*Aclaraciones

-Diálogos-

Los personajes en este fic son obra de Kishi, las frases al principio son de sus respectivos autores, algunos personajes son OC osea inventados más no influyen demasiado en el fic


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Celos

Escrito por Yingyang0401

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"Los celos se engendran entre los que bien se quieren, del aire que pasa, del sol que toca y aun de la tierra que se pisa"*

Itachi se encontraba distraído escribiendo en un pequeño papel, las palabras que su manos escribían fluían como cataratas*y sus ojos no dejaba de observar lo que alguna vez fue un pedazo de papel en blanco, aquel papel ahora se encontraba con un poema, o al menos quería llamarlo así, y fue entonces que comenzó a leerlo en voz alta, averiguando si había algo más que decir. Con su voz ronca empezó a recitar lo que este tenía.

Deidara

Eres todo en mi vida,

eres el amanecer,

eres los rayos de sol que atraviesan la ventana en el atardecer,

eres la luna que alumbra mis noches más oscuras,

eres las estrellas que se posan en el firmamento,

eres el oxígeno que llega a mis pulmones en cada respiración

eres mi pensamiento y mi todo,

todo lo que amo y amaré,

eres mi motivo de sonreír

y el motivo por el cual lloro.

Sin tu saberlo….

Tú….

Eres mi todo.

Después de leerlo quizás unas tres veces lo observó por una última vez antes de convertirlo en una pelota de papel arrugado, la cual iría a parar a su cesto de la basura, como todos los demás escritos que estaban dirigidos a esa persona la cual le quitaba el sueño, cada mañana despertaba con una sonrisa al saber que se iba a encontrar con, se podría decir, su amor platónico. Al verlo todo se tornaba de un color rosa, y aunque hubieran ciertas cosas malas aún así el no podía percibirlas, el olor a frambuesa que desprendía el de cabello rubio le nublaba los sentidos, mientras su hola matutino lo dejaba con una sonrisa tonta, como le decía su hermano, en sus labios.

Observó una y otra vez aquella nota, para después lanzarla a la basura, más no se dio cuenta que aquel papel había caído fuera de esta, sus ojos se dirigieron esta vez hacia la pantalla de su Mac, comenzó a presionar botones al azar formando así su contraseña, la cual era nada menos que Deidara, la foto que aparecía de fondo era de casi todos los que trabajaban allí, ese día Sasuke y Naruto no se encontraban, a su lado aparecía Deidara tan sonriente como siempre.

Dejo de observar al culpable, si así le podría llamar, de sus insomnios, de repente una ventana color rojo aparecía, era un nuevo caso, nadie más estaba libre excepto él y…. Deidara, con pesadez comenzó a levantarse mientras unos pequeños temblores se apoderaron de sus piernas, a lo lejos pudo ver a Deidara, su cara se tiño de un leve carmín, sabía que sus ojos lo delatarían así que se los cubrió con sus gafas oscuras y lentamente y con nerviosismo sostenía un mechón rebelde que caía por su rostro para posteriormente llevarlo tras su oreja.

Llegó más rápido a aquel escritorio, Deidara volteó rápidamente a verlo y por inercia se levanto de su asiento, Itachi ni siquiera le dijo una sola palabra, pero eso había como si por telepatía su compañero lo hubiese llamado, el camino hasta sus autos blindados fue rápido y únicamente la voz de Deidara hacia eco en aquel lugar, como siempre Deidara se subió primero a aquel auto, mientras abrochaba el cinturón de seguridad alrededor de su cuerpo, mientras Itachi aún sin dirigir ni una palabra se subía a su lado y se acomodaba para posteriormente dirigirse a aquel lugar.

Deidara comenzó a impacientarse no sabía nada del caso y su compañero casi ni hablaba, tenía un mutismo extraño con él, siempre cada vez que lo veía a él misteriosamente se quedaba sin palabras, y podría derrumbarse la tierra y él no hablaba, él se volteo ligeramente mientras veía como su compañero estaba enfocado en el camino que se abría ante ellos, su entrecejo estaba fruncido, sus labios estaban curveados en señal de preocupación, sus manos estaban perfectamente entre las 3 y las 12 en el manubrio, unas gafas color negro ocultaban su rostro, mientras un mechón caía ligeramente sobre su rostro..

Vio como el apartaba un poco su mano derecha para mover la palanca de cambios y después dirigirse hacia aquel mechón que caía sobre su rostro para ubicarlo tras su oreja y posteriormente volver a ponerla sobre el volante, de repente el auto se detuvo ya que una luz roja les impedía el paso, Deidara dejo de verlo , el sentía su cara arder y vio a través del retrovisor que sus mejillas estaban de un extraño color rojo y fue entonces cuando se pregunto si estaba enfermo, intentó hablarle pero sus palabras quedaban en la mitad de su garganta, no sabía que le estaba pasando.

Esta vez intentó hablar de nuevo, pero sus palabras quedaban atrapadas de nuevo y sintió como si estas rasparan contra su garganta causándole un extraño dolor, con voz algo ronca le dijo a su acompañante -¿Cuál es nuestro caso? Hn.

Itachi lo vio de reojo mientras de sus labios salía una sola palabra -Homicidio- para después volver al silencio que los envolvía, Deidara lo observo de nuevo y pudo notar que los ojos de su compañero empezaban a tomar un color rojizo, él no se explicaba la razón de porqué siempre que le dirigía la palabra esto pasaba, suspiró levemente para después girarse y observar con aburrimiento como los postes, los semáforos, las casas y otro sin fin de cosas pasaban al lado.

Después de lo que le pareció una eternidad a Deidara llegaron a la escena del crimen, ya algunos periodistas se encontraban aglomerados detrás de la cinta amarilla con letras negras que decían "Peligro no pasar", mientras miles de flases salían de las cámaras que portaban algunos sobre sus cuellos, mientras en otro extremo unas más grandes que suponía que eran de grabar estaban esperando su llegada.

Ambos soltaron un resoplido apenas el auto paro y por inercia se voltearon a ver, Itachi rápidamente aparto su vista de él mientras se volteaba totalmente para agarrar su equipo y empezar a abrir la puerta, Deidara no le tomo importancia a esa reacción y siguió a su compañero, aquella caja se encontraba detrás de la de Itachi, así que tuvo que voltearse totalmente y casi dejar colgados sus pies para poder alcanzarla.

Pronto ya ambos se encontraban fuera de aquel auto, aunque Deidara no lo pudiera notar, Itachi poseía en sus mejillas un ligero sonrojo y su respiración estaba algo irregular*, pensó que seguro era un resfriado, después de todo él era un humano, así que no le tomo mucha relevancia, apenas comenzaron a caminar hacia la escena del crimen todas las cámaras comenzaron a seguirlos, mientras miles de personas le hacían miles de preguntas que no sabían contestar, ellos simplemente seguían su camino, pronto llegaron a la cinta amarilla que les bloqueaba el paso y con cuidado pasaron bajo esta.

Itachi se quedó fuera de aquella mansión, mientras Deidara revisaba el interior e la casa, aún era un principiante buscando pistas pero aún así no pasaba nada por alto, las puertas de aquella mansión eran tan altas que parecían echas para un gigante, con suavidad empujo aquella puerta de madera para entrar al interior aquella mansión, se sorprendió un poco al ver lo inmensa que era por dentro, allí podrían vivir más de 20 personas, contaba desde un salón hasta un jacuzzi.

Subió las escaleras tomando precauciones de no tomar algún objeto y dañar la escena del crimen, las barandas eran de un color negro, así que con suavidad y paso a paso fue poniendo aquel polvo blanco, el cual revelaba huellas digitales, en el transcurso habían cientos, no quizás miles de huellas alrededor, con cuidado agarro un papel transparente que al parecer poseía una especie de adhesivo, mientras con suavidad lo ponía sobre aquella huella digital, para que así hubiera una transferencia y quedara sobre el papel, así sería evidencia, e hizo este mismo procedimiento unas cuantas veces más.

Antes que se diera cuenta se encontraba en la parte superior de las escaleras y en sus manos poseía una caja llena de huellas digitales*, el piso de repente había cambiado un poco, ahora podía ver que no se trataba de el piso de madera que decoraba la parte de abajo sino que ahora era un piso alfombrado, el color era ¿Blanco? Quizás gris, era como un blanco más oscuro, más no sabría que color era, para él, era blanco*.

Se arrodillo suavemente en aquella alfombra de color peculiar mientras con delicadeza observaba cada centímetro, más bien cada milímetro de aquella alfombra, en el transcurso encontró cabello, polvo y lo más importante rastros de sangre, pronto llegó al baño y lo observó a detalle, cualquier cosa podría ayudar a resolver aquel caso, Pronto encontró el closet, dentro se encontraba lo que parecía ser, un joyero, más este estaba vacío -¡Bingo! Hm- dijo en voz baja mientras con cuidado se puso unos guantes de látex sobre sus manos para meter aquel joyero de madera en una bolsa que decía "evidencias", ya todo aquel lugar había sido revisado, así que siguiendo sus pasos volvió al primer piso, en una mesita de mármol se encontraban varias fotos, al parecer era de una de las victimas, según como estaban dispuestos hizo la conjetura de que ella parecía ser la esposa trofeo, levantó con cuidado y aun con sus guantes de látex aquel marco mientras que con una pequeña brocha esparcía de nuevo aquel polvo blanco, pero no encontró evidencia alguna.

Cuando salió de aquella casa que más bien parecía un castillo vio a Hidan quien hablaba con fluidez con Itachi y este decía al parecer más de una palabra, se acercó hasta ellos, lo que pudo escuchar fue que una pareja de esposos habían salido a sus trabajos, según el periódico que habían encontrado en el comedor ellos no conocían el peligro el cual iban a sufrir, al parecer su muerte había sido causada por un tiro en la nuca, y la temperatura de los cuerpos indicaban que esto había sucedido entre la am de aquel día, la esposa había muerto primero y posteriormente murió su esposo, lo que se podía ver según la sangre es que la primera victima la habían matado en el lugar en donde ahora se encontraba su cadáver, pero con la segunda victima, esto cambiaba ya que en el piso se podía ver un camino s de sangre, como si lo hubiesen arrastrado.

Deidara pudo ver en la mano izquierda de Itachi una pequeña bolsa que decía evidencias, la cual parecía tener colillas de cigarrillo, al parecer los homicidas habían esperado por mucho tiempo, Deidara poco a poco se fue acercando a ellos hasta que estuvo a una distancia prudencial, pero de repente Itachi dejo de hablar para quedar en total silencio, lo volteo a ver y de sus labios salió una simple oración -Aún no he revisado el patio- para después voltearse hacia Hiddan que tenía una mueca de sorpresa en su rostro.

Deidara sin vacilar se fue hacia aquel lugar mientras con su cámara tomaba las respectivas fotos, él juraba que su compañero lo odiaba, más no le dio mucha importancia, pronto encontró marcas de bicicleta en el concreto, al parecer los asesinos se movilizaban en ellas, y las marcas provenían del jardín de ellos, el cual también tenía rastros de llantas, cerca a un naranjal se podían ver varias hojas y ramas dispersadas en el suelo, al acercarse pudo notar que habían cascaras y semillas de Naranja, así que comenzó a tomar muchas fotos de aquello.

Entonces fue cuando pensó que para poder entrar a esa casa debieron saberse la clave de la alarma, o si no ella los hubiera alertado, así que con cuidado fue hacia la puerta y como sabía que habían comido naranjas sacó una pequeña linterna de su bolso y la alumbraba y se dio cuenta que sus conjeturas eran ciertas, ellos sabían la clave de acceso.

De nuevo llegó a la entrada, los cuerpos ya no estaban sobre el pavimento, es más, ya no estaban, a lo lejos pudo ver a Itachi quien se hallaba cruzado de brazos sobre la camioneta blindada, su vista estaba enfocada en un punto indeterminado, mientras que su pie izquierdo lo movía sin cesar*, Deidara se apresuro, más él no le dirigió palabra alguna, así que se subió dentro del auto, esperando a que él lo hiciera también.

En vez de regresar a su oficina se dirigieron a lo que parecía ser, un bar, según lo poco que le dijo Itachi, aquel bar pertenecía a la victima, debían averiguar si habían posibles sospechosos en aquel lugar, las luces de neón apagadas indicaban que el lugar no se encontraba abierto, se bajaron del auto y golpearon la puerta de metal, esperando a que las abrieran, pronto una mujer de cabellos azabaches les abrió la puerta, su camisa era color azul celeste mientras de la cadera hacia abajo portaba un delantal gris y bajo estos un jean azul y unos Converse , en su cabello tenía una especie de cola de caballo, mientras unos mechones rebeldes caían sobre su rostro, sus ojos azules hacían contraste con su trigueña piel, mientras ellos veían como se limpiaba sus manos sin cesar en un pedazo de tela que estas posaban*, Itachi ni siquiera le dirigió la palabra y a lo alto de sus ojos y a una distancia prudente mostró su placa.

Inmediatamente aquella chica les dio paso, ellos entraban a aquel lugar el cual tenía las sillas encima de las mesas y todo parecía estar demasiado callado, ella los llevo hasta la mesa más cercana mientras con delicadeza bajaba tres sillas, para que ellos se sentarán en ellas, sin que lo pensaran ellos tomaron asiento frente a ella, Itachi fue quien comenzó a hablar -Encontramos a los señores Baamonde Pereira* muertos en la entrada de su casa.

-Oh- Dijo aquella mujer mientras soltaba la toalla que poseía en sus manos y llevaba sus manos a su rostro -¿Cómo?, ¿Qué fue lo que pasó?, Ellos ayer estaban bien.

-Aún no sabemos a ciencia cierta que fue lo que ocurrió, es por eso que vinimos a hacerle unas preguntas.

-Las que sean- Decía aquella mujer mientras le lanzaba una mirada extraña a Itachi, quien ni siquiera se dio cuenta de ese atrevimiento, más Deidara quien se encontraba a su lado si lo notó y él sin darse cuenta comenzó a arrugar su entrecejo y a cruzar sus brazos sobre su pecho mientras ponía todo su peso en aquella incomoda silla, sin dejar de seguir la conversación.

Cada vez que su compañero le hacía una pregunta ella en forma coqueta le respondía con sensualidad mientras apartaba un mechón intencionalmente de su rostro y lo envolvía en su dedo índice para después soltarlo y realizar esta nueva acción en otro de sus cabellos, a veces fingía que no escuchaba muy bien y se acercaba demasiado a Itachi, más el se daba cuenta de esto y de manera cortes se alejaba y hablaba un poco más alto.

LA chica empezó a decir que estaba diciendo mucho calor y comenzó a desabrochar os dos primeros botones de su camisa desde la perspectiva de Deidara pudo ver que ella no quería dejar nada a la imaginación, con lentitud desamarro su cabello haciendo que este quedara sobre sus hombros, mientras lo sacudía de lado a lado y después le dirigía una sonrisa a Itachi, para después volver a hacerse su cola de caballo. Deidara vio de reojo a su compañero quien solo levantaba un poco su ceja izquierda más no interrumpía aquel interrogatorio.

De repente Deidara recibió una llamada, se levanto alejándose de aquel lugar para contestarla, habían encontrado a los sospechosos del robo, muertos, debían ir de inmediato para recoger evidencias, él les dijo que en seguida irían, cuando se volteo abrió sus ojos a más no poder, aquella mujer, estaba besando a su compañero, no sabía hace cuanto estaba haciendo aquello, vio como él se alejaba lejos de ella y se levantaba de su lugar, Deidara giró su rostro muy molesto, él no sabía porque le estaba causando una enorme repulsión aquella escena y mientras sus ojos estaban en otro punto Itachi limpió sus labios y se quitó sus gafas para luego verla con odio, para decir después en voz baja -Nunca, escúchame bien, jamás vuelvas a intentar besarme.

Deidara escuchó algunos pasos que se dirigían hacia la salida, así que rápidamente vio a su compañero alejarse, así que el se fue tras el no sin antes dirigirle una extraña mirada a aquella chica, ella lo percibió como una mirada de odio, más para el solo fue una mirada y ya, en el transcurso a la nueva escena del crimen aquel auto parecía estar sin vida, la atmosfera era muy pesada, y ninguno se podía concentrar.

Llegaron a la escena del crimen Deidara se dirigió dentro del departamento en donde uno de los sospechosos tenía una cortada y un disparo y su cuerpo yacía sobre el frio piso de madera, mientras que Itachi comenzó a buscar al otro sospechoso el cual estaba en la parte de afuera, al parecer había muerto desangrado, a su lado había una suma alta de dinero y además de esto las joyas las cuales habían sido robadas.

De nuevo sacaron balas, las cuales eran llevadas a criminalística, se las enviarían a Yahiko como las que encontraron en la primera escena del crimen, para ver si eran de la misma arma, según la conjetura que pudieron hacer, a las victimas solo les habían robado las joyas, así que les pareció extraño que hubiera tanto dinero, por lo que pudieron adivinar que se trataban de asesinos a sueldo, alguien más los había contratado pero ¿Quién?

Pronto se encontró ADN en las colillas de cigarrillo que había encontrado Itachi, pertenecía a la mujer a quien habían entrevistado, tendrían que ir nuevamente a aquel lugar para preguntar por aquello, apenas escucharon eso, ellos, sin darse cuenta, soltaron un resoplido, mientras Yahiko revisaba las balas, pudo ver por las marcas que están poseían que eran de una 9mm, , fue hasta su cuarto especial, en donde en un estante estaban todas las pistolas que alguna vez hayan existido, desde una ametrallador, hasta la pistola más pequeña del mundo con solo unos 4 cm de larga, cada sección estaba distribuida según su calibre, , con suavidad agarro la primera pistola, mientras se dirigía a una especie de estanque con agua, con suavidad cubría sus oídos con unos grandes auriculares, y sus ojos con gafas protectoras, mientras accionaba tres disparos, aquella pistola que poseía había sido encontrada al lado de los culpables, ya habían sido buscadas rastros como huellas y sangre así que el ya podía analizarlas.

Después de aquello cogió una red mientras destapaba sus orejas, fue sacando los tres casquillos para después ponerlos en el microscopio, este tenía una pantalla en donde se reflejaba todo como si estuviera en un cine, rápidamente pudo certificar que aquella había sido el arma homicida, ya de nuevo con Itachi, este se hallaba conduciendo, un timbre lo sacó de sus pensamientos, , sin dejar de ver al frente contesto a través de su manos libres, solo dijo -Hola, si, no, si, entiendo- para después colgar.

Nuevamente aquellos pensamientos lo tomaron, vio de reojo a su… compañero, este le daba la espalada levemente mientras veía pasar todo en su ventana, pudo ver que estaba enojado, sonrió levemente, no sabía si era porque él no le hablaba y no le gustaba el silencio, o porque cuando estaban allí el bufo, ¿Acaso, estará celoso?, ¿Sera, que él tenía una oportunidad?, no sabía como interpretar aquello, pero estaba seguro que él sentía algo más por él.

Llegaron nuevamente al bar, nuevamente aquella chica los recibió, pero ni coqueteó, ni lo beso, solo se Dedico a contestar sus preguntas, cada vez que el le decía algo con aquella voz ronca ella solo contestaba con algo de miedo, ella si fumaba, pero jamás había estado ni cerca de una mansión, quizás querían incriminarla, ellos con algunos análisis pudieron descubrir que ella tenía razón, antes de irse porque tenían nuevas pistas ella paro a Itachi, Deidara solo los observó mientras se alejaba de ellos con rabia.

-¿Qué?

-Lo siento, siento haberte besado, no lo sabía.

-¿Ah? Saber… ¿Qué?

-Que ustedes dos eran…ya sabes… algo más-

-¿Algo más? No entiendo

-Si… algo más… Que son… como decirlo…. Novios

-... ¿Novios?... No, te equivocas

-No, soy una mujer y sé lo que vi

-¿Y que viste?

-Él estaba muy, muuuuuuyyyyyyyy celoso

-¿Celoso? ¿Él?

-Si

-Creo que malinterpretaste la situación

-Pero te gusta ¿No es cierto?

-…..

-Lo sabía, en serio lo siento.

- hmmm…

-Te puedo asegurar algo, aunque sea un despistado, sé que él siente lo mismo por ti, solo espera y veras.

-….Si

Itachi salió de aquel local y pudo ver a un enojado Deidara esperando en el auto, el sonrió levemente mientras pensaba ¿Será que ella tiene razón?, para Itachi el regreso fue más ameno, en cambio para Deidara fue un infierno, aquella mujer, no sabía por qué, pero no le agradaba para nada, llegaron a la oficina, en donde todos veían un video al parecer él socio del bar era quien los había contratado, él tenía una coartada, pero pudieron ver que en el cuello de su hijo colgaban unos binoculares, de quizás más de 100mil dólares, le hicieron unas cuantas pruebas al niño y descubrieron que en su sistema tenía rastros de Melatonina*

También Hiddan encontró unas quemaduras sobre el cuello de la segunda victima, al parecer lo habían electrocutado para que no pudiera salvar a su esposa, según la conjetura que hicieron, fue, que su socio, les tenía envidia, por el carro, la casa, las joyas, su vida, por todo, él, lo tenía todo, a la mujer ideal, el trabajo ideal, todo era perfecto, él ya no podía soportar ver más como el disfrutaba de aquello, así que decidió tomar cartas en el asunto, contrato a dos hombres los cuales hicieron todo lo que les pedían, pero el quería observar, más un árbol se lo impedía ver, fue por eso, que ellos arrastraron el cuerpo para decir, hemos cumplido.

Después del caso Deidara se dirigió hacia la oficina de Itachi, este comenzó a golpear con insistencia la delgada pared de madera más nadie le contestaba, con algo de imprudencia abrió aquella puerta y observó que se encontraba vacía, así que pensó que era mejor buscarlo después, de pronto un papel al lado de la cesta de basura le llamó la atención, con atrevimiento se dirigió hacia aquel lugar, llegó al lado del basurero y se agachó para recoger aquel papel, él cual tenía unas palabras escritas, con sigilo y delicadeza comenzó a desdoblar aquel papel mientras lo que parecía ser un poema se desplegaba a sus ojos, lo leyó no una, sino tres veces, para asegurarse que sus ojos no le estaban haciendo una broma.

Escuchó un -¿Qué haces aquí?- detrás de él, Deidara se volteo lentamente aún con aquel papel en sus manos, apenas Itachi lo vio sus mejillas comenzaron a tomar un color rojo, al igual que sus ojos, el comenzó a decir -Yo… Yo… Te lo… Yo….- Antes si quiera de terminar con aquel tartamudeo Deidara agarró aquel papel con solo cuatro dedos mientras comenzaba a romperlo, primero a la mitad, después en cuatro hasta que quedaron pequeños papeles, se acercó a pasos agigantados hacia él hasta que estuvo frente a él para después lanzarle lo que alguna vez fue un poema y decir con odio -Eres asqueroso, no puedo creer… No sé ni que decir… tu…. Adefesio… basura… no te me vuelvas a acercar…. Maricón*.

Después de aquello Deidara salió por aquella puerta, aventándola con dureza, mientras Itachi estaba parado en aquel lugar, sus ojos ya no estaban rojos, su corazón había muerto en ese instante, en el piso seguían los trozos de lo que siente…. No, lo que sentía por aquel hombre, suavemente fue agachándose mientras recogía uno a uno aquellos pedazos del suelo, mientras pequeñas lágrimas salían de sus ojos, llegó nuevamente hasta aquel cesto, mientras las botaba dentro de él, y fue entonces que el colapsó, se sentó sobre su silla mientras cientos, no, miles de lágrimas abandonaban sus ojos.

A lo lejos se veía un enfadado Deidara, él ya entendía todo, o a menos eso pensaba, el odio que tuvo en ese momento no fue odio, sino asco, asco por estar cerca de… eso… él no podía permitir compartir su mismo espacio, el tipo lo amaba, eso le daba inmensas ganas de vomitar, llego hasta los lavados, para apoyarse en ellos y lavarse su rostro con agua, tenía la piel de gallina y sus mejillas estaban sonrojadas, se golpeo suavemente su mejilla izquierda, seguro el rarito ese le había prendido algo de su enfermedad, no quería ni pensarlo, sin pensar en nada más se dirigió hacia la oficina, quería, no, necesitaba un nuevo compañero, él no quería ni compartir el mismo espacio con aquel… adefesio; hablaría con él, preferiría mil veces tener como compañero a Hidan antes de volver a juntarse con aquella escoria.*

Continuará...


P.D: No se les olvide que Deidi aunque es del escuadrón antibombas duró casi un año estudiando para ser forense (una cifra no muy realista) así que también puede dedicarse a lo que es recolectar evidencias y no tener nada que ver con una bomba.

*(Miguel de Cervantes)

*Cascadas.

*Quien sabe que estaba pensando Ita :P

*No se donde las guardaran después de que las consiguen no sé si en la bolsa de evidencias o en la caja que ellos siempre cargan la verdad nunca lo he detallado.

*Beich, color crema, para los hombres (La mayoría que conozco) si hay un carro crema es blanco, si hay un carro color beich (No sé si se escribe así) es blanco, si hay un azul purpura, es azul y así.

*Pareciera como si Ita no hubiese echo nada, lo que pasa es que Dei es muy cuidadoso y un poco lento para esas cosas

*Esta chica es un OC (Out Caracter, ósea, me la invente, así es como pienso que debió ser la novia de Ita, excepto por algunos detalles, más no será nada de él)

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*Si, sé que me quieren matar, yo me odié cuando lo escribí, si Dei es Homofóbico últimamente he visto mucho ese tema y quise incluirlo, tranquila/s lo pagara y con creces

*Me odio, la verdad yo no pienso eso, fui mala, lo sé, pero es como siento que es como un homofóbico actuaria, le he leído en varias partes y así es como ellos actúan, tontos que piensan que es una enfermedad y que son pecadores y cosas así, yo no lo pienso eso, todos somos diferentes y eso es lo que nos hace iguales, seamos lo que seamos, tengamos los gustos que tengamos, o el color, o el sexo, todos somos iguales, espero no ofender a nadie con esta parte y si es así me disculpo, era necesario escribir esto porque a partir de ahora la historia empezará a ser más complicada, espero su comprensión y no me odien.

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