Aclaraciones:...(traducción después de frases en Francés)...sigan leyendo XD...

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Capitulo XIII


Nuevo Profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras

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Misma Noche, mismo momento, kilómetros alejados de Inglaterra, en Francia, París, Torre Eiffel. Dentro de esta, en lo alto, en la plataforma de observación, la habitación ambientalizada para una reunión, un poco a penumbras, algunas lámparas de aceite oscilaban tranquilas, no sirviendo de mucho pues la luz de la gran ciudad parisiense que se colaba por las grandes ventanas de los observadores alumbraban con facilidad, en medio de esa espaciosa plataforma se encontraba una gran mesa rectangular, congregados en ellas varias figuras oscuras, algunos sentados otros viendo la vista hermosa de la ciudad en movimiento nocturno que trabajaba, cada una de ellas vestidas a su estilo, ya sea moderno, formal, elegante, todos cubiertos de pie a cabeza, silenciosos, esperando.

—...¡No lo puedo creer!...¡simplemente no lo puedo creer!...—hablo de pronto molesta una de las figuras, levantándose con fuerza, rompiendo el silencio caminando de una lado a otro murmurando lo mismo, siendo observado por otra de las figuras con diversión, los demás lo ignoraban.

La figura que lo veía divertida, no pudo contenerse y rió abiertamente. Mas la otra figura se detuvo de golpe y le miro malamente.

—...por favor, ya conoces como es él...¿que te extraña?...—explico al interceptar la mirada asesina que le lanzaba el otro—...es el Príncipe Travieso...—añadió como si eso lo explicase todo, haciendo enojar mas al furioso ser y reír a algunos de los presentes.

La figura que yacía parada, dejo caer su capucha dejando ver su pálido rostro, cabellos rizados un poco largos de un tono rojizo, un joven adorable de ojos pardos, un rostro aniñado que contradecían la sabiduría y poder de él.

—Si, claro...—respondió tajante—...¡Es un maldito irresponsable!...no tendríamos que darle tanta libertad...—evidencio con solemnidad, los demás parecieron pensarlo pero algo de eso no encajaba en su descripción—...ah esta bien, puede que sea un genio, pero sus estupidas ideas pueden llevarnos al desastre...de nuevo...—agrego fastidiado sentándose de nuevo, no podía competir con las acciones de ese estupido arrogante, siempre lograba lo que quería, y por ello estaban ahí—...aun así pienso que a llegado demasiado lejos...

— Puede que sea verdad...pero sus razones tiene, Armand...y eso mismo vengo a aclararles...—una voz suave pero con dureza en su tonalidad se hizo presente, la persona que estaban esperando. Todos se acomodaron en sus respectivos lugares. El aludido se sentó a regañadientes.

— Bienvenidos sean todos...al parecer la Asamblea completa...—sonrió indulgente, sus colmillos brillando, su expresión bella, cabello rubio, ojos celestes, madurez y sensatez, todos descubrieron sus rostros—...no quisiera parecer repetitivo pero, Lestat siempre sabe lo que hace...—hizo una pausa escogiendo mejor sus palabras—...aunque no lo parezca, es nuestro Líder...

— ...¡Líder!...debes estar jactándote de nosotros Marius...—corto Armand incrédulo—...pude que sea el mas poderoso...—mueca disconforme—...pero no él mas sabio...ese eres tú...entre todos los Vampiros nosotros somos los mas antiguos, los verdaderos antiguos, aunque por la sangre de Lestat corra la misma sangre mezclada de los Padres, la tuya o la de Maharet y Mekare no significa que sea el mas indicado para dirigirnos...

Todos cabecearon en acuerdo, mas no le daban toda la razón. Mas no comentaban nada.

— ...Puede que sea imprudente en muchos casos, pero según se, él nunca actúa sin hacerse de favoritismos...—una voz suave con acento francés, intervino, una mujer de edad media, pero de gran belleza, su cabello largo, rizado, rubio, ojos azul-cobalto, con algunos reflejos violáceos, hermosa.

Armand rodó los ojos molesto.

—...Es tu hijo Gabrielle...como no podrías favorecerlo con tus palabras...—hablo sarcástico. Ella le lanzo una mirada de advertencia.

—...que sea mi hijo no significa que no vea sus errores...—devolvió recatada.

—Creo...—corto Marius— que eso no tiene relevancia...esta reunión será corta, estamos siendo vigilados por esos mortales, los...¿Cómo se llaman?...

—...Mortífagos...—informo un hermoso chico, de no mas de 25 años, de cabellera oscura larga hasta los hombros, piel pálida como el de todos los presentes, ojos de un color verde esmeralda, mantenía una expresión radiante, uno de los mas jóvenes entre los mas antiguos de la Asamblea, no por apariencia, mas bien por los siglos vividos.

Algunos mostraron expresiones despectivas ante el nombre.

—...tu sabes quienes son Louis...podrías aclararme: ¿Por que preocuparnos por esos mortales?...—pregunto una mujer de expresión neutra.

— ...Son Magos...—aclaro fríamente—...mortales con el suficiente poder para causarnos problemas...

Varios se tensaron, no por miedo, más bien por desprecio.

—...entonces...¿de que nos sirven los planes de Lestat?...—pregunto la misma mujer.

—...no creo que las acciones de él sean muy bien encaminadas, Pandora...—contesto después de unos momentos tensos—...pero el siempre tiene sus motivos...—ante eso Louis dudo por unos momentos, conocía mejor que nadie a ese arrogante, incluso mejor que su propia madre, Lestat era la persona mas importante pare él y a su ves Louis era la persona mas importante para Lestat. Aunque ese diablo de hombre siempre asía lo que quería, no importando si rompía las Leyes de los Vampiros, si se enfrentaba a toda la Asamblea o si se ganaba el rencor de los otros seres diurnos, llevándolos al Ocaso como ya había hecho con anterioridad, a veces se preguntaba que le había visto a ese estupido irresponsable.

—...esto es intolerable...la solución no es esa...—negaba Armand, furioso—...la idea de Lestat...¡Unirnos a unos mortales!... ¡magos del "Bando de la luz"!...como se atrevió a dar su palabra sin antes consultarnos...¡Nos arrastro con él!...—puntualizo exasperado.

Todos empezaron a discutir, alegando y defendiendo a Lestat. Necesitaban las verdaderas razones del porque se deberían unir a ese extraño grupo de magos que se hacían llamar la Orden del Fénix, el Príncipe debía tener unas muy buenas excusas.

Marius suspiro fastidiado, Lestat, lo consideraba como a su propio hijo, pero ese chico siempre le causaba problemas, era astuto, bello, carismático, lleno de fluidez, andaba a sus anchas por el mundo, a pesar de ser un Vampiro, siempre siguiendo sus ideales, modernizándose en cada época, mientras él y los demás antiguos se mantenían al margen, sabia muy bien que era un amargado como siempre le indicaba el chico, pero la energía que transmitía Lestat, a pesar de estar muerto, avivaba a todos, lo consideraban el niño travieso de la familia, pero también un Líder sin igual, sus extravagante ideas, siempre salían bien, en casi todo.

—...Solo...—las discusiones terminaron, poniendo atención al que consideraban ahora como su Padre, el anterior estaba muerto—...sigan las indicaciones de Lestat, manténganse alertas, si algún mago se les acerca, sean disimulados, diferencien a los Mortifagos de nuestros aliados...Lestat nos dirá él porque de su decisión...solo esperemos...otra cosa, notifiquen a sus zonas...a cada sito de reunión...La Conexión Vampiro servirá para ello.

La Conexión Vampiro eran bares frecuentados por mortales y basando sus nombres en las historias de ciencia ficción sobre los Vampiros que creaban, como: el "Doctor Polidori" en Londres y el "Lamia" en París, el "Bela Lugosi" en el centro de Los Ángeles y el "Carmilla" y el "Lord Ruthven" en Nueva York, en San Francisco, está el cabaret llamado "La Hija de Drácula", en Castro Street. Muchos lugares más, eran sitios de reunión de los Vampiros, lugares donde no podían beber sangre de los inocentes, donde no podías enfrentarte a otros Vampiros, irónico, pues eran lugares donde más seres Oscuros podrías encontrar, lugares "sagrados".

—...Ya saben que hacer para contactarnos...comuníquense por medio de sus pensamientos y transmitan sus recuerdos...—miro a todos con fiereza—...¡No desobedezcan las instrucciones!...No traten de llegar a Lestat sin mi consentimiento...¡Entendido!

Bufidos y gruñidos molestos. Se obligaron a asentir en aceptación. Siempre le daban libertad. Marius era demasiado blando con ese arrogante.

—...Bien como no veo ningún desacuerdo...pueden irse...—declaro en una sonrisa conciliadora, que mas vista como una invitación sonó a amenaza, pues varios habían mostrado expresiones de seguir discutiendo. Nadie tenía el valor de meterse con el guardián Marius, podría decirse el más antiguo después de los padres que dieron origen a la raza Vampirica. Uno por uno se deslizaron como sombras, desapareciendo como por arte de magia, sus poderes les ofrecían grandes ventajas que ni siquiera los magos lograban por medios naturales sin recurrir a su magia canalizada por varitas.

Conocían a la perfección al mundo mágico, mas no les interesaba en lo absoluto, aprendían de todo lo que los rodeaba, sin barreras, incluso la magia, pero no tenían deseos de copiar tan problemática opción, vivían como seres humanos normales, yendo y viniendo entre los mortales, alimentándose de los desperdicios de humanidad, aquellos asesinos y vagabundos sin vida social productiva. Para ellos los Magos, eran seres mucho más arrogantes que ellos, sintiéndose más poderosos. Odiaban casi con la misma intensidad a esos mortales como a los Hombres-Lobo.

Marius se quedo por unos segundos más, acompañado de Gabrielle y Louis.

—..¿Crees que estoy haciendo lo correcto Louis?...ustedes dos se conocen como a sus propias almas...—inquirió simulando un cansancio que nunca llegaría a experimentar por ser un "Inmortal", analizando él mismo su pregunta, Marius rió, al oírse así mismo hablando de las almas, a pesar de estar muertos, los vampiros poseían vida, extraño, si, pero la poseían, al tomar la vida de otros.

Louis le vio extrañado, sospesando la pregunta y encontrando una respuesta no muy favorecedora.

—...Los magos poseen la capacidad de andar libremente como los mortales normales, luz, oscuridad, conformados por ambos bandos, su guerra no es la nuestra, pero ese Mago...Lord Voldemort esta causando problemas...y Lestat sabe que tantos...por eso confió en él...—aseguro con suavidad, su belleza realzada por los rayos lunares que se reflejaban en su piel traslucida, sin duda alguna, uno de los Vampiros mas bellos—...lo que realmente me preocupa son los aliados...tienen entre su grupo a un Licántropo...

Gabrielle le vio abrumada, preocupada por la seguridad de si hijo, una bestia entre esos seres mortales. Un enemigo natural. Marius suspiro, ya sabía que algo así pasaría. Si los demás se enteraban habría muchos conflictos, agradecía a Louis por ser precavido y no informar eso durante la reunión.

—...Él sabrá que hacer...siempre sabe que hacer...—reconforto Marius sonriéndoles tranquilizadoramente. Gabrielle sonrió burlona y Louis negó con una sonrisa divertida.

—...eso es lo que me preocupa Marius...que sepa que hacer...—dedujo Louis divertido—...como ya todos lo sabemos hasta el cansancio...Lestat de Lioncourt, el Príncipe Travieso...hace todo lo que un Vampiro normal no haría, el explota sus capacidades, no se detiene ante nada...mucho menos por una criatura, que te aseguro, considerara fascinante...

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Una sombra se movía libremente por los hierros de la Torre, observando con agilidad a los tres seres dentro de ella, sonrió con malicia, el Lord estará complacido de saber sobre la reunión de la Asamblea Vampirica, pero los susurros que oía con su agudo sentido no le presentaban buenas opciones, sentía las extremidades de su cuerpo latiendo ansiosos, deseaba con todas sus fuerzas saltar y destrozarlos, la bestia que pugnaba por salir deseaba sangre fresca, Fenrir Greyback Líder de los Licántropos, se dejo caer, resbalando por la torre, necesitaba informar con premura la traición de los Vampiros, ya arreglaría cuentas con ellos, un Licántropo no dejaba así como así a sus Némesis.

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Los tres Vampiros sintieron la rencorosa presencia de Greyback y escucharon nítidamente sus pensamientos.

—...Esto esta mal...—susurro Gabrielle con molestia, reflejando los pensamientos de Louis y Marius.

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Inglaterra, Londres, Colegio de Magia y Hechicería, Hogwarts, Comedor, mismos momentos, la euforia flotando con rapidez, murmuraciones nada disimuladas, mirando con expectación a los recién llegados, se suponía que la atracción serian Fleur Delacour y Viktor Krum, pero Reaven, Oliver y el otro hombre llamaban mas la atención, pues bien, no es cierto...el otro hombre pasaba a otro plano, y Oliver platicaba a gusto con Fleur causando una molesta sensación en cierto chico de Hufflepuff, quienes presentaban revuelo eran Reaven y Viktor peleando como dos infantes. Vaya manera de arreglar la "convivencia", pensaban algunos.

—...¡ME IMPORTA UN BLEDO QUE SEAS EL CAMPEÓN!...¡YO NO VINE AQUÍ A ACAPARARTE!...¡ESTUPIDO BULGARO!...—gritaba Reaven, con una pose muy arrogante sin notar la sorpresa que causaba, mucho menos las miradas de alucine en el Circulo de Slytherin—…¡QUE ME TOME MI TIEMPO ARREGLANDOME NO SIGNIFICA QUE QUIERA SOBRESALIR!...

—...¡TÚ ARROGATE INGLES!...¡¿QUIEN TE DIJO QUE ME IMPORRRTABA LA FAMA!...¡TE TARDAS SIGLOS EN EL MALDITO ESPEJO COMO SI FUERAS UNA MUJER!….¡ADEMAS NO SOY BULGARRRO IDIOTA!...¡SOY RUSO!...—alegaba Viktor reciamente, su acento era notable, pero su ingles era mejor, tal vez al escribirse mucho con Herm y practicar de vez en cuando como se lo aconsejo la castaña le estaban ayudando. Su temperamento antes pasivo al del año pasado era muy contrario al de ahora.

Reaven estaba punto de contestar pero el hombre encapuchado se interpuso entre ambos, sonriente les señalo al anonadado alumnado y profesorado. Ambos dejaron de pelear, Reaven sonrió descaradamente y saludo a los Sly, Krum se cruzo de brazos y miro amenazadoramente a todos.

El rubio Príncipe de Hielo mando una mirada escéptica a Reav quien se limito a encogerse de hombros, Draco se mantenía inmutable, pero si mirabas bien a sus ojos, notarias que estaba muy sorprendido, además la vena que sobresalía de su frente y el tic imperceptible en su ojo izquierdo daban a notar lo perturbado que estaba al ver a su adorado Reav perder su porte y pelear vulgarmente con Krum.

Diríamos que eso era para reírse, pero los pensamientos de todos estaban saturados, el Concurso de poemas, la llegada de los campeones esa misma noche y la pelea de Krum con el chico rubio eran demasiado para sus pobres almas, seguro y mañana se levantarían carcajeándose al recordar eso, pero ahora solo querían dormir.

Albus Dumbledore sonriendo como todo un comentarista, se adelanto frente a todos e hizo un sonoro sonido al juntar sus palmas, algunos imberbes se habían despertado de golpe, de seguro eran los que se habían quedado dormidos en mitad de un poema.

— Bien mis queridos alumnos, como veo que ya están cansados, será mejor que les presente a los que no conocen y colocar a los estudiantes nuevos en sus respectivas Casas —eso atrajo la total atención de todos, no esperaban eso, estaban seguros que los colocarían en las Casas que quisieran justo al llegar, no esperaban que los sortearan, y al parecer los invitados también no estaban enterados de eso porque todos mostraron expresiones extrañadas.

Minerva entraba por la puerta de los profesores con un banquito y el sombrero seleccionador en la otra mano, ni siquiera se habían dado cuenta de que la Profesora de Transformaciones no estaba, claramente cansados de notar nimiedades como esa.

Colocando el banquito en su lugar MacGonagall se posiciono al lado sosteniendo el sombrero.

—…Seria tan amble de ser la Primera…¿Señorita Delacour?...—pidió Dumbledore amable, la aludida dejo de platicar con Oliver inclinándose levemente en una reverencia y se encamino hacia Minerva. Quien le coloco el sombrero.

— ¡RAVENCLAW! —grito el Sombrero apenas rozando la cabellera rubia de Fleur. Ella sonrió orgullosa. La mesa de Ravenclaw la recibió con euforia.

— Típico…—siseo Ginny, aburrida. Viendo la reacción de la pelirroja varios recordaron como se mostró la chica cuando se entero de la futura llegada de los Campeones, alejándose precavidamente, dejaron a la pelirroja murmurando sola, puros impropios cabe decir.

— Señor Krum —Viktor se encamino no sin antes recibir una sonrisa burlona de Reaven. Estuvo tentado a insultarlo pero se mordió la lengua pues Hermione le miraba interesada. La Profesora le coloco el sombrero, pasaron varios minutos y los estudiantes se estaban impacientando.

—…..¡SLYTHERIN!...—la mesa de Sly irrumpió en aplausos, no gritaron ni nada, pero estaban entusiasmados. Krum se sentó al lado de Theodore y saludo formalmente al Círculo completo.

Solo faltaba Reaven, y eso es lo que mas esperaban todos, ¿Qué hacia ese chico ahí, era la pregunta masiva, se les había echo extraño que Dumstrang recibiera dos alumnos de intercambio, y ahora que notaban al chico nuevo veían el porque.

—…Bien les presento a un nuevo estudiante…¡Reaven Black de Dumstrang!..—mientras Dumbledore lo presentaba, el chico se adelanto al banquito y se sentó sonriente—…. espero que lo reciban satisfactoriamente, los motivos el porque esta aquí se lo tendrán que preguntar personalmente…claro, si el joven Black, lo desea….

Draco y compañía esperaban ansiosos, sabían de algún modo que quedaría en Slytherin, tenia que quedar, Harry noto con recelo las emociones del rubio platinado notándose casi con claridad, ese chico estaba causando sensaciones en Draco, y Harry lo sabía. De un momento a otro Harry odio a ese chico, mucho mas al notar su apellido, un Black, que él supiera solo quedaban Sirius, Tonks no contaba, él no creía que su padrino tuviese un hijo perdido.

El sombrero rozo los cabellos rubios de Raev, y ni bien lo hizo cuando grito potente:

—...¡GRYFFINDOR!...

Silencio absoluto, las palabras no eran necesarias, las expresiones que mostraban todos aquellos que conocían a Reaven eran dignas de fotografiarse, Severus Snape quien sonreía altivo cuando el chico se acercaba a Minerva, seguro de que Reaven quedaría en al respetable Casa de Salazar Slytherin, se llevo una gran sorpresa al escuchar el resultado, Krum estaba seguro que quedaría en la misma casa que él y ya estaba anticipado a tener discusiones con el arrogante ingles, tal vez un poco desilusionado al escuchar el resultado, aunque le pesara admitirlo. Los demás también pensaban lo mismo pues el apellido Black estaba relacionado con cierto prófugo y temían que ese chico tuviera algo que ver con él, mas sus pensamientos cambiaron al ver donde quedaba, la Casa de Gryffindor siempre caracterizada por tener a los mas honorables, el Circulo Interior de Slytherin estaba en Shok profundo, el tic de Draco aumento. Harry casi se desmaya al saber que compartiría Casa con el chico Black, y Reaven…bien, el chico seguía sonriendo como si nada, hasta pareció que le gusto la elección.

—…Súper…la Sra. Malfoy pegara el grito en el cielo y Padre estará sumamente feliz…esto es fantástico…—canturreaba Reav bajito, muy contento. Sentándose al lado de Hermione saludo efusivamente a todos los que estaban cerca de él, Harry recibió el saludo fríamente, extrañando a sus amigos, todos salidos de su estupefacción comenzaron a aplaudir y los Gry le dieron la bienvenida escandalosa de siempre.

—…Por ultimo les presento a sus nuevos Profesores: su nuevo Maestro sustituto de Vuelo, ya lo conocen los alumnos de cursos superiores, ¡Oliver Wood!...—Oliver hizo una reverencia al publico, recibiendo calurosos aplausos de todos, sobre todo de Gryffindor, antes de sentarse en su asiento le guiño un ojo a Cedric Diggory, quien se sonrojo con una sonrisa boba, Albus calmo de nuevo al momentáneamente alborotado colegio—….¡Y ahora!...su nuevo Profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras…—informo Dumbledore aun sonriente, muchos pensaban que le debía doler la cara al final del día por tanta sonrisa alegre—…..¡Lestat de Lioncourt!...

Todos aplaudieron por puro compromiso, estaban al borde del colapso, y ver a un tipo cubierto totalmente, no representaba mucha atracción, ya habían visto demasiados profesores extravagantes, como Ojo-Loco-Moddy. El sujeto pareció entender la perezosa bienvenida pues se descubrió el rostro y se quito la capa con rebeldía, colgándola de su hombro. Su perfecta anatomía esbelta, sus piernas largas y delgadas, luciendo unos pantalones mas o menos formales oscuros, una cadena sobresalía de uno de los bolsillos colgando de la cintura, una camisa blanca de cuello alto y mangas largas pegada, mostrando parte del bien delineado pecho, donde colgaban dijes con forma de cruz, brillaban como la plata pura, su rostro fino, su piel blanca, muy pálido, sus ojos de un azul-cobalto con algunos reflejos engañosos que pasaban de plata a violeta, su cabello dorado un poco largo sostenido en una coleta baja, algunos rizos perfectos cayendo en su atractivo rostro y la sonrisa seductora. Lucia muy joven para ser un profesor.

Las chulerías no se hicieron esperar, las chicas silbaban entusiasmadas, se oyó por ahí unos muy sobresalientes "cumplidos": "¡Quiero!"…"¡¿te gustaría tener un hijo conmigo, papacito!", "¡¿te dolió?..Ángel Caído del Cielo!", "¡quiero peder mi virginidad contigo!", algunos chicos tampoco se contuvieron soltando algunas muy indecentes proposiciones: "¡tómame y has lo que quieras conmigo…soy todo tuyo!", "¡Si no eres homo, no importa, solo cogeme por Merlín!", las cuales no amedrentaron ni avergonzaron a Lioncourt, al contrario parecía disfrutar del alboroto que causaba su apariencia por demás bella.

Minerva lucia escandalizada, Severus le miro receloso, parecía resuelto que su tradición de acosa-al-nuevo-profesor-de-DCLAO volvía con mas potencia, aunque él sabia quien era en realidad ese sujeto. Dumbledore seguía con su eterna sonrisa, mas su mirada mandaba un claro mensaje a Severus, quien lo supo ver, mas le ignoro descaradamente.

—…Chicos creo que ya va siendo hora de que se retiren a sus habitaciones, necesitan descansar y sobre todo sus nuevos compañeros y Profesores….aunque si quieren cenar ¡ADELANTE!...—al decir eso los platos dorados se llenaron de abundante comida y los que tenían la suficiente energía para comer se quedaron, entre ellos obviamente Ron, Harry y Herm le acompañaron, la mayoría de los Sly se retiraron, Krum fue uno de ellos, los Ravenclaws se fueron platicando animadamente con Fleur, y Reaven se quedo platicando con Angelina Jonson, Capitana del Equipo de Quidditch, la mayoría de los Gry se quedaron, específicamente todos los de5to, 6to y 7mo, algunos de 4to nada mas, los de Hufflepuff se fueron también, mas Cedric se quedo hablando casualmente con Cho, quien también se quedo solo para comprobar que Harry no tuviera novia.

Oliver les miraba un poco molesto, sonriendo conciliador se acerco a la "pareja", según él, y carraspeo mirando dulcemente a Cedric e ignorando a Chang.

—…Lamento interrumpir…pero si no es mucha molestia me gustaría compartir algunas palabras con usted Sr. Diggory…—la varonil voz de Oliver atrajo completamente la atención del mencionado quien se sonrojo al notar la insistente mirada del mayor en todo el momento, Cho quiso alegar pero Cedric se levanto sonriendo y se encamino con Oliver fuera del comedor. Este ultimo sonrió triunfante a Cho antes de salir, la oriental sorprendida por tal desplante se retiro furiosa dejando olvidado el motivo que se había propuesto.

En la mesa alta de los profesores Dumbledore cenaba tranquilo mientras platicaba banalmente con el recién integrado Profesor de Defensa, quien respondía igual de divertido, el rubio profesor no comía nada, solo bebía de una copa mediana un liquido espeso y rojizo.

—….hasta el momento me a sorprendido el carácter vivaz de sus alumnos…Dumbledore…—decía Lestat con suavidad, su acento francés sobresaliendo junto con otro que no recordaba el director, un toque atrayente que adormilaban los sentidos de algunos de los profesores, Severus y Albus no parecían afectados.

Albus sonrió por milésima vez en el día y miro a sus alumnos orgulloso.

—…son muy especiales e importantes para mi y todo el profesorado…no me gustaría que algo malo les pasase….—indico jovialmente, claramente había una advertencia entre líneas, y Lestat supo descifrarlo con sádica diversión, le parecía tan divertido notar la alerta en todos los profesores, sobre todo en ese tal Snape, quien no le quitaba la vista de encima, tan predecibles a su parecer. El no probaba humanos inocentes como esos chicos, no, el solo probaba a los que se lo merecían.

—…ya lo veo…—afirmo con una leve sonrisa—…nada les pasara mientras yo este aquí…—miro los celestes ojos de Albus, dejando que mirara en su interior—…nosotros los Hijo de las Tinieblas cumplimos con nuestras promesas…

Severus bufo escéptico.

—...Dirás tratos…—instigo mordaz.

Lestat sonrió, sus expresiones eran más nítidas que las de los humanos, y siempre se cuidaba de no exagerarlos, pues para ellos era muy sencillo verse muy hermosos y horribles cuando querían, algunas veces grotescos, y él mismo se prometió nunca hacerlas.

—…también tratos…—corrigió riendo. La asombrosa facilidad con la cual atraía la atención, seria muy palpable si no fuera por que Lestat utilizaba sus poderes, incitando a todos a ignorarlo. Grandiosa la capacidad del atractivo ser al controlar esas sencillas cosas, ínfimas para otros, fascinantes para él, a pesar de siglos de utilizarlos. Snape volvió su atención a su cena, furioso.

El rubio profesor sentía, desde hace tiempo, la insistente mirada de un alumno, sabia quien era, sonriendo gratamente levanto su vista topándose con la intensa mirada verde esmeralda llena de recelo que le hicieron sentir un de-jabú, alguna vez vio esa mirada desconfiada de alguien mas que atesoraba con devoción, ese chiquillo le hacia revivir las sensaciones que su Hermoso le transmitía.

—…¿Cuál es el nombre de ese chico?...—cuestiono Lestat casualmente. Albus había notado el intercambio de miradas.

— Harry Potter…—contesto Dumbledore, perspicaz.

—…se ve que es un chico muy interesante…—musito curioso, sin dejar de mirarlo, Harry había dejado de mirarlo y ahora platicaba con sus amigos, un poco tenso.

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— ¡¿Cómo rayos llegaste a caer en Gryffindor! —salto feroz Draco, olvidando por unos momentos su aristocracia, alegándole airadamente a un sonriente Reaven sentado al lado de una sorprendida Angelina, Blaise sonreía afectadamente, Theodore miraba a Ginebra con curiosidad y a otro chico esbelto que platicaba con ella, parecía recordar quien era ese chico, pero no llegaba a ningún nombre aclarador, Vincent y Goyle estaban distrayendo a los curiosos y Pansy...¿Donde rayos estaba?...quien sabe, el punto es que Draco Lucius Malfoy Black estaba haciendo espectáculo, gran noticia si venia del frío Líder de Sly.

—...Oh, Vamos Dracy...¿de veras creíste que quedaría con los fríos y mordaces?...—miradas asesinas de los Sly—...ejem...quedar con los astutos, quise decir...—corrigió nervioso.

Draco suspiro contando hasta ¿?...hasta el numero que lo tranquilizara pues.

—..Severus te va a tratar como todo un Gry...—le advirtió sádicamente, Reav dejo de sonreír y Blaise rió burlón. Reaven sabia como era Snape con los Gryffindor, su Dragón se lo había confirmado la otra vez en una de sus tantas visitas a escondidas al pueblo.

—...No me parece gracioso...—gruño apesumbrado.

— No me importa, eso te enseñara a no salirte con la tuya cada vez que se te de la gana, a costa de otros...—regaño Draco.

Reaven hizo un pucherito. Draco tuvo otro tic molesto.

—...Eres imposible Apolo...—siseo Draco, metiéndole cizaña. Solo para molestarlo. Le abrazo con fuerza de pronto, y así como lo hizo así se repuso adoptando de nuevo su porte frió. Dándose media vuelta para retirarse del comedor, rumbo a las mazmorras. Dejando murmuraciones chismosas.

—...¡Pero aun así me amas Draco!...—descubrió Reaven divertido. Aunque le molesto que le llamara Apolo, solo su Padre lo hacia, y con él no podía discutir eso. Angelina testigo total del intercambio quedo muda, no era la única, toda la platica no fue disimulada, todos los escucharon con claridad. Esperaban que Malfoy contestara despreciablemente, pero no lo hizo.

De hecho no hizo nada. El Príncipe de Hielo no lo acepto, pero tampoco lo negó, Harry lo noto, celoso y, a su parecer, tontamente dolido.

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Al día siguiente, Lunes, ultima semana de clases, próximas vacaciones de invierno. A las afueras del castillo, cerca de la cabaña de Hagrid, Clase del Cuidado de Criaturas Mágicas, la profesora sustituta mantenía a los alumnos en una clase sencilla, agradecidos, los alumnos disfrutaban de ella, aunque el medio-gigante de Hagrid era simpático no les caían nada bien sus peligrosas clases, pero se mantenían calladitos pues al Trío Dorado no le gustaba que hablaran de él de mala manera.

La clase estaba por terminar cuando Herm arriba un tema delicado que Harry se había rehusado mantener y había evitado con maestría.

—...desde hace dos días exactamente te has mantenido muy distraído Harry...—tono reprobador mientras anotaba algunos apuntes, el chico se tenso y adquirió de pronto una candida sonrisa.

Herm lo noto y mostró una mueca fastidiada.

— y no me sonreías de esa manera...—exigió con un tono a la Molly Weasley, Harry empezó a sudar nervioso. La castaña al no obtener respuesta resolvió utilizar armas mas pesadas.

— ¿que tal con tus avances con Malfoy? —sonrisa depredadora de Herm y la atención inmediata de Ron quien se había mantenido alejado por temor a que Herm le preguntara cosas tan embarazosas, Harry pensó que era un cobarde-abandona-amigos-en-desgracia, pero no lo culpaba, la desesperación de salir de esa, estaba haciendo mella en la retorcida conciencia del moreno.

— ¿directo al punto no?...—contesto-pregunto Harry resignado. Herm sonrió mas ampliamente, Ron le dio su pésame con una mirada apenada y Harry le devolvió una que decía claramente: "si yo caigo, caes tú conmigo". Ron alarmado le hacia señas negativas.

—...¿sabias que Ron también tiene algunos avances muy provocativos con Zabini?...—soltó Harry "inocentemente", Ron se estremeció con anticipación y a Herm le brillaron los ojos.

—..Mejor aun, ambos me cuentan como les fue...—dijo una muy emocionada castaña, esperando que cualquiera de los hablase. Ron y Harry se miraron cómplices y se encontraron con una mejor opción.

— entonces Hermy —tono suspicaz de Ron—...¿como vas tú con Parkinson?...

Herm congelo su sonrisa. Aunque pensándolo mejor, ella ya iba muy avanzada, riendo interiormente Hermione se dispuso a contarles como fue que Pan y ella ya eran novias.

Los chicos pensando que tenían acorralada a Herm no dejaban de sonreír exageradamente satisfechos, pero la alegría les duro poco pues la campana del término de clases sonó. Todos los Gry junto con los de Hufflepuff se retiraron a sus siguientes clases, Gryffindor tenia clase compartida con Slytherin, en DCLAO, tendrían la oportunidad de conocer al nuevo profesor, a Harry no le gusto nada la idea, ese hombre le hacia sentir muy vulnerable.

—...De esta no se salvan...—murmuro Herm—...yo luego les cuento como me va con Pan...—suspiro de enamorada.

¿Desde cuando Hermione le llamaba Pan a Parkinson, pensaban ambos chicos sorprendidos, notando eso, Harry pensó que ella iba demasiado bien como para darse tanta confianza, el moreno tuvo un repentino deseo de tener esa confianza con Draco, pero no se habían visto desde ese día, mas bien él evitaba encontrarse con el Príncipe de Slytherin, no quería empezar a servirle por todo un mes, menos si el rubio no sentía lo mismo que él, ahora sumándole el nuevo profesor y ese chico Black, lo tenían un poco estresado.

Antes de entrar al Castillo Harry sintió un jalón repentino, la persona que lo jalo lo acorralo sutilmente contra un corredor oscuro, Harry trataba de soltarse pero el aroma que sintió lo hicieron detenerse, ese aroma a menta era de una sola persona que siempre lo ponía en esas situaciones.

— Draco...—musito Harry, sonrojado a más no poder.

El rubio sonrió seductoramente y abrazo contra si al moreno, Harry escondió su rostro en el cuello blanco y suspiro abatido.

—...¿Y bien?...que es lo que quieres que haga...—hablo Harry rompiendo el tenso silencio.

El Príncipe de Slytherin sabía a lo que se refería, el premio al ganador de la apuesta. Manteniéndose impasible Draco lo separo de si y se cruzo de brazos, mirándolo detenidamente.

—...¿se supondría que el perdedor haría lo que fuera por un mes entero verdad?...—Harry asintió desganado, Draco recordó de pronto, una cosa le estaba molestando por varios días—...no te acerques a Chang...

Harry descolocado no supo que decir. Draco sonrió forzadamente, necesitaba especificar el porque.

—...Chang trata de jugar contigo...no te acerques a ella...—ordeno fríamente.

El pelinegro se estaba empezando a enojar, ¿desde cuando Malfoy le decía lo que tenia que hacer, el rubio se acercaba libremente a otros con cariño y él no le decía nada, ¡¿Por qué abría de escuchar a esa serpiente arrogante!

—...No eres quien para ordenarme Malfoy...—especto fríamente.

Draco alzo una ceja escéptico.

—...No te lo estoy ordenando, te lo estoy indicando...es lo que harás por todo el mes...—Draco se detuvo, pensando—...mejor aun...no te acerques a nadie que se te insinué...si yo, no lo he admitido...

Ahora si Harry estaba furioso, le estaba ordenando no acerarse a nadie que se le "insinuase", ¿acaso creía que era de su pertenencia, bloqueo mental, una imagen donde él y el rubio estaban haciendo cosas que aun le ponían un poco "caliente" le llego como una bomba, se recordaba así mismo diciéndole a Malfoy que era suyo, Harry se sonrojo notablemente.

Draco le miro suspicaz.

—...aclarado el asunto...—como Harry no reaccionaba, le dio un beso fugas logrando su cometido—...nos vemos luego Cachorro...

Eso fue fácil, pensaba socarronamente Draco alejándose directo a las mazmorras, mas tarde, tendrían clase con el nuevo maestro de Defensa y vería de nuevo a Potter.

Eso fue estupido, pensaba Harry, directo a la Torre de Gryffindor, después tendría tiempo de preocuparse de la clase de DCLAO, con el abrumador hombre, la indirecta de Malfoy le ponía furioso, pero estaba decidido a echarle en cara lo de ese estupido niñato de Black, nadie le quitaba la atención de Draco así como así. Aunque el saberse dueño de la atención casi total del Príncipe de Hielo le subieron los ánimos.

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Los Sly ya estaban dentro del aula, siempre puntuales, la mayoría de los Gry estaban sentados y al entrar Harry rehusó mirar a Malfoy, este lo noto y se sintió un poco molesto, nunca le había gustado que lo ignoraran, mucho menos las personas que consideraba importantes como Harry.

Todos esperaban entusiasmados, además de ser guapo, el profesor parecía muy culto, bueno, al menos eso era lo que transmitía. Otro detalle perturbador era que ya era muy tarde, ya estaba oscuro, no sabían porque la clase era a altas horas en la noche.

La puerta del despacho del profesor se abrió con lentitud, todos expectantes miraron a lo alto de las escaleras que llevaban asía ella, Lioncourt bajaba con paso normal, con un pergamino en sus manos leyéndolo, ignoraba a los alumnos, no siendo descortés, mas bien parecía concentrado en ello.

bonjour élèves (hola alumnos)...—hablo en Francés, dejando el pergamino y mirándolos detenidamente, su acento atrayendo la idiotizada atención de las chicas y el recelo de algunos chicos, parecía ser otro como Lockcart, que le gustaba presumir de sus encantos—...oh, lo siento, olvidaba que estoy en Inglaterra y no en Francia...—a pesar de disculparse por su error, no parecía apenado, mas bien sonreía burlón de si mismo—...me presento...—dirigiéndose al pizarrón escribió su nombre completo—...Soy su nuevo Profesor de DCLAO, Lestat de Lioncourt, espero que nos llevemos muy bien...—mirando en especial a Harry, este desvió su mirada nervioso, y varios lo vieron extrañados.

Draco entrecerró sus ojos receloso, ya le caía mal el tipo, mirar algo que era suyo de esa manera no representaba una buena presentación para el frió Sly. Lestat sintió, en especial, la incomodidad y miedo del moreno y la furia repentina de otro chico, mirando hacia esa dirección noto los ojos plateados de un chico rubio platinado mirándolo retador, Lestat sonrió divertido, podría parecerse un poco a si mismo, incluso la mirada le recordó a Armand cuando lo molestaba.

—...antes de comenzar, se preguntaran porque la clase es hasta estas altas horas de la noche...—no era una pregunta era una confirmación—...mi...—buscando las palabra correctas sonrió burlón—...condición no me permite estar a horas del día donde la luz solar este presente...—informo sombrío, los alumnos se miraron confundidos—...¿ya han tenido maestros con condiciones "extrañas" verdad?...—muchos cabecearon afirmando—...me entere que tuvieron un profesor Hombre-Lobo...—dijo seriamente, el Trío Dorado se tenso alerta, muchos también lo hicieron, si al nuevo profesor le molestaba eso, ellos mismo se encargarían de demostrarle que Remus era el mejor maestro de Defensa que habían tenido.

El rubio profesor sonrió indulgente, en el interior riendo con gracia, sentía las amenazas de los chicos, eran tan fáciles de leer, tan ingenuos, sobre todo esos tres chicos. Se permitió reír suavemente confundiendo a sus estudiantes.

—...sus expresiones asesinas me lo confirman...—se atrevió a decir burlón—...si tuvieron un Licántropo como Profesor, y por lo que veo uno muy bueno, no creo que sea mucha molestia tener un...Vampiro...—soltó como si hablase del clima.

Como que los chicos no procesaban bien la indirecta, porque se quedaron muy calladitos, perdiendo coloración rápidamente, horrorizados, mirando puntos vacíos por la habitación, había mucho silencio para el gusto de Lestat, al él nunca le había gustado el silencio como a los demás Vampiros seniles remilgosos, y tampoco podía captar ondas de pensamientos en los shokeados chicos, estaban bloqueados o simplemente estaban en blanco, Lestat se jugo la segunda opción.

Una valiente, chica morena, levanto la mano temblorosa, aun viendo el vació, Lestat sonrió dulcemente, como le gustaba la inocencia de los jóvenes.

— ¿Si Señorita...?...¿A cual casa pertenece?...—pregunto el profesor aun sonriendo.

—...La-Lavander Brown...Gryffindor...—contesto nerviosa mirando al profesor. Los demás salieron de su estupor y miraron alternativamente a ambos.

—...¿cual es su duda Srta. Brown?...—pregunto gentilmente tratando de apaciguar a, los apunto del desmayo, alumnos.

—...de...de verdad es un...—Lavender casi se atraganta, su voz bajando de volumen conforme hablaba—...¿un Vampiro?...

La mayoría hizo esfuerzo para escucharla, Lestat sonrió más ampliamente, él si había escuchado claramente, sus dotes Vampiricos se lo permitían.

— No estoy jugando si es lo que piensan...—se detuvo mirándolos tranquilizador—...soy un Vampiro y estoy orgulloso de serlo...

Muchos se tranquilizaron por el tono que fluía del profesor, claramente utilizando sus poderes, otros, sin embargo, seguían recelosos como el Circulo de Slytherin y el Trío de Gryffindor.

—...¿Quien nos asegura que no nos atacara?...—inquirió Draco mordaz, los Sly lo apoyaron, el Trío Dorado le dio la razón interiormente.

El profesor rió con soltura, sus bellas expresiones acentuándose, sus ojos brillando en comprensión. Realmente le fascinaba la perspicacia de los jóvenes y la ingenuidad que liberaban sin darse cuenta.

— Oh, mes amants (queridos míos)...yo nunca les atacaría, nosotros los Vampiros no nos alimentamos de seres inocentes...—mirándoles comprensivo y un toque lascivo—...solo atacamos a los que se lo merecen...—corrigió con un tono escalofriante—...¿Quien mas que una Criatura de la Oscuridad para enseñarles Defensa contra ella?...—agrego con crueldad.

Muchos temblaron ante el desliz sádico, Neville se removió en su asiento abrumado, mas no asustado, parecía reflexionar las palabras del Profesor, Dean aferro su mano debajo de su mesa, la cual sostenía con dulzura la mano de Seamus, Harry se estremeció un poco, sus sensaciones arremolinándose desde el momento en que vio esos ojos cobalto, casi llegaban al tono plateado que otros ojos conocidos, Draco ya conocía ese tipo de sensaciones, creció en ellas, y ese Vampiro no le causaba temor, al contrario, su frió autocontrol se forjaba con mas ímpetu al ver a ese tipo. Hermione parecía analizar la situación de manera fría, y Pansy lo noto sonriendo orgullosa por el duro porte de su chica, Ron no notaba al Profesor, solo se encargaba de reconfortar a Harry, Blaise adoro esa familiaridad, viendo como su pelirrojo olvidaba el peligro solo para proteger a sus seres queridos.

La campana anunciando el término de la clase rompió el tenso silencio.

—...lastima...—se lamento Lestat—...creo que comenzaremos con las clases después...pueden retirarse mes petits élèves (mis pequeños estudiantes)...—sonriendo les abrió la puerta y permitió que se alejaran. Los chicos iban nerviosos y un poco apantallados.

Los últimos en salir fueron los grupos Lideres de las Casas, parecían haberse puesto en acuerdo para ello. Harry les pidió en un susurro que lo esperan afuera, Ron y Herm se miraron preocupados pero obedecieron, los Sly fingieron esperar en una esquina, vigilando a ambos, Draco estaba inquieto, no le gusto nada que Harry se quedara solo con ese chupa sangre.

Lestat lo esperaba detrás de su escritorio simulando leer el mismo pergamino.

— ¿Tienes alguna duda petit chiot (pequeño cachorro)?...—hablo dulcemente sin levantar las vista del pergamino, sorprendiendo a Harry por el mismo apelativo que recordaba en aquel sueño.

— Usted...—dijo con frialdad—...¿ya nos habíamos visto antes verdad?...

El rubio Vampiro levanto su vista un poco sorprendido, si, él recordaba haberlo visto en un extraño sueño, esa capacidad de conectarse con otros a través de recuerdos y sueños era natural en los Vampiros, pero eso era fácilmente controlado si tenias cierto tiempo viviendo como tal, a él le había tomado poco tiempo evitar ese molesto don, confundía, descontrolaba los sentidos, pero ese desliz que tuvo le pareció muy revelador y entretenido, se lo había comentado a su compañero, y este se había molestado un poco, sonriendo ante el recuerdo Lestat miro con la misma dulzura que había mostrado con su compañero.

—...Si...—tomándolo por sorpresa Lestat se movió rápidamente situándose delante de Harry, este retrocedió sorprendido, dejando caer sus libros sonoramente— nos conocimos anteriormente...—acepto acariciando con suavidad su mejilla, Harry se estremeció ante el tacto frió de su mano, incluso mas frió que él de Draco, abriendo los ojos grandemente Harry de separo sonrojado y abrumado, eso no estaba bien, no le podía hace eso al rubio. Casi al instante se regaño por su nobleza, Draco no se mostró apenado ni arrepentido por abrazar al chico Black, ¿Por qué abría de molestarse él de sentirse impropio ante Draco?...solo por una caricia...

Lestat capto cada una de las sensaciones, y de pronto se sintió sucio, ese chico definitivamente no se merecía que violaran sus pensamientos, resignado se prometió así mismo no jugar con sus dones sobre ese chico, su pareja se molestaría mucho si se enteraba que jugaba con un chico que prácticamente era su copia. Sonriendo afectadamente se disculpo con el chico cortésmente.

Harry le miro receloso, pero acepto.

— No te haré nada malo, esos tipos de visiones son normales cuando los implicados son Seres Poderosos...—comento pensativo—...y tienen algo en común...—miro inquisidoramente a Harry—...en todo caso yo no debería ser el receptor, mas bien debería ser otro Vampiro que yo aprecio...te pareces a él...—murmuro dulcemente recordando.

Harry dudo por unos segundos pero sonrió levemente. El tipo parecía ser amable, perturbador, pero amable.

—...¿Que tiene que ver ese Vampiro conmigo?...—pregunto Harry, sentía un poco de afinidad con él.

Lestat le miro extrañado, mas después sonrió divertido.

—...Con él nada...mas bien es conmigo...Los Hijos nacidos de Vampiros tiene alguna conexión especial con los creadores de sus Padres, por ejemplo si yo transforme a alguien y ese alguien tiene un hijo con una humana, su hijo tiene algunas afinidades de los Vampiros, y ese hijo puede comunicarse con el Creador de su Padre, inconcientemente, pero lo hace, lo note en ti desde que nos conocimos en un sueño, solo un hijo de un Vampiro podría lograr eso, mas específicamente solo un Hijo con mucho poder podría hacerlo...

—...¿Hijos de Vampiros?...—musito Harry.

—...Si, por que lo creas o no, los Vampiros pueden tener hijos...—respondió cautelosamente como no queriendo asustar al pequeño—...naturalmente podemos transformar a niños...—Harry le miro escandalizado—...no te preocupes, nosotros no lo hacemos...eso seria un grave error...—sus ojos cobalto se cubrieron por unos segundos por una sombra de tristeza—...a lo que me refiero es que podemos crear vida...—agrego rápidamente.

— Y una mujer Vampiro...¿también puede crear vida?...

Lestat sospesando la pregunta negó lentamente.

—...Los órganos creadores de vida: La matriz, el útero, ya no existen cuando es transformada en Vampiro, solo los órganos necesarios coexisten, el corazón, los pulmones, el estomago, todo se adapta. Pero por una extraña razón los hombres podemos dejar embarazada a una mujer mortal.

Harry le miro confundido, pero no sorprendido, ya sabía que la magia hacia muchas cosas, no le extrañaba tanto que un Vampiro estuviera creado de esa forma.

—...¿Usted tiene hijos?...—pregunto tímidamente. El Profesor le miro neutro, pero una sonrisa tierna pugnaba por darse a notar.

— No, esta prohibido tenerlos —mueca disconforme—...y yo aprobé esa Ley...—mas no lo dijo en voz alta. No podía dejarse llevar por la dulzura del chico, la asamblea en completo estaba a favor de esa ley, ¿Cómo podría competir contra toda una horda de amargados? pensó molesto Lestat.

— Bien, entonces ¿que tiene que ver conmigo todo esto? —insistió un poco desesperado.

— ¿aun no te das cuenta?...—Harry negó—...de alguna manera uno de los humanos que transforme se metió entre tu linaje, tal vez de tu Padre o de tu Madre...—el moreno aun no se daba cuenta—...eres Hijo de un Vampiro...o en su defecto alguno de tus descendientes lo fue...

Harry levanto sus cejas sorprendido y abrió la boca tratando de decir algo, mas ningún sonido salía de ella, Lestat se enterneció.

—...Es imposible...—susurro por fin.

— Nada es imposible —corrigió divertido, él mas que nadie sabia que no había limites, él, un diablo, que disfrutaba del quebrantar reglas, aquel que fue convertido por un proscrito, se le dio el Don Oscuro de la manera incorrecta y rompiendo los esquemas de las antiguas tradiciones, ¿Por que abría delimitarse en simplicidades como esas? Nunca lo hizo y nunca lo hará.

— Si quieres saber mas, solo ven y pregunta, siempre estaré aquí...—sonrió señalándole la habitación, guiñándole un ojo seductoramente—...o solo llámame y ahí mismo estaré...yo siempre cuido de los hijos creados por mis criaturas...—Harry le miro un poco sorprendido. Sonriendo aun confundido le dio las gracias y se retiro.

Al quedar solo Lestat miro por la ventana, la luna brillaba como nunca, suspiro con una sonrisa satisfecha, pero mas que eso, era una sonrisa traviesa.

—...estoy jugando de nuevo... Louis me va a matar...

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Una semana después, Estados Unidos, Luisiana, por los pantanos tranquilos, una Mansión antigua, reconfortante, la antes plantación ahora solo un vivienda mas, Pointe du Lac, el nombre de la vivienda, el mismo apellido de origen francés de Louis. En una habitación a oscuras, apenas anocheciendo, sentado en un féretro de confecciones finas y laboriosas, una pequeña lámpara oscilaba tranquila en las penumbras delineando la figura delgada de un hombre sentado en ese féretro cerrado, su piel tersa, pálida, sintiendo con facilidad la calidez de la luz, leyendo con rapidez y engullendo las letras de una carta singular. A medida que leía su impasibilidad se volvía desequilibrada.

— Voy a matarte Lestat...—gruño Louis, sosteniendo la carta de Marius informándoles sobre la situación del amenazado a muerte por el bello y antes tranquilo vampiro de ojos verdes.

La carta decía algo así:

Querido Louis:

He recibido las indicaciones completas de Lestat,
prefiere que todos nos mantengamos con nuestras vidas
cotidianas, aun no hay amenazas a nuestra raza,
la convivencia con los mortales es amena, pero
le tienen recelo, obviamente, dice haber
encontrado fascinante la actitud de los mortales,
lo que mas me impacto, y que te impactara
a ti también, fue el echo de enterarme que Lestat
acepto unirse con los Magos solo por curiosidad,
quise ahorcarlo yo mismo cuando me confeso eso,
pero otro punto podría ser que ellos aceptaron
tenerlo si lo mantenían vigilado, le buscaron
muy astutamente, antes que esos otros Magos oscuros,
sabes muy bien, que Lestat no acepta tan imprudentemente,
pero al parecer le ofrecieron algo demasiado tentativo,
nos favorecerá a todos, eso fue lo que me confirmo,
pero el trato es complejo, no me hablo de ello aun,
las condiciones de los aliados son raras,
la forma es extraña, inusitada si lo analizas bien,
si bien desconfían de él, lo dejaron junto a muchos
jóvenes magos, un puesto de Profesor en un Colegio de Magia,
en Londres, Inglaterra, creo que se llama Hogwarts, esta siendo
vigilado especialmente por el mismo líder de La Orden del Fénix.
También me dio un mensaje para ti, "Beau (hermoso),
he encontrado a uno de los hijos mestizos, es hermoso como
tú, aunque no llega irradiar la misma voluntad controladora,
es por decirlo de algún modo, como él hijo que nunca
tuvimos, incluso mas carismático que Claudia, después te
contare todo con detalles, mantente al margen Louis,
Je vous aime (Te amo)"..., no me meteré en sus asuntos,
pero hazle caso, no intervengas aun, como tu me dijiste:
Confía en él, no quiero parecer imprudente, pero
Lestat no jugaría con un niño, lo sabes Louis,
así que controla tu temperamento...
hablaremos en otra ocasión...

Con cariño: Marius

... baiser (joder), Prince Mauvais (Príncipe Travieso), tus jueguitos se están extralimitando...—musito caminando de un lado a otro, estaba desesperado, quería estar con Lestat, y ahora con ese extraño trato, mucho mas inquieto estaba, había tratado de comunicarse con él, pero algo bloqueaba la conexión, eso le ponía de los nervios, no saber con exactitud lo que Lestat hacia. Y ahora que lo pensaba mejor, ese diablo estaba interesándose en un chico, recordaba con anterioridad haber escuchado del rubio Vampiro, que había tenido una visión recurrente con un chico que se parecía a él, había pensado que ese idiota quería sacarlo de sus casillas, pero parecía que Lestat hablaba en serio.

Tomando una chaqueta negra, se amarro en una coleta alta su negro cabello, algunos mechones cayendo libres, sus ojos brillaban como dos llamas verdes, estaba decidido, iría a Inglaterra y traería de regreso a Lestat ya sea a rastras lo quisiera o no. No importando si rompía ese dichoso trato o comenzaba una guerra, Lestat aria lo mismo por él.

— No dejare que juegues con el niño Stat´, si quieres jugar de esa manera para eso estoy yo mon amour (mi amor)...

Continuara...

N.A:...Les doy permiso de fusilarme XD Aly sentada en le escritorio de siempre sonriendo traviesa...bien, otro Cáp. mas, mi Lemmon fue bien recibido por lo que note , Gracias!...los que ya lo habían notado el hombre misterioso es: Lestat de Lioncourt, el sexy Vampiro de las Crónicas de Anne Rice, solo un detallito, no se me todas las descripciones de la mayoría de los Vampiros importantes, como: Erik, Damian, Daniel, Santino, Maharet, Mekare, Male, Jesse, Pandora, etc, etc, XD, si que son muchos ...si alguien se sabe las de algunas de ellos notifíquemelo por favor!...introduzco la pareja Lestat/Louis, si que me complico la vida verdad?...no tengo mas que decir...o.O, eso si que es extraño, siempre dejo notas largas y ahora no tengo mas que decir (estoy deprimida T.T)...Besos y abrazos a aquellos que siguen mi lectura en un 100, sara, mercy, Eri mond licht, Seles WilderTinuviel Simbelmyne, fany, luzy snape, lilith van garret, me gustaría contestar correctamente a todos sus comentarios pero me es imposible (Aly ase una reverencia), las escuela me quita tiempo, pero les resumiré: Gracias, aquellas que han seguido mi fic se los tengo muy agradecida, aunque los intrigados muajajaj fantástico! Ese es el punto XD, por lo del lemmon /Gracias! Nunca pensé que les gustara de verdad, es mi primer Lemmon, ju, Besos a todos/as!

Saludos cordiales, de su servidora:

Aly