaborar para la captura de la bestia… Cielo tu… Tú podrías hablar con los del laboratorio —ella le hablaba al militar quien estaba serio pensando —. Podrías ir a hablar con ellos y averiguar sobre el animal y tu Muldoon, ponte en plan de saber qué es lo que piensan hacer con la captura del animal, y ponernos al tanto ¿Si?

—Ok, me parece buena idea… —dijo Muldoon.

—Yo hablare con Barry, ellos ya saben lo que sucedió pero hay que estar preparados… Tomen un Jeep y varias armas del arsenal lo que sea necesario, debemos estar todos alertas a cualquier cosa, ese animal podría dirigirse aquí —aclaró la mujer.

—Pues hagámoslo…

Y los tres se pusieron en marcha…

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Henry Wu regresaba de haber tomado su almuerzo, había esperando bastante tiempo para poder hacerlo, ya que los inversionistas se encargaron de ocuparlo haciéndole preguntas en el momento en que Claire lo dejo solo con aquellas personas, con su llave de acceso abrió la puerta corrediza, llevaba puesto un suerte con cuello alto y mangas largas recogidas hasta su codo de color negro, con unos pantalones color gris y zapatos de vestir negros, llevaba su cabello peinado hacia atrás y a un lado se veía brillante por el gel de peinar… y un llamado en los altavoces del laboratorio llamó ampliamente su atención.

—Debido a dificultades técnicas todas las atracciones están cerradas.

Anuncio la voz programada en los altavoces.

El alzo su cabeza con atención al escuchar la noticia y solo se dispuso a seguir en su oficina.

Simon Masrani era un hombre bastante tranquilo y despreocupado de las cosas, siempre hacia las cosas a su modo y resultaban bien al final de todo. Pero lo que había pasado el día de hoy estaba fuera de sus manos y la del personal de parque totalmente; se encontraban en medio de un terraplén en ese momento, muchos pensamientos surcaban su mente en ese momento y lo primero que decidió hacer fue detenerse a conversar con el Doctor Wu.

Tenía que haber algo que él pudiera hacer.

Salió de la sala de control y se dirigió sin problemas al laboratorio donde las personas se movían de un lado a otro, fue en ese momento donde Masrani y Wu intercambiaron miradas. Se veían a través del cristal que los separaba, Masrani entró rápidamente a la oficina.

Masrani estaba molesto, preocupado y bastante confundido con los acontecimientos… Si bien había pedido la creación de un animal único y novedoso, pero no sabía que para ello tendría que llevarse a la tumba a unos cuantos para lograrlo.

Wu le recibió con una sonrisa.

—Señor Masrani —dijo con amabilidad el asiático.

—Henry —respondió asintiendo.

— ¿En qué puedo servirle?

—Tenemos algo de qué hablar Henry, tengo una situación fuera de control —decía algo preocupado.

— ¿Tiene eso algo que ver con que las atracciones estén cerradas? —preguntó curioso.

—Tiene que ver algo… Yo diría que mucho —dijo viendo la cara del asiático.

—Pues soy todo oídos… Permítame servir el té…

Wu, busco la tetera transparente y humeante que estaba en su mesa, sirvió en una taza de cristal a Masrani.

—El dinosaurio… —Masrani tomó un sorbo de té —. Escapo Henry.

— ¿Cuál dinosaurio? —Decía observándolo mientras buscaba una taza para él —, le recuerdo que hemos creado muchas especies, Señor.

—El producto nuevo.

Henry bebió de su té y miró al magnate.

—Supongo que U.C.P se ha hecho cargo ¿No?

—Lo intentaron pero…

— ¿Pero?

—No pudieron con el animal.

— ¿Cómo? Bueno señor es un depredador… ¿Usaron armas no letales cierto?

Masrani solo asintió y continúo hablando.

—Los demás expertos opinan que para ser factible su captura o alguna manera de detenerla es conocer la procedencia de este animal, resulto ser una caja de sorpresas Henry.

—Entenderás que no puedo revelar la formación genética de los productos… — y luego sirvió un poco de té para él, dejó la tetera en su base y continúo —. Los animales modificados pueden ser impredecibles.

Este tomó asiento en su escritorio, mientras Masrani estaba de pie frente a él.

—Hay gente muerta Henry —dijo Masrani bastante serio.

Wu solo lo miró serio.

—Es una pena —respondió Wu, desviando la mirada.

— ¿Y para qué queremos un dinosaurio que se pueda camuflar? —pregunto Masrani.

—Los genes de calamar se agregaron para ayudarle a resistir el crecimiento acelerado, los calamares tienen cromatóforos que permiten que la piel cambie de color —explicó, Masrani tomó asiento y miro a Wu, quien bebía té de nuevo.

—Se escondió de la tecnología térmica —Wu bajaba su taza de té y alzó las cejas sorprendido.

— ¿En serio?

— ¿Cómo es posible?

Wu se levantó de su asiento y camino alrededor de su oficina.

—Las ranas arbóreas modulan su emisión infrarroja —dijo apoyándose de su mesa de laboratorio —, utilizamos cadenas de su ADN para que se adaptarla al clima tropical pero… Jamás imagine que pudiera…

Masrani pasó la mano por su frente y cerró los ojos mostrando desesperación.

— ¿Quién te autorizó para eso? —preguntó Simon.

—Tú lo hiciste —el asiático volteo a verlo y Masrani lo miró a él —, Mas grande, más aterrador… Ah, "Cool" me parece que dijiste eso en el memorándum.

Wu dijo aquellas palabras como si fuera una chasco y Masrani quedo en silencio.

—No puede haber un animal con características de depredador exageradas sin el correspondiente rasgo de comportamiento —dijo Wu en forma de reclamó.

—Lo que haces aquí… —decía Simon golpeando con sus dedos la mesa y mirando alrededor, regresando su vista a Wu y se levanto de su asiento —, lo que has hecho… Van a cerrar el parque, incautaran tu trabajo… Todo lo que creaste y Hammond no te protegerá esta vez.

Masrani hablaba en tono amenazante pero eso no detenía a Wu.

—Si todo esto existe es gracias a mi —dijo con rostro pétreo —. Si yo no innovara alguien más lo haría.

—Quiero que se detengan todas las actividades de inmediato —decía caminando.

—Actúas como si lleváramos a cabo una especie de ciencia demente…

Masrani se detuvo y volteo a ver a Henry.

—Pero estamos haciendo lo que hemos hecho desde el inicio —respondió Henry —. Escucha, nada en Mundo Jurásico es natural, siempre hemos llenado los vacios del genoma con ADN de otros animales y, si el código genético de muchos animales fuera puro, muchos se verían muy diferentes… —el asiático se levantó y encaró a su jefe, estaba molesto —. Tú no nos pediste realidad, nos pediste mas dientes.

— ¡Jamás pedí un monstruo! —exclamó el magnate.

—"Monstruo" es un término relativo. Para un canario, un gato es un monstruo… Nos acostumbramos a ser el gato…

—Esto no tiene sentido —bufó Masrani.

—Pues lo tuvo hace un tiempo atrás cuando la Doctora Grant se los advirtió… Usted y su directiva no dedican mucho tiempo a escuchar los consejos de sus expertos; para la próxima háganlo… Si no es muy tarde para remediarlo…


Suajili

Delta utulivu = Delta Tranquila

¿Amekosa kitu? = ¿Pasó algo?

wanyama mpya alitoroka = El animal nuevo escapó

¿Nini? = ¿Qué?

Ndiyo = Sí

Tuna majeruhi wawili = Tenemos dos bajas.

Mapepo = Demonios

Tafadhali, si mbinu hii haina maana ya watekaji ¿Ndiyo? = Por favor mantengan alejado a este inútil de las raptores ¿Si?