¿Cuántos días han pasado? Mejor ni me digan n_n' pero bueno aquí está el siguiente capitulo, por si alguien todavía lo lee... con eso de que me tardo tanto ya mejor ni quiero saber cuantos ya se cansaron de esperar. Pero si todavía están allí, después de la disculpa espero que tomen este humilde capitulo y lo disfruten n_n

Capítulo XIV. Secuelas.

No recordaba que el camino hasta donde dejó a Ash fuera tan largo, tan obscuro o pesado. Seguro que era por el cansancio de la batalla o por lo tarde que era... A quien quería engañar, sentía así debido a la ansiedad carcomiéndole, porque sabía que en cuanto Ash abriera los ojos le esperaba un enfrentamiento peor que con Nick.

¿Y qué excusas iba a dar? Porque, por muy ingenuo que resultase su amigo, de todas formas se daría cuenta de la cantidad de horas transcurridas o por lo menos notaría la ausencia de Grace y la verdad era que simplemente no podía pensar en una buena justificación para esos cuestionamientos.

- ¡Pi Pika chu! - El roedor saltó de sus brazos y se desvió del camino perfectamente trazado en el parque para correr entre los árboles. ya estaba cerca el paraje donde su entrenador se vio obligado a quedarse. Misty solo siguió los pasos del pokemón tomándose su tiempo. De verdad que no sentía ninguna prisa por despertarlo.

Al llegar y encontrar solo a Pikachu sobre el césped le hizo sospechar que Ash tal vez ya se había levantado, tal vez ya estaba de camino en el hotel o quizás metido en un nuevo problema o...

- ¡Pika Pika! - El roedor señaló en dirección a unos arbustos, Misty enseguida corrió para ver de que se trataba. Solo pudo distinguir a marril durmiendo recargado sobre... ¿las ramas? No, él estaba descansando contra algo que se veía más suave... Era un chaleco rojo que bien distinguía a quien pertenecía.

- ¿Cómo rayos llegó Ash allí? - Misty preguntó en voz alta, al momento que sacudía a su pokemón acuático para despertarlo. Marril saltó alarmado, listo para lanzar un ataque a lo que pensó se trataba de una amenaza, pero reconoció a su entrenadora justo a tiempo.

- Esta bien Marril, somos nosotros.

- Marril, mar. - Exclamó entre bostezos.

- Tu... ¿Escondiste a Ash allí?

- Marril. - El pokemón asintió feliz a la que consideró una buena idea para proteger al chico, aunque la risa que provocó en Pikachu cuando vio la incómoda pose en que estaba Ash, le indicaba que no había sido de lo más acertado.

- Esta bien Marril, sé que solo querías asegurarte de que estuviera a salvo. - Misty sonrió al ratón azul estirándose para tomar al chico del torso y comenzó a arrastrarlo tendiéndolo sobre el pasto. - ¡Ah si que pesa! Marril, ¿cómo le hiciste para moverlo?

- ¿Mar?

Dormía profundamente. Por lo menos podía asegurar que Ash ni se enteró de lo ocurrido esa noche. Eso era una buena notica.

- Solo tengo que voltearlo... – Con las pocas fuerzas que aun poseía lo giró hasta que el entrenador quedó bocarriba. Entonces Misty se tomó unos segundos para observarlo, justo como lo hiciera en el bosque Verde el día que iniciaron ese nuevo viaje. Ese día, la necesidad de contemplarlo nació de la sensación de saber que tarde o temprano lo perdería ante May; ahora, lo miró sabiéndolo perdido del todo, porque estaba tan segura de lo mal que iba a reaccionar una vez que abriera los ojos. Pero no había caso en posponer lo inevitable. – Pikachu, ¿crees que puedas ayudarme con esto?

- ¡Pikachu!

- Oh, y no se te olvide lo que me prometiste, no puedes decirle nada de lo que pasó esta noche ¿De acuerdo?

El pokemón asintió con renuencia al pedido de su amiga. No entendía sus razones para guardarlo como un secreto, pero había hecho un trato y en vista de que Misty había cumplido con su parte, él haría lo mismo. Sin esperar ninguna otra indicación soltó una descarga lo suficientemente potente para despertar al adolecente… aunque tal vez se le pasó la mano con el voltaje, pues el chico dio un salto, quejándose audiblemente de la molestia que la electricidad provocaba a todos sus músculos.

- ¡Aaaaahhhhhhh! ¡Pikachu, por qué haces eso! – Agitaba su puño en dirección al pokemón, reclamándole lo que de principio le pareció absurdo hasta que, de golpe recordó lo que había pasado. Algo o alguien había soltado una especie de somnífero sobre él, seguro el impactrueno recibido solo era la manera de su compañero para despertarlo.

- Sabes que de otra forma no te levantarías, - Misty seguía sentada en el piso, evitando mirarlo directamente. Por lo menos lo que acababa de decirle se trataba de la verdad, había estado inconsciente por horas sin percatarse de nada. – Por eso es que Pikachu…

- De todas formas, pudo ser menos agresivo, no es necesario freír… - Cortó sus propias palabras cuando pareció recordar algo de mayor importancia: lo que estaba haciendo antes del ataque misterioso, él estaba intentando ayudar a su pequeña amiga. - ¡Grace! ¿Cuánto tiempo estuve dormido? ¡Necesitamos ayudarla! ¡Grace!

La pelirroja se quedó helada.

- No te preocupes por ella, Ash. - Su tono era sereno, pero sus manos temblaban. Tuvo que enrollar las palmas en puños para que los espasmos fueran menos evidentes.

- ¡¿Cómo puedes decir eso?! ¡Grace necesita ayuda! Ella...

- No Ash, no la necesita porque... Ya la llevé con la policía, - mintió - Ellos la ayudaron y...

- ¿Qué? ¿Pues cuanto tiempo estuve dormido? - Miró a la chica, esperando que fuera ella quien le diera una respuesta. Cuando lo único que hizo su amiga fue correr la mirada, entendió que no se la daría, así que solo miró su pokewatch. 3:45 Los números eran tan visibles en la caratula del aparato como lo era el enojo en su rostro. - Cómo es que... ¡¿Me dejaste dormir tanto tiempo?! - Finalmente reclamó en un grito, haciendo que Misty solo agachara más la cabeza.

- Es... Lo que pasó es que...

- Que desde el principio no querías que ayudara a Grace y solo te aprovechaste de la oportunidad para hacer lo que te diera la gana, eso es lo que pasó.

- No Ash, Eso no...

- ¡Por favor Misty! ahórrate las explicaciones. - Su frustración crecía cada segundo, una cosa eran las acciones de la chica, que sin duda iban en contra de sus propios deseos, de lo que él creía correcto hacer en situaciones como esa. Eso podría dejarlo pasar, pero lo que encontraba verdaderamente insoportable era que intentara negarlo, que quisiera mentirle. ¿En qué clase de persona se había convertido su mejor amiga?

Ni siquiera podía mirarla. Sin decir nada se giró y comenzó a caminar.

- A... Ash, ¿a dónde vas?

- Al hotel, - Contestó sin detenerse o siquiera voltear - ¿es qué ni eso puedo hacer sin que me vigiles?

Su voz era despectiva y llevaba toda la intensión de ser hiriente, objetivo que conseguía a la perfección. Misty solo se quedó allí, sentada, viendo como su amigo se alejaba, solo siendo observada por Pikachu y Marril, quienes sentían empatía por la entrenadora.

Pikachu le dedicó una lastimera sonrisa antes de echarse a correr detrás de su entrenador. Por su parte, Misty no sentía muchas ganas de moverse. Soltó un suspiro antes de devolver a Marril a su pokebola para después, lentamente ponerse de pie y comenzar sola el regreso al hotel.

No sentía ganas de continuar la discusión con Ash porque ni siquiera había forma de defenderse, pues la verdad era mucho peor de lo que suponía. Si, tenía una muy buena razón para justificarse, razón que él no debía conocer. Eso la dejaba totalmente desarmada.

Ni siquiera se apresuró a darle alcance, aunque en realidad no le llevaba tanta ventaja. Eso lo supo cuando al entrar a la suite, todavía logró escuchar el azotón de la puerta que dio Ash al entrar en su habitación.

- Demonios. - Misty estaba de verdad agotada de todo y más allá de lo ocurrido esa noche, estaba cansada de cargar con ese secreto que cada vez pesaba más, sobre todo cuando Ash se comportaba de esa manera tan... despectiva y todo por cometer el gran error de querer protegerlo.

Ni siquiera tenía fuerzas para llegar hasta su cama, se recostaría sobre el sillón para dormir, o ese era su plan hasta que vio a May tendida sobre él, durmiendo tan pacíficamente que hasta le provocó envidia.

Cierto, allí la había dejado, bajo los efectos del somnífero antes de salir tras el entrenador. Que remedio, caminó los pasos extras hasta su habitación, esperando que pudiera dormir tan tranquila como May.

No tuvo tanta suerte.

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- Hasta que volviste. No pensé que la reunión familiar durara… ¿Qué? ¿Dos días? ¿Tres? Tampoco de que fueran tan entretenidas. Vi lo que pasó en casa del respetable Dr. Helder en las noticias, mucho desorden por unas cuantas fotografías, ¿no crees? Para que ni las consiguieras...

- ¿Vas a terminar con tus burlas pronto? - Nick finalmente se hartó de las palabras de su superior y tuvo que levantar la voz para detenerlo

- Te dejaré en paz, pero tendrás que explicarme porqué no cumpliste la simple misión que tu mismo quisiste realizar y ... por cierto, te ves horrendo. ¿Qué es todo eso? ¿Lodo?

- No hay nada que contar solo... Hubo... Complicaciones.

Vaya que tuvo problemas y todo por culpa de una niña, una que casi lo vence. Esa información dentro de su organización solo lastimaría el poco respeto que infundía y eso no lo podía permitir. Por eso es que decidió no contarle nada a Blake, que sin duda sería el primero en señalarle lo imprudente e idiota que fue.

- Bien. De seguro el viejo tomó sus precauciones contra el monstruo que resultó ser su hijo. Lo dejaremos así... Por ahora. Como sea, la gente del laboratorio cree que tendremos resultados muy pronto, aunque el margen de error es más amplio de lo que esperaron en un principio.

- ¿A qué se refieren con eso?

- Para tener una maestría a veces haces preguntas muy estúpidas - Solo un gruñido salió de Nick, quien no se atrevió a defenderse de esas palabras - Quiere decir, que habrá más candidatos porque ninguno concuerda con el mapa facial de Aidan al cien por ciento.

- Así que... ¿Nada asegura que este proceso nos guíe al bastardo?

- Tristemente, así es. Pero piensa en toda la diversión que vas a tener persiguiendo a los candidatos. - Blake señaló aquello con un tono que ilustraba el deleite obtenido ante la sola idea de causar dolor a inocentes. Con un movimiento elegante se colocó los lentes de sol que guardaba en la bolsa de su chaqueta.

- ¿Cuándo crees que estén los resultados?

- En dos días máximo. - Dijo dándole la espalda a Nick - A pesar de tus errores, dejaré que te encargues de ello, así que prepárate.

- Lo haré. - Contestó mas para si que para su superior, quedándose de brazos cruzados en la silla donde llevaba ya varias horas sentado - No dejaré que ningún estúpido entrenador adolescente se me escape...

"No como ella" pensó sombríamente recordando a la niña de cabello de fuego y chispeantes ojos azules.

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Vaya que estaba adolorida. Sus piernas casi se doblaban del cansancio, parecía que había corrido un maratón. Que decir de sus brazos, ni un boxeador experimentaría tanto dolor, estaba segura de ello, pero dadas las circunstancias, era de esperarse que se sintiera así. No le quedaba más que aguantarse hasta que el malestar pasara, mientras, intentaba recuperar algo de la vitalidad necesaria con un buen desayuno, el cual esperaba disfrutar con total tranquilidad antes que se acercaran a devorarlo los otros dos adolecentes.

El ruido de una puerta al abrirse arruinó del todo sus planes. La figura del entrenador caminando hacia ella la tensionó de tal forma que se sintió casi de piedra, pero él no tenía intensiones de hablarle, solo la pasó de largo tomando un vaso de una de las repisas a espaldas de Misty.

A pesar del trato indiferente que recibió, ella se arriesgó a saludarlo.

- Buenos días Ash.

Él no contestó nada, ni siquiera hizo algún movimiento que pudiera confundirse con una respuesta o un saludo, solo se acercó a la mesa donde estaba dispuestos suculentos platillos, haciendo de cuenta que la pelirroja no se encontraba allí.

- Puedes comer lo que quieras, - Misty intentó hacer conversación de nueva cuenta – Yo lo ordené hace rato y…

- ¿Es seguro comerlo ya o necesito esperarme a que llames a la policía? - Señaló con saña su absurda idea, haciendo sentir muy mal a Misty.

Ella entendió perfecto la situación en la que ahora se encontraban. Por el momento no era posible llevarse bien con Ash, además, no estaba segura de que hubiera forma que él olvidara todo lo ocurrido. Solo pensar en que su amistad no llegara a reponerse a esa situación, provocaba en ella un intenso malestar que empezaba en su pecho y se extendía a todo su ser. Inconscientemente comenzó a mover sus dedos con nerviosismo sobre la mesa, para después pasarlos por su cabello, dejándolos descansar sobre su sien un rato. Ese acto se volvió un ciclo que se repitió en los siguientes minutos mientras compartía la mesa con Ash en total silencio.

Al principio, Ash no estaba prestando ninguna atención especial al actuar de la chica, pero un color llamativo en la delicada muñeca lo atrajo poco a poco, hasta que terminó verdaderamente interesado en la procedencia de lo que su amiga portaba.

Un pañuelo rojo. Un poco sucio, un poco desgastado que se veía firmemente atado a ella. Parecía casi un torniquete.

Y seguro que en cualquier otro momento no le hubiera dado importancia a ese detalle, sino fuera porque sentía que ese simple pañuelo resguardaba algo más que una herida en la pelirroja, herida que además no tendría una razón de existir, ya que, desde que llegaran a Blackthorn City, Misty no había ni entrenado siquiera. No existía ninguna forma en la que ella pudiese lastimarse. A menos…

- ¿Qué te pasó allí? – La pregunta fue directa y un tanto brusca al momento que señalaba el extraño accesorio que Misty poseía.

- ¿Qué cosa? – Teniendo su mejilla recargada en el revés de la mano que Ash apuntaba, le hizo difícil entender a que se refería su amigo, sobre todo porque no recordaba traer el pañuelo. No fue sino hasta que alejó un poco su mano que distinguió el objeto recordando como es que había llegado allí – ¿Es… esto?... Na…Nada... - Contestó con renuencia, ocultando su mano bajo la mesa.

- ¿En serio? No parece como "nada" – el entrenador seguía comiendo sin despegar la vista de Misty - ¿Te lastimaste? ¿Con qué?

- No seas tonto Ash, no me pasó nada.

- ¿Entonces por qué cubriste tu muñeca de esa manera?

- Yo no hice nada... Es solo algo que encontré y ayer... Viendo la película lo enredé en mi brazo. Eso es todo.

Mentiras y más mentiras. Era lo único que obtenía de su amiga desde la madrugada y cada una de las falsas palabras que pronunciaba solo le causaba un profundo malestar, porque ya resultaba suficientemente malo que llenara su boca con falsedades, pero ¿qué lo creía tan estúpido como para que ni siquiera inventara algo mejor?

Pues no se iba a quedar sin hacer nada al respecto. Con un ágil movimiento tomó la mano que la chica tanto se empeñaba en esconder y la sujetó con fuerza.

- ¿En serio? Pues eres muy hábil para atarlo de esa manera tu sola - Dijo señalando el nudo que mantenía al pedazo de tela en su sitio.

- ¡Ya te dije que no es nada! - Quiso liberar su mano del agarre de Ash, pero no podía tirar con mucha fuerza, sobre todo porque bajo la presión de los dedos del chico, la pequeña herida oculta por el pañuelo se volvía muy presente. Hizo una mueca de dolor que en seguida fue notada por Ash.

- ¿Por qué simplemente no me dices lo que en verdad pasó ayer y ya?

- ¿De qué estás hablando? - Hizo un ligero tirón para finalmente tener su brazo libre y de vuelta bajo la mesa.

- Por favor Misty, no soy tan idiota como me crees. Ayer en la noche, lo que realmente hiciste mientras yo estaba inconsciente fue ayudar a Grace, ¿no es cierto? De allí es que te lastimaste y es por eso también que tardaste tanto en despertarme.

- No es verdad. Ya te dije que llamé a la policía ellos... Llegaron a la casa de Grace...

- ¡Ya! - Estaba más que exasperado y sin pensarlo azotó los puños contra la mesa, sobresaltando un poco a Misty - Si no me quieres contar lo que pasó no importa, ¡pero deja de decirme mentiras!

Estaba realmente enojado y no lo podía soportar más. Se alejó bruscamente de la mesa rumbo a la puerta principal. Las acciones del chico rápido sacaron a la pelirroja de su estupor y se dirigió a él con voz temblorosa.

- Espera Ash, ¿a dónde vas?

- ¿Para que te digo? Si de seguro no tardarás en seguirme. - Terminando de escupir su sarcasmo, cerró la puerta dejando a Misty petrificada, únicamente observando por donde se había marchado su amigo.

Era obvio que seguirlo en ese momento no resultaba para nada beneficioso, solo lo haría enojar más. Retrocedió los pasos dados y de nuevo se encontró frente a su plato servido de fruta, pero entonces ya no tenía ni siquiera ganas de levantar el tenedor.

- Buenos días Misty, - La coordinadora saludó alegre, al momento que salía del baño con una toalla secando su cabello, irrumpiendo en los pensamientos de la pelirroja.

- Buenos Días – Contestó por mera cortesía sin siquiera mirar a la coordinadora. Por un instante se preguntó si May sospechaba algo de lo ocurrido en la noche. ¿Se habría percatado de su ausencia o la de Ash? Seguro que por lo menos algo suponía. Su brillante sonrisa y su voraz apetito le indicaron lo contrario.

- Siento mucho haberme quedado dormida durante la película – Se disculpó con la pelirroja entre bocados – Ni siquiera recuerdo en que momento…

- No te preocupes, ya era bastante tarde de todas formas.

Si ya le había mentido a Ash, no habría daño en aplicar la misma estrategia a su compañera castaña, aunque seguro en cuanto esos dos se vieran la pondría al tanto de lo ocurrido.

Al contrario del entrenador, May si que sentía ganas de hablar sin importarle que estuviera devorando el desayuno, no paraba de hacer preguntas a Misty o sugerencias de las actividades que podrían realizar en los pocos días que todavía les quedaban por pasar en la ciudad, aunque la entrenadora solo pensaba en darse una buena ducha para después dormir tanto como su cuerpo considerara necesario.

Siguieron conversando, aunque Misty solo le contestara su decena de preguntas con un simple si o no, moviendo la cabeza ocasionalmente. Creyó que nunca podría escabullirse hacia el baño, pero solo bastó que prendiera la televisión. En un canal de la región, daban algún programa relacionado sobre los concursos, Escuchó algo de una competencia que enseguida captó la atención de la castaña y entonces aprovechó esa oportunidad para escapar de ella.

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Toda la furia contenida dentro de él pedía ser liberada. De la forma que fuese: en un grito, en una patada a alguna lata vacía sobre el pavimento, en una serie de malas palabras, pero Ash simplemente se negaba a realizar cualquiera de esas cosas y solo la contenía creando aun más frustración dentro de si.

Porque a pesar de todo, no era el enojo lo que molestaba más, sobre todas las cosas, se sentía decepcionado de que Misty lo engañara de esa manera, poniendo en peligro una amistad de muchos años. Desesperación. Finalmente eso era lo que invadía su ser al no saber que hacer.

Confrontarla no había servido y tratar de olvidar todo el asunto tampoco.

A falta de cualquier solución no le quedó de otra más que vagar por las calles siguiendo el flujo de gente, girando en las esquinas cuando lo creía conveniente, solo dando vueltas sin alejarse demasiado hasta que se encontró de vuelta en la entrada del hotel.

Cayó sobre uno de los escalones soltando un fuerte suspiro en el proceso. Quería hacer tantas cosas y a la vez nada. Quería entrar a la suite, pero no quería verla; Demandaba saber la verdad y al mismo tiempo no sentía deseos de hablarle nunca más… lo peor de todo era que, deseaba seguir enojado con ella, pero a la vez… ya no podía.

Porque lo que realmente quería, era a su amiga de vuelta.

- ¡Ash! Hasta que regresaste. - A sus espaldas escuchó la alegre voz de su novia. Sin muchos ánimos se levantó para recibirla con una débil sonrisa - ¿Dónde te has metido todo el día?

- ¿Uh? Pero si solo me fui por... - Miró su pokewatch sin creer que pasaran de las cuatro de la tarde. - muchas horas. Lo siento no me había dado cuenta. - Tomó las manos de la jovencita entre las suyas a forma de disculpa.

- Esta bien, - May le dio un pequeño beso en la mejilla para demostrarle que no le guardaba ningún resentimiento por su larga ausencia - Solo necesitaba hablar contigo y... ¿Estás bien? - Su pregunta denotaba genuina preocupación por como se veía el entrenador. Se notaba un tanto cansado, pero sobre todo decaído - ¿Te pasa algo? ¿Todavía te sientes mal de ayer?

- ¿Ayer? - Ni siquiera recordaba esa mentira que le había dicho a su novia, esa que le daría la libertad de salir, de hacer su voluntad, o eso creyó. - No, no es eso. Es que es todo este... Problema con Misty y...

- ¿Discutieron?

- No, no discutimos, es... Lo que pasó fue que...

Era muy claro por la expresión expectante y curiosa de May que en verdad no tenía ni una idea de lo que aconteció en el transcurso de la madrugada. Ni enterada de su intento de escape y seguro que ya se había dormido para cuando Misty lo siguió.

Aunque le parecía una larga explicación, no tendría problema en ponerla al tanto, sin importar las preguntas que eso pudiera generar o la reacción que May llegara a tener de todo el asunto, Ash podría compartir esa experiencia con su novia, el único problema, radicaba en que no quería hacerlo.

- Nada, no pasó nada. - Dijo al momento que hizo un esfuerzo por sonreír - Tienes razón, discutimos, como siempre.

- Lo supuse, porque ella tampoco está muy alegre que digamos.

- Si bueno, - Interrumpió a la castaña antes que le diera información mas detallada del estado anímico de Misty. No quería pensar en eso - ¿Había algo de lo que querías hablarme?

- ¡Oh si! Es sobre los días que quedan para seguir aquí en Blackthorn.

- ¿Qué pasa con eso?

- Yo sé que si estamos aquí es porque querías salir de Almond y que esto era algo así como unas vacaciones, tus vacaciones para ser más exactos, pero yo solo quería preguntarte si… hubiera la posibilidad de que acortáramos esta visita ¿Tal vez?

- ¿En serio? ¿Quieres volver al pueblo tan pronto?

- No, no es eso. Es que hay algo que quisiera hacer yo… ¡Podríamos ir todos por supuesto y seguro no la pasaríamos genial!

- May, ¿qué es lo qué pasa? ¿A dónde quieres ir?

- La copa Wallace, ¿la recuerdas?

- Si claro.

- Este año se llevará a cabo en Goldenrod City. Yo sé que decidí darme un descanso en la coordinación, pero es que estuve tan cerca de ganarla la otra vez, así que pensé que podría ir por una segunda oportunidad.

- Bueno lo entiendo, pero...

- ¿No quieres ir?

- No es eso, es solo que, se supone que debemos regresar a Almond dentro de 3 días, ese es el trato que hice con Misty.

"¿Qué demonios?". Él mismo se sorprendió de sus palabras que salieron sin que las pensara. ¿Cómo es que se aferraba en cumplirle una promesa a Misty, cuando ella actuaba tan mal con él?

En seguida lo razonó. Que fuera mala amiga no significaba que tuviera que pagarle con la misma moneda.

- Oh. - Exclamó May con un poco de enojo, no tanto por la negativa, sino por la actitud de Ash. Era una simple promesa, no había porque obedecerla tan al pie de la letra. - Supongo que... Podría convencer a Misty de que se cambien los planes.

- Buena suerte con eso. – respondió él de mala gana. - No creo que quiera involucrarse en nada "arriesgado"

- Mmmm.. Es cierto, ha actuado muy cautelosa desde que dejamos pueblo Paleta. Crees que tenga que ver con ese disco? ¿Qué sea algo ultra secreto, como de espías y esa cosas?

A veces olvidaba las similitudes que compartía con su novia. Estaba el feroz apetito, por supuesto, pero también tenían una imaginación muy activa, por no decir absurda, porque había sido el profesor Oak quien les había encomendado una tarea y estaba seguro que no tenía que ver con algo como lo que ella mencionaba.

- Dudo mucho que se trate de eso - Dijo con el humor un poco mas ligero, sonriendo ante el rostro fantasioso de la castaña.

- Como sea, creo que no pierdo nada con preguntarle. ¡Si! Lo haré ahora mismo - Apretó los puños en actitud decidida, dándose media vuelta para regresar a la habitación que los tres jóvenes compartían. - ¿Vienes Ash? Es mas fácil si la convencemos entre los dos.

- No lo creo, creo que te será más fácil a ti conseguirlo, además, creo que buscaré algo de comer.

- Está bien, - Ya iba unos pasos mas adelante así que tuvo que gritar para ser escuchada por su novio - ¡y Ash! ¡No tardes, tenemos que preparar todo para partir en seguida!

Enfatizando su aún no obtenido triunfo, guiñó un ojo antes de entrar corriendo a través de las puertas de cristal del hotel, dejando a Ash atrás, quien sostenía una falsa sonrisa.

- Lo dudo mucho May.

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Era un rítmico sonido que había terminado con su supuesto descanso, pues si bien durmió desde la mañana, el alivio parecía no alcanzar ni a su cuerpo ni a su mente.

Por eso es que intentaba seguir dormida, pero esa endemoniada resonancia insistía en sacarla del mundo de Morfeo. ¿Qué rayos era? No tuvo más remedio que abrir los ojos encontrándose en su cuarto teñido de rayos naranja cortesía de la avanzada tarde.

- ¡Aaaggh! ¿Por qué es tan difícil que me dejen dormir? - Se quejó en voz alta al identificar que, lo que se empeñaba en mantenerla despierta era un golpeteo en la puerta.

Se levantó de su cama de muy mala gana para encarar a quien se encontrara del otro lado sin evitar que un poco de emoción la invadiera al imaginar que podría tratarse de Ash, misma posibilidad que se desvaneció al encontrarse con May.

- Ey Misty, ¿estabas dormida? - su pregunta llevaba un poco de incredulidad, pues fácil la pelirroja llevaba diez horas de sueño, según sus cálculos.

- Creo que "estabas" es la palabra clave - Contestó Misty restregándose los ojos

- ¡Lo siento, lo siento! - Puso sus manos juntas en un gesto de disculpa - Pero necesito hablar contigo y necesito que sea ahora.

- ¿Por qué la urgencia? - Su tono soñoliento decía por ella la renuencia que tenía por sostener una plática en ese momento. De todas formas abrió por completo la puerta dejando entrar a la ansiosa coordinadora.

- Es que es un asunto de mucha importancia.

- Y bien... ¿De que se trata?

- Bueno es que yo... Quisiera... Saber si es posible ¡y con tu total aprobación por supuesto! Si yo, si nosotros... Todos realmente...

- ¡May! Solo di que quieres, me estás mareando.

- Quiero participar en la copa Wallace, este año se llevara a cabo en Johto, en Goldenrod para ser exactos y es en una semana, así que si quiero participar tengo que ir ahora y yo...

- Perdón que no entienda pero, ¿eso que tiene que ver conmigo?

- Porque quiero que Ash ... ¡Y tu por supuesto! Me acompañen. Sé que la decisión realmente está en ti.

- ¿En mi?

- Si, por todo el asunto del disco y que debiéramos quedarnos en Almond, donde es seguro.

- Bueno... pues si, allí es donde debiéramos de estar.

- Si, lo entiendo - suspiró acongojada, dejando caer su peso sobre la cama - Ya lo decía Ash, que a lo mejor te negabas.

- ¿A... Ash? - No fue sino hasta la mención del entrenador que Misty se despabiló de su actitud aletargada – ¿Hablaste con él?

- Pues solo le planteé la idea de ir a la copa, pero enseguida pensó que te opondrías. Creo que tenía razón.

Misty se recargó en la puerta de su habitación deseando poder deslizarse por ella y dejarse caer hasta el suelo. De nuevo se drenaban la pocas fuerzas que había repuesto al solo pensar en Ash, en lo molesto que debía seguir y en lo peor que iba a estar si se negaba a ese viaje. ¿No había forma de que no quedara ella como la mala?

- Si es porque te preocupa lo del disco, - May se puso de pie de nueva cuenta de un salto - Yo creo que no hay razón para que lo hagas, es decir, podemos ser muy cautelosos y en cuanto termine la copa nos regresamos a Almond sin discusión.

La propuesta de la coordinadora parecía muy razonable que en cualquier otra situación no habría dudado en responder afirmativamente a su petición, pero se trataba de la seguridad de Ash, de su bienestar. Que asistieran a un evento así de público, donde seguro habría cobertura televisiva, no le parecía para nada una buena idea, además que dentro de ella se reprodujo la "advertencia" que le hizo Nick y la sugerencia del doctor Helder. Debía ser mas cautelosa si no quería estar en la mira de ese sujeto.

No.

Esa era la respuesta que debía salir de su voz que se negaba a hacerlo, porque de hacerlo solo se vería más sospechoso, porque seguiría siendo una mala amiga y porque finalmente Ash preferiría seguir a May si es que la coordinadora se empeñaba en ir a la copa.

- Esta bien, - Se obligó a decir con mucha resignación - Pero apenas se termine...

- ¡De vuelta a Almond! Lo juro

- Es un trato May.

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Metal de pared a pared resonaba ante el paso agitado de un par de botas militares. Presuroso por llegar a su destino sin importarle que en el camino chocara con un cadete o dos, ellos debían abrirse paso o los obligaría. Esperó semanas por esa información y simplemente no podía esperar más.

- Toda la base recorrida en dos minutos - Dijo Blake sin siquiera levantar la vista del reloj en su muñeca al escuchar la puerta deslizarse y los pasos apresurados de Nick - Debe ser algún récord.

- ¿Ya tienen los resultados? - Ignorando el comentario de su superior, se dirigió al staff de técnicos que estaban reunidos en la sala.

- Si - Contestó uno de los dos especialistas en la sala. Un movimiento de su cabeza fue todo lo que necesitó el otro sujeto para comenzar a buscar la información recolectada y poder mostrarla en la pantalla - Como ya lo habíamos anticipado, hubo más candidatos de los que quisiéramos, éstos son los entrenadores.

Apenas terminó la breve introducción, en la pantalla fueron apareciendo una a una, las fotografías de los jóvenes junto con una ficha técnica que detallaba sus nombres, región de origen, ubicación actual y sus estadísticas como entrenadores. Habilidades, tipos de pokemón mas utilizados, batallas ganadas, ente otros.

Tanto Nick como Blake se acercaron a la pantalla, memorizando cada uno de los rostros, aprendiendo desde ese instante como derrotar a sus futuras víctimas.

- Cada uno tiene una compatibilidad del 85 por ciento con un margen de error mas/menos tres por ciento...

- ¿Es el mejor resultado que pudieron conseguir? - Blake preguntó de forma autoritaria a los dos hombres en un tono que oscilaba entre la decepción y la molestia. - Con esas probabilidades tan bajas pudiera resultar que ninguno de estos mocosos es el que buscamos.

- Si, señor. - Contestó el científico que se encontraba de pie frente a los agentes - Entendemos que no son resultados óptimos, pero debido a los agujeros de información, no pudimos...

- Está bien, eso ya lo entendí - El hombre de obscuros y largos cabellos cortó la explicación e ignorándolo se dirigió a su colega - La pregunta aquí es... ¿Cómo quieres manejar la situación, Nick? ¿Aún quieres ir detrás de estos entrenadores?

- Una posibilidad es una posibilidad. - Dijo secamente sin despegar su vista de la pantalla de LCD. - No perdemos nada con... experimentar con ellos.

- Recuerda que nuestros recursos en ese aspecto son reducidos, no podemos desperdiciarlo.

- Lo sé, será bien manejado, te lo aseguro.

- Si tu lo dices, encontrar a Aidan siempre ha sido tu obligación, así que tu decides.

- Iré tras estos entrenadores, eso es un hecho.

- De acuerdo. - Con pasos lentos se acercó a la misma distancia a la que se encontraba Nick del monitor, estudiando más a detalle sus siguientes víctimas. Seis jóvenes y dos mujeres. No le pareció nada sorprendente, aunque no pudo determinar porqué tenía esa sensación de que alguno de ellos podía ser quien buscaban. Siguió escaneando con la mirada la pantalla hasta que, encontrándose con ciertos detalles, soltó una cínica risa.

- Pero que decepción – Dijo el de cabellos negros, aun con un rastro de mofa tratando de conservar la compostura - Yo que pensé que te divertirías enfrentándote a buenos entrenadores y resulta que son una burla. Si Aidan viera esto, se avergonzaría de su propia estirpe.

- Que esperabas de dos niñas - Dijo Nick sin ningún cambio en su voz - ellas casi siempre optan por ese camino.

- ¿Y los otros dos?

- Debiluchos

- Bueno ¿que hay de los cuatro restantes?

- Nada impresionante... - Se acercó a la pantalla para ser él quien manipulara la información tocando la pantalla, mostrando solo las fotos junto con ocho mapas. - No están muy lejos tampoco, Uno en Hoenn, uno en Sinnoh, dos aquí en Kanto y...

- Que coincidencia - Exclamó Blake - Los delicaditos están todos en Jotho. Me pregunto por qué.

- Señor - El mas joven de los técnicos y quien se encargaba de mover el computador previamente, se atrevió a hablar, llamando la atención de sus superiores inmediatamente. Empezó a padecer un ataque de nervios al instante al sentirse observado. - Cre.. Creo saber porqué todos ellos están en Jotho, de seguro se dirigen a la misma ciudad incluso.

- Explícate y que sea rápido - Nick no tenía tiempo de juegos, pidiendo de manera brusca respuestas al pobre joven.

- Si... Si señor. - con manos temblorosas comenzó a mover algunas cosas en su computadora, buscando torpemente una pagina web

Ni un minuto después de que cargara el sitio, tanto Nick como Blake entendieron la razón de porqué esos entrenadores en particular estarían prácticamente uno a lado del otro.

- Bueno, eso facilita las cosas - Blake sustrajo un habano de su chaqueta negra sintiéndose más que satisfecho con la situación. A veces pensaba que el mismo universo le facilitaba todo para que obtuviera lo que él quería. - Irás tras los más débiles primero, me imagino.

- No, Eso no es sino dentro de cinco días – Dijo con un semblante obscuro, enfocando su atención en las fotos de dos entrenadores en particular - Para que esperar tanto teniendo éstos aquí en la región.

No había nada más que esperar, enseguida llamó a un grupo de cadetes que lo acompañarían a la misión que empezaría esa misma noche.

Blake solo se quedó allí observando los mapas de los chicos seleccionados, sabía que Nick no tardaría en llegar a ciudad Lavanda, solo era cuestión de tiempo para dar con su real objetivo. El hijo de Aidan.

- Feliz cacería. – Fue lo único que dijo antes de dar la media vuelta, fumando su habano con gustosa lentitud.


Y bueno, tal vez no fue el capitulo más emocionante, pero en definitiva era necesario para marcar la siguiente etapa del fic, la que he esperado por mucho tiempo escribir aunque no lo crean y ademas q no tardará porque es cumpleaños de una querida y despistada amiga :P así q habrá actualización pronto. Como siempre espero sus opiniones, críticas, observaciones, sugerencias, etc. Todo es bien recibido n_n

Canción que inspiró este capítulo No One Here (Versión Acústica) de The 88

Elphie. Bueno ya me explicaste que es ser seca XD jajaja y si creo que ya había pensado en cambiar los personajes principales del fic en el orden que Misty esté primero... no se porque no lo he hecho O_O es verdad que pudieron ser los rockets pero no se porqué tenía ganas de meter a otros villanos (tal vez porque de ser los rockets sería mas fácil q lo ubicaran cuando, y si, se llegan a enfrentar) y finalmente quedó así. Si Aidan debiera de salvar a su hijo ¿Donde andará ese hombre en esta historia? :P

manoloadri1. Pues si me cuestan mucho las escena de acción, es bueno saber que no lo hago tan mal ;) y sobre inesperado... espero q en esta semana esté n_n

Ambar. Siento mucho si te aburre, desde un principio tenía la idea uy clara de como quería que fuera ese fic y de "apresurarlo" creo que quedarían fuera muchas cosas fuera que de verdad quería que se entendieran, en fin, va a ser mas dinámico a partir del próximo capitulo.

Red. Si, creo que para destruir las evidencias era mas efectivo el fuego :P y sobre los momentos poke... ya... falta menos jajaja pero si en definitiva creo que Ash piensa en ella mas de lo que se da cuenta no crees? ;)

Mistyket. Cuales son tus sospechas? dime! n_n jajaja pues creo que Ash lo tomó un poco a como lo imaginabas, era obvio que no iba a estar nada feliz y tu cumpleaños es hasta el otro año, espero para entonces si poder hacer lo que en realidad estaba planeando para este pero que ya no se pudo :(

Guest. Gracias por tu comentario, de verdad que todo lo que me dices es justo lo que trato de transmitir con este fic y es bueno saber que lo logro :) y claro que ya llegará el momento de que Ash se de topes por ser tan tonto

Mei Daishi. No, Ash no lo tomó muy bien que digamos y tienes razón, el peso de la responsabilidad de Misty es mas feo que el poquito advanced que pongo :P