¡Yukito! - grito con emoción evidente ante la sorpresa y desilusión de los jóvenes que los rodeaban- Viniste.
-No podía abandonarte, pequeña Sakura…- le contesto acercándose lentamente a ella con la sonrisa amable que siempre usaba. Shaoran quiso interponerse, alejarlo de ella, dejar en claro que era el a quien ella amaba, que era el a quien le había dicho "si", quería que el recordara todo eso antes de acercarse pero en cuanto vio los ojos de Sakura, con aquel brillo con el que ella solía mirarlo todo cayo en pedazos a su alrededor, supo que no podría soportar más, había llegado a su límite, había pasado por tanto y permaneció fuerte para ella, pero ahora, mientras veía como la mujer que amaba, la única, miraba fijamente a alguien más, su corazón se destrozó.
Sin pensarlo soltó de golpe la muñeca que aun sostenía, queriendo huir de lo que lo rodeaba, se puso de pie ante la mirada de compasión de Eriol y Tomoyo, incluso Touya lo miro con pesar, y una confundida Sakura, quien inmediatamente regreso su atención al joven de lentes, embobada con su sonrisa, mientras Shaoran salía por la puerta sin mirar atrás.
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-Shaoran…- dijo con alivio el joven de ojos azules al encontrarlo sentado en el pasillo con la cabeza baja y las manos entre los castaños cabellos, en un claro símbolo de desesperación- está bien…
-No, no lo está Eriol, ¿sabes acaso como me sentí cuando la vi? Su reacción hacia él fue…- Su voz era lejana y rota, sumergiéndose en el dolor e inseguridad.
-Vamos, no es como si no supiéramos que esto podría pasar, ya lo superaron antes, podrás hacerlo una vez más.
-Es diferente, antes no iba a casarme con ella, antes no sabía que tenerla entre mis brazos era el cielo, antes yo estaba seguro de que jamás me correspondería, pero lo hizo- lo interrumpió con desesperación, con lágrimas en los ojos, no lo había visto así desde que le había contado que probablemente ella podía morir- Eriol, lo hizo, por un extraño milagro ella me amo, decidió que yo era el indicado para ella y no estoy seguro de que eso se vuelva a repetir, después de todo no tiene sentido que me escogiera ¿verdad?
- ¿Por qué dices eso? Son amigos desde hace mucho, me atrevería a asegurar que eres su mejor amigo, confía en ti plenamente, eres protector y respetuoso con ella, y aunque sonara muy raro viniendo de mí, eres atractivo pero lo más importante es que la amas y ella a ti, ¿crees que ese sentimiento desaparecerá tan fácil? - sentándose a su lado, dispuesto a brindarle apoyo, continuo.
-No es solo eso. Sabes muy bien que todo esto, yo mismo, tengo muchas responsabilidades, mi cargo como futuro jefe, su cargo como mi futura esposa… Ni siquiera puede escoger a que edad casarse- suspiro frustrado, sacando todas sus preocupaciones una vez más.
-Llevan 6 años juntos, creo que había llegado el momento de que sentaran cabeza, ¿no crees?, incluso yo mismo he pensado en proponerle matrimonio a Tomoyo con solo 4 años tras nosotros…
-Pero ella no lo recuerda, tuvo 6 años para entender que es lo que casarse conmigo conllevaba, y tengo miedo- admitió en voz alta por primera vez, incluso a sí mismo, le preocupaba que si lo aceptaba todo se convirtiera en realidad.
-Siempre lo has tenido amigo mío, siempre has temido que repentinamente un día Sakura despertara y se diera cuenta que no estaba lista para tomar todo esto, y sin embargo ella siempre te demostró que eso no le importaba mientras estuvieran juntos. Siempre te mostro que era muy madura respecto a eso.
-Ahora es diferente…
-No, no lo es. Por lo que se ya habían tenido esa conversación anteriormente ¿no?
-Sí, así es, la tuvimos…- completamente exhausto recargo la cabeza en sus manos, tratando de acallar los sonidos a su alrededor.
La obscuridad lo hacía sentir mejor, en cierto sentido era como acallar las voces y las miles de responsabilidades que lo ahogaban, e incluso ahora se metían en su vida privada, con lo que más quería en la vida, empañando su felicidad. Si bien era cierto que el había crecido con la idea de que algún día el tomaría las riendas de su clan, que tenía mil responsabilidades y expectativas que cumplir, y que una de ellas era casarse antes de los 21, nunca espero enamorarse como lo había hecho, tampoco espero que la mujer que amara no fuera china y mucho menos que no conociera todas sus tradiciones, y eso significaba que ella no tenía por qué vivir toda esta situación, que todo lo que ella pensara fuera dictado por el consejo de su clan. El hecho de que Sakura, con su usual positivismo y espíritu libre, tuviera que vivir de esta manera, lo hacía sentirse enfermo.
Un haz de luz ilumino el suelo, casi llegando a sus pies, pero estaba demasiado cerca de la pared como para que se revelara su presencia y sin embargo unos ligeros pasos llenaron el silencio justo después de que volviera a quedar completamente obscuro.
- ¿Shaoran? - la dulce voz de Sakura lleno el espacio, y él quiso permanecer callado, no se sentía listo para enfrentarla, pero aun así ella siempre sabía dónde encontrarlo. Una luz parpadeante señalo el lugar desde donde su ahora prometida lo observaba con preocupación, sujetando una sencilla libreta rosa y la mano de donde venía la luz frente a su rostro, un ligero parpadeo azul enmarcando sus ojos verdes para hacerlos más intensos- sabía que te encontraría aquí.
-Podías sencillamente encender la luz, ¿sabes? - murmuro desviando la mirada hacia cualquier punto, no podía mirarla ahora, no después de que su madre…
-Supuse que te sentirías mas cómodo con menos iluminación, además de que no quería delatar donde estabas realmente…- la luz perdió intensidad, solo permitiendo ver la mano de donde provenía y como se movía para quedar justo a su lado- Tu madre y Wei están un poco preocupados.
-No es como si Wei no supiera adonde vengo cada vez que me siento frustrado, y mi madre puede rastrearme si quiere…
-Bueno, supongo que aún no ha llegado a ese nivel- sonrió con confianza al aumentar un poco la luz para poder ver el ceño fruncido de su novio, aquel que ponía cada vez que estaba a punto de hacer un berrinche, o iniciar una discusión madura, como él lo llamaba- ¿estas molesto?
-Un poco, pero definitivamente no contigo…
- ¿Entonces con quién?
-Con mi madre, con mi vida, no lo sé…
-Eso es mucho para estar molesto- sofoco una risita, divertida por su rabieta.
-Lo siento tanto Sakura- la frase y el tono de su voz, totalmente compungido, la confundió, tal vez el motivo de su enojo era algo más profundo de lo que había sospechado. - de verdad lo siento, nunca quise hacerte esto, que tu tuvieras que enfrentar esto…
-Espera, espera, no te estoy entendiendo, ¿enfrentar qué?, no comprendo- trato de calmarlo al poner sus manos en sus hombros, haciendo que la obscuridad fuera completa esta vez y eso le permitió desahogarse al joven chino.
-Todo esto. Que mi madre te dijera todo de golpe, que prácticamente te obligara a hacer ciertas cosas solo por el hecho de que te casaras conmigo… no lo pensé antes y creí que podríamos huir de todo esto, pero…- sin pensarlo Sakura puso delicadamente su mano en sus labios para mantenerlo callado, evitando así que tuviera un ataque de pánico.
Shaoran trato de concentrarse en el tacto de su novia, estaba arrepentido, esa mañana su madre había llegado desde Hong Kong, solo unas horas después de que le informara que Sakura y él se habían comprometido hacia 2 meses, trato de aplazar el informarle a su madre sobre ello lo más que pudo, porque sabía que vendría esto y esa mañana ella había llegado para entrenar a su futura nuera y explicarle que tenían que casarse lo más pronto posible para que así ella pudiera entrenarse correctamente como la perfecta compañera y ayuda del jefe del clan Li.
-Usa palabras Shaoran, así puedo entenderte- el no pudo ver la sonrisa amable que se dibujaba en su cara y suspiro profundamente- habla despacio.
-Lamento tanto que tengas que enfrentarte a todas estas tradiciones, entendería perfectamente que tu…- se vio interrumpido por una risa suave pero completamente llena de diversión que lo confundió aún más.
- ¿Estas preocupado por eso? ¿en serio? - su voz divertida fue oculta por el ligero chasquido para momentos después tener que parpadear rápidamente gracias a la pequeña luz que reapareció solo que esta vez sobre ellos, logro ver la expresión calmada y dulce de su prometida- ¿realmente crees que no lo sabía? He estado consiente de tu futuro cargo desde que te conocí, y si bien no sabía completamente de que se trataba exactamente, si sabía que, si quería estar contigo, si quería pasar el resto de mi vida a tu lado tendría que enfrentar y tomar como mías muchas cosas, lo he aceptado, si tu estas a mi lado, nada más me importa… además me he estado preparando para esto durante años, es por ello que he practicado magia y artes marciales, arreglos…
- ¿Fue por eso? - repuso sorprendido, realmente no había entendido la razón por la que Sakura hace dos años, un día le pidió que la ayudara a desarrollar su magia, no solo para utilizar las cartas, se inscribió a clases de arreglos florales y karate, kick boxing y krack maga, al negarse rotundamente a enseñarle el mismo.
-No soy tan distraída como pensaste ¿verdad?- se inclinó sobre sus rodillas para depositar un suave beso en sus labios antes de sentarse y recargar su cabeza en su hombro- Cambiando de tema, tu madre cree que sería bueno que nos casáramos cuando termines la preparatoria- lo sintió tensarse una vez más pero ella no se detuvo- creo que es una buena idea, por supuesto le pedí que nos dejara hacerlo en Japón, acepto, realizara la ceremonia de unión china ella misma, así que no importa mucho realmente el lugar, y también accedió a que Tomoyo diseñara el vestido como habíamos hablado…, en cuanto a los votos, me pareció una linda manera que los escribiéramos nosotros… por supuesto no te estoy obligando pero me gustaría que fuera así.
- ¿Escritos por nosotros? - tenía que admitir que nunca lo había pensado y sonaba a mucho trabajo, incluso algo cursi.
- ¿Quieres escuchar los míos? - levanto la libreta que llevaba en la mano y Shaoran no tuvo el corazón para negarse inmediatamente al notar que ella incluso ya los había escrito- puede que no sean muy buenos, y no están listos aun, pero… bueno… "En este día, en que juramos permanecer unidos siempre, en las buenas y en las malas estamos aceptando un compromiso muy decisivo para toda nuestra vida, y de solo saber que ello significará permanecer a tu lado el resto de mi existencia me hace sentir muy dichosa porque sé que contigo no temeré a nada y todo lo difícil lo podré superar porque cuento con tu amor y toda tu comprensión. Yo, Kinomoto Sakura, te amare a ti, Li Shaoran, siempre, diga lo que diga, haga lo que haga, sufra lo que sufra, duela lo que duela, sea como sea, de cerca o de lejos, siempre te amaré.
El joven se limitó a mirarla encantado, mientras ella terminaba de leer con las mejillas sonrojadas y al hacerlo sostenía su mirada, preguntándole que opinaba, seguramente.
-Es perfecto… gracias Sakura.
- Yo, Kinomoto Sakura, te amare a ti, Li Shaoran, siempre, diga lo que diga, haga lo que haga, sufra lo que sufra, duela lo que duela, sea como sea, de cerca o de lejos, siempre te amaré. - sus ojos nunca se apartaron de los de él y entonces lo beso, como esos besos que solo compartían cuando estaban solos, aquellos que siempre lo hacían sentir mejor y que la gran mayoría de las veces derivaban en algo más, sobre todo si nadie sabía su paradero.
-Shaoran... - repitió por quinta vez su amigo inglés, llevaba cerca de 15 minutos hablando solo al parecer, ya que su amigo parecía perdido en un universo alterno. - ¿estás bien?
-Sí, yo solo... - sacudió la cabeza, tratando de regresar al presente, aun con las imágenes de su recuerdo patentes, pero no podía quitarse de la mente el sonido de voz con esas palabras: Yo, Kinomoto Sakura, te amare a ti, Li Shaoran, siempre.
- ¿Sabes que creo que está pasando contigo? Son celos, sé que anteriormente los viviste, pero antes no estaban juntos, y desde que ambos aceptaron sus sentimientos nunca hubo una razón para sentirlos, así que ahora todo estallo de golpe, pero van a estar bien, porque ella lo recordará y será una anécdota un tanto graciosa.
- ¿Tu lo crees?
-Estoy muy seguro, ¿cuándo me he equivocado? Además, un toque de celos siempre le da sabor a la relación- repuso con una risita un tanto burlona.
-Me sentiría mucho mejor si me lo dijera Tomoyo- trato de reír, mientras su amigo se levantaba y ofrecía una mano para dirigirse a la habitación de Sakura.
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-Pero qué tal si se sintió mal… tal vez deberíamos ir a buscarlos- hablaba rápidamente la chica de ojos verdes hacia su amiga, ambas estaban preocupadas, aunque por diferentes razones. Tomoyo no sabía si Eriol había logrado encontrar a su amigo y ciertamente tampoco si el volvería, aunque estaba un poco agradecida de que el no permaneciera en la habitación mientras el joven Yukito estaba ahí, seguramente no podría soportar la mirada enamorada o actitud de colegiala avergonzada de su amiga.
-Sakura, no estás en condiciones de buscar a nadie- trato de sonreír, esperando que su amiga no notara la preocupación que la rodeaba- Eriol fue a buscarlo…
-Es que es muy raro Tomoyo, estaba bien y al momento se fue… ¿acaso crees que fue porque Yukito entro? - la chica de ojos amatista se limitó a mirarla, segura de que ella no sabía cuanta razón había en sus palabras- ¿crees que se haya molestado por mi reacción hacia él? Sobre todo, por lo que siente por el…
-Shaoran ya no siente nada por el joven Yukito- nada positivo al menos, trato de ahogar una risita ante la mirada confundida de su amiga, ahora recordaba que ella no sabía que los sentimientos de Shaoran se habían confundido por culpa de Yue.
-Entonces…
- ¡Sakura! - se vio interrumpida por el grito chillón de un pequeño peluche que una vez que la puerta fue abierta entro volando en un mar de llanto.
- ¡Kero! - respondió de igual manera, poco importándole que la llegaran a escuchar, olvidando el lugar y su situación, extendió la mano sana hacia el para recibirlo, pero él se estrelló en su cuello, tratando de abrazar todo lo que podía de su dueña con sus pequeños bracitos- estaba muy preocupada por ti.
-Eso debería decir yo… creí que tu…- Se detuvo por un minuto, analizando el peso de sus palabras y por primera vez notando el aura alrededor de la chica frente a él, sus pequeños ojos se llenaron de lágrimas y para sorpresa de su ama comenzó a sollozar- Oh Sakura, mi pobre Sakura, tu… mi niña…- continuo mientras sujetaba con fiereza su rostro y trataba de ver sus ojos.
- ¿Kero? - preguntó intercambiando miradas con la chica a su lado, preocupada por la súbita escena de su guardián- ¿estás bien? - el pequeño león trato de recomponerse, convencerse a si mismo de que esto solo era un obstáculo que su querida dueña superaría
-Sí, lo estoy, solo estaba desahogándome, lo siento…- susurro tratando de que su voz sonara normal- ¿cómo estás? ¿mejor? ¿necesitas algo?
-No… ¿seguro que estas bien? - preguntó extrañada mientras acariciaba sus alitas y Kero sintió calor, la extrañaba.
-Claro, es solo que ya no hay nadie que me de dulces, es por eso que llore- sonrió y a pesar de que Sakura no le creyó, no quiso presionarlo.
-Al menos tú no has cambiado…
-No, no lo he hecho, siempre seré igual para ti Sakurita…, yo tengo que irme, me trajo el conejo de nieve y le prometí que sería una visita corta, así que tengo que irme con él. Te quiero- se elevó con sus pequeñas alitas y deposito un ligero beso en su frente antes de acercarse a Tomoyo- dile al mocoso en cuanto vuelva, que tengo que hablar con él.
- ¿Kero? - preguntó demasiado tarde, ya que el pequeño había salido ya de la habitación.
10 minutos después ambos chicos reingresaban con cautela y suspiraban de alivio al notar que la habitación solo era ocupada por las dos chicas que amaban, sin embargo, antes de que pudieran cerrar la puerta en su totalidad, la joven de pelo negro ya estaba parada frente a ellos con expresión ansiosa.
-Shaoran, Kero estuvo aquí y me pidió que te dijera que…
- ¡Shaoran! ¿Estás bien? - la chica prácticamente preguntó en cuanto lo vio, evitando así que escuchara el mensaje completo. - Te fuiste muy rápido y no dijiste nada, ¿paso algo?
-No, estoy bien- fue lo único que se le ocurrió decirle ante su mirada llena de preocupación, tratando de olvidar la manera en como ella se dirigió al joven de lentes. - ¿cómo te fue?
-Yukito sigue siendo maravilloso, eso no ha cambiado en él, aunque parece mayor- su sonrisa cambio, fue como si levantaran un par de cortinas para dejar pasar la luz y a pesar de que era una de las expresiones que más amaba de ella, en este momento fue como un golpe en el estómago, que lo dejo sin aire.
-Me alegra…
-Es doctor, pediatra, trabaja aquí desde hace un par de meses, siempre supe que escogería algo así, aunque me sorprende un poco lo de mi hermano, pero está bien, me alegra que sigan tan unidos como siempre, así el continuara cerca de nosotros- enumero totalmente perdida en sus recuerdos.
-Pareces muy interesada en el- comento Eriol, contagiado por la molestia de su amigo, pero aun tratando de comprender su situación.
-Yukito siempre ha sido parte de nuestra familia, así que siempre me va a importar-confirmo con un suave sonrojo, por un minuto Shaoran creyó que no podría seguir escuchando, casi sale corriendo de la habitación una vez más, lo hubiera hecho de no ser por la mano de la joven de ojos amatista, que suplicaba que se quedara en el lugar. - Además parece que hará una especialidad en fisioterapia para así poder ayudar a niños en situaciones de accidentes, ¿no les parece maravilloso?
Y fue así como comenzaron algunos de los 45 minutos más largos de sus vidas, llenos de cada punto y coma de la plática que tuvo con Yukito, de cuan maravilloso le parecía el joven y toda la vida que no recordaba conocía, le parecía maravilloso e importante, y todo eso era como tortura para el joven chino, trataba, realmente trataba de contenerse, de entenderla, de observar el gran panorama que estaba viviendo, como el mismo Eriol había dicho, pero a cada segundo que pasaba sentía que la cabeza iba a estallarle y probablemente necesitaría puntadas en sus palmas, ya que después de apretar tanto los puños habían comenzado a sangrar, pero trataba de mantenerse en calma por Sakura, aunque ciertamente no podría soportarlo por mucho más.
-Él se ofreció a ayudarme con la rehabilitación- la frase los sorprendió a todos, sobre todo porque todos, incluidos su hermano y padre, sabían que Shaoran era quien la ayudaba, siempre que podía se la pasaba prácticamente pegado a ella- tal vez el también pueda ayudarte con la tuya Shaoran.
-No- fue tajante, incluso grosero, jamás lo habían escuchado hablarle a ella de esa manera, ni siquiera a alguno de sus compañeros, ni si quiera a los pretendientes de Sakura, y eso era decir mucho- no quiero o necesito que me ayude.
-Shaoran, por favor no seas orgulloso- el ceño que le dedico fue de reproche totalmente, se sentía ofendida por la forma en que le hablo, pero no por ella, si no por el médico y ese sencillo gesto trajo a su memoria tantos recuerdos de cuando lo reprendía, porque solo ella podía hacerlo, ni siquiera cuando su madre lo hacia lo aceptaba con tanta sencillez, pero este día era diferente, porque se sentía herido, destrozado- Yukito solo quiere ayudarnos…
-No, Sakura, basta- repuso harto, Eriol trato de detenerlo, pero sencillamente había explotado y ya nada podría pararlo- te has pasado casi una hora hablando constantemente de él, de cuan maravilloso es y estoy harto, porque no te das cuenta, es un pediatra y te trata como cualquiera de sus pacientes, y sí, estoy seguro de que siente un gran cariño por ti, después de todo es el mejor amigo de tu hermano y tu guardián- interrumpió cuando vio que ella estaba por decir algo, enfatizando las palabras para definir la relación que mantenían- pero para el sigues siendo una niña y tal vez en este momento lo seas, pero estoy seguro que puedes ver claramente que no es el único que te ama, tu padre, tu hermano, Tomoyo…- se detuvo, inseguro, pero no podía soportarlo más, sencillamente ya no podía mantenerlo dentro de si- y yo. Te amamos y Yukito no es el único.
-Sí, estoy consciente de eso y estoy segura que ustedes se preocupan por mí y que sienten cariño, pero Yukito es diferente y yo quiero que…
- ¡Por Dios Sakura! ¡Mírame! ¡Date cuenta y mírame! - en grandes zancadas se acercó al lecho y con firmeza, pero de manera delicada sujeto el rostro de la chica para que no pudiera desviar los ojos de los suyos, asegurándose que solo lo viera a el- ¡estoy aquí, por una vez mírame como solías hacerlo, date cuenta que yo sigo aquí, que no me he marchado y que sigo locamente enamorado de ti, que te amo más que a nadie en este mundo! Por favor, te lo ruego…- su frase, llena de fuerza al principio la perdió al final, convirtiéndose en una patética suplica. Los verdes ojos se abrieron de mas, producto de la sorpresa, abrió la boca, pero nada salió, no sabía que decir y fue así como el joven chino se dio cuenta que se había repetido todo, le peor situación en la que podía decirlo, y allí estaba el, declarándole su amor como cuando tenía 11 años. Casi tan rápido como la había sujetado la soltó y no supo que hacer excepto correr hacia la puerta y huir.
HOla!
Buenas tardes a todos!
Al menos en mi pais lo son xD
Les traigo un nuevo cap, espero les guste.
Aunque, tengo que hacer una pregunta y espero no les moleste
¿La historia les sigue gustando? ¿Es de su agrado?
Me he dado cuenta que no comentan y que las vistas han bajado
Espero no estar haciendo nada que les moleste
Nos vemos
