Antes que nada quisiera pedir unas largas disculpas por no poder haber actualizado este fic.. debido a problemas personales y mi tesis en la Universidad como recompensa subi estos 4 capitulos juntos para que puedan retomar la historia
Disclaimer: Esta historia no me pertenece, pertenece a Arminius.. asi como los personajes pertenecen a Kishimoto
yo no soy el autor muchas gracias !
CAPITULO 11: SE QUE TE GUSTA, NO LO NIEGUES
Hinata se paralizo de miedo. No tenía idea de cómo Naruto lo había descubierto, o por que seguía viva si lo sabía todo. Pero el rubio lo sabia sin dudas, eso la desoló.
-cuando los equipos de choque se reunieron en la batalla de la frontera azul, un Shinobi desconocido casi mato a Sakura-chan. La dejo abandonada a merced del enemigo y tan solo por Kakashi-sempai que sobrevivió.
-yo no lo sabía –dijo y la culpa era evidente en sus ojos
-te creo, -dijo sarcástico- pero un rastreador de Kumo vio quien era ese Shinobi, observo el ataque a traición y lo reporto a su general. Killer Bee lo supo, -dijo serio Naruto- y tiempo después….también me entere.
-y eso que….tiene que ver conmi….?
-le pedí a Inoichi Yamanaka que averiguara en la mente de ese sujeto, la razón de ese ataque a Sakura-chan. –Dijo frio Naruto- había tenido una "amable" charla con ese traidor y no había hablado aun.
Hinata retrocedió acobardada, la había descubierto ciertamente. Ella y su familia habían planeado el compromiso con Naruto. Pero existiendo Sakura en el mundo, el rubio jamás dejaría de esperarla. Así que se le pago a ese Shinobi para eliminarla. Muerta Sakura, Naruto seria para Hinata y la familia Hyuuga podría aspirar al poder del Hokage.
-no desenterrare el pasado –señalo Naruto al ver el miedo de chica- pero no me pidas que confié mi futura familia, a una mujer capaz de destruirme con tal de poseerme. Tu no me amas Hinata, amar….es querer la felicidad del ser amado sin importar la propia dicha. Tú quieres un objeto, una posesión nada más, y yo no….soy un objeto para nadie.
Hinata lloraba rabiosa, comenzó a golpear con sus manos en el pecho de Naruto. El la detuvo de las muñecas sin dañarla, ella gritaba y lloraba sin poder contenerse. De pronto….saco un kunai e intento apuñalarlo con él, Naruto detuvo la mano armada desviándola de su objetivo termino quitándoselo fácilmente.
-no entiendo que te ocurre Hinata –susurro Naruto- tu no eras así….
Hinata se abrazo a él llorando confundida, tenia deseos profundos de matarlo, de amarlo, de mantenerlo prisionero para siempre. Sabía que estaba mal sentir esas cosas, pero al mismo tiempo no podía evitarlo.
Rato después, cuando la morocha había dejado el llanto, Naruto la acompaño hasta su casa y se despidió a lo lejos. La chica lo vio irse y susurro con mirada perversa:
-eres mío, yo las matare a todas las que se interponen. Y tú serás al fin mío Naruto-kun, ku ku ku.
Naruto camino algunas cuadras y en un callejón oscuro una figura salió para hablar con él. Kabuto había sido invocado hacia ya una hora. Su objetivo era investigar cierto asunto relacionado con los ancianos del consejo, pero susurro a Naruto la "verdadera razón" por la cual Hinata Hyuuga se comportaba tan extraña. Naruto lo supo al fin, sus malos presentimientos con respecto a las acciones de esa mujer eran correctos. Solo faltaría revelarla como lo que en realidad era. Cuestión que el rubio debía tener cuidado para no alertarla.
Konan lo vio venir por la calle desde la ventana y nerviosa corrió a cambiarse. Era el momento, esa noche seria "la noche". El intentaría seducirla como siempre, solo que esta vez, ella no se resistiría.
-tranquila –se decía- respira…despacio…..demuéstrale quien eres.
Bajo al comedor y Naruto estaba en la mesa leyendo unos informes. Disimuladamente paso por detrás de él rubio y lo rozo con sus caderas. Naruto la miro de reojo y a fuerza de costumbre supuso que no había sido a propósito. Ella preparo el té, y se sentó junto a Naruto en lugar de al otro lado de la mesa. Bebieron, y Konan sugirió cambiar al sake.
Naruto venía de casi dos días sin dormir. Su energía no decaía, pero su mente comenzaba a perder el equilibrio por la falta de descanso. Tampoco le convenía muchas horas de sueño todas juntas. Ya que corría el riesgo de volver a tener las horribles pesadillas que lo atormentaron a hace tiempo. Por eso bebía, por eso las noches en vela, por miedo a esas pesadillas odiosas que le recordaban los infiernos que paso.
Konan noto claramente que Naruto no estaba para juegos. Y ella jamás había tomado el papel de la seductora, le era difícil pensar como atraerlo sin ser demasiado evidente. Pero el rubio ni la noto, después de todo estaba con su amiga, sus instintos de cacería estaba apagados por el momento.
Minutos después, Naruto se fue a su cuarto dejando a la peliazul aun más preocupada que antes. Ni siquiera la había notado, no había admirado su Yukata fina entallada delicadamente al cuerpo. No la había "seducido" como siempre.
-¿Acaso estas enojado aun por lo de ayer?-pensaba la mujer- ¿me odia por que Sakura ya le conto que lo sabe?
Konan se deprimió terriblemente, había guardado la esperanza de tener una noche con Naruto. Aunque él no sintiera lo que ella, pero evidentemente ni eso lograría con el rubio.
Naruto en tanto, se dio una ducha y se recostó en su cama amplia para conciliar el sueño. Le preocupaba Hinata. Si Kabuto estaba en lo cierto con respecto a ella, muchas personas correrían peligro a la brevedad. Debía encontrar la manera de detenerla sin dañarla aun más. Debía….
Sus ojos se cerraron, pesadamente se dejo llevar por el sueño que le reclamaba terreno. Tenía que dormir, debía dormir…
Konan en cambio, se dedico a dar vueltas por la mansión. Su corazón y mente bullían en un torbellino de sensaciones, dormir era imposible con ese nerviosismo. Pensó y pensó sin encontrarle solución a su problema, finalmente al mirar un reloj de la sala, se encontró con las 4 de la madrugada. Seguía sin sueño y carente de respuestas, seguía dando vueltas cuando….
-AAAAAHHHH!
El grito la alerto que algo malo ocurría. Subió las escaleras y entro de golpe al cuarto de Naruto para encontrarlo sentado en la cama. Se tomaba el rostro sollozaba como hace años. Konan se abalanzo sobre él, y lo rodeo con sus brazos. Le susurro al odio que ella estaba con allí, que no estaba solo. Naruto lagrimeaba y se abrazaba a la cintura de la peliazul débilmente.
-estoy aquí, -dijo ella- no llores, me lastima verte llorar. Yo estoy contigo.
-gra…..cias...-susurro el rubio sintiéndose impotente
-¿Qué paso esta vez? –Interrogo Konan- ¿Qué infierno fue?
-el….séptimo, -contesto avergonzado- el de….
-tu madre…-completo Konan- lo recuerdo. Pero no fue real Naruto, nada de eso lo fue. Solo somos tú y yo aquí. –Triste- nadie más.
Continuaron abrazados y esto ya había ocurrido antes, no era raro y era la gran razón que Naruto quisiera tanto a Konan. Era su compañera para resistir las consecuencias de las pesadillas. Pero sin embargo, esta vez la mujer estaba acalorada de tenerlo con el rostro sobre sus pechos. Así que hizo lo que su torturado corazón le rogaba. Tomo del cuello a Naruto y separándolo un poco unió sus labios a los de él con ternura.
La sorpresa del rubio fue total, tanto así que Konan lo recostó sobre la cama y estando sobre él, siguió bebiendo de sus labios sin obtener resistencia. Las manos de Naruto seguían en la cintura de Konan sin moverse, no se resistía, pero tampoco tenía crédito en su mente para responder. Konan lo acariciaba y se aferraba a él sin cortar los besos húmedos y profundos.
Tal vez se aprovechaba, tal vez lo tenía débil y abusaba de eso. Pero lo amaba, jamás quería verlo sufrir, simplemente no lo soportaba.
-Konan-san –susurro Naruto aun sin creer lo que ocurría
-shuu, -le callo- quiero hacerte olvidar….
Siguió besándolo y las manos de Naruto comenzaron a acariciarle su espalda. Ella se quedo erguida y mirándolo a los ojos comenzó a desnudarse de la Yukata. El puso ambas manos en los muslos de la mujer y se quedo observándola. La miro abrir su prenda, la veía con su ropa interior blanca, la vio liberar el prendedor y soltar su azulado cabello de la prisión de su hebilla.
-¿Y cómo olvidare esto después? –pregunto el rubio refiriéndose a lo que harían
-no quiero que lo olvides, no deseo olvidarlo.
Naruto se incorporo y beso el blanco cuello de Konan haciéndola suspirar. Una mano de Naruto masajeo un seno de la peliazul y con el brazo derecho le rodeo la cintura impidiéndole escapar. Ella elevo su cara al techo y atrapada por la electricidad de la sensación se dejo conducir. Naruto descendió con sus labios y lamio el pezón izquierdo suavemente, ella lo gozaba, el había ido a una zona muy sensible en su primer intento. Se aferro con fuerza a Naruto indicándole lo bien que se sentía por sus acciones.
El rubio estaba en lo suyo, y preguntándose por qué esa situación estaba traspasando de la noche a la mañana, sobre la siempre relación de "amigos" cuando…..
Golpes fuertes a la puerta los despertaron de la burbuja ilusoria. Konan tuvo el reflejo de levantarse y huir avergonzada. Naruto la vio irse pero enseguida fue tras ella. La alcanzo en el pasillo y poniendo sus manos en los hombros la detuvo.
-Konan-san….yo….-sin saber que decir
-estoy bien –dijo como pudo- déjame sola…..-yéndose- atiende la puerta.
Naruto escucho nuevos golpes y maldijo al idiota que interrumpía. Fue al cuarto y se puso una bata verde oliva, la cerro
sobre su cuerpo y fue a atender la puerta. Dos ANBU le entregaron un mensaje de la Hokage y desaparecieron. El rubio cerró la puerta y a la luz del comedor leyó la información. Una misión, 3 peligrosos criminales se fugaron de la cárcel, varios muertos entre los guardias, posibilidad de motín en la cárcel. El rubio maldijo por segunda vez la emergencia, tenía que ir y no podía rechazar la misión por nada. Pero algo en su corazón le indico que irse ahora, y dejar a Konan apartada en este difícil momento de cambios, era la peor de las opciones.
Por fortuna Naruto contaba con "refuerzos"….
-¡KUCHIYOSE NO JUTSU! –haciendo sellos
4 invocaciones aparecieron y el rubio les ordeno:
-Madara, -dijo al primero- ve a la prisión y controla el motín. No te contengas para poner en vereda a esos idiotas. Kabuto, tu y Torune vayan tras los que escaparon. –Entregándoles el pergamino- Yamato, ve con Oka-san y dile que me estoy encargando de todo. Protégela hasta que la situación se normalice y ten cuidado con los viejos….no sabemos si intentaran alguna estupidez.
Todas las invocaciones, con sus capas negras de remolinos naranjas dijeron: ¡Hai!, Y desaparecieron en una explosión de humo.
Konan entro a su cuarto y llorando se desnudo. Entro al baño y bajo la ducha se abrazo a si misma frustrada.
-¿Qué estuve a punto de hacer? –Se decía- ¿Iba a tener sexo con Naruto? ¿Cómo fui capaz de abusar de ese momento?
Se sentí asquerosa, abusiva de una situación de debilidad en su amigo.
-mañana me va a odiar –se dijo al fin- ¿como le explicare que…..yo…..lo amo? ¡Me va odiar!
Comenzó a golpear el muro con sus puños y desesperada lloraba cuando….
-tranquila, shuuu -abrazándola por detrás- ya estoy aquí mi ángel.
Ella se dio vuelta y ambos estaban cara a cara, desnudos en la ducha.
-¡Quiero estar sola vete! –intento alejarlo con temor
-no me mientas, -dijo serio el rubio- nadie quiere estar solo- abrazándola- ven aquí ángel.
Ella quedo rodeada por los brazos musculosos y su rostro sobre el duro pecho del hombre aun lagrimeaba y le temblaban las piernas.
-¿sientes algo por mi? –Pregunto el rubio- ¿o solo será sexo?
-¿tengo que responder? –Susurro ella confusa- ¿Es…necesario?
-para mi si, -concluyo el- porque sexo, no es lo mismo que hacer el amor –separándola y elevando su mentón con una mano para verla a los ojos- porque me muero de ganas, por hacerte el amor.
-estoy celosa de todas, -dijo desesperada- muero de rabia cuando te rondan. Tengo ganas de matar a Sakura Haruno por que esta cambiándote. Pierdo la cabeza al verte sonreír por ella.
-nunca te has mostrado agresiva con Sakura-chan –recordó el- incluso diría que eres….."Amigable".
-por que si la mato, -confeso apenada- tu sufrirías mucho, y yo te quiero, me dolería como puñalada verte llorar su muerte.
El se quedo tan sorprendido que no sabía que sentir, tal vez la mujer más fría e inexpresiva de la tierra lloraba entre sus brazos diciéndole "te quiero".
-yo también te quiero Konan-san, te necesito y nunca pensé que tu sentirías algo mas por mi…que una simple amistad. –Besándola- esta noche…-apoyándola contra los azulejos de la pared- dejaremos la amistad guardada en un cajón…
-¿Me quieres? –Indico sonriendo triste Konan- ¿A mí y a cuantas más?
Se recorrían uno a otro bajo la ducha, su piel mojada, sus miradas cargadas de deseos comprimidos, a punto de estallar en llamas y barrer con todo. Konan tenía tantas dudas de lo que estaban haciendo. ¿Algo cambiaria después de esa noche? ¿Naruto estaba jugando con ella? ¿Podía aspirar a tenerlo para ella? ¿Acaso podía vencer el irremediable destino que arrastraba a Naruto junto a Sakura? Muchas preguntas y una realidad. Esa madrugada, nada más que estar con él tenía sentido. Absolutamente nada.
-ámame Naruto, -dijo colgando sus brazos del cuello del hombre- quiero ser tuya, quiero que me poseas al fin….quítamelo todo.
Los besos, las caricias, las manos y los cuerpos moviéndose al compas del corazón hablarían por sí mismos. Ella se movía brusca y nerviosa. Besaba su cuello, las mejillas, los labios. Lo recorría con sus manos con desesperación. En un acto de posesión digno de compararse con gula. Buscaba enloquecerlo para que entre en ella, para que por fin fueran uno. Para siempre.
Él lo noto, la vio incomoda aun cuando su excitación era evidente. Tomo el rostro de la peliazul entre sus manos y la obligo a detenerse.
-ángel, -susurro suavemente- no iré a ningún lado. Estaré para ti, solo para tus ojos. Tranquila, solos tú y yo Konan-san –sonriendo
-perdón, -dijo sonrojada y apenada- sucede que yo no….
El puso un dedo en los labios de la mujer callándola. La tomo por los hombros haciendo apoyarse en la pared de azulejos nuevamente. Uso dos dedos para cerrar los ojos de la mujer tiernamente, quería hacerla disfrutar, relajarla al máximo.
Beso sus labios rojizos y descendió con suavidad por el cuello. Las manos de Naruto estaban sosteniendo las de Konan a los costados. Como aprisionándola pero sin fuerza. El uso su boca para homenajear los pechos de mujer, como paciencia, con ternura, haciéndola estremecer le susurraba lo hermosa que era, lo suave de su piel, lo delicioso de su aroma.
Konan quería moverse, quería participar pero su cuerpo no le obedecía. Tenía miedo de desplomarse si se movía del lugar actual. El descendió por el vientre y acaricio con su lengua el ombligo de la peliazul. Ella no lo resistía, uso sus manos liberadas de las de él para agarrarse fuerte del dorado cabello del Uzumaki. Inconscientemente gemía y lo presionaba para descienda aun mas.
Si tan bien se sentía con esa lengua en su vientre, podía esperar a saber del resto. Naruto siguió bajando y con mano rodeo el muslo izquierdo de la mujer. La obligo a levantar su pierna ubicándola en el hombro del rubio. Por fin exploro el monte femenino con suaves lamidas.
Konan abrió los ojos de la violenta sensación que la asalto. Sus manos seguían presionando la cabeza de Naruto que continuo estimulando con pasmosa paciencia. Las manos del rubio se afirmaron en las caderas de Konan y usando su fuerza comenzó a elevarla frotándola contra la pared. Ella quedo en el aire, su otra pierna fue por reflejo sobre el hombro de Naruto formando una prisión para la cabeza del Uzumaki.
Ella se elevo y fue cuando Naruto acelero el ritmo de su boca arrebatándole gritos y gemidos incontrolables.
-¡Bájame! Mmmmm, ¡Me….voy a caer! –decía como podía Konan
El vértigo de estar suspendida e indefensa se reunió con esa lengua maravillosa destruyéndola.
-AAAAHHHH –grito corriéndose descontrolada.
El la libero parándola frente a el. Ella al bajar se aferro al cuello de Naruto para caerse. Las piernas le temblaban por el orgasmo, apenas podía sostenerse.
-yo….-respirando pesado- nunca sentí…algo así….
El solo sonrió y le dio un beso atrapando sus labios, uso un dedo para estimularla y continuo acariciándola sin pausa. Ella emitió un gesto nervioso…esta sensación era tan buena que tenía que conseguirla de nuevo. Con sus manos guio la cara de Naruto a sus pechos, deseando otra ración de esa lengua. Naruto la complació, mientras sus dedos preparaban el camino del futuro.
-tómame….-dijo con los ojos perdidos- ….quiero ser….tuya.
El se enervo con esas palabras tan dulces y tomándola como ambas manos de la cadera la elevo para enterrarla en su miembro. Ella se abrazo al cuello de Naruto con firmeza abriendo sus ojos grandes por el dolor placentero, pero enseguida comenzó a besarlo profundo para ahogar los sonidos que escaparían de su garganta, mientras el, la subía y bajaba a pulso.
Dentro, fuera, dentro, fuera…suave y lento al comienzo, pero cada vez más duro y rápido al final.
-¡Si….-grito Konan- sigue! ¡Mas…mas…..justo así!
La voz de Konan le llego al fondo de su lujuria, y la despertó más sedienta que nunca. La lluvia recorría ambos cuerpos, gemidos, rasguños, posiciones varias y la fiereza de una unión deseada físicamente desde hace mucho tiempo. Arrancando dos fuertes gritos, en el momento exacto que conocieron el éxtasis.
En el cuarto de Naruto, varias horas después, acostados de lado se miraban frente a frente. Los grises ojos de la Kunoichi no perdían detalle del rostro amado. Siempre lo había entendido con solo mirarlo, con solo un gesto del rubio, que Konan podía decirlo todo de él. Lo había visto sufrir lo indecible en los 9 infiernos, lo vio renacer en el Rinnengan desbordante de poder. Por años intento auto convencerse que solo era un amigo, al que le debía su vida. No le importaba sus asuntos con mujeres, no le interesaba su desamor. Naruto solo era un conquistador como Jirayja-sama.
Flash back:
Hace algún tiempo, descansando en un campo de flores, Naruto confesó que soñaba con una familia algo que jamás tuvo en su vida. Este deseo tomo por sorpresa a la peliazul que acoto con cierta malicia, que Naruto debía casarse y sentar cabeza primero. De lo contraria jamás podría tener familia.
-en otras palabras, -dijo seria- debes dejar de andar como pervertido por todos lados.
Naruto la miro sonriente, parecía reflexionar esas palabras con cuidado, finalmente susurro casi inaudiblemente:
-es como pedirme que deje de respirar.
Fin del Flash back...
Recordando ese momento, Konan entendió porque lo amaba. Naruto y la peliazul se habían pasado la vida entera ocultando sus sentimientos. El rubio detrás de sus sonrisas, la mujer detrás de seria frialdad. Pero entre ellos, matizado por el compañerismo y la amistad, siempre fueron sinceros mutuamente. Konan sonriendo, Naruto llorando. Nunca se ocultaron del otro.
En esa cama, mirándose fijamente con ternura, Naruto acaricio con el revés de su mano el rostro de la bella mujer. Sus ojos azules tenían deseos sin ocultar, y dudas, esas que solo se quitan de una forma.
-se que esto lo cambia todo –susurro Naruto- nunca creí que tu, me quisieras de esa forma. ¿Qué vamos a hacer ahora?
-te quiero, -declaro la mujer- aunque tal vez no me convenga, aunque pueda sufrir como loca yo….te quiero. Quiero que seas mío.
-¿nunca te preguntaste por que salgo con todas las mujeres que puedo? –indico serio
-supongo que…..tienes miedo de amar –señalo Konan sin entender el motivo de la pregunta- fuiste tantas veces rechazado que temes.
-podría ser….pero no. –Sonriendo- la razón es Kyuubi.
Konan elevo una ceja y analizo el rostro de Naruto, encontrando que no era broma.
-conforme pasa el tiempo, mi cuerpo se sobrecarga con chakra, -continuo Naruto- como si intentaras contener el rio en un simple jarrón.
-así que por esa razón nunca te agotas, -razono Konan- no importa lo que haces, o con cuantas, nunca estas cansado.
-Quiero tener familia, -aseguro Naruto- lo que en una situación normal, me dejaría tan solo con una mujer.
Konan entendió el dilema, ¿Qué pasaría cuando la esposa estuviera embarazada? ¿Cómo podría una sola mujer estar al nivel infinito del nueve colas? Solo quedaba algo por averiguar, algo preocupante ciertamente.
-¿Qué ocurriría contigo si el poder te desborda? –consulto la mujer preocupada
-no lo sé, -aseguro con acento sincero- pero el chakra rojo es caótico, puede transformarme en una bestia. O tal vez, explotaría mi cuerpo como una gran bomba de chakra. Desapareciendo todo el país.
-¿desde cuándo lo sabes?
-hace 2 años –recordó Naruto- el terremoto en país de la roca.
-¿fuiste…tu?
-desaparecí 3 días ¿recuerdas?
-dijiste que fue para ayudar a unas aldeas, -seria- y no vi mentira en tu rostro.
-correcto, era lo menos que podía hacer, siendo yo la causa de todo ese desastre.
Konan supo la razón de por qué nunca se quedaban en ningún país o villa, o porque no había vuelto a Konoha antes de la noche desafortunada que se emborracho demasiado para recordarlo.
-¿Por qué no me contaste? –pregunto Konan algo aturdida
-estaba solo, y sería peor si tu decidías alejarte de mí, digo…..pocas personas pueden estar tranquilas con una bomba enorme de chakra a su lado. Y si te decía de mi…."enfermedad" tu harías lo que hiciste desde que Salí del ritual….
Konan entendió que Naruto no quería culpa en la relación. Konan sabiendo lo que sabía ahora, probablemente se hubiera ofrecido para saciar a Naruto de su exceso de energía. Pero por amistad o culpa, no por deseo real o amor. Y si algo le molestaba al rubio, eran las personas que se que lo apreciaran por una cierta "condición" y no por lo que realmente era.
Pasaron varios minutos, se miraron seriamente y en silencio. Konan al fin tentada por la situación uso 3 dedos para acariciar las marcas en la mejilla del rubio. El cerró los ojos e inevitablemente ronroneo suavemente.
-no….lo hagas –rogo el Uzumaki
-se que te gusta, -dijo Konan traviesa- no lo niegues.
-ko...nan-san….-susurro sonriendo tontamente
El hombre deslizo una mano por debajo de la sabana y le acaricio con dos dedos el pezón izquierdo. La peliazul gimió sorprendida y lo miro para comprobar que pretendía.
-se que te gusta –respondió Naruto- no lo niegues.
Fin del capítulo.
Espero que les haya gustado los capitulos el viernes subire el siguiente ahora que termine mi tesis estoy con demasiado tiempo libre jajajja muchas gracias a todos por leer :D
