Los personajes pertenecen a S Collins.
SIDNEY
parte dos
2010
Miro a mi alrededor y todavía no puedo creer la cantidad de personas que hay. Todos con remera negra y el logo de Energizer en el centro, a sus espaldas el número de participante y cada uno en la muñeca lleva un dispositivo de GPS, que calcula cuanto tiempo tardamos desde la línea de salida hasta la meta. Por fin voy a poder participar de una maratón de verdad, en la que puedo medir mi rendimiento y ver si estoy a la altura de mis expectativas. Claro que mis expectativas son ganarle o igualar a Peeta para cerrarle bien el pico. Esta empecinado en demostrar que soy una niña y que no voy a poder con este reto pero ya va ver de lo que esta "nena de quince años" es capaz.
Comienzo a calentar estirando las piernas y veo que Peeta está en cuclillas haciendo mini rebotes con sus piernas.
- ¿Te gustaría apostar?-pregunta de repente y la verdad es que no me sorprende para nada que quiera competir.
- Vos sí que tenés serios problemas con las apuestas amigo – respondo en tono burlón. Lo veo pararse y sonreírme con malicia.
- jajajajaja, ¿es que te da miedo acaso? Nena – agrega esto enfatizando cada vocal y yo ya siento la ira recorrer mi cuerpo. Odio que me diga de esa forma
- ¿Vos? Por favor no me hagas reír- le respondo sonriendo con suficiencia. Peeta Mellark todavía no sabe de lo que soy capaz.
- Entonces es un hecho, si vos me ganas a mi en carrera, si llegas antes a la meta ¿qué te gustaría de mi?- me pregunta levantando solo una ceja. Wow
Ay Peeta, en gustarían tantas cosas. Me reprendió mentalmente. No puedo decirle algo como eso. No está ni siquiera permitido que piense ese tipo de cosas. Bata Mini Katnis, controla tus hormonas.
- Si yo gano, vos me vas a llevar a mi cada todas las veces que vuelva del club. Vas a ser mi chofer personal – le respondo. Aunque mi mayor premio va a ser verlo derrotado, con eso, ya es suficiente para mí.
- Me parece justo - me dice.
- ¿Y si vos ganas qué querés? Aunque ni te gastes en pensarlo si no sabes, total te voy a ganar yo – le digo agitando mi mano derecha como negado rotundamente cualquier posibilidad a que Peeta me gane. Es que eso jamás va a pasar.
- Ok. Si yo gano - dice acercándose un paso más a mi - vos - da otro paso quedando solo a centímetros de mi rostro. - vas a ir a una cita conmigo. - y su aliento está prácticamente entrando por mi boca. Porque su confesión me acaba de dejar con la boca abierta, literalmente.
- Yo..
- No no no no. No termine - niega y siento como si si cercanía hiciera que miles de personas al rededor nuestro hubieran desaparecido. Solo siento a Peeta y eso me asusta. Todo mi estomago esta revuelto y tengo unas ganas inmensas de sonreír y besarlo. ¿Ok qué?! Grita mi subconsciente - y aparte, vas a comportarte como debes. No vas a gritarme, ni insultarme, ni pelearme. Y si te agarro de la mano, la vas a tomar con gusto.- dice agarrando mi mano derecha y entrelazando sus dedos con los míos.
Ay... Mi pobre corazoncito esta latiendo a mil por hora. Una chica de quince años no puede con esto.
- Si te digo que me mires, me vas a mirar a los ojos - me dice levantando mi mentón para que mis ojos vean directamente a los suyos. Que en estos momentos están más azules que nunca. - y si te digo que me beses...- su voz esta ronca y siento como el aire abandona mis pulmones. Jesús, ¡va a besarme! ¿Yo quiero que me bese? ¡Ay claro que quiero!. Peeta esta cada vez más cerca y sus labios rozan los míos y de golpe él
se separa y comienza a correr. Pero eso no es todo, sino que toda la multitud empieza a correr y es que claro, la bocina sonó y yo estaba tan embobada por Peeta que ni cuenta me di de que la carrera había comenzado. Observo su espalda, voltea sonriente y me guiña un ojo antes de mirar al frente y seguir corriendo. Lo hizo a propósito! Me distrajo así solo para tener ventaja. Es que realmente no puede correr limpiamente sin hacer trampa? ¿Tanto querrá ganar?
Acordandome de nuestra pequeña apuesta sonrió y si, digamos que me alegraría que èl me ganara por esta vez, solo, por esta vez.
Con ese entusiasmo comienzo a correr con una gran sonrisa en mi rostro.
.
.
.
Abro la puerta de mi habitación y veo que todo está tal cual lo deje hace una semana atrás. Mis peluches encima de mi cama de dos plazas y las paredes verde manzana que me rodean. Tiro mi bolso en el piso y me acuesto en la cama. Tantas cosas pasaron. Sídney es hermoso, los días que pasé con Peeta fueron muy lindos y pudimos recorrer casi todos los lugares turísticos. El viaje en barco sque fue la excursión que más me gusto, y lo admiro, ver a Peeta con una bermuda blanca y camisa celeste con anteojos de aviador cual modelo de Pacco Rabanne fue una imagen que mi mente jamás va a olvidar. Pero ya estoy de regreso, en una hora llega Finnick y sé que me va a interrogar sobre todo y va a ver cada centímetro de mi cara para ver si Peeta no me hizo nada. Ojalá me hubiera hecho algo.
"Eso por dormida, le viste el torso desnudo y podrías haberle devuelto el favor"
¿Y mostrar mi cuerpo chato? No gracias,
" Sos menos sexy que un pato Katniss " - critica mi subconsciente.
La puerta de mi habitación es abierta e interrumpe mi conversación conmigo misma. Veo que se asoma por la cabeza una melena rubia y se que es Finnick. Mierda voy a odiar esta conversación. A medida que entra yo trato de mostrarme dulce e inocente.
- Hola Finn, ¿como estas? Te extrañe - le digo abrazándolo muy fuerte.
- Bien ¿y tu?- me dice examinando mi cara, mi cuello, mis brazos y todo lo visible.
- Bien, ¿buscas algo?- le pregunto dando un paso hacia atrás y cruzando los brazos en jarra.
- Ver si ese hijo de puta te toco algún pelo - no puedo evitar rodar mis ojos- Decime por el amor de Dios Katniss que no intento nada - me dice con la cara roja y muy preocupado. Hay por Dios.
- Finnick, ya estoy lo bastante adulta como para cuidarme sola ¿No confias en mi?- respondo poniendo ojitos de cachorrito
- Si, confío, pero ese chico tiene 20 años y sé que es lo que buscaría cualquier chico de mi edad.
- ¿Qué cosa?- pregunto claramente cansada de esta situación y se que va a volverme a hablar de mi virginidad.
- Robar tu virtud, abrir tu tesoro preciado que tienes que mantener cerrado para siempre - contestó avergonzado por sus palabras.
- ¿Voy a morir virgen? - pregunto para que entienda de una vez que tarde o temprano va a tener que cambiar esa postura.
- Si fuera por mi, si - afirma muy seguro de sí mismo.
- Finnick no seas ridículo. Mi…- intento buscar algún calificativo para no decir Virginidad sin que se altere más de lo que ya esta - "cofre" está bien cerrado y nada pasó
- Eso espero, sino no pasa de esta noche ese chico - se truena los nudillos y sé que habla muy en serio
- ¡Finnick!- No pudo creer que sea tan cavernícola.
- ¿Interrumpo? - Ambos volteamos y vemos a Annie en el marco de la puerta de mi habitación.
- Hola Annie, estoy aca tranquilizando a mi hermano - contesto enojada por culpa del cuadrado de Finnick.
Ella se acerca y me da un gran abrazo y me sonrie.
- Es que no se da cuenta de que los chicos a los 20 años, si tiene una chica, casta como Katniss van a intentar propasarse - Jesus, ¿no se puede callar de una vez por todas?
- Ojala lo hubiera hecho - refunfuño por lo bajo.
- ¡¿QUEEE?!- Grita Finnick y ups, me escuchó. Comienzo a balbusear pero Annie me interrumpe
- Nada finick. Katniss esta lo suficientemente grande como para saber manejarse ella. Si quiere tener sexo, no le veo el problema, siempre y cuando use protección - Gracias al cielo alguien con cordura en esa relación.
- ¿Acabas de decir la palabra S en frente de mi hermanita? - le recrimina
- Finnick, se lo que es el Sexo - Intervengo antes de que mi cuñada lo agarre por las pelotas y lo haga entrar en razón por los golpes.
- No digas esa palabra - grita tapandose los oidos - Jesus Katniss, sos muy chica, punto.
- Hay vamos Finn, tranquilízate - Annie se acerca a mi hermano y le acaricia su espalda - Tu padre te llama, anda a auyudarlo
- Más vale que la hagas recapaictar, es muy chica para pensar en esas cosas - dice señalandome con el dedo antes de caminar más lento que una tortuga, hacia la puerta.
- Dale, chau – lo hecho de la habitación a empujones porque ya no lo soporto más.
Veo a Annie que se sienta encima de mi cama y me mira con una sonrisa maliciosa en la cara
- Dale ahora desembucha, ¿hiciste algo?
- ¿Qué? No - le contesto rapidamente.
- Pero porque no querías o ¿porque no se dio? - Puta madre, Annie y su tremendo sexto sentido viene al ataque.
- La situación no se dio - contesto sentandome en la orilla de la cama.
- Ajam, pero vos querías ¿no?
Roja como un tomate me siento y le contesto sinceramente. Ella seria incapaz de juzgarme.
- Vamos Katniss, se que Rue es tan chica que todavía no entiende muchas cosas sobre estos temas pero sabes que podes consultar conmigo cualquier duda - ella apoya una mano sobre la mia para darme confianza de abrirme.
- Bueno.. Si. Yo quería, quiero. Peeta me gusta. - estoy completamente roja y mis mejillas arden.
- Lo sabía, pero por qué no se dio, ¿no le gustas?
- No sé Annie, es raro.
- Bueno, si la situación se da quiero que estés lista, si no sentís que estás cómoda se lo decis y tenes que avisarle que es tu primera vez - Me sonríe muy tiernamente y se que es lo que tengo que hacer. - Ah y Katniss... siempre usa condon. Por favor.
- Annie pero eso lo tiene que tener él - le contesto sorprendida de su comentario.
- Kat, vos sos mujer y si sos lo suficientemente madura para tener relaciones, tenes que tener los tuyos siempre. Si te da cosa comprarlo yo lo hago por vos, pero siempre lleva preservativos ¿esta bien?
- Si Annie, Gracias - le sonrio
- Y ¿Cómo te sentís? ¿Cómo fue la Maratón? - pregunta recostandose de costado sobre mi cama apoyando su cabeza sobre un brazo.
- Bien, nose, enojada porque en la carrera no me fue muy bien, era demasiado larga y llegue en el puesto 263 - contesto descepcionada por mi tan bajo rendimiento.
- Pero eso es perfecto Kat, solo tenes 15 años y mira lo lejos que llegaste - sonrie y sé que me quiere hacer sentir mejor.
- Gracias, encima con Peeta apostamos a ver a quién le iba mejor
- ¿Y qué apostaron?
- Si el me ganaba, iba a una cita con él, y si yo le ganaba, él iba a ser mi chofer - me rio todavia acordandome del resultado
- Wow, me suena a que le gustas Kat, si te pidio una cita con él - Annie se sienta mejor sobre mi cama cruzando las piernas como indiecito.
- Solo lo hace para molestarme porque no puedo discutir ni gritarle ni nada si salimos. Solo lo hizo para molestarme - trato de restarle importancia para que no crezca dentro mio esa pequeña vocecita que también dice que le gusto.
- ¿Estás segura?
- No lo se - Y por primera vez, me tomo ek atrevimiento de analizar si yo le gustara a Peeta.
Mi teléfono comienza a sonar y veo que es un mensaje. Al ver de quien es no puedo evitar disimular mi alegría. Hablando de Roma...
- ¿Quién es?
- Peeta - le contesto a mi cuñada.
- ¿Ah si?¿ Y qué te dijo? - pregunta compinche por mi reacción.
- Que cuando quiera es hora de cumplir lo que apostamos- me encojo de hombros
- ¿Y quién ganó? - ella me mira dudosa.
- Digamos que, me vas a tener que prestar un vestido cursi, peinarme y cubrirme con Finnick porque voy a salir con Peeta - me ruborizo hasta la médula por saber que voy a tener que ir a una cita con él.
- Entonces ¿ganó el?
- Si- le sonrio con ternura recordando como Peeta festejó su triunfo- pero yo también gane – le guiño un ojo con picardía y veo a Annie sonreir cómplice.
.
.
.
Miro al espejo por enésima vez y todavía no puedo creer que la chica que veo soy yo. Annie me ondulo el pelo que en este momento me caen hasta la cintura y el maquillaje es tan sutil que apenas delineo mis ojos que se ven más grandes y grises que de costumbre. Tengo los labios de un pálido rosa y mis pestañas parecen de muñeca. Llevo un hermoso vestido color crema que me llega a los muslos y unas botas negras que me llegan a las rodillas que tienen una pequeña plataforma. Es hermoso el conjunto y cuando Annie sugirió pensé que iba a quedar ridícula, pero tengo que admitir que se ve bien.
- Wow chica, si que te ves para el crimen - escucho a Rue a mi espalda y volteo a verla con una sonrisa
- ¿Estoy bien?- pregunto para asegurarme de que no llevo nada exagerado
- Estás más que bien, con quien sea que vayas a salir esta noche, tiene que estar loco si no le gustas hermanita - la veo sentarse en mi cama y tiene una copa con helado en las manos.
- ¿Y vos como sabes que voy a salir con alguien esta noche? - le pregunto aunque creo que es demasiado obvio por como estoy vestida.
- Al principio sospeche porque de golpe Annie se llevó a tu hermano a rastras de la casa y por lo poco que escuche, lo llevo a una estancia a 3 horas de aca donde iban a pasar la noche. Después veo a mamá que se lleva a Cinna al cine como cita sorpresa. Ya ahi, comence a sospechar que algo extraño había, y claro esta que verte arreglada me acerca aún mas a esa conclusion. Pero ¿sabes qué fue lo que terminó de convencerme?- levanta una ceja para hacerse la misteriosa.
- ¿Qué cosa ? - contesto burlona.
- Ver un auto afuera con un chico que esta mas nervioso que Johana cuando tiene un atraso- contesta y se lleva una cucharada de helado a la boca
Santa Mierda, ¡¿Peeta esta abajo?!. Miro por la ventana y lo veo adentro de una camioneta que.. Wow, si que es grande.
- Me voy me voy - le contesto a Rue mientras salgo corriendo del cuarto y bajo las escaleras con la hermosa suerte de no haberme caído y roto una pierna en el proceso.
Cuando llego a la puerta de adelante y la cierro escucho que Rue grita
- ¡Usa condón!
Me paro en seco a mitad de camino del portón de enfrente y miro hacia atrás con los ojos como platos. Ojalá Peeta no haya escuchado eso.
Cuando llego al portón y abro, lo veo. Apoyado sobre el coche, con una camisa a cuadros y un jean oscuro con Vans negras clásicas. Esta para comerselo, más con el pelo así de desordenado. Tiene en su rostro una hermosa sonrisa y está mirando hacia arriba, a mi ventana y cuando volteo la veo a Rue que hace señas a Peeta. Él se ríe y niega con la cabeza, cuando estoy lo suficientemente cerca me mira y para automáticamente de sonreir.
Uy mierda, no le gusta como estoy.
Lo veo escanearme de arriba a abajo y veo que sus ojos celestes se vuelven más oscuros. Cuando llega a mi rostro sonríe muy lentamente y me guiña un ojo.
- Estas…- lo veo trabarse y una sonrisa tímida se me escapa
- ¿Te gusta?
Lo veo dudar y de golpe larga una carcajada muy fuerte
- Vos si que me vas a matar Katniss. Vamos antes de que tu hermana me corte la cabeza u otra parte de mi anatomía por mirarte como lo hago - contesta abriendo la puerta del copiloto y subo a su monstruosa camioneta voy a negar que su confesion me hizo sonreir como una tonta, pero me importa un comino.
Peeta arranca su coche y nos encaminamos hacia quien sabe donde.
- ¿A dónde vamos? - no aguanto más la duda.
- Sorpresa - me mira rapidamente y vuelve a centrar su atención hacia el camino.
Le hago un puchero porque de verdad que ODIO las sorpresas, me dan intriga y la intriga no es buena para mi, soy muy ansiosa.
- Ay, pero miren que la nena me hace pucherito con el labio - dice Peeta burlándose y con la mano me toca los labios a penas, pero lo suficiente para que quede un hormigueo.
- Que no soy una nena pedazo de…
- EH EH EH- me interrumpe tapandome la boca - habíamos quedado en que ibas a comportarte como una dama y a cumplir todas mis órdenes.
- No recuerdo que cumplir "todas tus órdenes" sea parte del trato - este chico si que me va a pasar factura toda la noche de que me ganó.
- Lo es, bonita.
- Y dale con los apodos.. te dije que me llamo Katniss. Kat Niss. Repetí conmigo - le digo pronunciando cada sílaba lentamente y él estalla en carcajadas.
- Sos todo un caso vos eh- niega con la cabeza mientras sigue sonriendo como un idiota, molesto y lindo tonto.
- Porque siento que vos hablas por mitades - me cruzo de brazos ya arta de no entenderlo.
- ¿Mitades?- pregunta alzando una ceja mientras sigue con la mirada fija en la carretera.
- Si, que una mitad me lo decis y la otra te la guardas, asi nunca voy a entender lo que decis- le recrimino
El vuelve a reír y aunque tengo muchas ganas de golpearlo me contengo. Todo por su estúpida apuesta. Decidí no discutir más y me pongo a apreciar lo hermoso de Northland, nuestra localidad, con todas sus luces y pequeños bares que le dan esa armoniosidad que tanto amo.
Escucho que Peeta tose y lo miro. Esta tenso, me doy cuenta por su rostro serio y como sus ambas manos están agarrando el volante con fuerza. ¿Qué le pasa?
- ¿Si?- le pregunto para romper la tension
- Gracias - me dice y yo les juro que no tengo la mas minima idea de qué demonios está hablando.
- ¿Qué? - pregunto claramente sorprendida
- Dije Gracias - contesta mirándome y veo que está con expresión seria. Ay Jesús, hasta asi es lindo.
"Controlate Katniss"
- ¿Porqué? - le pregunto sinceramente desconcertada
Veo que suspira y parpadea.
- ¿De verdad tengo que explicarte todo? A veces me olvido que tienes solo 15 años, pero cuando me haces este tipo de preguntas, es imposible olvidarlo- veo que me mira… ¿enojado? WTF?
- Disculpame, pero que vos hables en un idioma distinto al mio no es MI problema, asi que por favor, si pudieras explayarte más te lo agradeceria - miro al frente y frunzo el ceño. Este chico juega mucho con mi humor.
Veo que sonríe y vuelve a tener ese brillo hermoso en sus ojos celestes como el mar.
- Solo te voy a decir que , Gracias por todo. - me contesta y me hace voltear a verlo al tiempo que me toma de la mano.
Hay Santa cachucha, me tiembla todo. Peeta Mellark me esta agarrando de la mano. ¡Peeta Mellark me esta agarrando de la mano y me está mirando a los ojos!
"Ya lo sabemos estupida, deja de hiperventilar y comportate como una persona normal, ¿queres?" - dice Mini Katniss y tiene razón.
- Y porque mejor no me explicas ahora lo que queres decir asi no vamos con malos entendidos ¿eh?- respondo en un tono de voz demandante
- Porque ahora no puedo muñeca- contesta encogiéndose de hombros
- ¿ Por qué no? - pregunto enojada y frunzo mi ceño.
- Porque ya llegamos - Contesta sonriendo.
Miro al frente y no puedo evitar abrir la boca ante el asombro. Este chico sabe como enamorar a una mujer
Ay Mi Dios...
.
.
.
.
Holaaaaaaa :) Espero que les haya gustado este cap. Tardé mucho en subirlo, lo sé. Pero es que era tan largo y la idea no terminaba de centrarme. Les puedo jurar que lo tenia escrito al momento de subir el adelanto pero entre parciales, la universidad, y mi hermoso Peeta de la vida real, no tuve tiempo.
Ahi puse el año en que pasó para ir tirandole mas datos y en el próximo capitulo viene... CHA CHA CHA CHAN... Gale.
Ahi les puedo asegurar que van a entender un poco mejor a Peeta y porque antes era tan lindo y ahoras es tan...frio.
Saludos y muchos besos
Amo sus rev, sinceramente me inspiran a querer ponerme bien al dia y subir los cap más rapido.
Sofi
