Aquella noche
Capítulo 14
Booth no pudo contener la curiosidad. Siempre le había molestado que ella no le dejara leer sus libros antes de publicarlos, así que ahora se relamió los labios y se acercó. Ja, esta vez me voy a enterar antes que nadie de qué va a ir la cosa, ja, ja, ja... Abrió la tapa y el último documento abierto seguía ahí, presente.
Se fue al principio, no se quería perder nada.
Empezaba bien, una sonrisa le llenó el rostro mientras comenzó a leer. Relataba someramente en qué consistía el caso (se parecía bastante a uno que habían resuelto recientemente), y establecía las pautas para desarrollar la novela en cuanto a la investigación y la resolución, y una previsión de los capítulos que todo ello iba a necesitar. Guau, iba a estar muy interesante, como todos sus otros libros.
Al final, había más cosas. Algo llamó especialmente su atención:
Notas para la relación entre Andrew y Kathy
Después de alcanzar el orgasmo, aún sin dejar que Andrew saliera de ella, Kathy le hizo girar y se colocó sobre él. Empezó a balancearse, como en un suave trote.
-¿Quién eres, la reina de las Amazonas?...
- Para ser una Amazona me sobra un pecho
Booth dejó de leer, no podía creerlo. Siguió después de un momento. Más abajo, Kathy le decía lo del Homo Erectus, por su disposición a tener siempre su pene en erección cuando estaba ante ella...
Toda su intimidad, sus bromas privadas sobre su vida sexual... Todo eso que ella misma le había dicho que estaba bien así, sólo para ellos dos... ¿Y ahora lo pensaba publicar en su libro?
También había apuntes para conversaciones entre otros personajes. Ahora era un diálogo entre Kathy y Sarah, el personaje que era su colaboradora y amiga en el laboratorio, y que a Booth siempre le había parecido un refrito de Ángela y Cam, pues tenía cosas de ambas
- Y Andrew cómo se porta... ¿Sigue poniéndose a cien cada vez que le miras? Pobre, siempre intentó disimularlo pero se le nota a la legua...
- Se porta, se porta... Siempre responde, eso es cierto
- ¿Está bien dotado? Ya me entiendes... no digo intelectualmente
- Ya, ya, pues... sin ser nada extraordinario (ni comparación con Shelby, ya sabes, ése era XXXL), sí que es cierto que Andrew se apaña bien con lo que tiene... En resumen, vale más como semental que como donante de materia gris...
Ambas se rieron
Booth cerró de golpe la tapa. Le había dolido. Le había dolido mucho.
Se suponía que el personaje de Andrew Ryan estaba basado en él, en Booth. Y ahora ella estaba usando su vida íntima para incorporarlo a la vida ficticia del dichoso Andrew y, además, para ridiculizarle. Esto no lo esperaba, no de Temperance...
Y, de pronto, se dio cuenta de algo. En todo este tiempo, ella nunca le había dicho que le quería.
En ese momento, Booth lo tuvo muy claro.
