N/A: ¡FELICIDAD EXTREMA! ¡Hemos alcanzado los 100 reviews! Les juro que cuando empecé esto, JAMÁS me hubiese imaginado poder llegar a tanto (para mí es tremendo!) no tenía mucha confianza en eso, por tantos fics de Naruto que hay pensé que el mío no llamaría la atención, contenta es poco. Ya se me ocurrirá algo para recompensar esto :P .
Antes de empezar este cap, quiero aclarar algo del capítulo doce: cuando Sai y Sakura están hablando, las letras en cursiva representan un flashback. Por esa conversación surgió la idea de ir al centro comercial y comprar la blusa de Sakura. Lo había separado con asteriscos, pero no sé porqué no salieron. Error mío ._. Ahora, aclarado eso, ¡empecemos con el cap!
DISCLAIMER.- Ninguno de los personajes me pertenecen. Son propiedad de Masashi Kishimoto-sama.
Capítulo catorce.- La fogata (Parte II)
—Genial… Por favor, sácale unas cuantas a Neji que después seguro no nos cree…— pidió la peli rosada, señalando a Neji quien por primera vez tenía un rostro alegre. La castaña asintió sonriente.
—Lo haré…— afirmó Ten Ten, y salió en busca de Neji.
—No creo que eso le haga mucha gracia a Neji-san…—aportó Sai.
—Cállate, Sai, mira cómo está… Hay que guardar este recuerdo para la posteridad. Quizá no haya otra noche como esta.
El otro se limitó a asentir con la cabeza, mientras bebía un poco más del líquido embriagador.
—Se nota que te gusta…— comentó Sakura, riendo —¿Sabes? Iré un momento al baño, ya vuelvo…
Le dio su bebida para que se la sostuviera, y Sai se apresuró a aceptarla.
La kunoichi se lavaba la cara en el lavabo del baño de mujeres, el cual ya había sido reparado. Se mojó un poco el rostro para despejarse un poco, y se chocó con el hecho de que se sentía extrañamente alegre. Salió para volver a la fogata, pero en el pasillo se encontró con su rubio amigo.
Éste, más contento que de costumbre, al verla le sonrió y se acercó a ella:
—Sakura-chan, te ves realmente hermosa.
—Ya me habías dicho eso…—dijo ella sonriendo y algo sonrojada. Pero la mirada firme y tranquila del Uzumaki le hizo temblar ligeramente las rodillas.
—Lo dije en serio.
No supo exactamente el porqué, pero de repente se sentía tan acalorada como si estuviera cerca de la fogata que flameaba en el patio. Y también cayó en la cuenta de que su mente había dejado de funcionar correctamente al notar los zafiros de Naruto recorriéndola entera.
—Em… Gracias.
Esto era incómodo. Cercanía totalmente incómoda, pero por alguna razón que no llegaba a entender del todo, no era desagradable. El sonrojo de Sakura se intensificó cuando Naruto apoyó un brazo en la pared en la que ella se había apoyado involuntariamente.
—¿Tomaste tanto que necesitas apoyarte en la pared para no caerte?— preguntó con burla la kunoichi, tratando con ello de disipar un poco los nervios que la situación le estaba creando.
Naruto negó con la cabeza, sonriendo un poco. Pero luego su expresión se tornó pensativa, como si estuviera debatiéndose un gran dilema en su mente. Pronto despertó, sólo para torturar a su compañera: llevó su mano libre a enredarse en una de las ondas del rosa cabello de Sakura, quien se quedó quieta ante esa acción, limitándose a mirarlo a los ojos en un intento de pedirle alguna explicación. Pero él parecía perdido en la figura hallada frente a él, negándose a volver a la realidad. Los pensamientos de Sakura estaban tan alborotados en ese momento que incluso los efectos del poco alcohol ingerido desaparecieron.
La mano del rubio se desplazó del cabello rosa y pasó a la mejilla de ella. ¿En qué momento se había acercado tanto? La peli rosa no lo sabía, pero sentía que el aire estaba más denso que de costumbre; aunque puede que la falta de aire se debiera a otro aspecto.
—Sakura-chan…— musitó Naruto, aún con la mirada perdida en ella. La peli rosada lo vio acercarse poco a poco, y cada milímetro hacía que su corazón se dispara enloquecido.
—Estás jugando a las dos puntas, ¿no es así?— preguntó entre seria y divertida Sakura, pero aún así no movió ni un solo pelo. Naruto pareció despertar de su ensoñación y sintiendo algo de vergüenza y culpa, prosiguió a corregir:
—No es eso, lo que pasa es que-
La respuesta de Naruto se quedó en el aire porque ambos dieron un respingo al escuchar la voz de Ino que venía desde el piso de abajo.
—¡Naruto! ¡No dejes sola a Hinata-chan que Kiba te la quiere robar!
Automáticamente, la mano del rubio dejó el refugio que se había hecho en el rostro de la peli rosada y se convirtió en un puño.
—¡Dile que no se pase si no quiere conocer mi Rasengan en carne propia!
Escucharon el "de acuerdo" de la rubia, y Naruto volvió la vista a su amiga, pero ésta ya no se veía tranquila y divertida como hace unos instantes, sino que tenía una expresión seria y levemente dolida.
—Sakura-chan… Yo…
—Ve con ella…— musitó ella débilmente. El rubio se mostró confundido unos momentos, y luego Sakura sonrió cálidamente, al tiempo que apartaba el brazo de él que la apresaba contra la pared. —No quieres que te la robe, ¿no? Mira que Kiba tiene sus encantos: no querrás que Hinata los note.
—Sakura-chan… Lo que pasó hace unos momentos…
—¿Qué pasó?— preguntó haciéndose a la desentendida. Naruto frunció un poco el ceño — Ah, ¿crees que yo pienso que…? ¡No! No te preocupes, Naruto, no malinterpreté nada. Estábamos jugando, ¿cierto?— preguntó sonriendo nuevamente, y aunque ese "¿cierto?" parecía una afirmación, en parte ella se moría por saber la respuesta a eso. Pero, claro, Naruto no es lo suficientemente inteligente para entender eso, así que sonrió y dijo:
—No te tardes en bajar. Más tarde trataré de convencer al teme para que nos acompañe-dattebayo…— Sí, el "dattebayo" implicaba que el Uzumaki de siempre salió a flote. Sakura lo agradeció internamente mientras lo vio perderse entre las escaleras.
Una vez que estuvo sola, se preguntó en voz alta:
—Dios, Sakura, ¿qué demonios estás haciendo?
—Por lo visto te salvé de una buena, frente…— escuchó una voz a sus espaldas y se giró a su encuentro. Ino la miraba con una sonrisa casi maternal. —Hubieras cometido una estupidez.
Lo había presenciado todo: había visto el atrevimiento de Naruto y la duda en los ojos de Sakura.
—La verdad es que sí… No sé qué me pasó.
—Tranquila: sabes que no le contaré a nadie— prometió Ino, y Sakura se mordió el labio. —No dejes que esto te confunda: es Hinata quien debe estar con Naruto, y eso lo sabemos muy bien. Es sólo que tú eres su primer amor, y bueno… Siempre tendrás algo de peso en él.
—¿Qué pretende?— preguntó en voz alta la peli rosada, llevándose una mano a la frente — ¡Maldición! ¡Y encima se fue corriendo con ella! ¿Está demente?— preguntó riendo con incredulidad.
—No lo sé… Pero ten en cuenta que ha bebido. No le des mucha importancia. Y espero…— agregó tomando de las manos a su amiga — que no dejes que esto arruine la noche. Ya tendrás otros días para pensar en eso, pero hoy frente, hoy es para disfrutar y olvidarse de todo.
—Tienes razón— admitió la Haruno, sonriendo sinceramente — A ver si pones música buena, cerda, que tengo unas ganas de bailar… Que no te imaginas.
—Por supuesto que sí. Es más, yo venía para buscar mis discos, y mira con lo que me encontré…
Después de buscar entre las cosas de Ino, bajaron al encuentro con los demás.
—¿Así que van a bailar, chicas?— preguntó Kiba, una sonrisa zorruna merodeando por sus labios.
—Sí, yo quiero bailar…— respondió Ino, traviesa —Frente, Hinata: ¿Qué tal si bailamos esa coreografía que nos enseñó Kurenai-sensei?
Sakura sonrió automáticamente, así como Hinata se sonrojó al extremo.
—Oh, ¿me la enseñan?—pidió Ten Ten, emocionada.
—¡Claro que sí!— exclamó Ino, soltando una risita chillona salida de vaya a saber dónde — Es un baile que Kurenai-sensei nos enseñó para conquistar a l…
—¡I-Ino-san!— exclamó Hinata, aún con su rostro asemejado a un tomate.
—Para conquistar a la luna— completó Sakura, sonriendo algo nerviosa. De ninguna manera permitiría que los muchachos escucharan que esa coreografía era para conquistar a cualquier persona del sexo opuesto.
—¡Que bailen, que bailen, que bailen…!— pidieron Chouji, Naruto, Kiba y Lee. Sai sonreía en aprobación y Neji se limitó a asentir con la cabeza, como si fuera necesario su permiso para que Hinata bailara.
—Ya, está bien, ya que insisten tanto…—aceptó Ino con autosuficiencia. Tomó de las manos a Hinata, que parecía no querer moverse nunca más de su asiento. Naruto le dio unas palmaditas en el hombro para animarla, pero este hecho no hizo más que avivar su vergüenza.
Las tres se posicionaron cerca del fuego, quedando en frente de su público. Ino se situó al medio, al ser la más alta, quedando Sakura a su derecha y la Hyuga a la izquierda.
—Lee— pronunció la rubia con tono significativo, y el aludido se apresuró a poner la música que ella le había proveído.
El instrumental comenzó a tocar, pero las chicas no se movieron sino hasta que transcurrieron unos segundos.
Una suave voz de mujer inundaba los oídos de todos, al tiempo que las tres bailarinas comenzaban la danza. Movimientos suaves y frágiles, vaivenes de cadera (algo cohibidos en Hinata) y gestos con las manos cautivaban a los muchachos que se hallaban contemplando a las tres chicas. Ten Ten tenía el entrecejo algo fruncido: estaba estudiando cada movimiento de sus amigas para grabárselo en su memoria.
—¡Whoa, Hinata-chan, así se hace-ttebayo!— vociferó Naruto, algo hipnotizado con sus ojos clavados en la figura de Hinata. Ésta, al escucharlo, casi se desmaya; pero aún así continuó con su danza. Sin embargo, tal vez fuera por la mínima cantidad de alcohol en sus venas (que al no ser una persona acostumbrada, estaba haciendo estragos en su organismo), el asunto es que se sintió un poco más segura y dejó de tratar de esconderse tras Ino y bailar con un poco más de soltura. Incluso esbozó una sonrisa que dejó sin aliento tanto a Naruto, como a Kiba, Chouji e incluso Shino.
Mientras tanto, la rubia a su lado no despegaba los ojos del inusualmente entretenido Shikamaru. Desde que había escuchado que Ino iba a bailar, no había hecho otra cosa más que observarla desde su asiento al lado de Chouji y Shino. Podía atribuirlo al alcohol cuanto quisiera, pero él sabía mejor que nadie que Ino esa noche estaba radiante. Tanto, que incluso llegaba a opacar a las dos chicas a su lado; o al menos ésa era la sensación que él experimentaba.
Aunque estaba equivocado, porque la peli rosada que bailaba junto a Ino, parecía una diosa. Estaba con los ojos cerrados, metida en su mundo, como si no existiera nada más que ella y la música que liberaba el aparato. Ignoraba por completo las miradas estupefactas que le dirigían Sai, Lee, y hasta Neji. No: para ella no existía nada más que el suelo en donde tenía que apoyarse, porque de lo contrario, sentía que flotaría.
Llegada una parte en la que las tres empezaron a aplaudir, incitaron al resto a hacerlo. Risas, chiflidos, miradas encendidas hicieron acto de presencia alrededor de aquella fogata.
"Sakura: abre los ojos: te debes ver como una idiota"— "aconsejó" su Inner.
"Cállate y disfruta conmigo"— replicó la peli rosada con una sonrisa.
"¡SHA! ¡Ábrelos! Podrías llevarte una sorpresa"…
"De acuerdo…" suspiró para sus adentros la kunoichi. Separó las pestañas, dejando ver los enormes jades que tenía por ojos. Enmarcados en delineador negro, e iluminados por la luz de la fogata, se lucían como dos profundos y vivos mundos que invitaban a mirar el alma de la joven a través de ellos.
Acordándose a la perfección la coreografía (a la cual le había puesto su total atención para aprender en su momento), empezó a dar vueltas sutiles, junto con las otras dos.
Primera vuelta: nada interesante, sólo sus compañeros aplaudiéndola animadamente. Sonrió con aún más entusiasmo.
Giro de sus talones.
Segunda vuelta: ojos zafiros clavados en ella. Desvió la mirada a cualquier parte menos a aquellos.
Sonrisa disminuida en cierta medida.
Tercera vuelta: Sai admirándola como si fuera un fenómeno natural. Sonrisa recobrando fuerza y despejando dudas. Le guiñó un ojo para hacerle entender que amistad no era precisamente lo que quería esa noche.
Última vuelta: sin querer sus ojos se auto-guiaron hacia el pórtico de la casa. En ella, recostado en la pared, pescó los ojos más profundos y a simple vista inexpresivos que podría ver aquella noche. Admirándola, en silencio y sin ser notado, se hallaba Sasuke.
"¡¿Ése es Sasuke-kun?!"— preguntó su Inner, restregándose los ojos para ver mejor.
"¡¿Ése es Sasuke-kun?!"—preguntó su estómago, en el que parecían haber no sólo mariposas, sino también luciérnagas y hasta incluso picaflores.
"¡¿Ése es Sasuke-kun?!"—preguntó su corazón, disparándose a una velocidad casi dolorosa.
"¡¿Ése es Sasuke-kun?!"— preguntaron ambos jades, brillando como nunca antes al ver los oscuros e hipnotizantes ojos de Sasuke clavados en ellos mismos.
"¡Ése ES Sasuke-kun!"— corroboró el cerebro, después de haber recibido toda la información necesarias de las retinas de la kunoichi.
¡A VER, YA CÁLLENSE TODOS, MALDITA SEA!— resonó en todo el interior de Sakura, cuando ésta hubo despertado de su embobamiento, y todo esto había pasado en tan sólo dos segundos.
¡Dios! La próxima vez lo pensaría dos veces antes de tomar sake, incluso hacía que sus órganos tuviesen vida propia. Ha debido verse como una idiota –tal y como decía Inner-, por lo que se apresuró a recobrar su sonrisa cálida, y para cuando decidió desviar de una vez por todas su mirada hacia otro lado que no fuera su ex-compañero de equipo, se dio cuenta que la canción había terminado.
"Te lo dije. Podrías llevarte una sorpresa".
Los chicos y Ten Ten aplaudieron con efervescencia, aún soltando chiflidos y piropos de vez en cuando.
—Ahora podríamos bailarla contigo, Ten Ten— dijo Ino, sonriendo, y la ninja experta en armas asintió ferviente. —Hinata, frente, ¡vamos!
—Eh, Ino, yo me tomo un respiro, enséñenle bien a Ten Ten…— se excusó la peli rosada y empezó a caminar en dirección al Uchiha, pero cuando no le quedaba mucho camino por recorrer se topó con Sai, que comentó:
—Sakura… Lo hiciste muy bien, te veías increíblemente hermosa— un leve sonrojo invadió las mejillas de la kunoichi, al tiempo que sonreía agradecida. —Realmente estarías borracha para moverte de esa forma, pero…
—Sai—llamó Sakura.
—¿Qué?
—No lo arruines— pidió ella con una sonrisa.
Sai se quedó perplejo. "Pero si no he dicho más que la verdad…" caviló en sus adentros el ANBU. Ojalá alguien le hiciera una lista de cosas que no debería decir, de verdad que cada vez se sorprendía más de las cosas que podían ofender a las personas. Pero todos estos pensamientos se fueron al caño cuando sintió a Sakura acercarse un depositar un beso en su mejilla izquierda, muy cerca de la comisura de sus labios. La miró extrañado, palpándose inocentemente la piel donde la kunoichi había dejado su huella.
—S-Sakura…
—Ahora vuelvo, ¿sí?— le escuchó decir y luego la observó alejarse, encaminándose a Sasuke.
— ¿El Uchiha?— preguntó extrañado, y notó que Sasuke lo estaba mirando de aquella manera sombría característica de él. — ¿Desde cuándo está ahí?
¿Sería cosa del alcohol o realmente estaba haciendo tanto calor?
Por otro lado, Sakura llegó hasta Sasuke con una sonrisa dibujada en los labios.
—Así que… Sí vino, Uchiha-san—comentó con cierto tono molestoso.
Sasuke no hizo ni amago de responder un comentario tan estúpido como aquel. Sakura sólo sonrió aún más, y bajó la mirada a su bebida. Dio un trago largo y luego volvió la vista al sorprendido azabache.
—¿Naruto lo convenció?
—Sólo vine un momento porque estaba aburrido— respondió impasible el muchacho. Sakura hizo una mueca de incredulidad —Además, no podía perderme el ver a toda esta gente borracha— admitió con algo de diversión en su tono de voz.
—No; la verdad es que es algo único… ¿Ha visto a Neji? ¡Jaja, está irreconocible!
—Hmp…— se limitó a murmurar Sasuke, dirigiendo la vista hacia el Hyuga que en esos momentos estaba abstraído viendo bailar a Ten Ten, mientras le aplaudía.
—Pero no se quede aquí solo como lombriz de estómago, Uchiha-san— sugirió con picardía la peli rosa, haciendo fruncir casi imperceptiblemente el ceño a su compañero. —Vamos con Naruto y los demás, tiene que probar este sake: está muy bueno…
El alcohol había hecho que Sakura dejara de lado sus precauciones con Sasuke, y pronto se sorprendió a sí misma empujando al Uchiha hacia Naruto.
— ¡Teme!— exclamó el rubio, bastante contento, quien agarraba una mano de –la por ahora no tan tímida- Hinata — ¡Sí viniste! ¡Mira que te gusta hacerte rogar, eh!
—Cállate, dobe…— masculló Sasuke.
— ¡Ino!— exclamó el rubio. La aludida lo miró desde su lugar junto a Lee y Ten Ten, interrogante — ¡Tráele una botella de sake al teme!
—¡¿Qué me viste con cara de sirvienta, idiota…?!— chilló Ino, repentinamente alterada, pero luego pareció intrigada. —Espera, ¡¿para quién?!
—¡Para el TE-ME!— respondió Naruto, sonriendo. Esta sonrisa se borró cuando Sasuke le propinó un golpe en medio de la espalda.
La rubia buscó con la mirada a Sasuke, quien se la devolvió aburrido, y extrajo una botella de la hielera.
—Ten, Sasuke…— le puso la botella en las manos. Él se limitó a asentir con la cabeza en forma de agradecimiento, y ella le sonrió dulcemente. Pero lo que ellos desconocían era que Shikamaru estaba observando atentamente las acciones de la Yamanaka, y ella después de haberle sonreído a Sasuke, dirigió su mirada hacia él.
La rubia comenzó a caminar con elegancia de vuelta a su lugar, pero fue interceptada por el genio.
— ¿Podemos hablar un poco?— le preguntó, algo harto de la situación. Ino se llevó un dedo a la boca como si lo estuviera meditando.
—Déjame ver… No.
—Ni siquiera tiene sentido tu enojo, chica problemática… ¿Hasta cuándo piensas estar así conmigo?— le dijo algo travieso.
—No lo sé… Tal vez cuando me despierte y no me fastidie el hecho de pensar que mi novio era un traidor que planeaba ayudar a sus amigos a echarme cucarachas en la ducha. Y que, por cierto, estuvo de pervertido espiando a mi amiga semidesnuda. Ese día…— le respondió y siguió con su camino. Shikamaru suspiró resignado.
—Yo propongo…— empezó Ten Ten, bastante alegre y algo colorada— que pongamos música y el que quiere baila.
—Me parece una idea estupenda-dattebayo— apoyó Naruto, y ante la mirada de Sakura y Sasuke –quien ya se había bajado mitad de la botella que la rubia le había dado-, extendió un brazo hacia Hinata. Ésta, volviendo fugazmente a su personalidad tímida, aceptó al borde de un ataque de nervios.
El rubio antes de irse, le guiñó un ojo a Sasuke y le señaló con la mirada a la peli rosada. De más está decir que el azabache volteó los ojos.
Ino se encargó de poner música alegre y movida, y entonces Ten Ten (bajo la mirada prácticamente aniquiladora de Neji) sacó a bailar a Chouji. Sakura sonrió y guió a Sasuke al resto del grupo, donde se hallaban Sai, Shino y Lee envueltos en una conversación. No tuvieron mucho problema para aceptar que Sasuke se quedara con ellos: algo en el aire les hacía estar más relajados y alegres.
—Sakura-chan… ¿Quieres bailar?— preguntó Kiba, y Sai levantó la vista. Sasuke notó eso y la levantó, también.
—¡Por supuesto! Vamos…—agarró de un brazo al Inuzuka, que les guiñó un ojo a los demás al tiempo que les sacaba la lengua, sintiéndose victorioso y cuyo perro ladró en celebración y los siguió.
—¡¿Cómo se baila esto?!— le preguntó en voz fuerte la kunoichi a Kiba, quien simplemente le sonrió y se encogió de hombros.
—¡No tengo la más remota idea: sólo déjate llevar!
Sakura sólo rió y así lo hizo. Siguieron bailando así por un par de canciones más, y luego la kunoichi dirigió su vista fugazmente a ver qué estaba haciendo el Uchiha. Para su sorpresa, no es como si se pudiera decir que estaba charlando con el grupito que no estaba bailando tal y como suena, pero se podría decir que estaba participando en la conversación.
"Eso es, Sasuke-kun…" celebró para sus adentros. Sintiéndose un poco más aliviada al ver a Sasuke y Sai actuando razonablemente "amistosos" entre sí, siguió haciendo un chequeo general al resto: Ten Ten ahora bailaba con Lee (porque Chouji se había cansado un poco), la peli rosa observó inmediatamente a Neji, quien los vigilaba con recelo. "Si no fuera tan frío, ahora podría estar bailando con ella" suspiró. Y luego observó a Shikamaru, quien estaba ajeno a todos, fumando un cigarrillo en un rincón apartado. Sintió algo de lástima por él, así que dijo:
—Kiba, ¿me disculpas un momento?— el Inuzuka asintió de inmediato — Tengo una pareja que reconciliar.
Y salió a buscar a Shikamaru. Pero antes, se aseguró de pasar delante (casi por las narices) de Ino para que viera a quién estaba acercándose.
Ino al principio no le dio importancia, pero luego al reaccionar la miró atentamente, como un depredador escaneando a su presa antes de lanzársele encima.
—Mira que tener que invitarte yo a bailar… Es algo deprimente, ¿sabes?— comentó Sakura, fingiendo indignación.
—No tiene objeto: Ino no quiere saber nada de mí… Problemática— masculló con resignación Shikamaru, encogiéndose de hombros y dándole una calada a su cigarrillo.
—El Nara que yo conozco no es así de cobarde— replicó con seriedad Sakura, y luego lo miró de forma macabra a los ojos, inquietándolo —Ahora, voy a fingir que no he escuchado nada, que te he venido a traer esta cerveza— puso una lata en sus manos— y que me retiro sin esperar nada más de ti. PERO, lo que harás, será esperar de cuatro a seis segundos para ir a invitar a bailar a Ino-
—Me va a rechazar—interrumpió el genio.
—SH. Es obvio que lo hará: cierra la boca y escucha— ordenó Sakura, y el otro obedeció, no quería hacerla enfadar —Como te va a rechazar, dirás algo así como "está bien, entonces invitaré a Sakura" y vienes conmigo y el resto pasará por sí sólo.
El Nara la observó detenidamente unos segundos, y luego pronunció:
—¿Estás segura de que funcionará?
—Si no es así, al menos lo habrás intentado, y tampoco es algo horrible bailar conmigo, Shikamaru…
—Problemática…— dijo finalmente el genio sonriendo. —De acuerdo.
La kunoichi se alejó de él, volviendo con el resto del grupo al tiempo que Shikamaru se acercaba a Ino, quien lo miró suspicaz.
—Ino: ¿quieres… quieres ir a bailar?— l preguntó algo tímido, pero poniendo el mejor rostro galante que conocía y con el que había conseguido conquistar a la rubia en su momento.
—No— respondió ella, volteando la cara. Shikamaru suspiró.
—De acuerdo… Creo que Sakura está libre…— comentó como restándole importancia al asunto e Ino abrió la boca y frunció el ceño al verlo acercarse a la kunoichi peli rosa, quien no parecía tener intención de rechazarlo.
—¿Serán… desgraciados?— masculló la rubia, apretando la botella que yacía infortunada en sus dedos.
—Así se hace, Nara…— felicitó Sakura, mirando de reojo la reacción de Ino. Su sonrisa se amplió enormemente cuando notó a la Yamanaka acercándose furiosa a ellos.
—¡Frente! ¡ALÉJATE DE ÉL EN ESTE MISMO INSTANTE!— exclamó rabiosa, y de un tirón le arrancó al pobre Shikamaru de las cercanías de la Haruno.
—Pero, ¿qué te pasa, cerda?— preguntó Sakura, haciéndose a la desentendida. Ino hiperventilaba— Sólo estábamos bailando…
—¡JA! Bailando mis polainas… Shikamaru: te vienes conmigo que tenemos cuentas que arreglar— ordenó arrastrándolo lejos de su amiga, quien le guiñó un ojo a Shikamaru, aunque éste no sabía si el hecho de que Ino se lo estuviera llevando de esa manera fuera algo bueno o malo. Minutos después comprendió que era algo bueno.
"De verdad que… Las mujeres sólo se entienden ellas mismas" corroboró, una vez que él e Ino podían volver a llamarse novios.
Una vez cumplido su objetivo, Sakura se fue a sentar con los demás. Por lo visto estaban hablando de las peleas de los exámenes Chunnin, y se veían bastante emocionados al revivirlas.
Se dio cuenta de que tanto Sasuke como Sai tenían la mirada clavada en ella, y en cierta parte le daban un poco de escalofríos, al tiempo que se sonrojaba ligeramente.
—Esto… ¿Shino?— preguntó Sakura, queriendo escapar de aquello. El aludido dirigió su mirada hacia ella —¿Quieres bailar conmigo un poco?
El otro se sorprendió de aquella petición, pero más fue el sombro de los otros cuando lo escucharon aceptar y levantarse para complacer a la kunoichi.
Ya después trataría de averiguar qué onda con aquellos dos, pero por ahora, iba a conocer los pasos de baile del más tranquilo y extraño de sus amigos.
.
.
.
N/A: ¡Y hasta aquí el capítulo catorce! Espero que les haya gustado esta segunda parte de la fogata, con la tercera la finalizamos (la tercera será la mejor ;D ) y se acaba la farra :P. Con respecto a le pregunta de cuándo actualizo: no tengo un día en específico, con muchas cosas para hacer no me queda otra que actualizar los fines de semana (si fuera por mí, estaría escribiendo un capítulo por día), y cuando no puedo actualizar una semana, pues ni bien me hago tiempo trato de recompensar con dos caps o uno bien larguito :D.
Doy la cordial bienvenida a: luna (una de mis lectoras de Bolivia *0* pregunto: ¿eres de La Paz?); Yuki de Itachi, pauka11 Y Adara: gracias por sus comentarios, me dan muchos ánimos de seguir y no sólo en esto, porque me gustaría ser escritora en un futuro. Gran parte de los reviews mencionan que tengo buena manera de escribir y eso me hace sentir muy orgullosa de mis creaciones.
Doy gracias a: GIZETLEO, Mar Angys Dreams, inesUchiha, lirilara1993, Haru no Ame, DULCECITO311, conyM por seguir la historia y dejarme sus fieles reviews y ánimos.
Y también (catorce capítulos atrasada) a todos los Favorites y Follows. Muy importantes para hacer crecer esta historia.
Sin más que decir, me despido hasta el próximo deseando un buen día/tarde/noche!
