Bueno aquí esta el capitulo que pedíais que subiera lamento el retraso y doy las gracias a rasiel por avisaros por mi, bueno espero que os guste y podáis ser pacientes a la hora de subir los capítulos.

Amor De Verano

Capitulo 14 : Encerrada?

Era por la tarde, se había pasado el resto de la mañana con Gaara en la playa paseando y viendo lugares hermosos. Luego había comido con su padre, le pareció raro que esa comida no la vomitara, ya que casi todas lo hacia, y como estaba muy cansada de caminar por la playa se tumbo un rato en su cama para descansar y pronto se quedo dormida. En el rato que ella dormía, su hermana hanabi había estado dando vueltas por el salón, ya que había venido konohamaru a verla, hacia una semana que no la veía y la echaba de menos.

Te echado mucho de menos en esta semana hanabi, - decía tímidamente el chico – y me he aburrido mucho.

Yo también lo hice en el viaje, fue todo muy aburrido hubiera preferido quedarme aquí, contigo – le respondió también tímidamente y sonrojada.

El chico había traído una consola y la habían enchufado a la televisión grande que había en el salón, y se pasaron toda la tarde jugando, procuraban no gritar mucho, hanabi ya había advertido al moreno que no podían hacer mucho ruido ya que su hermana se encontraba mal y descansaba en la habitación de al lado.

Unas horas mas tarde...

La chica peliazulada daba vueltas entre sus sabanas, se movía de un lado al otro y se iba desperezando lentamente. Abrió los ojos despacio y miro a su alrededor y vio su habitación, se había quedado dormida y a juzgar por la poca claridad que había ya era muy tarde, se incorporo y se intento acomodar con sus manos el pelo. Volteo hacia la derecha y miro el reloj.

La hora de la cena – susurro medio adormilada.

Se levando despacio y puso sus pies en el suelo, estaba frío y se puso las zapatillas rosas que tenia debajo de la cama y se dirigió al baño, se miro en el espejo y vio en el, la cara de dormida que tenia y lo alborotado que tenia el pelo. Se lavó la cara, se peino y salió al salón, allí estaba su hermana dormida junto a un chico moreno, que debía de ser konohamaru por lo que pudo ver. Al pasar por delante se detuvo unos instantes a observarlos, se veían tan lindos dormidos los dos juntos en el sofá, después se acerco a la pequeña nevera blanca que tenían y cogió una botellita de agua, bebió un poco y la dejo encima de la mesa, se acomodo el vestido y luego volteo para ver todo el salón.

"Toc, Toc"

Camino lentamente hacia la puerta y la abrió un poco para ver quien era, se sorprendió mucho al ver al pelirrojo allí y la abrió del todo, se veía preocupado. Gaara se acerco a ella y la abrazo tiernamente dejándola confundida.

¿Hola, que haces aquí? – pregunto con cierta duda.

Pues como no saliste en toda la tarde vine a ver si te pasaba algo – su preocupación seguía sin cesar de su mente.

Etto... quieres que vayamos a dar una vuelta, porque estos dos están dormidos – propuso cerrando la puerta detrás suya.

Claro – contesto algo mas tranquilo.

Caminaron uno junto al otro por los pasillos y un gran silencio se apodero, ninguno de los dos decía nada, el esperaba que le contara como le había ido la tarde y ella estaba metida en sus pensamientos. No paraba de pensar en lo que le esperaba al día siguiente por la mañana. En que cosas le haría esa doctora, como seria ella, que le diría y si finalmente gaara la acompañaría tal y como dijo.

¿hinata estas bien, de verdad que lo estas? – la pregunta la hizo reaccionar y le contesto con una dulce sonrisa.

Claro, solo estaba pensando en lo de mañana – su cara entristeció y se detuvo haciendo que gaara se volteara para verla.

Tranquila no pasara nada, yo estaré contigo – le sonrió y le dio un abrazo reconfortante.

Esas palabras y ese abrazo izo que sus dudas se desvanecieran en el acto, se sentía tan bien entre sus brazos, podía sentir su calor, el latir de su corazón y su olor masculino mezclado con ese perfume a mar que tanto le caracterizaba la embriagaba. Desearía estar así toda una eternidad, pero no era posible.

Hinata...Chan – kiba apareció por allí y al verlos abrazados se quedo petrificado y su expresión cambio por completo.

Kiba... – se separo de gaara con rapidez y los dos se le quedaron mirando – hola – le saludo dejando ver una dulce pero falsa sonrisa, no tenia ganas de verle y menos en ese momento.

Ya viniste del viaje con tu padre, espero que te haya ido bien – le dijo intentando parecer lo mas contento posible por volverla a ver.

Si, nos lo pasemos muy bien gracias – le sonrió de nuevo y se empezaba a notar la impaciencia de esta para que el se fuera.

Esto... y el...- empezó a decir con miedo de terminar la frase.

Me va a acompañar en mi paseo, no se sabe lo que se puede encontrar una por ay – le especifico, gaara en cambio sonreía victorioso y asentía ante la explicación de hinata.

Ya veo... pues ya nos veremos hinata-chan – y se marcho con la cabeza gacha, y aunque ellos no sabían donde iba, se dirigía dirección a la suite de la rubia para que le consolara las penas.

Ambos se miraron aliviados, habían conseguido deshacerse de el, pero su tranquilidad no duro mucho, al voltearse para seguir con su camino se encontraron con el padre de hinata, iba en dirección a su habitación seguro que las iba a buscar para cenar, el señor Hyuga al ver al chico pelirrojo con ella cambio la cara de felicidad que tenia por una que parecía confusa, mostraba dos estados de animo distintos, se veía feliz, pero algo de tristeza al mismo tiempo.

Hola hinata hija – la saludo amablemente – hola – saludo a gaara amablemente y le dedico una sonrisa, la cual izo un poco feliz a hinata.

Hola padre- saludo ella sonriente y soltando con rapidez la mano que tenia agarrada a la de gaara, intentando que su padre no se diera cuenta, obviamente el lo hizo, pero no dijo nada.

Hola señor Hyuga- saludo educadamente devolviéndole la sonrisa.

Ahora nos íbamos a pasear papa, gaara me quería enseñar un lugar muy bonito ¿que solo se ve de noche verdad? – explico rápidamente antes de que su padre empezara a hacer preguntas incomodas.

Claro – contesto este mostrando un semblante tranquilo que mostraba seguridad.

Bien, cuídamela vale – dijo el señor hyuga dejando a ambos sin habla ante esa reacción, se miraron contentos y se subieron al ascensor para empezar a bajar.

El señor hyuga iba de camino hacia la habitación de las chicas hyuga, con paso decidido pero lento se iba acercando cada vez mas, iba pensando en lo feliz que se veía su hija con aquel chico... Gaara. Era hijo del señor Surogashi, o al menos el lo consideraba así. Si tan solo se viera la mitad de feliz con kiba que con gaara ya estaría contento, pero el sabia a la perfección que no era así, le dolió haber hecho el compromiso, pero en el momento no pensó en su hija en su felicidad, solo en los beneficios que eso conllevaba. Cuanto mas lo pensaba mas parecido se veía al señor Inuzuka, el no quería ser como el, es mas odiaba a ese tipo de persona, pero sin quererlo, el se estaba volviendo así. Tenia que solucionarlo cuanto antes, y aunque la solución fuera dolorosa para el, lo tenia que hacer por el bien de su hija, ya que sus hijos era lo único importante que le quedaba.

Toco a la puerta varias veces pero no obtuvo respuesta, decidió usar la llave, sabia que les había prometido no usarla y respetar su intimidad, pero y si le había pasado algo?

¿Hanabi estas ay? Ya es hora de cenar – preguntaba encendiendo la luz y encontrándose aquella escena en frente de sus narices.

Su hija pequeña estaba acostada en el sofá de su suite, con un chico y ambos dormían placenteramente, nunca imagino ver a su hija así, desde que vino aquí estaba descubriendo muchas caras de sus hijas, y con cada una que descubría sentía que estaba mas cerca de ellas. Se acercó a su hija y le beso la frente dulcemente y se retiro de la habitación, ya hablaría de eso mañana.

Buenas noches angelito- se despedía de la chica dormida y cerraba la puerta, ahora tendría que cenar solo, no seria problema para el, ya que no era la primera vez que lo hacia y se dirigió hacia el restaurante.


El pelirrojo y la ojiblanca caminaban por la recepción hablando, se dirigían a la playa tal vez o quizás el le enseñaría algún lugar nuevo, pero antes se pararon a hablar con la hermana de gaara, Temari.

Hola temari, que hay mucha faena? – pregunto burlón el chico de ojos aguamarina.

Hola hermanito, pues no mucha, como siempre y tu que haces, veo que vas acompañado- pregunto picaronamente mirando alegre a hinata.

Buenas noches señorita me llamo Hyuga Hinata – hizo una reverencia.

No me llames señorita, llámame temari, y ya se quien eres gaara me ha hablado mucho de ti cuando no estabas – le delato, creando en este una gran vergüenza, y mostrar en su rostro un leve rubor, hinata se tapo la boca intentando ocultar la risa, que le había provocado verlo así. – cenareis aquí?

Mmmm pues... , quizás un poco mas tarde ahora vamos a pasear – pensó en voz alta gaara.

Si... espero que esta noche no aya comida fuerte, no quiero que me vuelva a sentar mal- se quejaba triste hinata, y temari la miraba extrañada.- es que en el viaje algo me sentó mal y ahora tengo el estomago algo delicado – intento arreglar ella sonriendo.

Bueno que os vaya bien, ya nos veremos – se despedía temari, ellos empezaban a marcharse y se despedían con la mano, pero sin voltearse a verla.

En los sofás de la recepción un chico moreno presenciaba la escena acompañado de una chica rubia, algo dentro de el se agitaba solo con verlos juntos, no lo podía soportar, además iban cogidos de la manos y se susurraban cosas y hinata le dedicaba esa sonrisa tan dulce y encantadora que a el tanto le encantaba, no lo podía permitir, era de el, y no pensaba rendirse tan pronto, tenia que hacer algo y pronto, sino seria demasiado tarde.

A problemas desesperados, medidas desesperadas – susurro con rabia mientras maquinaba un plan para separarlos.

Mientras ellos cruzaban el jardín del hotel, ella caminaba por delante con las manos cogidas por detrás y miraba a su alrededor, gaara por el contrario caminaba mas rezagado y la veía moverse entre el follaje del jardín, se veía tan hermosa, las plantas las acababan de regar y la claridad de la luna les daba un brillo especial que resaltaban aun mas con la hermosura que emanaba la peliazulada, parecía que estuviera viendo un ángel.

Esto... hinata – esto la hizo detener y voltearse a verlo, estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no se acordaba que venia con gaara ( que cabeza la tuya mira que olvidarte de semejante hombretón ¬¬ porque escribo yo la historia sino te daba ) – aun no me has respondido a la pregunta que te hice

¿Cual? – en su cara se veía la confusión, tenia tantas cosas en la cabeza que se le había olvidado, se entristeció al no recordarlo, ahora pensaría que le estaba empezando a olvidar y que ya no le quería – yo... yo... no me acuerdo – y empezó a llorar desconsoladamente.

( recuerden que las mujeres embarazadas son mas sensibles ¬¬)

Gaara ante eso se acerco a ella y la abrazo fuertemente, miro a su alrededor por si había alguien, no se fueran a pensar que le hizo algo obsceno, le beso la frente y le empezó a acariciar el pelo para que se tranquilizara.

Tranquila, solo quería saber como te encontraste esta tarde – le decía dulcemente, ella se tranquilizaba y solo dejaba ver un pequeño resto de sollozo ( me refiero a cuando acabas de llorar que mientras respiras siempre te sale un poco como de llanto entre medias no se si saben a lo que me refiero, espero que si)

Dormí toda la tarde, me sentía muy cansada – respondió en voz baja, que solo pudo escuchar el pelirrojo, pero no dejaba de abrazarlo.

Se sentía cansada, aun de haber dormido toda la tarde aun se sentía cansada y con mucha hambre, se sentía débil y notaba como se le iba la cabeza, poco a poco noto como se le iba la cabeza para después desmayarse. Gaara se asusto y la cogió delicadamente en sus brazos y la subió a su habitación, estaba mal y debía de descansar mas aun, estaba deseando que llegara la mañana siguiente para ver a la doctora y que los ayudase. Toco levemente la puerta y le abrió hanabi, esta asustada por el estado de su hermana lo hizo pasar, hacia poco que se había ido konohamaru y aun estaba todo sin recoger, lo guió asta la habitación de hinata y la tumbo en la cama, la beso en los labios y se fue, por mucho que hubiera pasado esa noche con su padre no quería que lo viera allí, solo esperaba que estuviera mejor para mañana, aparte que hanabi le había prometido que la cuidaría.

A la mañana siguiente gaara iba a buscar a hinata para ir a la farmacia, toco en su puerta y se llevo una sorpresa cuando vio quien le abrió la puerta.

Que quieres?- pregunto algo enfadado de verlo allí.

Venia a buscar a hinata – respondió el empezando a enfadar-se por la presencia de el allí.

No puede salir ahora – vio la cara de confusión que puso el pelirrojo – ella ahora ara lo que yo diga, es mi prometida, y yo mando sobre ella, y yo digo que no la volverás a ver nunca jamás, te a quedado claro, y ahora hazme el favor y no aparezcas mas por aquí – cerrándole la puerta en la cara.

Bueno no se si os abra gustado mucho, pero ay que esperar a que el curso de mi imaginación arregle las cosas :P gaara hoy no podrá hablar ya que esta en estado de shock ¬¬ así que lo diré yo dejen reviews plis y hasta el próximo capitulo.