¡Feliz Año Nuevo a todos! Les deseo un muy grato 2013 y que se cumplan todos sus propósitos. Si la universidad no se pone muy pesada, vienen muchas historias este año.
*Se me olvidó la nota en el otro capitulo: "Praesidium" es el latín para "guardia". No recuerdo cual era la palabra para "escudo", esa fue la que se me vino a la mente cuando escribí el capitulo.
-¿Y? ¿Qué vas a hacer ahora?-, preguntó la Princesa Flama.
-Primero que nada, tengo que ir a recoger algunas cosas en el Paso de la Roca Roja-, dijo Finn.
-Ok, te acompañaré-
Finn volteó a ver a la princesa y solo le brindo una sonrisa de agradecimiento.
Caminaron alrededor de media hora hasta llegar a la entrada de una cueva, cerca de una espada enterrada en el suelo. Entraron en la cueva y se encontraron con un gran tesoro de monedas de oro, joyas, dagas y demás artefactos brillantes. Incluso, el esqueleto de lo que parecía haber sido un perro.
-¿Qué es este lugar?-, preguntó la princesa
-Es la guarida de Billy, el héroe más grande que ha existido en Ooo-, contestó Finn con voz melancólica.
-¿Y qué hacemos aquí?-
-Salvando el futuro-, dijo Finn decidido.
Camino hasta un mueble de madera lleno de telarañas que estaba allí. Abrió uno de los cajones mientras recordaba lo que Billy le dijo la primera vez que soñó con él:
-Ve a mi guarida. Abre el tercer cajón del mueble de madera con el espejo. Encontrarás algo que te ayudará a derrotarlo-
Finn quedó sorprendido al ver aquel enorme guante color negro, con joyas púrpuras en la parte baja de los dedos. Lo tomó con su mano izquierda y se lo puso en la derecha. Al instante, el guante brillo, se amoldó al tamaño de su mano y Finn sintió como si una gran energía recorriera su cuerpo.
-El guantelete de la Justicia-, resonó en sus recuerdos.
Cerró y abrió varias veces el puño para acostumbrarse al guante. Después, levantó la vista, recordando otra vez. Se dirigió hacia una de las montañas de oro que había en la cueva. Se paró sobre ella y alzó su mano con el guante. Cerró los ojos un instante.
La Princesa Flama solo lo veía a Finn hacer todo ese ritual que no comprendía, pero que sabía que alguna razón tenía.
Finn tomó aire y valor. Abrió los ojos y:
-¡Nothung!-, exclamó.
Una enorme espada salió de Glob sabe dónde y se dirigió girando hacia Finn, quien la tomo con su mano y la empuñó en todo lo alto, mientras las palabras de Billy resonaban en sus recuerdos:
-Ah… y ahora… Nothung es tuya-
Finn tomó la vieja espada del héroe con las dos manos y se quedó contemplándola, le parecía increíble que aquella mítica espada ahora fuera suya.
-¿Qué son esos artefactos?-, preguntó la princesa
-Las armas del bien-, respondió el humano mientras se guardaba la espada a un lado de su mochila.
Ambos salieron de la cueva después de un rato. Finn improvisó un pequeño altar con la televisión y los tesoros que había allí y con rocas escribió: "Aquí vivió y murió Billy, el héroe de Ooo. Que su espíritu bondadoso persista en los corazones de sus habitantes".
-Bueno… ¿y ahora qué?-, preguntó la Princesa Flama.
-Ahora, voy tras ese maldito. A terminar de una vez por todas con ese monstruo-, dijo seriamente.
-Ok… iré contigo-
Finn volteó hacia la princesa y volvió a sonreír, pero esta vez con cara de incredulidad
-Creo… que no te escuche bien. ¿Qué dijiste?-
-Dije: "iré contigo"-
La sonrisa de Finn se borró y en su lugar apareció una cara seria.
-No. No vas a ir. Es demasiado peligroso-, respondió
Cuando empezó a caminar para marcharse, una enorme pared de fuego apareció delante de él, impidiéndole continuar. Finn volteó para ver sonriente a la Princesa Flama.
-Creo que tengo algo que contarte…-
*PF Flashback*
Cuando esa cosa salió del portal, yo sentí un gran miedo tan solo con su presencia, algo muy extraño en nosotros los elementales. Después, la Dulce Princesa se atravesó cuando estuvo a punto de atacarme. Sentí que le importaba a alguien, además de ti. Pero cuando me dijo que te había matado, se apoderó de mí una enorme rabia que nunca había sentido, ni siquiera cuando recordaba que mi padre me había encerrado.
Entonces, al convertirme en titán, pude ver su rostro. Estaba aterrorizado, como si algo muy malo para él se le hubiera puesto en frente. Además, cuando lo golpee, pude deshacer parte del disfraz que tenía encima.
*Fin PF Flashback*
-… y es por eso que quiero acompañarte. Para poder vencer a ese monstruo, parece que es débil ante los ataques elementales. Además, me debe una por decirme que habías muerto. Eso sí que me molesto-, dijo la princesa
Finn estaba pensativo. No sabía que decir. No podía creerlo. ¿El Lich asustado? Pero más que nada, ¿la princesa enojada por su muerte? Sí, habían pasado algún tiempo juntos y ambos se sentían muy bien al lado del otro. Se habían visto ya por casi un año (bueno, exceptuando los cuatro meses que Finn se pasó jugando con la gente pequeña), pero aún le costaba algo de trabajo saber si había algo más fuerte que una atracción.
-Flama, escucha, no me lo tomes a mal. Pero no, no puedes ir conmigo. Me has acompañado en otras aventuras, pero han sido pequeñas. Sí, quizá tengas razón y el Lich sea vulnerable a ataques como los tuyos, más no puedo dejar que te dañe o algo por el estilo. No puedo permitirlo-, dijo Finn suavemente, tratando de convencerla.
La princesa únicamente desenvaino una sonrisa.
-¿Te olvidas que yo no soy como las demás princesas?-, dijo, mientras en sus dos manos formaba unas enormes llamaradas que ardían con violencia, -yo tengo con que defenderme, y muy bien-
Finn sonrió, porque sabía que la princesa tenía razón, porque le encantaba verla con ese ánimo, justo cómo el de él, y sus ojos llenos de confianza. Le encantaba verla: brillante como el sol, su cabello color naranja con ese movimiento de fuego vivo. Lo hacía sentirse estúpido, lo hacía sentir que quería estar cerca de ella.
Además, si era como él, ella no aceptaría un "no" como respuesta ante las puertas de una aventura.
-Muy bien. Iremos-
La Princesa Flama saltó de alegría. Los dos se miraron un rato. Finn tomó la mano de la princesa, gracias a que el guantelete era a prueba de fuego. La miró a los ojos y preguntó.
-¿Qué hora es?-, preguntó Finn.
La Princesa Flama sonrió, levantó la mano en alto junto a Finn y gritaron:
-¡HORA DE AVENTURA!-
Finn y la Princesa Flama, juntos en una aventura, ¿no es bonito? Será una misión difícil, ¿lo lograran? Ya vendrán las respuestas.
¡Nos vemos!
*El guante que describo aparece al inicio del episodio "The Lich", debajo de la computadora que esta viendo Finn.
