Caleidoscopio

Disclaimer:

~Los Pingüinos de Madagascar no me pertenecen, son propiedad del maravilloso Tom McGrath, del singular Eric Darnell y DreamWorks Animation. Si quisiera sacar dinero de esto me muero de hambre. ~

Este fic surgió como un pequeño experimento entre Umeki-Nara y yo para intentar mejorar mi escritura; esta es pata ti, Nara-sensei. También quiero agradecer a mi gran y maravillosa amiga KovatePrivalski97 por su apoyo incondicional.

Quisiera aclarar que esta historia es Lectora x ?

Gracias por leer.


~.~

Lenin abrió la puerta del balcón de par en par, buscó algo con la vista y se asomó, cuando regresó traía una guitarra entre sus brazos.

—Es mi guitarra, está justo donde la dejé.

Me respondió normalmente mientras señalaba el balcón pero no lo escuché, estaba atónita, no hay lugar para esconderse en ese lugar, entonces ¿Dónde está Private?

Rápidamente me acerco hacia la puerta y en efecto el balcón estaba vacío. Intento no mostrar mi sorpresa y cierro la puerta de nuevo; volteo hacia Lenin, quien fue a levantar sus cosas del suelo. Dio un suspiro y volteó a verme.

—Nena, necesitamos hablar.

Quería decirle que no tenía nada para hablar con él pero recordé que aún había la oportunidad de conseguir información.

— ¿Hablar sobre qué?

Pregunté lentamente, mi voz neutral. Lenin de pronto parecía asombrado de que le respondí tranquilamente.

—Uhh, hoy hablé con Sergei y dijo que no habías ido a trabajar… ¿No pensaras en renunciar, verdad?

—Tal vez lo haga.

—No creo que sea buena idea, ¿Qué pasará con tu sueño de estudiar arte? No será fácil conseguir un empleo nuevo.

De pronto me siento furiosa. Quiero decirle que porque le importaba, si él es la razón de todos mis pesares. Quería golpear esa cara la cual se miraba llena de genuina preocupación, pero me contuve y baje la mirada. Inconscientemente apreté el pequeño control remoto que Kowalski me dio.

—Buscaré la forma. Siempre lo hago.

Dije luego de un gran suspiro, pero sigo viéndolo desdeñosamente.

—¿Es por mí, verdad? No te preocupes, no me pondré en tu camino. De hecho…

Musitó mientras se acercaba más a mí, Colocando sus manos en mis hombros, tuve que detenerme para no retroceder. De pronto deslizo sus manos hasta mi rostro lo cual me sorprendió bastante. ¿Qué rayos está haciendo?

—…Te extraño. Eres muy importante para mí, quisiera… que me dieras otra oportunidad.

…¿Qué cosa?

—Sé que he cometido bastantes errores, pero quiero enmendarme…

¿Está bromeando, verdad?

—Le-.

—Shh, shh. Por favor escúchame...

Prácticamente estaba susurrándome al oído. Sólo pude tensarme al sentir sus fornidos brazos enroscándose en mi cintura. Por impulso di un paso hacia atrás y choqué levemente contra la pared.

Entre la espada y la pared.

Mi corazón empezaba a latir con fuerza y mi respiración se dificulta, intento pensar con claridad y no perder mi cara de póker pero sólo puedo pensar en lo cálido de su cuerpo, en su masculino aroma del cual estoy bastante familiarizada y el sonido de su voz.

No.

—Sé que no tengo perdón, que he sido un tonto, un completo imbécil al darte por sentada pero aquí me tienes…

Lenin se inclinó sobre sus rodillas aún con sus brazos alrededor de mi cintura.

No no no.

—… De rodillas, pidiendo una sola oportunidad.

De pronto se puso a recitar una y otra vez mi nombre, como si fuera una canción de amor, mi estómago se empezó a revolver, como si miles de mariposas bailaran al compás de mi corazón.

¡No, por favor no!

—Nena… Te am-

—¡No!

Sin darme cuenta grité con toda la fuerza que me quedaba, cubrí mi rostro entre mis manos y me dejé caer al suelo. Sabía que estaba llorando pero aún no comprendía totalmente la razón. ¿Por qué me dolía tanto?

—Por favor, no me digas eso…

—…Nena…

—Lenin, por favor, déjame pensar. Sólo dame tiempo.

Las palabras se dicen.

Por un minuto nos rodeó completo silencio. Hasta que Lenin por fin se apartó de mí y se levantó tomando de paso la caja con sus cosas.

Las acciones se hacen.

—Si lo que necesitas es tiempo, te lo doy. Pero por favor considera lo que te dije.

Y con eso se marchó.

El amor no es un juego.

Quedé tendida en el suelo, gritando en mi mente. Lagrimas caían libremente.

Al corazón no se engaña.

Sentí como un par de fuertes brazos me tomaban por los hombros y al levantar a vista, encontré los dulces ojos celestes de Private, llenos de emoción y preocupación, ni siquiera me pasó por la mente preguntarle donde había salido, simplemente lloré a su lado.

Si juegas con fuego.

Pasamos un buen tiempo así, yo llorando y el abrazándome silenciosamente. Las palabras no fueron necesarias, algo por lo cual estoy agradecida.

Mi mente era un infierno, como si cada uno de mis pensamientos fuera el grito de un alma atormentada, y de mí mismo interior naciera un nuevo sentimiento, como el engendro de todo mal.

Culpa.

Te quemas.

Fue entonces que la puerta de mi apartamento explotó en mil pedazos.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Skipper dio un sonoro y descuidado bostezo mientras se dirigía a la cocina por su taza de café matutina, aunque ya casi era mediodía. Hacía semanas que no había dormido así de bien; vestía su uniforme especial para entrenamiento, había despertado con bastante energía y su cuerpo rogaba por algo de ejercicio físico.

Mientras entraba a la cocina se encontró a Rico haciendo hamburguesas con tocino, el líder pudo jurar que lo escucho tarareando amenamente, al parecer no solamente él tenía un buen día.

Al sentarse a la mesa del desayunador fue recompensado con un delicioso almuerzo y su cálida taza de paraíso.

—Hoy te luciste soldado. Será mejor comer bien, pues el entrenamiento de hoy será legendario.

Apremió el líder a lo que Rico le dedicó una desquiciada sonrisa que a cualquier otra persona le hubiese provocado pesadillas instantáneas pero que para Skipper no era más que la sonrisa de un cachorro emocionado.

Hacía ya bastante tiempo desde la última vez que entrenaron juntos, lo mejor era aprovechar cada minuto mientras podían, ya habían perdido toda la mañana.

En lo que comenzaban a desayunar llegó Kowalski cargando su laptop, Skipper pudo fácilmente notar ojeras fuertemente marcadas al contorno de los ojos de su teniente y tuvo que levantar una ceja ante la ironía de la situación.

—Buenos días teniente o mejor dicho ¿Buenas tardes? Por lo menos lo son para mí.

Saludo ligeramente en burla al más alto, pudo escuchar una pequeña risita de aprobación de su experto en armas.

Kowalski simplemente les lanzó una mirada asesina mientras se sentaba y se servía su propia taza de café.

—Veo que no has tenido la mejor de las noches, Kowalski. ¿Alguna pesadilla que quieras compartir?

Prosiguió el líder y su sonrisa sólo creció al ver como el más alto empezó a toser el café que acababa de tomar.

Kowalski empezó a musitar maldiciones mientras limpiaba el café que acababa de escupir. Era cierto que no había podido dormir en toda la noche, pero no por pesadillas…

Skipper ni siquiera intentó ocultar su sonrisa al ver que el científico se sonrojaba como adolecente frente a sus ojos.

Como el mismo había tenido una gran noche de sueño gracias al más alto, el líder tomó una nota mental sobre ser gentil con su teniente durante el entrenamiento. Pero sólo un poco. Hablando de entrenamiento…

—Hey, ¿Dónde está Private?

Esto llamó la atención de sus subordinados. Rico simplemente se encogió de hombros mientras devoraba una gran pieza de tocino con gusto.

—No lo sé, pero no está en su habitación.

Respondió Kowalski sin alejar la vista de su laptop.

Skipper frunció el ceño sacando su teléfono celular, luego de unos momentos Private contestó la llamada y el capitán comenzó a actuar como una mamá gallina de nuevo. Rico empezó a reír otra vez y Kowalski rodó sus cansados ojos tratando de concentrarse en su trabajo.

Por lo que pudo oír Private había ido a visitar a aquella chica, por alguna razón esto lo molestaba un poco, así que decidió no poner atención a la conversación y enfocarse en los condenados reportes. Eso es hasta que el tono de su líder cambio repentinamente de molestia a completa seriedad.

—¿Private? ¿Qué es lo que sucede? ¡Soldado responde!

—¡Me colgó!

Es lo único que pronunció Skipper y la habitación quedó en total silencio por unos minutos.

Fue entonces que una alarma directamente desde la laptop de Kowalski empezó a sonar ruidosamente.

~.~


Ringo-Trivia

~.~

Pido unas semanas y me voy un mes... que linda soy.

~.~

KovatePrivalski97: ...Y otro cliffhanger. Lo siento, pero no lo siento, en realidad me gustan. Hehehe soy malvada. Espero este cap sea de tu agrado.

MarleneScarlett: Hola de nuevo~. No preocupaos que si habrá Skilene, sea paciente. de hecho será bastante pronto, lo tengo todo planeado. Si hacer tu cuenta envíame un PM.