Angustia.
Mi móvil me despertó a la mañana siguiente. Alcé la mano hacia mi velador aún escondida dentro de la colcha de mi cama para tomar mi movíl. Me llevó varios intentos tomarlo hasta que lo encontre y contesté aún con los ojos cerrados.
-¿Diga?- contesté con voz somnolienta, la noche en vela espiando a mis padres me había pasado factura.
-Hola Nessie, soy Emily, siento haberte despertado-el tono de Emily pasó de emocionada a un tono de disculpa
-Hola Em- dije ahora más despierta- no te preocupes, mi alarma estaba a punto de sonar de todas formas ¿Qué sucede?
-Bueno es que los chicos hoy tienen patrulla casi todo el día-Emily hablo muy rápido, tanto que casi las palabras se atropellaban unas a otras- y hace un día muy lindo aquí en la Push, ¿no te apetece a ti y a Verónica venir a pasar el día aquí en la playa? Solo una salida de chicas
-Me parece una estupénda idea- mi voz sonaba mucho más emocionada ahora, tratando de infundirle confiaza y demostrarle que mi actitud rescelosa hacia ella ya había desaparecido, me sentí mal por desconfiar de ella- ¿Cómo a que hora te parece que nos dejemos caer por ahí?- le pregunté.
-¿Dentro de una hora, te parece bien?
-Me parece perfecto, entonces en una hora estaremos por ahí- luego de esto, seguido de una breve despedida, me levante de mi cama y baje las escaleras para ir por algo de comer, era tarde pero aún no me apetecía levantarme.
Cuando bajé las escaleras me sorprendí al no encontrar a mis padres en la planta baja pero me encogí de hombros y en cierta forma lo agradecí, ya que así tendría más tiempo para tener mi mente en blanco, aún no se me habia olvidado la conversación que habia escuchado a hurtadillas la noche anterior y no me ayudaria que papá estuviera enterado del plan que había elaborado para descubrir más a fondo que era lo que se traían entre manos.
Me serví un cuenco con ceriales y leche, aunque la dieta humana no era mi favorita, tenía que alimentarme correctamente de las dos formas para mantenerme saludable ya que cuando era pequeña trate de resistirme a la dieta humana por un tiempo pero no me hiso nada de bien, asi que según las indicaciones de el abuelo debia llevar una dieta balanceada.
Corrí la silla de la mesa y me sente en ella a mirar por la ventana el pequeño estanque que había afuera de nuestra cabaña. ¿Qué pasaría si mis padres decidieran que era hora de irnos? Tenian motivos de sobra esa era la verdad, ya llevabamos casi ocho años en Forks, eso sin contar el tiempo en que la familia Cullen habia llegado aquí antes de mi nacimiento, pero el unico motivo que nos habia retenido aquí era Jacob. Al parecer ni eso era una razón de peso ahora ¿Qué es lo que ibamos a hacer? Mamá llevaba razón, Jake no estaría dispuesto a dejar ni a su manada ni a Billy para unirse aun aquelarre de vampiros, pero estoy segura al cien por cien de que nadie en mi familia permitiría que yo me quedara aquí junto a él. Tenía un gran lío en la cabeza, yo tampoco podía seguir escondiendome del pueblo de Forks, la gente me habia visto muchas veces ir y venir de la casa del abuelo o de la Push, y aunque la historia oficial en Forks era que yo era la nueva hija adoptiva de la familia Cullen o mas bien la hermana perdida de mi padre debido al parecido, la gente no se lo tragaba ¿Qué era lo que podriamos hacer Jake y yo? ¿Huir? ¿Seria lo suficiente valiente para huir de mi familia para salvar mi amor por Jake y de paso mi cordura?
Los ruidos de la entrada de mis padres a la casa me sobresaltaron. Entraron como un par de adolescentes partidos de la risa, mi padre con sus brazos en torno a la cintura de mi madre que traía unas hermosas flores silvestres entre sus manos.
-Hola cariño- dijo mi madre aún riendose
-Hola mamá- le contesté con una sonrisa tomando mi cuenco de cereales y dejandolo en el lava platos. Papá aún se reía y mi madre le propinó un codaso en las costillas que parecio dolerle lo que le causo más risas- No preguntaré- contesté con tono burlon pasandolo por alto y por sobretodo tratanto de mantener mi mente en blanco.
Subí las escaleras para cambiarme y prepararme para ir en busca de Verónica. Me vestí rápidamente con una falda y una polera de tirantes y con bañador debajo, mal que mal, ibamos a la playa.
Cuando estuve lista con mi bolso de playa y todo baje los escalones saltando de dos en dos y despedirme de mis padres rapidamente. Corrí hacia la mansión Cullen que era donde se quedaba Verónica desde que Nahuel nos habia abandonado, la familia no hubiera permitido que se fuera a ninguna otra parte y en la mansión habian habitaciones de sobra. Cuando llegue me encontre con la abuela que se encontraba arreglando el jardín.
-Hola abuela- le salude cariñosamente con un abraso y ella me beso en la frente
-Hola pequeña ¿Cómo estas?
-Muy bien, gracias- le dedique una sonrisa, seguramente ella era la abuela más joven y hermosa del mundo- ¿Has visto a Verónica?
-Si, de hecho me esta ayudando aquí en el jardín- busqué a Verónica con la mirada en el fondo del jardín y la vi aparecer con un monton de palas y cosas para el jardín.
-¿Qué hay Nessie?- me dijo cuando me vió llegar, Verónica era casi una Cullen más y me sentía feliz por eso, ella era como yo y se sentía bien no ser la unica en tu especie.
-Vengo a buscarte, Emily ha llamado para invitarnos a un día en la playa ¿Te apetece?
-Seguro, pero iba a ayudar a Esme en el jardin- me dijo con un tono de decepción
-Oh no te preocupes- le dijo la abuela- Alice me ayudara, vayan y diviertanse
-Muchas gracias abuela- corri a abrazarla y luego tome a Verónica por el brazo para llevarla hasta su habitacion.
Me entretuve saludando al resto de mi familia mientras Verónica arreglaba sus cosas. Cuando estuvo lista fuimos hasta el garaje por mi auto y partimos rumbo a la Push. Emily tenia razón, hacia un día hermoso en la reserva, perfecto para un día en la playa.
Pasamos primero por Emily, salió de su casa cn un cooler enorme en sus manos.
-¿Tanta comida Em?- le pregunté entre risas.
-Solo por si acaso, tal vez los chicos se nos unan más tarde- me guiño un ojo.
Le quité el enorme cooler de sus manos y lo lleve a la parte trasera para meterlo en la maleta de mi convertible.
-¿Dónde están los chicos Em?- le preguntó Verónica mientras Emily saltaba al asiento trasero.
-Se han ido de patrulla todo el día, creo que volveran como a las siete pero no estoy segura.
-¿Aún no encuentran rastro de Leah? –pregunté yo, cerrando la maleta del auto.
-Creo que si han encontrado algo pero Sam no me dijo mucho, salió echo un bólido en la mañana y no tuve oportunidad de preguntarle- dijo Emily vacilante, pude apreciar como me echaba una mirada cautelosa por el retrovisor cuando me acomode en el asiento del conductor. Si Leah volvía, iba a tener unas palabritas con ella.
-Bueno chicas- dije con una sonrisa para disipar la tensión que se habia generado debido al comentario de Emily- ¡Nos vamos!- grité con emoción, Emily y Verónica se unieron a mi grito de jubilo, hace mucho tiempo que no teniamos un día para nosotras.
Subí el volumen de la radio y nos fuimos cantando a todo pulmón hasta la playa. No habiamos contado con la gran cantidad de gente que habría en la playa, estaba llenisima, lleno de surfistas en sus camionetas y de familias enteras con críos corriendo por todas partes.
-Guau- dijo Verónica al bajarse del auto, el sol golpeaba nuestras pieles que brillaban tenuemente, nada que no se pudiera comparar con los productos que se usan para el sol y hacen brillar tu piel.
-Tranquila, ya encontraremos un lugar- dijo Emily.
Nos llevo cerca de media hora encontrar un lugar donde recostarnos, pero al fin entremedio del gentío encontramos un hueco y nos instalamos. Tiramos las toallas y nos sacamos la ropa para quedar en bañador. Emily se partió de la risa al ver como un chico que corria por la playa se nos quedo mirando y tropezó cayendose de boca a la arena.
Yo llevaba un bañador azul que resaltaba mi piel pálida, Emily llevaba uno naranja que le quedaba espectacular con su piel morena y por ultimo Verónica que llevaba uno lila, que sin duda, era su color. Nos tendimos bajo el sol, aunque mi piel no se oscurecia al tomar sol, era agradable estar bajo él.
Estuvimos horas en la playa, despues de varias horas, decidimos que el calor era demaciado y fuimos a bañarnos al mar. Cuando volvimos y nos tumbamos nuevamente en nuestras toallas. Reímos toda la tarde, comimos y nos divertimos muchisimo. Quedamos tan cansadas que en un momento en que me tumbé en mi toalla me quedé dormida. Me despertaron dos manos grandes y calidas que sentí en mi espalda seguidas de un beso en mi mejilla.
-Nessie despierta cariño- me susurró Jake, el escuchar su voz me trajo de vuelta de los brazos de morfeo a los suyos. Me levanté para besarle en los labios. Una sensación de angustia y perdida invadió mi interior sin tener idea de por que.
Eche una ojeada alrededor cuando Jake termino de besarme y me di cuenta de que la playa estaba casi vacía, el sol se había escondido detrás de las nubes y el mar habia pasado del intenso olor azul al verde grisáceo. Busqué a mi alrededor a Verónica y Emily pero no las vi.
-¿Y las chicas? –pregunté confundida aún por la sensación en mi pecho
-Se han ido con Seth y Sam, yo me quede contigo pero es tarde, ya es hora de volver a casa- me dedicó una sonrisa de disculpa
-Esta bien- le dije mirandolo a los ojos y poniendo mi mano en su mejilla, no entendía por que en este momento sentia como si mi vida dependiera de estar cerca de Jake.
Me levanté para recoger mis cosas y caminamos junto a Jake hasta mi auto tomados de la mano. Condujé yo hasta la mansión Cullen donde me cambié de ropa y comimos algo, luego de un rato decidimos salir.
-¿Por qué no damos un paseo? –le pregunté a Jacob mirandolo a sus profundos y obscuros ojos.
-Seguro- me contestó con tomando mi mano.
Caminamos por el bosque en silencio, nunca me había sentido tan incómoda junto a Jake, pero este no se parecia a los típicos paseos que usualmente damos, sentía como si los dos estuviesemos angustiados por algo, aunque yo no tenia idea de donde provenia mi angustia. Entonces lo recordé, la conversación de mis padres. Eso era lo que me estaba molestando. ¿Qué era lo que iba a hacer ahora?, no lo sabía, pero sabia que Jake no podia enterarse. Seguimos caminando, lo unico que se escuchaba eran nuestros pasos y el arrítmico palpitar de nuestros corazones. Decidí que el silencio era demaciado.
-¿Qué tal la patrulla?- comencé- ¿Han encontrado algo…? – Jake se puso frente a mi y tomo mis dos manos, alcé mi rostro para ver el suyo.
-Seguimos un ratro pero se nos perdió otra vez, Seth estaba devastado- dijo casi en un susurro. Pobre Seth. Volvío el incomodo silencio mientras el bajaba su mirada, conté dos minutos hasta que me harté.
-Ok, no lo soporto más- me sinceré- ¿Qué te ocurre?- pregunté poniendo mi mano en su mejilla, el me miro con sus ojos llenos de pena y puso su mano sobre la mia que estaba en su mejilla.
-Escuche…-susurró, luego tomo aire- Escuche a Bella y a Edward hablando mientras tu te cambiabas- bajo la mirada nuevamente y mi corazón comenzó a acerlerarse. Oh oh .
-¿Sobre que?- fingí ignorancia
-Sobre…- dudó por unos segundos y luego continuo con la voz teñida de pena- sobre que tú y tu familia tenian que… irse- levantó su mirada. Mi corazón se apreto, el sufría por lo mismo que yo.
-Jake…- se me quebro la voz- eso no tiene que…- me interrumpio
-No Nessie- me miró con unos ojos endurecidos por la tristeza mientras ponia sus manos a cada lado de mi rostro- Escúchame, eso no va a pasar. Ya te perdí una vez y no lo haré de nuevo, nada ni nadie te separara de mi lado ¿Me escuchaste?
Yo solo asentí con mi corazón adolorido, crucé mis brazos por su cintura y recé por que lo que estuviera diciendo se cumpliera. Me beso los cabellos mientras susurraba que para siempre estaríamos juntos, yo solo hice más fuerte nuestro abrazo y aúnque el momento fuera de lo más hermoso, solo me sabia a angustia y pena.
