Capitulo 14. Il amore
El hombre encapuchado abrió la gabardina de par en par.
- Tengo chocolate blanco, negro, con azúcar, sin azúcar, con o sin almendras; relleno de fresa, limón, menta, chocolate, manzana, naranja, mango, melocotón, pistacho, plátano, caramelo, kiwi, mandarina; tengo tabletas grandes, medianas, pequeñas; para llevar o para comer ahora; para compartir o para ti solo; con sabor a la persona que quieres besar; con poción incluida, éstas son poción de amor, de dormir, de la risa, del llanto, de parálisis…
- ¡Remus! Gritaron Kath y Sirius a la vez para que se callara de una vez, éste se calló sorprendido y se apartó la capucha dejando ver su triste y demacrado rostro.
- ¿Qué hacéis aquí? Preguntó Remus, pero luego reparo en un pequeño detalle y se echo para atrás mirándolos asustado. -- ¿¿Por.. por.. por que estáis cogidos de la mano??
Kath y Sirius se miraron el uno al otro de arriba abajo y vieron como sus manos estaban agarradas la una a la otra, espantándose ante tal situación se soltaron el uno al otro.
- ¡Puag¡Que asco! Exclamó Sirius limpiándose la mano en el pantalón. -- ¡Ross como le cuentes esto a alguien te mato!
- ¿¡A quien crees que le voy a contar esto, imbécil!? Dijo Kath furiosa mirando su mano. – Ahora tendré que desinfectarme el brazo entero.
- ¡No hables como si hubieras tocado algo contagioso! ¬¬ Exigió Sirius pero Kath le enseñó la lengua, Remus miró la situación divertido y comenzó a reírse ruidosamente, por lo que Kath y Sirius dejaron de discutir para admirar a Remus que se reía a mas no poder.
- ¿Qué te parece tan gracioso? Pregunto Kath molesta, Remus se enderezó tratando de no volver a reírse y los miró con seriedad.
- Es que por un momento me habéis parecido una pareja. Remus volvió a reírse ante la cara de sorpresa y asco de sus dos amigos.
- ¡Él/Ella y yo, NUNCA! Exclamaron ambos a la vez, luego se miraron enfadados y giraron sus cabezas dándose la espalda y cruzándose de brazos. Remus los miró divertido.
- ¿Para que me buscabais? Preguntó Remus, Sirius chasqueó los dedos y Kath golpeó a Remus en la cabeza fuertemente. - ¡Ay!
- ¡¿En que se supone que estas pensando?! Ahora mismo regresas a la sala común y abandonas este estúpido tráfico de tabletas de chocolate. Ordenó Kath agarrando a Remus por el brazo y tirando de él, pero no pudo moverlo del sitio.
- No, no pienso ir a ningún sitio. Remus se soltó bruscamente de las manos de Kath. – Estáis perdiendo el tiempo, no pienso regresar.
- Moony no digas idioteces, todos están preocupados por ti. Dijo Sirius poniendo la mano sobre el hombro de su amigo, pero Remus la aparto. -- ¡Dios sólo es una chica hay muchas más! Remus fulminó a Sirius con la mirada.
- No tienes ni idea de cómo me siento.
- Pues regresa y explícamelo. Moony soy tu amigo, estaré contigo pase lo que pase además puedes compartir tus penas con James. Rogó Sirius poniéndose delante de Remus e impidiéndole el paso, Kath los miraba apoyada en la pared.
- Ya sabéis que estoy bien, ahora podéis iros. Remus volvió a ocultar su rostro con la capucha y cerró su gabardina caminando directo hacia Sirius, éste saco su varita.
- No me hagas llevarte por las malas. Amenazó Sirius, Remus no se movió ni un milímetro al contrario, también sacó su varita
- ¡Remus John Lupin! Gritó Kath corriendo hacia Remus y poniéndose entre ambos merodeadores.
- ¡¿Sólo porque Warren se haya declarado quiere decir que tú ya no tengas oportunidad?! Remus asintió tristemente con la cabeza, Kath golpeó con su dedo el pecho de Remus. -- ¡Déjate de idioteces¡Si de verdad la quieres lucha por ella¡Si de verdad la quieres no te des por vencido tan fácilmente! Sabes perfectamente que te arrepentirás toda tu vida por no haber hecho nada, deja de esconderte y sal a defender aquello que amas.
Kath siguió golpeando con el dedo sobre el pecho de Remus hasta que una mano la sujeto, la morena miró hacia el merodeador en el que le pareció ver una pequeña sonrisa en su rostro. Remus soltó con dulzura la mano de Kath, guardó su varita y se quitó la capucha.
- Padfoot siento muchísimo haberte preocupado. Se disculpó Remus, Sirius bajo su varita y se acercó a su amigo.
- No pasa nada, pero espero que me recompenses por esto. Además espero que en una buena temporada no vuelvas a acercarte a las tabletas de chocolate. Pidió Sirius sonriendo mientras golpeaba suavemente el hombro de Remus que lo miró contento.
- ¡Será mejor que regresemos, Lily debe de estar intentando suicidarse! Exclamó Kath sonriendo, Remus la miró extrañado y Sirius rodó los ojos, James debía de estar saltando eufórico en su cama.
Cuando Remus, Sirius y Kath regresaron a su sala común se la encontraron llena de alumnos de primero y segundo que dormían agotados tras haber perseguido a todas aquellas personas que tuviesen comida, Remus miró extrañado la situación pero Sirius le quitó importancia.
- Espero que Neizan este bien. Comentó Kath preocupada recordando el caos que se había formado en todo el colegio, Sirius la miró y enseguida paso por su cabeza una idea malvada.
- ¿Quién sabe? Aunque claro con su novia sentándose sobre un atractivo y encantador Griffindor. Comentó Sirius riéndose malvadamente.
- ¡Cállate! Gritó Kath – Eso fue porque no te ví¿Quién querría tener cualquier tipo de contacto físico contigo?
- Excusas, excusas. Dijo Sirius moviendo la mano de un lado a otro.
- No eres nada atractivo ni sexy, eres creído, egocéntrico, molesto, malhumorado, enojón y te crees el dios del mundo. Comenzó Kath a enumerar.
- ¿Qué no soy atractivo ni sexy? Lo que pasa es que no malgasto mis encantos contigo, eres una histérica, loca, gritona, peleona, vas lanzando hechizos a la gente porque sí, eso sin hablar de las pociones; no eres guapa y encima no tienes pecho. Contestó Sirius fulminando a Kath y cruzándose de brazos
- ¿Qué acabas de decir? Pregunto Kath sacando su varita, pero por suerte Remus se puso delante de ella.
- ¿Podrías decirle a Elyon que quiero hablar mañana con ella? Preguntó Remus sonrojado, Kath asintió contenta.
- Me voy antes de matar a alguien. Se despidió Kath que jugaba con su varita con los dedos, Sirius que estaba tras Remus le hizo una mueca.
- Kath. La aludida que estaba subiendo las escaleras se giró para ver a Remus que era el que la había llamado. – Gracias, Neizan es muy afortunado. Kath le guiño un ojo y siguió subiendo las escaleras hacia su habitación, dejando a Sirius y a Remus en la sala común.
- ¡Es hora de ir a molestar a James y Peter! Exclamó Sirius saltando sobre la espalda de Remus.
James caminaba por un verde prado el que florecían bellos girasoles cuando la vio, Lily estaba sentada en el suelo recogiendo margaritas que luego depositaba en su cesta iba vestida con un vestido verde que le llegaba hasta las rodillas y su pelo estaba recogido en dos grandes coletas. El corazón de James comenzó a latir fuertemente, la pelirroja se percató de su presencia y le dedicó una bella sonrisa, haciendo que su corazón se parase momentáneamente.
- ¡James Potter no me hagas esperar! Gritó Lily levantándose y poniendo morritos, inmediatamente nuestro adorable merodeador salió corriendo, Lily sonrió una vez más antes de salir corriendo también pero a paso más lento para que James pudiese atraparla con facilidad. -- Ohh me atrapaste. Susurró Lily
James sonrió victorioso y comenzó a acercarse lentamente a los labios de Lily que ya había cerrado los ojos por lo que él también los cerró, pero ese beso no llegaba, nuestro querido merodeador notaba una fuerza extraña forcejando con su cara e intentando alejarlo de su amada Lily. Pero James no se daría por vencido hasta probar los labios de su pelirroja, por lo que peleó con esa fuerza extraña, hasta que un pellizco le hizo abrir los ojos.
Y ahí estaba él, abrazado a Remus Lupin que en ese momento lo miraba con cara de asco y cuyas manos estaban separando ambos rostros, James gritó y se separó rápidamente, tan rápidamente que perdió el equilibrio y cayendo al suelo.
- ¿No se supone que un hombre lobo tiene más fuerza que una persona normal? Preguntó James que se levantaba del suelo dolorido, Remus alzó una ceja y lo miró.
- No cuando esa persona eres tú y sueñas con Lily, eres increíblemente fuerte. Se quejó el licántropo que se estiraba al lado de la cama, pero James no lo escuchó pues estaba recordando su sueño por lo que se llevó una colleja.
- Te estaba escuchando. Se defendió James, Remus se llevó las manos a la cabeza frustrado, pero James siguió a lo suyo pues se lanzó sobre Sirius que comenzó a gritar y a maldecir a toda la familia de James. Remus no pudo evitar sonreír pues sus dos amigos terminaron aliándose para lanzarse sobre Peter que gritó y comenzó a pegarles con la almohada, pero ellos se tiraron sobre su cama riéndose a carcajadas.
Media hora más tarde….
- Tengo hambre, quiero desayunar. Se quejaba Sirius que esperaba junto a la puerta a que James terminará de peinarse. - ¡Prongs tu pelo no tiene arreglo! Díselo moony. El pelinegro se giró hacia Remus que miraba nervioso el reloj y no dejaba de dar vueltas por la habitación. -- ¿Y a ti que te pasa?
- Ya lleva 43 vueltas. Contó Peter que estaba acostado en su cama, Sirius rodó los ojos y James se plantó justo delante de Remus cortando su camino, lo agarró por los hombros y le dijo seriamente: "Todo va a salir bien", Remus asintió.
- ¡Por fin! Vayamos a comer. Gritó Sirius abriendo la puerta y saliendo por ella seguido de James, Remus y Peter.
- Lupin por fin apareces. Saludó Thomas que bajaba las escaleras junto con Warren que ni siquiera había mirado al licántropo. – Se montaron muchas apuestas clandestinas acerca de tu paradero. Comentó Thomas feliz sacando una libreta, pues era mejor apuntar ahí las apuestas que en un pergamino.
- Hennings tienes un problema. Dijo Sirius, pero en ese mismo instante James estaba teniendo una conversación muy interesante con Thomas acerca de cómo se debía invertir el dinero ganado en una apuesta; por lo que Sirius rodó los ojos. Mientras tanto el clima estaba bastante tenso pues Remus y Warren echaban fuego por los ojos. – Genial.
- ¿Y Evans? Preguntó James a Elyon cuando llegaron a la sala común.
- Ella y Kath siguen arriba, no tardaran en bajar. Contestó Elyon feliz viendo como James se daba ánimos a sí mismo diciendo cosas como "a por ella", Sirius lo miraba como si estuviese ante un extraterrestre; entonces lo vio. -- ¡Remus!
El aludido se giró dejando de prestar atención a sus dos amigos y se fijo en ella, en la chica que le había robado el corazón y cuya sonrisa era lo más bonito del mundo.
- Siento haberte preocupado. Se disculpó Remus acercándose a Elyon y cogiéndole la mano, gesto que no gusto nada a Warren que miraba la escena sin decir nada. –Tengo que hablar contigo, nos vemos esta tarde en la sala común. Ella asintió con la cabeza.
- Ross ¿Por qué tanta prisa? Preguntó James al ver a Kath bajar las escaleras corriendo.
- ¡Buenos días¡Me alegro de verte Remus! Exclamó Kath con una sonrisa picara luego agarró a Thomas del brazo y comenzó a tirar de él.
- ¿Qué has hecho? ¬¬ preguntó Thomas mientras se dejaba llevar por Kath.
- Nada¿Qué te hace pensar que he tenido que hacer algo? Preguntó la morena ofendida y sonriendo angelicalmente. -- ¡Potter te encargo a Lily! Luego miró a Thomas y le susurró: Vámonos si no quieres morir
- ¡Ely, Warren nos vemos luego! Se despidió Thomas saliendo junto con Kath por el retrato de la dama gorda.
- ¿Dónde esta Kath? Preguntó Lily sobresaltando a los presentes pues su noto de voz era espeluznante.
- Acaba de irse a desayunar con Thomas. Contestó Warren señalando el retrato por donde se acababan de ir sus amigos
- Evans¿Por qué Ross quiere que James te cuide? Preguntó Sirius cruzándose de brazos y mirando a la pelirroja a la que le brillaron los ojos maléficamente.
- ¡YO LA MATO! Gritó Lily furiosa caminando directa hacia el retrato, pero James se puso en medio haciéndola parar en seco. -- ¡Quita!
- Vamos Evans, no será para tanto. Trato de calmar James sonriendo -- ¿Por qué no me lo cuentas? Y si ha sido tan terrible te ayudaré a matarla, conozco millones de formas de torturar a la gente. James dijo esto último en un susurro y le guiñó un ojo a Lily. Ante tal comentario de James; Sirius, Peter, Remus, Elyon y Warren decidieron que lo mejor que podían hacer era esconderse tras el sofá para que la ira de Lily no les salpicase, pero su reacción no llegaba, es por ello que empezaron a asomar las cabezas por encima del sofá.
- Pelirroja¿te encuentras bien? Preguntó Sirius que tras preguntar se escondió de nuevo, pero al no suceder nada sacó de nuevo la cabeza.
- Esta un poco colorada, a lo mejor tiene fiebre. Dijo James poniendo su mano sobre la frente de Lily. – No tiene fiebre pero ahora está mas roja todavía¿Evans te sientes bien?
- Yo… estoy bien, estoy perfectamente¿por qué no iba a estarlo? Comentó Lily apartando la mirada de James y buscando a Elyon y Warren. -- ¡Me voy a desayunar!¡Nos vemos abajo!
- ¿Qué le pasa? Preguntó James sin entender, Sirius le dio unos golpecitos en el hombro. En cambio, Warren miró a Elyon pero ella se encogió de hombros.
- ¡Kath! Exclamaron ambos mirándose para luego salir corriendo en dirección al gran comedor, los cuatro merodeadores se miraron sin comprender.
- ¿Lils se puede saber que te pasa hoy? Estas muy distraída. Preguntó Elyon mirando a su amiga que se había tirado sobre su cama y se había puesto la almohada en la cabeza. – O me lo cuentas o lo miró en las cartas, aunque también puedo preguntárselo a Kath.
- Tuve un sueño. Explicó Lily aún con la almohada en la cabeza
- ¿Y? Preguntó Elyon que había empezado a barajar las cartas para luego dividirlas en tres montones.
- En ese sueño estaba en una pradera verde recogiendo flores…
- ¿Y?
- Apareció Potter, me lancé a sus brazos y…. y….y…. lo besé. Lily apretó la almohada contra su cabeza.
- ¡¿¿¿¿QUÉ????! Gritaron Thomas y Warren a los que se les había abierto la puerta y ahora estaban en el suelo mirando a Lily y señalándola con el dedo.
- ¿¡Estabais escuchando¡Esto es demasiado! Exclamó Lily que se había puesto en pie y los golpeaba con su almohada.
- No es cierto, nosotros pasábamos por aquí y no pudimos evitar detenernos al escucharte relatar tu sueño. Explicó Thomas, Warren asintió con la cabeza
- ¿Qué paso después de eso? Preguntó Elyon sin apartar la mirada de sus cartas ignorando la paliza que estaba propiciando la pelirroja a sus dos amigos que no dejaban de reírse en el suelo, por suerte para ellos Lily se quedó quieta al escuchar la pregunta de Elyon.
- Nada, fue cuando me desperté. Lily se fue hacia su cama y se sentó con la almohada entre las manos. -- ¿Crees que debería preocuparme?
- En absoluto, sólo es un sueño; es imposible que pase en realidad. Dijo Warren muy convencido levantándose del suelo y yendo a abrazar a la pelirroja.
- Eso no es cierto, el subconsciente muestra lo que la mente no quiere ver, lo que quiere decir que nuestra querida Lily quiere jugar a los médicos con Potter. Ante tal comentario Thomas se llevo un fuerte almohadazo en la cabeza.
- ¿Tú que piensas Ely? Preguntó Lily mirando a la rubia que recogía sus cartas con una sonrisa.
- Lily es sólo un sueño, no tienes porque preocuparte tanto; lo que tenga que suceder, sucederá.
- Eso no me consuela, u.u
- ¿Por cierto que te dijo Kath? Preguntó Warren, Lily se giró con rapidez hacia Warren.
- Esa traidora, es la responsable de todo. Elyon y Warren se giraron hacia Lily sin comprender a lo que se refería la pelirroja, Thomas sin embargo, comenzó a caminar de puntillas y sin hacer ruido hacia la puerta. – Probó su poción de los sueños conmigo¿Thomas, donde crees que vas?
El aludido que ya estaba girando el pomo, se giro con cara de no haber roto un plato en su vida.
- Tengo que ir a ver los resultados de unas apuestas, ya sabes tengo que conseguir dinero para compraros unos maravillosos regalos por navidad. Explicó Thomas riéndose nerviosamente a la vez que giraba el pomo lentamente.
- ¿Thomas, no tienes nada que contar? Preguntó Lily cruzándose de brazos, el castaño trago saliva y negó.
- Será mejor que se lo digas, lo va a descubrir tarde o temprano. Aconsejo Elyon que estaba guardándose las cartas en el bolsillo y recogiendo la varita que tenia encima de la mesa, Thomas la fulminó con la mirada.
- Esta bien, yo le dije a Kath que probara la poción contigo, no pensé que fuera a hacerme caso¡lo siento! Dijo Thomas a toda velocidad antes de salir de la habitación a la velocidad de la luz
- ¿¡QUE?! Exclamó Lily furiosa cogiendo la varita para ir tras Thomas, pero Warren la agarró de la mano y le arrebató la varita. – Con amigos como vosotros quien necesita enemigos. Comentó Lily furiosa sentándose en la cama y comenzando a patalear.
- ¿Dónde vas Ely? Preguntó Warren disimuladamente a la rubia, pero la respuesta ya la conocía.
- Tengo que ir a hablar con Remus. Contestó Elyon bajando la mirada para no mirar al rubio directamente a los ojos, él solo asintió tristemente, la rubia terminó de recoger sus cosas y salió de la habitación.
Los tres merodeadores estaban en la sala común y mientras que Sirius y James jugaban a las cartas, Remus esperaba nervioso la llegada de Elyon por lo que para calmarse comenzó a dar vueltas alrededor de la sala común.
- Así sólo vas a lograr marearte. Comentó Sirius sin apartar la mirada de sus cartas
- ¿Has esperado mucho? Preguntó Elyon cuando llegó, inmediatamente Remus se giró y fue hacia ella sonriendo.
- No, acabo de llegar; ¿nos vamos? Preguntó Remus, la rubia asintió y mientras caminaban hacia la salida vio como Sirius le hacía gestos deseándole buena suerte a la vez que James lo despedía con un pañuelo blanco.
- ¿No tenías una cita hoy? Preguntó James guardando el pañuelo y mirando hacia Sirius
- Si, pero…
- ¡Lil no pienso devolverte la varita! Interrumpió Warren bajando por las escaleras seguido de una pelirroja enfadada.
- Pero¿Por qué no? Preguntó Lily poniendo ojitos y moviendo las pestañas rápidamente.
- Podrías matar a Thomas y Kath. Explicó Warren guardándose la varita de Lily en el bolsillo
- Eso no es cierto, sólo los torturaría hasta el fin de los días. Murmuró Lily con voz satánica, pero al ver que Warren la miraba, cambio su rostro maléfico por una cara angelical.
- No. Fueron las únicas palabras que salieron de la boca de Warren antes de irse, la pelirroja se cruzó de brazos e hincho la cara enfadada.
- Espera un segundo¿Evans estas desarmada? Preguntó James, llevándose la atención de Lily por primera vez desde que llegó a la sala común, ella lo miró aterrorizada, mientras que a James le brillaron los ojos. – Eso quiere decir que no puedes lanzarme hechizos.
- Me voy a…. a…. a la biblioteca a estudiar. Comentó Lily corriendo hacia el retrato de la dama gorda, James sonrió, agarró sus cosas y salió tras ella dejando a Sirius sentado y mirando la escena.
- Genial, mis amigos me abandonan por chicas y yo sin cita. Comentó Sirius tirando las cartas al suelo y yéndose con los brazos en los bolsillos.
Hacía ya rato que Elyon y Remus habían abandonado la sala común, sin saber a dónde se dirigían ambos caminaban en silencio observando al otro sin que este se diese cuenta, por lo que el ambiente se había vuelto un poco tenso.
- ¡Elyy! Gritó Kath por lo que la rubia y el licántropo tuvieron que girarse para encontrarse con una feliz Kath que caminaba hacia ellos cogida de la mano de Neizan. – ¿Os venís con nosotros al lago?
Elyon miró hacia Remus ilusionada, por lo que el merodeador no pudo negarse.
Cuando llegaron al lago, Kath como buena amiga se sentó lejos de Elyon y Remus para que ambos pudieran hablar de sus cosas, mientras que ella se acostaba cerca de la orilla del lago con Neizan; Elyon se sentó bajo un árbol que estaba más alejado pero desde el que se veía perfectamente a la morena.
- Elyon. Llamó Remus captando la atención de Elyon que hasta ese momento estaba mirando el lago. – Quería hablar contigo sobre….Remus se rascó la barbilla nervioso, no sabía como empezar y se le había olvidado todo el discurso que había preparado.
- ¿Se te olvidó el discurso? Preguntó Elyon divertida, Remus asintió sonrojado por lo que ella soltó una pequeña carcajada – Bueno, improvisa.
- Bueno resulta que desde hace tiempo, exactamente desde que me dedique a ser traficante de chocolate por que fue en ese momento cuando comenzamos a hablar más y más y a llevarnos cada vez mejor; pues cada vez me gustaba más hablar contigo y estar contigo, pero tú siempre estabas con Kath, Lily, Henings y Hokins y yo con James, Sirius y Peter es por ello que no estábamos mucho tiempo juntos, además de que ellos no dejaban de pelear, por lo que nosotros no teníamos sino que controlarlos para que no se matasen los unos a los otros. Elyon le tapó la boca a Remus
- Remus, al grano. Pidió la rubia apartando la mano para que pudiera continuar
- Te quiero, ya se que no es el momento más oportuno para decírtelo pues Hokins se te ha declarado también y él es tu amigo al que conoces desde hace mucho más tiempo y con el que te llevas mejor pero quiero que sepas que no me voy a echar para atrás lucharé con él por ti si hace falta. Finalizó Remus tomando una bocanada de aire
- Lo sé, no me esperaba menos de ti. Respondió Elyon que sonrió tímidamente. – Si te soy sincera a Warren siempre lo he visto como a un amigo, no puedo imaginarme ser algo más. Mientras que contigo es diferente, no estoy segura de que es lo que siento pero lo que sí sé es que me gustas.
La sonrisa de Remus no se hizo esperar, al igual que la celebración ya que se puso en pie y comenzó a saltar, obligando a levantarse a Elyon también, para cogerla en brazos y darle vueltas.
- Si no dejas de darme vueltas, vomitare. Dijo Elyon llevándose las manos a la boca, por lo que nuestro adorado merodeador tuvo que bajarla de inmediato.
- Lo siento, era la emoción. ¡Soy tan feliz! Remus se puso en pie a saltar de alegría, pero se volvió a sentar cuando vi la triste mirada de Elyon. -- ¿Qué ocurre?
- Tengo que decírselo a Warren, yo no quiero hacerle daño, es uno de mis mejores amigos no quiero perderle. Dijo Elyon casi llorando, por lo que Remus se puso al lado de ella y la abrazo.
- Tranquila, no le perderás; no creo que sea tan idiota como para dejar ir a una amiga como tú. Consoló Remus acariciando la mejilla de Elyon, ella lo miró y él sonrió.
- Gracias, espero que no se enfade; Warren es muy importante para mí. Remus asintió
- Lo sé, no te preocupes. Consoló Remus – Y ahora, volviendo a ti y a mí. Remus agarró a Elyon por la cintura girándola hacia la derecha e inclinándola.
- ¿Qué crees que haces? Preguntó Elyon como pudo pues no hacia sino reírse
- Quiero comprobar una cosa por la que tengo curiosidad. Dijo Remus recordando que los labios de Elyon según sus tabletas era de chocolate y eso era algo que había que comprobar, por lo que se empezó a inclinar hacia ella notando cada vez más cerca su respiración, la distancia entre ambos se reducía cada vez más.
- Ejem, ejem. Tosió una voz, por lo que Remus se giró muy a su pesar a ver quien era el que osaba molestarlo en ese instante, ante la sorpresa soltó a Elyon que cayó al suelo.
En la orilla del lago, Kath estaba acostada en la hierba apoyada en Neizan, allí llevaban un rato sin decir nada solo disfrutando de la compañía el uno del otro e intentando escuchar lo que decían Remus y Elyon, pues la morena había puesto al corriente a su novio acerca de todo lo ocurrido en el tema amoroso de sus amigos, pero para su sorpresa Neizan ya sospechaba que Remus estaba enamorado de Elyon.
- No los escucho. Susurró Kath alzando la cabeza y mirando hacia donde estaban Remus y Elyon sentados.
- Déjales un poco de intimidad. Kath alzó una ceja y lo miro, por lo que Neizan comenzó a reírse. – De todas formas te lo va a contar.
- Eso es cierto, no hay de que preocuparse. Dijo Kath relajándose y estirándose sobre la hierba. – Vas a decirme que estoy loca, pero me están dando ganas de darme un baño en el lago.
- Estás loca. Afirmó Neizan, Kath le dio un golpe en el abdomen y le enseñó la lengua. -- ¡Ay!
- Quiero un gran regalo por navidad para compensar este daño a mi autoestima. Exigió Kath sentándose sobre la barriga de Neizan y comenzando a patalear, el pelirrojo se giró con rapidez haciéndola caer de espalda y tirándose sobre ella triunfante.
- De acuerdo, pero a cambio quiero… Neizan se acercó más a Kath y la besó con dulzura, ella extendió los brazos y lo abrazó, al cabo de unos minutos se separaron y ambos sonrieron. – Me tomaré esto como parte del primer pago por el regalo.
Neizan se apartó de encima de Kath para sentarse, ella se levantó también y se sentó a su lado.
- ¿Te quedas aquí en Navidad? Preguntó Kath
- No, mi madre quiere que regrese para celebrar la navidad en familia esta ilusionada porque ha aprendido a hacer un nuevo plato. El año pasado intoxico a media familia con su guiso, hubo una gran pelea por ver quien entraba primero al baño. Comentó Neizan alegremente. -- ¿Tú que vas a hacer?
- Me quedaré aquí con Lily y el resto, nuestra última navidad en Hogwarts. Dijo Kath
- Si quieres venir conmigo, mi familia estaría encantada de conocerte, pero llévate un antiácido para la comida de mi madre. Propuso Neizan
- No, tranquilo yo me quedaré aquí. Kath sonrió maléficamente. – Me quedaré aquí abandonada, porque mi novio se va y me deja. Kath se levantó y salió corriendo mientras hacia burlas a Neizan
- ¡Serás…! Comentó Neizan antes de salir corriendo tras Kath.
En la biblioteca, Lily escribía en un pergamino mientras que James apoyado en la mesa la miraba embobado; algo que estaba poniendo de los nervios a la pelirroja ya que gracias a su "amigo" Warren no tenía varita con la que hechizar a James.
- Potter¿puedes largarte? Pidió Lily por enésima vez
- No, intenta echarme si puedes. Sonrió James victorioso estirándose sobre la silla, Lily sin embargo estrujó la pluma que tenía entre las manos. – Evans, sabes que te pones muy guapa cuando estas enojada.
- Potter, cuando recupere mi varita te vas a arrepentir. Murmuró Lily volviendo a escribir, pero como había roto la pluma se la lanzó a James a ver si había suerte y le sacaba un ojo, pero no, hoy no era su día.
- Evans, vamos a dar una vuelta, me aburro de pasar tanto tiempo aquí. James se apoyó sobre la mesa y miró a Lily con ojitos de corderito a punto de morir.
- Si me paso tanto tiempo aquí es precisamente para evitarte porque se que no te gusta. Explicó Lily abriendo otro pergamino
- Vaya, conoces mis gustos; eso me sorprende. Evans te tengo loquita, no lo niegues. Dijo James guiñándole un ojo a Lily, por lo que ella le lanzó otra pluma, pero él la esquivó. – Anoche soñé contigo.
A Lily le dio un escalofrío nada más de pensarlo.
- Más te vale que no fuera un sueño erótico. Amenazó Lily sacando un libro de 1.500 páginas para pegarle en caso afirmativo
- La verdad es que fue raro, estabas en un prado verde (Lily se puso pálida) y luego corrimos el uno hacia el otro para besarnos…. Evans estas muy pálida. James se levanto y comenzó a mover la mano delante de los ojos de Lily, pero ella no reaccionaba. – Evans me estas preocupando.
-…….
- ¡Lily!
- No me encuentro bien. Murmuró Lily antes de desmayarse, James la agarró antes de que cayera al suelo; luego la volvió a sentar en la silla para asi cogerla en brazos.
- Más te vale no tener nada grave. Dijo James mientras salía de la biblioteca con Lily en brazos.
CONTINUARÁ...
Siento la tardanza, pero a cambio ha sido un capitulo largo, espero que os haya gustado, gracias a Armelle-Potter, kari-uchiyama, kaito seishiro, judith malfoy, celeste, Biankita Black, lunaticaporharry, andrea, mond, chula.Potter, Lily Potter, pronsei-love, aguus, ginny-potter151.
R
E
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I
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