Resumen: Ladybug y Chat Noir fueron finalmente derrotados por un akuma enviado por Hawkmoth. Mientras ambos yacían en el suelo y sus transformaciones desaparecían, Tikki y Plagg se miraron entre sí. Ambos sabían lo que tenían que hacer: romper las reglas para proteger los Miraculous, y para salvar las vidas de sus elegidos.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de la segunda temporada
LAS REGLAS SON PARA ROMPERSE
CAPÍTULO 14
Guarida de Hawkmoth
Plagg no podía creer lo que acababa de ver. Hawkmoth había desenvainado su espada y había atravesado el abdomen de Adrien. Un grito ahogado escapó de los labios de su elegido, y su rostro se volvió rápidamente pálido. Mientras que Hawkmoth se alejaba del chico y limpiaba la sangre de su espada, Plagg se arrodilló a su lado con la intención de inspeccionar la herida, pero Hawkmoth lo detuvo, interponiendo su bastón. De todos modos, el kwami alcanzó a mirar la herida, e hizo una mueca. No se veía nada bien.
-Chico- dijo Plagg, apartando el bastón de Hawkmoth y arrodillándose junto a Adrien al darse cuenta de que solo tenía una opción para salvar a Adrien- chico, escúchame, tienes que transformarte para que el traje cure tus heridas-
-No, Plagg… - dijo Adrien, sintiéndose sorpresivamente bien considerando el corte en su abdomen y la sangre que estaba perdiendo. Era extraño, pero no le dolía tanto como lo había imaginado- es lo que… él quiere…-
-Lo sé, Adrien, pero si no lo haces, vas a morir, y el anillo pasará a ser suyo- dijo Plagg en un susurro- no creo que quieras que ahora tenga que obedecerlo a él-
Adrien notó a su kwami mirándolo con una expresión preocupada que era tan extraña en él. Mucho más preocupado de lo que el chico jamás lo había visto, pero aún tenía sus dudas sobre hacer lo que Hawkmoth le había dicho.
-Vamos, chico- dijo Plagg, ladeando su cabeza con una sonrisa entristecida, intentando convencerlo- confía en mí. Dame tu mano-
Adrien obedeció, tomando débilmente la mano de Plagg, como si lo estuviera saludando. Tan pronto como estuvo en contacto con la mano de Plagg, el chico comenzó a sentirse mucho mejor, como si la herida comenzara a cerrar espontáneamente. Adrien pasó sus ojos de su abdomen a su mano, y después a los ojos de Plagg, quien comenzaba a tener algunos cambios, como orejas sobresaliendo de su cabello, un par de largos bigotes y sus colmillos sobresalían aún más de sus labios. Comenzaba a convertirse de vuelta en el kwami que era.
-¿Plagg?- dijo Adrien, sorprendido.
-Tú y yo somos uno- dijo el kwami- di las palabras-
Adrien tuvo una sensación llena de calidez en su corazón. No estaba atrapado solo en el sótano de Hawkmoth. Y ahora que lo pensaba, nunca había estado realmente solo. Tenía a Plagg. Tenía a Marinette. Tenía a sus amigos Nino, Alya, Kagami, incluso Chloé. No estaba solo.
-Plagg, transfórmame- dijo finalmente Adrien. El kwami asintió y, con una última sonrisa, se encogió y se convirtió en el pequeño ser que el chico bien conocía, guiñándole un ojo antes de ser absorbido por su Miraculous.
En vez de Adrien apareció Chat Noir. Hawkmoth se echó a reír al ver al héroe.
-Muy bien, hijo, sabía que me escucharías- dijo el villano. Chat Noir se llevó las manos al abdomen, y notó que la herida había desaparecido por completo.
-¿Qué…?-
"Esto no es normal", le dijo Plagg en su mente "el traje no cura tan rápido"
El chico levantó la mirada, interrogante, y Hawkmoth se echó a reír.
-Ah, eso, Volpina y yo los engañamos- dijo el villano, señalando a la chica, quien seguía riendo maliciosamente- teníamos que hacer que te transformaras. Tienes una última oportunidad antes de que continúe con mi plan. Únete a mí y ayúdame a conseguir el Miraculous de Ladybug. Podemos terminar juntos esta estúpida guerra-
-Jamás- siseó Chat Noir.
-Bien, si así quieres que sea…- dijo Hawkmoth, haciendo una señal a Volpina, ésta tensó sus cadenas, atándolo fuertemente contra la pared para evitar que escapara o que pudiera usar su cataclismo para escapar- excelente. Volpina, llama a Rogercop, dile que traiga las cámaras. Necesitamos mandar otro mensaje a la gente de París… y a Ladybug-
La chica akumatizada se fue, y Hawkmoth tomó otra de las mariposas blancas para convertirlas en un akuma.
-¿Qué haces?- dijo Chat Noir, entrecerrando los ojos mientras era testigo de las habilidades de Hawkmoth.
-La batalla final se acerca, y ahora que hay otros tres superhéroes, necesito un ejército- dijo Hawkmoth, aún dándole la espalda- estoy seguro de que Jackady se encargará de ello-
Los ojos de Adrien se agrandaron. ¿Iba a crear otro akuma?-
x-x-x
Casa del maestro Fu
Poco después
Tikki estaba muy entristecida. Podía sentir que Plagg estaba preocupado de alguna manera, y supuso que estaba intentando ayudar a Adrien. Sabía lo mucho que Plagg solía aferrarse a sus elegidos, aunque aparentara otra cosa.
Mientras tanto, y a pesar de que había pasado un rato charlando con Alya y los otros, explicándole todo lo que había tenido que hacer para evitar ser descubierta, Marinette no estaba mucho mejor que su kwami. La noticia de que el padre de Adrien era Hawkmoth no había ayudado mucho, y el hecho de que Plagg se hubiera apresurado a desaparecer era señal de que su chaton estaba en peligro.
-Lamento mucho interrumpirlos- dijo el maestro Fu mientras que Alya estaba intentando animar a Marinette, asegurándole que Plagg mantendría a Adrien a salvo- hay algo que tienen que saber-
El anciano cruzó la sala y encendió la televisión. La imagen que apareció en la pantalla hizo que todos dejaran escapar un grito de sorpresa y horror. Rogercop estaba nuevamente dando un mensaje a la ciudad, solo que esta vez tenía a su lado al chico en el que todos estaban pensando. Encadenado a la pared, cabizbajo y con los brazos abiertos, con una mancha de sangre en su mejilla derecha que escurría hasta su cuello, y un trozo de cinta adhesiva sobre su boca, estaba Chat Noir.
-Chat Noir…- dijo Chloé en voz baja.
-Oh, no- dijo Alya.
Nino dejó escapar una mala palabra, y Marinette llevó las manos a la boca. Adrien. Ya lo sabía antes, pero la realidad de lo que acababa de pasar le cayó encima. Hawkmoth y Volpina tenían a Adrien.
-Bonsoir, ciudadanos de París- dijo la voz mecánica de Rogercop- esta noche tenemos graves noticias. Uno de sus más grandes ídolos, Adrien Agreste, fue encontrado hace unas horas. Sabemos que fue brutalmente golpeado por Ladybug y sus aliados-
-¡Mentiras!- dijeron Alya y Chloé al mismo tiempo, la primera cruzándose de brazos y la segunda levantando un puño cerrado de manera amenazante.
-Por fortuna logramos capturar al peligroso Chat Noir- continuó Rogercop, tomando al chico por los cabellos y forzándolo a levantar la mirada- este chico es uno de los terroristas que han estado atacando a los habitantes de París en los últimos días y destruyendo sus edificios. Como su alcalde, les aseguro que será castigado de acuerdo a sus crímenes-
Todos los presentes, incluso el maestro Fu, estaban horrorizados al ver la imagen del héroe, que parecía más un gatito asustado que un superhéroe. Temblaba de pies a cabeza, pero estaba mirando fijamente la cámara de video, parpadeando repetidamente.
-Acabo de ordenar una búsqueda casa por casa de Ladybug y sus aliados- dijo Rogercop- toda chica de entre trece y dieciséis años que esté herida o que haya estado alrededor de Notre Dame hace dos noches deberá ser entregada a la policía para ser interrogada. Recuerden que es por la seguridad de todos los habitantes de París-
Chat Noir rodó los ojos en la pantalla, como si estuviera aburrido por el discurso, pero sacudió la cabeza rápidamente y volvió a mirar fijamente la cámara.
-Esperen- dijo Marinette de pronto, abriendo sus ojos desmesuradamente, como si hubiera entendido algo de pronto- Chat Noir nos está tratando de decir algo-
Los chicos entrecerraron los ojos, y vieron que Marinette tenía razón. Chat Noir mostraba tres dedos de su mano derecha, y con la izquierda apuntaba repetidamente hacia arriba.
-Tres arriba- dijo Nino- ¿tres qué?-
-Mmmm- dijo Alya, no muy convencida.
Después de ello, y mientras Rogercop seguía hablando de las horribles torturas que tenían preparadas para Chat Noir, éste mostró cuatro dedos de su mano derecha, y apuntó hacia abajo con el dedo índice de su mano izquierda. Finalmente, mostró dos dedos de su mano derecha, y volvió a señalar hacia arriba con la izquierda.
-Tres arriba, cuatro abajo, dos arriba- dijo Nino finalmente- ¿qué puede significar eso?-
-¿Puede ser una clave secreta?- dijo Marinette.
-¿El número de guardias que hay?- sugirió Alya.
-Ay, ustedes sí que son comunes y corrientes- dijo Chloé, rodando los ojos con una expresión exasperada- es la contraseña del sistema de defensa de la mansión Agreste. Son tres números y tres flechas intercaladas en el tablero de la entrada. ¿Qué?- añadió al ver que todos la miraban, boquiabierta.
-Obvio te miran porque eres extraordinaria, Chlo- dijo Pollen, peinándose las antenas.
-Lo sé- dijo Chloé, mirándose las uñas- ahora, no tenemos tiempo de lamentarnos. Hay que apurarnos, tenemos un gatito que rescatar-
Marinette miró a Chloé un poco extrañada. Miró alternadamente a Tikki y después la pantalla donde estaba Chat Noir, que seguía mirando fijamente la cámara y ladeaba la cabeza.
"No, Chloé tiene razón, no es momento para sentirme derrotada", pensó Marinette "tenemos que rescatar no solo a Chat Noir, sino al alcalde Bourgeois y al resto de París"
-Chloé tiene razón- dijo Marinette en voz alta- no tenemos tiempo que perder-
Sus tres amigos asintieron y comenzaron a transformarse, y Marinette se volvió a Tikki.
-Estoy orgullosa de ti, Marinette. Lo sabes, ¿verdad?- dijo la kwami.
-No sé si pueda hacer esto sola, Tikki- dijo la chica, pensando en que, en esta ocasión, tenía que llevar a cabo el ataque sabiendo que Chat Noir no llegaría a ayudarla- ya sabes, sin él-
-No estás sola- dijo Tikki, señalando a los otros héroes- tus amigos estarán contigo. Y yo no te dejaré sola-
-¿Lo prometes?-
-Marinette- dijo la kwami, tomando las manos de la chica con las suyas y entrelazando los dedos de ambas. Tikki acercó su frente a la de su elegida y sonrió- tú y yo solos una-
Marinette sonrió. Entendía muy bien lo que decía la kwami.
-Tikki, transfórmame- dijo Marinette.
Tikki dejó de ser la alta chica pelirroja, y por un momento se convirtió en la pequeña kwami que había acompañado a Marinette todos esos años, hasta que por fin fue absorbida por los aretes de la chica.
Cuando Ladybug levantó los ojos, completamente convertida, vio frente a ella a Rena Rouge, Queen Bee y Carapace, que no podían quitar sus miradas de ella.
-¿Qué?- dijo Ladybug.
-Verdaderamente eres Ladybug- dijo Rena Rouge- todavía no puedo creerlo-
Ladybug rodó los ojos.
-Bueno, no perdamos más tiempo- dijo Ladybug- démonos prisa, Chat Noir nos está esperando-
-Mucha suerte, chicos- dijo el maestro Fu, mientras que los cuatro salían de su casa y se dirigían a la guardia de Hawkmoth.
X-x-x
Guarida de Hawkmoth
Al mismo tiempo
Hawkmoth se echó a reír tan pronto como terminaron la transmisión, y Rogercop soltó el cabello de Chat Noir, dejando que su cabeza colgara libremente de nuevo.
-Bien, ahora solo es cuestión de tiempo para que Ladybug y sus amigos vengan a salvar a este pobre gatito- dijo el villano en tono de burla.
Chat Noir estaba cansadísimo, y le dolía todo el cuerpo, pero no le iba a dar la satisfacción de verlo vencido. Hawkmoth notó el fuego en su mirada, y alzó las cejas. Se inclinó hacia él y le arrancó la cinta que tenía sobre sus labios. Chat Noir hizo una mueca de dolor, para después volver a entrecerrar sus ojos en una expresión furiosa.
-Ladybug no es ninguna tonta, sabrá que es una trampa- dijo Chat Noir.
Hawkmoth lo miró, entrecerrando los ojos, pero finalmente sonrió.
-Ah, por supuesto que sí- dijo el villano- pero aún así vendrá. Porque tú, hijo, eres el cebo perfecto-
Chat Noir siseó en voz baja, pero no hizo ningún comentario. Sabía que Ladybug iría a intentar ayudarlo. Y a juzgar por lo que había pasado durante el rescate de Luka y Kagami, el maestro Fu ya había activado los Miraculous de Rena Rouge, Carapace y Queen Bee. Ladybug no estaría sola en esa batalla. Y tan pronto como pudiera liberarse, él también correría a su lado.
-Tienes una última oportunidad, Adrien- dijo Hawkmoth, interrumpiendo los pensamientos del chico- únete a mí. Ayúdame a conseguir los Miraculous de Ladybug y de los otros- entrecerró los ojos, al ver la mirada desafiante de Adrien- traeremos a tu madre de vuelta. ¿No estarás pensando en abandonarla?-
Chat Noir hizo una mueca. ¿Su madre? Sí, por supuesto que quería poderla traer de vuelta, pero no así. No así. No hiriendo a la gente de París. Levantó los ojos, y se encontró con los ojos de su padre. No, los ojos de Hawkmoth.
-¡Calla!- gritó Chat Noir con lágrimas en los ojos- ¡cállate!¡Deja a maman fuera de eso! ¡Ella no estaría de acuerdo con lo que estás haciendo!-
-Tu madre querría…-
-¿En serio estás sugiriendo que maman estaría feliz de verte haciendo esto?- lo interrumpió el chico- ¡estoy seguro de que estaría avergonzada de ti!-
Hawkmoth enrojeció de furia y levantó la mano, golpeando a su hijo en la mejilla. Antes de que éste pudiera decir algo más, el villano volvió a poner la cinta en sus labios.
-No quiero escuchar más tus razonamientos insensatos, mocoso- dijo Hawkmoth en un tono orgulloso- el fin justifica los medios-
Chat Noir siguió mirándolo con furia, pero no podía hacer nada más que esperar una oportunidad de soltarse.
x-x-x
Taller de Théo Barbot
Al mismo tiempo
Théo, Caline y los chicos que se habían refugiado en el taller esa noche, también habían visto la transmisión que hizo Rogercop. Sabrina se había llevado las manos a la boca, horrorizada de lo que había visto hacer a su padre.
-Está akumatizado, Sabrina- le dijo Alix, dándole unas palmadas en el hombro a su compañera- por supuesto que tu padre no sabe lo que hace. Es Hawkmoth quien lo está obligando a hacer eso-
-Aaarggg, ya estoy harta- dijo Kagami, tomando una vara de madera que estaba en el taller de Théo- yo voy a ir a darle su merecido a Lila por habernos tratado así, y…-
-Espera, Kagami- dijo Luka, deteniendo su brazo- no podemos actuar impulsivamente, o si no vamos a causar muchos problemas a Ladybug-
Kagami gruñó en voz baja, pero sabía que Luka tenía razón. Mientras tenían esa conversación, Juleka y Rose los miraban con creciente curiosidad.
-¿Qué le pasa a tu hermano y Kagami?- preguntó Rose mientras que Juleka se encogía de hombros. Nath se cruzó de brazos mientras que miraba por la ventana.
-¡Oh, miren eso!- dijo Nathaniel, señalando la ventana.
Todos se volvieron a ver lo que el pelirrojo había señalado, y vieron a Ladybug saltando por los techos de París, seguida de los otros tres héroes.
-¡Van a salvar a Chat Noir!- dijo mademoiselle Bustier- ojalá pudiéramos hacer algo para…¡hey!¿A donde creen que van?-
Antes de que terminara de hablar, Kagami ya había salido de ahí a toda prisa, Luka también, y tras ellos dos Kim, Ivan, Max y Nathaniel, todos ellos armados con lo que habían logrado encontrar en el taller. Tras dudar unos segundos Alix, Juleka, Rose, Mylène y Sabrina los siguieron.
-¿Qué… a dónde van esos chicos?- dijo Caline, volviéndose a Théo sin entender.
-No lo sé- dijo el escultor, sacando su teléfono celular y caminando detrás de los chicos mientras marcaba un número- pero estoy seguro de que necesitaremos ayuda- se detuvo por un momento, volviéndose para mirar fijamente a la profesora y alzar las cejas- ¿no vienes?-
Caline Bustier resopló, pero finalmente se encogió de hombros y corrió tras Théo.
-No puedo creerlo…- dijo la profesora con un tono de voz nada contento.
x-x-x
Mansión Agreste
Más tarde
Ladybug lideró a sus tres compañeros a la mansión Agreste, donde sabía que tendrían a Chat Noir y posiblemente sería la guardia de Hawkmoth. Gracias a que Chat Noir les había dado la clave del sistema de seguridad, Queen Bee lo desactivó, y los tres entraron a la mansión, dirigiéndose hacia la habitación de Adrien.
-No veo a Chat Noir por ningún lado- dijo nerviosamente Queen Bee- y no se escucha nada-
-No se preocupen, debe estar aquí- dijo Carapace- la información que tenemos es correcta. Kagami y Luka corroboraron que Hawkmoth los tenía prisioneros aquí antes de que los rescatáramos-
-Además, Chat Noir nos dio la clave para entrar- añadió Rena Rouge- es obvio que debe estar por aquí-
Ladybug miró la familiar habitación con una expresión aprensiva. Chat Noir… no, Adrien, estaba en peligro. Lo había visto en la televisión: el chico golpeado y encadenado a la pared, temblando de pies a cabeza, y Rogercop forzándolo a mantener su cabeza en alto.
"Chat…", pensó ella desesperadamente.
No pudieron seguir buscando, porque Rogercop llegó a la habitación de Adrien, tumbando de una patada la puerta y apuntando sus dos manos hacia los héroes. Por la otra puerta entró Hibou Noir.
-Ladybug y compañía, ríndanse- dijo la voz mecánica de Rogercop- ríndanse o todos morirán-
Ladybug iba a responder, cuando un tercer akuma llegó. Volpina.
-Vaya, vaya- dijo Volpina, cruzando los brazos y dirigiendo una mirada cargada de desdén hacia Rena Rouge. No, no era desdén. Era envidia- no sabía que tenías una imitadora en tu equipo, Ladybug-
Ladybug enrojeció de enojo. ¿Cómo se atrevía? ¡Si Volpina era la imitadora! Ladybug no apreciaba que llamaran así a su amiga. Iba a responder, pero la otra chica habló primero.
-Ja, eso es bastante gracioso, viniendo de una mentirosa imitadora como tú, Lila- dijo Rena Rouge, quitándole importancia al asunto.
La chica akumatizada se enfureció.
-¡Me llamo Volpina!- gruñó la mujer.
Rena Rouge siguió molestando a Volpina, cuando Ladybug sintió un codazo en las costillas, de parte de Queen Bee.
-Ve a buscar a Chat Noir mientras Volpina y los otros están distraídos- susurró la chica rubia- nosotros nos encargaremos-
-Tengan cuidado, por favor, no vayan a confiarse- susurró Ladybug, antes de salir de la habitación de Adrien hacia el atrio, donde estaba el retrato de Emilie Agreste.
La chica cruzó el atrio y se detuvo frente a la pintura de la madre de Adrien. No pudo evitar pensar en lo mucho de que su hijo se parecía a ella. Enormes ojos verdes, el hermoso cabello dorado y la misma sonrisa que había visto incontables veces en el chico. Y sí, una vez Adrien le había dicho a ella, como Ladybug, que tenía la sonrisa parecida a la de su madre.
"Madame Agreste", pensó Ladybug, mirando fijamente los ojos verdes de la mujer en la pintura "por favor… necesito encontrar a Chat Noir. Necesito… encontrar a Adrien"
No hubo respuesta. Desesperada, la chica puso sus manos sobre la pintura, y encontró los botones que accionaban el mecanismo del suelo. Vio abrirse un hueco en el suelo, y la chica sonrió. Tras murmurar un "gracias" a madame Agreste, Ladybug entró de un salto al hueco en el suelo.
x-x-x
Afuera de la mansión Agreste
Al mismo tiempo
Luka siguió a Kagami, la cual llevaba en sus manos dos de sus espadas de esgrima que había tomado del colegio previo a llegar a la mansión Agreste. No solo estaba ella, sino Kim, Max, Nathaniel y otros chicos del colegio Françoise Dupont, amigos de Marinette y los otros, llevando palos y bates, listos para pelear contra los guardias que Jackady había formado con sus cartas.
Junto a ellos iban Théo Barbot, Caline Bustier, el padre de Mylène, Jagged Stone y Penny, Jalil Kubdel y su padre, los Dupain-Cheng, monsieur Ramier, el profesor D'Argencourt, el padre de Alya, Vincent Asa, Jean el mayordomo, el fotógrafo de Adrien, Ondine y André el vendedor de nieve. Todos habían sido llamados por el escultor y, tras ser informados de la situación, se habían apresurado a llegar ahí.
-Kagami, ¿estás segura de querer hacer esto?- dijo Luka, llevando en sus manos un bate.
-Si tienes miedo, te puedes ir a casa- dijo la chica sin dejar de caminar.
Luka entrecerró los ojos, y la tomó del brazo para hacerla detenerse.
-No es eso, y lo sabes- dijo el chico, mirándola a los ojos- tengo… no quiero que te lastimes… no que crea que no eres capaz de protegerte tú sola, pero yo no…-
Kagami parpadeó al verlo tan nervioso, pero sonrió ampliamente.
-No tengas miedo, Luka, todo va a estar bien- dijo la chica japonesa, poniéndole la mano en el hombro, pasándole uno de los floretes y lanzándole una sonrisa significativa- ¿sabes usar uno de éstos?-
Luka la miró con enormes ojos, pero asintió mientras tomaba el florete. Se volvió a los otros chicos que iban con ellos.
-¿Listos?- dijo Luka en voz alta, alzando la espada que Kagami le había pasado- ¡hagamos lo necesario para ayudar a Ladybug y los otros!-
Todos los presentes se lanzaron hacia la mansión Agreste.
x-x-x
Guarida de Hawkmoth
Poco después
Ladybug aterrizó en el sótano y miró a su alrededor. De inmediato supo que estaba en el lugar correcto: estaba la guarida de Hawkmoth que había visto en la transmisión de Rogercop. Por un momento sintió frío y, tenía que admitirlo, algo de miedo.
Entonces, ¿era cierto todo? Hasta ese momento, la heroína solamente había asumido que así eran las cosas y había corrido a la mansión Agreste con sus compañeros. Pero ahora que veía que sí, que la guardia del villano contra el que había estado peleando todo ese tiempo estaba justo debajo de la casa de Adrien, un sitio que había visitado ya en varias ocasiones como Marinette y como Ladybug, sintió una horrible sensación en el estómago. Hawkmoth… Hawkmoth era el padre de Adrien. Hawkmoth era su ídolo de toda la vida: Gabriel Agreste.
Ladybug sacudió su cabeza para descartar esos pensamientos, y miró a su alrededor. Parecía una bóveda vacía, con un enorme ventanal en forma de mariposa, cerrado por una estructura metálica. Se encontraba en penumbra, pero sus ojos habían comenzado a acostumbrarse a la oscuridad. En uno de los rincones más alejados del ventanal, la heroína vio un bulto tirado en el suelo.
"Chat Noir"
La chica cruzó la bóveda a toda prisa y llegó a su lado. Tuvo que llevarse las manos a la boca para amortiguar un grito de horror. Chat Noir se encontraba de rodillas en el suelo, con los brazos extendidos en una posición forzada por gruesas cadenas, tal y como había visto en la televisión en el anuncio que hizo Rogercop. Su cabello dorado estaba despeinado y con algunas manchas de sangre en las puntas.
Ladybug lo tomó de la barbilla y lo hizo levantar la cabeza con suavidad. Chat Noir tembló de dolor ante ese contacto, y se forzó a abrir los ojos. Éstos estaban hinchados y enrojecidos. Uno de sus pómulos estaba hinchado bajo la máscara negra, y había un hilo de sangre seca que parecía haber escurrido desde sus labios hasta su barbilla. Un trozo de cinta adhesiva estaba sobre sus labios. La chica extendió su mano hacia él y con cuidado retiró la cinta.
-Chat Noir…- dijo ella, al ver que no había reacción de parte del chico al fijar sus ojos en los de él- aquí estoy, chaton, te voy a sacar de aquí-
-Bu…- comenzó a decir el chico, entrecerrando los ojos en una expresión angustiada- buginette… ¿realmente eres tu?-
Ladybug asintió, y presionó sus labios contra la mejilla del chico. Éste abrió los ojos, reconociendo el olor de la heroína y la suavidad de sus labios. No era ninguna ilusión. ¡Claro que era ella!
-Ma lady… tienes que irte de aquí rápido…- dijo él- es una trampa-
La heroína rodó los ojos.
-Por supuesto que es una trampa, chaton, pero no te iba a abandonar- dijo ella, rodando los ojos- LUCKY CHARM-
-¡No!- dijo Chat Noir, pero era demasiado tarde. Ladybug había usado su Lucky Charm, y le quedaría poco tiempo para detransformarse.
Mientras tanto, la heroína lo ignoró y miró lo que había recibido. Una llave.
-Oh, por fin, esto va a ser muy útil- dijo ella, usando la llave para abrir las cadenas del chico. Éste sintió un inmediato alivio al verse libre, y no pudo evitar abrazar a Ladybug.
-Muchas gracias, ma lady- dijo Chat Noir- pero falta poco para que te destransformes, ahora tenemos que…-
Se interrumpió al escuchar el mecanismo sobre ellos. Ambos palidecieron. Hawkmoth iba hacia ellos.
-Ladybug, tus aretes- dijo el chico cuando vio uno de los puntos de los aretes de la chica desaparecer, pero ella le sonrió.
-Tengo una idea- dijo ella, y se acercó al chico, susurrando algo en su oído.
A Chat Noir no le agradó mucho la idea, pero no era como que tenían mucha opción. Asintió levemente y tomó las cadenas, poniéndolas nuevamente en su mano pero sin cerrarlas, y resumió su posición habitual. Mientras tanto, Ladybug se escondió en el armario donde Luka y Kagami habían estado encerrados, para recargar su Miraculous.
Cuando Hawkmoth llegó, alzó las cejas al ver a Chat Noir despierto, mirándolo fijamente.
-Oh, veo que estás de mejor humor- dijo el villano- aunque no por mucho tiempo. Ladybug y tus otros amigos están arriba, intentando salvarte. Lástima que jamás llegarán a donde estamos nosotros-
El chico entrecerró los ojos, fingiendo lo mejor posible estar enojado con él y preocupado por Ladybug. Hawkmoth se echó a reír.
-Por fin, todos los Miraculous estarán en mi control- dijo el villano.
Chat Noir se moría de ganas de echarle en cara que no eran todos, pero no debía revelar eso. En vez de ello, apretó los dientes, fingiendo estar desesperado. Si tan solo supiera que Ladybug estaba ahí, detransformada, en el armario de su guarida.
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CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Acabo de regresar de mi viaje a la tierra sin internet, completamente destruída, y aquí me tienen, cumpliendo mi promesa de subir el siguiente capítulo. Nuevamente, mis disculpas por haber tardado tanto y por dejar un cliffhanger. Muchas gracias a todos por seguir leyendo, y por sus reviews. Les mando un abrazo a todos.
Abby L.
