MONTPELLIER FRANCIA
Iban en el Taxi cuando Candy exclamó:
¡Qué hermosos castillos!
-Amor, no son castillos sino palacios y se le llaman Folies y en francés châteaux.
-Como sea, ¡están hermosos!, ¡Me estoy imaginando que soy una princesa!
-¡Candy eres mi princesa! Los Andrew, tenemos una propiedad así en Escocia. Podemos venir después de que almorcemos para visitar los dos principales que son: el Château de Flaugergues y el Château de la Mogère.
¡Me encantaría!
-Abraham comentó: ¡Que aburrido! ¡Son nada más para los enamorados!
Esther dijo: Yo no estoy enamorada, pero me encanta el romanticismo, y yo también quisiera visitar los Folies, como los llama el Señor Andrew.
Albert dijo: ¡Pues yo si estoy enamorado! Y miró a Candy con una sonrisa y ella también le sonrió.
Hotel El Mercure Montpellier Centre Antigone
Llegaron al Hotel y Abraham dijo:
-Señor Andrew quiero hacerle un comentario, que no lo escuchen las señoritas por favor.
Albert siguió a Abraham y dijo: ¡Qué me tienes que decir muchacho!
Creo que no es correcto que se hospede con Candy en la misma habitación, las muchachas deberían quedarse juntas, usted rente una habitación aparte y yo haré lo mismo.
-Mira Abraham, Candy es mi prometida, y la verdad me importa poco tu opinión, pero te voy a complacer sólo por esta vez. Te pido que en el futuro te guardes tus opiniones sobre cómo debo de manejar mi relación con Candy.
Albert pidió tres habitaciones y le dijo a Candy: te quedarás con Esther por estos días.
-Como digas Albert.
Se fueron a sus habitaciones
Esther comentó: Candy ¡El Señor Andrew tiene todo lo que una chica puede desear!
Es guapo, millonario, sabe hablar varios idiomas, su presencia no pasa inadvertida, donde quiera que va levanta suspiros, Amiga te envidio.
Candy suspiró solamente.
Candy ¡No me digas que todavía no estas enamorada de él!
Esther por favor, deja de preguntarme eso.
Dime ¿Estás enamorada de él o no?
-Me gusta, me atrae cada vez más, con su sola mirada me domina y hace que me tiemblen las piernas, pero su personalidad imponente, dominante, celoso, es con lo que tengo problemas, aunque te diré que ya me estoy rindiendo ante el.
¡Qué emoción Candy!
-¡Vamos apurarnos! Que Albert es impaciente.
Albert llamó a la habitación de Candy y ella contestó.
¡Hola! ¿Ya estás lista?
Esther falta por vestirse.
¡Dime que ropa interior estás usando!
¡Albert deja de insinuarte!
El se rió y dijo: ¡Estoy un poco molesto! Por ese muchachito metiche, yo quería compartir la habitación contigo, pero me dijo que no era correcto.
-Bueno quizás quiere cuidar mi reputación
¡Y a él que le importa!, Ahorita estuviera acariciándote, te estuviera besando, el hizo un suspiro profundo el cuál despertó los sentidos de Candy.
-Candy suspiró y dijo: ¡Albert!
-Candy ¡Prométeme que cuando lleguemos a París serás complaciente conmigo!
¡Albert por favor deja de seducirme! ¡Te estás aprovechando de mi debilidad!
El dijo: ¡Desde aquella vez en la Biblioteca me di cuenta que ya me deseabas como yo a ti! ¡Sólo ríndete! Te prometo que la pasaremos bien! ¡Estaremos adelantando la luna de miel!
Candy colgó y se sentó en la cama a respirar profundamente y trataba de calmarse.
Candy pensó: Hasta muy fuerte he sido, el puede tener a cualquier mujer que desee, La señora Elroy siempre me contaba de todas las señoritas de sociedad que estaban interesadas en él, que lo buscaban en su oficina, y él nunca se involucraba con ellas porque no quería comprometerse, la tía Elroy sólo ha sabido de Mariana Lewis, pero quien sabe si ha tenido otra amante aparte de ella. Ahora estoy confundida, no sé si realmente tiene buenas intenciones conmigo, o si sólo está jugando. ¿Porque demostré debilidad ante él? El sabe que falta poco para que caiga.
Después de Almorzar fueron a visitar los Folies, Albert era encantadoramente amable con Candy, por fin había recuperado su confianza y la estaba enamorando y seduciendo, Albert ya tenía el control de la relación y Candy se estaba volviendo sumisa a él, aunque pensaba que todavía no lo amaba.
En la noche fueron a la place de la Comedie, Albert besaba a Candy en cada foto que les tomaba Esther en los diferentes edificios de belleza arquitectónica.
Al día siguiente Albert los llevó a la Facultad de medicina de Montpellier, Albert decidió quedarse en una cafetería cercana para hablar a Chicago con George y los 3 chicos entraron a recorrer la universidad.
Entraron al salón de actos (antigua capilla de obispos) donde presentan las tesis para titularse.
Abraham comentó ¡Candy imagínate presentar tu tesis en este salón! De sólo pensarlo se me enchina la piel.
Esther se rio ¡Que exagerado eres Abraham!
Abraham contestó molesto: ¡No seas ignorante Esther! ¡Esta universidad lleva siglos funcionando!
Se tomaron fotos y Abraham abrazó a las dos muchachas, en la Biblioteca y en el salón de Actos.
Candy y Abraham estaban emocionados de tener en sus manos los manuscritos de la Biblioteca.
Candy dijo: ¡Es un sueño!
Salieron los chicos de la Facultad de medicina y fueron a la cafetería donde estaba Albert.
Albert comentó: ¡Se necesita que alguien invente los teléfonos portátiles! ¡Serán el futuro!
Después de eso los llevó al museo Fabre, a la Catedral de San Pedro y al Arco del triunfo.
Albert le dijo a Candy cuando Esther y Abraham se pararon para servirse del Bufet.
-Quiero que esta noche vayas a mi habitación.
-Albert, hablaremos sobre nosotros cuando lleguemos a París.
¡Yo no quiero esperar! hasta que lleguemos a París. Albert la miró y ella no podía sostenerle la mirada.
¡Deja de mirarme así!
-¿Así como?
-De manera seductora
Está bien Candy esperaremos a llegar a París.
Al siguiente día fueron a visitar los parques y las fuentes como la Fontaine du Nombre d'Or, que sale directamente del suelo, y L'Esplanade Charles de Gaulle constituye la prolongación de la Place de la Comédie: 500 metros de alamedas, de estanques, fuentes, areas de juego.
REGRESO A PARIS
El domingo llegaron a París, porque el Lunes comenzarían los cursos de primeros Auxilios, urgencias y Novedades médicas.
Cuando abrieron el departamento, el teléfono estaba sonando, Albert no lo quería contestar porque se imaginó que sería la Señora Elroy.
-Contesta Albert
-No quiero ha de ser mi tía, además tú y yo tenemos que tratar algo muy importante
Seguía sonando el teléfono y Albert molesto fue a contestar.
-Hello
-Señor William ya le tengo programadas algunas juntas para esta semana.
-¡George eres inoportuno!
Lo siento, es que me urge darle su itinerario, Albert alzó la mirada y Candy dijo: me ducharé, tengo que descansar porque mañana empiezan las clases.
Albert asintió y se quedó atendiendo a George en el teléfono y apuntando sus citas.
Candy se duchó y fue rápido a dormirse.
Albert después de dos horas de platicar con George, entró a la habitación y vio a Candy dormida, él se duchó, fue a la sala a servirse vino, y pensó: Siento que en estos días que pasamos juntos nuestra relación mejoró, creo que ella se está enamorando de mí, le pediré matrimonio formalmente antes que partamos de París, tiene que ser especial, en un lugar romántico, la amo y ya quiero que sea mía.
UNIVERSIDAD DE PARIS LA SORBONNE
Candy, Albert, Abraham y Esther llegaron al auditorio donde serían los cursos, el cual lo impartiría el doctor Jérôme Lejeune.
El doctor hizo que todos los alumnos se presentaran diciendo: nombre, Nacionalidad, lugar de nacimiento y Edad.
El doctor observó que todos pasaron menos Albert.
El Dr. Jérôme Lejeune dijo: Faltó usted.
Albert miró hacia los lados y se dio cuenta que se dirigía a él.
Albert dijo: No soy estudiante, vengo acompañando a los alumnos de la universidad de Chicago, como somos demasiado conservadores, no permitimos que los muchachos viajen sin supervisión de un adulto.
El dr. Jérôme dijo: Entonces le pido que tome el último asiento
Albert se tuvo que quitar de lado de Candy y se fue al último asiento.
Candy y Esther sonrieron de la mentira que había dicho Albert.
El Doctor les pidió a los Estudiantes que contestaran un examen diagnóstico y notó a Candy y se le acercó y le dijo:
-Candice White después de Abraham Murray eres la que tiene mejor promedio.
Ella sonrió y siguió con su examen.
El doctor se sentó a lado de ella y le preguntó dígame ¿no está interesada en obtener una beca para estudiar aquí en Francia?.
-No estoy interesada.
¡Qué lástima porque yo soy el que elige a los estudiantes!
-Ah que bien.
¿Tienes novio?
-Si tengo
-Niña, tener novio no te dejará avanzar con tus estudios, deberías de terminar con él si quieres alcanzar tus metas. ¿Quieres estudiar alguna especialidad?
-Si deseo estudiar la especialidad de Pediatría.
-Muy bien nena, aquí la impartimos, yo te daría el pase directo sin que presentes tesis.
Albert se empezó a inquietar de ver al doctor hablando con Candy.
Al finalizar la sesión el doctor se le acercó a Abraham Murray y dijo: Muchacho ¿es cierto lo que dijo ese hombre? Y señaló a Albert.
Abraham contestó: El Señor William Albert Andrew es el prometido de la Señorita Candice White Andrew y como es muy celoso la anda vigilando.
-Albert le preguntó a Candy ¿Qué tanto te decía ese doctor?
-Me estaba ofreciendo una beca para estudiar toda mi carrera aquí en Paris, según el por tener buen promedio.
-Fuera de clases no andes platicando con él, por favor.
-Como digas Albert.
Después del receso el doctor dijo: como ustedes saben El estadounidense Arthur E. Smith patentó una jeringa desechable de vidrio la cual vamos a probar. Le pido al Señor Andrew que pase al frente, vamos a ver cómo funcionan estas Jeringas.
Le pondremos una vacuna contra la polio.
-Albert pasó todo nervioso.
Por favor descúbrase el brazo, Albert dijo: está un poco apretada la manga no puedo subirla.
Entonces quítese la camisa.
Albert dijo: Creo que debe practicar con uno de los alumnos.
Señorita Candice White venga acá le pondré la vacuna.
Candy pasó y Albert dijo: no se la ponga a ella.
Albert se quitó la camisa y todos los alumnos le vieron el nombre de Candy tatuado en el pecho y a varios le dio risa.
El doctor sonrió al verle el tatuaje preparó la Jeringa y se la insertó a Albert de tal manera que le doliera.
El doctor estuvo dando su conferencia y en todas las demostraciones utilizo a Albert para practicar.
El dr. Jérôme pensó: ¡Qué hermosa es Candice White! ¡Yo también me tatuaría el pecho por ella! Con razón ese tipo está como perro atrás de ella, o bien hago que ella se quede en París o me voy a Estados Unidos siguiéndola.
DEPARTAMENTO ANDREW EN PARIS
En la noche que llegaron al departamento.
Albert dijo: Candy mañana ya no te voy acompañar.
¿Y eso?
¡Ese estúpido doctor me va agarrar nuevamente como conejillo de indias!
Candy dime la verdad, las prácticas las hacen entre ustedes.
Así es, y también con cadáveres.
Él la abrazó y le dijo: Mi amor que valiente eres al dejar que practiquen contigo. ¿Estas segura que quieres seguir estudiando medicina?
Si estoy segura.
Chicas que tengan un lindo fin de semana: Moon, Ross (un gusto saber de ustedes) saludos a Glenda, Alesita 77, Stormaw, Angdl, Susana Rojas, Kira anima, Jenny, Luz, Julia, Josie, Rocio CR.
