Sin más aqui le dejó el siguiente capitulo.
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Capitulo 14: El recuento de los daños.
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*Sasuke*
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Grite ahogadamente de rabia de impotencia, que carajo le pasaba a mí cuerpo. Las miradas de lastima del el dobe y de Hinata, como el llanto de Sakura, ¡que carajo!
-¿Qué tengo? -Pronuncie con mucha dificultad, cuando nadie me respondía y solo me miraban con lastima.
¿Qué carajos me pasaba?...
-Contéstenme- pronuncie con un alto grado de dificultad ya que la parte derecha de mi cara la sentía un poco adormecida
-Salgan por favor dijo el idiota de Konohamaru -y así salió Sakura sollozando, mi hija inexpresivamente y Hinata como él dobe sin emitir ningún sonido.
-¿Dime que tengo?- hablaba como sí la lengua me arrastrara.
-Bien Sasuke no puedo mentirte eres médico y creo que estas consiente de tu estado ¿o no?
-Ve al grano Konohamaru
-Logramos drenar el hematoma subdural con éxito, lo cual es una encrucijada para mí porque estas presentando un cuadro de parálisis por un inflamación en uno de los hemisferios del cerebro y lo que no se si tu parálisis será pasajera o indefinida. -Su inexpresivo rostro solo me alteraba más
- Déjame solo por favor Konohamaru- escuche como se retiró y la frustración se apodero de mí, yo sabía perfectamente lo que esto significaba era neurocirujano y conocía lo complejo que podía ser el cerebro. Mi parálisis cedía al terminase por completo la inflamación y con terapia recuperaba la motricidad de mi cuerpo, no es más, así sería no podía quedar lisiado no ahora, tenía que enmendar las cosas, decir lo que no había dicho y tener la madurez que me había faltado para afrontar las cosas, estaba determinando a recuperar a Sarada ser el padre que ella necesitaba e intentar que me perdonara Sakura si realmente me amaba como me decía. Y con Hinata que podía decir, simplemente dejarla libre que más pudiera hacer.
La penumbra de la habitación me hacia entrar en conciencia que era noche, que realmente no tenía noción ni que día era ni mucho menos cuento tiempo estuve inconsciente, aún que de algo si estaba completamente convencido en todo ese tiempo no deje de pensar en mi hija ni en todo el daño que le había ocasionado a Hinata como a los demás.
-Despertaste
-Boruto -le pronuncie con esfuerzo viendo al rubio atolondrado que a pesar de no llevar mi sangre era mi hijo, y me sentía basura ahora que pensaba en él dobe, si él sentía con Boruto como yo con Sarada y fue cuando note las consecuencias de mis actos. Estaba parado con su típica chaqueta negra enfrente de mí cama, mirándome con esa estúpida lástima que todos los demás me dedicaron anteriormente.
-Quiero hablar contigo. -Consiente de la lista de preguntas que me esperaban asentí, ya era tiempo de afrontar las cosas, de pagar mi factura y mínimo lo haría con entereza, como con valor y mucha tenacidad.
-Adelante, te escucho le pronuncie -aún con una gran dificultad
-Necesito respuestas y que sepas de Sarada
¿Qué tenía que ver mi hija en esto?
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*Hinata*
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¿En donde se había metido Kushina y Boruto?... me sentía como si estuviera jugando al gato y al ratón, entrabamos al hospital y salíamos, pero no conseguíamos encontrarnos con ellos, ya era realmente noche a pesar que le había dado la indicación que se fuera a descansar cuando todavía era una hora conveniente con lo de el habanero sangriento se me salieron las cosas de control.
-Hinata las tengo - salí de transe y mire a Sakura enfrente de mí. -Vamos antes de que Naruto regrese de donde quiera que se metió.
-En la oficina -le dije, dejándome arrastrar por la pelirosa, y ahí iba yo a todo velocidad como los tacones me lo permitían, si ella era rápida pero sus zapatillas de tacón corrido se lo permitían. Apenas y entramos, me soltó en las manos la cajita, que yo pensé que jamás en mi vida tendría la necesidad de utilizar, me sentía tonta, hormonal y avergonzada.
-¿Lista?
-Si Sakura, ¿pero no sería más conveniente una prueba de sangre?
-Ni locas, Hinata no es el momento necesitamos salir de dudas, no que Sarada, Boruto y la loca de tu suegra nos bombardeen con cuestionamientos, no es el momento. -Tenía razón, no me quería ni imaginar lo que se nos venía encima.
-Yo primero- dijo, la pelirosa muy decida abriendo la cajita y entrando directamente al baño, dos minutos después yo estaba con el pequeño pedazo de plástico entre mis manos temblando del sin fin de emociones encontradas que sentía, salió y la decidida Sakura que entró al baño desapareció y me tope con una más nerviosa que yo mientras apretaba en sus manos el objeto de su pavor. Entre sin articular palabra y en cuanto realice el protocolo necesario me aterrada, salí del baño, y me senté justo al lado de Sakura mientras en su celular había colocado el cronometro.
-Lo haremos juntas de acuerdo. -Asentimos mientras sentíamos que el cronometro recorría tan lentamente que era insoportable. Apenas y sonó haciendo su estrepitoso ruido, brincamos las dos abrimos nuestras manos, los nervios me inundaron y mi cerebro no procesaba lo que mis ojos veían ahí estaba las dos rayitas remarcadas en color rosa. ¡Estoy embarazada! ¡Kyya!
-¡Kyya! Hinata -me miró, mostrándome la prueba positivo, Sakura-chan y yo estábamos embarazadas esto parecía broma del destino, nos abrazamos mientras las lagrimas corrían por nuestras, mejillas era felicidad, era, angustia eran ¡las malditas hormonas! Escuche el picaporte y ni siquiera tuvimos tiempo de racionar cuando mi atolondrado rubio entró haciendo su acostumbra aparatosa entrada.
Se llevaba las manos a la nuca, volteaba de medio lado, achicaba sus ojos.
-¿Qué les pasa? -Dijo por fin mientras que Sakura y yo nos separábamos, sonriendo, preocupadas y anonadadas.
-¿Qué no te enseñaron a tocar baka?
-Ay Sakura- chan ya vas empezar a insultarme, solo venía a buscarlas -Sakura sonreía nerviosamente.
-¿Bien que les pasa? -Insistió acercándose a nosotras mientras yo no sabía cómo decirle, como lo tomaría yo sabía que no era el momento ni el tiempo idóneo, pero esto nos sobrepaso esta hermosa sorpresa era inverosímil, era un milagro.
Flash back:
-Hinata te tengo malas noticias el legrado se complico y tu cuello quedó lastimado, si a eso se le agrega los problemas que tuviste con Boruto como la irregularidad en tus periodos, tendrás que tomar algún tratamiento de fertilidad como para regularizar tus periodos y esperar un par de años si quieres volver a embarazarte, es lo más recomendable si no quieres exponerte a un aborto espontaneo o embarazo de tipo ectópico nuevamente.
Y ahí estaba yo en la camilla, mientras el doctor me daba su diagnostico y Sasuke negaba con desanimo mientras se hundía en sillón.
Me sentía desanimada pero al menos Sasuke dejaría de presionarme con la idea de tener hijos eso ya era tranquilizante al menos en esas circunstancias, me hundí en mi cama intentando conciliar el sueño.
Fin flash back.
-¡Hinata! -Me sacó de mi recuerdo el dueño de mis suspiros y ahora el padre de mi hijos, sin más mire a Sakura y como leyéndonos el pensamiento, levantamos las pruebas para que pudiera verlas. Se quedó estático inmovilizado, miraba a Sakura me miraba a mí y yo estaba toda sonrojada.
-Hinata, Sakura- chan ¿Cómo?
-Pfff ¿Cómo que como? Baka -Le pronuncio Sakura sarcásticamente, y mi rubio ponía cara de atolondrado mientras se sonrojaba y me tomaba en sus brazos. Sakura simplemente nos miraba.
No me lo creía, no me creía, todo este mundo de emociones que se me venían encima, yo venía a vengarme a cobrarme tanto dolor, la vida me estaba dando una última oportunidad de ser feliz después de tanto tiempo, ahí estaba yo en los brazos del hombre que amaba, cuando sentí humedad en mis mejillas. Levante la mirada tanto como su abrazo me lo permitía y Naruto tenía los ojos inundados de lágrimas, me abrazaba con tanta fuerza con necesidad con amor, sus brazos me los transmitían. En ese momento Sakura desapareció para nosotros solo éramos él y yo.
-De verdad que no lo creo, ¿como Hinata?
-No lose
-Pero yo creí que ya no podríamos tener familia
- Si lose, se lo que te conté en el parque, pero seremos padres Naruto. -Nuestro abrazo era tan fuerte tan seguro que yo sentía que podía hacer cualquier cosa con tal de permanecer a su lado, no miramos, mi ojos reflejaban alegría y mi mismo rostro, mientras yo seguía de puntitas intentando llegar a su altura, nuestros labios se unieron tiernamente como sellando la felicidad que nos inundaba en esos momentos, sabía todo lo que se me venía encima pero ahora solo pensaba carpe diem (aprovecha el momento), escuchamos el picaporte y no nos importó creí que era Sakura saliendo y ahí seguíamos aferrados viéndonos a los ojos acariciándonos el rostro, sonriéndonos mutuamente, ante el magnífico regalo que nos estaba ofreciendo el destino, era reconciliación, era perdón, era la última oportunidad pero sobretodo era amor, un amor que espero y resistió tanto que ahora no podía ser menos que perfecto.
-Te amo Hinata
–Te amo Naruto -Yo le sonreí viendo el celeste de sus ojos y lo bese tiernamente. Mientras él me regresaba la sonrisa mas radiante que le había visto en la vida, cerrando mis ojos y simplemente no queriendo salir de nuestra perfecta burbuja.
-Vamos viejos consigan un hotel.
Caramba Boruto, nos separamos y no me soltó de la mano, tomó la prueba despistadamente por detrás de mi brazo y la guardo en su bolso, este par de sorpresitas ya me estaban cansando.
-¡Boruto!- lo regañe, bufo y miró el piso.
-Lo lamento, pero no me acostumbro a esto Okaasan, nunca te había visto así.
Me acerque y lo abrace, él tenía razón esto era un cambio muy drástico de vida completamente radical para todos.
-Tranquilo hijo y disculpa -Se separó y nos miró mientras Naruto no quitaba la delatante sonrisa de su rostro.
-La abuela los espera en la cafetería- dijo mientras caminaba lentamente -Ya entendí todo - pronunció volteando lentamente mientras sus mechones rubios se asomaban por la puerta.
-Sasuke me dijo, la verdad.
¿La verdad por boca se Sasuke?, eso sí que era para sorprender a cualquiera o dudarlo.
-¿Seguro Boruto?
-Confía en mí okaasan -Si más se desvaneció por la puerta con la misma sonrisa de su padre…
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*Sakura*
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Estaba paralizada en completa quietud aún que mi cuerpo estaba sobrecargo de emociones, recordé con nostalgia la escena de Naruto y Hinata al saber la noticia, Naruto podía ser un baka pero realmente se veía que amaba a Hinata y todo lo que tuviera que ver con ella. ¿Y yo que tenía?, un sueño, un juego de azar, que podía funcionar o fallar y ahora una vida en mi vientre que era consecuencia de mi falta de tacto ante el amor que le tenía a un hombre del cual no contaba con la certeza de que algún día me amara.
Era realmente tarde y a pesar de ser una linda noche yo me sentía desconectada de todo, ¿y ahora?, ¿Cómo le diría a Sauke?, ¿Cómo lo tomaría?, ¿Se recuperaría a caso? Me comencé a tensar en pensar en Sarada, ¿que explicación le daría ante esto?, Sacudí mi cabellera tratando de calmarme, de serenarme para tomar la mejor decisión con toda la cordura.
Inhalé y exhale lentamente, mientras me ponía de pie dispuesta a ir a la habitación de Sasuke, alise mí vestido y camine lentamente intentando hacer el camino más largo. El pasillo estaba solo, no había nadie, ni rastros de Hinata o Naruto, gire el picaporte al no escuchar nada y mi oído se intensificó notando sollozos, esos sollozos eran de Sarada.
Y no me equivocaba ahí estaba ella, recargada en la cama de su padre llorando, en su hombro mediante él le acariciaba el pelo con su mano izquierda.
-Si Sarada perdóname -Apenas y pude percibir lo que pronunció por lo bajo de su voz como lo entre cortado de sus palabras.
-Sarada -Levanto su rostro sonriéndome de medio lado.
-Sarada ve por favor a la cafetería a buscar un café sin cafeína cariño.- Hizo un mueca, limpio sus lágrimas y simplemente desapareció por la puerta, como entendiendo perfectamente que quería hablar con su padre.
-¿Por qué lloraba Sarada?
-Le pedí perdón… y le, le, le conté toda verdad, prefiero que la escuche de mí y que sepa el monstro… que fue su, su, su padre, ya no quiero ni secretos ni mentiras, quiero salir de este agujeró negro en el que me sumergí.
Sus palabras realmente quise creerlas, realmente quise pensar que me estaba diciendo la verdad, sus ojos, ya no tenía esa mirada negra resentida, su rostro ya no enmarcaba las facciones de enojo y frustración ahora solo quedaban unas finas líneas de expresión en donde se albergaban algunas vez esas emociones.
-Sakura perdóname, sé quizás sea tarde pero por favor perdóname.
Un vuelco en mi pecho, me inundo de arriba abajo, y las lagrimas no paraban salir por mi rostro, me acerque a él y tome su brazo izquierdo asumiendo la posición que Sarada había abandonado.
-Hace mucho que te perdone, pero la cosa no será tan fácil Sasuke es tu tiempo de esforzarte y hay algo que tienes que saber, deslice de mi vestido la prueba de embarazo, tenía que decirle no podía callarlo más por alguna extraña razón me urgía decírselo.
-Hola Sasuke
¡Kushina!, volteé mirando su incandescente cabellera.
-Sakura,-¿Que hacía ella en la habitación de Sasuke y como porque la acompañaba Shikamaru? -Creo que es hora que pongamos todo en claro y arreglemos cuentas pendientes, lamento lo de tu estado pero esto no es ningún impedimento para arreglar las cosas civilizadamente -Su sonrisa, me daba pavor, si esa mujer era peligrosa enojada, cuando tenía una sonrisa así era porque tenía algo entre manos.
-¿Supongo que querrás que Sakura salga o no Sasuke?
-No ella se quedaaaa
-Si así lo prefieres, los papeles Shikamaru.
-Que problemático…
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*Naruto*
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Sería padre, la palabra resonaban en mi cabeza una y otra vez, padre nuevamente ¡sería padre!, pero ahora podría saber el significado de la palabra desde su inicio, el ver el vientre de Hinata creer, el saber su males, sus antojos; la idea me llenaba de regocijo el alma. Nunca imaginé una sorpresa así y menos en tampoco tiempo.
-Bien llegamos -Boruto se quitó los audífonos, y se dispuso a bajar de la camioneta, simplemente entró a la casa despidiéndose con la mano y Hinata suspiro.
-Vamos cariño tienes que descansar- entre abrió sus preciosos ojos perlas y me sonrió tímidamente. Me tomó con sus brazos y me plantó un pequeño beso en la comisura de los labios, y ahora caía en conciencia que ya no podía soportar una vez más volverla a perder, ya no soportaba la ansiedad de no dormir con ella a mi lado, los días se me estaban haciendo cada vez más tedioso sin ella viviendo con migo.
-Te veo mañana temprano en corporativo cariño- tome su delicado rostro entre mis manos y bese su frente, perfecta mi bella y perfecta Hinata. Algo adormilada asintió y bajo del coche.
A penas y llegue a mi casa, pensaba todo lo que nos esperaba, aventé mi ropa al diablo y me dispuse a darme una ducha, mi madre al parece no había llegado así que tendría tiempo antes de que comenzara atosigarme con sus cuestionamientos como ella sabía a pesar que podía quedarse en un hotel no sería tan vil para no permitirle que se alojara en mi casa, me tumbe la ropa faltante, abrí la ducha y me sumergí en el agua caliente, si todo salía como lo teníamos planeado con Hinata, pronto viviríamos como la familia que nunca debimos dejar de ser, al final en parte gracias también al teme Boruto acepto que intentáramos ser una familia y aún que sería un cambio drástico el comprendió maduramente que muchas veces las cosas no son como aparentan. Enrolle la toalla en mi cintura y me dispuse a salir a por fin intentar descansar. Y la típica cabellera rojiza de mi madre, salió a relucir entre las penumbras de la habitación.
-¿Madre que haces aquí?
-Hay Naruto ahora me quieres explicar que hiciste.
-¿Por qué?
-Te llame Naruto varias veces antes de entrar, cámbiate que tenemos que hablar
Por favor que edad tenía y nunca se le iba a quitar lo mandón. Salí a la sala y ya se encontraba mi madre con dos tazas de té, y varios folder extendidos sobre la mesa.
-Bien Naruto, esto es para ti y Hinata, recibí el folder color azul marino que la temperamental de mi madre me extendía, apenas sentándome. Mis ojos se abrieron ante las claras letras que decía Convenio de Divorcio por Mutuo Consentimiento. Era los papeles que Sasuke se había negado a fírmale a Hinata, la firma del dobe se veía claramente al final de la página. Por fortuna es surdo y su lado izquierdo fue el que no se vió afectado, mi madre se recargo en la mesa con su rostro cansado pero satisfecho.
-¿Como lo hiciste?
-Soy tu madre no debería sorprenderte y no permitiría que siguieran con Hinata manchando el apellido par de mentecatos -Ni yo ni nadie jamás podríamos ganarle -Por cierto esta demando y se va a juicio.
-¿El teme?
-Me sorprende que aceptara tan fácilmente sus culpas o al parecer de verdad quiere cambiar o la operación lo deje tonto.
-Okaasan
-Cariño entiéndeme Sasuke realmente nos jugo sucio.
-Lose, Hinata se podrá muy feliz mañana - Realmente mi madre me aterraba pero si alguien podía parecer hacer posible lo imposible era ella. Después de rato conversando con ella, y aclarando tanto como el cambio de apellido de Boruto el cual había aceptado por voluntad propia, como todo lo que se nos venía encima me dispuse a retirarme a dormir a lo que ella acepto, caminaba pensando cómo se las vería el teme ante los tribunales en su estado del cual no sabíamos si sería temporal o definitivo, pero su actitud realmente era de arrepentimiento ¿o tendía algo entre manos?, mi desconfianza no era infundada, me dispuse a simplemente intentar dormir.
Cuando note que mi ropa no estaba en el suelo de mi habitación, el sudor corrió por mi frente al recordar la prueba de embarazo estaba en el bolsillo de mi pantalón y aún no le había dicho nada a mi Okaasan. Salí del cuarto y me dirigí al cuarto de lavado, cuando verifique mi sospecha, mi madre revisaba mis bolsos antes de poner una carga de ropa.
Tomó en sus manos el objeto de plástico, lo miró, haciendo una cara que realmente solo una vez le había visto, el dia que mi padre murió, ¿era sorpresa, enojo, cuál sería su actitud?
-¡Naruto! -Soltó el pantalón de golpe al piso -No pueden ser más atolondrados -Sentí como se me aventó a los brazos mi madre, sollozando y llorando de lo que parecía gusto…
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*Hinata*
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Tenía noches que no dormía tan bien, me levante entusiasta e incluso a pesar de las nauseas matutinas que tenía conocimiento que ahora se volverían cotidianas, mi vida estaba tomando un tinte precioso, lleno de matices y de esperanza, pero sobretodo de amor, de amor a mi rubio y a mis hijos, había recobrado el gusto por la vida, el gusto por levantarme cada dia, no porque fuera rutina si no porque quería vivir, quería sonreír y amarlo, amarlo hasta que ya no pudiera más. La noticia se las daríamos a Boruto a todos en cuanto fuera el momento indicado.
Me duche y arregle rápidamente, baje a tomar mi desayuno.
-Buenos dias familia- pronuncie, mientras me sentía observada, entraba al comedor, la nana chiyo me servía jugo, Hanabi mordía lo que parecía un panque y Boruto me observaba sonriente y pues al parecer Konohamaru no estaba. Bese a mi hijo en la frente y me dispuse a desayunar antes de que Hanabi digiera algo fuera de lugar como acostumbraba. La nana chiyo siempre tan suspicaz me miraba fijamente pero no decía nada solo me sonreía. Toda la mañana transcurrió con normalidad mi reloj marcaba ya más de la once de la mañana y no había señales de mi rubio por ningún lado cuando justo, estaba por preguntarle a Temari, como leyéndome el pensamiento entró.
-Hima es para ti -Dijó mientras entraban dos chicos con un hermoso arreglo de rosas, y posteriormente detrás otro con Lilis, ay caramba irradiaba de felicidad.
-Gracias- les dije a los chicos mientras salían y en caminaban el arreglo mas grande, tome la tarjeta que se encontraba en el arreglo forma de corazón realizado con bellas rosas rojas y rosas, mire la tarjeta nerviosa, Temari me animaba abrirla.
Hinata:
Gracias por tú perdón, por tú amor, por el nuevo comienzo que nos depara juntos, eres mi sol, y eres el amor de mi vida como la madre de hijos.
Gracias por esta dicha...
Te amo, Naruto.
-Kawaii -dijo Temari todo sonrojada, dándome cuenta que tan embelesada estaba que ni siquiera me di cuenta que mi amiga leyó la tarjeta con migo.
-Perdón Hima no lo pude evitar -Toda sonrojada y apenada se agacho mientras yo reía.
-¡Hima!
-¿Qué pasa?- pronuncie perdida mientras seguía admirando las flores, perdiéndome en su exquisita aroma y repitiendo las palabras en mi mente que había leído hace unos instantes, como amaba a ese hombre.
-¿Madre de sus hijos?
El colorete se me subía a la cabeza y no pude disimular nada, ni siquiera inventar una escusa en lo cual yo era pésima. Me lleve las manos a los botones de mi saco color coral.
-Si- le dije, Abrió los ojos de par en par pego un pequeño brinquito eufórico.
-! Felicidades Hima!, .no perdieron el tiempo.
-Temari
-Perdón - dijo con su sonrisa toda divertida.
-Y sin más con una expresión estúpidamente feliz fui a buscar a mi amado rubio para darle gracias por el detalle, gire su puerta y encontré su oficina bacía, que raro pensé con desanimo. Mientras le hacía seña a Temari de que enseguida regresaba, decidí ir por un pequeño aperitivo a la cafetería, en cuanto regrese y cruce el elevador, ya estaba Temari desesperada bailoteando en la recepción del piso. Camino rápidamente a mi oficina y simplemente la seguí intuyendo que me quería decir algo.
-¿Qué pasa?
-Vino Naruto y te dejó esto, le urge que lo abras, tenía que ir a checar el nuevo pedido que llego, que vendría mas tarde a buscarte. -Pusó en mi manos un sobre amarillo, lo tome tranquilamente y me senté admirando nuevamente mis rosas como viendo la fotografía de Boruto. Temari bailoteaba de un lado al otro con una gran impaciencia como suplicándome que abriera el sobre.
Lo abrí divertida, cuando mis ojos se centraron fijamente en el encabezado Convenio de Divorcio Por Mutuo Consentimiento, y al pie de la página la firma de Sasuke ! La firma de Sasuke!
-! Soy libre!, !Temari soy libre!- brinque aventando el sobre al demonio.
- Kyya- la oficina se volvió gritos de felicidad eufóricos de mi parte mientras Temari me secundaba...
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Ya habían pasado varios dias y aun recordar las flores me causaba felicidad, aún no les habíamos dado la noticia de embarazo a nadie; estábamos arreglando las cuestiones con respecto al rumbo que tomaría nuestra vida, Boruto intentaba pasar más tiempo con migo como con Naruto desde la charla que tuvo con Sasuke el había cambiado su actitud negativa, su trato con Naruto era como si el coraje o recelo que le tenía se hubiera disipado, yo aún que me sentía mal por Sasuke ya no podía hacer más por él, habíamos hablado tanto de Boruto como de la manera que repartiríamos los bienes, aun recordaba la charla tan extraña que tuvimos y pensaba si realmente su arrepentimiento era sincero, y como el porqué de Sakura se negaba a revelarle su estado, la entendía y en parte la admirada a pesar de la situación tan poco favorable no había dejado de ver a Sasuke.
Caminaba tranquilamente dirigiéndome a mí oficina y mi celular sonó cuando note que Naruto venía a encontrarse con migo, de seguro queriendo discutir los detalles tanto como de nuestra boda como de las cuestiones en cuanto a lo que haría con la mansión ya que sasuke asombrosamente me la había cedido completamente.
-Bueno
-Hinata
-Dime Shikamaru ¿paso algo?
-Solo para avisarte que ya están empezando a hacer el desalojo en la casa de Ino se venció el plazo que fijaste, y pues yo solo seguí las instrucciones que me diste días anteriores.
Pero como pude ser tan tonta olvide por completo lo de Ino, ahora mismo la estarían sacando a la calle con todo y su hijo sin ninguna piedad.
-Shikamaru tienes que parar el embargo, te veo en la casa de Ino cuanto antes- corrí a mí oficina tome las llaves de mi auto. Y mi rubio entró detrás de mí.
-¿Qué pasa?
-Están embargando a Ino ahora mismo, lo olvide por completo.
-Voy contigo-afirmo mientras se me seguía el paso.
-Hinata no corras le puede hacer daño al bebé.
Hice mi mueca de desacuerdo, no sería tan irresponsable para poner a mi hijo en riesgo, desde que estábamos consciente de mi estado, Naruto casi me ponía mi propio grupo de guardaespaldas para que ni el aire me tocará, me hacía sentir querida pero mi rubio en extremo exageraba.
-Yo conduzco dijo quitándome las llaves de las manos.
A penas y puso el vehículo en marca mi mente se llenaba de imágenes de lo que estaría pasando en casa de Ino y la culpa me empezaba a abrumar. Se estacionó y la escena que tenía enfrente no la podía concebir no la podía procesar, ¿esto en realidad era a lo que yo había vuelto a Tokio? a vengarme, ¿a sentirme este terrible ser humano?, ahora comprendía todo a pesar de tanto dolor como el monto de pesares que aún teníamos encima hacia el recuento de los daños, y aún asi me sentía dichosa, no obtuve mi venganza la misma vida comenzó a cobrarla y yo esperaba un hijo, milagrosamente estaba embarazada, mi rubio estaba nuevamente con migo y yo era libre.
Y podía ejercer mi venganza, pero me sentía ruin, miserable, esto era lo que ocasionaba el sentimiento de odio y coraje, un sabor amargor, un minúsculo sentimiento de victoria como de satisfacción que se volvió aditivo y yo no quería caer en el.
-¿Hinata ya estas feliz?
Decía Ino muerta en llanto mientras abrazaba a Inojin y veía como sus cosas era sacadas a la acera de la calle, sus muebles por doquier e incluso la fotografía de su boda, pero el corazón se me achico al ver lo que parecía la cama del niño, no pude más con la culpa cuando los ojos del pequeño me buscaron por encima del abrazo de su madre y me miraron como en una súplica…
RV:
Hima Hyuga: Gracias por tomarte el tiempo para dejarme tu comentario y creo que ya tuviste la respuesta, pero sabes abra una buena sorpresa, en el siguiente capitulo se viene el desenlace en cuanto al embarazo y también el lemon para que te prepares jejeje, espero que disfrutes el cap.
Marcelaporras: Si no perdieron el tiempo jajaja y esperate para lo que falta, ese par al fin empezaran a vivir un poquis de felicidad jeje, gracias por tu comentario y espero que me digas que te pareció, aún falta una que otra sorpresilla.
Y hasta aquí jeje Se viene el desenlace ya está cerca el final, ¿Qué creen que pasara?, el siguiente capitulo será un poco más largo pero porque se narraran varias respuestas a preguntas que seguramente surgieron en este capítulo pero ya entenderán el porque, como les digo el final se acerca, y les aseguró que antes de ser felices para siempre algunos personajes van a tener su merecido XD. Espero y en este capítulo si me dejen sus comentarios con el anterior no quede muy convencida si realmente les había gustado ya que solo me dejaron dos RV, recuerden que estos son mis inspiración.
Sin más gracias y nos leemos en siguiente, espero actualizar empezando la semana Arigato :D
